En el capi anterior:
Lentamente se fueron separando hasta quedar uno en frente del otro. La frustración y el deseo se veían claramente en sus miradas, y antes de que nadie dijera nada…sus bocas se encontraron con desesperación mientras sus lenguas jugaban la una con la otra, haciendo un beso largo y profundo, lleno de intensidad y deseo contenidos hasta el momento.
Cap. 10: Una noche.
Las espadas se habían quedado clavadas en el suelo. Las manos de Sesshomaru acariciaban de arriba abajo la espalda de Kagome, dando caricias tantos suaves como salvajes, y Kagome rodeo su cuello con sus brazos y le acariciaba la nuca, tirando suavemente del pelo de este, y dándole escalofríos. Se acariciaban el cuerpo, como si pensaran aprendérselo de memoria solo con el tacto.
Los brazos de él la alzaron, y la recargó contra la pared, sin dejar de besarla en ningún momento, mientras ella seguía con las caricias sobre él, pero algo se le pasó por la cabeza, un recuerdo amargo y una promesa, así que paró el beso.
Tras besarse con pasión se separaron y se miraron a los ojos. Allí podían ver los pensamientos y sentimientos del otro.
Kagome estaba confundida, que era esta nueva sensación que experimentaba¿se estaba volviendo a enamorar? Sabía que se hizo la promesa de no volver a enamorarse, no después de la traición de Bankotsu, pero aun así, no podía evitar ver al youkai que tenía enfrente y querer besarlo y abrazarlo… y quien sabe que más cosas. Sesshomaru también tenía confusa la mente, pues jamás había experimentado este sentimiento. No es que nunca hubiera estado con una mujer, había estado con muchas, pero solo para satisfacer sus necesidades de hombre, solo chicas de una noche, y este nuevo sentimiento le desconcertaba. Sentía que quería estar con ella, pero no poco tiempo, sino muchísimo.
Creo que iré a mi habitación – dijo ella, aun confusa ante semejante beso. Cogió sus espadas y se dirigió a la puerta.
Salió del dojo corriendo, confusa y aturdida, dejando a un pensativo Sesshomaru solo. Le había encantado ese beso, no podía negarlo, pero tenía en mente su promesa de no volverse a enamorar. Llego a su habitación y cerró la puerta tras ella, mientras se recargaba sobre la puerta. Y le vinieron a la mente los recuerdos.
Flash Back
¡Kagome, estoy aquí! – dijo una voz masculina.
¡Bankotsu! – respondió la chica. Corrió hacia él y se lanzo a sus brazos, abiertos para recibirla. Se dieron un tierno beso mientras él la cogía en brazos y se sentían muy cerca.
Siento llegar tarde…mi madre me necesitaba – dijo ella excusándose. Odiaba decirle esa mentira. Pero no podía decirle que había estado entrenando, eso era un secreto.
No te preocupes, no has tardado mucho – dijo él mientras le daba un beso pequeño en la comisura de los labios.
Estaban en un bosque, dando un paseo, cuando divisaron un descampado, y fueron allí a descansar y tirarse en la hierba, acurrucados. Estando tumbados, se quedaron muy relajados y dormidos. Todo era perfecto.
Bankotsu despertó primero, y con un suave beso en los labios, despertó a Kagome, quien dormía en su pecho, abrazada a él.
Preciosa, creo que es mejor que volvamos ya, nos quedamos dormidos – dice mientras le da otro beso, para despertarlo.
Vaale, pero antes…tienes que besarme otra vez – dijo ella mientras se desperezaba y le mirada con una sonrisa.
Tus deseos son órdenes para mí – dijo él mientras volvía a posar sus labios dulcemente sobre los de ella. El beso empezó como siempre, suave, tierno…pero pronto, ambos se volvieron más insistentes.
Ella abrió su boca para dar paso a un beso profundo, y ambos comenzaron a jugar con sus lenguas, provocando nuevas sensaciones en ambos. Las manos de él acariciaban el cuerpo de Kagome, que se derretía con solo el contacto de sus manos. Bankotsu comenzó a bajar de su boca y besar su cuello, dando pequeños mordiscos y besos cálidos y húmedos, mientras ella se deleitaba con las caricias y jugaban con el pelo de él, tirando levemente, lo que provoco que él suspirara mientras la besaba nuevamente en los labios.
