:v... ¿Alguien dijo relleno? ¿No? Pos lo digo SHO. Intenté escribir lemon, pero lo saqué... me estaba hartando que fueran capítulos tan seguidos en el fic de puro yiki yiki u.u Además necesitaba interacciones mas naturales y sencillas entre eren Y levi. Será tal vez un poco aburrido.
PERO
También usé este cap para dar inicio o incapié a diversos temas y problemas para el futuro. :B Ver pequeños avances en las reacciones de Levi también es necesario :B ¿No?. ¿Alguien dijo celos :v? Bueno no celos celos, pero ya es algo. XD
Ya los dejo leer y espero no se aburran tanto en el cap, como yo al editarlo por cuarta vez.
Disclaimer: Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a Hajime Isayama, mangaka de Shingeki No Kyojin. Yo solo los uso sin fines de lucro para darle vida a mis historias.
*-*-*- Manual -*-*-*
a) No hay mucho más que decir en esta regla. Solo disfruta tu tiempo con él a solas, porque va a volver a su trabajo y por un amargo tiempo, tal vez lo veas trabajar con otros. Contén tu ira, pronto será solo tuyo.
Cuando Levi salió de su estudio, realmente no estaba preparado para ver al joven prostituto recostado en su sofá con ese tipo de ropa. La forma en la que estaba echado, una pierna un poco recogida y la otra estirada, la curva de sus glúteos y la estrecha cintura. Levi debía admitir que le quitó el aliento por un par de segundos.
— ¿Tenías que verte como una maldita pintura francés? — Susurró para sí mismo mientras volvía a caminar hacia la cocina. Necesitaba un vaso de agua antes de volver a sus labores.
Desde esa relajante y grandiosa sesión de sexo, su control y concentración en el trabajo había vuelto de forma magistral; pero sobre todas las cosas, lo que lo mantenía en completa calma: era saber que el joven lo estaría esperado fuera del cuarto para hacer lo que él quisiera y CUANDO se lo pidieran, con ese delicioso cuerpo.
Con el cristalino vaso regresó por sus pasos y paró nuevamente para ver al joven recostado.
La silueta era hermosa, eso ya era un hecho irrevocable. Dando un sorbo de agua a su necesitada garganta fijó ahora su mirar en el perfilado rostro.
— Puto. — Renegó Levi al sentir un tirón en su entre pierna, y es que ver esos carnosos labios siendo mordidos por el mismo Eren, era una tentación demasiado grande.
La respingona nariz y las largas y curveadas pestañas, no eran más que un aditivo a todo ese bello marco que Eren retrataba.
Cuando el mayor estaba a punto de volver al estudio fue que se percató de lo reveladora que eran las ropas que traía.
— ¿Quiere que me lo folle a cada rato o qué mierda le pasa?
Antes de caer en la tentación y dejar nuevamente los papeles acumulados en el escritorio, se retiró a hacer el trabajo que por semanas estuvo posponiendo. Debía concentrarse. Debía acabar con esos documentos que le faltaban, tal vez luego almorzar, descansar un poco y finalmente volver a disfrutar del bello cuerpo que tenía a su disposición, lo que quedaba de ese sábado hasta el domingo a las seis de la tarde, todo ese tiempo, el joven le pertenecía en más de un sentido.
*-*-*- Manual -*-*-*
Eren se despertó, somnoliento cuando el timbre de la puerta resonó por toda la amplia sala del 'departamento', cuando Levi apareció en su campo visual, se refregó los ojos y lo siguió con la mirada.
El joven castaño se paró por un par de segundos antes de seguirlo, un poco intrigado y curioso por lo que estaba pasando. ¿Visitas? Si era así en vez de perseguirlo debería correr a esconderse, pero el mayor no le había dicho nada. Y tristemente él sabía que los tríos estaban permitidos en este fin de semana.
Para vergüenza y alivio del menor, aquel que había tocado la puerta era simplemente un repartidor de pizzas. Un adolescente granulento, que al percatarse del prostituto con tan provocadores prendas detrás del imponente hombre, se sonrojó furiosamente.
