Hello! Heme aquí una vez más. Que rápido estoy actualizando verdad? Alégrense
Bueno, este capítulo lo ideé como celebración del día del padre. Aquí en Vzla lo celebramos tal día como hoy: el segundo domingo de Junio, no se como será en otros países. Si alguien me dice que chevere sería. Y bueno, trata de como Ryuuzaki le prepara una sorpresa a Watari.
Es un capi así todo tierno y lindo que me encantó. Hasta los momentos es el que más me ha gustado. Espero a ustedes también les guste. Mis humildes agradecimientos a: lupitasnape, hermi20, kiri no maria, kyoko himura, Vegen Isennawa (se lo dedico en las dos páginas ), lains, sumeragi-cha, neferura, kim, loki-chan, nebula, coptesita, tari nagisa, kari hiwatari, maya, kitsune saki, mana1989, Naomy y a V4lkyr14 por su apoyo y lindos reviews. A ustedes va este capítulo. También le agradezco profundamente a los lectores anónimos
Las dejo entonces con el capítulo 11. Esto pasa cuando se celebra el día el padre.
Enjoy!!
Faltaban dos semanas para que se cumpliera el plazo dado por Coil y la tensión cada día se hacía más palpable en la oficina, nadie lo decía pero todos lo sentían.
Sin embargo, en uno de esos pesados y silenciosos días de trabajo, una visita inesperada alegró a todos y cada uno de los detectives que trabajaban en el caso Kira.
- Buenas tardes - se escuchó una voz grave haciendo eco en las cuatro paredes de la habitación que funcionaba como cuartel general -
- Esa voz - pensó Light y volteando poco a poco, como previniendo que no se tratara de una cruel broma, el joven pudo ver a su papá que era saludado por los demás detectives muy eufóricamente - ¡Papá! - llamó por fin, acercándose a su padre arrastrando tras de sí al muchacho de cabello azabache - ¿Cómo estas? ¡Qué sorpresa verte aquí! ¿Quién te trajo? ¿Cómo viniste? ¿Por qué no te notamos al entrar? ¿Estás cansado?
Sus preguntas salían atropelladamente de su boca, quería preguntarle de todo a su padre y al mismo tiempo que él le respondiera todo. Parecía un niño pequeño preguntando el por qué de todo lo que le rodea. Después de todo tenía más de una semana y media sin ver a su padre, sin saber de él, sin verlo en vivo y directo a todo color y ahora que podía hacerlo estaba eufórico de alegría y no controlaba la velocidad de sus palabras por ello.
Tal actitud hizo que naciera una punzada de ternura en el corazón de dos jovenes detectives de cabellera oscura como la noche presentes en la oficina y que, como los demás, presenciaban el atropello de palabras de Light para con su padre.
- Light, Light - habló Soichiro tranquilizando a su hijo o al menos intentando hacerlo - Cálmate por favor; si sigues hablando tan rápido te podría dar algo y serías tú quien ahora necesite descanso y no creo que eso nos guste
Todos rieron por el comentario, inclusive Light rió con ganas. El mismo Ryuuzaki dejó que una sonrisa se asomara en su rostro. Sonrisa que Light no se perdió por haber volteado a mirar al mayor en ese justo momento. Matsuda por su parte, también volteó en ese momento a ver a Light disimuladamente y notó al castaño observando al pelinegro. Se había vuelto un muchacho muy observador últimamente.
- Estoy bien, vine solo aún a expensas de saber que tu mamá no quería que lo hiciera, me vine en taxi, no me notaron porque estaban muy concentrados en el trabajo que cada uno estaba haciendo y no, ya no estoy cansado. Al menos no tanto como hace días.
- Me alegro papá pero aún así creo que no debiste venir solo, al menos pudiste haberle dicho a mamá que te acompañara a llegar al edificio
- Lo mismo dijo ella Light - Soichiro sonrió internamente: estaba muy orgulloso de su hijo - pero no la quería molestar mucho porque después de todo tu hermana está en casa y no me gusta dejarla sola allí
- Entiendo papá - respondió resignado el castaño pero aún feliz por ver a su padre -
- Bienvenido Yagami-san - mencionó con sinceridad el detective adorador de dulces -
- Muchas gracias Ryuuzaki - respondió amablemente Soichiro -
- Siéntese por favor debe estar cansado... o tal vez no
- Gracias Ryuuzaki pero estoy bien por ahora
- Un momento - interrumpió Light - Ryuuzaki ¿Qué quieres decir con "bienvenido"?
- Quiero decir que me alegro verlo y que es bien recibido a la oficina nuevamente. Bienvenido se le dice a las personas que son bien recibidas en algún sitio Light-kun
- Ya se para que se usa la palabra Ryuuzaki pero no fue eso lo que quise decir. Cosa rara: tergiversas mis palabras para tratar de humillarme en frente de todos - en su voz había una mezcla de ira e ironía - Pero en fin tú...
