Disclaimer: Naruto no es mío, lo creó Kishimoto. Bulletproof Cupid no es mío, lo escribió Kanari Shinobu ¿entonces que es mío? La edición y corrección, la cuenta para publicar y el "tiempo" para intentar responder las reviews n_n
Notas: ¡Actualización masiva! ¡Disfruten el leer como yo el transcribir!
Bulletproof Cupid
Kanari-Leona
Capitulo XI
— . —
– Kakashi.
Miré al bastardo cuando oí el nombre de mi papá, y lo único que vi fue como un puño se estampaba contra la cara de Sasuke y este caía al piso...
– ¿Qué hiciste?- le grité, pero Kakashi no me dio tiempo de nada, me arrastró de un brazo y me sacó fuera, casi pisando a Sasuke, bueno, a él si lo pisó.
– Naruto- Iruka se veía horrorizado, estaba parado frente de la puerta; hizo que Kakashi me soltara y me abrazó.
– ¿Qué es lo que pasa?- pregunté pero al parecer ninguno de los dos me quería decir nada, empezamos a caminar hacia el Hall de la facultad. Más bien me arrastraron porque a pesar de todo ¡habían dejado a Sasuke tirado allí! Puede que esté hasta inconsciente, no es que me importe, pero si está muerto al primero que va a inculpar va a ser a mí.
Por fin llegamos al Hall nos detuvimos; Kakashi parecía que iba a echar humito por las orejas. Iruka suspiró y supuse que él iba a hablar.
– Naruto, Itachi llamó a la casa- Ah, se enteraron ¡¿y por qué rayos se mete Itachi? –Y nos contó lo que pasó en el auditorio y bueno, Kakashi salió hecho una bestia de la casa y eso…
– Ya, pero...
– Pero nada ¡ese bastardo no tiene derecho a hacerte algo así!- exclamó Kakashi mirándome fijamente –Lo que te hizo está mal.
– ¿De qué hablas?- ¿es que acaso Kakashi está loco o ya no sabe lo que habla? – ¿Estás consciente de lo que dices? ¡Los que están haciendo algo malo somos nosotros, no él!
– Naruto tiene razón- empezó Iruka y lo tomó por los hombros –A Naru no le importa en lo más mínimo lo que haga ese muchacho, es lo que llevo tratando de decirte todo el camino.
– Si, pero...
– Kakashi- me puse serio –A mí no me afecta en lo más mínimo lo que haga o deje de hacer Sasuke-teme. Es más, no sé porque te has alterado de esa forma ¿te molestaría explicármelo?
– Naru, mira…- Kakashi se veía muy nervioso –Cuando me llamó Itachi y me contó que su hermanito está contigo por una apuesta, me enojé demasiado, me enceguecí, olvidé que era mentira todo esto- le miré con cara de no creerle ni una palabra ¿desde cuándo él se comporta así? –Vamos, eres mi único hijo, y el bastardo que te arrebate de mi lado tiene que pasar por mi aceptación.
– Todo eso es mentira- le recordé. Por su culpa ya estaba todo sonrojado, no tenía idea que Kakashi era un padre sobre-protector, un minuto, dijo ¿"el bastardo"? Acaso está insinuando que… – ¡Yo no me voy a emparejar con un hombre! ¡¿Qué no entienden que no soy gay?
– Lo que digas- murmuró, ah~ supongo que no saco nada discutiendo con él –No me mires así. De seguro sirve para que ese imbécil no vuelva a hacer algo parecido con otro chico.
– Para que tú sepas, ese imbécil me pidió disculpas y me dejó decidir si quería continuar con él- y sólo se me quedan mirando – ¿Qué?- ¿Qué sucede? ¿Por qué ponen esas caras?
– Se enamoró…- murmuró Kakashi con una enorme sonrisa, luego miró a Iruka y lo zarandeó –Se ha enamorado de Naruto.
– ¿De qué hablan?- No entiendo eso, como que se enamoró… ¿Quién se enamoró de mí?
– Ese niño rico está enamorado de ti.
Las cosas que dicen. Rayos, ya me puse rojo hasta las orejas, es imposible que el bastardo esté enamorado de mí, o sea, apenas nos conocemos, nos la llevamos peleando, no, es imposible, ¿verdad que es imposible?
– Creo que esto está mal- susurró Iruka, lo miré disimuladamente, claro que está mal, Kakashi no sabe lo que dice.
– ¿Mal? ¡Iruka, esto es fantástico!- soltó mi "responsable" padre que solamente habla idioteces –Ese niñito está rendido ante Naru, el mismo Naru nos lo dijo, nadie te da a escoger en una relación si es que no siente algo fuerte por ti, además está eso de que te presentó a sus padres y... ¡venga, que esto es genial!
Siento un malestar horrible en mi estómago, creo que voy a vomitar. Ambos me quedaron mirando con cara de ¿te sientes bien?, les contestaría, si no tuviera la seguridad de que si abro la boca les vomito encima ¡en serio me siento mal! ¿será esto la culpabilidad?
Ya llevamos mucho rato lanzándonos miraditas para ver quien habla primero, aunque estoy más que seguro que Kakashi va a romper el silencio.
– Entonces ¿estás bien con tu noviecito?- ¡Ah! No decía yo.
– Si, fue perdonado y todo.
– ¡Ju!- Kakashi rió de forma nerviosa, por lo menos este hombre esta consiente de que hizo algo estúpido y creo que Iruka está de acuerdo conmigo por la expresión que tiene –Entonces...
– ¿Debes pedirle disculpas?- pregunté de forma tentativa, más bien irónica, es lo más obvio ¿No? No vaya a ser que después Sasuke-teme se traume porque tiene un "suegro" tan violento.
– ¿No que habías dicho que ese muchacho te caía pesado?