Levi volteó su mirada arrancándole en el proceso las dos cajas de pizza al repartidor, lo despachó luego de casi tirarle mucho más del precio del envió.
— ¡Largo! — Le cerró la puerta en la cara y luego volteó por completo para encarar al menor. — ¿Te gusta el exhibicionismo? — Dijo burlón, intentando ocular un poco la molestia que le causó el repartidor hace unos breves segundos.
El joven sonrojado negó aceleradamente. Realmente nada relacionado con el sexo era de su agrado. Al menos no por ahora.
— Mi idea no es follarte en pleno parque o vía publica, pero si te apareces frente mío con esas ropas, créeme que tu culo no va a salir intacto sea el lugar que sea.
— Las... las ropas las encontré en el baño. — Dijo intentando estar calmado. Aun cuando un pequeño calor se apoderaba de sus pómulos. — Pensé que eran para mi estadía en el departamento.
Levi alzó una ceja mientras caminaba en dirección a la cocina con ambas cajas aun en manos.
— Yo no dejé ninguna mierda de ropa en el baño— Levi dejó las cajas en la isla central y luego analizó a Eren parado frente a él. — La maldita de Hanji se atrevió a meterse en mi dormitorio. — Concluyó fácilmente.
— Lo-lo siento, supuse que la nota escrita no era de usted, pero creí que le gustaría. — El menor caminó calmado hasta estar sentado frente al empresario y con asombro en sus ojos vio que el reloj digital de la cocina marcaba la una de la tarde.
Considerando que se habían levantado malditamente temprano, le sorprendió el hecho de saber que estuvo dormido en el sofá del mayor por un aproximado de 4 horas.
— Me gusta cómo se te ve el culo con ese puti-short. — Abrió las cajas, dejando a la vista ambas masas redondas embadurnadas de humeante tomate y queso — Y las medias... Si no fuera porque te he visto el pene, esa curva de tu cintura para abajo es fácilmente confundible.
— ¿Gra... gracias?
El mayor alzó la mirada un tanto divertido y fue por los platos y cubiertos. Ignorando lo descolocado que se sentía Eren antes sus palabras.
— No voy a cocinar, al menos no hoy ni ahora. Prefiero concentrarme en acabar con mi trabajo para luego romperte el culo el resto del fin de semana. Por lo que lamentaras que comamos esta mierda tan grasosa. Es la única comida chatarra que tolero.
— No se preocupe. — El joven recibió los platos y soltó un suspiro resignado al confirmar sus sospechas. No tendrían piedad con él. — Si... si desea yo puedo cocinar para la cena.
Levi lo miró intrigado con esa propuesta, eral algo muy raro que un jovencito mozuelo sepa cocinar.
— ¿Puedes hacer algo comestible? — Preguntó cogiendo un par de pedazos de las pizzas y llevándolo a su propio plato — No planeo morir tan joven e intoxicado.
Eren, menos cuidadoso cogió un trozo de la pizza vegetariana con su mano y miró al hombre con el ceño fruncido.
— Se perfectamente como cocinar cualquier plato — Su cocina, era algo con lo que nadie se metía. Es más, todo el mundo lo alababa por su buena sazón y que le dijeran que podía matar a alguien con sus platos, era algo... que llegaba a indignarlo. — No es por presumir, pero soy muy bueno en ello.
Desde pequeño siempre le gustó cocinar y se había encargado de la alimentación de Isabel a conciencia. Con ella tenía que bajar un poco las sales, buscar cosas mucho más saludables y no procesadas. Pero de todas maneras sus platos siempre eran deliciosos.
— Con tal de que hagas un plato decente, me doy por satisfecho. — El empresario comía de forma calmada mientras apreciaba el entrecejo fruncido del menor. — Y por favor, nada pesado, como pastas o cosas por el estilo. Suficiente con pizza para el almuerzo.
Eren asintió mientras comía su segundo trozo de pizza, esta vez había cogido de la pizza de pepperoni.
— No se preocupe, puedo hacer un guiso, o hasta una ensalada sustanciosa, con trozos de pollo, o algo. Solo debo ver que es lo que tiene en la alacena.