- Yo no traté de humillarte Light-kun, yo trato de hacerte confesar y eso es completamente diferente
- Tenía días sin interrumpirme, ya se me hacía extraño que no lo hiciera. Pasaré por alto lo que acabas de decir porque no estoy de ánimos para discutir. El asunto es que esto solo es una visita ¿verdad, papá? Aún te falta descansar
- Ya he descansado lo suficiente Light - respondió Soichiro sinceramente mientras recordaba internamente la escena que acababa de presenciar, ya comenzaba a extrañar esos pequeños shows - Si no trabajo pronto me enfermaré de aburrimiento y eso si es peligroso
- Pero... - Light iba a replicar nuevamente cuando Ryuuzaki por segunda vez en una misma tarde lo interrumpía -
- Ya escuchaste a tu papá Light-kun. Él ha decidido que eso es lo mejor para él. ¿Acaso no te alegra tenerlo de regreso en la oficina?
- Claro que me alegro Ryuuzaki eso no lo pongas en duda pero también me preocupa su salud, eso es todo
- Estoy bien Light, tranquilo y gracias por preocuparte pero créeme cuando te digo que ya estoy totalmente recuperado y que quiero comenzar a trabajar nuevamente para poder ayudarlos a todos con el caso
La siguiente parte del día, el equipo puso al jefe Yagami al tanto de todo lo que había pasado desde el día que se fue de reposo hasta el actual cuando regresó.
Seguidamente visitó a Misa en su habitación quien estaba demás de contenta por tener a su suegro adorado de vuelta. Le comentó todo y nada al mismo tiempo; por lo menos hizo reir repetidas veces al jefe Yagami con sus anécdotas encerrada en la habitación. Lógicamente el pelinegro estaba presente porque el castaño estaba dispuesto a soportar a Misa si con ello pasaba un poco de tiempo con su papá alejado del mundo de las investigaciones. Los dos jovenes detectives se sentaron en el sofá con Misa sentada entre ellos, el jefe Yagami, Matsuda y Mogi se sentaron en los sillones del frente.
Mientras ellos charlaban alegremente Ryuuzaki se acercaba peligrosamente al coma diabético comiendo uno a uno los diversos postres que Watari había dispuesto para él en una bandeja de plata. En cierto momento Misa, cansada de la actitud del detective se decidió a incluirlo en la conversación halando la cadena que lo unía a su novio e impidiéndo que la cucharrilla que sostenía en su mano llegara a su destino: su boca.
- ¿Se te ofrece algo Misa-san?
- Más o menos Ryuuzaki
- ¿Cómo que sería? Si se puede saber - inquirió tranquilamente el pelinegro quien por dentro sentía como la llama de la ira se encendía de a poco debido a que lo habían interrumpido en el momento más sagrado para él: comer dulces -
- Pues que estas allí come que come sin intervenir en la conversación que estamos teniendo por aquí. A veces eres pedante lo se muy bien pero al menos por una vez, y para celebrar el hecho de que el suegro ha regresado a la oficina, deberías tratar de conversar un poco con nosotros.
Padre e hijo habían intentado que la rubia desistiera de su absurdo plan pero no lo lograron, ahora se encontraban a la espera de la ácida respuesta del pelinegro pero se sorprendieron al ver que el mayor bajaba su cucharilla y volteba parsimoniósamente para responder.
- Tienes razón Misa-san, mis disculpas Yagami-san - dijo haciendo una pequeña reverencia - es que estaba hundido en mis pensamientos pero ya que lo pones en tela de discusión tienes toda la razón Misa-san, debemos celebrar por un momento esta noche en honor a Yagami-san
Light estaba doblemente sorprendido: por una parte Ryuuzaki había respondido amablemente y por la otra le había dado la razón a Misa y eso si que era una verdadera sorpresa. Sin embargo, internamente le agradeció a la rubia el haber dicho lo que había dicho para que el detective se uniera a la conversación.
Misa y Ryuuzaki se encontraban enfrascados en una charla acerca de las modas juveniles mientras que Matsuda, Mogi y el jefe Yagami estaban en medio de otra charla totalmente diferente.
- Misa-san tienes que aceptar que las modas son lo más efímero que existe en la actualidad
- Claro que no Ryuuzaki, ellas pueden durar mucho tiempo pero no caen en el olvido, todo lo contrario: evolucionan
- Eso es lo mismo que decir que una moda ya pasó y llegará otra exactamente igual pero con diferente color y textura pero que será un boom porque es lo más nuevo
- No es eso Ryuuzaki, ¡Argghh! No entiendes nada, yo no se porque te consideran un genio - replicó molesta la rubia modelo cruzando sus brazos en su pecho y haciendo un puchero mientras que Soichiro estaba haciendo esfuerzos sobrehumanos para no reirse a carcajadas -
Light estaba que se moría de aburrimiento, de paso no le estaba gustando mucho que Ryuuzaki se hiciera tan íntimo de Misa. Con un movimiento que se caracterizó por el uso de fuerza innecesaria Light intentó tomar la tetera que tenía frente a él sintió que algo le impedía tener la movilidad de siempre, como si la cadena estuviese atascada y se decidió a halarla. Lo que Light no sabía, o no recordaba era que Misa estaba semi-sentada encima de la cadena, ésta se estiró haciendo que Misa diera una respingo por la tensión y en el mismo segundo Ryuuzaki se venía sobre ella. Misa profirió un pequeño grito que milagrósamente silenció al instante. Light volteó a ver lo que pasaba gracias a él y se quedó de piedra.
