Hola, disculpen la tardanza... la verdad es que estoy muy ocupada con mi trabajo y bueno hago lo que puedo... este es un capitulo corto pero da inicio a la cadena de respuestas y verdades que se vienen de ahora en adelante...
Besos los quiero
Capitulo 8
Recuerdos… La primera "GRAN" mala noticia
Violeta Grint era la única persona en la casa de los Potter que no dormía, dormir era un lujo que no entraba en sus principales necesidades, no desde la muerte de sus padres. Cada vez que cerraba los ojos venían imágenes del ataque de esa noche, su madre gritando y su padre tratando de defenderlas pero no fue suficiente, ya que cuatro magos cubiertos por una capa y unas mascaras, tiempo después descubriría que se trataba de mortifagos.
"Aun pienso que seguir a una persona que ya está muerta sobrepasa los límites del fanatismo" susurró enojada contra la ventana, miró su reloj de pulsera y suspiró, faltaba tan solo una hora para amanecer y ella tan solo podía pensar que este caso la llevaría sin dudarlo al descubrimiento de algo importante, de eso estaba segura.
- Temprano como siempre –dijo con voz adormilada su hermana.
- Sabes que el sueño no es mi aliado –comentó con sorna.
- No desde ese día supongo –comentó triste.
- Exacto, he invertido horas persiguiéndolos Lia –explico Violeta sin despegar la vista de la ventana- de cierto modo atender este caso me llena de esperanzas ya que puedo conseguirlos.
- ¿Estás segura? Tienes 4 años buscándolos…
- Sí, pero todo me traía aquí y estoy segura que esta vez sí podre conseguirlos, Lia sigue descansando hoy será un día muy agitado –ordenó amablemente y ella no tuvo más remedio que aceptar.
Horas más tarde estaba toda la familia reunida esperando ansiosos la explicación de la nueva integrante del equipo. Mientras ella esperaba pacientemente a que el resto de los integrantes llegaran una persona por sobre todas llamo su atención. Al lado de Albus Potter se encontraba el joven más intrigante e interesante que Violeta haya visto nunca, era alto y con un cuerpo bien formado sin llegar a lo exagerado, sus cabellos color rubio platinado totalmente desordenados y sus ojos color grisáceos, esos ojos que solamente demostraban una cosa tristeza, soledad y amargura, sin brillo alguno la dejo sorprendida y sin palabras.
- Scorpius Malfoy, Auror y uno de los principales afectados en la desaparición de Rose Weasley –susurró Lysander en su oído, Violeta dio un respingo ante esto.
- Te he dicho mil veces que no hagas eso –dijo pausadamente clavando su mirada en los ojos de Lysander.
- Bueno solo quería responder a tu duda –se defendió encogiéndose de hombros.
En seguida James Potter y su hermana Lia hicieron acto de presencia en la sala de estar, cosa que no paso desapercibido por Lysander y Violeta que rápidamente sonrieron con picardía, Lia al darse cuenta se sonrojo hasta más no poder y su hermana le hizo una seña que significo una sola cosa, "lo apruebo".
Violeta clavo su mirada nuevamente a un punto vacio en la ventana, un punto inexistente ya que necesitaba pensar. Por otro lado Scorpius y Albus que se encontraban al otro lado de la sala mantenían distintas emociones, cada uno por separado, Albus se sentía nervioso y ansioso por lo que la hermana de Lia estaba a punto de hacer y Scorpius simplemente se sentía morir, revivir cada uno de esos recuerdos lo iban a condenar por completo.
Hermione Weasley se levanto llamando la atención de todos los presentes menos de Violeta que aun se encontraba sumida en sus pensamientos.
- Bueno, no sé por dónde empezar –comenzó a decir Hermione un poco nerviosa- Hace un par de semanas Lily volvió de Estados Unidos con una compañera del cuerpo de Aurores la cual tiene experiencia como Inefable, gracias a eso lograron sacar los expedientes de lo sucedido ese día pero no con resultados agradables…
- ¿Quieres decir que no consiguió nada fuera de lo común? Eso ya lo sabemos Hermione, Ron y Harry trataron de encontrar alguna pista… -Hermione no le permitió seguir.
- Les pido por favor que me dejen terminar, aunque no lo parezca yo estoy aun digiriendo esta noticia… como les iba diciendo, los resultados no fueron agradables ya que todos los expedientes de ese día están codificados bajo unas runas que hasta para mí son difíciles de interpretar… -suspiró y se armo de valor para lo que a continuación iba a decir- Lia interpretó parte de ese documento en donde descubrió que Rose junto a dos chicas una Ravenclaw y otra Slytherin desaparecieron, de eso todos teníamos conocimientos más no de la ultima parte del documento –finalizó girándose para mirar a Violeta.
- Al desaparecer esas dos chicas junto con Rose llegue a la conclusión de que ellas tampoco murieron en ese incidente, el caso fue cerrado bajo las ordenes del antiguo jefe de inefables ¿Razones? ¿Motivos? No lo sé, ahora lo que sí sé es que puedo conseguir a Rose Weasley y saber cuál fue el paradero de esas chicas, también puedo llegar a los mortifagos que causaron todo este lio…
- ¿Se puede saber cómo pretendes encontrarlos Violeta? Ni sabes cómo es su rostro –dijo Lily por primera vez, estaba un poco molesta e indignada.
- Si puedo, ese rostro, sus ojos llenos de odio, su olor jamás lo olvidaré… mataron a nuestros padres por impuros y eso es la atrocidad más grande que un estúpido mago con aires de grandeza puede hacer.
