"INFIDELIDAD"
Satsuki Idaka.
CCS pertenece a CLAMP. Historia escrita sin fines de lucro.
Resumen: Nos encontramos. Tú saciabas las necesidades que tenía, yo las tuyas. Nos complementamos. Ni la soledad ni los miedos de mi pasado existían entre tus brazos, pero sí la tristeza. Y es que, no es fácil ser tu amante, Shaoran.
Capítulo XI
"Sin destino"
Martes 25 de Noviembre, 7:16pm.
Cerró la puerta. Suspiró y reposó en aquella madera. Que tarde más complicada, fingida y extraña. ¡Dios! Como agradecía que una parte de todo el alboroto hubiese terminado. Sin embargo, faltaba el más importante, el que no se atrevía enfrentar. Por ese miedo, sus manos temblaban. Caminó lentamente hacía la sala, en donde se encontró con su, ahora enfadado amante, esperándola tras el sillón en el cual se había escondido. Aún recordaba todo lo que había sucedido momentos antes.
"Flash Back"
- "¿Sakura?" – se escuchó una voz desde la entrada del departamento.
La aludida miró a su amante con un rostro asustado. ¡Era Kojishi¡Diablos, tenían que hacer algo¡Rápido¡Sino los descubrirían!. Buscó con su mirada esmeralda algún escondite para Shaoran, desesperada, hasta encontrarlo: el sillón que le daba la espalda al ventanal de la sala que daba hacia la terraza. Rápidamente, llevó a Shaoran hasta ese pequeño espacio, indicándole que se escondiera allí. Él iba a objetar, pero tuvo que callarse cuando ella se percató que iba a abrir su boca, por lo que selló sus labios en un beso, impidiéndole hablar. Luego, ella se dirigió a la entrada de su hogar, pero antes de hacerlo, encontró su anillo de compromiso botado en el suelo, el cual se apresuró en recoger y colocarlo en su dedo, después de quitarse la pulsera y guardarla en uno de sus bolsillos. Justo en ese momento, Kojishi entró en la sala.
- "¿Qué haces?" – preguntó su prometido al verla poniéndose el anillo.
Sakura palideció. Pensando en algo, comenzó a balbucear algunas palabras.
- "Es que me había dado comezón, me lo saqué para rascarme" – argumentó, sonriendo para calmar los nervios.
Para su suerte, el oji-celeste también sonrió, quitándole toda duda de su cabeza. Su prometido se acercó a ella, la tomó por la cintura y la besó. Sakura estaba obligada a responder.
- "¿Cómo te sientes?" – cuestionó él, luego del beso.
- "Bien¿por qué lo preguntas?" – dijo Sakura, alejándose un poco de su pareja.
- "Fui a buscarte hoy a la revista, pero me dijeron que te habías excusado enferma. Quería invitarte a almorzar para comenzar a preparar la boda"
Shaoran dejó escapar un leve gruñido. ¡Maldito desgraciado! Ya iba a ver, ya vería ese sujeto. Sakura era suya, no de él.
- "Ah, sí. Fue un dolor de cabeza que me vino en la mañana, pero mi hermano me recetó unas píldoras. Ya estoy mejor" – argumentó, nerviosa.
- "Que bueno. Pues, pensé que podríamos comenzar hoy con los preparativos"
- "¿Ahora?" – estaba asustada, muy asustada, por eso su voz se había cortado un par de veces y había comenzado a tartamudear.
- "Sí, no querrás que luego terminemos estresados pocos días antes de la boda¿no?"
- "No, por supuesto que no"
- "Bueno, entonces iré por unas cosas que deje en la entrada" – y así su prometido salió.
Sakura miró hacía su espalda, viendo que los ojos de Shaoran dejarse ver por el sillón, con un semblante reprochador de todo el asunto. Ella sólo sonrió antes de hacerle un movimiento de que se volviese a esconder. Él rodó sus ámbares ojos y regresó a donde debía.
Kojishi regresó con unos cuantos catálogos y revistas en sus manos.
- "¿No te parecería bien si vemos esto en la terraza? Para ser invierno está bastante fresco" – comentó, acercándose al ventanal, apunto de descubrir al amante de su prometida.
- "¡No!" – gritó Sakura por culpa del impulso, sin notar su tono de voz.
El oji-celeste la miró sorprendido.
- "Yo tengo frío, además, aún no me siento tan bien como para salir. Puedo.. pescar un resfriado¿no crees?" – argumentó, temerosa a ser descubierta.
- "Supongo..." – continuó Kojishi con la charla, dudoso.
- "Pues, comencemos" – dijo, sentándose en el sillón que escondía a Shaoran.
Kojishi no lo dudó y se sentó junto a ella.
Vieron varias cosasd de la boda: el pastel, las flores, el menú, etc... Decidieron que los invitados los verían más tarde, primero lo escencial: la estructura de la celebración.
- "Me gusta este diseño¿y a ti?" - preguntó Kojishi a su novia, quien se veía bastante despistada observándo hacia su derecha, a un lado del sillón - "¿Sakura¿Qué ves?" - curioso, se acercó haci donde Sakura posaba su vista, pero antes de que pudiese ver algo, sintió que era besado por esa mujer.
Al ver la acción de su amante, lanzó un gruñido. ¿Tenía que besarlo frente a su cara!
- "¿Qué fue eso?" - interrogó Hagiwara al escuchar ese extraño sonido.
Sakura se puso nerviosa.
- "Debió ser el gato" - contestó y, sin esperar mñas y ya desesperada por la situación, volvió a besarlo.
Abrió sus ojos, mientras su prometido mantenía los suyos cerrados. Pegó su vista a donde Shaoran estaba, quien sacaba un poco de su cabeza desde el lado del sillón viendo toda la escena del beso entre los "tórtolos". ¡Iba a golpear a ese sujeto¡¿Qué hacía su mano sobre el muslo de su amante! Sakura le hizo un gesto con la mano para que volviese a esconderse. Entrecerró sus ojos y regresó a su escondite.
- "Wau" - salió de sus labios después de haberse separado. Ése sí había sido un buen beso.
Kinomoto enrojeció por el comentario de su prometido. Pero no pasaron muchos segundos cuando él tenía rodeada su cintura con sus brazos, la besaba y la recostaba con lentitud sobre el sillón. Oh, oh¡estaba en un lío¡¿Qué hacía! Kojishi no paraba de besarla y percibía la mirada fulminante de Shaoran en ella. ¡iba a golpearlo¡No dejaría que la tocara¡¿Qué se creía ese patán, estúpido, idiota¡Tenía que hacer algo¡No iba a permitir que la besuquera y la acariciara como lo estaba haciendo frente a sus ojos!... Pero¿qué hacer? Una idea vino a su mente. Se acercó a la muralla más cercana, aún escondido otras el sillón y tocó la pared dos veces con su mano. Los novios se separaron.
- "¿Y eso?" - inquirió, esta vez Sakura, mostrándose inquieta y nerviosa. ¡Por supuesto! Si era ahora la que ella preguntaba, Kojishi no tendría qué sospechar.
- "Parece que fue la puerta. Ve a abrir" - le permitió, soltándola y corriéndose a un lado.
La hija de Nadeshiko se levantó y fue hacia la entrada. Abrió la puerta y, sorprendida, vio que no había nadie allí.
Por otro lado, Kojishi hizo lo mismo, pero se dirigió al ventanal, abriéndolo para dejar entrar un poco el aire. Shaoran, al ver la acción del oji-celeste, tomó la cortina que había a su lad y se tapó con ella el cuerpo y su rostro, teniendo todo su cuerpo tocando el suelo. Al ver cierto movimiento, el posible esposo de Sakura, miró hacia su lado derecho.
- "¿Habrá sido el gato?" - susurró extrañado.
Shaoran, al notarse descubierto, ideó un pequeñito plan. Poniendo toda su capacidad teatral, hizo un pequeño maullido para que su "enemigo" no sospechara. Mas, no salió del todo bien, puesto que Kojishi levantó una de sus cejar creyendo que el posible "gatito" podría estar enfermo por el sonido de su voz. ¡Y allí cuando el cielo escuchó las plegarias de Li! Sakura regresó a la sala, dándose cuenta del lugar en el que estaba Kojishi. Más histérica que antes, se acercó a él y lo sacó de allí.
- "¿Por qué no mejor nos sentamos, amor?" - sugirió guiando al muchacho hasta el sillón empujándolo suavemente de la espalda y mostrando una gran sonrisa. Cuando él ya se hubiese sentado, cerró el ventanal y lanzó una sutil mirada al escondite de su amante, quien salía de las cortinas y suspirar relajadamente. Sakura sonrió con dulzura al ver el rostro de Shaoran.
Regresó a su posición junto a Kojishi y continuaron con los detalles para la boda.
"Fin del Flash Back"
Oh, sí.. difícil tarde entre mentiras y nerviosismo, y todavía no había terminado. Sabía que Shaoran iba a objetar, quejarse de algo, y temía. El rostro enfadado de su amante no era uno fácil de no tomar en cuenta.
- "¿Cuándo terminarás tu relación con él?" – preguntó frío.
Sakura suspiró. No era esa la pregunta que esperaba, pero suponía que Shaoran no recordaba la gran confesión que le había hecho en la tarde por estar cegado por los celos.
- "Cuando esté lista" – se limitó a responder, algo fría y sin mirarlo a la cara, en verdad esperó que le preguntara sobre su violación, no sobre Kojishi.
- "¿Y cuando será eso? Sakura... comprende"
- "¿Qué comprenda qué? No tengo absolutamente nada que comprender" – aún no lo miraba a los ojos, inclusive, le había dado la espalda.
- "¡Por supuesto que sí! Sakura, por dios... ¿Qué, acaso, no quieres que seamos felices juntos¿¡Cuándo podremos serlo si aún no eres capaz de terminar tu relación con ese sujeto?" – lástima, estaba cegado por los celos, amaba a Sakura, pero los celos y su inseguridad siempre habían sido un defecto en él, un defecto que ahora le estaba costando su felicidad y la de la persona que más amaba.
- "Seremos felices cuando tú también seas capaz de dejar a tu esposa, Shaoran" – ahora se atrevió a mirarlo, con una faz fría y con sus ojos esmeraldas brillando por las lágrimas.
Shaoran guardó silencio, sin saber qué decir. Suspiró.
- "E-Es... es distinto... Mis hijos... Aiko y Ryuu necesitan tenernos a mí y a Meiling juntos, saber que la relación de sus padres no es buena les rompe el corazón. Quizás Ryuu no se percate tanto, pero Aiko tiene la observación de su madre, y ese don le está costando caro. Sus calificaciones han bajado y su comportamiento está empeorando, se muestra triste en la primaria y ya con apenas siete años está enfrentando un dolor que le impide disfrutar la paz y alegría que uno siente a esa edad, esa despreocupación" – confesó Shaoran, permitiéndole ver a Sakura una parte de él que muy pocas personas eran invitadas a conocer: su lado triste y débil – "¿Ves que es distinto?" – dijo al notar el semblante sorprendido de su amante y el silencio que había provocado su discurso – "Tú no posees nada con ese hombre¡no existe nada que te ate a él¡Pero insistes, insistes en continuar con esa relación, insistes en continuar con tus planes de boda¿Por qué, Sakura¿¡Por qué no lo dejas de una buena vez?"
- "¡Por el miedo que tengo a sentirme nuevamente sola!" – gritó la castaña – "¡Por eso¡Tengo miedo de que si dejo a Kojishi me sienta sola de nuevo¡Kojishi siempre ha estado a mi lado, nunca me ha permitido sentirme sola aunque fuesen unos segundos¡Me escucha, me comprende y eso me hace sentir bien conmigo misma¡Es cierto, no poseo nada que me ate a él, no tengo hijos con él como tú los tienes con tu esposa!... Sé que tienes miedo a causarle un dolor a tus hijos, pero nunca has pensado¿no le estarás causando más daño al dejarlos ver tus peleas con tu mujer?"
