DULCE VENGAZA
Por Ayumi / Yong-Mi
TODOS LOS DERECHOS DE NARUTOS SON PROPIEDAD EXCLUSIVA DE MASASHI KISHIMOTO. ESTO NO ES MÁS QUE UN PASATIEMPO PARA MI, QUE NO ME REPORTA GANACIAS (lo cual es una verdadera lástima XDDD)
CAPÍTULO 11
Naruto maldijo a su suerte mientras bajaba escaleras a toda prisa. En cuanto regresó del viaje renunció a sus dos días restantes de vacaciones, ya no los necesitaba ahora que dio por terminada la aventura por Sakura, pero Yamato se mostró inflexible en admitirlo en el trabajo. Incluso le dio un día extra.
"¿Cuántos turnos dobles has tomado en el último año? Se un buen chico y descansa, te hace falta" esas fueron las palabras con las que Yamato justificó su decisión.
Si tanto creía conocerlo ¿por qué no era capaz de entender que lo que en verdad necesitaba era mantenerse ocupado y no estar encerrado en su casa pensando? Por lo visto su intención de volverse un miembro indispensable había fallado o de lo contrario lo hubieran aceptado de regreso sin problemas.
Resignado a lo inevitable se encaminó a los vestidores para llevarse un poco de la ropa sucia que tenía guardado en su casillero. Lavar su ropa sucia era algo completamente diferente a lo que pensó que haría en aquellos días, pero algo era mejor que nada.
Estaba a unos pasos de los vestidores cuando percibió con facilidad los gritos ahogados que salían del lugar. Curioso por lo que estuviera pasando se apresuró a entrar para encontrarse con un escenario un tanto surrealista: un grupo de veinte compañeros estaban en círculo alentando con gritos de 'Pelea, pelea' a dos individuos que forcejeaban en el suelo. Se acercó para ver mejor quienes eran los implicados y su quijada casi de dislocó de la impresión al reconocer ni mas ni menos que a Shikamaru y Sai.
Furioso porque sus amigos se hubieran convertido en el centro de un espectáculo que nadie parecía tener intenciones de parar, se abrió paso para llegar hasta ellos y tomando a Sai por el cuello de la playera los separó. Al principio Sai forcejeó por verse separado de su presa, pero Naruto lo remedió estrellándolo contra los casilleros
-Naruto…-murmuró Sai en cuanto reconoció a su amigo
-¿Qué demonios está pasando?-preguntó mientras intercalaba la mirada entre ambos
-Es muy problemático para mi explicártelo cuando no sé la razón-respondió Shikamaru con desgana mientras se sentaba en una de las bancas y se llevaba una mano a su labio abierto-Me atacó de improviso.
-Joder-maldijo con frustración al ver la situación.
Sai lo miraba fijamente, con aquella expresión neutral que tanto crispaba sus nervios en algunos momentos. Era difícil entender, viéndolo tan frío, que hubiera atacado tan furiosamente a un compañero sin alguna razón.
Pensaba interrogarlo al respecto, pero no lo haría delante de una bola de curiosos, así que lo sujetó por la playera y lo jaló hacia el pasillo y luego a la sala de descanso de los comandantes. Ellos no tenían autorización para entrar ahí, pero a él le importaba un pepino. Lo aventó contra una silla y se paró frente a él con los brazos en jarras para encararlo
-¿Qué demonios acaba de pasar? Shikamaru dice que tú lo atacaste primero y por raro que suene…le creo
-¿Lo estás defendiendo?-preguntó Sai más con curiosidad que con molestia
-Claro que no, él puede defenderse solo. Pero quiero saber qué demonios te ha llevado a actuar e una forma tan distinta a como eres
-¿Cómo soy?
-¡Joder, que no voy a hacerte un análisis de tu personalidad a estas alturas! Bastante bien te has de conocer como para que yo tenga que dar mi veredicto-Sai se mantuvo en silencio, lo cual no ayudaba a los nervios de Naruto, que ya empezaba a frotarse la cara con la mano con frustración-Mira Sai, no es mi mejor día así que quiero saber ¿qué carajo pasa contigo?
Naruto esperó la respuesta, pero ésta tardaba en llegar. El silencio de su amigo, que simplemente lo observaba fijamente, comenzaba a impacientarlo enormemente y se sentía a punto de explotar. Ese día no se sentía muy comprensivo o tolerante. Cuando pensaba que tendría que arrancarle la respuesta a golpes, Sai susurró
-Él la engaña
-¿Él? ¿Shikamaru? No te entiendo ¿a quién engaña?
-Lo vi comprar un anillo de compromiso con Ino pero hace rato lo escuché hacer planes con Temari-san. La está engañando y yo no…podía quedarme de brazos cruzados al ver cómo le faltaba el respeto de esa manera
Su respuesta dejó descolocado al rubio. Sai se comportaba la mayoría del tiempo con una frialdad y carencia de emociones que lo ponía nervioso, pero tan sólo unos minutos antes había golpeado a un compañero por celos y para defender el honor de una chica.
-¿Y qué con que la engañe? Eso no es asunto tuyo
-No quiero que le haga daño
-¿Más del que tú le hiciste?-De acuerdo, no era la mejor frase que un amigo le diría a otro, pero era la verdad y Naruto también apreciaba a Ino. Sai se encogió ligeramente por la acusación-Ino es una adulta Sai. Y sabes tan bien como yo, y como muchos de por aquí, que ellos tienen una relación abierta, saben a qué reglas atenerse
-¿Por eso le compra un anillo de compromiso y luego la engaña?
-Mira Sai, tú la echaste de tu lado, así que si decide rehacer su vida con alguien más y él la lastima, estoy completamente seguro que ella se basta para hacerse cargo. Terminaste la relación que tenían, así que no tienes ningún derecho de ejercer de novio celoso porque es un papel que no te queda ¿lo entiendes?
-….
-Y si tienes un problema con eso pues es tu maldita culpa por dejar fuera a la mujer que amas-a esas alturas de la conversación el tono de voz de Naruto era todo menos discreto. Para él problema estaba clarísimo y le enfurecía que su amigo se estuviera jodiendo solito-Entiendo por qué terminaste con ella pero…
-No. No entiendes nada-aseguró con una rotundidad que hasta entonces le desconocía, pero eso no hizo más que sulfurarlo aún más
-Claro que entiendo como te sientes, simplemente no comparto tus emociones, pero entiendo lo que las motiva: el miedo. Te educaron para ser frío y eliminar tus sentimientos, para controlar cada uno de tus actos y pensamientos…algo que es imposible estando al lado de Ino ¿no? puedes controlar la amistad porque eliges libremente con quien convivir y riges cómo te cae otra persona, pero eso no cuenta con el amor. El amor es una fuerza de la naturaleza imposible de controlar o analizar. Ocurre y ya. No lo puedes crear o extinguir a voluntad, simplemente existe y muchas de tus acciones dejan de obedecer a cuestiones racionales y sólo responden al afectivo. Eso es lo que te aterroriza. Estás que te cagas de miedo.
