Disclaimer: Ranma y la historia de Mulán no me pertenecen...por si acaso
El deber está en mi corazón
Capítulo 11: Una batalla en la nieve
Comenzaban a asomar los primeros rayos del sol en el horizonte con un hermoso color cálido que contrastaba con la blanca nieve que cubría todo el lugar por el cual el último regimiento de la Guardia Imperial iba caminando.
Tal y como había mencionado su Capitán la noche anterior, habían tomado un atajo entre las montañas para llegar a la ciudad y alertar a los pobladores y al Emperador. Luego de las palabras dichas por él, nadie más había hablado durante toda la caminata realizada. Aun no podían superar la muerte de uno de los Generales más reconocidos en la historia de China, y sumado a ello, los jóvenes soldados sabían que se habían embarcado en una misión suicida, a pesar de haber mejorado tanto como guerreros, era casi imposible que ellos pudieran hacer frente a un ejército con la fama de los Hunos. Por todos esos motivos, nadie se sentía con el ánimo dispuesto a pronunciar palabra alguna
Ranma iba encabezando la comitiva, montado en su blanco corcel, con la gallardía y el porte de guerrero que había forjado con los años en base a duro entrenamiento. En apariencia se miraba calmo y determinado, pero solamente él mismo podía decir lo agitado que se encontraba en su mente y en su corazón.
Akane, por su lado, venía cabizbaja tomando las riendas de su caballo, el cual traía amarrada una carreta llena de municiones: arcos, flechas, espadas de repuesto y el arma más importante de los chinos, los cañones de pólvora. Desde el descubrimiento de la misma, se había vuelto una ventaja poderosa contra sus adversarios, por lo que habían asignado a Tendo para que se encargara de llevarlos con el cuidado requerido
Después de tanto caminar, la chica notó que su armadura comenzaba a aflojarse en la parte de la coraza, era de esperarse ya que su padre era mucho más musculoso que ella, por lo que decidió entrar un momento en la carreta para acomodarse correctamente la ropa, podría hacerlo afuera, pero le daba miedo que alguien pudiera ver el vendaje en su pecho y comenzaran a hacer preguntas incómodas. Además, era una chica, y para ese tipo de cosas las chicas necesitan algo de privacidad siempre
Una vez adentro tuvo que deshacerse de la espada y acomodarse correctamente toda la armadura, la ató bien y luego comenzó a tantear el piso en busca de su arma, el problema era que como la carreta iba cubierta por varias lonas, la luz del sol no podía ingresar y con todo el movimiento de la carreta la espada había ido a parar quien sabe donde
-No puede ser… ¿Ni esto puede hacerse de una forma sencilla? –Pensó la chica mientras buscaba los pedernales en su traje para encender un candil y poder encontrar su espada –Vamos Akane…solo debes tener cuidado de no dañar ninguno de los cañones, esto será rápido –Finalmente con las piedritas encendió el candil, pero no notó que unas pequeñas chispas habían caído en la mecha de uno de los cañones, la chica tomó su espada que había caído bajo la caja de los arcos, apagó el candil y salió rápidamente dejando atrás el inicio del desastre sin siquiera darse cuenta
Cinco segundos después y el silencio sepulcral de las montañas fue interrumpido por un cañón que explotó muy alto en el cielo, obviamente todas las miradas se enfocaron en Tendo, especialmente una
-¡¿Pero se puede saber en qué estás pensando?! –Se acercó el Capitán con su caballo hacia donde estaba el chico – ¡Acabas de brindar nuestra posición al enemigo! –Ni bien terminó de decir la frase cuando una flecha quedó incrustada en la parte frontal de su armadura
-¡Ranma!
-¡Son los Hunos! ¡Busquen un lugar donde resguardarse!
Todo el regimiento comenzó a correr tratando de buscar un lugar seguro desde el cual responder al ataque, pero comenzaron a ser bombardeados por una lluvia de flechas con fuego que hacía muy difícil que pudieran avanzar
-¡Vamos! ¡Avanza por favor! – Tendo trataba de movilizar la carreta de las municiones lejos de la zona de peligro pero justo en ese momento fue alcanzada por el fuego de las flechas, Ranma notó la situación y ordenó a sus soldados:
-¡Salven los cañones, son nuestra única esperanza!
Todo el regimiento hizo una cadena humana para salvar la mayoría de los cañones, aunque la mitad de la carreta ya estaba prendida en fuego y sería casi imposible rescatar todas las municiones, Akane por su parte cortó con su espada los lazos que ataban a su caballo con la carreta y en un ágil movimiento se montó sobre él, supuso que tendría más velocidad andando en el caballo y eso podría servirles
-¡Chicos, esto está a punto de estallar! – Gritó el chico de los lentes al notar que los cañones dentro de la carreta estaban por consumir sus mechas
-¡Corran! –Dijo Kuno corriendo junto a sus compañeros para resguardarse en una trinchera improvisada que tenían detrás de una piedra mientras lo que quedaba de la carreta estallaba tras ellos
Saotome divisó que en uno de los riscos se encontraban los arqueros que tanto daño les estaban haciendo y decidió que debían comenzar su ataque allí
-¡Soldados! Apunten los cañones a ese risco donde están los arqueros… ¡Fuego!
