A/N: ¡Hola! Mil disculpas por la demora en publicar el capitulo. Es que he estado ocupada, escribiendo otros o estudiando. Pero aquí está el capitulo 10 :) Espero que sea de su agrado.

Monse-0.3: Si tienes, razón. Va causar tal revolución, que no hay quien la pare xD En esta historia decidí darles el mismo protagonismo en la rebelión tanto a Peeta, como a Katniss. Esa fue mi principal razón, para escribir la larga relación entre ellos. De ese modo, Peeta tendría más armas para defenderse y defender a Katniss. Quise igualar sus habilidades y posibilidad tanto como fuera posible, también quise cambiar el tema del voluntariado, pensando en causar un doble revuelo en Panem, al presentarse ambos voluntarios. Espero que te siga gustado y gracias :)

Celi Lectora: Muchas gracias. Trató de respetar los detalles básicos que me parecen importantes. Por ejemplo lo del enfrentamiento de Haymitch contra el Capitolio, en plena borrachera, me pareció que no podía faltar. Inconsciente o no, era un acto de rebelión de cierta forma. Tampoco quería dejar de explicar los Días Oscuros y el Tratado de la Traición, a veces hasta yo sino releo me olvidó ciertos detalles esenciales de cualquier historia. Me alegra que estés de acuerdo con que lo haga :) Aquí tienes el siguiente capítulo, me demore más de lo planeado en publicarlo. Lo acabo de terminar hace un rato.

Buenas Noches, que pasen un lindo domingo.

Los quiero.

Lucy


CAPITULO 10: EL COMIENZO DE UN CAMBIO

POV PEETA


"I could lift you up
I could show you what you want to see
and take you where you want to be.

You could be my luck
Even if the sky is falling down
I know that we'll be safe and sound
safe and sound.

I could fill your cup
You know my river won't evaporate
This world we still appreciate.

You could be my luck
Even in a hurricane of frowns
I know that we'll be safe and sound.
safe and sound
safe and sound
safe and sound

I could show you love
In a tidal wave of mystery
You'll still be standing next to me.

You could be my luck
Even if we're six feet underground
I know that we'll be safe and sound
you safe and sound.

I could lift you up
I could show you what you want to see
and take you where you want to be.

You could be my luck
Even if the sky is falling down
I know that we'll be safe and sound.

I could lift you up
I could show you what you want to see
and take you where you want to be.

You could be my luck
Even if the sky is falling down
I know that we'll be safe and sound.
safe and sound
safe and sound
safe and sound
safe and sound
safe and sound
safe and sound
safe and sound
safe and sound."

"SAFE AND SOUND"

CAPITAL CITIES


Solo una papeleta con su nombre. Una entre miles. Tuvo todo a su favor para no ser escogida. La niña dulce de doce años que Neyde, Katniss, mis hermanos, mi padre y yo cuidábamos no podía ir a los juegos. No debía ir a los Juegos.

¿Qué haría Katniss? ¿Qué haría Neyde? Ya habían perdido a su padre y esposo respectivamente. No soportarían otra perdida en su pequeña familia. Ya había visto en primera persona lo que sufrieron en el pasado, pero, con la perdida de Prim, quedarían destrozadas irremediablemente y todo por culpa del Capitolio. La herida en el corazón de Katniss había demorado demasiado tiempo en curarse tras la muerte del padre, y con seguridad sabia que siempre dolería. No quería ni imaginarme lo que supondría para ella perder a Prim.

Contuve mi rabia y tristeza ante tanta injusticia.