Las manos de él se volvieron más insistentes y le acariciaban el cuerpo por encima de la ropa. El vientre, las piernas, los pechos…todo era rozado por las manos de él. Kagome jadeaba ligeramente ante ese contacto, pues no lo había sentido nunca, y se empezaba a acalorar ligeramente. Mientras, ella comenzaba a acariciar su pecho por encima también de la ropa, aunque decidió que lo tocaría mejor sin la camiseta que él llevaba, que portaba un emblema del grupo de protección del pueblo (algo así como la poli XD). Se deshizo de la parte superior de él, admirando así el torso del joven, que era musculoso y fibroso, y las caricias de ella se perdieron por la zona.
No es justo, yo aquí medio desnudo, y tú con todo puesto – dijo él con voz seductora mientras le mordisqueaba la oreja.
Mmm… pues ponle remedio – dijo ella, suspirando por sus caricias y sus manos sobre su piel. Él le retiro el vestido de ella por la parte superior, dejando así descubierto su fina figura, aunque de constitución atlética, y su sujetador negro, el cual era muy sugerente.
Siguieron las caricias por el cuerpo de la chica, mientras ella iba dando pequeños tirones en su pelo y trenza y le acariciaba la espalda al chico, cuyo contacto hacia que la temperatura del ambiente subiera cada vez mas.
Estaban bastante excitados y sabían que faltaba muy poco para llegar al siguiente nivel, pero un ruido los desconcertó y pararon. Con una indicación, Bankotsu le dijo a Kagome que se vistiera, y así lo hizo ella rápidamente. Al cabo de poco tiempo, un hombre apareció entre los árboles.
Bankotsu, el jefe ha convocado reunión –
Joder Ginkotsu, me asustaste, creí que era algún enemigo –
Bueno, que eso, que tenemos que irnos – dijo Ginkotsu, mientras miraba a ambos jóvenes - . Espero no haber interrumpido nada – dijo con una sonrisa al ver a Bankotsu sin camiseta.
No, no te preocupes – dijo Bankotsu – enseguida te alcanzo – y así, Ginkotsu se fue y ellos volvieron a estar solos.
Creo que tengo que irme – dijo con voz triste, ya que prefería quedarse allí.
No te preocupes, ya terminaremos – dijo ella con una sonrisa. – Te veo esta noche aquí mismo¿vale? -
Claro, aquí estaré – dijo él mientras se daba la vuelta y caminaba hacia el bosque – Kagome… - dijo mientras se daba la vuelta y volvía hacia ella un momento – Te quiero – dijo mientras posaba un dulce beso en los labios de ella. Su rostro se veía triste, aunque Kagome no supo por qué.
Yo también te quiero – dijo ella, devolviéndole el pequeño beso. El se dio la vuelta y se fue, por lo que ella se quedo sola, y al cabo de poco tiempo, decidió irse a su casa.
Ya en la noche, cuando faltaba poco para ir con Bankotsu, su madre, Kikyo, le había ordenado que se fuera del pueblo con unos cuantos y que no volviera. Ella trato de sacarle la razón, pero solo pudo saber que les atacaban, y trato de decirle a su madre que se quedaba a ayudar, pero esta se negó, diciendo que era más seguro que se fuera, que era por su bien.
Por favor Kagome, haz lo que te pido, es mi última voluntad hacia ti, mi niña – dijo con voz tierna.
De acuerdo madre… te quiero – dijo mientras abrazaba a su madre. No quería irse, pero tenía que respetar la última voluntad de su madre. La madre respondió a su abrazo y a sus palabras y luego le dijo que se fuera.
Estaba a mitad de camino cuando les dijo a los otros que siguieran, que luego les alcanzaba. Tenía que despedirse de él, o convencerlo para que la acompañara. Cuando llego, vio a Bankotsu esperando. Iba con sus ropas de guerra y con su alabarda gigante, cosa que sorprendió a Kagome.
¡Bankotsu¿Qué está pasando? –
Lo siento Kagome, pero debo llevarte ante tu padre – dijo fríamente Bankotsu. En sus ojos no se reflejaba ningún sentimiento, solo frialdad.
No, me iré del pueblo, tal y como mi madre me pidió – dijo ella fríamente.