Allí en el sofá estaba Ryuuzaki sobre Misa en una posición muy incómoda pero a la vez muy comprometedora que hizo que a Light lo recorriera una onda de tibia rabia por todo su cuerpo que luego identificaría como su primer vestigio de celos. Ryuuzaki tenía sus mejillas coloradas pero no tanto como Misa quien estaba roja como un tomate, sus narices estaban juntas y podían sentir la respiración del otro. Dos segundos después Light tironeba nuevamente de la cadena para poder separar a Misa de Ryuuzaki. Soichiro y Mogi identificaron el movimiento como parte de la idea de Light de no permitir que Ryuuzaki pudiera besar a su querida novia pero Matsuda tuvo otra idea totalmente opuesta.
Ayudaron a Ryuuzaki a sentarse nuevamente liberando a Misa de su peso. Ésta al sentirse liberada saltó hacia Light abrazándolo hasta hacerlo perder el aire aún con sus mejillas rojas y sintiendo un extraño frio en sus manos.
Un par de ojos azules que se escondían tras unos delicados lentes dejaron entrever un pequeño brillo y en su envejecido rostro se dibujó una sonrisa. Las luces del tablero general que indicaban que las camaras estaban grabando se hallaban encendidas y él desde su oficina podía ver todo lo que estaba ocurriendo. Nuevamente sonrió, esto se había convertido en una especie de distracción para su persona.
Las disculpas no se hicieron esperar. Toda la culpa recayó en el castaño quien admitió que no tenía porque haber utilizado la fuerza que utilizó. Para compensar el pequeño percance se abrió una botella de vino. Ryuuzaki solo lo probó una vez para no despreciarlos pero en realidad lo que evitaba era que sucedieran cosas "extrañas" cuando estuviera a solas con el castaño en la habitación que compartían.
Ryuuzaki se sentía ahora un poco fuera de lugar por lo que había pasado. Habría jurado que vio a Light con los ojos muy abiertos de sorpresa con un claro brillo de rabia pero lo descartó de inmediato. Lo más probable era que se sintió molesto porque él había casi besado a su novia, o sea que la rabia no era por él era CON él. Los chicos mencionaron escuetamente que el día del padre se acercaba y básicamente, aprovechando la leve ingesta de alcohol, le estaban pidiendo a Ryuuzaki que los dejara celebrar la festividad con su familia ya que posiblemente esa sería la última vez que pasarían tiempo de gracia con sus respectivas familias. Sin pensarlo mucho, el pelinegro aceptó y eso sorprendió a más de uno pero no dijeron nada por temor a hacerlo cambiar de parecer.
Luego de muchas anécdotas brindis y risas compartidas todos decidieron esperar el amanecer durmiendo en sus respectivas camas para al día siguiente partir a sus hogares por espacio de 24 horas aproximádamente. Despidiéndose entre sí y contentos por tener de vuelta al jefe Yagami, y por haber logrado un permiso especial por parte de Ryuuzaki, los detectives partieron a sus habitaciones con la alegría y esperanza renovadas, dejando atras por completo la tensión que en la mañana sentían.
- ¡IMBECIL! Si tan solo me hubieras hecho caso y te hubieras pasado a mi lado no estarías aquí. Pero fuiste un maldito egoísta que solo pensaba en sí mismo y que lo único que quería era ser un maldito heroe. ¡Idiota! ¡ERES UN IDIOTA! Nunca me escuchaste, nunca lo hiciste ¿Por qué no lo hiciste?
Gruesas lágrimas corrían por su rostro. La rabia, el dolor y la impotencia se mezclaban en su ser creando un nuevo sentimiento para él: Un sentimiento que lo hería en lo más profundo de su alma sin compasión. Continuaba arrodillado golpeando salvajemente la tierra de aquel camposanto una y otra vez, pensando que con ello lograría sanar la herida que tenía en su interior.
- ¡IDIOTA! Pudiste haber sido un genio pero eso no te quitó lo imbecil que fuiste - sus gritos se ahogaban en el silencio de aquel cementerio. Su cabeza descansaba sobre sus manos que yacían abiertas sobre aquella tumba. Seguía arrodillado - No pensaste bien, no tomaste la mejor decisión de tu vida y eso me hizo actuar de esa manera Ryuuzaki. Tú me obligaste a hacerlo. ¡MALDITA SEA! ¡Yo te di opciones pero no me quisiste escuchar! Tú y tu estúpido sentido erróneo de la justicia. Estuvieras aquí Ryuuzaki, estuvieras conmigo y no allí acostado y frío. ¡¡AHHH!!
Gritó con todas sus fuerzas y un poco más que eso con su mirada clavada en el cielo y con sus puños levantados llenos de tierra sagrada. Sentía que su garganta le ardía por el esfuerzo pero eso no le importó. Probablemente el dolor que sentía se le iría con aquel grito, que se abriera el cielo, que se partiera la tumba, que huyeran las aves, que las nubes desaparecieran solo por la fuerza de aquel grito, eso no importaba. Algo tenía que hacer para poder alejar ese inmenso dolor que sentía. Ese dolor que era mucho más grande que él, que lo estaba controlando en ese momento y al que él no ponía resistencia alguna.