— Solo... no destruyas la cocina, ni la incendies. — El menor frunció el ceño nuevamente pero solo asintió en respuesta.
A Levi le parecían divertidas las reacciones del joven, y no se cansaría de repetirlo, pero joder, sus ojos eran demasiado transparentes. Terminando un par de trozos más de las pizzas, rápidamente se paró y dejó su servicio en el fregadero.
— Yo... yo, lo puedo hacer, no se preocupe.
— ¿A caso estas ansioso porque te folle?
— Si no quiere mi ayuda, ya no la ofreceré más. — Respondió con el ceño fruncido.
La realidad es que Eren no estaba acostumbrado a quedarse sin hacer nada de provecho. Cuidar a Isabel, proyectos de la Universidad, incluso su trabajo lo tenía con eventos pendientes. Estaba en su naturaleza ofrecer su ayuda.
Levi nuevamente lo miró con una sonrisa burlona marcada en su rostro y regresó a la mesa a servirse un gran vaso con fresca agua.
— Tomo la oferta. Cuando acabes de hacer el servicio aquí, sabes que en un par de horas debes limpiarte, * ¿Verdad? — El joven regresó su atención al mayor y asintió conocedor de lo que debía hacer. — Y si para las cuatro aun no salgo de la oficina, ingresa para que me des una mamada o algo. El puto trabajo es estresante cuando no tomo descanso alguno. ¿Entendido?
— Sí, comprendo. — Asintió Eren y luego apreció como el mayor se iba nuevamente a su despacho y cerraba la puerta.
*-*-*- Manual -*-*-*
—Debemos llamar a Eren — Dijo el Doctor Rod mientras del bolsillo delantero de su blanca bata sacaba su celular.
La pálida mano de Isabela cogió su muñeca y suavemente le incitó a bajar a su diestra. La menor se encontraba con una mascarilla y su rostro se encontraba ojeroso y más demacrado de lo normal. Con esfuerzo y aun con las quejas del doctor de fondo, terminó de sacarse la mascarilla para poder hablar.
— Ya sabíamos que algo así... podría pasar casi al final del tra... tratamiento — El esfuerzo de hablar con la garganta tan lastimada era un poco molesto. — Se lo comentó a Eren y... a mi al inicio — Alzó sus enormes ojos, un poco más hundidos de lo normal, o tal vez se apreciaban mas grandes por las ojeras que los adornaban.
— Le dije que le avisaría si pasaba cualquier cosa, Isa. — El doctor no estaba nada convencido de no avisarle a Eren sobre la recaída.
— Usted y yo sabemos, que volverá — Susurró con la mirada baja — No importa si le dice que lo... lo tiene controlado. El volverá — Le empezaron a arder los ojos, le empezó a faltar un poco el aire. — El nunca a tenido una vida normal por mi culpa. — Pero sus dolencias eran su vano intento de contener el llanto — Nunca a disfrutado su juventud o hecho algo más que estudiar y trabajar.
Alzó nuevamente la mirada hacia el apenado doctor. Aquel que ahora por voluntad propia nuevamente bajaba la mano y guardaba el celular en su bata.
—Isa...
— Déjelo tranquilo... al menos un fin de semana.
— Sabes que el te quiere mucho, sabes que se preocupa por ti, — Acarició los rojizos cabellos un poco enmarañados — Todo lo que hace, todo su esfuerzo, lo hace con gusto sabiendo que es para darte un futuro.
— Lo sé. — Dijo cual susurro — Y eso me preocupa más. — El doctor la miró interrogante — Solo se preocupa por mí, y siempre se deja de lado. — Calmó su respiración, limpió sus lágrimas — No se quiere a si mismo. Su vida no vale nada, yo soy su único objetivo.
Isabella conocía a Eren, lo había oído llorando, susurrando penas, y escuchado sus palabras de aliento. Ninguna buscaba una vida juntos donde ambos estuvieran felices, ninguna contenía sus sueños y metas, ninguna trataba de buscar el amor, ninguna ambicionaba algo más que hacerla vivir a ella. Su hermana, solo ella se merecía tanto esfuerzo. El no valía. Era nada en el universo. Un simple peón para su única menta.
