Capítulo 11

Antes de que Benson y Rollins pudieran darse cuenta se encontraban transitando la semana 30 de gestación, la detective desde hacía ya tres semanas tenía la licencia por maternidad, sus días eran pasados yendo al parque a caminar con Frannie, por el tiempo que su cuerpo aguantara, cocinando para ella y Olivia, y mirando catálogos de ropa para bebes en internet en los fines de semana comprarían personalmente junto a su prometida. Ambas habían comenzado además a mirar nuevos departamentos, necesitando un lugar con más habitaciones y tal vez un pequeño parque para la familia que comenzaban a formar, decidiendo que en todo caso no iban a mudarse hasta al menos seis meses después de que la beba naciera, sabiendo que iba a ver demasiados cambios en sus vidas durante los próximos meses y no queriendo complicarse por demás. Por otro lado, ambas habían informado a sus jefes sobre la relación que mantenían, después de esperar por dos semanas pudieron respirar aliviadas al ser notificadas de que no serían trasladadas ni removidas de sus cargos siempre que sus conductas profesionales se mantuvieran impecables.

¿Manda? – llamo Olivia al ingresar al departamento ese viernes por la noche - ¿Cariño?

En la habitación Liv – llego la voz camuflada de la rubia.

Hola – la beso Olivia gentilmente - ¿Cómo estuvo tu día?

Honestamente no sé cómo puedo estar tan cansada si no hago nada en todo el día – respondió Amanda sonriendo.

Tal vez tenga algo que ver con que estas creando una nueva vida – ambas rieron - ¿Quieres que llame al delivery?

No tengo ganas de cocinar hoy, y veo que tú tampoco – volvieron a reír.

Regreso enseguida – dijo Liv luego de besar la frente de la rubia y dejando la habitación – Frannie ve a hacerle compañía a mami – indico Olivia a la perra, quien la obedeció de inmediato.

Dos horas después, ambas habían cenado y después de darse una ducha estaban listas para dormir.

Tendremos un largo día mañana – murmuro Olivia con los ojos cerrados mientras acariciaba el pelo de la rubia que descansaba sobre su pecho.

Todavía no ha comenzado y ya estoy cansada – respondió Amanda provocando que Olivia riera.

Después de semanas de posponerlo y sabiendo que ya estaban corriendo contrarreloj, finalmente ambas habían decidido que ese fin de semana comprarían todo lo necesario para la llegada de la beba que pronto arribaría al mundo. Dos semanas atrás, con la ayuda de Fin y Carissi habían desocupado el cuarto de huéspedes que pasaría a ser el cuarto de la bebe, de hecho sus colegas habían insistido en que Benson y Rollins pasaran el fin de semana fuera del departamento, para poder disfrutar del tiempo que aun podían pasar a solas, al regresar descubrieron con sorpresa que los hombres no solo habían desocupado el cuarto, sino que también se habían encargado de pintarlo, eligiendo un color pastel neutro, el gesto emocionando a Amanda hasta las lágrimas. Olivia y Amanda habían decidido contarles la noticia de su compromiso una semana antes de que todo eso ocurriera, sus colegas más que felices por ellas.

¿Qué te parece este? – pregunto Olivia mostrándole a la rubia un enterito.

Demasiado rosa – respondió Amanda, Benson no pudo hacer más que reír – No quiero nada rosa, detesto ese color.

Copiado detective – respondió Benson - ¿Qué más nos hace falta?

Demasiadas cosas – respondió Amanda mirando la lista que habían confeccionado durante la semana.

Pasaron dos horas más para que pudieran completar la primera de las listas, juntas cargaban más de diez bolsas conteniendo, chupetes, mamaderas, medias, camisetas, remeras, enteritos, conjuntos, pantalones, escarpines, mantas de hilo, de algodón, de polar, toallones, perfumes, peines, aceites, baberos, babitas, todo en varios tonos, modelos y colores. Después de cargar todas las bolsas en el auto emprendieron camino al segundo lugar que debían visitar ese día, antes haciendo una pequeña parada para almorzar y que Amanda pudiera descansar después de permanecer tanto tiempo de pie.

Esta me gusta – comento Amanda señalando a una de las cunas que estaban observando, era de madera blanca, con cajones a uno de sus lados y dos cajones más amplios debajo - ¿Qué te parece Liv?

Me encanta – respondió la morocha – ¿Estas segura de que esta es la que quieres?

Si – respondió Amanda sonriendo – Esta es.

