¡Hola a todos! ¡Siento la tardanza!

Mi portátil se estropeo y estuve sin poder continuar las historias tanto tiempo, ay.

Pero bueno, ya estoy aquí de nuevo.

¡Último capítulo! ¡Disfrutadlo!


- ¿Puedes explicarme esto?- Preguntó con un tono autoritario mirándolo fijamente desde ahí arriba muy serio, extremadamente.


- ¿Qué he de explicarte?- Se recostó contra el respaldo mirándolo por encima sin mucho interés, posando su mirada por cada rincón de la habitación distraído, como si no fuese con él.

Un periódico de pronto cayó violentamente sobre su regazo sobresaltando al susodicho levemente. Bufó mirando a su agresor de prensa y luego tomó el periódico con desgana, lo sostuvo unos segundos y lo arrojó contra la mesa sin ningún preámbulo levantándose para intentar entender qué diablos quería, aquello no era de su incumbencia.

- ¿Has venido solo para enseñarme un periódico en el que salimos…?- Esa manía de no dejar hablar parecía que se transmitía.

- John y tú.- Completó juntando sus manos en la parte trasera de su espalda en gesto elegante.- En una actitud… Bueno. No sabía de esos gustos tuyos hermano.- Dejó una de sus manos allí colocadas y otra la movía grácil a medida que hablaba, terminando por dejar una pequeña pizca de sorna en su tono.- Bueno, ni de que tuvieras gustos.

- No me hagas repetir de nuevo y voy a completar esto. ¿Has venido solo para enseñarme un periódico en el que no sale nada de tu incumbencia?- Enarcó su singular ceja con desaprobación, estaba cansado de que Mycroft por ser el mayor se creyera con total libertad para venir allí y entrometerse en cosas fuera de su jurisdicción, pero claro, para él todo entraba dentro.

- Oh Sherlock.- Trató de calmarlo sonriendo levemente, ni que estuviese allí para hacerle sentir incómodo… Qué pensamientos más descabellados los de su hermano…- Deberías de entender que eres un icono público, y tu imagen social es muy importante, no querrás que le suceda nada malo a John.- Explicó levemente mirando por la ventana.

- Ya entiendo, no quieres que te relacionen conmigo y un asunto así.- Lo miró de frente obligándolo a mirarle.- Te importa "tú" imagen social.

- No te equivoques.- Carraspeó levemente mirándolo y estirando sus finos labios.- Solo me preocupo por ti.- Solo recibió una pequeña risa por parte de su hermano menor.

- Oh, cierto, tu corazón se haría pedazos…- Siguió riendo sin poder evitarlo, eso de ver a su hermano borracho al llegar a su casa por motivos de un caso… Bendito alcohol, bueno, no tan bendito…

- Es en serio Sherlock.- Repitió volviendo a recobrar la seriedad que requería aquello y Sherlock fastidiado también lo hizo.- Nunca pensé que algo así pudiese suceder, o al menos por tu parte.- Alzó ambas cejas unos segundos volviendo a colocarlas en su sitio en gesto algo sorprendido.

- ¿Por mi parte?- Eso no le había gustado nada, ¿qué se pensaba que era él? Un… Vale. Sí.

- Sí, en John era muy probable que sucediera pero en ti… Jamás me esperaba que fueses capaz de albergar algún tipo de… Sentimiento.- Buscó las palabras adecuadas para contestar aquello con la más clara información posible, por lo que intercaló pausas bastante claras entre sus pensamientos torciendo la boca un momento. ¿Qué le iba a decir él acerca de ello? ¿Sabía acaso qué significaban o en qué consistía alguno? Definitivamente no.

- No eres el más adecuado para hablar de ello hermanito.- Comentó con una sonrisa burlona de nuevo.- Es más, creo que por ello soy el vencedor aquí.- Creó el desconcierto en la cara de su hermano sin entender lo que acababa de decir.- Ya hay algo que yo sé, y tú no Mycroft.- No se enorgullecía de ganarle en ello, pero la cara de fastidio y risa que le obsequió mereció la pena.

- Bueno.- Esquivó la mirada del detective sin enfrentarla, realmente no era algo que a su hermano le incumbiese, pero lo de él con John era diferente, eso sí le incumbía, claro, era el mayor. - No me digas que…- Murmuró con los ojos algo abiertos al ver su rostro, oh dios mío, Mycroft… ¿Con sentimientos? Alerta roja.- Esto es una plaga.

- Y que lo digas hermanito.- La dirigió ahora compresiva hasta los ojos azules de Sherlock, con una simple sonrisa que le hizo desviarla de nuevo.- Es hora de irme.- Esquivó seguidamente el poder entablar una conversación acerca, pero era cierto, ambos estaban distintos… Daba grima.

- ¿Ya te vas Mycroft?- Preguntó una voz a su espalda proveniente del rubio que lo miraba desde la puerta de la cocina cómo se encaminaba hacia la puerta. En un momento de la conversación dónde estaban los tres, John se había marchado a preparar té para dejar que Sherlock hablase tranq… Hablase con su hermano. Ya lo sabía. Bueno, medio mundo lo sabía ya.

- Sí, no quiero quitaros tiempo tortolitos.- Cogió su paraguas como siempre, estúpidamente burlón, y abrió la puerta de su casa sin esperar que su hermano le abriese por… cortesía, asegurando el rostro torcido de John y los ojos entrecerrados de su hermano.