-…
-¿No dices nada? Bien porque aún no termino. Déjame una cosa muy importante, Sai. Cuando amas a una chica, ella te corresponde y ambos tienen la fortuna de estar libres, tienes el tesoro más importante. Cásate con ella. Tú y yo somos huérfanos ¿no anhelas formar una familia? Lazos familiares como los que nunca tuvimos ¿No quieres pertenecer a ese círculo?-Sai se limitó a desviar la mirada, suficiente respuesta para Naruto que hizo una mueca burlona y dijo-Entonces no lo jodas todo sólo por ser un maldito miedica
/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
…Siete. Ocho. Nueve. Diez. Colgó
La llamada se cortó después del décimo timbrazo y obtuvo una maldición poco femenina por parte de Sakura. Ésa era la cuarta vez que marcaba al departamento de Naruto y la cuarta vez que nadie le contestaba. No tenía ninguna duda de que él estaba en su departamento…y de que la estaba evitando. A final de cuentas para evitar contestarle sólo tenía que revisar su identificador de llamadas.
-Maldito Naruto ¿por qué te estás comportando como un cobarde? YO soy la que debería tener miedo, no tú-masculló con mal humor mientras se dejaba caer contra el sillón y aventaba el teléfono al otro lado del mismo
La imposibilidad para comunicarse con él era algo que pasaba desde que Naruto dio por terminada la aventura. A partir de ese momento se cerró por completo a ella, casi pensó que iría a pedir otra habitación para pasar la noche; no lo hizo pero sí durmió en el sofá. Al día siguiente ni siquiera caminó a su lado en el aeropuerto y durante el trayecto se colocó sus audífonos para concentrarse en la película que la aerolínea les proyectó. En cuanto aterrizaron él se limitó a tomar sus maletas, buscarle un taxi y desaparecer.
Algo que la tenía furiosa. Asustada, confundida y temerosa del futuro, pero principalmente furiosa. Lo patearía gustosamente si lo tuviera enfrente.
Le tomó toda la noche, sumida en el más absoluto insomnio, pero finalmente había logrado ordenar sus pensamientos y ponerle nombre a sus sentimientos. Amor.
-Lo amo. Lo amo-se repitió por centésima vez
Todavía sonaban extrañas a sus propios oídos esas palabras, aún y cuando eran ciertas. Sin embargo no terminaba de acostumbrarse al concepto, no se acostumbraba a la idea de cómo habían cambiado sus sentimientos, pero era algo que no podía seguir negando
"Esa maldita de Ino nunca me permitirá olvidar que tenía razón. Se jactará de esto toda mi vida"
Pero Ino era el menor de sus problemas, con quien necesitaba hablar era con cierto rubio idiota que se negaba a tomarle el teléfono.
Era cierto que sentía muy recientes esos sentimientos, pero estaba convencida de que no eran nada frágiles ni endebles, no necesitaba verse con Naruto para confirmarlo…simplemente necesitaba verlo para decírselo. Para ponerlo en palabras frente a él.
No le temía al rechazo, a no ser correspondida, porque se negaba a considerar la posibilidad de que él no le correspondiera. Era cierto nunca le había dicho algo…que tuviera sentimientos amorosos por ella, pero ella tampoco lo había hecho y sin embargo lo amaba. La noche en la playa debió significar lo mismo para él que para ella ¿no?
Aquella mágica noche, con sola la luna como testigo, había sentido como todas sus barreras se derrumbaron sin control. Por eso estaba tan asustada momentos después. Algo pasó esa noche, algo tan extraordinario que cuando se miró en los ojos de Naruto…lo supo. Supo que lo amaba y que él la amaba a ella. O al eso creía.
No hubo una sola palabra al respecto, ambos trataron de restarle emocionalidad al encuentro, pero negar que los verdaderos sentimientos de ambos salieron a flote, era como negar que el sol salía cada mañana. Trató de hacerlo, vaya que trató, pero al final sólo pudo darse por vencida y reconocer lo que en el fondo llevaba días sospechando.
Estaba segura de que él estaba al tanto de que lo amaba, a final de cuentas si los sentimientos de él le parecieron tan claros, era imposible pensar que no hubiera pasado lo mismo con los suyos. Fue un momento tan mágico, tan poderoso y revelador, que de no saber que era imposible, hubiera jurado que se quedó embarazada.
Pero el problema, una vez aceptados y asimilados los sentimientos, era saber qué hacer al respecto. Ese era el otro asunto importante a tratar con Naruto. No sólo quería declararle que lo amaba, también necesitaba escuchar las mismas palabras de su boca; por eso la estaba poniendo tan nerviosa el que él la estuviera evitando.
"Quizá esté preocupado por lo que haremos. Si todo sale a la luz ya no habrá forma de ocultarle a Sasuke lo que hay entre él y yo y entonces perderá su amistad"
Aunque ella también estaba preocupada por eso, era obvio que Naruto era quién más tenía que perder. Sasuke nunca perdonaría que lo dejara para estar con su mejor amigo ¿Qué hacer?
Claro que ella tenía una idea, pero no estaba del todo segura que funcionara y necesitaba tratarla con 'el otro involucrado', necesitaba su opinión. Pero él no le estaba facilitándole las cosas
"No, no debo seguir tratando de hablar con él por teléfono. Esto es un asunto verdaderamente importante, lo mejor es que vaya a verlo a su departamento para que podamos hablar en persona, sin aparatos ni distancias entre nosotros. Además…necesito verlo"
Pensó con determinación mientras tomaba su bolsa de una silla cercana y salía en dirección al hogar del rubio.
/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
Si alguno de sus compañeros se enteraba de que la jardinería siempre lograba calmarlo, no se lo creerían; nadie podría creer que una actividad tan simple y que requiriera de calma y paciencia pudiera gustarle a alguien tan hiperactivo y enérgico como él. Pero así era.
Un poco más animado de lo que llevaba horas sintiéndose, aunque tampoco era mucho el cambio, se dispuso a guardar sus instrumentos de jardinería mientras acomodaba las pequeñas macetas en su lugar cuando su mirada aterrizó en el teléfono.