Es hora de que asumas tu destino sirvas a tu padre, como ya hacemos los Shichi'nintai –
Tú… ¿estás a las órdenes de mi padre¿Todas las cosas que haces son porque él te lo ordena? –
Si, absolutamente todo –
¿Incluso yo? – Bankotsu bajo la cabeza, y en un susurro dijo, "si, incluso lo que ha pasado contigo es por tu padre"
Kagome no podía creer lo que veía y escuchaba. Estuvo a punto de entregarle su cuerpo a este ser, y ahora se enteraba de cómo era.
Todo era mentira,
Que los besos que me daba nunca los sentía
Y los "te quiero" eran palabras vacías.
No lo aguanto más y se dio la vuelta para desaparecer de su vista. El bajo la vista y por primera vez en la noche, sus ojos reflejaron un sentimiento de tristeza y vacio durante un momento. Luego, se dio la vuelta y fue a donde le decía su señor.
Fin del Flash Back
Y ahora le pasaba aquello. Se había prometido no volverse a enamorar, ya que con un desamor era suficiente, pero aun así no podía evitar sentirse atraída por Sesshomaru. Un youkai que la salvo de la captura, la acogió en su casa y entrenó con ella. Al recordar el entrenamiento, se estremeció. Jamás se había sentido tan salvaje y libre luchando con alguien, le excitaba la sensación.
Decidió darse un baño, para así refrescarse y relajarse un poco. Cuando salió, se puso un camisón corto negro para dormirse un rato, aunque no era de noche, pero creyó que era lo mejor. Cuando termino de vestirse, llamaron a la puerta. Ya sabía quién era, ya que no había nadie más en la casa. Abrió y se encontró con Sesshomaru en ropa de casa, es decir, pantalón de chándal y una camiseta negra y sin mangas. Parecía que también se había dado un baño.
¿Puedo pasar? – dijo él, y Kagome asintió con la cabeza. Evito mirarlo fijamente, ya que estaba muy guapo así, la camiseta dejaba entrever su musculatura fuerte, la cual ya había admirado mientras luchaban y aun así, se sorprendía de verlo así nuevamente.
Un silencio se hizo presente, no sabían que decirse, así que Sesshomaru intento romper el hielo que de momento estaba presente en la habitación.
Quería decirte que siento lo que ha pasado antes en el dojo, no sé que me paso. Te vi y no sé, se me nublaron los sentidos – dijo él con algo de vergüenza – Aunque la verdad, es que me gustas desde la primera vez que te vi en mis sueños, antes de saber que eras real, ya me fuiste hechizando – dijo él mientras la miraba fijamente.
Ella no sabía que decir. Él le había confesado que ella le atraía, y ella le correspondía, pero nuevamente pensó en su desamor y sintió miedo de volver a ser herida, pensaba que solo le atraía a Sesshomaru de forma física, como había parecido en el dojo. Sesshomaru pudo ver como un brillo especial apareció en sus ojos cuando le había dicho que la gustaba, pero de repente, la tristeza de mostro con los ojos de la chica, desconcertando al youkai, que no sabía cómo tomarse esa significativa mirada.
Sesshomaru, tú también me atraes, pero tengo miedo. Hace tiempo, creía estar enamorada de uno de los Shichi'nintai, de Bankotsu, y creía que me correspondía, pero el día de la muerte de mi madre descubrí que solo me estaba usando, y prometí no volver a querer a nadie – dijo ella muy rápido – Pero ahora llegas tu, y no sé qué hacer, me atraes, pero tengo miedo… - dijo ella mientras agachaba la miraba. No lloraría, pero sus ojos mostraban tristeza.
Sesshomaru no se lo pensó dos veces. Al escuchar todo el tiempo a Kagome, se lanzo a por ella y la besó mientras la abrazaba. Fue un beso muy dulce y tierno, y sus manos bajaron por la espalda de la chica. Aunque Kagome le correspondió al beso, él pudo notar como ella aun estaba poniendo algo de resistencia.
