Hola cómo están?
Disculpa la tardanza. La escuela es muy pesada. Pero estoy por salir.
Crepúsculo no es mío.
Con ustedes. ..
Pov. Bella.
Así que Emmett tenía novio. Enterarme de esto alejó mi molestia por el comportamiento de Edward.
-. Quién es el afortunado?- pregunté emocionada, pero el bajó la mirada y cuando iba a responder la profesora Rosalie, habló.
-. Tras que llega tarde, interrumpe mi clase- me giré y la miré. Estaba furiosa y miraba a Emmett, furiosa y con ganas de ahorcarme? Abrí los como platos y me senté. Emmett, tenía que darme explicaciones.
Tener sexo con una profesora. Eso debió estar de locos.
Luego de éste episodio, la profesora, se giro y empezó con su clase. -. El viaje es en una semana y media, sus padres ya están enterados y tenemos los permisos, bueno, más o menos. Swan, necesito la aprobación del señor Cullen.
Oh mierda! Estaba claro que no iba a ir para ningún lado. Edward, estaba loco y no me dejaría ir a ningún lado.
-. Está bien- ella siguió hablando, mientras yo me sumergía de nuevo en mis problemas.
Cuando me levanté, él no estaba en la cama y yo estaba desnuda. Sentia su simiente entre mis piernas. Decidí no pensar en eso, ya que no quería que me afectara más.
Me bajé de la cama y fui al baño, luego de asearme, me dirigí a la cocina por algo de comida, mi bebé tenía hambre. Por lo menos tenía algo bueno de todo ésto. Era mi felicidad, cosa que él no podía quitárme.
Ya me había alejado de Alec, y por el bienestar de él, me alejaría. No quería que lo lastimaran. Era un hombre del que seguro me enamoraría si seguía con él.
Estaba por llegar a la cocina, cuando Edward, apareció con una gran sonrisa y me besó. Me pegó más a su cuerpo y como estúpida caí. Él tenía algo que me atrapaba y me dejaba boba.
-. Buenos días, amor- bajé la cabeza y traté de alejarme.
-. Déjame- lo aparté de mi e iba a seguir con mi camino, cuando me tomó por la cintura y me pegó a su cuerpo-. Ya Edward, déjame ir a comer.
-. Vamos a desayunar juntos, cuando te cambies de ropa- puse los ojos en bland blanco y miré mi vestido color bronce-. Vamos- tiró de mi hasta la habitación y cuando llegamos, me dejó en la cama. Fue al closet y empezó a rebuscar algo de ropa. Cuando se giró tenía unos vaqueros y una camisa blanca.
-. No voy a cambiarme de ropa- semtencie. Edward, cerró los ojos y respiró profundamente para después mirarme.
-. Entonces no sales- lo miré furiosa y el ni se inmutó. Me despejó del vestido y me vistió en un momento.
-. Sabes que es gracioso todo esto? Primero tu me odias y quieres separarte y ahora soy yo la que quiere irse- su mirada se volvió furiosa-. Y te odio- me tomó del brazo y me pegó a su cuerpo.
-. Pues tu puedes odiarme, pero vamos a tener un hijo y nuestro matrimonio es para siempre- me llevó hasta el jardín y me sentó en una de las sillas.
Me trajo al colegio, y se fue. Me sentía tan mal. Tan desdichada.
Regresé de mis pensamientos, cuando Emmett me habló-. Vámonos- asentí y nos dirigimos a la puerta cuando lo llamó la profesora.
-. Emmett, quédate - lo vi cerrar los ojos y me sacó de allí.
-. Qué pasó? - pregunté.
-. Me acosté con ella ayer y se molestó porque le dije que no me gustaba. Está celosa de ti.- lo abracé y seguimos hasta mi próxima clase.
Así pasaron los días, no constestaba a los mensajes de Alec, ni a sus llamadas. No quería alentarlo. Y lo peor fue cuando le dije a Edward sobre el permiso.
-. Ya sé que tienes que ir, pero no va a pasar nada si te quedas- lo miré enfadada.
-. Es la última prueba ir allá, además no tienes por qué molestarte. Le pediré el permiso a mi madre- se puso de pie y se acercó a mi.
-. Dije que no vas y punto- sus ojos estaban dilatados y su mandíbula apretada.
En ese momento me dio mucho miedo. Todos estos días con Edward, eran así. Por miedo a lo que pudiera hacerme, me quedaba callada y le seguía el juego.
La rutina era la misma de siempre, me despertaba desnuda con mi entrepierna mojada por su semen, trataba de ignorar ese hecho, me bañaba y cuando bajaba el desayuno estaba listo y un sonriente Edward, me besaba y me llevaba a desayunar con él. Luego me llevaba al colegio y luego al terminar la jornada me buscaba y llevaba a casa. Compartíamos la cena y luego teníamos sexo.