Por un momento me plantee la posibilidad de que tal vez yo podía protegerla en los Juegos, pero casi descarte la idea cuando el rostro de Katniss vino a mi mente. No le haría ningún bien a Katniss, yendo a los juegos ¿Qué sucedería si a pesar de mis esfuerzos de mantener con vida a Prim, ella moría y yo también? Nos perdería a ambos y sería mucho peor de lo la situación ya era. Por Dios, hoy le propuse matrimonio y ella acepto feliz con la idea de que dentro de unos años nos casaríamos para pasar el resto de nuestra vida juntos. Eso significaba que yo de verdad le importaba y que no le haría ningún bien sacrificándome en esa arena. Aunque si era asi ¿Quién protegería a Prim? Ella jamás cazó, no sabía usar un arco, porque le aterraba la sola idea de matar, aunque fuera a una simple ardilla. ¿Cómo iba a matar a una persona? Prim no sobreviviría al baño de sangre tal vez a la primera hora de los Juegos, ella no era fría y calculadora como la mayor parte de los tributos que vi por años en la pantalla y era tan pequeña, que sería un blanco fácil para cualquier tributo. Aunque tal vez, podría salvarla.

Toda la plaza quedo en silencio como pasaba cada vez que era elegido un niño de de doce años, pero luego de unos minutos se empezó a armar un escándalo y empezaron a murmurar y gritar mirando en dirección a las mujeres. No podía a ver a Prim desde donde estaba, cientos de cabezas taparon mi visión. Al principio pensé que hablaban por la injusticia que suponía todo esto, no creo que fuera eso, generalmente era más silencioso. Miré en dirección a donde estaba minutos antes Katniss y no la vi. Madge se movió nerviosamente en dirección al pasillo recientemente formado frente a ella. En ese momento cuando fije la vista en una chica con el pelo oscuro sujeto en una trenza y un vestido celeste, mi mundo se empezó a desmoronar de forma definitiva. No pude ver cuando ella llego a su hermana, pero los susurros y gritos de algunas personas me hicieron comprender que la situación era cada vez peor. Debí imaginarlo, debí imaginar que pasaría en cuanto escuche a Effie llamando a Prim. Katniss siempre estuvo dispuesta a sacrificarse por ella, desde que era pequeña. Pero ese conocimiento no hizo más fácil la situación para mí cuando escuche el grito ensordecedor de ella que se escucho en toda la plaza.

-¡Me presento voluntaria como tributo!

Apenas fui consciente de lo que sucedió después de eso.

Katniss, mi Katniss iría a los Juegos.

Me sentí enfermo y descompuesto. No podía estar pasando. No podía perderla, no a ella. La chica que amaba, mi amiga, mi novia, mi reciente prometida, la que planee que fuera mi esposa en un futuro. Ella era mi vida. No podía perder mi vida.

Lagrimas se derramaron de mis ojos contra mi voluntad casi sin ser consciente de eso. Sentía como si me hubieran arrancado una parte esencial de mí mismo, un parte sin la cual no podía vivir.

Pude ver a Katniss con un pie en el primer escalón que la llevaría al escenario. Y a Gale arrastrando a Prim que gritaba, gimoteaba audiblemente y le daba patadas a él, para que la dejara nuevamente en el suelo, sin éxito.

El rostro de Katniss estaba pálido, pero cuando cerró los ojos su expresión se recompuso y subió por las escaleras hasta donde la esperaba Effie. Fui consciente de que me perdí parte de lo que la acompañante y el alcalde dijeron, habían discutido sobre el protocolo que había que seguir, pero solo capte palabras sueltas, porque yo me encontraba literalmente destrozado.

Todos en la plaza se conmocionaron ante la escena que se presenciaron. Nuestro distrito no tenía voluntarios desde hace décadas.

-¡Bueno, bravo! ¡Éste es el espíritu de los Juegos! ¿Cuál es tu nombre? –La emoción en la voz de Effie me enfermo aún más, si era posible.

-Mi nombre es Katniss Everdeen. –Contestó segura y sin vacilar

-Apuesto los calcetines a que ella era tú hermana. No deseabas que te robara la gloria. ¡Vamos a darle un gran aplauso de reconocimiento a nuestro último tributo femenino, Katniss Everdeen!

¿Gloria? Morir en los juegos no tenía nada de glorioso, ni siquiera ser vencedor era glorioso.

Quería sacar a Katniss de ahí. Pero ¿Cómo? Ya era demasiado tarde. Iría a los juegos de todas formas. En ese momento, desee ser mujer para ocupar su lugar. Pero no podía hacerlo. Mi única oportunidad de intentar salvarla era ir con ella a los juegos.