– ¿Qué-qué tiene que ver una cosa con la otra?
– Iruka tiene razón; y te has sonrojado.
¡Diablos! ¿Por qué me tengo que poner rojo justo ahora? Y ¿a que rayos es a lo que se refieren?
– ¡Mentira!- negué aunque sabía que estaba más rojo que un rábano con insolación.
– Ya, dejémoslo por hoy. Y cuéntame donde fueron después de la cena del otro día.
– A un hotel- respondí sin pensar mucho. Me di cuenta de lo que dije al ver la reacción de Kakashi.
– ¡¿Cómo que se fueron aun hotel? !¿Te hizo algo? ¡Ahora si lo mato!
Kakashi como un poseso empezó maldecir a Sasuke mientras Iruka lo sostenía para que no saliera disparado a degollarlo. No pensé que fuera a reaccionar así.
– No me hizo nada- le expliqué casi gritando.
– Ah, mejor así. Pensé que ese infeliz le había quitado la virtud a mi niñito- otra vez sentí que mis mejillas ardían ¿por qué dice esas cosas? Argh, aparte de que con su abrazo me está asfixiando.
– Suéltame- le dije apenas.
– No, es la única vez que puedo estar así con mi bebé.
Creo que hay algo que está comiendo que le afecta el cerebro –Suelt...
– ¡Kyah!- Kakashi soltó un grito poco masculino y por poco me deja caer al suelo, ¿qué le pasa a este hombre?
– ¿Qué te ocurre?
– Es, es…- empezó a tartamudear y a temblar como si estuviese sufriendo un ataque epiléptico. Miré a Iruka y este estaba igual de desconcertado que yo.
– ¿Qué es...?
– Es...es...
– ¿Qué o quién es?
– ¡Jiraiya-sama!- gritó apuntando a alguien detrás de mí. Me giré con cuidado y vi a un tipo anciano, con largo cabello blanco, vestido a la usanza antigua.
– ¿Y quien rayos...?- antes de que Iruka acabara de preguntar, Kakashi ya estaba corriendo hasta dónde estaba ese hombre.
– Será mejor que vayamos con él- Iruka me tiró del brazo para que lo acompañara. Ambos sabíamos que aquel hombre que llamo padre puede cometer alguna idiotez.
– Usted, ¿usted es Jiraiya-sama?- le preguntó al hombre que lo miró extrañado y asintió, Kakashi lanzó otro de sus gritos de niña y se agitó –Yo... yo... ¡yo he visto todas sus películas!- ¿Eh? ¿Este tipo es actor, director de cine? Miré a Iruka y este negaba con la cabeza.
– ¿De verdad?- preguntó el hombre más sorprendido.
– ¡Si! mis favoritas son "el uke insaciable" y "el vaquero salvaje".
Creo que ya sé que es lo que hace este tipo.
– También las mías- río el tipo ese, Jiraiya –Supongo que lee el Icha Icha Paradise ¿ha leído el último tomo?
– Por supuesto. Está mejor que nunca- parecía que en cualquier minuto los ojos de Kakashi se iban a transformar en estrellitas.
– Si, es lo que ¡pero miren a quien tenemos aquí! La promesa de las revistas gay. ¿Cómo estás pequeño?
¿Qué, se está refiriendo a mí? ¿Que yo qué? No, me debe estar confundiendo con alguien más.
– Naruto ¿verdad?
– Te ¡te está hablando a ti! Él es mi hijo- anunció Kakashi orgulloso.
¿Qué soy una promesa de... qué?
– Oh, que bien, que bien- sonrió ampliamente.
– ¿Y usted es...?- preguntó Iruka desconfiado, ¡ah! No sé que seríamos sin él.
– Jiraiya. Escritor y director, además de editor de Loveless la principal revista del medio.
Así que este tipo es el famoso director de la 'dichosa' revista esa. Miré a Kakashi y este asentía feliz, mientras que Iruka tenía el rostro desencajado.
– Mi estimado Naruto, me gustaría cruzar unas palabras contigo.
– Yo…- ¡no hablaría nunca con un sujeto cómo usted!
– ¿Me las permites?
– Ve Naruto, de seguro Jiraiya-sama tiene razones verdaderamente poderosas para hablar contigo.
– Sólo unas palabras- el tipo me tomó del brazo y antes de que yo pudiera reaccionar me estaba arrastrando, y yo como un estúpido no pude hacer nada.
Este tipo me llevó a la parte central del jardín de la facultad, donde estaban todas las fuentes, allí se sentó en uno de los banquitos de piedra y me indicó que me sentará a su lado, yo me senté, pero a un metro y medio de distancia de ese viejo. Me quedó mirando fijamente y yo tuve intenciones de correr, así que creo que lo notó y por eso empezó a hablar de inmediato.
– Naruto, te tengo una propuesta, esperaba a otra persona pero no creo que llegue aún, así que iré al grano: quiero que poses en fotos eróticas.
– E-ero-ticas
– Sí, eróticas.
¿Que acaso las fotografías que hicimos la vez pasadas no lo eran? ¡Pero eso que dijo! Argh, ¡viejo pervertido!
– No entiendo- murmuré apenas y avergonzado, ¿quién rayos se creía ese tipo para proponerme esas cosas?
– Es algo sencillo.
– Pero la vez pasada...
– No pequeño, esas eran otra cosa, eran más suaves- rió igual que Kakashi cuando lee sus revistas raras –En esas usabas ropa y las poses eran más inocentes.
¿Inocentes? Si en algunas perecía que con Sasuke estábamos haciendo, bueno, no importa, y ¿qué demonios le hace pensar que voy a salir en esa clase de fotografías?
– Y había pensado que hicieras dos sesiones: una tu solo y otra con ese mismo muchacho de la vez pasada, tengo entendido que es tu novio así que no habría problemas ¿verdad?