Kagome, déjame demostrarte que no todos somos así, como ese malnacido – dijo con ternura – Déjame borrar sus cicatrices, déjame quererte, cuidarte… no aguanto más tiempo sin tenerte entre mis brazos… -
Kagome no podía pensar, sabía que quería estar con él, pero un miedo le invadía el cuerpo. Al sentir el abrazo y el beso de Sesshomaru, sintió como la tristeza se iba para dar paso a la calidez, y esta nueva sensación le gustó. Tras oír sus palabras, pensó que tal vez no estaría mal dejarse llevar por una vez en 50 años, que tal vez, debería dejar volar nuevamente las alas del amor con ella, que si se equivocaba luego, ya pensaría en el modo de no hundirse, porque tal vez, merecía la pena estar con Sesshomaru, quien le dedicaba esas palabras que nadie había hecho nunca.
Ambos se quedaron muy quietos, mientas él abrazaba a Kagome por la espalda, quedando ella apoyada sobre el pecho de él mientras los brazos de Sesshomaru rodeaban su cintura. Muy lentamente se giró, para quedar frente a él, tan cerca que podían sentir el aliento del otro rozando el suyo propio.
Kagome se inclino levemente hacia delante, y beso con suavidad los labios de Sesshomaru, quien no se esperaba que ella le besara, dada su reacción tras el beso en el dojo. Él correspondió el beso, que se volvió muy tierno al principio, para luego volverse más profundo e intenso.
Ambos se acariciaban como momentos antes en el dojo. Las manos de Sesshomaru recorrían la espalda de ella hasta posarse en sus caderas y apretarlas contra las de él para sentirla más cerca, mientras ella iba acariciando su pecho y espalda, y gemía levemente ante el gesto de él.
¿Estás segura de querer continuar? – dijo él, un poco falto de respiración.
Si…llevo deseándolo un tiempo…pero por miedo no dije nada – dijo ella, ruborizada.
Esa fue toda la respuesta que el necesito. Alzó a Kagome entre sus brazos y la cargó contra la pared. En esa posición, comenzó a besarle el cuello lentamente, con besos cálidos y húmedos, mientras iba acariciando las piernas de ella, las cuales puso en sus caderas. Ella por su parte iba acariciando la espalda de él lentamente, con ambas manos, mientras gemía ligeramente ante las caricias que el de daba.
El olor de ambos, cuya excitación estaba presente, hizo que las cosas fueran un poco más intensas de lo que ellos habrían querido. Ella por ser su primera vez, él para no hacerle daño.
Sesshomaru fue despojándola del camisón negro que llevaba, que ya de por si dejaba poco para la imaginación. Lo dejo solo puesto por el cuello de ella, mientras le besaba con pasión los pechos, y con el contacto ella jadeaba. Jamás había sentido algo así, ni siquiera con Bankotsu. Al recordar su nombre, se entristeció un poco y pensó "menos mal que no llegamos a más". Sesshomaru, al ver un pequeño cambio en ella, le dijo.
Déjame borrar sus cicatrices, se mía… - con una voz seductora que derretiría cualquier cosa.
Seré tuya…solo tuya…y tú serás mío – dijo ella con la voz entrecortada.
Para siempre – respondió el, con una sonrisa seductora en los labios.
Y se besaron como si les fuera la vida en ellos, cada uno bebía de la boca del otro, mientras sus lenguas jugaban entrelazadas. La excitación nubló los sentidos de los dos, que solo se entregaron al placer y dejaron que las alas del amor les abrazaran con dulzura y pasión.
Ella le despojo de su camiseta, para dejar al descubierto en torso que la volvía loca, y comenzó a darle besos por él, mientras Sesshomaru gemía suave y con voz ronca. Este le quito del todo el camisón, dejando al descubierto la figura de ella, suave y delicada, y a la vez fuerte y salvaje, nada comparado con sus experiencias anteriores. La dejó solo con la ropa interior y le fue dando besos por el torso, parando de vez en cuando en sus pechos, los cuales besaba en ocasiones suavemente, y en otras ocasiones con pasión. Mientras se seguían besando y dando besos por doquier, ella le iba desabrochando los pantalones, hasta dejarlo en bóxers.
Ambos en ropa interior, se miraron a los ojos, mientras se decían sin palabras "sigue". Él le sacó con delicadeza la ropa interior, dejándola completamente desnuda y a su merced, y ella no se quedo atrás, y le quito a él los bóxers. Se siguieron besando mientras las manos de el recorrían sus piernas y muslos, llegando a la parte intima de ella. Kagome no se lo esperaba, pero lo que sintió fue algo tan maravilloso y placentero que no tenía palabras para describirlo. Sintió como él le acariciaba la zona con delicadeza y pasión a la vez, como si no quisiera hacerle daño, lo que hizo que el placer de ella aumentara.