Nadie aplaudió. La multitud, yo incluido, se limitó a estar en silencio para demostrar su descontento por todo el sistema en general.

Mientras yo miré con ojos llorosos a Katniss, inició algo inesperado a mí alrededor, no supe quien inicio la cadena, pero casi todos en la plaza empezó a llevar los tres dedos centrales de la mano izquierda a sus labios, luego elevaron sus manos al cielo en dirección a Katniss. La última vez que yo hice el gesto fue cuando enterramos los restos del padre de Katniss y Prim en el bosque. Y ahora ese gesto de respeto y despedida estaba dirigido a Katniss, por la gran valentía y sacrificio que demostró al reemplazar a su hermana. Sin dudarlo, yo hice lo mismo.

Katniss buscó entre la multitud hasta toparse con mi mirada. La vi tan frágil en el momento que posó su mirada en la mía, pude notar en su expresión el momento exacto en el estuvo a punto de derrumbarse. Pero aún asi se mantuvo firme y aparentemente tranquila o indiferente, según el punto de vista. Entera. Al menos eso podría parecerles a los demás. Seguramente deseo que nadie la viera destruida, como en realidad se sentía. Pareció resignada ante lo que le tocaría vivir en los próximos días o semanas. Sus ojos me miraban con dolor, pena y culpa solo nos separaban escasos siete metro

Seguí con mis dedos señalando hacia Katniss, todos mantuvieron ese gesto de respeto, admiración y despedida a ella, por lo que pareció una eternidad. Solo que no sería una despedida para mí, no la pensaba dejar sola para enfrentarse posiblemente a una muerte segura. Nuestros sueños y nuestro futuro quedaron hechos pedazos en el momento que ella se presento voluntaria. Pero, sin importar el modo, me aseguraría que Katniss sobreviviera. Trataría de mantenerla con vida a costa de mi vida, y si ella moría, moriría con ella. Pero estaríamos juntos. Correr ese riesgo valía la pena. Por ella, seria fuerte y valiente. Por ella, rompería mi alma y dejaría mis valores de lado, al ser parte de un maldito Juego que siempre odie.

Matar.

Siempre odie esa palabra, pero si matando conseguía mantener a mi Katniss viva, lo haría. Porque no existía nada en el mundo que me importara más que ella.

Katniss apartó la mirada de mi rostro demasiado rápido, como si no tolerara verme un segundo más.

Miró al frente, evadiendo a todos. Luego elevó su mirada al cielo como si no hubiera nada más interesante que las nubes moviéndose lentamente en el cielo azul.

-¡Maravilloso, que emocionante es este día! ¡Pero aún queda más emoción! Es hora de escoger a nuestro tributo masculino.

El cuerpo de Katniss se tensó al escuchar eso.

-El tributo masculino de este año es… Rory Hawthorne.

Mi boca se abrió de la sorpresa, Rory, el hermano menor de Gale.

Era injusto ¿Cómo podían salir escogidos dos niños de doce años en una sola cosecha?

Ni Prim, ni Rory merecían ir a los Juegos.

Pero aun asi… Pensé. Con o sin Rory, lo hubiera hecho de todas formas.

Busque a Gale con la mirada unos segundos quien había vuelto a su fila en su ubicación anterior, lo vi sorprendido y en estado de shock mirando al escenario. Asentí imperceptiblemente y antes de que se le ocurriera a él tal vez presentarse voluntario como Katniss lo había hecho por su hermana, me puse en movimiento. Corrí mientras todos los chicos sorprendidos, se movían de sus lugares para darme espacio.

Llegue al pasillo lateral al escenario en escasos cuatro minutos y me detuve frente a los Agentes de Paz que se acercaban a donde estaba Rory.

-Es innecesario. No toquen al chico. –Les dije con voz firme y agitada por la falta de aire y la corrida– ¡Yo… yo me presento voluntario como tributo! –Grité a todos los presentes sin vacilar y con más seguridad que antes.