El dueño de la revista "Open" abrió sus ojos sorprendido. Nunca había pensado en esa posibilidad, nunca nadie tampoco había tenido la valentía de decírselo, de planteárselo como lo había hecho Sakura. No sabía qué pensar. Sentía que las cosas se le estaban yendo de las manos.
- "Puede que tengas razón... ¡Pero aún así quiero que te deshagas de ese hombre¡Yo también quiero estar ahí para ti, Sakura!"
- "Tú no lo comprendes, y tampoco quieres hacerlo. Si fuese como dices, dejar a Kojishi sería muchos más fácil para mí" – dejó un par de lágrimas correr, en verdad le dolía todo lo que él estaba diciendo.
- "¿Qué quieres decir con eso?"
- "Que tal vez, en algunos momentos, no he sentido ni tu empatía ni mucho menos tu preocupación. Si me amarás como dices, no tendrías que aplazar alguna de nuestras citas por el hecho de que le prometiste a tus hijos jugar con ellos" - ¡oh, oh! Tal parecía que el enojo se estaba apoderando de ella y de él.
- "¡No metas ni a Aiko ni a Ryuu en esto!" – gritó enfadado, primera vez que le hablaba así a Sakura.
- "Siempre han estado entremedio de nosotros, Shaoran. Tú tienes una doble vida, una de esas son tu esposa y tus hijos, y por otro lado, estoy yo, claramente, la amante, la segunda" – hablaba bastante serio para ser ella.
- "¿Y que hay de ti y de ese estúpido de Hagiwara¡Él también es una segunda vida tuya¡Mira esos papeles!" – estalló, para después tomar aquellas revistas sobre la mesa con las que Sakura y Kojishi habían decidido algunos detalles de su boda y ponerlos frente a ella – "¡Míralos¡Tú también planeas tener una segunda vida, Sakura¿¡Y te ha importado dejarla¡No!"
- "Por lo menos, Kojishi siempre..."
- "Te escucha, lo sé" – interrumpió Shaoran – "No me lo repitas, que me enferma" – la miró a los ojos – "Cierto, yo no soy el que da algo por la relación, yo fui quien te obligó a ser mi amante" – sarcasmo.
Sakura frunció su ceño.
- "Pues, perdón por no ser Hagiwara" – diciendo esto, comenzó a irse.
- "Perdón por ser una molestia. Perdón por intentar decir mis sentimientos" – ella interrumpió el andar de él con esas palabras que transmitían una gran molestia.
- "¡Más lo lamento yo por amarte más que a nada, para que justamente de eso sirviera!... de nada..."
- "Eso no es cierto" – susurró Sakura, dejando escapar varias lágrimas.
Él la miró con su semblante duro y frío. ¿Cómo era capaz de negar 'sus' sentimientos, los de él?.
- "Tú siempre amarás más a tus hijos que a mí... Yo soy la que siempre ha estado a tu lado, sin importar los demás. Yo soy la que te ha amado con todo su corazón, sólo esperando una cosa de ti: tu capacidad de escuchar"
Shaoran respiró hondo, para calmarse.
- "Siempre has tenido eso de mí¿por qué no quieres verlo¿Por qué me comparas con tu prometido?" - ¡ouch! Eso dolió, pero era la verdad, no se podía ocultar algo que estaba enfrente de sus narices.
Sakura mantuvo cerrada su boca, sin saber qué contestar.
- "Entonces¿no piensas dejarlo?" – preguntó luego de unos segundos de reflexión.
El silencio de Sakura seguía intacto.
- "Perfecto" – rió un poco, sarcásticamente – "Si no eres capaz de dar algo por ésta relación, no entiendo qué estoy haciendo aquí, perdiendo mi tiempo" – era lo último que diría, por lo menos quedaría como si hubiese ganado la discusión.
- "Tal vez tengas razón" – susurró Sakura, dolida – "Tal vez nunca debimos estar juntos, sólo nos hacemos daño y, además, ninguno es capaz de entregarse completamente al otro"
Eso dejó sin palabras Shaoran, más bien, con el corazón echo trizas, lo que causó que su euforia obviamente desapareciera y una ola de tristeza invadiera su corazón. Guardó silencio por un largo tiempo, de espaldas a ella, sin querer decir nada, sin poder hacerlo: su mente estaba analizando toda la situación, toda su relación con Sakura Kinomoto, mientras que sentía que su garganta era apretujada con fuerza, impidiéndole hablar e, incluso, hacerle costoso respirar. ¿Cómo llegaron a eso?.
- "Sí, puede ser. Quizás las palabras que nos dijimos hace un par de horas sean ciertas, pero puede ser que nunca quisimos ver que... no sé... lo nuestro era imposible" – habló por fin Li, antes de mirarla a los ojos con una faz angustiada.
- "Tienes razón. Tú ya tienes tu vida hecha, tienes hijos que cuidar y una esposa que se nota que te ama. En cambio, mi vida está tomando un curso que sé que será el indicado y que sé que es el que necesito" – secó sus lágrimas, le dolía lo que él decía, pero tal parecía que los argumentos eran completamente claros: era cierto, no estaban destinados a estar juntos.
- "Es verdad... Esto sólo fue algo que necesitábamos ambos para escapar de nuestros problemas. Una ilusión que creamos porque no nos atrevíamos a ver la realidad, a enfrentarla" – como leyendo lo que ella había pensado, concluyó – "Simplemente... no estamos destinados a estar juntos"
Justamente ahora
Irrumpes en mi vida
Con tu cuerpo exacto y ojos de asesina
Tarde como siempre
Nos llega la fortuna
Sakura no respondió, si lo hacía, iba a llorar y no quería hacerlo frente a él.
- "Por supuesto, si Hagiwara te hace sentirte protegida, acompañada, no como yo, es necesario que estés con él. Aunque debo admitir que me hubiese encantado ser esa persona" – sonrió un poco, sólo un poco, sonrisa que mostraba arrepentimiento y tristeza – "Quiero que sepas, que yo sí quise y quiero comprender, no es como tú piensas"
- "No sigas, por favor" – rogó la oji-esmeralda, sollozando.
- "No seguiré, ya que supongo que esto ha terminado" – sin decir más, comenzó a irse, con la cabeza gacha – "Una cosa. Si querías que esto acabara¿porqué no me lo dijiste cuando te lo pregunté?"
Secó sus lágrimas e intentó enfrentar toda esa situación. Ya estaba empezando, así que era mejor mostrarse inmutable desde el principio, así no dolería tanto.
- "Porque era cierto lo que te dije, yo no deseaba que nuestra relación terminara, pero supongo que a veces el destino nos hace malas jugadas y que, aún cuando tú desees algo con toda tu alma, son situaciones inevitables. Nosotros estamos en una de esas situaciones; nuestras edades son muy distintas, nuestras personalidades también, tú tienes tu vida y yo la mía, las cuales son imposibles de unir. No somos capaces de entregarnos completamente al otro. Yo por el miedo, tú por el pensar en tus hijos, por los celos, quizás, no sé, tal vez también por miedo. Soy incapaz de entregarme a ti, y tú lo sabes. Supongo que aún recuerdas lo que te dije esta tarde" - por fin lo encaró mirándolo a los ojos, notando en los de él la sorpresa, el arrepentimiento, la tristeza en el brillo de aquel color ámbar.
Él quedó atónito. Había olvidado esa parte, había olvidado la violación de ella. Era mejor omitir esa parte, para no herirla más de lo que ya lo estaba.
- "Puede ser que¿nuestra relación no tenga un futuro?" – eso era una pregunta más que una afirmación, quería asegurarse de que estaba equivocado.
- "No la tiene, no si seguimos buscando excusas para no separarnos de nuestras parejas. Tal vez, nuestro amor nunca fue tan fuerte, de haberlo sido, hubiésemos sido capaces de dejar lo demás y entablar nuestra relación como de verdad debió haber sido"
Shaoran no dijo nada. Tan sólo se dio la media vuelta y cerró la puerta del departamento de Sakura, quién dejó a sus lágrimas correr, rindiéndose.
Tu ibas con él
Yo iba con ella
Jugando a ser felices por desesperados
Por no aguardar los sueños
Por miedo a quedar solos.
Pero llegamos tarde
Te vi y me viste
Nos reconocimos enseguida
Pero tarde
Maldita sea la hora.
Que encontré lo que soñé
Tarde.
Sakura dejó caer sus lágrimas. ¿Cómo habían llegado a eso¿Cómo lo habían permitido¡Estaban equivocados, ella lo necesitaba, lo necesitaba a él¿Qué había echo?... Pero¿será así? Porque hay que admitir algo: es cierto, están en situaciones muy complicadas, ni uno es capaz de entregarse verdaderamente al otro, ella siempre lo había sentido así y era ahora que se daba cuenta de la realidad. Ese dolor en su interior en verdad que la hacía sentirse completamente sola, desgraciada, pero los argumentos que momentos antes habían hablado, sí que le decían que era lo mejor, que aquella relación no tenía futuro y nunca la tendría. ¿Para qué, entonces estar atada a algo que nunca iba a poder ser realidad? Era lo preferible, lo conveniente terminar su relación con su jefe ahora, para que así no afloraran falsas ilusiones. Ahora sí, podría ser feliz con Kojishi, él le podría entregar todo lo que necesitaba. Entonces¿por qué sentía que algo faltaba dentro de su corazón, como si algo hubiese sido arrancado?.
Tanto soñarte y extrañarte sin tenerte
Tanto inventarte
Tanto buscarte por las calles como un loco
Sin encontrarte
Y ahí va uno de tonto
Por desesperado
Confundiendo amor con compañía
Y ese miedo idiota de verte viejo y sin pareja
Te hace escoger con la cabeza lo que es del corazón
Y no tengo nada contra ellos
La rabia es contra el tiempo
Por ponerte junto a mi
Tarde
Cerró la puerta, suspiró. ¿Qué había dicho¿Qué había echo? Dios, estaba arrepentido, más aún cuando Sakura le echó en cara la confesión de la tarde: ella había sido violada por Yue Tsukishiro. ¡Diablos¡Ahora la comprendía! Sus temblores cuando él la invitaba a algo más que caricias inocentes, a sus tristezas sin razón, a sus enojos cuando él le pedía que dejara al sujeto ese. Ahora comprendía. ¡Y lo peor de todo es que le había dado la espalda!... No, no le había dado la espalda. El destino, el mal momento en que decidieron conocerse fueron los causantes de todo. ¿O quizás no?.
- "Tal vez, nuestro amor nunca fue tan fuerte, de haberlo sido, hubiésemos sido capaces de dejar lo demás y entablar nuestra relación como de verdad debió haber sido" – eso había dicho ella y era algo que aún rondaba en su cabeza una y otra vez.
Le dolía, le dolía en el alma pensar que su relación con la joven de ojos verdes hubiese acabado. Que ella pensara que el amor que él tenía por ella era insuficiente como para continuar juntos le partía el alma. No estaban en una situación fácil, se habían conocido demasiado tarde, pero aún así, siempre pensó, siempre tuvo la esperanza de que su amor terminaría triunfando, de que Sakura sería capaz de dejar a su prometido por él, y él sería capaz de dejar a Meiling de una buena vez. Pero, podría ser, que Sakura tenía razón: seguían buscando excusas para no separarse de ellos, y esa era una de las razones por las que no podían entregarse completamente, como siempre lo hubiesen deseado.
- "Es cierto, no estamos destinados a estar juntos" – susurró Shaoran antes de alejarse de aquella puerta que la separaba del amor de su vida, de esa persona que tantas emociones extrañas e inexplicables le hizo sentir.
Ganas de huir Ganas de besarte
De no verte ni la sombra
De pensar que esto fue un sueño o una pesadilla
Que nunca apareciste
Que nunca has existido
De coincidir contigo
De acercarme un poco
Y amarrarte en un abrazo
De mirarte a los ojos
Y decirte bienvenida
- "Bienvenido a mi pasado, Shaoran" – pensó Sakura luego de salir a la terraza de su departamento.