- ¡Te odio! No tienes la más remota idea de como te odio Ryuuzaki. No pensaste en más nadie solo en tí. No pensaste ni un momento en como sería todo esto sin tí. ¡Diablos! Como te odio. Todo lo que alguna vez sentía por tí se transformó en odio - nuevamente golpeaba la tierra; ya sus manos estaban rojas y con varios rasguños - odio no verte, odio no tenerte, pero lo que más odio de tí es... quererte - un nuevo golpe seco cayó sobre la tierra cuando pronunció la última palabra y un hilillo de sangre comenzaba a salir de las heridas que tenía en sus manos pero eso era lo que él menos sentía en ese momento -
Las lágrimas seguían fluyendo, en algún momento dejarían de hacerlo pero mientras tanto él no las detendría porque si lo hacía sería mucho peor.
El cielo se estaba oscureciendo. Sus lágrimas y sangre se confundían con las gotas de lluvia. El seguía arrodillado frente a aquella tumba con su traje negro ahora enlodado y sus puños lastimados pero eso no era nada en comparación con lo que sentía en su interior. Las gotas de lluvia seguían cayendo cada vez más fuerte y ya todo se veía borroso. La gran letra L que adornaba la tumba ahora estaba siendo lavada por la lluvia y apenas se veía.
Rabia. Indignación. Impotencia. Dolor. Rabia. Todo se veía borroso.
Light despertó sobresaltado, jadeando y nervioso. Pequeñas gotas resbalaban por su frente. Se sentó rápidamente en la cama apoyando su espalda en el respaldo de la misma y llevó su mano derecha a su cabeza tratando de aminorar un poco la marcha furiosa que tenían sus pensamientos y recuerdos en ese momento. Volteó a ver al pelinegro que yacía - increíblemente - dormido a su lado pero dándole la espalda y en posición fetal con varios mechones de rebelde cabello negro cubriéndole las facciones. Trató de calmarse un poco y recordar algo de la pesadilla que acababa de tener y que al mismo tiempo comenzaba a olvidar.
- ¿Acaso escuché bien? Esa persona había mencionado uno de los seudónimos de L - volteó nuevamente a mirar a su compañero tratando de encontrar una respuesta - ¿Quién era esa persona arrodillada? Traté de acercarme y... - Light hizo un pequeño esfuerzo para obligarse a recordar lo que acababa de soñar - cuanto más me acercaba más alejado me sentía. Para cuando me logré acercar, comenzó a llover y... desperté.
Puso sus pies en el frío piso sentándose en la cama y tomando su cabeza entre sus manos.
- ¿Por qué rayos estoy teniendo estos sueños? Todos los sueños dicen algo: por mínimo que sea pero lo dicen y éste no puede ser la excepción.
Sintió a Ryuuzaki moverse un poco en búsqueda de algo más de sábana para cubrirse y espantar un poco el frío de la noche. Tomando la susodicha sábana que reposaba a su lado, la estiró bien y arropó al pelinegro quien al instante dejó de moverse cual niño pequeño y le robó a Light una sonrisa con esa acción. Él, por su parte, se arropó con la misma sábana y acostándose nuevamente continuó pensando y re-pensando en ese extraño sueño que acababa de tener mirando hacia el techo como si allí encontraría una clara respuesta a su pregunta.
Poco tiempo después, y sin que siquiera él mismo se diera cuenta, se entregó a los brazos de Morpheo hasta el día siguiente.
La oficina estaba casi solitaria. Todos los detectives estaban con sus familias celebrando el que podría ser su último día del padre, exceptuando claro está, Ryuuzaki y Liht quienes se encontraban sentados frente a sus respectivos computadores haciéndole frente a la investigación. Inclusive Soichiro se encontraba en su hogar por pedido explícito de su hijo quien le impidió que trabajara en su día y que de paso le arruinara la celebración a su familia. Por lo que ahora estaban ellos dos solos y Watari en su oficina haciéndose cargo de sus obligaciones.
- Light-kun - llamó el pelinegro - Light-kun
- Dime Ryuuzaki, ¿sucede algo? - inquirió el castaño quien a decir verdad no se encontraba de muchos ánimos ese día ya que si no fuera porque el detective que tenía encadenado a un lado creyera ciegamente que él, el estudiante número uno de Japón, era un asesino en masa él estuviera en su casa celebrando con los demás -
- Nada en particular es solo que no haz dicho palabra alguna desde hace ya un buen tiempo
- No tengo nada que decir Ryuuzaki eso es todo - respondió cansinamente -
- Por el contrario Light-kun - comentó el pelinegro colocándose un dedo dentro de su boca - siempre hay mucho que decir pero si nos quedamos en silencio es porque no nos hemos decidio por el tema a tratar
- Si es así, entonces tú siempres estás decidiendo temas a tratar ¿cierto?
- Uhmmm... se podría decir que sí Light-kun - una sonrisa pícara se dibujó en su rostro -
Nuevamente se produjo el silencio pero ahora Ryuuzaki estaba mirando fijamente al castaño con un pequeño brillo de esperanza en sus ojos.
- Pero creo que tienes ganas de hablar ¿no?