Sin dejar que los pies de ella tocaran el suelo, la llevó en volandas a la cama (tamaño matrimonio XD) que descansaba contra una de las paredes del dormitorio. La recostó y se situó encima de ella, sin recargar su peso sobre ella pero dejando que todo su cuerpo rozara el de ella en una caricia. Enrolló las piernas de Kagome a su cadera, tal y como estaban cuando la recargo contra la pared.
Y desde esa posición, cuando estuvo lista, la penetró. Al principio fue suave, para que ella se habituara a él. Comprobó que efectivamente era virgen, así que fue con más cuidado que de costumbre. Ella no sintió nada de dolor, todo lo que la rodeaba era placer. Las penetraciones fueron subiendo de ritmo a medida que pasaba el tiempo, mientras ellos no paraban de besarse. Sus cuerpos se acoplaron a la perfección, sintiendo ella ya todo el cuerpo de aquel youkai sobre ella, haciendo de aquel roce algo único. Lo único que se oían eran las palabras dulces de Sesshomaru hacia ella y los gemidos y jadeos de ambos, que no pudieron evitar gritar al llegar al clímax, primero ella, e instantes él, dentro de ella, lo que prolongó la sensación placentera de Kagome, quien sintió como estando en la Tierra, sus manos rozaban el cielo.
Y fue durante el clímax, cuando ambos clavaron sus colmillos en la zona entre el cuello y el hombro, provocando sus "marcas", es decir, que ya no pertenecerían a nadie más que al otro. La mordida solo produjo más placer a ambos, y se dejaron llevar por sus instintos más salvajes, para que aquella situación durara al máximo.
Tras la mordida y el final del orgasmo, ambos cayeron exhaustos sobre la cama. Habían estado luchando durante dos horas y ahora se habían conocido hasta la intimidad,por lo que ambos cayeron dormidos enseguida, pero antes de dormir, un "te quiero" salió de la boca de ambos, provocando un tierno beso.
-------------- CONTINUARA --------------
Hola!! Que tal, como van?
Espero que les guste el capitulo, es el primero que hago con escenas subidillas de tono, jajaja!! Espero que me haya quedado bien!
Ya no les vere hasta después de semana santa, así que los dejo este capitulillo y espero q les gusteee!!
Respuestas a los reviews!!
AniTa: hola anita!! Como vas? Me alegro de que te gustara el cap 1! Y leete el resto tb, jajajaja!! Espero seguir viéndote por aquí mas a menudooo!! Un beso nenaa!!
Ladymary: hola!! Me alegra de que gustara las luchas entre ambos! No sabia si me abia quedao mu bien, pero gracias por tus animos!jejej! y respecto a la posición… weno, en este capi lo leeras, jajaja!! Espero q me haya quedao bien el capi y qe te guste!! Espero seguir contando con tu presencia por aquí!! Un beso wapaa!!
Laetus: hola!! Sii, en algún momento tenían que cruzar espadas! Jajaja!! Y lo del látigo, un se, por lo de la profecía supongo, ya q estaban destinados a encontrarse, po q fueran parecidos, y no son masoquistas, se excitaron por las cercanías entre ellos al luchar, y x la poca ropa!XD. y lo q pasa tras el beso… en este capi!! Espero seguir viéndote por estos lares!! Un beso wapaa!
VioletFairy: hola!! La lucha… bueno, me alegro de q t haya gustado!! A mi tb me gustaría ser Kagome en ese momento, con Sesshomaru medio desnudo delante mia…. Jajajjaa!! Espero que te guste este capítulo, tras el beso… q mas pasara, jajaja!! Espero seguir viéndote por aquí y tus mensajitos!!
Bueno, espero que le haya gustado, y cmhe puesto antes, no volvere hasta despues de semana santa... y espero encontrar muchos reviews!! jajajajjaa!!
Un pequeño avanceeeeeeeeeee!!
Cap. 11: La llegada de Kouga. Nuevos planes.
Un beso a todos los que leen y dejan mensajes... y a aquellos que leen xo no dejan mensajes tambien!! tirarse a la piscina!!
XtinaOdss