– Señor, yo no tengo intenciones de hacer esa clase de fotografías, además yo no soy modelo y...
– Pero lo harías por una casa de veraneo en el lugar que tu elijas, un automóvil del año, 1000 dólares en ropa, y 100 000 en efectivo.
Con eso, eso... alcanzaría a cubrir toda la deuda de Kakashi, recuperaríamos todo y tendríamos… no, rayos, yo no puedo hacerlo, que montones de personas me vean desnudo y haciendo esas cosas y con Sasuke. Y encima Kakashi compra las revistas esas y ahora que sacó su lado de padre sobre-protector. No, me daría demasiada vergüenza y me verían una manga de pervertidos y después me perseguirían en la calle y... no, mejor digo que no.
– Bien muchacho, me tengo que ir, parece que tu novio no llegó. Supongo que nos veremos en la sesión fotográfica de más tarde. He de decirte que yo mismo escogí la ropa para los cuatro, especialmente para ti.
¡Maldito viejo pervertido! ¡Lo odio, lo odio!
– Entonces esperaré tu respuesta cuando finalice la sesión. Nos vemos- no le respondí.
El tipo iba a tomarme la mano así que yo la escondí tras mi espalda. El viejo se echo a reír y se fue.
– Maldito- murmuré, no en voz alta por si había alguien cerca.
Ya me había decidido que me iba a negar, era imposible que me prestara para eso, tengo dignidad y ¡no, imposible!. Aunque de verdad saldría de una vez de todos los líos en los que estamos metidos y podría alejarme, por fin, de Sasuke y no ver nunca más a mis queridos compañeros, pero, ¡argh! Mejor no lo pienso más por ahora, ya veré más tarde.
Me levanté y me fui a donde estaban Iruka y Kakashi, casi me da un infarto triple al ver a Sasuke-baka y mis compañeros conversando y riendo alegremente con mis dos padres ¿o sea que esos ya se perdonaron? Oh, pero que buen cuadro pinta ese grupito –nótese la ironía–, creo que les faltan solo las tacitas de té y las galletitas y parecerían una familia en un día de campo.
Camino más lentamente para primero tratar de oír lo que están hablando, pero la manga de tarados, sin contar a Iruka por que no está moviendo los labios, está hablando en susurros y no tengo que ser adivino para saber que están hablando de mí, ah, si tan sólo los asesinatos masivos no estuvieran penados por la ley.
– Allí viene Naru- grita Kakashi con un tono de falsa ilusión, creo que mis compañeros le cayeron tan bien como a mí.
– Hola- saludé con la mano, sin esconder mi cara de asco.
– Sasuke, tu novio, ya nos explicó la situación a todos nosotros- me explicó Kakashi con una sonrisa macabra y remarcado la palabra "tu" y "novio", no quiero ni saber lo que les dijo este bastardo –Y ahora espera que tu lo disculpes de corazón.
¿De qué rayos están hablando? ¿Y por qué todos tienen la misma expresión tenebrosa? Esto me asusta.
– Creo que no hay nada que perdonar- dije mirando a Sasuke-teme que tenía algo así como una sonrisa tierna en la cara.
– Awh- dijo todo el resto juntando las manos y ladeando su cabeza hacia la izquierda, en un estúpido gesto de enternecimiento. Como deseo en estos momentos ser un contenedor de un demonio para que me posea y matarlos a todos.
– Gracias- dijo Sasuke y me tomó de las manos, traté de no mirarlo a los ojos pues su mirada me estaba dando a entender que quería otra cosa… y me dio miedo.
– ¡El beso!- exclamó Lee y todos, y cuando digo todos, es todos, incluyendo a mis padres empezaron corear: "¡el beso, el beso!".
Supongo que si salgo corriendo ahora, correrán hasta alcanzarme y me obligaran a besar a Sasuke. También se supone que yo lo he perdonado y todo y si me escapo empezaran a sospechar… y qué tanto pienso si al final, quiera no, voy a tener que besarme con este bastardo. El teme se acercó para susurrarme:
– ¿Puedo?- ¿para qué pregunta si lo va a hacer igual?. Yo, para completar el teatro, asentí levemente, pero antes miré a Kakashi que sonreía como un tonto y a Iruka parecía que se le iban a saltar las lágrimas, no sé porque, pero otra vez tengo la impresión de que ambos se lo están tomando demasiado en serio.
Sasuke pasó sus manos por mi cintura y me acercó a él. Si, esto va a ser realmente vergonzoso, delante de tanta gente que nos miran como estúpidos. Para evitarlo cerré los ojos, así por lo menos no voy a ver la cara con la que me están mirando. Al momento sentí los labios del imbécil tocar mi boca suavemente y no habían pasado ni dos segundos, o eso creía yo, cuando estaba tratando de meter su lengua.
Abrí los ojos espantado y me di cuanta de que estábamos solos ¿a dónde rayos se habían ido todos? Traté de alejarlo pero el bastardo parecía que estaba pegado y no quería soltarme.
– Sa…-intenté decir pero ya estaba degustando, por decir algo y que suene bonito, mi boca. Me quedé quieto y lo deje hacer, al parecer se dio cuenta y se detuvo ¡genial! Otra técnica para que me deje en paz: "solo quédate quieto", es mucho mejor que las técnicas de Kakashi.
Me quedó mirando y me acarició las mejillas, como consecuencia yo me sonrojé, creo que no domino del todo eso de sonrojarme o no, tendré que practicar.
– ¿Te ocurre algo?- desvié la mirada y traté de parecer triste – ¿Es por la sesión de esta tarde?- la verdad no tanto por eso, pero si puedes hacer algo al respecto estaría bien –No quieres hacerla ¿verdad?
– Es que no me siento cómodo haciendo eso.
– Ninguno de nosotros se siente cómodo en esa situación.