Interiormente, me repetí que era lo correcto, que no podía abandonar a Katniss. Le prometí cuidarla y estar con ella, siempre. Le prometí que nunca dejaría que nada malo le ocurriese. Le prometí que nunca la dejaría ir de mi lado, que la seguiría al mismísimo infierno de ser necesario. Los Juego del Hambre no se alejaban mucho del infierno precisamente.

Por otra parte, estaba librando a un niño indefenso e inocente, con toda una vida por delante de ir a los Juegos.

Si el voluntariado de Katniss se convirtió en un revuelo de gritos y murmullos en la plaza, el mío terminó por hacer estallar una bomba entre todas personas congregadas.

Jamás hubo dos voluntarios en una misma cosecha en nuestro distrito, y tal vez ni siquiera en los otros distritos los hubo. Excepto en el 1, 2 y 4 que en su mayoría veían el ser vencedor como ganarse la gloria y una posibilidad de cambiar de vida.

Dos voluntarios en un distrito como el nuestro era algo inédito. Seguramente esto sorprendería a todo Panem cuando pasaran las repeticiones.

Los Agentes de Paz me rodearon y me escoltaron hasta la escalera sin emitir palabra. Subí los escalones con paso decidido y llegue al escenario. No me atreví a mirar a Katniss por miedo a su reacción.

Me detuve al lado de Effie. Me costó creer lo que sucedió. Desee que todo fuera una pesadilla para luego despertar y descubrir que todo estaba bien. Que Katniss y yo estábamos a salvo. Pero sabía que era real. Tan real que dolía, solo de pensarlo.

Pero no por eso, me iba a arrepentir de mi decisión. Por el contrario. Estaba más que seguro de lo que hice.

Miré de reojo a Katniss, pero no me atreví a mostrar emoción alguna en mi rostro. Ella no dejo de mirarme, sus ojos brillaron por las lágrimas no derramadas. Me sentí mal, no soportaba verla sufrir. Si hubiera podido la hubiese abrazado para reconfortarla y decirle que todo estaría bien, aunque fuera la mentira más grande del mundo.

-¡Este día es cada vez más emocionante! Este es el gran espíritu de los juegos. ¡Dos voluntarios! –Chilló emocionada. – ¿Cómo te llamas?

-Peeta Mellark. –Contesté. Intenté sonar calmado e imperturbable, como Katniss.

Effie no tuvo tiempo de preguntar o decir nada más porque los gritos y los pesados pasos de Haymitch la interrumpieron.

-Esa valentía. Todos ustedes, mírenlos bien. –Gritó señalando a la plaza. Apartó a Effie casi de un empujón y se colocó entre nosotros. El olor a alcohol desde cerca era insoportable. –¡Me gustan!

Mire alternativamente de él a Katniss, y de Katniss a él nuevamente, sin entender que hacía, jamás lo vi intervenir en ninguna cosecha anteriormente. Nos tomó a ambos de por los hombros y Katniss me miró como si me preguntara que hacer, ella tenía toda la intención que tomar una medida drástica con la intención de apartarse de él, pero yo negué con la cabeza levemente indicándole que no hiciera una escena justo en ese momento.

–Mucho... coraje. ¡Más que vosotros! –Nuestro mentor gritó triunfalmente. Nos soltó y se caminó hacia adelante. Ante la fuerza de Haymitch al soltarnos nos desestabilizamos un poco y chocamos de costado, quedando uno al lado del otro. Casi sonreí ante esa oportunidad que nos dio el hombre borracho sin proponérselo. Ansiaba sentirla a mi lado. Katniss suspiró audiblemente. La mire por primera vez abiertamente, pero confundido por la escena del hombre. Aproveche la distracción para tomar la mano de Katniss disimuladamente unos segundos. Por un segundo se relajó, pero Haymitch seguía gritando y eso nos hizo volver a la realidad a ambos. Nos apartamos rápidamente y miramos hacia el frente. Vimos como él dejó de señalar al público, para señalar a las cámaras colocadas en lugares estratégicos de la plaza.