— Usted es nuestro contacto de emergencia y legalmente tiene la potestad de tomar decisiones en caso de que yo me encuentre con una recaída... — tomó aire por hablar demasiado rápido — O algo como esto. — Reiss asintió consiente del papel que le tocaba — Y también discutió con Eren que haría en si el medicamento lograba afectarme a este punto.
— Y eso haré Isabella, iniciaremos con lo acordado para que soportes estos dos últimos días de tratamiento* — El doctor le ayudó nuevamente a ponerse la mascarilla y a que se acostara en la cama — Pero aun así le avisaré a Eren, tal vez no ahora, pero mañana a primera hora, hablaré con él, y tú le dirás como te sientes por ti misma. —Miró el reloj de la pared. Eran apenas las dos de la tarde y no hace mucho Isabel había comenzado a toser sangre. — No puedo prometerte más silencio del necesario. Dependerá de ti calmarlo para que no venga.
Isabel asintió, sabiendo que eso era lo máximo que podría conseguir del doctor, y cansada de tanto hablar y mantener sus ojos abiertos, por fin se entregó a Morfeo, esperando y anhelando que, al despertar, se sintiera al menos un poquito mejor.
— Descansa, pequeña ardillita — Abrió la puerta y le dio una última mirada antes de retirarse — Juntos verrmos como ayudar a Eren.
Cerró la puerta y la habitación nuevamente quedo en un profundo silencio, solo interrumpido por el pitido de las máquinas al costado de la paciente.
*-*-*- Manual -*-*-*
Eren estaba curiosamente relajado. Recostado en el sofá y con un libro en sus manos, sus largas piernas en el brazo izquierdo del sillón y su cabeza en un cómodo cojín color caoba.
Había terminado de limpiar la cocina, guardado todas las cosas en los lugares correspondientes, preparado todos los ingredientes para la ligera cena y se había limpiado a el mismo luego de un par de horas del almuerzo, finalmente se encontraba nuevamente descansando.
Lo admitía, no se esperaba este tipo de relajo en el fin de semana y siendo sincero consigo mismo, hace años que no se echaba en un sofá y no tenía algo pendiente por realizar.
Alzó la mirada nuevamente y se dio cuenta que solo habían pasado 5 minutos desde la última vez que había visto el reloj, las 3:25.
Aun faltaba poco más de media hora para ver si el entraba o no a la oficina a "relajar" a Levi; y sentía que el tiempo pasaba tan, pero tan lento, que ese momento nunca llegaría.
Aburrido, pero ya descansado, volvió a fijar su mirada en el libro entre sus manos. Cogió el primero que encontró hace unos minutos, pero ahora se replanteaba en buscar a conciencia algo que le gustara.
Levi no era como el común denominador de las personas. La televisión no estaba presente en la sala, ni se llevaba el protagonismo del ambiente, los sillones no se encontraban acomodados alrededor de una enorme pantalla y por el contrario, lo que destacaba era el enorme librero de piso a techo.
Cansado de leer un libro que no era de su interés, se levantó con el grueso tomo entre manos para regresarlo a su sitio y luego paseó su vista por la vasta colección.
Tomos rojos, verdes, azules, negros, marrones con líneas doradas; grandes y pequeños, gruesos y delgados. Apreció varios y sacó un par para darle un vistazo a su contenido; cuando de pronto, su vista calló en un delgado libro verde petróleo con líneas doradas.
No era muy grande, no era muy ancho, de pasta dura y de un acabado muy fino, como la mayoría de los libros ahí expuestos. Eren acarició el delgado lomo y con sus dedos sintió el bajo relieve de las letras en dorado.
— "Manual" — Susurró intrigado para sí mismo, y nuevamente deslizó sus dedos por el lomo hasta llegar a uno de los bordes y así poder sacarlo del librero.
La puerta del despacho de Levi se abrió y sus grandes ojos se alejaron del librero para mirar al imponente hombre caminar hacia él.
Un rostro marmóreo lleno de molestia, con el ceño fruncido, hombros y cuello tensionado y un paso calmado pero firme hasta donde el prostituto lo miraba con sus esmeraldas cual ojos, con esa ropa tan apretada, con esa descarada ropa color negro.