Ya había transcurrido un rato desde la última llamada de Sakura y por enésima vez se preguntó si estaba siendo un cobarde por negarse a contestar sus llamadas. Que idiota. ¡Claro que era un cobarde! La cosa era…que se sentía completamente inseguro y perdido sobre lo que iba a pasar.
El timbre de la puerta lo sacó de golpe de su ensueño. No esperaba ninguna visita, así que sólo veía dos opciones probables: Sakura o Sai. Curiosamente no estaba seguro de cuál de los preferiría encontrarse; pero cuando abrió la puerta se llevó la enorme sorpresa de encontrarse a alguien totalmente inesperado
-Hinata-la joven ojiblanca estaba de pie frente a su puerta, con las mejillas sonrojadas y sus dedos moviéndose nerviosamente. Eso no era nada raro, lo raro es que lo estuviera visitando en su casa, ni siquiera sabía que ella conociera su dirección-¿Pasa algo Hinata?
-No yo…
Dándose cuenta de que no estaba siendo muy caballeroso al dejarla en la puerta, se hizo a un lado para indicarle que entrara, caminó por delante para guiarla hacia uno de los sillones y que se sentara, pero ella se quedó estática en el pasillo.
-Hinata si tienes un problema puedes decírmelo, si puedo te ayudaré-ofreció con amabilidad al ver el nerviosismo de la chica.
Repentinamente ese nerviosismo pareció menguar un poco porque la joven alzó el rostro y lo miró con una especie de determinación. Aunque seguía pareciendo nerviosa y frágil, ese gesto determinado lo intrigó
-Me sorprendió verte en la Estación, pensé que seguirías de vacaciones un par de días extras
-Si bueno…hubo un problema en mi viaje y regresé antes-dijo vagamente. A Yamato le explicó algo para justificar su regreso anticipado, pero no podía recordar el pretexto que usó y no quería arriesgarse a caer en contradicciones
-Ese problema fue con Sakura-chan ¿verdad?
Naruto se enderezó en cuanto escuchó el nombre. Acababa de recordar que Sakura le alertó sobre el hecho de que Hinata sabía lo suyo, pero lo había olvidado y nunca pensó que la chica hiciera algún comentario directo.
-Eso no es importante
-Lo es para mí porque…quiero saber…espero que sea porque todo ha terminado entre ustedes
-No quiero ser grosero Hinata, pero eso no es asunto tuyo. Es algo privado.
-Comprendo pero…tengo que decirte algo
Probablemente fue el tono de voz que la joven usó, pero supo exactamente de qué iba lo que quería decirle.
-Creo sé lo que vas a decirme Hinata y créeme que es mejor que no lo hagas
-No. Claro que estoy nerviosa por esto, pero sé que es lo correcto. Ya ni quiero seguir ocultándome, no quiero seguir fingiendo que no pasa nada, que no me duele cuando sales con alguien más. Cuando estás con ella.
-No lo digas-repitió con lentitud, como si le estuviera explicando a un niño terco que se resistía a obedecer
-Te amo Naruto-kun. Sé que tú no sientes lo mismo, pero estoy segura de que si me das una oportunidad…
-Eso nunca va a pasar Hinata, por eso te dije que no pronunciaras esas palabras. Acabas de cambiar las cosas y no hay vuelta atrás, pero lo que no cambia es que no te correspondo ni podré hacerlo
-¿Por qué no? Estoy segura que puedo hacerte feliz si me lo permites, si me dejas probártelo yo…
Naruto no podía seguir escuchando más. No necesitaba tiempo para saber que nunca podría corresponder los sentimientos de Hinata y que no podía permitir que esa conversación continuara o terminaría por lastimarla aún más. Estaba intentando pensar la forma más cortés para pedirle que se fuera, pero ella lo sorprendió llevando su mano a uno de los tirantes del vestido negro que portaba y tras un segundo de titubeo, lo deslizó hacia abajo. El mismo camino siguió el otro tirante, hasta que deslizó el vestido por todo su cuerpo para terminar a sus pies, quedando desnuda ante él
-Hinata yo…
Estaba a punto de pedirle que se vistiera cuando la puerta del apartamento se abrió dando paso a una sonriente Sakura. La sonrisa se esfumó de golpe en cuanto vio la escena que se desarrollaba ante sus ojos y que parecía tener sólo una explicación.
El tiempo pareció detenerse en aquella habitación, hasta que Sakura rompió el momento dándose la vuelta y echando a correr. A Naruto le tomó un segundo entero reaccionar y salir a toda carrera tras ella. La alcanzó en el elevador cuando presionaba repetidamente el botón de llamada
-Sakura-chan. Espera-jadeó cuando logró alcanzarla, pero ella ni siquiera se digno a voltearse para verlo, en lugar de ello continuó presionando el botón-No es lo que parece, ella…
Ésas cuatro palabras fueron suficientes para acabar con la aparente frialdad de la que Sakura estaba haciendo gala. Se giró violentamente para enfrentarlo mientras en sus ojos brillaban lágrimas y rabia por igual.
-¡¿Qué no es lo que parece?! ¿Entonces no acabo de ver a Hinata, desnuda ofreciéndosete en tu sala? ¿Fue una alucinación?
-¿Acaso me viste aceptarla?-le preguntó en el mismo tono imperioso que la joven usaba, entendía que estuviera molesta, pero no estaba dispuesto a dejarla marchar sin que pudiera explicarse
-No hace falta, hay cosas que están absolutamente claras sin necesidad de ver más. ¡Eres un maldito mentiroso! Me dijiste que no habría más, que yo sería la única ¡eres igual a él!
-¡No te atrevas a compararme con Sasuke!-gritó sintiéndose ofendido y desesperado por igual. A esas alturas todos sus vecinos podrían escucharlos sin problemas, pero era lo último que le importaba en aquel momento-Tú me conoces, Sakura-chan; sabes que sí, tú misma lo dijiste en la playa ¿recuerdas?
-Con lo que acabo de ver se me hace imposible creerte
La campanilla del ascensor sonó en ese momento, indicando la llegada del mismo. Las puertas del aparato de abrieron pero antes de que Sakura pudiera entrar en el, Naruto la jaló con fuerza por el brazo para impedirle que se fuera
-Por favor Sakura-chan, no puedes echar a perder lo que hay entre nosotros por un maldito malentendido
-¿Nosotros? No hay un 'nosotros' como lo que insinúas; lo único que ha habido es que, durante unas semanas, nos hemos dedicado a follar como conejos ¡pero nada más! ¿me oyes? Pero hasta eso se acabo porque no quiero volver a verte ¡y no quiero que me toques!-lo empujó con fuerza por el pecho, con tal suerte que logró separarlo de ella lo suficiente como para soltarse y entrar en el ascensor justo a tiempo para que se cerraran las puertas.