Varios cañones fueron disparados, los chicos vieron como caían al vacío los cuerpos inertes de aquellos quienes les habían atacado de improvisto, debido a las explosiones se formó una espesa nube de nieve que impedía ver el resultado del primer ataque de los chinos, Ryoga estaba a punto de disparar el último cañón cuando
-¡Hibiki espera! –La potente voz de Ranma se dejó escuchar –No dispares nuestro último cañón aún
Con ansiedad e impaciencia los soldados esperaron que se disipara la nieve para cerciorarse cuantos Hunos aún quedaban en pie…asumían que con el ataque tan agresivo que llevaron a cabo debían haber reducido al ejército al menos a la mitad
Cuando finalmente se aclaró el panorama, pudieron ver cerca de la línea del horizonte la figura intimidante de un hombre
-Saffron…- Susurró Ranma para sí
Justo a la par de él comenzaron a vislumbrar cada vez más y más figuras de Hunos, todos montados en briosos caballos y con espada en mano, su cantidad era tal que se veían como millares de puntitos negros sobre la gran alfombra blanca de nieve frente a ellos
-¡Esto es imposible! –Pensó Akane -¿Cómo podremos solo 25 hombres detener un ejército de miles y todavía ellos a caballo y nosotros a pie?
Estaba por entrar en un estado de pánico cuando escuchó la voz del Capitán
-¡Soldados! ¡Vamos a pelear cuerpo a cuerpo, si vamos a morir…lo haremos con honor! –Finalizó Ranma desenfundando su espada, siendo seguido por las temblorosas pero decididas manos de todos sus soldados
En el horizonte se escuchó un grito de guerra que sonó como un estruendo y todos los Hunos se abalanzaron a la batalla, llevando Saffron la delantera por aproximadamente diez metros, lo que le dio una idea al chico de la trenza
-Si hemos de morir…al menos podemos deshacernos de su líder…
-¡Ryoga!
-¡Si Capitán!
-Apunta el último cañón a Saffron…no falles…
-¡Si Señor!
-No puede ser…tiene que haber otra manera…-Pensaba Akane con desesperación mientras veía venir sobre ellos ese mar de gente despiadada, justo en ese momento la luz del sol se reflejó en el filo de su espada, distrayéndola por un momento, pudo ver a lo lejos el reflejo de una alta montaña justo atrás de los Hunos, cuya cima estaba atiborrada de nieve
-¡Eso es!...Vamos Akane es el momento
La chica corrió hasta donde estaba Ryoga a punto de encender el cañón y lo tomó bruscamente, dejando caer a su compañero en el proceso, luego, sin perder velocidad comenzó a correr al encuentro de Saffron quien al verlo animó a su caballo a que acelerara
-¡Tendo! ¡Akito! ¡A dónde vas! –Gritaba Ranma tratando de detener el acto suicida del muchacho -¡Muchacho loco! – El Capitán comenzó a correr tras el chico tratando de alcanzarle
Tendo se colocó en medio del campo de batalla y colocó el cañón en la nieve, afirmándolo mientras buscaba desesperadamente los pedernales para poder encenderlo, a cada momento que se tardaba, Saffron y el ejército enemigo se acercaban a ella. Con mucha dificultad logró encender el cañón y enfiló hacia Saffron, quien ya se encontraba a pocos metros de ella pero justo antes de que estallara movió su objetivo, apuntando a la gran montaña nevada tras de sus enemigos
-¡PUM! –El estruendo sonó por todo lo ancho del lugar
-¿Cómo pudo haber fallado? Tenía a Saffron frente a su nariz –Comentó con molestia Kuno
-Emmm creo que no le apuntaba a Saffron –dijo Mousse mientras señalaba como la nieve comenzaba a descender creando una enorme avalancha que caía directamente sobre los Hunos
-¡Corran!
Todo el ejército chino corrió para alejarse de la avalancha que amenazaba con llevarse arrastrados a ambos ejércitos, Akane intentó ponerse en pie y correr pero fue interceptada por la espada de Saffron que golpeó directamente en su abdomen para luego salir huyendo de la nieve que venía directamente sobre él.