- Si Light-kun, me alegra que hayas propuesto la idea de hablar
- Pero si yo no propuse nada
- A decir verdad quiero preguntarte algo
- ¿Más o menos como que?
- Bueno Light-kun quería saber las costumbres que tiene la familia Yagami para celebrar el día del padre
La pregunta tomó por sorpresa al universitario ya que se esperaba uno de los cientos de intentos del mayor de hacerlo confesar que era el asesino que tanto quería capturar. Luego de unos segundos pensando la respuesta contestó.
- Nunca había pensado en eso, a decir verdad, pero lo que hacemos básicamente es salir todos a disfrutar del día: papá escoge el sitio y al llegar la noche regresamos a casa y preparamos su platillo favorito. Luego de cenar cada uno de nososotros le entrega su obsequio y nos disponemos a cerrar la velada viendo una película - imágenes de ese día pero de años pasados se colaron por la mente del castaño haciéndolo sonreir en más de una oportunidad recordando lo que había disfrutado en esas celebraciones - En ocasiones variamos y pasamos el día en la playa o en el río, dependiendo del clima y de la disponibilidad. Incluso hay veces en las que nosotros...
- No, gracias Light-kun pero ya es suficiente, me gustó mucho la segunda idea
- ¿Idea? - se extrañó el jioven - ¿Qué estas planeando Ryuuzaki?
- ¿Sabes Light-kun? - Light miró al pelinegro a los ojos y notó que una pequeña nube gris se plantaba en ellos - Yo nunca he celebrado el día del padre. Por razones que prefiero dejar enterradas en el pasado nunca pude hacerlo - Light lo escuchaba atentamente y no pudo dejar de notar un dejo de tristeza un poco más fuerte en su mirada y en su tono de voz pero no comentó nada al respecto - Watari ha estado junto a mí cuidándome, apoyándome y protegiéndome desde que tengo uso de razón. Él es más que un padre para mí y ya que estoy en medio de una peligrosa investigación de la que no se si saldré con vida - Light sintió una punzada en su interior, iba a interrumpirlo pero decidió esperar a que el pelinegro terminara de hablar - entonces quiero aprovechar la ocasión para poder retribuirle algo de todo aquello que él me ha dado durante estos años
- Tu vas a sobrevivir al caso Ryuuzaki, a este y a muchos más. Así que deja de decir tonterías. No te vas a morir
- Yo no me voy a morir Light-kun
- Exactamente Ryuuzaki
- Todo lo contrario: me van a matar
- Ni lo uno ni lo otro Ryuuzaki, saldrás vivo de esta como todos los demás Tú no puedes morir Ryuuzaki, no puedes hacerlo - pensó el joven, estuvo a punto de decirlo pero se contuvo a tiempo para poder decir - Me agrada la idea que tienes en mente pero lo que no me gusta es que lo estas haciendo o lo piensas hacer en modo de despedida
- Ya he dado mis razones
- Pues no son valederas. Son... son... - buscaba las mejores palabras, aquellas que no le dieran una idea muy clara al pelinegro de lo que pasaba en su mente y en su corazón pero en vista que no las encontró - no son valederas y ya
- Light-kun yo...
- Te diré que, ya que no quiero comenzar a golpearte por toda las zartas de estupideces que estas diciendo, he decidido que te voy a ayudar a preparar lo que quieras preparar para Watari
- ¿Me quieres golpear Light-kun? - su dedo estaba dentro de su boca una vez más utilizando una de sus expresiones más inocentes al momento de formular una pregunta -
- Mejor cierra la boca antes que comience a hacerlo Ryuuzaki y manos a la obra - desvió su mirada de la del mayor y se enserió, quería ayudar al detective y lo iba a hacer - Primero: ¿Dónde está Watari?
- Está haciendo unas compras: la comida de la semana y mis dulces - completó sonriendo pícaramente -
- Bien, ahora... ¿Qué quieres hacer?
- Uhmmm... - comenzó el mayor con su dedo aún preso entre sus labios - a mí me gustó la idea que dijiste de cocinarle algo
- Entonces será comida, muy bien. ¿Qué te parece si le preparas sashimi como entrada y continúas con un plato de ossonimono y como plato fuerte tempura o teriyaki? Claro que todo tiene que estar acompañado por una buena botella de sake - Los castaños ojos brillaban de emoción, hablaba como si fuera un verdadero chef y el mayor lo veía y se emocionaba también, solo que había un pequeño detalle -
- Uhmmm... Light-kun, verás... a pesar de que estamos viviendo aquí en Japón y hablamos el idioma perfectamente no somos japoneses. Somos británicos. A pesar de que le gusta la gastronomía japonesa me gustaría prepararle algo que le haga recordar el sabor de nuestro país.
- Por un momento lo pasé por alto Ryuuzaki, tienes razón - ¿el castaño dándole la razón al mayor? eso si fue sorprendente para el ojinegro, pero aún así no lo demostró - entonces ¿Qué le cocinarás?
- Estaba pensando en un Sunday Roast porque además es domingo
- Uhmmm, podría ser... sí es buena idea. Busquemos los ingredientes entonces, necesitaremos: carne, papas, salchichas y especias para el asado y huevos, harina y leche para el yorhshire pudding
Se encaminaron hasta la cocina a revisar que tenían todo lo que necesitarían pero al abrir el refrigerador notaron que faltaban algunos.