Con un poco de vértigo, pudo notar un auto estacionado frente a su edificio, prendía sus luces para después marcharse en el tráfico. Supo que era él quién se iba: Shaoran, el amor de su vida.
Era inónico, habían durado como pareja tan poco tiempo, menos de un mes y ambos ya estaban hechos pesados, habían acabado su relación. Eso tan sólo ratificaba algo: no eran el uno para el otro. Fue el tiempo equivocado, las circunstancias por las que pasaban no les permitieron estar juntos: ella con sus problemas con Yue y los demás, él con sus hijos. No, no fue justo. Ella lo amaba, y lo sabía, pero por culpa del momento en el que se encontraron, sus vidad no calzaban.
Era cierto, ese hombre le hizo sentir muchas cosas, la hizo sentirse bien consigo misma, pero nunca acompañada. Shaoran siempre estuvo atrapado por los celos y las inseguridades que nunca se percató del dolor que causaba en ella. Y ella, Sakura Kinomoto, inmovilizada por los miedos nunca fue capaz de decirle toda la verdad a Shaoran, de entregarse a él. Fue un error el haber estado juntos, tan sólo se hicieron daño. Aún cuando en su interior hubiese un vacío imposible de llenar, un vacío que ni su prometido era capaz de llenar aún con todo el amor que le profesaba, aún así no era capaz de aceptar que su destino era estar con Shaoran Li. Las desesperanzas habían sido las culpables de esa percepción, y además, ella no necesitaba más dolor y Shaoran no necesitaba más problemas ni preocupaciones.
- "Es mejor así" – susurró, intentando convencerse así misma.
Con las luces de la calle iluminando un poco su carro y su facción algo molesta, Shaoran iba a una velocidad algo elevada para dirigirse con rapidez a su hogar. Quería dejar de una buena vez a Sakura en el fondo de su corazón, pero en verdad que eso le estaba causando una tristeza considerable. ¡Diablos! Había sido injusto, egoísta, y nunca podría perdonárselo, por culpa de eso y de lo poco que quiso escuchar a Sakura, la había perdido. Se sentía fatal.
Sin embargo, no quedaban alternativas, ambos habían decidido continuar con sus vidas, aún cuando fuesen por separado.
Ellos... se habían percatado de algo que habían cegado con la esperanza: Su relación no tenía futuro.
Uno no sabe por qué, pero hay veces que el amor no es suficiente. Y ésta era una de ellas... por lo menos, así pensaban ellos.
Pero llegamos tarde.
Te vi,
me viste,
Nos reconocimos enseguida, pero tarde
Quizás en otras vidas,
Quizás en otras muertes...
Miró su reloj de muñeca y elevó la velocidad del carro.
Sí, iba a su hogar... Era mejor que comenzara a arreglar las cosas con Meiling, pero esta vez en serio, pondría parte de él para que su matrimonio mejorara. Ya no tenía excusas para no hacerlo. ¿Su orgullo? Su orgullo ya no existía, Sakura se lo había llevado. Además, estaban sus hijos. Su ex amante tenía razón en una cosa: le estaba causando daño a sus hijos al permitirles ver y escuchar sus discusiones con Meiling. Pero eso cambiaría, y cambiaría no sólo por el bien de sus hijos, sino que también por el suyo propio; tenía que sacarse a Sakura de la cabeza, ella no podía continuar ni en sus pensamientos, ni en sus sueños, mucho menos en su corazón. Y pueden decir que un clavo no saca a otro clavo, pero estaba decidido a volver a enamorarse de su esposa, si ella también era capaz de cambiar su actitud.
Llegó a su hogar. Guardó su auto en el garaje y luego se encaminó a la puerta de la casa. Sacó sus llaves y entró. Sus hijos no aparecieron para abrazarlo, lo cual lo extrañó un poco. Fue al living encontrándose así con cierto invitado que no esperó encontrar: su amigo Takashi Yamazaki.
- "Hola Shaoran" – sonrió el oji-gris.
El aludido se paralizó. Yamazaki sabía parte de aquel secreto que él tenía con su periodista estrella. Sin embargo, ya no importaba. Esa relación ya era parte de su pasado.
- "Vaya sorpresa, Takashi" – se limitó a responder, sin ni un sentimiento en sus palabras.
- "Tu mujer está en la cocina, tal parece que estaba preparando la cena"
- "¿Meiling¿Meiling preparando la cena?" – dijo en tono de sorpresa; su esposa cocinando era algo difícil de creer.
- "Así es. Me dijo que quería darte una sorpresa"
El ambarino no respondió, al contrario, miró a Yamazaki con un semblante enfadado.
- "Veo que estuviste muy ocupado esta tarde" – manifestó el esposo de Chijaru, bastante serio.
Shaoran guardaba silencio.
- "Lo digo porque supongo que tu ida al departamento de Kinomoto no fue sólo por tu preocupación al ver que ella no fue a trabajar"
Sus ojos ámbares se abrieron sorprendidos.
- "Sí, Shaoran, te seguí" – articuló Takashi al ver el rostro de asombro de Shaoran – "Ahora sí que no me puedes negar que le estás siendo infiel a Meiling con Sakura Kinomoto"
- "Cállate" – dijo bastante serio, enojado – "Puede escucharte"
- "¿Por qué lo haces¿De qué te sirve, amigo? Tienes a una gran mujer a tu lado, no la desperdicies"
- "Lo que haga no es de tu incumbencia" - contestó bastante frío.
- "Sí lo es, en especial si le haces daños a terceros y que sea gente que yo estimo. Mira que el estar revolcándote con esa mujer, sí le causará un daño bastante grande a tu matrimonio"
Shaoran estaba con su ceño fruncido. No le gustaba esa conversación.
- "Meiling tarde o temprano se enterará, y créeme que si no sale de tu boca, saldrá de la mía" – lo amenazó – "Tu esposa no se merece estar haciendo el papel de estúpida"
- "No te preocupes, no tienes por qué hacerlo ya. Mi relación con Kinomoto ya llegó a su fin" – enfrentó a su amigo, mirándolo con una pequeña sonrisa algo burlona.
Yamazaki sonrió sólo como él sabe hacerlo.
- "Me parece bien que hayas tomado conciencia, Shaoran. No hace bien estar con dos mujeres a la vez, mucho menos si hay hijos, niños inocentes entre medio"
El aludido no respondió, y para salvación de su tortura, Meiling apareció en la sala interrumpiendo su conversación con su amigo.
- "¡Hola, Shaoran! No te escuché entrar" – saludó la oji-rubí, para después acercarse a su marido y rozar los labios de ella con los de su esposo, acto que Shaoran no rechazó para desconcierto de Meiling.
- "Bueno, yo me retiro. Ya hice lo que debía hacer aquí" – sin decir más y acompañado de la dueña de casa, Yamazaki se despidió de su amigo y se fue del hogar Li.
- "¿Qué quiso decir con eso?" – preguntó el ambarino luego de que Takashi ya se había ido.
- "Nada en especial" – sonrió, para quitar cualquier duda de su esposo – "Ven, la cena ya está servida, además que te tengo una sorpresa"
Levantó una de sus gruesas cejas castañas mientras su mujer tomaba de su mano, llevándolo hacia el comedor. Allí notó una gran cantidad de tipos de comida servidas todas sobre la mesa, con una decoración elegante. Miró de reojo a Meiling, quien ya se había ido en busca de los pequeños. Shaoran se sentó en la cabecera, como siempre, mostrando su autoridad en su clan familiar. Suspiró con tristeza, recordando a la joven de ojos verdes.
Estaba arrepentido, nunca debió haber dicho aquellas cosas, no se debió dar por vencido tan fácilmente. Pero lo había echo y ya no había marcha atrás. La había perdido...
- "¡Papi!" – gritó su hija Aiko antes de abrazarlo.
Su rostro antes apenado, ahora había dejado visualizar una pequeña sonrisa.
- "Hola pequeña" - ¡rayos¡Así le decía a Sakura! – "Hola Ryuu" – saludó a su hijo quien, con un poco de dificultad, ya se había sentado en su lugar de la mesa.
Después de eso, Meiling hizo su aparición. Comenzó a servirles los platos a todos, para después sentarse junto a su marido y comenzar a comer. Entre ellos no se decían nada, Shaoran estaba ocupado preguntándole a sus hijos qué tal había sido su día. Hasta que ella decidió hablar.
- "Shaoran" – lo llamó.
El susodicho la miró con su semblante un tanto fruncido.
- "Sabes... Hace tiempo que no hemos hecho nada juntos, los dos, solos. Por lo tanto se me ha ocurrido una excelente idea" – sonrió complacida, esperando que él no se negase.
- "¿Qué cosa se te ocurrió?" – preguntó en su típico tono serio.
- "Hacer un pequeño viaje"
Sus ojos ambarinos se abrieron sorprendidos. ¿Un viaje¿Con Meiling? "Lejos de Sakura", pensó.
- "¿Y a dónde sería el viaje?" – estaba indeciso, por un lado era bastante bueno ya que tendría lejos a Sakura, pero tendría a Meiling junto a él todo el día.
- "Estaba pensando que tal vez podría ser en la casa que tenemos en la playa" – especificó – "Pensé que sería lo mejor, no es muy lejos de Tokio, además de que es muy privado. ¿Qué me dices?"
"Que sí, que sí, que diga que sí", rogaba la oji-rubí en su interior.
Sin embargo, por otro lado, Shaoran meditaba su respuesta. Era una buena excusa para no ver a Sakura luego de haber roto su relación –y en verdad que no se atrevía a verla a la cara nuevamente- y así intentar sacársela un poco de su cabeza y de poder relajarse, pero también estaba el hecho de tener que compartir con su esposa, cosa que no estaba con ánimos de hacer.
Miró a sus hijos. Aiko lo miraba esperando una respuesta. Ryuu estaba comiendo de su plato con un poco de dificultad. Meiling era muy astuta, le había hecho esa pregunta en la mesa a propósito, porque si rechazaba la invitación, ella sabía que él se sentiría culpable si Aiko o Ryuu mostraban algun tipo de trsiteza.
Sus hijos, su matrimonio. Se había propuesto salvar este último¿no? Pues sí, lo había echo por no tener excusas que no se lo impidieran hacer. ¿El orgullo de que Meiling lo hubiese engañado? Pensó en algo: la distribución de bienes. Meiling fácilmente podría quedarse con todo si se divorciarán, pero aún así, a pesar de todos los años que llevaban juntos, aún no lo abandonaba. Quizás... sí lo quería, no por algo quería salvar su relación.
- "¿Shaoran?" – lo llamó la persona que ahora rondaba sus pensamientos, preocupada pro su largo silencio.
- "Sí" – afirmó, para sorpresa de su esposa – "Acepto la propuesta"
Abrió sus ojos asombrada, contenta... ¿Contenta? No, estaba ¡contentísima¡Por fin¡Por fin Shaoran no se había negado a una de sus peticiones¡Por fin había decidido mejorar su matrimonio! Era perfecto¡espléndido! Por fin podrían volver a ser la feliz pareja que antes fueron.
- "Nos vamos mañana, ya tengo todo listo. Yamazaki me dijo que podía reemplazarte en el trabajo" – dijo los últimos detalles, sin poder contener su sonrisa.
- "Me parece bien" – también sonrió, pero era una mueca mezclada con tristeza y algo de decepción.
Este era el primer paso para dejar a su amada flor de cerezo en el olvido.
Que ganas de rozarte.
Que ganas de tocarte,
y acercarme a ti
y golpearte con un beso,
de fugarnos para siempre
Sin daños a terceros
/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/
8:41pm. Aeropuerto de Tokio.