¡Jah y ¿esperas que te crea? Te enteraras de lo incomodo que te veías en la sesión pasada, maldito idiota –Lo sé, pero, me cuesta demasiado, y más aún que se supone que seremos los cuatro.
– ¿Temes que alguno se sobrepase contigo?
Sí, temo que se comporten igual que tú la vez pasada, pervertido bastardo –Un poco.
– No te preocupes, me encargaré de que eso no pase- despejó de mi frente mi cabello y luego sonrió a lo más superhéroe de manga barato.
Oh, me siento tan seguro a tu lado Súper-Uchiha –nótese el sarcasmo–, asumo que sólo él me toqueteara, no importa, ya que ahora domino la técnica para quebrar dedos de los pervertidos que osen tocarme –Gracias.
– No tienes porque agradecer- me besó en la frente, ¿qué coños se trae con mi frente? Y luego me cogió de la mano –Será mejor que entremos.
Asentí, y me arrastró hasta dentro de la facultad y que decir de la cara de idiota que tenían puesta los estudiantes de otras facultades que por allí pasaban y nos veían, mirones hijos de... un minuto, no me enteré de que sucedió con el resto.
– Sasuke ¿y a dónde fueron mis padres?
– Se fueron hace un rato ¿no te diste cuenta?
– No- ha de ser cuando tenía los ojos cerrados, ¿cuánto tiempo pasó? Bah, la verdad creo que no quiero saberlo.
– Se fueron cuando te estaba besando- no sé porque, pero ya me lo suponía, ¿por qué se espantan ante un beso? Son mis padres, deberían estar aquí conmigo, siendo que a ellos se le ocurrió esta idea, pero bueno –Vamos a comer algo.
– Vale- si, a estar parado sin hacer nada prefiero comer.
Fuimos a los comedores con Sasuke-baka, hablamos de cosas vanas como el clima, la cajita llena de aparatitos tecnológicos que me envió mi "suegro", que hoy día llegaba Deidara-san, el chico al que estaba reemplazando Alexia-sempai; también algo sobre unas posibles vacaciones con su familia y una pizca de deberes escolares.
Luego de eso partimos al salón de fotografía, donde se supone que íbamos a hacer las fotos para Loveless. Ahora que lo pienso, Itachi es un flojo, nos reemplaza las evaluaciones con esto para no tener que estar haciendo los exámenes y después revisarlos y todo lo que le corresponde hacer a un profesor, en todo caso, además es bueno que lo haga porque no tengo la menor idea de lo que habla, o bien: habló en la única clase que ha hecho, también me he dado cuenta de que últimamente con tal de evadir la realidad me pongo a meditar, reflexionar y pensar sobre detalles estúpidos; como lo que pensé hace un momento, o lo que estoy haciendo ahora, esto es un desastre, creo que mis neuronas se suicidarán a este paso.
Cuando llegamos a la sala solo faltaba que se presentara Itachi, pues el resto ya estaba ahí. Alexia-sempai fue la que se encargó de repartirnos las cajas con la indumentaria; temblé al recibir la caja que contenía la ropa.
"He de decirte que yo mismo escogí la ropa para los cuatro, especialmente para ti"
Estúpido viejo pervertido director de la revista. Corrí a encerrarme al camarín, no permitiría que la manada de mis compañeros me viera otra vez, aún me cuesta trabajo creer que esto me esté pasando a mí, que sólo quiero quitarle unos cuantos millones a Sasuke y si es posible, salir del país, no quiero posar en esa revista, no quiero que los pervertidos me vean como en la sesión anterior.
Al destapar la caja sentí miedo ¿por qué hay dentro, algo de color rosa?
Con cuidado fui sacando las prendas, si es que se pueden llamar así; me aseguré de que la puerta estaba bien cerrada antes de empezar a desnudarme, porque hasta ropa interior me habían dado esta vez.
Tuve que ponerme un pantaloncillo cortito negro que apenas me cubría el trasero y que tenía un cinturón de tres correas; en mi pierna derecha debía ponerme una media de red y en la otra una media, como de esas para las mujeres de color negra a medio muslo que encima de todo tenía volantes en la parte superior de color rosa –¿Por qué rosa?–, y zapatillas negras a 1/4 de piernas con muchos cordones; para arriba una camiseta de red sin hombros y a medio pecho y de una sola manga, encima de eso debía ponerme una chaquetilla negra corta, sin mangas ni hombros que tenía blonditas rosadas –insisto ¿Por qué rosa?– por todo el borde; en el brazo derecho tenía que usar una manga similar a la media; con vuelitos rosas y en el cuello una correa negra con más encajes rosados. Y las típicas cadenitas ¿cuál es su problema con las cadenas? se las saqué todas y se podría decir que se ve un poco más "decente", por decir algo.
– ¿Estás listo?- la voz de Alexia-sempai me hizo salir del shock al verme en el espejo, parecía un pu…
– Si, ya estoy listo.
– Entonces déjame pasar, debo maquillarte.
¡Eso si que no! Cualquier cosa menos maquillaje, ¿qué se creen que soy? ¡Miren que tengo dignidad! Ni que fuera una niña para que me pintaran la cara.
– Vamos, solo faltas tú.
Ni loco.
– Naruto, abre.
– Pasa- vale, me rindo, que eso último me sonó a amenaza.
– Siéntate allí- Alexia-sempai entró con una enorme caja, no quiero ni saber que me va a hacer en la cara. Bueno, no solo la cara: me dio una crema para que me echara en todos los lugares que se veían de mi cuerpo, o sea que en casi todas partes, para que me viera más pálido; después me echó de eso mismo en la cara, me pintó los ojos y los labios, cuando acabó no quise ni mirarme al espejo ¡de seguro parezco una niña o un travesti! Que es peor todavía.