- Ten cuidado Sherlock, yo ya te he advertido.- Recordó aún mirando al moreno, de una forma u otra, era su hermano, tenía que cuidar de él.

- No hace falta que lo hagas Mycroft, sé cuidarme por mí mismo, así que, correré el riesgo.- Tomó a John de la mano ante la mirada de éste y penetró en la cocina, escuchando la puerta cerrarse con un suave golpe no muy ruidoso, su hermano y lo meticuloso que era

- Mycroft me saca de quicio.- Soltó su mano apoyándose en la encimera resoplando, John había escuchado la conversación y la verdad, le llenaba de felicidad haberlo escuchado.

- Tú también me sacas de quicio a mí.- Trató de quejarse colocándose a su lado, y evidentemente, recibió una mirada de reproche.

- Ah, ¿y tú a mí no?- Enarcó una ceja soltando una risilla para volver a mirar hacia el frente, había cambiado tanto todo desde aquel día en el hospital… Habían pasado casi 6 meses de ello.

John apoyó la cabeza en su hombro sutilmente y enlazó una de sus manos con las del moreno desde aquella posición a su lado. El menor de ambos descendió la mirada para verlo apoyado en su hombro y sonrió levemente. Volteó hacia él haciendo que levantase la cabeza de su hombro y quedó enfrente suya, buscando sus labios con afán y lo que había descubierto era eventualmente cariño. No se imaginaba hacer nada de esto con nadie, le resultaría tan tonto y vergonzoso, que por ello con John funcionaba.

- ¿Está bien Mary?- Preguntó separándose para acariciar con soltura la mejilla del doctor.

- Sí.- Suspiró tranquilo esbozando una sonrisa cansada.- Se ha curado bien su infección de la cicatriz del apendicitis.

- Bueno, lo importante es que se ha recuperado bien.- Trató de tranquilizarlo, parecía cansado.- Deberías de descansar.

-¿Descansar?- Enarcó una ceja pasando una mano por su nuca provocándole una sonrisa que no era de gracia. Súbitamente lo agarró con fuerza por el cuello de la camisa y lo acercó a él violentamente.- ¿Para poder estar con Jeffrey?- Frunció ésta vez el ceño, estallando las risas del moreno. Subió sus manos hasta los cuellos del jersey del rubio imitando su acción y lo agarró de la misma forma poniéndolo frente a frente.

- ¿Ya estamos con esas?- Rió suavemente intentando pegarlo a él.

- Aún no me diste una explicación.- Bufó sin dejarse acercar, después de 6 meses aún no había conseguido saber nada, al menos sí que se marchase de su vista.

- John.- Se quejó resoplando.- ¿Otra vez de nuevo?- Su voz sonaba cansada, y solo recibió como respuesta las cejas de John aún más fruncidas.- No quería quererte.- Apretó el agarre aún más, ésta vez con real violencia, consiguiendo pegarlo totalmente a él y sujetarlo, probablemente si no fuese por estar tan atónito lo consiguió.- Solo se me ocurrió olvidarte, pero... No sé hacerlo.- Hizo una mueca teniéndolo sujeto a la fuerza a centímetros de él.

- ¿Tanto tiempo sólo para eso?- Comenzó a reír, realmente estaba conmovido y tenía ganas de abrazarlo, pero no quería que ganara.

- Ves, me sacas de quicio.- Lo soltó de pronto fastidiado, echándose hacia atrás. John se quedó boquiabierto tratando de hablarle, ésta vez se había pasado...

- Sherl...- No pudo terminar.

Lo volvió a tomar del cuello del jersey con la misma violencia, pero ésta vez estampó sus labios contra los suyos encajándolos a la perfección. Con la fuerza que le ejercía, lo empujó con fuerza hacia la pared golpeándolo sin ningún pudor, tampoco reprimiendo las ganas que se demostraban en besos y mordiscos por ambos labios.

- Eres detestable.- Consiguió decir con la espalda desnuda sintiendo el frío correr por ella a la vez que una lengua sedienta de mordiscos por todo su cuello. Dejó escapar un suave gemido.

- No demuestras lo mismo.- Respondió metiendo su mano fría por debajo de su pantalón, dejándole sentir el contraste de frío-caliente.

- Eres... detestable.- Volvió a decir entrecortadamente, dejando escapar pequeños suspiros entrecerrados. Llevó una mano a la nuca del moreno y lo obligó a besarlo. Se separó unos segundos mordiendo el lóbulo de su oreja con inquina.

- Yo también te quiero.- Susurró haciendo que se estremeciese, y mirándolo fijamente, pudo ver una lágrima que descendió por su mejilla.

Subió ambas manos hasta su nuca, dejando lo que estaba haciendo para besar el camino por dónde iba esa lágrima y con ella en un labio inferior, dársela a beber. Así lo hizo, y así lo seguiría haciendo.

- Yo si que te quiero Sherlock.- Sonrió suavemente con la cara entre las manos de su detective y el corazón latiéndole a mil, aún no se acostumbraba a escuchar algo así, y menos a sus reacciones puntuales.

Sí, cada vez que podía lo besaba o la pared y el sofá eran testigo de ello, pero aquellos momentos de confidencialidad en los que Sherlock dejaba escapar de entre sus labios esas palabras... Eran más de lo que John podría haber pedido.


Gracias a todos por seguir ésta mi historia a lo largo de ella...

¡Espero que les haya gustado tanto como a mi escribirla y leeros por las reviews Jaja!

Un saludo a todos, y gracias de nuevo.