Una vez aislada en aquel cuarto de acero, su rabia desapareció de golpe, dejando al descubierto el dolor que sentía. Las lágrimas no pudieron seguir siendo contenidas y de sus labios escapó un sollozo ahogado. Cuando las puertas se abrieron en la planta baja, una sorprendida pareja de ancianos observó a una joven recargada contra el panel de controles, llorando desconsoladamente.
Pero no era la única sufriendo.
A Naruto le llevó unos segundos asimilar que el elevador se había ido, al final se dio por vencido y regresó a su departamento. Afortunadamente Hinata ya estaba vestida, pero lo esperaba con una mirada demasiado parecida al anhelo que lo molestó profundamente
-Vete Hinata-ordenó con rudeza mientras abría la puerta de par en par. Le importaba un comino si estaba siendo grosero, ya no se sentía de humor para sutilizas y consideraciones
-Lo lamento mucho Naruto-kun pero quizá era lo mejor…
-He dicho que te vayas. Si no te vas ahora mismo, corro el riesgo de decir algo que te lastimará y de lo cual me arrepentiré siempre ¡así que has el favor de irte!
La joven se encogió visiblemente como si aquellas duras palabras la hubieran golpeado. Torpemente se levantó del sillón y caminó con lentitud hasta la puerta, al lado de la cual estaba Naruto, como un inflexible guardián
-Perdón si causé problemas-susurró con pesar.
En cuanto la joven salió de su hogar, el rubio estrelló la puerta con violencia. Se sentía furioso, dolido y decepcionado por lo que acababa de ocurrir, jamás esperó que pudiera pasar algo así. Se sentía lastimado por la falta de confianza de Sakura, pero no era tan tonto como para no entender lo incriminatorio de la escena.
"Es lo mejor. No lo parece ahora, pero es lo mejor"
Se repetía con fuerza una y otra vez, tratando de convencerse a sí mismo a la vez que pateaba rabiosamente todo el mobiliario que se encontraba en su camino. Pero cuando escuchó unos golpes en su puerta, toda la rabia fue reemplazada por la esperanza; esperanza que voló por los aires al abrir la puerta para revelar al visitante.
-Ah, eres tú
-Muchacho malagradecido ¿qué forma tan poco entusiasta es esa de recibirme?-le reclamó Jiraiya airadamente, pero al ver el penoso estado de su alumno terminó de tragarse sus palabras y preguntó seriamente-¿Qué pasó?
-Nada importante
-No digas estupideces, te conozco ¿recuerdas? Vamos por una cerveza y me lo cuentas todo
/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-Lo odio ¿me oyes? Lo odio por lo que me ha hecho-decía Sakura entre sollozos y pañuelos desechables-Todos son iguales. Puedes pensar que uno es diferente y de pronto PAM te das de bruces con que ninguno es capaz de mantener en su lugar el pantalón.
-Vamos Sakura, no seas exagerada ¿No tú misma me has dicho que tu papá sólo tiene ojos para tu mamá?
-Si…bueno…siempre hay una excepción que confirma la regla. Pero Naruto y Sasuke son definitivamente unos gusanos infieles.
Trató con todas sus fuerzas de contener un sollozo….pero fracasó rotundamente al cabo de unos segundos. Odiaba sentirse tan deprimida, pero no podía evitarlo. Haciendo un comparativo, cuando descubrió la infidelidad de Sasuke se sintió traicionada y furiosa, con la de Naruto….estaba destrozada.
-Sakura ¿has pensado por qué te sientes tan mal? Estás enamorada de Naruto-aseguró Ino con una sonrisa de suficiencia, que fue respondida por una mueca burlona de su amiga
-Oh ¿en serio?-el sarcasmo inundaba cada palabra, acompañado por una oportuna mueca burlona-Puff. Francamente Ino llegas tarde. Yo ya había llegado a esa conclusión por mi misma
-¿Ah sí?-decepcionada por haber sido arruinado un momento que llevaba esperando, la rubia se dejó caer contra el respaldo del sillón
-Claro que sí. ¿Por qué crees que estaba buscándolo? Tenía pensado hablar con él, decirle lo que sentía, que deseaba llevar una relación…normal con él y que estaba dispuesta a hacer sacrificios con tal de que lográramos hacer funcionar lo nuestro ¡porque estaba convencida de que él también sentía lo mismo por mi! Pobre idiota de mí. Ahí iba yo con mi corazón en la mano, para encontrármelo con las manos en la masa. ¡Con Hinata! ¡Esa…esa…zorra! Maldita-mosca-muerta-no-rompo-un-plato-soy-tan-tierna. Ya me lo decía mi madre, cuídate de las más mustias, porque son las peores. Si no hubiera salido tan deprisa del lugar, ten por seguro que la hubiera matado a golpes. Nada me hubiera gustado más que arrancarle los ojos
Como si sus palabras no fueran lo suficientemente explícitas, con sus manos ejemplificó adecuadamente la acción de apretujar unos ojos imaginarios, provocando un pequeño escalofrío en su amiga.
-Caray Sakura, el amor te ha vuelto excesivamente violenta. Me das miedo.
-¡No seas ridícula! No eres tú a quien quiero matar.
-Lo cual me quita un enorme peso de encima, pero aún a riesgo de ponerme en riesgo tengo que decirte que te estás comportando como una idiota
-¿Perdón?-exclamó con incredulidad. Ella era la víctima, no merecía ser insultada en lugar de consolada
-Digo que actúas como una idiota celosa. Es decir, encontraste a Hinata desnuda en su sala pero ¿y él? Parecía estar ammmm…participativo
-¿Eso que tiene que ver?
-Eres un poco lenta con esto ¿verdad? Piensa un poco. ¿No crees que quizá fuera una seducción unilateral? Me contaste que Hinata está enamorada de él, y una mujer enamorada es capaz de muchas cosas, como intentar seducir al objeto de su afecto. Si mal no recuerdo tú sedujiste a Naruto, sorprendiéndolo vestida con lencería
-Insisto ¿eso qué tiene que ver?
-Pues que lo tomaste por sorpresa.
-Sí…bueno, pero él respondió positivamente al estímulo
-Lo que no significa que hubiera pasado lo mismo con Hinata. ¿Cómo sabes que no pensaba rechazarla?-Ino ignoró la mueca de incredulidad y continuó con su argumento-él te prometió fidelidad
-¿Y eso qué? Muchos también la prometen cuando se casan y al final no cumplen su promesa
-Cierto, pero francamente no creo que Naruto sea de esos. Tengo la impresión de que él se toma sus promesas muy en serio, sin mencionar que es alguien absolutamente comprometido con sus amigos
-Eso no significa nada
-Yo creo que significa todo. Él es una persona absolutamente comprometido con lo que piensa, con quienes forman parte de su vida. Tú lo conoces Sakura, lo conoces mucho mejor que yo ¿no lo ves?