- Ryuuzaki, creo que tendremos que salir a comprar los ingredientes
- ¿Salir? ¿Afuera?
- Ni modo que salgamos adentro Ryuuzaki. Faltan ingredientes y si quieres hacerle el banquete a Watari debemos apurarnos
- Light-kun, ¿Recuerdas que estamos encadenados?
- Claro que lo recuerdo Ryuuzaki eso es algo que no se puede pasar por alto muy fácilmente
- ¿Entonces como quieres que salgamos si estamos así? Las personas nos verán con cara de pocos amigos
- ¿Ryuuzaki de cuando a aca a tí te preocupa lo que diga la gente? Me sorprendes
- En realidad pensé que te molestaría a tí que te vieran con malos ojos. Sabes que a mí no me importa porque perfectamente salgo a la calle así como me ves ahora pero ya que no representa un problema para tí cosa que me sorprende entonces vamos a comprar. Solo tengo una duda Light-kun - dijo de repente cuando ya Light estaba cerca de la puerta -
- ¿Cúal sería Ryuuzaki?
- ¿Tengo que usar zapatos?
El castaño no sabía si debía molestarse o reírse. Decidió permanecer calmado y responderle amablamente.
- Por supuesto Ryuuzaki, ni modo que vayas descalzo. Vamos a la habitación - el universitario pudo ver la mueca de desagrado que puso el detective cuando le confirmó que debía usar zapatos y esto hizo que una sonrisa iluminara su rostro -
Salieron del edificio portando una chaqueta negra en sus brazos que medianamente escondía la presencia de la cadena. Fue todo un espectáculo cuando en medio del supermercado una niña haló de la chaqueta y la mamá de ésta vislumbró la cadena, se alejó rápidamente llevándose a su hija con ella murmurando cosas como: pervertidos, degenerados y otros sinónimos parecidos. A Ryuuzaki todo le parecía cómico: pocas veces había ido a un supermercado porque todas la compras las hacía Watari, por ello veía todo con entusiasmo y sorpresa. Light observaba atentamente cada una de sus reacciones y respondía cada una de las preguntas que el mayor le hacía.
- Light-kun ¿Por qué las personas no pueden simplemente enviar a su mayordomo a hacerle las compras o es que todos decidieron salir a escondidas como nosotros para cocinar una sorpresa?
Al castaño le dió gracia la ingenuidad del pelinegro. La inocencia e ingenuidad de un niño salían por los poros del adulto que tenía al lado y que lo hacían querer acercarse aún más a él como si ambos fuesen polos magnéticos de distinta carga.
- Ryuuzaki, no todas las personas gozan de los servicios de un mayordomo. Simplemente salen al supermercado a hacer sus propias compras.
- Uhmmm... comprendo - dijo distraídamente con su dedo en la boca mientras volteaba a ver con sus ojos bien abiertos a una joven que pasaba por su lado. A Light no le gustó que hiciera eso -
De regreso al edificio y con todos los ingredientes en la mesa.
- Ok Ryuuzaki, aquí tienes todo. Comienza a preparar la comida
- Uhmmm... Light-kun - luego de un minuto de silencio, Ryuuzaki continuó - yo no se cocinar
- ¿Qué? ¿Entonces como se supone que le vas a cocinar a Watari? - preguntó sorprendido el castaño -
- Pensé que me ayudarías a hacerlo, después de todo eres el estudiante número uno de todo Japón ¿no? - una vez más hacía uso de su mirada ingenua y su sonrisa gatuna -
- Y tu eres el mejor detective del mundo ¿Qué te puedo decir? - comentó irónicamente y tratando con todas sus fuerzas de no seguir viendo esa carita que Ryuuzaki le estaba regalando en esos momentos. Lastimósamente no lo logró y al ver la susodicha cara del mayor terminó aceptando - De acuerdo, te ayudaré
Mientras cocinaba, Ligth le explicaba a Ryuuzaki lo que estaba haciendo; éste solo ayudaba a cortar las verduras y mariscos, cosa que resultó todo un show porque como el mayor tomaba el cuchillo como si le diera asco se tardaba mucho cortando los alimentos que el castaño le pedía y eso lo hacía rabiar. Pero era una rabia que no le duraba porque al ver atentamente al palinegro luchar con el cuchillo se le hacía muy cómico. Por alguna extraña razón que aún no entendía no podía estar molesto con Ryuuzaki más de 5 minutos.
Luego de unas cuantas horas la comida estuvo lista. Al probarla pudieron darse cuenta que todo estaba exquisito. Watari aún no había regresado de hacer sus respectivas compras así que decidieron darse un baño y arreglar todo para cuando el agazajado regresara.
Watari regresó una hora después y se fue a su oficina directamente. Buscó a su protegido usando las cámaras del edificio y lo encontró en su habitación justo al lado del castaño saliendo de la susodicha recamara. Se sentó bien en su silla y una sonrisa iluminó su rostro.