Llevaba casi una hora allí, sentado en el suelo, pero no le importaba. No le importaba, ya nada en su vida le importaba. Ella se había ido, lo que le quitaba sentido a su vida, ganas de continuar. ¿Qué importaba si llevaba una hora sentado ahí en el asfalto si Nakuru, su Nakuru no estaba con él¡No importaba nada¡No le interesaba absolutamente nada! Su fuerza, su sentido de la vida se habían ido con ella. Lo peor de todo es que no alcanzó a explicarle nada, ni siquiera alcanzó a decirles sus sentimientos; Nakuru se fue con un sentimiento de rencor dentro de ella, por el haberla golpeado y no haberle dicho lo que sentía en verdad: que la amaba.
- "Idiota, Touya, eres un estúpido" – se culpó.
Estaba arrepentido de todo: de sus celos, de las palabras que dijo, de no haber llegado antes al aeropuerto, de no decirle sus sentimientos, de permitir que se fuera, de todo.. De cada una de sus acciones. Perdió su única oportunidad de ser feliz todo por vergüenza, por celos, por no poder controlarse.
Pero de lo que más se culpaba era el hecho de que él ya había pasado por todo esto, cuando ella se fue de su departamento, furiosa y dolida por sus palabras causadas por sus celos e impulsividad, y aún así, en ese momento, no fue capaz de acercarse a ella y decirle unas simples palabras: te amo. No, él tenía que ser orgulloso, tenía que mostrar esa coraza de hierro que no le permitía expresarse.
Y ahora la había perdido, tal vez, para siempre.
La quería allí¡la quería junto a él¿Cómo fue capaz¿Cómo pudo dejar que sucediera? De haber sido un poco más sincero con ella y consigo mismo... Pero las cosas ya pasaron, Nakuru se fue sin saber lo que él sentía por ella, y es algo que ya no se puede evitar, mucho menos olvidar.
Miraba las estrellas por la pequeña ventana junto a ella.
Estaba en primera clase, como siempre, junto a la ventana y justo al medio del vagón. No sabía por qué, pero siempre pedía esos lugares.
Quería llorar, gritar... ¿Por qué tuvo que aparecer en el aeropuerto, justo cuando había decidido seguir con su vida? Se había permitido ser fuerte, perseverante, pero Touya tenía que aparecer en el momento más inoportuno destruyendo así su fortaleza, su barrera... todo en ella se destruía. Ahora la hacía dudar, causar ilusiones y al mismo tiempo, tristezas, dolor. ¿Acaso fue para detenerla? Y si así fue¿habrá sido para decirle sus sentimientos o para continuar manipulándola?.
- "Será mejor olvidarlo" – se dijo a sí misma.
Sí, era lo mejor. En Inglaterra podría ser más feliz, sin manipulaciones, sin mentiras, sin nadie que le ocultar cosas y que la hiciera sentirse insegura consigo misma, despreciable. Para su salud mental era mejor estar lejos de Touya. Ese hombre, a pesar de que el estar junto a él la hiciera sentir tantas emociones, los secretos de él la hacían pensar mal de ella misma, que estaba cometiendo errores, que... tantas cosas. No era bueno estar con él, tan solo le causaba mucho dolor, hacía que retuviera muchas de sus cualidades, de sus alegrías.
Tal vez, su madre tenía razón... Aún podía escuchar sus palabras:
- "Ese hombre sólo hará de tu vida un infierno. No es a quien mereces, Nakuru, mereces a alguien mucho mejor. Ese sujeto es un machista, no te dejará ser quien eres y todos tus sueños, tus aptitudes se irán al suelo. Compréndelo, Kinomoto sólo quiere tu dinero" – eso había dicho ella, bastante enfadada.
¿Cómo había reaccionado ella misma ante eso? Con enojo, con gritos, con amenazas. Le había bramado que su sueño era estar con Touya, que ella no lo conocía, por lo que no podía saber como era en verdad, que como no quería apoyarla, que era ella quien no la dejaba ser como era en verdad al comprometerla con gente que apenas conocía... Y algunas cosas más que no quería recordar.
Y ahora, estaba allí, en un avión de vuelta a su hogar.
Aunque siempre han dicho que el hogar es donde se encuentra lo que uno ama, en donde esta tu corazón... Y el corazón de ella lo estaba dejando atrás, en las tierras de Japón.
Pero debía ser fuerte. Si Touya no la amaba, entonces¿para qué continuar con algo que no tenía futuro?.
/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/
Miércoles 26 de Noviembre, 7:00am. Departamento de los Kinomoto.
Su despertador sonó y con una gran pesadez sus ojos esmeralda se abrieron. Apagó aquel estruendoso ruido. Su mente se posó en el día anterior: el termino de su relación con Shaoran. ¿Por qué tuvo que pasar justo en el momento que más necesitaba su apoyo y cariño?.
Yue...
Mejor olvidarlo. Obviamente, no podría, no había superado la anterior violación, menos podría superar ésta tan rápidamente. ¿Qué, supuestamente, debía hacer¿Buscar ayuda?... No quería más, quería acabar con todo de una buena vez. No se merecía más sufrimiento. No. No se lo merecía.
Se levantó de su cama, aún con pesadez. Tomó su ropa y se metió a la ducha. Minutos después salió, fue a la cocina, pasando junto a la habitación de su hermano. Se percató de algo: no había nadie haciendo el desayuno, no había olor, la puerta de la habitación estaba abierta y aún no escuchaba a su hermano diciéndole alguna burla o algún discurso sobre que debía despertarse más temprano. ¿Se habría quedado dormido¿Él¿Touya? Para ratificarlo, entró con sigilo a la habitación de su hermano, encontrándose con algo inusual... ¡Touya no había dormido en el departamento! Se preocupó. ¿Le habría pasado algo malo?.
Justo en ese momento, como si el destino hubiese notado su preocupación, la puerta del departamento hizo aquel ruido de cuando se abría y después se cerraba. Sakura fue con rapidez a la entrada, notando a su hermano, cabizbajo, con unas ojeras pronunciadas bajo sus ojos.
- "¿Touya?" – preguntó preocupada.
Su hermano la miró a los ojos. Sakura notó la tristeza en ellos. No dijo nada, no contestó. Mecánicamente, se dirigió con pasos pesados a su alcoba. Ella lo siguió.
- "Touya¿qué pasó¿Por qué estás así?" – continuó cuestionando.
Seguía en silencio. Terminó cerrándole la puerta en la cara a su hermana.
- "¿Touya? Touya¿qué sucede?" – lo llamó, estaba conmocionada por la actitud de su hermano, en especial, por ese rostro lleno de agonía.
- "Vete al trabajo, monstruo" – fue lo único que dijo desde dentro de la pieza.
- "Pero... ¿qué hay de ti?"
- "No exageres, estoy bien. Vete ya, estás atrasada" – habló serio.
Miró su reloj de pulsera. ¡Su hermano tenía razón¡Era tarde!.
- "¿Seguro que estarás bien?" – volvió a preguntar.
- "Te dicen que sí" – un deje de molestia se mostró en el tono de voz de Touya.
- "Está bien. Adiós, hermano" – se despidió y luego, con rapidez, salió de su hogar para dirigirse a su lugar de trabajo.
Caminó por las calles a una velocidad impresionante. Gracias a Dios que la revista tan sólo quedaba a unas cuadras de su casa. Al ver el edificio de la gran revista "Open" frente a ella, sus manos temblaron.
- "Shaoran" – susurró para sí.
¡Hora de enfrentar a su ex amante y a todo lo sucedido el día anterior! En verdad que no quería, tenía mucho miedo. Tal vez se tendrían que tratar con indiferencia, como si nunca hubiese pasado nada entre ellos. No, sentía que moriría si la mirada de Shaoran volviera a mostrarse tan indiferente como estuvo cuando lo conoció, cuando eran dos extraños trabajando, él era su jefe y ella su empleada. No, no deseaba ver ese rostro. Pero, sin embargo, aún así tendrían que cruzarse las caras en algún momento.
Entró al edificio y subió por el ascensor. Al llegar al piso en donde trabajaba, se bajó y caminó hasta su oficina. Saludó a su secretaria y, suspirando, abrió la puerta del despacho, esperando encontrarse con el hombre de sus pensamientos... pero no estaba. Frente a ella y detrás del escritorio del ex amante de Sakura se encontraba un sonriente Yamazaki.
- "¿Señor Yamazaki?" - lo llamó extrañada.
- "Buenos días, Kinomoto" – respondió él, levantándose lentamente de su asiento, ponerse frente al escritorio y apoyarse en él – "¿Sorprendida?" – dijo al ver el semblante del amorío de su amigo.
- "¿Do-Dónde está Shaoran?" – inquirió turbada, incómoda por los ojos algo amenazantes de ese hombre.
- "Que bueno que preguntas" – esa sonrisa maquiavélica causó un pequeño escalofrío en la oji-verde – "Se fue de viaje, con su esposa" – resaltó esa palabra – "Por supuesto que no es un viaje de negocios. Son una pareja de casados que quiere recuperar su amor"
La contestación causó un pinchazo en el corazón de Sakura. ¿Un viaje?... Por supuesto, la pelea del día anterior. ¿Él... acaso no quería volver a verla?.
Yamazaki dejó esa sonrisa irónica, se puso serio como muy pocas veces lo hacía.
- "¿Triste, Sakura?" – con eso volvió a aturdir a la aludida – "Lo sé todo, Kinomoto, así que no intentes negarlo. Sé de tu acabada relación con mi amigo, con Shaoran"
Ya estaba demasiado choqueada. ¿Qué!... ¿Cómo...! No comprendía nada, su cabeza daba muchas vueltas. Habían sido descubiertos, Shaoran no estaba con ella... ¿Por qué sucedía todo eso? Era como una asquerosa pesadilla de la que ya estaba deseosa por salir de ella.
- "Él no te ama, Kinomoto" - manifestó Yamazaki sin compasión.
Al escuchar eso, sus ojos mostraron un singular brillo, ese que aparece junto con las lágrimas. Pero no, no iba a llorar frente a ese hombre, no por Shaoran, ya tenía demasiado.
- "Todo lo que te dijo son sólo mentiras. ¿Y sabes la razón?"
Comenzó a acercarse a ella con sus manos en sus bolsillos, con un caminar amenazador e intimidante a la vez. Aunque en su semblante no hubiese sentimiento alguno, en sus ojos se enseñaba una inmensa frialdad.
Sakura guardaba silencio. Cerró sus ojos con fuerza, no quería escuchar esos comentarios, no quería. Iba a taparse los oídos, pero Takashi detuvo su movimiento agarrando una de sus manos e impidiéndole acercarla a su oreja. Acercó su rostro al de ella y susurró:
- "Una apuesta"
Pequeñas lágrimas bajaron por sus mejillas. No las secó. Entreabrió sus ojos sólo para ver a quien le mentía descaradamente, y quien se alejaba un poco de ella.
- "Sí, Kinomoto. Shaoran nunca te quiso. Yo y él hicimos una apuesta. Si él tenía una relación contigo y hacía que te separaras de tu prometido, él ganaría. Y bueno, obviamente, también tenía que llevarte a la cama. Pero bueno,... tal parece que no lo consiguió" - sonrió con perversidad viéndola directamente a los ojos.
- "Él no sería capaz de hacer eso" - sus palabras se quebraron por el río de llanto que no paraba, porque no tenía fuerzas para hacerlo: sentía que moría de apoco.
No le cabía bien en la cabeza, pero ahora que recordaba ciertas situaciones, todo encagaba. ¿Cómo tan estúpida¡Se había dejado usar otra vez! Ahora no sólo Yue, sino que también la persona que amaba. "Shaoran¿por qué?", pensó en su mente.