Short negro hasta la mitad de sus glúteos, de una tela brillante como el látex, medias hasta las rodillas de encaje y una holgada camisa blanca semi translucida con solo un par de botones en el centro puestos, aquella que dejaba ver sus bellos pezones con perforaciones metálicas.
Se acercó al menor y sus manos vagaron desde sus gruesos y torneados muslos hasta subir por dentro de la camisa a su delgada cintura y abdomen plano, pegó su pecho a la esbelta espalda y esos redondos glúteos contra su pelvis.
— Terminé mi trabajo — Susurró en el cuello del menor, mientras sus ásperas manos tocaban y pasaban por las costillas del contrario — Es hora de follarte como se debe.
Suspiros de sorpresa y su piel reaccionando al toque del contrario fue lo primero y único que Eren sintió por bastante tiempo. Lentamente su cuerpo iba retrocediendo a voluntad de Levi, aquel que chupaba y lamia su cuello mientras sus manos seguían recorriendo su cuerpo como quisiera.
Calló sentado en el regazo del mayor y entre sus nalgas sintió como la erección empezaba a crecer más y más, se dejó guiar por sus instintos básicos. Sus brazos los llevó hasta la nuca de Levi, pidiéndole de forma muda que no dejara de estimular su cuello, mientras empezaba a mover en círculos su cintura.
Eren a veces sentía que los toques de Levi tenían una pizca de magia, dejando un rastro de piel erizada ante su tacto, y le encantaba las sensaciones que provocaba en su cuerpo, aquel que ya estaba acostumbrado al sexo, pero no a aquellos toques con pequeñas descargas eléctricas. Eran deliciosos a su parecer.
Lentamente Levi bajó lo necesario su pantalón y ropa interior para estar preparado a lo que se avecinaba, movió hacia un costado el apretado short y con sus dedos tanteó la rosada entrada del menor. Un par de dedos entraron con facilidad; aun se encontraba estirado por la follada anterior, logrando sacar un par de quejidos del menor, por lo que, sin necesidad de prepararlo, solo jugueteó un rato más con sus dedos dentro del joven para sentir como se retorcía encima suyo.
— Después de follarte un par de veces sobre el sillón — Le susurró alejándose por unos cuantos segundos del cuello del menor — Voy a follarte nuevamente en el cuarto. — Con sus dientes araño la piel bronceada — Hay un par de plugs y juguetes muy interesantes que quiero probarte.
Eren asintió, un poco ansioso por probar cosas diferentes con Levi. Un poco asustado al saber con la intensidad en la que siempre actuaba, pero sobre todo. El brillo de anhelo era lo que resaltaba en sus ojos. Aquellos que a Levi le fascinaba descifrar
— Como ordene, Señor Levi — Susurró volteando el mismo su rostro — Estoy a su disposición — E iniciando un beso lleno de pasión.
Continuará...
*la última vez que haré hincapié en esto. Se les llaman lavaditas o conocidos como Enemas :v ya saben que Levi es medio freak con esas cosas de la limpieza
* :,v ¿se nota que no sé NADA de medicina? ¿No? ¿si? Bueno, fue XD. Además, aun con la enfermedad en mente, el tratamiento que le estoy dando es ficticio e imaginario, ilusorio y anhelado. Así que no ahondaré en algo que no entiendo muy bien y que tristemente no existe.
Lamento no haber puesto la escena de lemon... la estaba escribiendo pero... No era obligatoria ni necesaria, o eso pienso yo. U.U y como yo releo el fic, almenos los últimos caps, antes de escribir la continuación, me estaba pareciendo tedioso poner un TERCER capítulo con escenas sexuales. XD si seguía así, me iba a hartar yo misma.
Además. Lo más probable es que el siguientr cap si tenga partes con yiki yiki 7u7)r un break de ello no le hace mal a nadie.
Lamento la demora. Pero conflictos internos y una vida muy atareada siempre me interrumpen el escribir.
Besitos
Y espero que les gustara este cap y no se aburrieran uwu mucho
~Nos leemos pronto~