-¿En verdad lo conozco? Francamente Ino…en éstas semanas me he dado cuenta de que en realidad sólo creía conocerlo, nunca me tomé la molestia de ver mucho más allá de lo obvio
-Pero eso fue antes. Si él tumbó tus defensas al punto de que te has enamorado de él es porque en el fondo sabes exactamente la clase de persona que es. Una persona íntegra que sería incapaz de hacerte daño. Lo sabes pero la rabia el dolor te impiden verlo, lo que tienes que hacer es pensarlo detenidamente. Recordar cada minuto que has pasado con él y preguntarte ¿en verdad él me traicionaría? Sabes la respuesta, sólo debes recordarla.
/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
Casi una hora después de la llegada de Jiraiya, los ánimos estaban más calmados. Demasiado calmados. Ambos se limitaban a beber sus cervezas en el más absoluto silencio y pendientes del contenido de sus respectivas botellas. Al menos eso aplicaba más a Naruto, porque su viejo tutor le lanzaba miradas de vez en cuando, intrigado y muerto de la curiosidad por saber lo que ocurrió antes de su llegada.
Jiraiya era capaz de reconocer que quizá no era el más apto para educar a un chico y que incluso cometió su personalidad libertina a veces lo persuadía de pasar tiempo con Naruto en lugar de dedicarse a placer mayores, pero lo conocía lo suficiente como para saber que sí quería respuestas, lo mejor era esperar a que fuera él mismo quien sacara el tema.
Estaba por dar un nuevo trago cuando observó que el rubio dejaba su botella en la mesa y abría lo boca para hablar. La intriga era tal que dejó su mano suspendida en el aire, con botella a unos centímetros de su sedienta boca. Esperando…
-¿Cuándo vas a volver a trabajar? ¿O ya te has retirado? Porque evidentemente ya estás del todo recuperado de tus heridas, no deben tardar en darte una nueva misión. Aunque espero que ésta vez dejes de intentar hacerte el héroe y no te infiltres tu solo en la guarida del criminal ¿eh?
Jiraiya cabeceó de desilusión. ¿Acaso su alumno era tan ingrato que no podía contarle con pelos y señales lo ocurrido? ¿Por qué era tan maldito que no le daba unas pocas armas para escribir esa novela que tantos años llevaba planeando durante las oscuras noches de vigilancia? No era tonto. Vio en el lobby del edificio a Sakura salir con una expresión tan rabiosa que daba miedo y luego, cuando salió del ascensor al piso, se topó frente a frente con una Hinata devastada. Era suficientemente listo y malpensado como para saber que ahí había pasado algo gordo ¡y quería saberlo!
"¡Un momento! Si le sigo la corriente, me abro a él y todo eso…¡quizá él también me corresponda con confidencias!"
Además, eso terminaba conviniéndole para hablar de ese asunto era su visita. De todas maneras se sentía un poco incómodo por hablar de un asunto tan privado, pero sabía que era lo mejor y en verdad esperaba su reacción.
-Pues…me he retirado oficialmente de las misiones de incógnito. A partir del mes que viene tendré un nuevo trabajo-respondió con vaguedad antes de darle un nuevo trago a su bebida
-¿Ah si? ¿De qué se trata?
-Estás frente al nuevo Secretario de Defensa de Konoha
Naruto escupió al suelo el trago de cerveza que había estado tomando en aquel momento.
-¿Lo dices en serio, Ero-senin? ¿La vieja ha despedido al fin al cretino de Danzou?
-Si. Al parecer una investigación secreta en Asuntos Internos descubrió que la joyita de Danzou tenía…ciertas conexiones con organizaciones criminales y que incluso estaba filtrando información referente a su seguridad personal. Ese tipejo merecería la muerte, pero Tsunade se conforma con cadena perpetua a cambio de que suelte toda la información que tiene.
-Cielos, debería estar más sorprendido, pero ese tipo nunca me ha parecido alguien de fiar. Tan sólo de pensar en el programa que manejaba en secreto en el que estaba Sai. Buff. Menos mal que la vieja se ha desecho de él. Y si lo pienso egoístamente, espero que eso me ayude a mi también y al fin pueda entrar a ANBU. Ya ves que ese desgraciado era quien bloqueaba mi ingreso
-Si pasas la prueba, date por miembro de ANBU-respondió inclinando su botella en dirección a él, en vista de que la distancia le impedía darle un bueno golpe de camaradería
-Brindo por ello
Aunque la noticia relajó significativamente a Naruto, poniéndolo de buen humor, Jiraiya se puso tremendamente serio antes de finalmente armarse del valor necesario para darle la noticia.
-Hay algo más que quiero hablar contigo
-¿Qué pasa? ¿Al fin me vas a hablar de tu última conquista?
Jiraiya elevó las cejas completamente asombrado.
-¿Sabías que estoy con alguien?
Por toda respuesta Naruto se encogió de hombros, quitándole importancia al asunto y se inclinó sobre la mesa
-Era un poco obvio. ¿Qué me vas a decir? ¿Acaso van a dar un paso adelante y se te van a ir a vivir juntos?
-Pues…de hecho es algo un poco más serio-el ligero tartamudeo y sonrojo que acompañaron sus palabras atrajeron por completo la atención del rubio-Nos vamos a casar.
Naruto se tambaleó y a punto estuvo de caerse de la silla, lo cual provocó el fruncimiento del ceño en Jiraiya
-¡¿Qué?! Casarte ¿Tú?
-Ey, ¿por qué esa reacción? Yo nunca me he declarado enemigo del matrimonio o he dicho que nunca lo haría…solo no se me había dado
Al verlo tan verdaderamente ofendido, Naruto tuvo que hace verdaderos esfuerzos para contener la carcajada de incredulidad que estaba en la puerta de su boca. Si casi le decía 'Deja de bromear, eres un pervertido solterón sin remedio'
-Tienes razón, pero me has sorprendido Ero-senin. Bien ¿quién es la afortunada? ¿la conozco?
-Más de lo que crees. Se trata de Tsunade
Naruto permaneció impasible por unos segundos, hasta que todo su asombro salió en forma de un grito ensordecedor
-¡¡¿Tsunade-obaachan?!!-aquel grito acabó con su aire y respiró a grandes bocanadas hasta recuperar el aliento-¡Cielos! Aunque eso explica un poco porque se molestaba tanto contigo y tus novelas. ¿Desde cuándo están juntos?