Salí mirando el piso y lo primero que escuche fue un "oh" general, ¡kami-sama mátame ahora! El primero en acercarse fue Itachi ¡cuando no!
– Naru, te ves diferente- ¿de verdad? Que si no me lo dice no lo cojo, percíbase la ironía –Pero no te ves mal- no, claro que no, seguro me veo horrible –Te ves, kawaii.
– Encantador.
– Lindo.
– Tierno.
– Adorable.
– Delicado.
¿Querrán decir algo así cómo afeminado? ¡Manga de idiotas! ¿Por qué rayos me presto para esto? Soy taan idiota, primero: para que acepto las locas ideas de Kakashi, si yo no las argh... ahora no estaría siendo humillado de esta forma.
– Naruto ¿estás bien?- genial, ahora el bastado viene a hablar, ¡Kami-sama, si no quieres matarme, envíame la moto-sierra que te pedí la vez pasada!
Levanté la cabeza para que me viera e interpretara mi mirada de "¿crees que estoy bien?" pero lo único que me encontré fue con un Sasuke algo sonrojado que me daba su chaqueta para que me cubriera y tras de él la manga de babosos mirándome como si quisieran... dejémoslo en mirándome fijamente... esto es vergonzoso –S-si.
– Ten- me puso la chaqueta sobre los hombros –Aún no empezará la sesión, debemos esperar al editor- ¿y cómo para qué me cubre? Ni que estuviera desnudo, además ¿por qué rayos tienen que vestirse así: con un traje negro y corbata, como si fueran ejecutivos o algo parecido, mientras que mi me tocan estos trajes de...? Argh, de no quiero saber qué.
– Gracias- me tomó de la mano y me sacó del campo visual del resto ¿qué? ni que me gastara porque me miran tanto, en todo caso no es muy agradable tener a la panda de buitres con su vista clavada en mí, o bien en ciertas partes de mi cuerpo.
Iba seguir caminando pero Sasuke se detuvo y como íbamos de la mano me vi obligado a detenerme también; me quedó mirando de forma muy extraña y a mí me empezó a dar miedo, estaba aterrado, me estaba mirando mucho, yo me estaba poniendo más que rojo y me estaban temblando las manos y las piernas... y no dejaba de verme, así que yo miré hacía otro lado, ¡pero sabía que seguía allí mirando!, así que opté por desasirme y salir corriendo. Estaba soltándome de su mano cuando…
– Naruto…- juro por todos los kami que me miran que jamás en mi vida había escuchado esa voz en Sasuke, con la rapidez de quien sabe de dónde saqué me solté de su mano y había echado a correr, de no ser porque estoy destinado a que cualquiera sea mi intento de huida, me atrapen, me hubiera sorprendido pero como ya sabía que pasaría, el muy infame me tomó justo por la cintura, me pegó a su cuerpo y me dio un giro que no sé como diablos quedé echo sándwich entre él y la pared.
Busqué cientos de excusas para salirme de está situación pero mi cerebro estaba pensando con lentitud –Creo... que será me...
– Sh~
Ya violando mi espacio personal, Sasuke-teme se atrevió a besarme ¡argh¡ ya es la cuarta vez en el día, se le está haciendo costumbre, juro que le hubiese dado un golpe que lo dejara K.O. pero me tenía las dos manos sujetas y digamos que me daba terror mover las piernas, nunca se sabe donde pueden ir a parar las rodillas de uno. No se si es la falta de oxigeno o que mi cerebro está trabajando con dificultad, pero ya los besos del bastardo no son tan malos… ¡argh! ¡Estúpido cerebro! ¡Las idioteces que estás pensando y las idioteces que me estas haciendo hacer!
Abrí la boca y comencé a corresponder el dichoso besito; si aún se podía, Sasuke-baka me pegó más a él y me soltó las manos y yo, el muy estúpido, en vez de golpearlo para salir corriendo como las otras veces, lo abracé por el cuello y continué besándolo mientras él me toqueteaba, creo que lo único cuerdo era mi pensamiento porque mis acciones se contradecían con lo que yo quería hacer. Nos separamos unos segundos para coger aire y continuamos en lo mismo, como siga así me voy a aprender de memoria la boca de este idiota. Y como ya estaba decido que mi sentido común se tomó unas vacaciones relámpago, metí mis manos bajo la camiseta de Sasuke y me dediqué tocarlo, si él podía manosearme ¡yo también lo puedo hacer!
Cuando ya llevábamos varios minutos de prácticamente comernos la boca y yo ya le había quitado la corbata y le había abierto la camisa, él había logrado sacar la molesta cosa que tenía en mi cuello e iba por la segunda chaqueta, pues la otra ya estaba en el suelo:
– ¡Es que no ves que le arruinas el maquillaje y la ropa!
Después de que mis acciones coordinaron con mi pensamiento y empuje a Sasuke-baka de encima, me volteé a ver quien nos hablaba, era ese viejo de hoy en la tarde, Jiraiya, el ídolo de Kakashi. El tipo ese nos miraba con una sonrisa de oreja a oreja mientras Sasuke me alcanzaba, nuevamente, su chaqueta y la correa que tenía en mi cuello.
– Está bien que sean novios, pero contrólense.
Sasuke-baka lo miró mal y se abrochó la camisa –Buenas tardes- lo saludó secamente con cara de "juro que te mataré por esta".
– Si, veo que muy buenas. Y dime Naru ¿pensaste lo de esta tarde?
No, lo menos que hice fue tratar de recordar eso y debo darle la respuesta de aquí a que terminé la sesión, aunque claro, podría dársela ahora mismo ¡no! –Si- le respondí sonando muy seguro, a los segundos sentí la mano de Sasuke cogiendo la mía, por pura costumbre se la acepté.
