N/A: Muchas gracias por las visitas y por los comentarios.

Aze . Klaine, muchas gracias, me alegra que te guste, a mí me encanta Seblaine y no pierdo la oportunidad de juntarlos... Este fic es de Blaine, no es Klaine ni Seblaine... Por lo que todo puede pasar... Kurt va a sufrir, y Blaine también... Amo el drama (si lees mis fics ya lo sabes...). Espero que te guste lo que viene. Besos

CAPÍTULO 11: ALL I WANT FOR CHRISTMAS IS YOU

Sebastian y Blaine se encontraban en casa del moreno. Estaban en la habitación del menor, besándose y acariciándose sin camiseta cuando escucharon que se abría la puerta de entrada. Rápidamente se vistieron y bajaron. El castaño estaba nervioso, sólo podían ser los señores Anderson y eso hacía que no supiera como actuar. Quería agradarles, era algo que le apetecía mucho realmente. No solo por él, sino también para hacer feliz a su novio. El moreno notó sus nervios por lo que, antes de entrar a la cocina sujetó con firmeza su mano. Los dos entraron así y vieron al matrimonio sentado mientras se calentaba el agua para un té.

– Blaine, hijo. ¿Qué tal tu día? – Preguntó la mujer mientras se acercaba al joven y le daba un sonoro beso en la mejilla.

– Bien. Mamá, papá, quiero presentaros a Sebastian.

– Encantado, señores Anderson. – Dijo el aludido.

– Nada de formalidades, yo soy Addison y mi marido es Patrick. – Aclaró la mayor.

– ¿Es tu nuevo novio? – Quiso saber el adulto.

– Si. – El ojimiel dirigió al otro una mirada llena de amor.

– ¿Te quedas a cenar? – Lo invitó el hombre.

– No quiero molestar... – Explicó el ojiverde.

– No es ninguna molestia. Donde comen tres comen cuatro... Además, todavía no me he acostumbrado a hacer la comida justa. Sigo cocinando como si Cooper estuviera aquí. – Comentó la mujer.

La cena fue deliciosa y estuvo acompañada de una charla amena. Los padres de Blaine eran simpáticos y acogieron a Sebastian como a un hijo. Habían querido mucho a Kurt pero amaban a su hijo y querían su felicidad. Ellos veían que los jóvenes estaban enamorados y no podían pedir nada más.


Al día siguiente, el más bajo llegó junto a su novio a la casa de los Smythe. Después de haber sido presentado en la casa de los Anderson, el castaño pensó que su novio querría conocer a su familia. Estaban llegando allí cuando una joven rubia de ojos verdes se acercó a ellos.

– ¡Ah! – La chica gritó. – ¿Es él...? – Señaló al más bajo. – Ahora entiendo porque el insoportable de mi hermano está loco por ti. Eres muy guapo. – La menor se acercó al ojimiel y le dio un beso en la mejilla, después se volvió hacia el más alto. – Más te vale cuidarlo bien o te aseguro que te las tendrás que ver conmigo.

– ¿No se supone que yo soy tu hermano y me deberías defender a mí? – El ojiverde estaba indignado. Su novio miraba divertido la escena. Le recordaba mucho a sus discusiones con Cooper.

– En dos segundos y sin decir nada, este chico me ha conquistado. Ten cuidado no te lo robe. Por cierto, ya que Bass no me presenta, lo haré yo... Soy Kate.

– Blaine. – Informó el invitado. La joven se agarró de su brazo y lo dirigió dentro de la casa ante la atenta mirada del castaño.

Una vez dentro, Anderson fue presentado a los padres de su novio. Se notaba que la familia de Sebastian estaba encantada de que el mayor tuviera una pareja estable. Los adultos eran liberales y conocían parte de la vida "amorosa" del castaño. Sin embargo, eran muy felices de ver a su hijo tan enamorado.


La navidad se aproximaba y New Directions preparaba la gala de navidad. Lo hacían con la ayuda de los Warblers, que se habían ofrecido ya que la gala era benéfica y lo recaudado sería donado a una ONG. Sebastian y Blaine estaban en las escaleras exteriores del McKinley esperando a que fuera la hora del ensayo cuando fueron interrumpidos por Sam y Brittany. Los dos rubios caminaban de la mano.

– Hola unicornios. – Dijo la chica.

– Tenemos grandes noticias. – Dijo Evans.

– ¿Cuáles?