- "Lo conozco desde que éramos pequeños, Kinomoto. Yo sé perdectamente lo que Shaoran hace y lo que no. Es a su esposa a quien amaba, pero supongo que su sed de aventura y su tentación por los desafíos hizo que cayera en el jueguito. Al principio creí que no lo haría, pero me confundí" - guardó un poco de silencio para permitir que la castaña asimilara toda la situación. Cuando cambió su faz por una seria, continuó con sus falsedades - "Es algo que hacíamos todo el tiempo en secundaria. No es nuevo en Shaoran. Nunca se podría interesar en ti, Kinomoto. Él ya tiene una familia, adora a su esposa. Sólo te utilizó"
Listo, no aguantó más. Salió de la oficina dando un fuerte golpe con la puerta. Corrió por los pasillos. Ni siquiera aguardó por el ascensor. Bajó las escaleras y, al llegar a la calle, intentó respirar. Pero tenía la sensación de que había algo en su garganta, lo que impedía el paso del oxígeno a sus pulmones. Sentía que desfallecía con lenitud. Iba a desmayarse. Apoyó su espalda en uno de los muros del edificio y se sentó en el suelo.
¿Cómo era todo eso posible¡¿Por qué¡¿Por qué le hacían tanto daño¡¿Por qué tenía que ser ella el juguete de todos¡¿Por qué¡¿Por qué lo permitía¡¿Por qué era tan cobarde¡¿Por qué no podía ser feliz¡¿Qué había hecho para merecer todo eso¡¿Por qué diablos tenía que sufrir tanto¡¿Por qué no podía tener a alguien que la quiiera de verdad, que no la abandonase nunca¡¿Por qué continuaba confiando en la gente como una tonta¡¿Por qué le sucedía todo eso a ella!.
Sus sollozos eran fuertes. Inhalaba aire desesperadamente. Tocó su mano encontrándose con cierto objeto en su muñeca. Lo contempló unos segundos, en especial esas iniciales que, según él, demostraban que en verdad la amaba. Se lo quitó inmediatamente, teniendo deseos de romperlo con todas sus fuerzas. Solamente lo lanzó al suelo con furia. Sostuvo su cabeza en sus rodillas y lloró, lloró, a pesar de algunas miradas extrañadas de la gente. No le importaba, no en ese momento. ¿A quién le iba a importar las demás personas cuando sentías que tu mundo se destruía en pedazos, que no quedaba nada de ti?.
¿Shaoran, su protección? Mejor dicho, su perdición. ¡No era justo¡Lo amaba más que a nada en el mundo y él era capaz de hacerle algo así, después de todos esos momentos juntos!... No, ya no valía la pena. ¡Nada valía la pena ya! Le acababan de romper su corazón, con ello, sus sueños, su autoestima¡todo! Ya no quedaba nada de ella, era tan frustante. Justo cuando creía que su vida mejoraba, se tropezaba nuevamente y volvía a caer en el mismo agujero que había caído la vez anterior. Shaoran no tenía ninguna razón por la cual haberle hecho lo que le hizo. ¿Una apuesta¿Eso era ella¿Algo para divertirse y después abandonarla cuando quisiesen? Sí, eso era... Y siempre sería así. No se había equivocado como lo creyó anoche: Shaoran no era para ella, él estaba preocupado por otras cosas, no por ella.
Quería ser feliz, un poco de compañía... ¿Era muy costoso pedirlo?.
Su anillo, Kojishi, recordó. Observó el brillante con detenimiento, intentando buscar alguna respuesta, y así, tomando una decisión: iba a enamorarse de Kojishi, se casaría con él y vivirían lejos de todo y de todos. Con él sí podría conseguir una nueva vida, y la obtendría.
Se levantó del suelo, sintiendo un par de mareos que la hicieron tambalearse.
Volvería a adelanta la boda. Se casaría con Kojishi lo más pronto posible. Él era el único que la haría feliz.
/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/
5:24pm. Londres, Inglaterra.
Se bajó del taxi, para después bajar también su maleta de la cajuela del automóvil. El automóvil se fue, dejándola sola frente aquella hermosa y enorme mansión: su hogar. Suspiró nerviosa.
Una gran reja de acero se elevaba justo en el terminal de las grandes hectáreas de terreno. La mansión estaba dentro de ella. Con toques de antigüedad, de cuando la nobleza eran las personas que manejaban casi todo, en otras palabras, de la época medieval. Construida con ladrillos grises, de grandes ventanas, con gran cantidad de balcones, y, para qué decirlo, con un millar de habitaciones. Y, para rematar, hermosos y grandes jardines, jardines que poseían no sólo grandes árboles sino que hasta las más raras y pequeñas flores adornaban el lugar; cada planta estaba en un lugar exacto, el cual hacía que, en conjunto, los grandes terrenos manifestaran un tranquilo y precioso ambiente.
Nakuru miró aquella mansión con una nube de tristeza en sus ojos, sin contar el miedo que también había en ellos. Ahora, debía enfrentar a su madre, a su familia. Era hija única… una gran desagracia para ella, ya que la presión que su progenitora ponía en su persona era mayor. Respiró hondo y se hizo el valor para tocar el timbre de su hogar. La voz de una de las sirvientas se hizo escuchar por el citófono.
- "Residencia Akisuki" - presentó la voz, voz que Nakuru reconoció de inmediato.
- "¡Nana Jasmine¡Soy yo, Nakuru!" – habló feliz.
- "¿Nakuru¿Mi niña Nakuru?" – la voz de la madura mujer se mostró sorprendida – "¡Le abro en un segundo, mi niña!"
Nakuru sonrió. Así era como su querida nana le decía: mi niña. Era de cariño. Su nana Jasmine fue quien la crió toda su infancia, quien se dedicó cien por ciento a ella. Sus recuerdos se fueron cuando grandes rejas de acero se abrieron frente a ella. Al hacerlo, Nakuru, esta vez, no dudó en entrar junto a su maleta. Caminó por el gran jardín con la frente en alto, ya que sabía que su madre la estaría viendo por alguna de las ventanas de la mansión; siempre había que avisarle a la dueña de casa quien entraba a su hogar. Pero su seriedad se esfumó y dejó pasar a la alegría al ver que la gran puerta de madera se abrió y dejó pasar a una señora ya anciana, canosa, de una gran sonrisa y ojos tan celestes como el cielo.
- "¡Mi niña Nakuru!" - gritó la anciana con alegría.
- "¡Nana Jasmine!" – la sonrisa de Nakuru era enorme.
La mujer de ya treinta años corrió a los brazos de su nana, aún con su maleta en sus manos. El peso ya no era importante. Aquella anciana la recibió con un caluroso abrazo.
- "Que alegría verte, nana" – dijo en los brazos de la mujer.
- "Igualmente para mí es verte, mi niña"
Disolvieron el abrazo y se miraron una a la otra. Fue cuando la anciana mujer se percató de la situación.
- "Mi niña¿qué hace aquí?" – preguntó.
A Nakuru la sonrisa se le borró, la nube de pena volvió a sus ojos, junto a los recuerdos en su mente, junto a aquel sentimiento y aquellas ilusiones que deseaba no prestarle atención. "Touya", se dijo en su mente.
La anciana se percató de aquello.
- "Pero mira que gran bolso traes, niña. Será mejor entrar, el frío de seguro debe estar congelándote" – sonrió.
La nana Jasmine tomó la maleta de aquella mujer que casi sentía como su hija propia y la guió a ella hacia el interior de la mansión. Nakuru miró su casa con miedo, arrepentimiento, dolor. Todo estaba igual que cuando se había ido: las grandes pinturas, las hermosas cerámicas, las caras alfombras y el interminable y prestigiado inmueble. Todo estaba como lo había dejado.
- "Le avisaré a su madre que está aquí y le diré a alguna de las chicas que arregle su habitación, mi niña" – anunció la anciana.
Nakuru la miró.
- "Supongo que se quedará aquí¿no¿O teme por su madre?" – cuestionó la nana Jasmine, preocupada.
La morena desvió su vista de quien la cuidó toda su vida y la fijó en la nada. Su semblante se mostró angustiado.
- "No sé si ella me acepté en la casa, después de que le grité de aquella manera y de que me fui tan enfadada" – se mostró arrepentida y melancólica.
- "Su madre ha estado preocupada por usted, Nakuru, aún cuando no lo quiera admitir. De seguro que la aceptará" – manifestó con aquella madurez que la caracterizaba.
- "Lo que sí tengo claro, es del sermón que me llevaré… Mi madre tenía razón" – admitió con tristeza, con un gran deseo de llorar.
Su nana notó su dolor, notó su pena, notó sus lágrimas retenidas en sus ojos.
- "¿Qué sucedió con el señor Touya, mi niña?" – se atrevió a preguntar.
Nakuru se quedó razonando su respuesta.
- "Todo lo que mi madre dijo, nana. Todo" – confesó.
La anciana la miró con compasión, como si pudiese comprender su dolor, preocupada.
- "Nana Jasmine" – se escuchó una voz desde las escaleras de caracol – "Déjanos solas" – dijo la mujer.
La aludida accedió. Dio una pequeña reverencia y se marchó, dejando a madre e hija solas.
Nakuru miró a su madre bajar los últimos escalones de la escalera de marfil, con un duro semblante. Era una mujer hermosa, a pesar de tener cincuenta y siete años, no era muy delgada, pero sí mantenía su rostro con pocas arrugas a pesar de su edad. Su porte era intimidante, al igual que su semblante y sus grandes ojos celestes y su largo cabello castaño. Una mujer elegante y con clase, que odiaba quedar en ridículo, dura y exigente con sus conocidos, y que muy pocas veces mostraba signos de cariño.
- "Madre" – dijo Nakuru.
- "Nakuru" – la llamó del mismo tono sin sentimientos – "Veo que volviste" – dijo mirándola con reproche.
Desvió su mirada castaña de la celeste de su madre.
- "Esa siempre ha sido tu debilidad Nakuru: los hombres. Siempre has permitido que ellos se aprovechen de ti, y te ciegas, no quieres ver lo que está frente a tus narices. Tu gran orgullo, que aparece con tus amigos, se desvanece cuando te creas fantasías con un hombre. Siempre ha sido así, y supongo que es por eso que volviste" – la madre de Nakuru hablaba bastante seria. Su nombre: Caroline Akisuki.
Sentía las lágrimas retenidas en sus ojos. Todo lo que su madre se atrevía a decirle, le dolía, y más aún cuando recordaba la cachetada de Touya, el trato de él para con ella. No lo soportaba, quería gritar, escapar, pero... no tenía otro lugar a donde ir.
- "Déjame adivinar" – continuó la mujer que pertenecía a la nobleza inglesa – "Touya Kinomoto te hizo caer en sus redes, tú te enamoraste. Viajaste para seguirlo, dándole la espalda a tu familia, desobedeciendo a tu madre. Llegas allá y te das cuenta que el sujeto no en más que un patán y decides volver" – la miró seriamente. Nakuru estaba en silencio – "Lo que más me sorprende, es que no estuviste ni siquiera un mes allá. ¿No que te amaba¿No que no lo conocía?"
- "¡Está bien¡Me equivoqué!" – gritó, sin poder soportar los reproches de su fría madre – "¡Es cierto, Touya no me quería¡Se aprovechó de mí, jugó conmigo¡Sí, tuviste la razón todo el tiempo, madre¡Él no me quiere y se propasó con mi persona!".
Lloró, lloró, sin poder evitarlo. Sus rodillas no soportaron su peso, por lo que cayó al suelo, con su madre frente a ella, mientras tapaba su rostro con sus manos y se titulaba vencida. Había perdido...
- "¡Es verdad, él estuvo conmigo por diversión..! por.. juego. Y si vine aquí es para sacarme a Touya Kinomoto de la cabeza" – miró los ojos celestes de su madre – "Me pasé fantasías con él, pero hay algo que tú no quieres ver... Yo amo a Touya, y siempre lo haré" – una última lágrima cayó por su mejilla, antes de que ella secara su rostro e intentara levantarse.
- "Deja de decir eso" – le ordenó con autoridad, secamente, mientras la observaba levantarse – "Ese amor que sientes por ese hombre tan sólo te está haciendo débil, te hace caer en él. ¿Qué no puedes divisarlo, Nakuru? Si sigues pensando que lo amas, él podrá seguir jugando contigo. ¡Sácate de la cabeza que sientes algo por ese sujeto, porque no es así¡No amas a ese hombre, Nakuru, no lo amas!" – gritó, algo enfadada, lo que salía un poco de su imagen.