-Desde el incidente en que casi muero
A la mente del rubio acudieron los recuerdos de aquellos días, cuando no él no aparecía por ningún lado y nadie tenía idea de su paradero. Con la conciencia de que investigaba a alguien verdaderamente poderoso, nadie estaba seguro si Jiraiya aún seguía vivo o ya no. Tsunade había estado al borde del colapso nervioso hasta que lo encontraron moribundo en un callejón. Al parecer el peliblanco había sacado algo bueno de toda esa situación.
-O sea que terminaste sacando algo bueno de eso ¿eh? Lo que me sorprende un poco es que tú también la amaras. Nunca vi alguna señal. Es verdad que siempre te referías a ella en términos…ammm ¿cómo decirlo suavemente? Jodidamente vulgares y hasta obscenos, pero eso lo haces con todas las mujeres. ¿Cómo iba yo a saber que ella era especial?
Si Jiraiya se sintió ofendido por aquella crítica a su comportamiento no lo demostró, sabiendo que esa era una simple verdad.
-Supongo que estaba muy acostumbrado a esconder mis sentimientos. Ella nunca tomó en serio mis sentimientos, luego se enamoró de su novio Dan…y pasó lo que tú sabes.
-Se encerró en si misma ¿eh?
-Por años.
El ambiente festivo menguó un poco, pero solo porque cada uno estaba perdido en sus propios pensamiento. Naruto tratando de terminar de asimilar y el otro preparándose para hacer la pregunta que más le importaba
-¿Estás molesto conmigo?
-¿Eh? ¿Por qué te casas? Joder no. Ya se te había ido el tren hace tiempo, hasta estaba preocupado. Ya sabes lo que dicen 'hay una edad en que un soltero codiciado e interesante pasa a ser un soltero sospechoso' Tú ya eras uno muyyy sospechoso
Eso sí que molestó a Jiraiya. Si no tenía a Tsunade no iba a meterse de monje. La abstinencia no iba con él.
-¡Eres un irrespetuoso! Me gustan las mujeres, MU-JE-RES. En plural
-Apuesto a que la vieja te quita a golpes ese plural-le recordó burlonamente
-Si…bueno…es posible. No le cuentes que te dije eso
Era una advertencia tremendamente fundamentada, tanto que no pudo contener un escalofrío al imaginarse la furia de su 'dulce' prometida vertida sobre él. No. Era mejor para su salud no provocar. Era lo malo del matrimonio, el adiós definitivo a sus días de prostíbulos. Aunque si recordaba lo que Tsunade y él habían hecho los últimos días…bueno, no era tan grande el sacrificio. Su espalda aún tenía marcas de uñas que lo probaban.
-El punto es…que no dejé mi vida por ti, aún cuando eras un niño indefenso y se lo prometí a tus padres, pero estoy dispuesto a hacerlo por una mujer de la que estoy enamorado. No estoy siendo justo
No era una pregunta fácil de contestar ni aunque quisiera. Naruto tuvo que mirar dentro de si mismo para darle una respuesta verdadera a Jiraiya y no lo que a él le gustaría escuchar. Echó hacia atrás la silla hasta que quedó apoya en sus patas traseras y cruzó los brazos tras su cabeza. Al cabo de lo que a Jiraiya le parecieron horas, el rubio regresó a su posición y le dijo con seriedad
-No.
-¿No? ¿no que? ¿No me perdonas…?
-No me molesta. Lo que pasó ya no se puede cambiar. Decirte que no me dolió que te desentendieras de mí, con todo lo que eso significó en mi infancia, sería una gran mentira y ambos lo sabemos. Pero ya pasado mucha agua bajo el puente desde entonces, me sigue pareciendo un acto de egoísmo que no creo llegar a entender con facilidad, pero…tampoco quiero seguir pensando en eso. Eres viejo-tuvo que levantar la mano para hacer callar la protesta que el aludido estaba por hacer-has pasado muchas cosas y…ahora tienes la oportunidad de ser feliz. Tómala. Aún si estuviera enojado eso no debe importarte, agarra con ambas manos esta oportunidad y no la dejes ir.
La imagen que Jiraiya llevaba años dando, de duro pero divertido, estuvo a punto de derrumbarse en aquel momento porque estaba a punto de soltarse a llorar. Como aquello no era algo que quisiera hacer delante de un chiquillo al que consideraba su nieto y ante quien siempre quería parecer fuerte, tuvo que darle la espalda para calmar la emoción. Con toda seguridad estaba exagerando, pero darse cuenta de que Naruto parecía haber dejado el pasado definitivamente atrás y terminó de perdonarlo, era algo maravilloso. Sobre todo porque él mismo sabía que no se merecía tanta consideración por haberlo abandona por tantos años, pero no iba a ponerle peros a un perdón que llevaba años deseando.
-Me has emocionado muchacho-se limitó a decirle, ya de frente, con una voz que sonaba sospechosamente ronca
-¿Ah sí? He de reconocer que si me dijeras que la vieja está embarazada y por eso te retiras, entonces sí me sentiría algo celoso, pero como eso es algo imposible…
-¿Por qué imposible? Aún somos jóvenes
-Será del espíritu. Ninguno de los dos se cuece al primer hervor, están más cerca de un nieto que de un hijo
-Por tu propio bien espero que nunca repitas éstas palabras delante de ella o serás hombre muerto-Naruto tuvo que concederle la razón y asintió-Y ahora que sacas el tema de los nietos, pues a eso tienes que ponerte las pilas. Si te tardas tanto en casarte con una buena chica y darme niños para malcriar, mi espalda quizá no aguantará cargarlos
-Bah. Si no moriste con tantas heridas que tenías, es obvio que nos sobrevivirás a todos-como si el tema hubiera terminado de dar todo lo que podía, ambos se quedaron callados mientras retomaban sus olvidadas bebidas, pero esa razón tomó tan de sorpresa a Naruto cuando dijo
-No sigas mi ejemplo
-¿Mmmm?
-Yo permití que Tsunade se refugiara y no la confronté respecto a mis sentimientos, así desperdicié todos estos años
-¿Eso que tiene que ver conmigo?-le preguntó mientras evadía la mirada, como si la cosa no fuera con él y por eso no le importara
-He escuchado rumores, referentes a Sakura y tú
-Oh
-No voy a juzgarte. Ustedes ya están lo suficientemente grandecitos como saber lo que hacen, pero te conozco y sé lo que sientes por ella. Mi consejo es que intervengas de lleno, ve por lo que quieres. Mírame a mí. Me costó casi cincuenta años y un brazo, pero ahora estamos juntos
-Si estás tratando de animarme, no lo estás consiguiendo
-El ejemplo es malo para la idea es buena. Lo que debes hacer es….