- Ryuuzaki, es la primera vez que te veo así. Si no fuera por tu orgullo y porque estamos en medio de una peligrosa investigación, es posible que las cosas fueran diferentes - silencio nuevamente - No lo creo, de repente sería igual... o peor porque así no tendrías razones para encadenarlo a tí. Al menos es lo que pienso yo
Se escucharon varios golpes suaves en su puerta y luego de dar el debido permiso vio entrar a Ryuuzaki a la habitación. Se sorprendió al no ver al joven Yagami entrar pero notó que la cadena estaba tensa y la puerta entreabierta. El castaño no quizo pasar para darle algo de privacidad al mayor.
- Watari yo... - el joven detective se encontraba parado frente a él descalzo mientras jugaba nerviosamente con sus pies - hoy...
- Dime Ryuuzaki
- Feliz día del padre Watari -dijo por fin alzando la mirada viendo al anciano que tenía al frente a la cara -
Sin pensarlo mucho, Watari se acercó a su "hijo" y lo abrazó fuertemente. Sobraban las palabras, ese abrazo lo decía y resumía todo. Luego de un par de minutos Ryuuzaki pudo articular una palabra:
- Gracias - sintió un nudo en su garganta, luchó contra él un momento para poder completar la frase - por todo - ya no pudo decir más porque el nudo había vuelto, las lágrimas se agolpaban en sus ojos intentando escapar mientras que estrechaba aún más fuerte a la persona que siempre había estado con él desde que tenía uso de razón. Quién lo cuidó y protegió, sanó y aconsejó, la persona que lo comprendió, acogió, alimentó, mimó y amó. Watari era más que un padre para él y ese abrazo y ese "gracias por todo" se lo decía -
Watari estaba haciendo uso del más grande autocontrol que jamás hubiese utilizado. Se sentía muy feliz por el hecho de que su "hijo" lo hubiese felicitado de esa manera. Siempre lo había hecho en años anteriores pero no de esta manera tan especial, tan verdadera, tan sentida. De repente era porque sabía que el peligro se cernía sobre ellos y no quería desaprovechar la oportunidad de demostrarle a él todo su agradecimiento y cariño, aunque solo haya sido con un abrazo. El mejor abrazo que jamás hubiera recibido.
Como pudo le contestó un dulce de nada para seguir fundido en ese abrazo que tanto amor y agradecimiento le ofrecía. El autocontrol no fue suficientemente fuerte cuando sintió que una gota caía en su pecho: el pelinegro había dejado escapar una lágrima y él también dejó escapar una. No lo consideró despedida; por el contrario lo consideró una bienvenida. Una bienvenida a los días que aún les quedaban por vivir, porque al saber que todo se puede acabar de un momento a otro comenzamos a disfrutar y a agradecer más todo lo que tenemos.
Se separaron levemente y Watari le quitó las lágrimas a su pequeño con sus dedos brindándole la más cálidas de las sonrisas al detective.
- Todo estará bien - le dijo Watari para calmarlo -
- Si Watari, algún día todo estará bien - afirmó mientras sonreía también -
Light no fue testigo de nada de esto, pero se imaginó exactamente lo que estaba sucediendo. Si no fuera por la existencia de las cadenas él también le haría lo mismo a su papá. Suspiró resignado y siguió esperando. No pasó mucho tiempo cuando Ryuuzaki salía de la oficina con Watari siguiendole los pasos con rumbo hacia la cocina.
Todo estaba listo y dispuesto en el comedor. Watari, llegó después de los muchachos porque estaba haciendo un par de llamadas. Estaba que no cabía de felicidad en la habitación por todo lo que Ryuuzaki había preparado para él. Invitaron a Misa para que los acompañara en la cena, bajó super emocionada y contenta, saltando de felicidad. Durante la cena, un muy sonrojado Ryuuzaki escuchaba lo que Light le comentaba a Watari y a Misa: todos los pormenores del proceso de elaboración de los alimentos que ahora degustaban la mayor parte de ellos, ya uqe Ryuuzaki comía los pasteles que Watari había comprado con anterioridad. Las risas no faltaron en la cena pero luego de un par de horas la nostalgia también se hizo presente, al menos por parte de light quien recordó que había pasado lejos de su padre la celebración de su día.
Misa lo intentó animar un poco teniendo un poco de éxito luego de unos intentos. Watari se excusó por un momento y salió del comedor para regresar a los minutos acompañado de
- ¡Papá! - gritó Light emocionado - Ryuuzaki tu...
- Si Light-kun, sabía que te gustaría tener a tu padre cerca este día, por eso le dije a Watari que por favor hiciera los arreglos para que él pudiera venir esta noche - Misa lloraba en su asiento de la emoción -
- Así es Light. También me dijo que me tienes una sorpresa y estoy ansioso por verla
- ¿Sorpresa? - preguntó el castaño extrañado -
- Si Light-kun, la que dejaste en la oficina del cuartel general
No quizo arruinarlo así que Light le siguió la corriente al pelinegro y cuando llegaron a la oficina una larga mesa adornaba la habitación y sobre ella varios platos de sashimi, ossonimono, tempura y teriyaki con dos botellas de sake. Luego de la impresión y del fuerte abrazo que Soichiro le dio a su hijo se sentaron a degustar los mencionados manjares.