– Entonces será mejor que vayamos, pues deben estar esperándonos. Además creo que deben repasar el maquillaje de Naru y sus peinados.
Sin decir nada caminamos tras el viejo, Sasuke lo miraba con desconfianza y apretaba fuertemente mi mano, parecía que en cualquier minuto me la desintegraba, entre tanto jaleo ¿qué rayos es lo que acabo de hacer con Sasuke? O sea que por voluntad propia –o desconexión de cerebro, como quieran llamarle– le correspondí todo el rato ¡y hasta le metí mano! ¡Por Kami qué vergüenza! Que vergüenza, que vergüenza, que vergüenza y encima en esta facha y ¡argh! Me besó y yo lo besé, y ahora estamos cogiditos de la mano como si nada, siento que esto se sale de control algunas veces. Ya llegamos y entramos al salón y...
– ¡Oh, es Jiraiya-sama!- chilló Itachi del mismo modo que lo hizo antes Kakashi y fue corriendo hasta él – ¿Me autografía mi colección de películas?
– Claro, claro, después de la sesión. Un retoque al maquillaje de Naru-chan- ¿Qué se cree? Apenas llega y los manda todos. Un chico rubio, que creo que es Deidara-san llega corriendo con una caja y me vuelve a pintar donde supuestamente no estaba maquillado, además de arreglarme el cabello, después corrió donde Sasuke y también le arregló el cabello y le pasó un pañuelo por los labios para quitarle restos de labial, que supongo son míos, que vergüenza. –Ahora todos listos, a sus posiciones: Itachi, Deidara, Alexia y el chico-cejas a las cámaras. Los chicos y Naru a la escenografía.
¿Escenografía? Me volteé a ver y había algo así como una sala de reuniones con una mesa larga de vidrio y los típicos asientos de oficinista, en las paredes había una ventana falsa, cuadros, diplomas, de verdad tenía toda la pinta de una sala de reuniones, creo que ahora entiendo por que ellos van a salir de traje, pero yo...
Nos acercamos todos con cara de no saber que hacer.
– Naru, súbete arriba de la mesa- sé que me sonrojé y escuché una risotada de Itachi, de seguro se acordó de algún chiste, a pesar de todo obedecí: me subí a la dichosa mesa –Bien, ahora el pelirrojo.
– Gaara- refunfuño éste.
– Lo que sea. Súbete tú también y haz que Naru se siente sobre ti- todos nos quedamos de piedra, especialmente yo, y se escuchó a Sasuke aclarando su garganta, Jiraiya lo miró feo y volvió a hablar –Lo siento Gaara, Sasuke haz lo que dije. Naru ponte a horcajadas de él, pero siéntate muchacho, no hay problemas ¿verdad?- ¿Cómo diablos se le ocurre que me voy a sentar así sobre Sasuke-teme? El bastardo puso sus manos en mi cintura y me hizo quedar sentado como quería el viejo; luego Gaara se ubicó tras de mi y pegó su pecho a mi espalda y Neji me giró el rostro para que lo mirara y apoyó su mano sobre mi pecho como si estuviese abriendo la chaquetita, se oyeron lo clic respectivos y...
– OK chicos, cambio de pose.
– Relájate- me susurró Sasuke al oído ¿Cómo rayos quiere que me relaje si están todos con cara de querer comerme vivo y sin meterme al microondas primero? Hizo que me levantara. Todavía ni lo hacía cuando Neji me dio un leve empujón y quedé tendido sobre la mesa y él se puso a cuatro sobre mi, yo le miré aterrado; luego Sasuke me hizo mirarlo y quedamos con los rostros muy cerca, casi besándonos, ni supe donde quedó Gaara. Se oyeron los clic y a Jiraiya ordenando un nuevo cambio de posición y a mis queridos compañeros obedeciendo.
En esta era Gaara quien me sostenía en brazos mientras Sasuke acariciaba mi pecho e intentaba sacarme la media con la otra mano, y Neji se acercaba peligrosamente a mi cuello. Al rato las instrucciones del viejo pervertido, no quiero ni imaginar la clase de cosas que pasan por su mente.
En la siguiente me hicieron sándwich entre Neji y Sasuke, y Gaara me jalaba de los cabellos para acercarme a su rostro.
Por supuesto que esta demás decir que yo estaba tan rojo como un tomate re-maduro insolado, si yo creía que la sesión pasada sentía vergüenza era por que no me había estado con los tres a la vez, que mal sonó eso, el caso es que estar con Sasuke es una cosa y con los tres al mismo tiempo es otra, creo que mejor dejo de pensar eso, ni yo mismo me convenzo.
El viejo volvió a hablar y yo quedé recostado sobre Sasuke-teme y este dejo sus manos sobre el cinturón como queriendo abrirlo, como tenía separadas las piernas, Neji hacía como que me quitaba la media y Gaara cogía la media de red con los dientes, creo que esa fue la más vergonzosa de todas: Jiraiya insistía que mirara la cámara pero no podía despegar mi vista de la ventana falsa, aún me quedaba dignidad y después de esa mi odio hacía el mundo aumento en un 30. Seguimos haciendo fotografías en donde yo era el que estaba abajo, en medio de dos, en cuatro patas, sentado sobre alguien o qué sé yo...
– Bien, esta es la última- sentí como un gran peso se quitaba de encima cuando dijo eso, aunque recordé que debía darle mi contestación sobre las fotillos esas.
Para la última fotografía yo quedé abrazando a Sasuke-bastardo del cuello, mientras el me tomaba por la cintura y me "alejaba" de Neji y de Gaara con una mirada de asesino psicópata maniático –que por cierto le salió muy real– y los otros dos me miraba como esperando el postre –igual de convincentes que Sasuke– y por fin Jiraiya dio por finalizada la sesión. Me solté de Sasuke-baka e iba salir corriendo cuando…
– Naru, entonces ¿Qué has decido?- me atajó el viejo.
