¡Aquí está!

El último drabble de Junior; en lo personal, este me gustó bastante, así que, a ver que les parece... Un poquito de angst, pero deja un regusto de esperanza al final.

... Solo un poco.

¡Gracias por haber leído este shuffle!


Bonus Track! Máscaras – El Cuervo de Poe

Sin importar su nombre, él no cambia. Sin importar su nombre, todavía es el aprendiz de Bookman.

Cierra los ojos, los abre, los cierra de nuevo. Uno queda en la oscuridad, el otro—bueno, también. Sus ojos humanos están vendados, ve con los ojos de un historiador y quema trocitos de papel en los que están escritos los sentimientos que no debería tener.

La culpa hace un agujero, cava dentro de su estomago y entonces vuelve el dolor; solo que no puede doblarse sobre él mismo y vomitar sangre; dejar que entre la bilis y la saliva se escapen las palabras que desea desesperadamente confesar.

Pero, ¿para qué? Ya es un hombre condenado, bailará en la soga de los suyos o de ellos; el baile de los ahorcados. Pero, ¿morirá sonriendo o llorando? ¿Realmente importa cuál sea si ninguna es verdad?

Se sujeta el estomago, la oscuridad de esta guerra se los está tragando.

Lenalee se esta demacrando, como la niña de los zapatos rojos, y Allen es un payaso cuyo maquillaje no puede esconder la lágrimas, al menos no de él; Kanda cada vez se está alejando más, más y más rápido, Marie, Krory, Miranda… Todos están siendo devorados por ese manto oscuro que los Noah cargan como bandera sobre sus hombros.

Él no tiene ninguna insignia, más que un hueco en el corazón, prueba de a lo que renuncio por esa ambición de conocimiento; pero la cruz de su pecho quema como una verdadera inocencia en el cuerpo del pecador…

Pronto se convertirá en una pila de sal y lamentos, como todos los demás. No se engaña a sí mismo, sabe quien tiene las oportunidades de ganar la guerra. Pero los humanos, los de verdad, de carne y hueso y alma y corazón, son una baraja de posibilidades infinitas, solo es cuestión de jugar bien sus cartas, así se quede solo al final, no cambiara de bando.

No esta vez. Por una sola única vez quiere pertenecer al montaje, mezclarse entre los personajes y dejar que su máscara le carcoma la cara, le arranque la piel a pedazos y devore sus sueños, masticándolos con dientes de mentira…

Así la vida se escurra en lágrimas, no los abandonara.


Para una experiencia completamente diferente, intenten leer este capítulo con la canción de Mahou Kagami del grupo Radwimps de fondo—cambia todo. :D

Y ahora, por ninguna otra razón más que porque a mí me cae bien, el siguiente shuffle será... *redoble de tambor*

¡Howard Link!