Luego de haber comido, bebido y reido lo suficiente todos y cada uno se despidieron y se dispusieron a irse a dormir. Ligth y Ryuuzaki regresaron a la cocina llevando los trastos sucios y colocándolos en el lavadero. Cuando todo estuvo en su sitio menos los ingredientes que sobraron Ryuuzaki trastabilló con sus pies y tropesó con el mesón de la cocina, llevando sus manos hacia adelante para prevenir un golpe lanzó el paquete de harina que yacía en el mesón y haciendo que una gran nube blanca cubriera toda la cocina y a ellos mismos. Cuando la nube desapareció pudieron ver los fantasmas en los que se habían convertido y las risas de Light no se hicieron esperar, a los segundos Ryuuzaki lo acompañó. Parecía que alguien los estaba guiando, reían al unísono, era una risa encantadora y contagiante.
Les tocaba bañarse nuevamente para reparar el desastre que habían hecho y al día siguiente disculparse con la persona que hiciera el aseo, al parecer el mismo Watari. Luego de haberse bañado y cambiado de ropa los chicos caminaban hacia su cama cuando Light sintió que Ryuuzaki se había detenido de repente.
- ¿Qué pasa Ryuuzaki? - preguntó el castaño -
Ryuuzaki estaba allí parado sin hacer o decir nada, con su mirada fija en un punto ciego entre la pared y Light. Luego de unos minutos Ryuuzaki dio unos pasos hacia adelante.
- Gracias Light-kun - y sin decir más se acostó en el lado de la cama que le correspondía con un leve rubor cubriéndole las mejillas -
Light no hizo, ni dijo nada, seguía en el mismo sitio. Un segundo después ya se había acostado pero no dejaba de pensar en lo que había pasado: Ryuuzaki le había agradecido ¡dándole un beso! No fue un beso apasionado ni demandante sino más bien uno pequeño, dulce y tierno. Se acercó a él y unió sus labios a los suyos, se hizo dueño de su labio superior por un segundo y le luego le agradeció lo que había hecho. Se dio un pequeño pellizco. Auch, eso le dolió. Entonces no era un sueño, en realidad había sucedido. Estaba alegre, muy alegre y además se había dado cuenta de algo. Le gustaba Ryuuzaki.
Lo pensó un poco: los pro y los contra. Se dio ánimo a sí mismo hasta que al fin pudo hablar
- Ryuuzaki - llamó quedamente -
- Dime Light-kun
Ryuuzaki no pudo decir más. Sus labios estaban secuestrados por los labios de Light y él no estaba poniendo ningún tipo de rechazo. Al contrario, por primera vez se estaba dejando llevar por lo que sentía. Esa noche el corazón le ganaría la batalla a la razón.
Watari mientras tanto estaba en su habitación, recordando lo que había sucedido ese día. Siempre lo recordaría, hasta el día que muriese. Sonrió abiertamente aunque con un dejo de duda ¿Habría hecho bien al apagar las cámaras de seguridad de la habitación de los chicos? Sonrió más ampliamente, de una u otra manera se enteraría después.
End of chapter 11.
Que tal? No fue una lindura? A mí me encantó ahhh q lindo Watari es el mejor, y L también y... no más nadie
Light: Y yo?
K: Tu no eres el mejor pero... pasas por.. porque L te quiere mucho más nada
Light: solo por eso?
K: Ay si y bueno porque te ves bien con sweteres oscuros
Light: Lo sabía
K: Ya callate.
Por cierto chicas y chicos no se crean que yo me se todo lo referente a la gastronomía japonesa y británica (que más quisiera yo pero no es así ¬¬) lo saqué todo de internet, pero de igual manera aquí les dejo la descripción de los platos que los niños mencionaron en el capítulo de hoy.
Sashimi son bocadillos de pescado crudo acompañado con brotes jóvenes de rábano (daikon), con algas (wakame) y con laminillas de jengibre servidos con limón y una salsa de soya fermentada (tamari) sazonada con mostaza de rábano blanco (wasabi).
Ossonimono es una sopa que se presenta en tazas de madera y que se prepara con algas, huevos, carne y legumbres.
Tempura consiste en una variedad de mariscos y vegetales rebozados en huevo y harina y luego fritos en aceite muy caliente durante poco tiempo.
Teriyaki es pollo, pescado o carne macerados con la salsa del mismo nombre y adornados con sésamo. Se acompaña con arroz blanco.
Sake es el licor de arroz que se bebe caliente. Muy popular en el país nipón.
Sunday Roast es un plato típico de la comida anglosajona que se relaciona con la celebración del día domingo. El plato consiste en una especie de asado con patatas.
Yorhshire Pudding es una especie de pasta con forma de magdalena elaborada con huevos, harina y leche todo ello metido en el horno.
La información de comida japonesa la obtuve en estas páginas:
/index.php?titlecocinayjapon&more1&c1&tb1&pb1
/temas/2dotrimestre03/sushi.html
Por otra parte la información acerca de la gastronomía británica la obtuve de la página:
es./wiki/Cocinainglesa
Y bueno, nada, los espero en el próximo capítulo ok? Se cuidan mucho que Kira los acompañe jiji no... mejor que L los acompañe, si mejor así
Nos leemos 3
