Capitulo11

Ya no puedo escribir. Eso es una pena. Y también es difícil pensar. Creo que Elizabeth o John se encargaran de mi habitación. Espero no haber dejado nada demasiado extraño atrás.

Quizás cinco vaso de licor destilado habían sido demasiado, John decidió tardíamente.

El funeral había salido tan bien como era típico. Después se congregaron en el comedor, al principio habían sido militares a un lado y civiles en el otro, hasta que Zelenka había convencido a varios de sus amigos para cruzar al territorio desconocido. Ford había traído a unas de las científicas mas jóvenes, y para cuando John había decidido que ya había tenido suficiente del velorio y se fue ya estaba comenzando a parecer una animada fiesta.

Estaban contando historias de aquellos perdidos. Y, sorprendentemente, historias de Rodney McKay. Le quitaba un poco la dureza a la perdida, cosa que suponía era algo bueno – recordar a los que no lo habían logrado y a los que sí.

Elizabeth había estado para el servicio y luego había regresado a la sala de control, donde un mínimo de personal estaba de guardia. Ella lo había animado a quedarse con los demás y participar en el velorio, cosa que había echo. Tal vez demasiado energéticamente.

Se dirigió al balcón más cercano y se paro en el viento por un rato. Él había estado así de ebrio unas cuantas veces - recordando, se dio cuenta que también habían sido velorios. Por experiencia sabía que la mejor manera de sobrevivir esto era caminar. Grandes vasos de agua y caminar.

Había tomado agua.

Había caminado.

Miro el mar por un rato, gentiles olas que venían a la distancia, olas en el agua, meciéndose, meciéndose…

Vomitar tenía una mala reputación, decidió. Se apoyo en la baranda, con la cabeza girando, pero su estomago se sentía mejor. Definitivamente era necesario otro vaso de agua.

Había un baño cerca. Lo uso, se enjuago la boca, se echo agua fría sobre la cabeza y salió, echando una mirada alrededor para saber donde estaba.

Sin sorprenderse, noto que había terminado cerca de la enfermería.

Entro en silencio. La enfermera de noche, Susan, levanto la mirada y asintió con la cabeza en reconocimiento, luego continuo con sus reportes. Otra cama estaba ocupada, el resultado de una caída desafortunada, pero habían cortinas alrededor así que John paso suavemente.

También habían cortinas alrededor de la cama de McKay. John corrió una y luego la puso en su lugar después de entrar, lográndolo sin despertar a su amigo.

Un par de días se habían vuelto varios días, ya que el veneno parecía haber inhibido los normales poderes de recuperación de Rodney, pero una vez que comenzó a recuperarse en serio Carson había permitido visitas a horas razonables. Aburrimiento era algo que odiaba el científico, así que mantenían sus días lo más interesantes posible.

John había comenzado a vagar tarde en la noche antes de irse a dormir, momento en el cual McKay generalmente dormía profundamente. No una hora razonable, pero Carson no había dicho nada, así que continúo.

Normalmente su visita era rápida, pero esta vez tomo una silla y se sentó. Le habían dicho que era un borracho malhumorado, y hoy su ánimo era bastante oscuro.

Había estado mirando a la nada por varios minutos antes que McKay resoplará y se diera la vuelta.

Sintió un dolor, y Rodney despertó, encontrándose mirando a John.

"Um." parpadeo. "¿qué hora es?"

"Tarde." Respondió John. "Lo siento. Me ire."

"Espera." Rodney estaba mas alerta. "¿Que sucede?"

"Nada. Tuvimos el funeral." John se volvió a sentar.

Rodney suspiro. "…y el velorio, ya veo." Apretó el botón y la cama se levanto un poco. "Toma un poco de agua."

"Ya lo hice, gracias."

"Tuviste que hablar, supongo."

"Siempre parece tan…inútil. Ensayado."

"Si. No hay demasiadas maneras de decir "él era un buen solado." O "él era un buen científico." La cosa es, que tú lo dijiste. Cuando tu lo dices, importa."

"Elizabeth también estuvo allí, también dijo algunas cosas."

Rodney asintió. "Y ahora todos se están embriagando con el licor destilado de Stewart. Buena forma de celebrar un par de vidas."

John lo fulmino con la mirada. "Es un velorio, Rodney. Beber, contar historias, beber un poco mas…"

"emborracharse, vomitar, caer. Suena divertido. Siento habérmelo perdido."

El ánimo de John se estaba moviendo de depresión a enojo. "Bebí en su memorias, ¿ok? Les falle, es lo menos que podía hacer."

"wow – espera – ¿tu les fallaste? Algún palurdo escucho los halagos de Cowan y les dio nuestro código ¿y es tu culpa?" McKay estaba furioso. "Hay mucha culpa por aquí, San John, Elizabeth y yo sugerimos darle a cada grupo de granjeros un código por precaución. No me habría molestado ir al funeral – o, incluso al velorio. ¿Tú no crees que yo no he estado preguntándome los 'y si' en mi mente?" el volvió a moverse, demasiado rápido, y el dolor aumento. Se acurruco, gruñendo, y John se puso de pie de inmediato.

"¡Susan!" llamo, tomando a McKay por los hombros.

Ella estuvo allí un segundo después. "Mayor, usted sabe que no debe alterarlo." Le dijo, acercándose para chequear a Rodney, pero él la alejo.

"Fue mi culpa." Dijo con dientes apretados, sacando fuerzas del agarre de John. El dolor pasó y se relajo un poco. "No te preocupes. Estoy bien."

Ella lo chequeo igual, le dio a McKay una inyección de algo, finalmente le dio una mirada de advertencia a John, y lo dejo solos de nuevo.

Se sentaron en silencio por un momento.

"Lo siento." John dijo al fin.

"Yo también." Respondió Rodney.

"Hablaremos sobre los códigos la próxima semana. Y le pedí a Stewart que salvara un poco de licor para nosotros. Tu, yo, Teyla, Ford – bebernos en sus nombres. Cuando estés mejor."

McKay asintió. Sus ojos estaban cerrándose.

"Hablaremos de esto después."

"Mhm." Y se durmió.

Poco después, Sheppard también lo estaba.