- "¿Cómo puedes decirme algo así, madre¡Tú no estás dentro de mí, no puedes saber lo que siento!" – también elevó su tono de voz, y un par de lágrimas se le escaparon de sus ojos.
- "Porque me has dicho varias veces ya, que amas a un hombre, Nakuru" – estaba más calmada, pero seguía igual de seria, quizás, más que antes – "Como dije antes, tú debilidad son los hombres. Siempre has confiado mucho en las palabras de ellos. Te dicen un simple 'me gustas' y tú ya estás dando todo por esos sujetos, a veces hasta sin conocerlos lo suficiente. No está bien, Nakuru. Ya muchas veces te han humillado, no quiero que lo vuelvan a hacer" – tomó la barbilla de su hija y la obligó a mirarla a los ojos – "Kinomoto es igual a ellos, y lo que sientes por él es la misma adicción que has sentido por los demás. No es diferente. Y te lo advertí. Fue por eso también que te emparejé con tu ex esposo, para que te sacarás a los demás de la cabeza. ¿Qué pasó? Él estaba loco por ti, tú también terminaste enamorada de él. ¿Qué sucedió? Lo que pasó con los demás, lo que siempre te ha sucedido: te decepcionaste"
- "Para¿quieres? No sigas" – quitó su vista de la de su madre. Unas cuantas lágrimas volvieron a salir de sus ojos.
- "Sólo digo la verdad. Kinomoto no fue tan distinto como los otros, Nakuru. Y no quiero que sigas perdiendo tu tiempo en fantasías"
- "Y-Yo... Yo en verdad amo a Touya, madre. Lo que siento aquí..." – se tocó su pecho, en el lado de su corazón – "No es lo mismo que he sentido con los otros novios que he tenido. Ni siquiera me sentí así con mi ex esposo"
Su madre frunció su entrecejo.
- "Ya he escuchado ese discurso. Son puras patrañas" – su tono serio, que en un momento había desaparecido para mostrarse preocupado, volvió a dominar su voz – "Míralo, Nakuru. No estuviste siquiera un mes en Japón y ya volviste aquí, decepcionada. Puede que lo ames tú, pero ¿y él a ti? Él no te ama si te dejó ir. Será mejor que te olvides de él" – sin decir más, comenzó a irse de la entrada de la mansión, subiendo las escaleras – "No te preocupes, hija. Yo haré que te saques a Kinomoto de la cabeza. Buscaré al mejor candidato para ti".
La única hija de Caroline Akisuki se quedó allí, quieta, viendo a su progenitora irse. Volvió a caer sobre sus rodillas, volvió a llorar por los recuerdos de Touya en su cabeza, por las palabras de su mamá y, en especial, por darse cuenta de que todo lo relacionado con el doctor Kinomoto había terminado; si su madre iba a buscarle un candidato, significaba que pronto habría una boda y que ella sería la novia por segunda vez.
/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/
7:01pm. Miyako, Japón. Playa Jodogahama.
Con su vista puesta en el atardecer desde el balcón de la cabaña, y sus sentidos concentrados en la sensación que le provocaba la brisa del viento en su rostro, mientras también jugaba con sus revoltosos cabellos castaños; Shaoran Li sólo podía tener un pensamiento en su cabeza: Sakura.
¿Cómo estaría ella¿Pensaría en él?... esas y más preguntas aparecían junto al recuerdo de la joven. La extrañaba, la extrañaba demasiado. Y eso que apenas no la veía desde el día anterior. ¿Cómo no extrañar a alguien con el que has terminado una relación tan importante para ti, y sabes que no tendrás oportunidad de arreglar lo sucedido, quizás, nunca más? Por lo menos, eso pensaba él. ¡No soportaba el pensar que Sakura debería sentir decepción dentro de ella hacia él!.
Sin embargo, aunque la extrañara y se sintiera arrepentido de no haber tomado en cuenta su confesión de violación, no podía evitar sentir un gran odio hacia aquellos sentimientos de Sakura por Hagiwara. ¡Maldito de ese sujeto¡Mierda¡¿Por qué tenía que continuar interponiéndose entre ellos dos¡Primero era su asquerosa presencia y esa compasión de su amante por él! Y ahora¡Sakura no quiere dejarlo porque él 'la escucha'!
- "Ah, si tuviera a ese sujeto enfrente mío de seguro no saldría con vida" – susurró posando todo su odio en esas palabras.
Pero no sólo odio o arrepentimiento había en su corazón, sino que también una profunda tristeza. Sakura, al decirle todas las razones para no dejar a su prometido, lo había herido. Nunca pensó que su ex amante sintiera que él no podría ser capaz de escucharla, que tuviese que ir a los brazos de otro hombre para sentirse acompañada. Pensar que tal vez Sakura no sintiese que él la amaba... No, no eran así las cosas. Él la amaba más que a nadie, quería estar con ella en los malos y en los buenos momentos, llorar con ella sus penas y celebrar juntos las alegrías. No era justo. Sakura no le había dando una oportunidad para demostrárselo.
- "Soy incapaz de entregarme a ti, y tú lo sabes. Supongo que aún recuerdas lo que te dije esta tarde" – recordó.
¡Diablos! Ahora lo comprendía... Sakura sí le había dado una oportunidad, había confiado en él para contarle sobre su violación, y no, no había respondido bien: cegado por sus celos, le reprochó por no haber terminado su relación con Hagiwara aún. Había sido un tonto.
Dio un pequeño respingo al sentir unos brazos rodeándolo por su cintura. Miró hacia su lado izquierdo encontrándose con los ojos rojizos de su mujer. Regresó su vista hacia el ocaso.
- "Es muy bello¿no lo crees?" – comentó Meiling.
Tan sólo recibió un movimiento de cabeza afirmativo de su esposo.
- "¿Sabes? Me alegro mucho de haber venido aquí, contigo" – habló de forma algo seductora, mientras apoyaba su frente en la espalda de Shaoran – "Te amo"
Él no respondió. No podía mentirle.
Meiling no se dejó vencer por el silencio de Shaoran. En un rápido movimiento, quedó frente a él y lo miró con lujuria en sus ojos. No esperó a que él se negara, no lo iba a aceptar. Lo besó. Lo besó con pasión, con desesperación, transmitiéndole la necesidad que tenía de sentirla junto a él. Se emocionó cuando sintió que respondía, no sólo a sus besos, sino que también a sus caricias; Shaoran estaba sumergido en su necesidad sexual, y en las sensaciones que el pensamiento de Sakura le transmitía en su cabeza. Para él, no estaba besando a Meiling... estaba besando a Sakura.
Meiling, al sentir la excitación en su cuerpo no dudó en cortar el beso, tomar la mano de su esposo y llevarlo hacia la habitación en la cabaña. Volvió a besarlo antes de que él la rechazara, de nuevo con esa pasión, esa demostración de necesidad.
Shaoran estaba aturdido, pero no estaba para prestar atención. El hecho de que su mujer cortara el beso y lo guiará hasta su habitación, le había recordado que no estaba besando a su amante, sino que estaba junto a su esposa. Aún así, Shaoran no estaba pensando con la cabeza, sino que se dejaba llevar por las emociones que sentía y que tanto extrañaba. Porque Yamazaki sí tuvo la razón en algo que dijo en la conversación de hace un par de días atrás, en su oficina: extrañaba tener a una mujer en la cama. Y, lamentablemente, se estaba dejando llevar por las sensaciones que Meiling le provocaba y que, obviamente, no se comparaban con las de Sakura, las cuales lo hacían estremecer. Ahora, eso no le importaba.
La oji-rubí ya se estaba impacientando, por lo que no dudó ni un segundo en comenzar a desabotonar la camisa de su esposo, mientras él besaba su cuello. La excitación estaba manejando a Shaoran, quien aprovechaba de bajar el cierre del vestido, por la espalda de Meiling, al mismo que la recostaba en la cama para quedar sobre ella. La morena terminó por sacarle la camisa a su esposo, mientras él se deshacía del vestido de ella. Shaoran besó el cuello de la mujer con fervor, acariciando desde sus muslos, su cintura, hasta llegar a su cuello.
- "Shaoran" – susurró Meiling.
Tomó el rostro de él en sus manos, y lo obligó a mirarlo a los ojos.
- "Te amo" – confesó. Sonrió – "Quiero estar así contigo por siempre"
Volvió a besarlo a los labios, para ella continuar en su cuello y pecho, rehaciendo las caricias. Shaoran estaba estático; recordó a Sakura.
- "Seremos felices cuando tú también seas capaz de dejar a tu esposa, Shaoran" – dijo ella en la pelea – "Tú tienes una doble vida, una de esas son tu esposa y tus hijos, y por otro lado, estoy yo, claramente, la amante, la segunda" - ¿por qué tenía que recordar todas esas cosas ahora? – "Yo soy la que siempre ha estado a tu lado, sin importar los demás. Yo soy la que te ha amado con todo su corazón" – Sakura... – "Él... él... me violó" – Su confesión... – "Kojishi, cuando me propuso matrimonio, me pidió que me fuese con él a Hong Kong" – Su ida... Su matrimonio... – "Es por eso que estoy contigo, es por eso que me escondo, que arriesgo el odio de mucha gente... Todo por ti. Por que no quiero dejarte, por que te necesito a mi lado, por que eres todo... Por que te amo" – Los sentimientos de ella hacia él... - "¡Por el miedo que tengo a sentirme nuevamente sola!" – Sus temores, su pena...
Su mujer continuaba acariciándolo y besándolo. Él no respondía. ¿Por qué tenía que recordar a Sakura? Meiling se percató de que Shaoran no hacía movimiento alguno. Lo miró a sus ojos marrones, los cuales se mostraban conmocionados y, más que nada, lejanos, como si estuviesen viendo un punto fijo.
- "¿Shaoran?" – lo llamó preocupada – "¿Sucede algo malo?"
El aludido salió de su trance y miró a su esposa. Estaba aturdido, perturbado.
- "N-No, nada" – respondió, casi automáticamente.
La progenitora de Ryuu Li sonrió. Volvió a besar a su esposo, volvió a acariciarlo con necesidad y pasión. Él hizo lo posible por contestar de igual manera, pero las palabras de Sakura, ella misma no lo dejaban tranquilo. Aparecían una y otra vez, y su conciencia ya comenzaba a acompañar los recuerdos, la cual no le permitía disfrutar aquellas caricias con su mujer... No, no podía hacerle el amor a su esposa, por Sakura.
- "No" – susurró Shaoran, despertando de su trance.
Meiling lo miró a los ojos. Él también la vio. Ella con su vista triste y decepcionada, él con arrepentimiento. Se separó de ella. Se levantó de la cama, mientras tomaba su camisa que estaba botada en el suelo. Ella se sentó en el borde del colchón.
- "¿Qué sucede¿Por qué no, Shaoran?" – preguntaba con tristeza.
Él no le respondía, no tenía una contestación a eso, no podía decirle que era por otra mujer. Tan sólo se concentró en abotonar su camisa y en buscar algunos calcetines para ponerse, junto a sus zapatillas.
- "¡Shaoran, contéstame!" – exigió Meiling, levantándose de la cama y obligándolo a mirarla – "¡Por qué diablos te retractaste¡Al principio parecías bastante animado...¿¡Por qué te detuviste¿¡Por qué no quieres hacerme el amor, Shaoran?" – gritó, con dolor en sus palabras, con lágrimas en sus ojos rubíes.
Él la miró con compasión, con arrepentimiento. Estaba hiriendo a su esposa, lo notaba. Aún cuando ella se hubiese casado con él por dinero, en verdad se preocupaba y lo atendía a él, en verdad lo quería. Puesto que claro, si Meiling no lo hubiese amado lo pudo haber dejado desde hace un buen tiempo. ¿Y el dinero? Existía la distribución de bienes, la cual le daba grandes ventajas a su esposa, ella fácilmente podría quedarse con todo si era eso lo que deseaba. Pero, a pesar de todos los años, aún no lo abandonaba, al contrario, intentaba salvar la relación.