– Quiero cambiarme primero- reclamé, mientras antes me quite esta ropa, si es que se puede llamar así, mejor.
– Si, deje que Naru-chan se cambie- intervino Itachi, que de algo me ayude ese hombre –Por mientras autografíe mi colección de películas- y de la nada sacó una bolsa gigante llena de películas. Así que aproveché para ir a cambiarme.
Me encerré en uno de los camarines y me saqué toda esa porquería que llevaba encima para ponerme mi ropa normal; por pura curiosidad me miré al espejo para saber como era el maquillaje que llevaba, ya que no me había visto.
– ¿Eh?- definitivamente la persona que estaba reflejada allí no soy yo, ¡yo no tengo el rostro tan delicado!, ya entiendo porque algunas mujeres usan tanto maquillaje. Me saqué todas las cosas raras que me habían echado en la cara y volví a ser yo ¡ah! Sentí como todos mis poros volvían a respirar.
Bien, ahora ir allá afuera y negarme a la propuesta de Jiraiya, motivos: no pienso volver a posar para revistas, diarios o lo que sea.
Al salir Sasuke estaba apoyado contra la puerta, al parecer esperándome; me sonrió y me besó en la mejilla ¿qué, ya le bajó su minuto cariñosito? A este no hay quien lo soporte ¿qué acaso todos los de su especie se comportan así? Pobre idiota. Cielos, por un minuto olvidé la pregunta del millón –literalmente–¿Cómo le hago para sacar el dinero del Uchiha? Tanta estupidez junta me distrae ¿cómo le hago? Necesito una forma que sea rápida y nada sospechosa, podría enfermar a Kakashi de algo, decirle que no tenemos dinero suficiente para el tratamiento, si por favor nos hace un pequeño préstamo de unos cuantos millones y luego ¡zaz, nos esfumamos! Nah, eso nunca resulta, sería como decirle que estoy embarazado, que idiotez. Podrían secuestrar a Iruka y Kakashi y como yo soy menor de edad entonces no tengo poder económico y no tengo el suficiente dinero como para pagar el "rescate", le pido prestado dinero y luego me secuestran a mí y me hacen desaparecer... eso si, tendría que ser un plan muy bien fraguado porque pueden que llamen la policía o qué sé yo, así que...
– ¿En que piensas?- Sasuke-teme me saca de mis intentos de quitarle su dinero.
En cómo sacarte unos cuantos millones de encima, bastardo –Nada- respondo vagamente mirando el techo, me cortó la inspiración y ahora para encontrarla es lo bueno.
– ¿Hay algo que te preocupa?
Vieras tú: tengo que quitarte tu dinero o conseguir de algún modo unos cuantos millones para que no echen a mis padres de la casa, claramente yo también quedaría sin hogar y ¿sabes qué? Encima de todo está la deuda que va a quedar con esta tonta Academia, imagino que mi fantástico padre –nótese el sarcasmo– no tomó en cuenta ese detalle y pienso que si él hiciera algo que los humanos comunes y corrientes llaman 'trabajar' podría fácilmente juntar ese dinero, en unos cinco o seis años, pero los juntaría igual ¿no crees? Y lo otro es ese viejo Jiraiya que quiere que haga fotografías eróticas y fíjate que contigo, uf ¿tú que opinas? ¿Crees que tengo algo que me preocupa? –No.
– ¿Estás seguro?
La verdad no –De verdad, no es nada.
– Puedes contarme si quieres.
¡Ah, qué no! ¿Acaso eres sordo o quieres que te cuente mis planes para sacarte dinero? –Es que...
– ¿Jiraiya habló contigo?- supongo que el día que me dejes hablar será el Apocalipsis. Asentí brevemente –Te dijo lo de las fotos ¿verdad?
– Sí.
– ¿Y tú qué le dijiste?
¿Que qué le dije? Pues que encantado me exhibía sin ropa para salir en su revista para pervertidos sin vida, menuda pregunta que hace éste –Que le daría la contestación después de la sesión de hoy ¿también te preguntó a ti?
– Si, me dijo que ya había conversado contigo, pero no me dijo que era lo que tú le habías contestado.
– Y tú, ¿qué le dijiste?
– Nada, pero si tú quieres hacerlo, yo aceptaré.
¿Qué…? ¿Qué es lo que acaba de decir Sasuke-teme? ¿Qué si yo quiero, él…? Este tipo esta loco o ¿qué, por qué dice eso? O sea que sí… ¡rayos! ¿Sasuke-teme por qué haces esto? –Pero...
– Naru, aquí estas. Me permites hablar en privado con Naru- dijo dirigiéndose a Sasuke, éste le puso una mala cara y se fue a hablar con Itachi, que se veía muy feliz con sus películas autografiadas –Bien, ¿qué has decidido?
– Pues yo...
– Antes de que constes, Hatake Kakashi dijo que tú eres su hijo ¿cierto?
– Si- respondí extrañado, ¿a qué fue esa pregunta ¿qué tiene que ver Kakashi en esto? No me digan que otra vez...
– ¿Y como es que ese pobre hombre tiene dinero para mandar a su hijo a esta clase de academia?
– No entiendo- supongo que es más que obvio que estuvo investigando o Kakashi habló por alguna película de este tipo.
– Si me entiendes, Hatake Kakashi está sin un centavo además de tres enormes deudas: una con el banco, una con esta escuela y la otra conmigo.
– ¿Y eso qué tiene que ver?- viejo tramposo, de seguro quiere aprovecharse de eso para obligarme a aceptar.