-Mira, en verdad no quiero hablar de eso ¿de acuerdo?-ordenó de mal humor-Además, tus consejos ya no importan porque todo se terminó.
-Ammm. ¿Tiene eso que ver con que me encontrara a Hinata saliendo de tu departamento?
Su tino para adivinar la situación sorprendió mucho al rubio, pero aunque trató de cortar el tema para dejarlo de lado, se sorprendió a si mismo explicándole la situación a su maestro.
-Ella piensa que tengo una aventura con Hinata y me mandó al diablo
-Pues deberías explicarle la situación
-¿Para qué? No me gusta que piense eso de mí, pero…aunque no es la forma que deseaba, creo que es lo mejor. Esto no nos iba a llevar a ningún lado y a cambio eran muchos los riesgos. Por eso creo que dejarla pensando lo que quiera es lo mejor
-¿Lo mejor para quién?
-Mira no quiero consejos ¿de acuerdo? Querías saber lo que pasó, pues ya te lo conté. Ahora dejemos el maldito asunto porque no quiero seguir hablando-aseguró Naruto sin dejar lugar a dudas. Jiraiya hizo una mueca de fastidio, pero aceptó dejar de lado el tema-La noticia importante ahora es tu boda con la vieja. Se merecen el uno al otro. Ni siquiera sé a quien debo darle el pésame
-Ey ¿Qué quieres decir con eso?
-¿No es obvio? Creo que ya no podrás hacer tus "investigaciones" para tus novelas. Tsunade-obaachan te castraría si te ve invadiendo los baños, estando casado con ella
-Lo sé. Pero lo bueno es que ya no podrás usar conmigo ese horrible mote que me has puesto
-No estés tan seguro, Ero-senin.
Comenzaron a hablar sobre los asuntos logísticos de la boda y sobre si Naruto tendría algún papel en específico a desempeñar, en eso estaban cuando el localizador del rubio empezó a sonar ruidosamente
-Joder. Tanto que insistieron que seguía de vacaciones-se quejaba mientras sacaba con esfuerzos el localizador del pantalón-Que me presente de inmediato en la estación. Rayos ¿Qué podrá ser?
-¿No tendrías una misión pendiente?
-No, me lo hubieran dicho en la mañana-de mala gana se levantó y encaminó hasta su recámara para tomar la chamarra que dejó aventada en una silla-El mensaje dice que es urgente así que será mejor que me apresure
-Vas tomado
-No seas ridículo. Cerveza y media no es mucho, deberías saberlo bien tú. Cierra la puerta al salir-caminó con grandes zancadas a la puerta, pero se detuvo de golpe cuando estaba a punto de girar el picaporte-Ero-senin
-¿Sí?
-Un día de estos…me gustaría que fuéramos junto a las tumbas de mis padres. ¿Qué dices?
-El día que quieras chico, el día que quieras-respondió alegremente el viejo, que veía en aquel gesto como la máxima reconciliación.
/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
Si bien el mensaje recibido lo molestó por haber tenido que interrumpir su conversación con Jiraiya, con cada minuto que pasaba lo tenía más intrigado. Teniendo en cuenta la firmeza con que Yamato-taicho lo rechazó en la mañana, era bastante extraño que ahora decidiera convocarlo, así que no podía considerar la posibilidad de que alguien se hubiera enfermado y necesitaran un sustituto. De hecho cuanto más lo pensaba, más convencido quedaba de que algo gordo estaba por ocurrir.
Sus sospechas se vieron reforzadas cuando entró en los vestidores y se encontró a un par de sus compañeros, pero mayormente a miembros ANBU, algo que podía deducir porque muchos de ellos le eran desconocidos pero estaban rodeando a Neji. En total eran unas veinte personas, que conversaban en voz baja, tratando de averiguar si alguien de los ahí reunidos sabían lo que se acercaba. Unos tres hombres, compañeros de la estación, se le quedaron mirando con cierta hostilidad, pero como estaba acostumbrado a que no les caía bien a varios de ellos, no le dio importancia y prefirió buscar a alguno de sus amigos.
En una de las esquinas alcanzó a ver a Sasuke, pensó en acercarse a saludarlo y preguntar si sabía algo, pero al ver que estaba platicando con alguien decidió dejarlo tranquilo. En lugar de eso se dirigió a su propio casillero, al lado del cual se encontró recargado a Sai
-Hola Sai ¿Tú sabes algo?
-Nada. Estaba por terminar mi turno y retirarme cuando Yamato-taicho me detuvo en la puerta y me ordenó que me quedara. Acaban de indicarnos que nos pongamos el traje negro
'El traje negro' era forma simple en que todos se referían al uniforme que utilizaban cuando tenían que realizar un operativo, lo cual intrigó a un más al rubio. Se levantó de la banca en que se acaba de sentar para comenzar a vestirse cuando un grito sobresalió con fuerza por encima de las conversaciones, intrigado comenzó a girarse pero fue arrojado contra los casilleros por alguien.
Antes de que pudiera siquiera procesar lo que estaba pasando, un duro golpe impactó de lleno contra su nariz y le siguió otro a su mandíbula. En el lapso entre un golpe y otro logró reaccionar lo suficiente como para girarse y encontrarse frente a los furioso ojos de Sasuke.
No lograba entender lo que estaba pasando, pero tampoco pensaba dejarse golpear cual si de un saco de boxear se tratara; esquivó un nuevo golpe y trató de forcejear para zafarse, pero lo único que consiguió fue que en lugar de ser golpeado contra los casilleros, fuera contra el suelo.
A diferencia de la pelea entre Sai y Shikamaru, en aquella ocasión sus compañeros no se limitaron a ser simples espectadores sino que trataron de separarlos. Sin embargo era tal la rabia con que Sasuke atacaba, que aún con tres compañeros jalándolo de los brazos o de la ropa, no podían quitárselo de encima
-¡Maldita sea Sasuke, suéltalo!-ordenó Neji, cogiéndolo de la cintura para empujarlo
Hizo falta que Kiba y Neji lo mantuvieran sujeto por el cuello y los brazos para evitar que volviera a lanzarse contra él. Mientras tanto Naruto tuvo que hacer uso de la ayuda de Sai para incorporarse, porque sentía sus costillas adoloridas.