-¡Ellos tienen más coraje que ustedes!

¿De verdad estaba tan borracho que era capaz de meterse con el Capitolio? Eso me asusto por un momento. Era un acto muy arriesgado.

Pero eso no duro mucho más, porque en cierto momento Haymitch se cayó del escenario desmayado. Cuatro Agentes de Paz buscaron una camilla y se lo llevaron, seguramente al tren.

Toda la plaza quedó sumida en un silencio absoluto, hasta que Effie habló y llamó al Alcalde, quien leyó el final del Tratado de la Traición.

Luego él pidió que nos saludáramos formalmente, dándonos una excusa más para estar más cerca. Nos paramos frente a frente, fijamos la mirada en la del otro y poder ver sus hermosos ojos grises hizo que por un momento, todo se volviera más soportable. Ella tomó mi mano y yo presione su mano con ternura al principio y luego aumente la presión un poco más, con la esperanza de infundirle animo y que se diera cuenta que no estaba sola, que yo la protegería y cuidaría, que estaríamos juntos pasara lo que pasara, que éramos un equipo.

Katniss me miró apenada y supuse que yo debí tener una expresión similar a la suya al cabo de unos minutos.

Nos separamos, cuando empezó el himno de Panem. Y nos volvimos a posicionar en nuestros sitios anteriores, derechos y con nuestra frente en alto. Conté los segundos para que todo ese circo inicial acabara y poder subir al tren donde podría descargar y dejar salir todas mis emociones negativas de una buena vez.

Cuando terminó el himno, Effie dijo unas palabras finales de despedida a todos los presentes. Por protocolo se pidió una despedida y felicitación a los tributos que representarían al Distrito Doce. La situación que antes se presentó con Katniss, se repitió. Solo que en esa oportunidad, fue generalizada, todas las manos, de todas las personas se alzaron a nosotros dos. Tal vez el hecho de que él propio vencedor del Segundo Vasallaje de los Veinticinco, se haya atrevido a decirle algunas cosas al Capitolio, los envalentono, porque, nadie se negó a imitar el gesto. Nos despidieron a Katniss y a mí. Hasta la gente que yo sabía que despreciaba a uno o al otro, lo hizo.

Una sensación extraña a la que no conseguí darle nombre me embargo por dentro. Sentí como si algo nuevo estuviera a punto de ocurrir, pero sin tener la certeza de que era exactamente, tampoco si nos favorecería o nos jugaría en contra. El tiempo lo diría.


Traduccion de

"Safe and Sound"

CAPITAL CITIES


SANOS Y SALVOS

Podría animarte
Podría enseñarte lo que quieras ver
y llevarte a donde quieras estar.

Podrías ser mi amuleto de la suerte
Aunque el cielo se esté cayendo
Sé que vamos a estar sanos y salvos
Sanos y salvos.

Podría rebosar tu copa
Sabes que mi rio no se va a evaporar
Este mundo aún lo apreciamos.

Podrías ser mi amuleto de la suerte
Aunque el cielo se esté cayendo
Sé que vamos a estar sanos y salvos.
Sanos y salvos.
Sanos y salvos.
Sanos y salvos.

Podría demostrarte mi amor
En una ola de misterios
Y aún estarías a mi lado.

Podrías ser mi amuleto de la suerte
Aunque el cielo se esté cayendo
Sé que vamos a estar sanos y salvos
Sanos y salvos.

Podría animarte
Podría enseñarte lo que quieras ver
y llevarte a donde quieras estar.

Podrías ser mi amuleto de la suerte
Aunque el cielo se esté cayendo
Sé que vamos a estar sanos y salvos.

Podría animarte
Podría enseñarte lo que quieras ver
y llevarte a donde quieras estar.

Podrías ser mi amuleto de la suerte
Aunque el cielo se esté cayendo
Sé que vamos a estar sanos y salvos.
Sanos y salvos.
Sanos y salvos.
Sanos y salvos.
Sanos y salvos.
Sanos y salvos.
Sanos y salvos.
Sanos y salvos.
Sanos y salvos.