De acuerdo – Olivia la beso brevemente – Continuemos con el resto entonces – una hora después también habían elegido un armario, con cajones, sobre el cual podrían cambiar cómodamente a la beba, Amanda decidió comprar una mochila para poder llevar a la beba cómodamente en color negro, luego eligieron el asiento para el auto en color beige, a continuación, y por último un carrito en color negro, el cual podía desacoplarse de su base para convertirse en un huevito mecedor. Después de hacer los arreglos necesarios y un poco de sonrisas extras Olivia y Amanda acordaron que todo sería entregado en su departamento la mañana siguiente.

Esto es tan pequeño – sonrió Amanda mientras sostenía una de las prendas que habían comprado, se encontraba sentada en el sofá doblando la ropa para evitar que todo se arrugara por permanecer en las bolsas durante demasiado tiempo.

Lo sé – sonrió Olivia desde la cocina mientras preparaba la cena – Fin y Carissi dicen que estarán aquí mañana en cuanto les avisemos que los muebles han llegado.

De acuerdo – respondió Amanda disimulando un bostezo.

Se que estas cansada Manda, solo unos minutos más y podremos irnos a la cama – comento Olivia controlando la cena.

La mañana siguiente Olivia despertó temprano y se levantó de inmediato en caso de que los muebles llegaran antes de lo previsto, cuidando que Amanda no despertara sabiendo que la mujer necesitaba todo el descanso que pudiera obtener.

Frannie silencio, no queremos despertar a mami – susurro Olivia cerrando con cuidado la puerta de la habitación y rascando detrás de las orejas a Frannie quien ceso sus ladridos de inmediato, después de encender la cafetera Olivia se encargó de alimentar a la mascota y luego, con el café en su mano, tomo asiento en el sofá para terminar el trabajo que Amanda había comenzado el día anterior.

Alrededor de las diez los empleados de la tienda ingresaban al departamento, dejando en el cuarto de la beba los muebles, desarmados, que habían comprado el día anterior.

¿Liv? – pregunto Amanda apareciendo en la cocina aun con su pijama puesto, los empleados se habían retirado media hora antes.

Buen día cariño – la saludo Olivia besándola - ¿Cómo dormiste?

Bien – respondió Amanda aceptando la taza de té que Olivia le entregaba - ¿Las cosas ya están aquí?

Si – respondió Benson – Fin y Carissi llegarán al mediodía, traerán el almuerzo.

De acuerdo – respondió Amanda tomando asiento en el sofá junto a Frannie, quien en los últimos días prácticamente no se separaba de su dueña.

¿Cómo se encuentran nuestras chicas favoritas? – saludo Fin ingresando al departamento y estrechando a la rubia.

Dejaremos las cosas impecables Rollins – saludo Carissi – no tendrán que preocuparse por nada.

Después de almorzar todos pusieron manos a la obra, para el atardecer todos los muebles se encontraban debidamente armados e instalados, Benson y Rollins agradeciendo profundamente la ayuda que sus colegas les habían brindado para poder terminar rápidamente. Después de tener una cena temprana todos juntos, Fin y Carissi dejaron el departamento.

Luce hermoso – comento Olivia tres horas después cuando finalmente habían colocado toda la ropa en los correspondientes cajones y ordenado el resto de las cosas que habían comprado, además de las cosas que habían traído Fin y Carissi de regalo, entre ellos varios peluches y juguetes didácticos, además de un hermoso y delicado móvil para colgar arriba de la cuna - ¿Amanda? – llamo la morocha al ver que Rollins no respondía.

Si, lo siento – respondió la rubia.

¿Qué sucede? – pregunto Olivia abrazando a Rollins desde atrás, colocando sus manos sobre el vientre de Amanda.

Estoy nerviosa – confeso la rubia – Todo esto lo hace mucho más real.

Lo sé – respondió Olivia comprendiendo los temores de Amanda – Manda no hay una guía sobre cómo ser madres – continuo Benson acariciando suavemente el vientre de Rollins – lo único sobre lo que podemos tener certezas es que debemos criar a nuestra hija con todo el amor que sea necesario, lo demás espero que seamos capaces de descubrirlo en el camino.

Soy tan afortunada de tenerte a mi lado Liv – respondió la rubia besando a Olivia.

Somos afortunadas – aclaro Benson sonriendo.

Vamos, ambas necesitamos descansar – insto Olivia sabiendo que Amanda se había excedido lo suficiente durante el fin de semana.

Ambas echaron un último vistazo a la habitación orgullosas del trabajo que ellas y sus colegas habían realizado, esperando que por sobre todas las cosas el amor que todos tenían por la niña que pronto llegaría al mundo se viera reflejado en cada uno de los detalles.