– Mucho, mi querido Naruto. Escucha atentamente: con todo el dinero que entrará después de esta edición no cabrá la menor duda de que eres tú quien llama la atención de nuestro público, entonces imagínate la cantidad de ingresos que entraran luego de una edición para "mayores", con esa suma alcanzarías a cubrir todas las deudas y quedarías libre y así podrás irte de esta escuela y dejar a tu novio ese, que se nota que estás con él por puro interés, ¿y ahora que dices?
– Yo…- este viejo se las sabe por libro, tengo que dilatar esto un poco y preguntar en que lío esta Kakashi metido –Necesito tiempo para pensarlo bien.
– No hay mucho que pensar.
Si, a ti no te conviene perder ese dinero y a mí tampoco –La verdad si, debo reflexionar todas las consecuencias de esto, mañana le digo- y antes de que me dijera algo salí casi corriendo hacía dónde estaban los demás. Se me tiene que ocurrir algo, un buen argumento para negarme, oh, rayos, esto es difícil.
Como más tarde no tuvimos clases me fui a encerrar al cuarto, lo único malo es que ahora Sasuke parece mi sombra y tuve que dejarlo pasar; así que no podía desahogarme ni pensar con claridad teniéndolo ahí y lanzando mirotones de vez en cuando a ver que estaba haciendo, tampoco podía llamar a Kakashi para preguntarle cual era su deuda con ese Jiraiya, y no había forma de sacar al bastardo de la habitación y lo más probable es que si salía el iba a ir detrás.
– ¿Seguro no quieres contarme que es lo que te pasa?- el bastardo se fue a sentar en mi cama, pues yo estaba tendido allí bocabajo – ¿Ese tipo te hizo algo?
Que insistente es este hombre –No, sólo estoy algo cansado.
– Tus ojos se ven agobiados- ¿qué, ahora no me vayan a salir con que este es iridólogo o parasicólogo? O algo de esos tipos raros que te ven el aura y esas cosas –Naruto, confía en mí- comenzó a acariciar mi cabello con cuidado –Tal vez puede ayudarte.
Si, si puedes ayudarme; dame todo tu dinero –No te preocupes.
– ¿Cómo quieres que no me preocupe si te ves tan decaído?- no supe como pero terminé entre los brazos de Sasuke-teme con la cabeza escondida en su pecho, en un gesto muy fraternal de su parte, una pena que no lo necesitaba, pero bueno –Si no quieres contármelo, está bien.
Ya que no te resultó, ahora pruebas con la psicología inversa ¿eh? Pues fíjate que conmigo no te resulta –No es nada.
– No es nada- repitió y me dio un beso en la frente, detesto cuando hace eso –Entonces, si no es nada ¿Por qué te ves así?
Y tú, ¿Por qué no me dejas en paz?
– Es algo que tiene que ver con tu familia.
Más bien con Kakashi, si, mi familia ¿cuál es tanto su interés por saber que me ocurre? ¿No sería mejor que me dejara solito solucionar mis problemas? –Sasuke...
– Está bien, no pregunto más- me abrazó más fuerte y empezó otra vez a hacerme cariño en el pelo, esto me relaja tanto, un minuto y si...
– Kakashi…- murmuré y Sasuke-teme me levantó el rostro para verme.
– ¿Le pasó algo a tu papá?
– No, es que…- vamos Naruto, da tu mejor actuación, debes verte afligido –Tiene una deuda con Jiraiya.
– Entonces ese tipo quiere que la pague por medio de ti saliendo en esas fotos- pero qué tío más rápido. Asentí y volví a esconder mi rostro en su pecho. – ¿Es muy grande esa deuda?- volví a asentir, pero sin levantar la cabeza – ¿Tu padre a negociado con Jiraiya?
– Si, es qué…- traté de sonar depresivo, como si realmente fuese una cosa de vida o muerte.
– ¿Y cuánto es?
– No lo sé, Kakashi no quiere decírmelo, dice que son cosas en las que yo no debo meterme, pero me preocupa… y encima...
– Claro, ahora tú estás involucrado.
¿Cuándo diablos será el día en que me dejes hablar? –Si, no sé que hacer.
– Sabes que yo puedo ayudarte, en lo que sea…
Eso es justo lo que quería escuchar, supongo que este era el paso más difícil, ahora que está convencido, lo tengo en mi bolsillo.
Continuará...
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Dios santo, voy a terminar con un terrible dolor de espalda ¡20 hojas de Word en una sola noche! Tengo que organizar mis horarios… sí, fue largo este capítulo, pero no será el único, les adelanto que pronto llegará uno de casi 30 hojas :D Con respecto al capítulo 11 ¿Logrará Naruto conseguir lo que quiere? ¿Buscará venganza por todas las humillaciones que ha sufrido? ¿Se volverá gay como sus padres? xD En este capítulo me he divertido mucho, lo que me hizo reír como posesa fue eso de "Súper Uchiha" xDD
Muchísimas gracias por su reviews, estoy muy feliz de que les siga gustando el fic y que personas nuevas se den el trabajo de leerme. Muchas gracias a Brye, Shaty Ana, SmileSkuashSKII, kaRura-UchihaI-wtf, hiromihyuga24, Seiketo Nayset, camiSXN, PaddyandVicky, xx-gatita y saskenaru por sus comentarios, nos los respondo aún, pero los leo uno a uno y en serio me alegran el día :D
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Vi mis ojos en los tuyos y me llené de emoción. Sentí mis manos con las tuyas y creció mi ilusión. Con un beso; una despedida, se me rompió el corazón.
CON UN BESO
¡Próximamente!
14 Agosto 2011
http: / / leonadark. blogspot. com / 2011 / 07 / con-un-beso. html
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Esto ya se me hizo eterno, mejor termino de ver el cap 50 de FMAB n.n dudas, quejas, sugerencias y / o amenazas, bien recibidos. Se cuidan.
"…Mis misioneros en un campo extranjero…"
-VLV-
Leona Dark
0136 - 280711