La chica se levantó y comenzó a correr encontrando a Ranma que corría para alcanzarle
-¡Ranma corre! –la chica le tomó de la mano y ambos comenzaron a correr siendo seguidos muy de cerca por la nieve que venía descendiendo
La chica hizo un peculiar silbido para llamar a su caballo, el cual llegó prontamente a su dueña y le permitió subir, una vez arriba la chica extendió su mano hacia Ranma tratando de subirlo al caballo mientras corrían…con tan mala suerte que antes de alcanzarlo la nieve terminó por cubrirles a ambos
Pronto el caballo de la chica surgió entre la nieve y comenzó a galopar en contra de la corriente de nieve que amenazaba con arrastrarles hacia un precipicio, su vista recorría el desastre buscando a una sola persona
-Ranma…no ahora… ¿Dónde estás?
Finalmente lo divisó a unos cinco metros de donde se encontraba, su cuerpo estaba boca abajo, claramente se encontraba inconsciente
-¡Ranma! – Gritó la chica y enfiló su caballo hacia donde se encontraba el chico, una vez llegó con lo último de fuerza que poseía lo subió a su caballo, ahora el problema era que la corriente de nieve era cada vez más fuerte y su caballo se encontraba agotado, ya no podría seguir cabalgando contra ella
-Ryoga ¿Los encontraste?
Todo el regimiento restante se encontraba sobre una alta piedra que les permitía estar lejos de la avalancha, estaban viendo una manera de rescatar a su Capitán y al joven Tendo
-¡Sí, ya los vi! ¡Pásenme un arco y una flecha! Si amarramos un lazo a la flecha podremos tirar de ellos y traerlos acá, yo disparo y que Kuno sostenga la cuerda
El chico lanzó la flecha lo más cerca de Tendo, de forma que pudiera tomar la cuerda y amarrar su caballo, mientras miraba como la cuerda pasaba frente a sus ojos…incluyendo la otra punta que no estaba amarrada
-¿Pero qué…? ¡Kuno! ¿Soltaste la cuerda?
-¡Lo siento, lo siento! No estaba listo para atraparla y no avisaste cuando lo ibas a lanzar
-¡No puede ser! Pudimos haberlos salvado…tuve la respuesta aquí en mis manos…- El chico extendió sus manos justo en el momento en que caía una flecha con una cuerda amarrada y sentía el primer jalón. Akane había logrado atrapar la flecha y luego de amarrar su caballo la lanzó de vuelta para que sus compañeros pudieran sacarlos
-¡Vamos! ¡Jalen! ¡Están a punto de caer al precipicio! – Animó Mousse mientras todos sus compañeros ponían toda su fuerza en salvar a los dos que se encontraban en peligro
De forma milagrosa, lograron llevar hasta la piedra a ambos
-¡Den espacio! ¡Déjenlos respirar! –Solicitó Mousse una vez ambos llegaron
Finalmente Ranma acababa de volver en sí, su respiración era agitada y tenía un golpe en la cabeza pero fuera de ello se encontraba en perfecto estado, Akane se acercó arrodillada hasta él solo para asegurarse de que estuviera bien. Una vez recobró el aliento, Ranma volteó a ver a Tendo con una expresión seria
-¡Eres el hombre más loco que he conocido en mi vida! –La chica se preparó para un regaño de grandes proporciones – Pero…gracias a esa locura…me has salvado la vida…ahora tengo una deuda de gratitud contigo…y has ganado toda mi confianza –Finalizó Ranma colocando una mano sobre el hombro del chico, demostrándole de esa manera que era alguien valioso para él, la chica no pudo más que sorprenderse
Mientras Ranma se levantaba, todos los chicos comenzaron a vitorear a su héroe
-¡Viva Tendo!
-¡El héroe de China!
-¡El rey de la montaña!
La chica medio sonrió e intentó incorporarse, pero un ardor en su abdomen y una sensación como de que algo se rompía la lanzó de nuevo al suelo, llevando su brazo hacia la zona, tratando de esa forma mitigar el dolor
-Tendo… ¿Qué pasa? –La voz preocupada de Ranma le llegó algo amortiguada a la chica que comenzaba a sentirse mareada y a ponerse pálida, al separar su brazo del abdomen Ranma pudo apreciar una enorme mancha de sangre que cubría gran parte de la coraza así como del brazo del soldado
-¡Está herido! ¡Busquen al médico, rápido!
La chica comenzó a desvanecerse, todo se veía borroso…lo único que pudo ver antes de que todo se volviera negro fueron los labios de Ranma repitiendo una y otra vez las mismas palabras:
-¡Resiste Tendo, resiste!
N/A: ¡Hola! Me gustó escribir este capítulo...larguito y con acción. Mi primera narración de una batalla ¿Ustedes que opinan?, gracias a todos por sus reviews, perdonen si omito algunos, no me están cayendo las alertas correctamente. Saludos especiales a anabellgonzalez92 (No me había caido tu review en el anterior...me baso en la animación pero me motivaste a ver la otra peli, gracias), ELISA LUCIA V 2016 (Gracias), lenxrin(Si lo lamento...Señor Panda debía morir XD)
Nos leemos en el próximo capítulo...no sean tímidos y dejen reviews