Me preguntaba hasta cuando aguantaría. Cada segundo que pasaba, mi alma se partía en pedazos cada vez más pequeños.
Pero estaba decidida a cambiar la situación.
-. Hasta cuando vas a desgraciarme la vida? No te cansas? Edward, el mundo que intentas crear, la historia de la familia feliz no existe! Yo no quiero estar contigo, me lastimas! La vez pasada prácticamente me violaste. Tengo un historial médico lo comprueba. Me maltrataste y aún lo haces- me abrí la camisa gris de ese día, mostrandole las marcas que tenía en mi cuerpo-. Estoy a punto de odiarte sino es que lo hago ya. Por favor déjame en paz.
Lo miré a los ojos y por primera vez lo vi descolocado y temeroso-. Quieres dejarme- afirmó más que preguntó y yo asentí. Su mirada se transformó a una furiosa y me tomó de la nuca y me pegó a su rostro-. Eres mía, tienes que estar conmigo. Eres la mujer que escogí para ser la madre de mi hijo- la mujer que escogí para ser la madre de mi hijo? No, no, no.
-. Pero ai tu no querías estar conmigo. Es más tu me odias- no podia creerlo.
-. Cuando hubo la posibilidad de que estuvieras embarazada y me lo negaste, me propuse embarazarte- bajé la cabeza-. Bella, no me vas a dejar. Eres mía- me alejé de su agarre y lo golpeé en el pecho repetidas veces.
-. Te odio! Te odio! Te odio! - me tomó de las manos y me abrazó y pude llorar desconsoladamente.
-. Bella... hermosa, vamos a tratar de empezar de nuevo. Las cosas pueden seguir así o tratar de llevarnos bien.
-. Si tu en verdad quieres arreglar las cosas, por favor seamos amigos. Déjame ir. Puedes convivir con el bebé...
Un rugido me hizo callar.
-. No!- me miró y negó de nuevo-. Está bien, si quieres ir al maldito paseo irás, pero no me vas a dejar- me miró suplicante-. Puedes hacer lo que quieras, menos dejarme.
*******BSAV******
Las cosas se podía decir habian mejorado. Edward, estaba más tolerable. Aunque seguía escogiendo mi ropa.
Lo que no había mejorado era el hecho de que no contestaba a las llamadas de Alec, que cada vez eran más constantes.
Y bueno Emmett, lo veía mal, estaba muy distraído y hasta un poco triste. Para mi que Rose tenía algo que ver.
Pensaba en eso, mientras estaba sentada en la sala de abordaje esperando a Emmett.
Él, llegó en ese instante y se veía tan decaído que corrí hasta él-. Qué pasa cariño? - bajó la mirada.
-. Estoy harto de estar entre sus manos- sonreí sintiéndome identificada-. Es muy celosa, posesiva y controladora- era como si describiera a Edward.
-. Vamos a divertirnos. Por lo menos tu no tienes un bebé en camino por el cual te tienen obligado a estar con ella. Yo si.
Me acomodé en su regazo para esperar a los demás, mientras acariciaba mi pequeña barriga-. Si es niña se llamará Emily y si es niño, Anthony- Emmett asintió y sonrió.
-. Vale me agrada- besé su mejilla. Luego me puse de pie.
-. Ahora vuelvo, voy al tocador- le avisé.
-. Alguien te está aplastando la vejiga? - asentí. Esto de estar embarazada tenía sus cosas incómodas.
Me alejé de allí y fui al baño. Tenía que liberar mi vejiga.
Una vez cumplí con mis necesidades, me lavé las manos y enjuagué la cara. Necesitaba despejarme. Habia decidido que disfrutaría mi viaje. Me olvidaría del loco y trastornado de mi marido. Sería feliz por unos días.
Levanté la mirada y me sorprendió, ver a Alec, bastante desmejorado, con barba de unos días que se le veía muy bien. Tenía un aspecto bastante sexy. Me encantaba.
-. Por qué no contestas mis llamadas?- se acercó, estaba molesto, pero no me asustó. Mas bien me excitó.
-. Es mejor que no nos veamos más- retrocedí. Su mandíbula se tensó y en un movimiento rápido me acorraló contra la pared-. Alec- gemí, al sentirlo contra mi.
-. A mi me gustas mucho y quiero verte, se que tienes miedo, pero no pienso dejarte ir- y si más se apoderó de mis labios.
bueno los quiero lamento la tardanza. éste capítulo es para avisar que quizás publique hasta mediados de noviembre que ya salgo de la escuela. Hablo de un 17 o 18 o como estamos en Panamá. En fiestas patrias