– Somos novios. – La ojiazul gritó emocionada mientras levantaba sus manos entrelazadas.

– Me alegra mucho, chicos. – El ojimiel se acerca a su mejor amigo y lo abraza.

– Eso sólo puede significar una cosa. – Dijo el castaño mirando a los otros, todos lo observaron curioso. – Cita doble. ¿Cuándo y dónde?

Todos rieron ante ese comentario. Smythe se había integrado fácilmente con los amigos de Anderson. Se mostraba con ellos sin pretender ser alguien frío e indiferente. Eso había hecho que consiguiera ganarse la amistad de varios de ellos. Tina, Sam, Brittany y Artie habían visto una nueva faceta del ojiverde y les había gustado. Pero lo más importante para todos era que veían el amor que la pareja sentía y lo felices que se hacían mutuamente.


Kurt acababa de ser aceptado en NYADA y volvía a casa para pasar las navidades con su familia. Decidió visitar a sus antiguos compañeros, aun más sabiendo que estaban preparando la función de navidad y pensó que tal vez los graduados podían ayudar. Cuando entró a la sala del coro, se sorprendió por lo que vio. Todos los Warblers estaban allí y Sebastian estaba hablando animadamente con Artie y Sam mientras Tina acaparaba la atención de Blaine por algo relacionado con la asignatura de historia. Le quemaba por dentro que Smythe se hubiera integrado tan bien en el mundo de su ex novio, pero debía reconocer que ambos estaban en su derecho de rehacer sus vidas. Sintió la mano amistosa de Rachel en su espalda. Todos los graduados se sentaron y Mr Schue comenzó a repartir las canciones. Nadie cantaría sólo. Todos participarían en alguna de las canciones y todos tendrían al menos una parte para interpretar en solitario.

– Habrá dos dúos. Uno será el de los líderes de New Directions y los Warblers. – Dijo el profesor.

– Yo no canto con suricatos. – Dijo Rachel con tono de enfado. Todos esperaron el ataque de vuelta del aludido, pero no llegó, por lo que intervino Will.

– El líder de New Directions es Blaine, por lo que el dúo será de él con Sebastian. – Aclaró el adulto dejando a todos alucinados mientras la pareja se besaba. – Chicos, ¿alguna idea?

– Me gustaría hacer algo en lo que los dos estemos con una guitarra. Algo íntimo. Nada más que nuestras voces y la música de nuestros instrumentos. Nos veo con un foco iluminándonos a los dos dejando todo lo demás a oscuras. – Propuso el ojiverde, haciendo que nuevamente todas las miradas se dirigieran a él.

– La letra debe ser romántica... ¿Y si le hacemos unos arreglos a All I Want For Christmas Is You?


Kurt se dirigía hacia la taquilla de Blaine, había llegado el momento de hablar con él. Sebastian estaba en Dalton, por lo que no había riesgo de interrupciones inoportunas.

– Lo siento. – Dijo el castaño, haciendo que el moreno lo mirara extrañado.

– ¿Por qué? – Quiso saber el ojimiel.

– No debí exigirte nada, eres libre de estar con quien quieras.

– Yo siento haberte hecho daño. No tengo justificación.

– Tal vez ese no era nuestro momento...

– Kurt, lo mío con Sebastian es real.

– Lo sé, aunque me gusta pensar que tal vez en un futuro puedan darse las condiciones para que tú y yo volvamos.

– Creo que deberías hacer tu vida. Conoce gente, sal con chicos... Tarde o temprano encontrarás a alguien que te haga feliz.

– Lo haré, pero sabes que en el momento que tú estés libre, si sigo sintiendo lo mismo iré a por ti.

– Me olvidarás, ya lo verás. Llegará un momento que sólo me recordarás como tu primer novio. Nada más. Todo lo que sentirás será un leve cariño cuando le hables a tu novio de mí, que será muy poco.

– Asegurate de que eres feliz. Si en algún momento me necesitas, llamame.

Los dos se abrazaron. Ambos sintieron que era una despedida, una que les dolía mucho a los dos. Habían sido amantes, pero por encima de todo habían sido amigos y afrontar su futuro solos les costaba mucho. Pero era por el bien de los dos, para que el ojiazul pudiera encontrar a alguien que le hiciera feliz y para que el menor pudiera estar junto a su nuevo novio. Pero a veces la vida no ayuda a conseguir lo que queremos y pronto las cosas cambiarían... ¿Será para bien o para mal?