Pero él ya no. No podía... por Sakura. Es cierto, antes se había propuesto salvar su matrimonio por sus hijos y por no tener excusa alguna para no hacerlo. Sin embargo, ya existía una: Sakura. Y por esa decisión estaba hiriendo a Meiling.
- "¡Shaoran, respóndeme!" – volvió a bramar la mujer, permitiéndose llorar y sacándolo a él de su reflexión.
- "Lo siento. Pero, tan sólo no puedo, Meiling" – se limitó a decir.
No dijo nada más. Después de murmurar esas palabras, terminó de abrochar su zapatilla y así salir de la habitación, continuando con la cabaña, dejándola allí... sola. La oji-rubí tan sólo lloró abiertamente.
/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/
Jueves 27 de Noviembre. 3:15pm. Tokio, Japón.
¿Qué diablos pasaba con el mundo¡¿Alguien podía responderle esa pregunta¡Por favor!... ¡Estaba que reventaba de la cólera¡No podía creer toda la situación por la que estaba pasando¡¿Cómo¡¿Cómo podía ser que hubiese gente tan... tan... así¡Simplemente no podía ser cierto!... Es decir, amaba a su madre, pero¡ya era demasiado! No la entendía, simplemente, no. Un día decía esto, al otro día decía lo contrario. No podía, así, listo, no aguantaba más todo ese problema, y aunque su esposo le dijese que se tranquilizara por su estado, ella respondía con unas cortas palabras¡no se podía! Si hubiese una persona que la pudiese ayudar, la llamaría "ángel".
Ángel...
Su mirar azulado bajó a su estómago.
Ángel...
Sí, él era su ángel. Ese bebé. Ese niño que crecía de apoco en el interior de ella.
- "Espero que cuando nazcas, tu abuela deje de ser tan histérica y gruñoña" - rió un poco luego de susurrar esas palabras.
Y es que sí, era una bendición. Después de todo lo que le había ocurrido, de los enojos y tristezas que seguía viviendo, esto era un gran apoyo, una enorme alegría. Un hijo¡un niño con su esposo! Era un sueño hecho realidad. Es decir, tener a un pequeño que crece frente a tus ojos y que dependerá de ti por un tiempo, que se volverá hombre y que deberas criar para que se enfrente al mundo, estarás creando un nuevo individuo que te causará tanta dicha, porque es tuyo, porque es a quien tú ya amas siendo apenas un feto. Y él ya estaba dentro de ella.
Sí, estaba segura de que sería hombre, era algo que sentía en su interior. Aún no se lo decía a su esposo, puesto que deseaba que fuese una sorpresa para él. Sabía que se pondría muy contento. Aún no tenía un nombre en mente, pero ya se le ocurriría algo.
Escuchó la puerta del departamento abrise y cerrarse. Giró en sí misma, sabiendo de quién se trataba. Sonrió para darle una cálida bienvenida. Sin embargo,al ver ese rostro cansado y un tanto triste, tuvo que cambiar su semblante transmitiiendo así, preocupación.
- "¿Amor?" - susurró extrañada.
Eriol Hiraguizawa levantó su rostro para ver a su esposa. Suspiró con pesadez lo que hizo que Tomoyo descubriera la razón de su pena: no había conseguido el empleo.
- "¿Estarás bien?" - preguntó con dulsura y calidez.
El oji-azul se dejó caer en uno de los sillones de su living, suspirando. Una sutil sonrisa se posó en sus labios, causando conmoción en su mujer.
- "Por supuesto, estaré excelente" - dijo, mirándola y ampliando la curvatura de sus labios.
- "Es decir, que..." - no quiso terminar la frase, esperó a que él lo hiciera mientras fruncía su ceño.
- "Obtuve el empleo"
No pasaron más de dos segundos cuando sintió que Tomoyo ya estaba encima suyo, abrazándolo con gran alegría, felicitándolo con besos y frases en sus oídos con un volumen un poco alto. Sabía que su esposa reaccionaría emocionada, pero no creyó que tanto. Terminó su euforia dándole un tierno beso en los labios que Eriol rcibió con gusto.
- "Ahora tu madre no podrá decir que soy un vago y que sólo estoy contigo por dinero" - bromeó un poco, meintras la madre de su hijo se sepaeraba de él.
- "Pues,... hablando de ella..." - murmuró nerviosa por la reacción de él.
Hiraguizawa levantó euna de sus cejas con recelo.
- "La llamé hace poco para arreglar la pequeña discución que tuvieron el otro día... y, pues..." - tartamudeó un poco, buscando las palabras más concretas para decirle lo que su mamá le propuso.
- "¿Qué, Tomoyo?" - la insituó a continuar, desesperándose un poco por lo que ahora hubiese dicho su suegra.
- "Me pidió que fuera con ella a un pequeño viaje para hablar sobre el tema" - hizo una sonrisa gigante en sus labios mostrando inocencia - "Y dije que sí" - continuó explicando mientras los ojos de su marido se abrían muy sorprendidos.
- "¿Qué?" - no gritó, pero no pudo evitar hacer esa pregunta.
- "Pues, eso... Iré de viaje con mi madre" - su sonrisa media falsa, seguía allí en sus labios.
- "Pero... ¿por qué?" - se levantó del asiento en donde estaba y se acercó a ella.
Tomoyo suspiró.
- "Ya sabes como es mi madre, Eriol, es muy insistente y hace que cambies de opinión con facilidad. Dijo que si no iba al viaje con ella, se iba a encargar de hacerte la vida imposible. Y, conociendo a mi mamá, ella es capaz"
- "Esa Sonomi" - susurró molesto entretanto suspiraba frustado - "¿Por cuánto tiempo¿Una semana?"
- "En realidad, tres"
- "¿Qué!" - elevó su voz reaccionando iracúndamente - "¡Esa Sonomi¡Pero Tomoyo...!" - intentó refutar, pero la verdad el enojo no se lo permitía.
- "Eriol, no es tanto tiempo, además, ya está decidido" - ahora se colocó seria, cruzando sus brazos a la altura d esu pecho.
El aludido se tranquilizó. Su suegra siempre conseguía lo que quería, era una mujer muy terca.
- "¿Cuándo te irás?" - inquirió dudoso, suponiendo que, sabiendo de lo que la madre de Tomoyo era capaz, sería al día entrante.
- "Aún no está muy decidido. Pero sería más o menos en tres, dos semanas. Le pedí a mi madre que me permitiera quedarme un tiempo más aquí, que esa sería mi condición para irme con ella"
La faz de Tomoyo se nubló. Eriol adivinó el por qué de inmediato.
- "Sakura¿cierto?"
Asintió con un movimiento de cabeza, angustiada.
- "Necesito hablar con ella, Eriol, ya no soporto la situación en la que estamos" - manifestó sentándose en el sillón en el que antes estaba el aludido.
- "Lo sé, amor. Yo también quisiera que las cosas fuesen como antes. Pero ya escuchaste a Touya, nos pidió que no nos acercáramos a ella por un tiempo, él nos ayudara"
Le recordó, sentándose a su lado y rodeando sus hombros con sus brazos. Ella apoyó su rostro en el pecho de él.
- "Si sé" - susurró y después de unos segundos volvió a decir - "Y aunque lo sienta, volveré a hablar con ella. Le insistiré, no voy a dejar que el tiempo siga pasando"
Su esposo la observó, notándola bastante decidida. Estaba preocupado, Tomoyo estaba sufriendo mucho y eso no ayudaba en nada a su embarazo, y tal vez las reacciones que tendría la oji-verde sólo harían crecer más esa pena.
/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/
Lunes 15 de Diciembre. 8:04am. Revista "Open".
Subió por el ascensor y se detuvo en el piso indicado. Caminó lentamente, con su ceño fruncido, preparado para lo que vendría. Sus trabajadores lo recibieron con saludos que él apenas oyó. No había nada en su mente más que entrar a su oficina y enfrentare a Sakura Kinomoto.
El día anterior había vuelto de su viaje con Meiling. Un total fracaso. Después de que la rechazó cuando había demostrado tener ganas de hacerle el amor, todo se volvió incómodo. Regresó a la cabaña bastante tarde después de una caminata por la playa. Y los días siguientes, fueron mu y parecidos. Meiling intentó de todas las formas que él le pusiera atención, desde pequeños gestos como hacer su pastel favorito, hasta comenzar a besarlo a mitad de la noche a ver si conseguía que le respondiera esas caricias, esas ganas de querer reconstruir su relación conyugal. Pero no recibió nada a cambio. La memoria de la oji-verde permaneció en su cabeza todo el viaje, la extrañó todos los días, como la detestó a veces por dejarlo y cambiarlo por Hagiwara, por no querer luchar por la relación; la terminó muy tempranamente, ni siquiera quiso hablar sobre el tema, que llegaran a un acuerdo. No, abandonó la batalla, no perseveró. Admitía que él también tenía cierta culpa, pero... siempre es más fácil odiar a la persona que te hirió.
Dijo un casi inaudible "buenos días" a su secretaria y, armándose de valor, abrió la puerta de su despacho. La escena con la que se encontró no la esperaba. Allí estaba su amada Sakura, a ese ser que tanto extrañó por más de quince días, en su escritorio, pero no trabajando como creía, más bien, metiendo todo lo que estaba en el inmueble dentro de una caja. ¿Qué significaba todo eso?.
- "¿Sa... Sakura?" - la llamó cuando entendió que ella no había notado su presencia en la habitación.
La susodicha levantó su rostro mostrando una expresión de odio, seriedad, frialdad de tal magnitud, que el cuerpo de Shaoran fue invadido por un escalofrío, paralelamente su mente y él mismo estaban completamente aturdidos.
- "Que bueno que regresó, señor Li" - habló seriamente, sin sentimientos en su voz; no se iba a dejar rendir por él, no le mostraría lo entristecida que continuaba a pesar del paso del tiempo.
- "¿Qué haces?" - indagó nervioso cuando la castaña volvió a su actividad, colocándo el último objeto que había sobre el escritorio en la caja de cartón.
La hermana menor de Touya agarró el objeto colocándolo entre su brazo y su cintura. Sacó un sobre de su bolso el que se puso al hombro y se acercó al ambarino. Le acercó el sobre a sus manos. Shaoran contempló el papel sin comprender nada y con un mal presentimiento. Lo tomó después de unos segundos, para después mirar a Sakura a los ojos, quien seguía con esa faz inmutable.
- "Renuncio, señor Li"
Y sin decir más, abandonó el despacho.
El marido de Meiling Li tenía su boca algo abierta por la sorpresa. Sus ojos estaban muy abiertos. ¿Sakura, renuncio? Miró el papel blanco y abrió el sobre. Sus manos tiritaban, quería saber la razón de esa mirada que nunca había visto en ella, de su actitud, de su decisión. Comenzó a leer la carta muy nervioso.
Señor Li:
Agradeciéndole profundamente por la oportunidad entregada a mi persona para entrar a la revista y luego ascenderme, lamento informarle que he de abandonarla puesto que mis planes futuros me impiden seguir allí. Como ya sabe, me iré de Tokyo. Viajaré a Hong Kong con mi prometido en dos semanas más y queremos arreglar todo para nuestra boda.
Espero entienda la situación.
Sakura Kinomoto.
¿Qué!... Se iba, su Sakura se iba. Y no sólo eso¡se casaría!.
- "Sakura" - susurró antes de sentarse en su silla.
Sentía mareos. Fuertes mareos, y unas ganas de llorar como nunca las había sentido. Se percató de cierto objeto que había sobre su mesa. Lo tomó con sus tiritonas manos... Era la pulsera, la que le había regalado a su ex amante antes de irse de viaje. Allí estaba, entre sus manos. Era verdad. Ya no había esperanzas: su relación con Sakur Kinomoto había terminado definitivamente.