-¿Por qué?-preguntó Naruto con voz dolida, aunque no era un dolor precisamente de los golpes
-¿Todavía lo preguntas? ¿Cómo te has atrevido?-rugió el moreno, una vez más trató de soltarse de sus captores para lanzarse contra él, pero Neji lo sujetó con fuerza por el cuello, deteniendo su avance pero no la furia que manaba de sus boca -Todo este tiempo te he considerado un amigo, pero mientras me doy la vuelta ¡Te has estado follando a mi novia! ¿Vas a negar que tus recientes vacaciones te las pasaste en la playa con ella? ¡¿Eh?!
No pudo negar nada. Pero no fue porque no se le ocurriera alguna excusa o una forma de asegurarle de que sólo eran mentiras, sino porque el darse cuenta de que su secreto estaba a luz de todos…lo tenía helado. Su mayor temor desde que aceptó realizar esa locura con Sakura se estaba haciendo realidad.
Sasuke podía tener miles de defectos como novio, como persona y como amigo, pero eso no significaba que para él fuera casi como un hermano. Se conocían desde niños y, aunque les costó trabajo dejar de competir y desarrollar una amistad, lograron una muy sólida. Una que en esos momentos estaba totalmente derrumbada.
-Lo…lo lamento-que vacías sonaban aquellas palabras frente a la magnitud de la ofensa cometida, pero no tenía otras. No delante de todos sus compañeros que no tenían por qué enterarse de sus motivos. Si tenía que perder su amistad por proteger la reputación de Sakura, que así fuera
-Mas lamento yo haberte visto como a un hermano todos estos años, porque lo único que has hecho ha sido esperar el momento oportuno para darme la puñalada en la espalda
-¿Qué demonios pasa aquí?
La aterradora voz de Yamato llegó con rudeza desde la puerta y todos se cuadraron, incluso Sasuke se vi finalmente libre porque saben que será incapaz de hacer algo delante de los superiores. Junto a él caminaba Kakashi, mirándolos con dureza pero también con curiosidad
-He preguntado ¿qué está pasando aquí?-repitió Yamato, parándose a un par de pasos de los involucrados-¿Quién inició la pelea?-aunque la pregunta fue dirigida para todos los presentes, nadie ofreció respuesta-¿Nadie sabe? Entonces tendré que obtener las respuestas por mí mismo y por la cara que tiene Uzumaki, es obvio que fuiste tú quien inició la pela ¿no es así Uchiha?
-Sí capitán-respondió de mala gana el acusado, sabiendo que no había forma de negarlo
-Me has decepcionado profundamente-dijo Kakashi, colocándose frente al moreno, algo que aprovecharon sus compañeros para alejarse discretamente y evadir su mirada, por si acaso también se veían salpicados del regaño-Estamos ante una misión importante, llamo a los mejores hombres ¿y qué pasa? Que uno de ellos se porta como un chiquillo iniciando una pelea con uno de sus compañeros. Lárgate. Estás fuera de la misión y date por suspendido las próximas dos semanas
Sasuke parece estar a punto de protestar, incluso se giró en dirección a Kakashi, al cual observa con coraje mientras aprieta los puños por la impotencia que sentía al verse castigado tan duramente y delante de sus compañeros. Finalmente logró controlarse y luego de murmurar una aceptación, salió del lugar.
Todo aquella situación tenía a los presentes sumidos en la incomodidad y el asombro, excepto por uno de ellos, quien estaba absolutamente feliz. Suigetsu no tenía pensado revelar su carta más valiosa tan pronto, pero una pelea con Sasuke, referente a los resultados adversos de la última misión en que participó ante de irse de vacaciones, desbordaron su necesidad de fastidiar a Sasuke. No era como planeaba usar la información, pero la cara del engreído Uchiha….lo valía. Si a eso le sumaban el hecho de que estaba suspendido, Suigetsu no tenía duda de que las cosas le resultaron mucho mejor de lo esperado.
Una vez que Sasuke se hubo ido, Kakashi se acercó hasta Naruto para observar de cerca sus heridas.
-¿Estás bien? ¿Crees tener algún problema para salir? Porque la misión a la que iremos es muy importante y necesitamos que estés en óptimas cualidades
-Sin problema. Son golpes sin importancia
-Bien. Porque no puede haber un solo fallo en la misión que haremos. Un solo error puede significar la muerte de todos.
/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
Era ya de noche cuando Sakura finalmente se decidió a abandonar el refugio que le significaba el departamento de Ino para regresar a su propia casa. Como su amiga tenía turno en el hospital tuvo que dejarla sola, pero como no le gustó quedarse sola en un espacio que no era suyo y perdida en pensamientos deprimentes, decidió que era algo que podía seguir haciendo desde su casa.
Cuando entró en su departamento se llevó un tremendo susto cuando una lámpara de la mesilla de la sala se prendió sin que ella la activara. La luz que emitía la lámpara iluminó suavemente la habitación, pero sobre todo al hombre que estaba sentado en su sofá.
-Sasuke-susurró nerviosamente. Él era la última persona que esperaba ver ese día, pero sobre todo la desconcertaba su actitud. Aunque los separaban un par de metros, podía sentir sin problemas la rabia que emanaba-¿Qué haces aquí?
-Esperándote-fue su sencilla respuesta mientras se levantaba del sillón y se acercaba a ella con la misma fluidez de movimiento con que lo haría un tigre a su presa-He estado esperándote porque hay algo que quiero preguntarte. ¿Desde hace cuánto te acuestas con mi mejor amigo?
CONTINUARÁ
Finalmente todo se ha descubierto. O al menos lo más importante. ¿Se esperaban esto? Pero bueno, el chiste será cómo sale Sakura de esto ¿le contará TODO a Sasuke? Eso lo verán en el próximo capítulo.
Aún no tengo una fecha definida porque, fiel a mi costumbre, no estoy segura de en qué punto cortaré el capítulo. Sin mencionar que aún no he escrito una sola línea. Pero descuiden, prometo tratar de traerlo pronto, porque a la historia sólo le faltan unos tres capítulos para llegar a su fin.
En la semana colgaré adelantos de toooodos mis fics, incluso de un oneshot que estoy preparando y que sólo me falta pulir el final (el cual no tiene nada que ver con alguno de mis fics publicados, así que espero que les guste)
Gracias a aka_no_gabby, ahsayuni15f, Poly Uchiha, Miyuki Uchiha, death linkin, Dairen Ryuu Hino, Kusubana Yoru, Nadesko, tsuki airen, Leonardo, pame-4-me, Itzel, cintya, tsuki-lilium19, Nakasu Malakiel, MNKAlejandra, Loquin, Sakurass, Sakufan, Zauberry, Lady Yuraa, Shado0wEmerald, fern25, jesybert, dalia24, Home Made Kazoku, Herms-Haruno, miikan.