- Además recuerden que encontré el portal y este da directamente a una bodega abandonada, así que el porcentaje de que las tres chicas estén vivas son pocas pero no por eso dejaremos de buscarlas –acotó Lia tratando de calmar los ánimos, su hermana estaba a punto de perder la paciencia.
Comenzaron con los recuerdos, pero en vez de verterlos en un pensadero y transportarse dentro del mismo el hechizo utilizado por Violeta era su creación y por sobre todo innovador admitió Hermione. Uno a uno fueron vertiendo sus recuerdos, sonreían y se emocionaban al ver a Rose de pequeña, Scorpius miraba por ratos prefería ignorarlos que verlos ya sería suficiente con los suyos.
La mayoría de los presentes no tenían idea del porque esa chica les pedía mostrar sus recuerdos, ¿Qué tipo de pistas puede seguir por medio de un recuerdo? Era absurdo si se veía desde un punto lógico y razonable. Pasaron las horas cuando el turno de Albus llego, este decidió mostrar no solo su infancia sino parte de lo que vivieron durante su estadía en Hogwarts.
Era una mañana lluviosa, al parecer todos los estudiantes e incluso los profesores decidieron refugiarse en sus respectivas casas, menos tres personas que buscaban desesperadamente a alguien.
- Albus, para… espera un segundo –dijo Lyna apresuradamente- creo que lo mejor que podemos hacer es primero separarnos, Scorpius irá a la biblioteca, tú a la torre y yo buscaré en los invernaderos.
- Te juro que cuando la consiga la mato, nos veremos aquí en una hora –ordeno Albus molesto mientras se daba la vuelta y desaparecía rumbo a la torre de astronomía, Lyna y Scorpius se miraron para luego encogerse de hombros y salir en búsqueda de su pelirroja amiga.
Subía rápidamente por las escaleras, estaba seguro que Scorpius ya había llegado a la biblioteca y por el bien de Rose ojala estuviera allí pero si su amigo no tenía suerte esperaba que por lo menos Lyna de con ella porque estaba seguro que si él la encontraba explotaría gracias a la ira contenida. Su prima había tomado una rara costumbre de desaparecer cada cierto tiempo sin decirles nada.
Cuando Albus llego al salón de astronomía la vio, pero lo que vio no le gusto, estaba llorando acurrucada en una esquina oscura. Se acerco tan rápido como pudo y le abrazó, su ira se había ido por un tubo.
- Rose… -no salían palabras de su boca, algo malo le estaba sucediendo.
- ¿Sabías que el único motivo por el cual mis padres aceptan a Scorpius como nuestro amigo es porque piensan que nunca se fijaría en mí? –susurró con voz rota- ¿Sabías que mi padre es una máscara dura que solo finge cuando está al lado de él? –lloraba desoladamente, Albus no entendía nada de lo que ella le decía.
- Pero… ¿Qué dices? Tío Ron no es así, sino no lo hubiese ayudado… -trato de animarla pero ella lo detuvo.
- Albus, lo escuche… escucha a papá decirle a mamá y a Hugo que lo ayudo para humillarlo a él y a su familia pero no lo logro y se equivoco… pero ¿sabes? Tiene razón se equivoco, porque él no conoce como nosotros… -mientras más le contaba a su primo todo lo que sucedía más lloraba.
- Pero lo importante es que está cambiando de opinión ¿no lo crees? –intentó animarla sin suerte.
- No, no lo creo –susurró con ira en sus ojos, Albus suspiró al entender todo.
- ¿Estás enamorada de Scorpius? –su prima no habló, tampoco se sonrojo, comenzó a respirar más tranquila y su temblor había desaparecido- por eso detestas que sean injustos con él ¿no?
- Yo… -dudo unos segundos hasta que suspiro con resignación- sí, creo que si estoy enamorada de él…
El panorama comenzó a cambiar lentamente y mientras eso sucedía todos observaban a Scorpius que había dejado de lado su indiferencia para observar fijamente la pantalla con una sonrisa en los labios. Todo había cambiado a un hermoso salón de baile, muchos reconocieron allí el baile de navidad que se celebraba todos los años en Hogwarts.
Observaron como su prima y Scorpius bailaban juntos sonrientes, ese era su tercer año. Casualmente ese año se permitió como decreto extraordinario que padres y familiares visitaran y asistieran a dicho evento. En una mesa se encontraban los Weasley y los Potter sonrientes, emocionados por compartir ese día con sus hijos.
Violeta observaba cada recuerdo con desesperación, solo necesitaba una pista para encontrar a los desgraciados causantes de todos esos problemas, de pronto un hombre llamo su atención. Su cabello largo y negro como la noche recogida en una coleta elegante, su mirada era de asco y ni hablar de la mueca que adornaba su rostro.
- Tiranus –espeto con asco y odio mezclados- maldito mortifago- al decir eso ultimo todos dejaron de mirar las imágenes y para posar sus ojos sobre ella que estaba roja de ira.
- ¿Tiranus? –preguntó su hermana.
- El es uno de los secuaces de Maya, ahora solo me falta uno –dijo molesta- pueden estar seguros que Tiranus estudio con antelación a Rose y a las demás.
- ¿Estás segura? Pero como pudo entrar, debe ser familiar de alguien… debe –pero Violeta no dejo que su hermana siguiera.
- Lia… esa… eres tú –dijo entrecortadamente Lily.
- ¿Qué? ¿Cómo puedo ser yo? pero… -se quedo sin habla, allí estaba ella sonriente y con su grupo de amigas.
- Un minuto pero esa no es Lia, no puede ser ella es Leslie Petrizzo –todos los presentes se sorprendieron y Lia se sentía en un viaje nuevo del cual no había retorno… la verdad.
Continuara...