/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/
Notas de la Autora.
Ahh, creo que moriré! T.T Si no es por ustedes, será por mi misma! xD. Odié hacer este capítulo, para ser sincera. Me demoré mucho tiempo! (pensar que la última actualización fue en Septiembre del año pasado! o.o!)... Lo siento mucho! Estuve todo este tiempo viendo como seguir la historia, puesto que perdí el hilo del fic y ya no sabía bien como seguirlo. Escribía algo, no me gustaba, volvía a escribirlo, no me gustaba, me frusté tanto que dije: mejor dejo de escribir un por un tiempo mientras ordeno mis ideas. Y esto fue lo que salió. (Que lo más gracioso, es que fue la primera idea que tuve para continuar el fic ñ.ñUuu xD). Pero bueno, mas vale tarde que nunca. xD.
Pues bien, no sé si les gustó, si no... Yo creó que, además de ser bastante dramático, fue algo extremo! o.o! xD... pero me gusta lo extremo! xD Y notaron a Yamazaki? UoU Nop, nop, xD un feo Yamazaki en esta historia! xD Pero bueno, es un Universo Alterno! xD, alguien tiene que hacer de malo! o.o! xD. Y sobre Sakura, uU, sí, la he hecho sufrir mucho! Pero ya las cosas irán arreglándose, de apoco, pero se arreglarán! xD.
-Conciensa: Admite que te encanta hacerla sufrir.
-Satsuki: No es cierto! o.o... sólo un poquito! ñ.ñ, eso le da vida a la historia!
-Consciencia: Admite también qu te demosraste en la acualización por flojera.
-Satsuki: Bueno, qué querías? El colegio me tiene exhausta! Que estudia esto, que haz este trabajo, que lee esto! T.T No quiero más! Quiero vacaciones!
-Consciencia: uoU
-Satsuki: ò.ó, no pongas esa cara, me costó mucho trabajo hacer este capítulo. Ah! Y aprovecho de disculparme si en el principio, en el flash back, donde se ve que sucedió con Kojishi salió medio a la rápida, son las 2:30am, y pues, ñ.ñ, digamos que mis neuronas no están bien eficientes. Intenté hacerlo gracioso, aunque no sé si me resultó ñ.ñUu.
-Consciencia: Te salió pésimo!.
-Satsuki: Ey! No digas eso ò.ó! Eres buena para criticar, pero no para ayudar, no apareciste cuando estaba escribiendo ò.ó...
Ehmm.. bueno, continuemos! ñ.ñUu.
La canción es de Ricardo Arjona, "Sin daños a terceros", creo que muchas deben concerlo, por lo menos, a mí me encanta esa canción, es muy tierna y romántica! nn.
Ya, les dejo de dar lata.
Ya saben, reviews!.. Ya sean quejas desde: cm histe eso? xD... No importa! xD Creo que lo importante, al fin y al cabo, es crecer como escritora que es eso lo que quiero! ñ.ñ.. Y muchas gracias por los comentarios anteriores. Recibí mucho apoyo y siento que no les agradezco mucho con esto de demorasrme meses y meses con las aztualizaciones... pero bueno u.u Se hace lo que se puede/
Gabyhyatt: Muchas gracias por tu review amiga y por todo el apoyo que has demostrado a medida que el fic avanza. Veo que también odias a Yue, supongo que muchas lo hacemos -por lo menos en este fic! xD-. Y bueno, no sé si con este capítulo pudiste entender el por qué Nakuru no se quedó. Besos! Que estes bien y muchas gracias!
Chouri: Que bueno que te esté gustando el fic, me hace muy feliz saberlo! ñ.ñ Touya y Shaoran aliados contra Yue? xD jajajaja, puede ser, porque no? Bueno amiga, te dejo, muchas gracias por todo tu apoyo! ñ.ñ Nos vemos!.
Serenity-princess: Muchas gracias por la canción! Me gustó ese pedacito y creo que ya sé en que parte del fic lo utilizaré ñ.ñ. Gracias serenity! Por tu review y tu apoyo! Ojala te haya gustado el escondie de Shao! ñ.ñUu jijiji.. el? maullando? xD jajajaja.. bueno, amiga, nos vemos!
Cynthia: Jajajajaja, bueno, no todo ha sido resuelto aún, pero ya verás. ¿Qué pasará ahora con Sakura y Shaoran¿Sakura se casará¿Qué hara Touya? Jjijiji, de seguro que esto viene en el otro capítulo. Muchas gracias por tu apoyo, estoy muy feliz de que la historia te esté gustando. Gracias! Saludos.
Aiko: Pues, mi poca inspiración, creo que se estña arreglando de apoco. Gracias por decir que seguirás leyendo la historia a pesar de todo el tiempo que la dejo abandonada, eso ayuda mucho a seguir escribiendo si sabes que tienes lectores fieles que te seguirán apoyando. ¡Gracias Aiko! Quieres matar a Touya? Yo también! Es muy terco! Que haga algo pronto! xD.. Bueno, gracias! nos vemos!
MyBabyGirl: TT No me asesines! TT Soy inocente! TT Pero bueno, aquí ya sabes lo que sucedió. No me mates, bueno? TT jajajajaja! xD.. gracias por tu apoyo, tus reviews y todo! Que siempre has estado aqui con tus reviews, si no me equivoco, desde que la historia comenzó! Muchas gracias! Nos vemos en el prox cap!.
Kykio88: Pues, si hiciste una fiesta con esa tardanza, ahora haras una mega fiesta! Quizás dos! xD Sí, Saku habló, pero no resultó del todo bien, como se esperaba! Touya, pues, se irá poniendo más bueno al paso de la historia (o.o! Supongo! xD) Por ahora tiene el pensamiento de que debe proteger a su hermanita, así que ya veremos que es lo que hace con Nakuru. Gracias amiga por todo tu apoyo! Y sí, tus haditas me sirvieron! jijiji Cuidate tú también, Nos vemos! nOn.
Carito: Ejeeem... escena s+s? Jijiji ñ.ñuUu... bueno, no sé, tardarán un poquito, cm corté la relación... o.o... Bueno! xD Gracias por tu apoyo! Saludos! ñ.ñ
MaeryxPunkgirl: Pues, también separé a Shao y a Saku, eso es malo? o.o! Jajajaja.. bueno, Nakuru y Touya, mmm, costará que se arreglen un poco, despues de esa cachetada ò.ó! Yo que Nakuru hubiese hecho lo mismo, también me hubieese ido/... Bueno amiga, muchas gracias por todo tu apoyo! Besos, saludos , cuidate! ñ-ñ
Akirachity: Me encantó que me dejaras dos reviews! xD jajaja, muchas gracias! Bueno, yo también hubiese asesinado a Yue desde hace rato si lo uviera frente mío ò.ó! Maldito! xD... Jajajaja, pues allí está lo que pasó con Shao, Saku y Kojishi, no sé si quedó del todo bien, pero ahí espero de tus comentarios, ya sean malos o buenos, serán bienvenidos ñ.ñ. Mi musa está regresando de apoko -por fiiiiin! xD-, así que espero, no sé, si el colegio me lo permite xD, actualizar más rápido, pero de seguro no me demoraré tanto como me demoré esta vez. Bueno amiga! Muchas gracias por tu apoyoo! Besooos! ñ.ñ
Mitcha: Amiga! Pues, que bueno que mi fic te esté gustando ñ.ñ Yo creo que sería bueno hacer un club "contra-yue" xD No te parece? (pero obviamente,del Yue de este fic, porque el verdadero, me encanta! xD) Pues, lástima, te quivocaste con lo de Kojishi! u.u.. pero bueno, será para la prox! nn Espero que acualizes tu fic rápido, porque en verdad me gustó mucho, aquí esperando la actualización ññ, media hora? Pues, que bien! Como ves,yo me demoro meses en terminar un cap! Media hora.. para mí es como el sueño que quiero realizar! jajajaja.. Bueno amiga, muchas gracias por todo tu apoyo! nos vemos!
Zauberry: Gracias! Que bueno que te haya gustado el capi anterior al igual que el fic! Mucha gracias por tu apoyo! Saludos y cuidate mucho! ñ.ñ
Ginny -Flor de Cerezo-:$:$ Muchas gracias por tus comentarios sobre mi redacción ñ.ñ De apoco la estamos intentando arreglar y mejorar ñ.ñ se hace lo que mejor se puede. A mí tampoco me cae muy bien Meiling en ese fic, pero también un poco de lástima, a ti no? Y tienes toda la razon! Estar con una persona, sin saber lo que en verdad siente, es frustante, porque al final terminas tú intentando adivinar que pasa por su mente, y muchas veces puedes estar equivocada y así que se causen problemas (Como lo que sucede con esa pareja! ñ.ñUuu) La pareja Shao y Saku demoraran un poco, pero ahí veremos que se hace. ñ.ñ... Bueno amiga! Besos y que estes muy bien! Cuidate! ñ.ñ
Kmily: Ya, actualize! Jejeje ñ.ñUu... como dije antes, mas vale tarde que nunca, no? Lamento la tardanza, pero esta musaa inspiradora, aparece cuando se le da la gana ò.ó y cuando se le necesita, se va! ò.ó, tendre que cambiar de musa! xD jajajaja. Me gusto la personalidad de "ansias de leer" aunque espero que la aun la mantegas controlada ñ.ñUuu no me gustaria que terminara asesinandome! xD jajaja. Bueno amiga, gracias por tu apoyo y por el de "ansias de leer" ñ.ñ.. Nos vemos! Cuidatee!
Viridiana: Lamento el haberme tardado tanto, perdón por si hice que extrañaras el fic, pero aquí esta! ñ.ñ Bueno amiga, Shao y Saku tendrán qe enfretarse a más problemas: ellos mismos!.. Pero bueno, con el amor que tienen, lo lograran! ñ.ñ Me alaga saber que yo y mikki te mantenemos así, es un gran elogio, ya que yo también la admiro mucho. ¡Gracias por todo tu apoyo¡Se te agradece de todo corazón¡Besos y saludos!
SakuraAngelli: Aqui está, como prometí, lo sigo, no pienso dejar la historia a medias, lo encuentro bastante egoísta! Muchas gracias por tu apoyo! Muchos saludos, que estes de lo mejor! Suerte en todo!.
Met-chan¡Por supuesto que te recuerdo amiga! -tal vez seas tú la que ahora no me recuerda con toda i demora ñ.ñUuu jaja xD- Llantos de amor? Son lo peor! xP, yo también lloró mucho y mucho y creo que eso nos afecta a todas. ¡Pero ánimo! Que después de la lluvia siempre sale el sol! Así que no te desanimes, que al final, los hombres no merecen nuestras lágrimas ò.ó jaja -ya salió mi lado feminista! xD- Bueno amiga, muchas gracias por todo tu apoyo en la historia. ¡Nos vemos y cuidate mucho¡Ánimo!
Kai: Bueno aquí está el capi, ójala te haya gustado! ñ.ñ.. Lamento si te latio! uou.. bueno amiga, nos vemos! Saludo y gracias por tu review!.
SaraLi : Que bueno que te este gustando el fic! Y sí, tienes razón con eso de mi redacción, cuando leo los primeros capítulos también siento que he mejorado! Muchas gracias por darte cuenta! ñ.ñ Es algo de lo que me siento orgullosa! ñ.ñ Jijiji. Pero bueno, quí está la actualización, ojala sea de tu agrado! ñ.ñ Nos vewmso y cuidate mucho!.
Bueno, esos son todos los reviews! Fueron muchos! Gracias por hacerme tan feliz! ñ.ñ!
Saludos a todas! Y ojala que el que lea el fic y no haya dejado un review se anime! ya sea para cualquier cosa! ñ.ñ
Me despido.
MUCHAS GRACIAS.
Las quiere,
Satsuki Idaka.
