CAPITULO 11: SOLO PARA TI
Suspiro. Aquella tarde el campo de Quidditch lucia particularmente hermoso, o quizás era que él se sentía destrozado por dentro, que la simple vista de un lugar tranquilo y ajeno a la pena que pasaba su corazón, le resultaba simplemente hermoso, simplemente perfecto...
Aquella tarde había decidido ir y volar un rato en su escoba, quizás así lograría despeja su atribulada mente mientras lo esperaba, pero al llegar, lo único que atino a hacer fue sentarse en las elevadas gradas para contemplar el estadio pensativo: Tampoco tenía ganas de volar, y la única razón por la que quizás estaba ahí, era por que en realidad deseaba verlo, en verdad lo necesitaba...
Suspiro de nuevo. Desde que habían salido de aquélla estancia en el sexto piso, y aun ahora, lo acompañaba una extraña sensación de vació, de melancolía... Suspiro una vez mas y cerro los ojos en un intento de apartar aquellas sensaciones que no le eran en nada extrañas, y que muy al contrario, sentía como un cruel castigo por parte de los dioses (Claro, eso si existía un dios...).
Flash Back
- ¡Deben prometer que jamás volverán a ese lugar! – les apremio Hermione una vez que la puerta de aquélla estancia se cerro tras ellos.
- ¿Por qué estas tan nerviosa, Hermione? – le pregunto Ron sin comprender.
- ¡Prométanlo! – le atajó la chica mirándolo con dureza.
- ¡Esta bien Hermione, no te pongas así! – se apresuro a decirle Ron – Te lo prometo –
- Tu también Harry – Harry la miro por algún tiempo antes de contestar: Estaba algo pálida y lucia extrañamente nerviosa¿Qué rayos era ese Espejo de la Nada? - ¡Debes prometerlo, Harry! –
- Ya tranquilízate Hermione, te lo prometo, no volveré a venir a este lugar – Hermione lo miro suspicaz, pues lógico era que no creía en aquellas palabras que tan fácilmente había escuchado, conocía muy bien a su amigo como para dar por sentado que cumpliría su promesa...
- Va en serio Harry: Debes prometer que te mantendrás alejado de este lugar – le advirtió con mirada recelosa.
- ¿Por qué estas si Hermione¡¿Qué rayos era ese espejo! – inquirió Ron que no comprendió en nada la actitud de la chica.
- Es verdad Hermione, si nos haces prometer no volver a este lugar, es justo que nos expliques el ¿Por qué? – la voz de Harry no dejaba ni un asomo de duda ante lo que pedía, sin duda alguna estaba decidido a obtener lo que deseaba.
Hermione suspiro y por algunos segundos Harry creyó que su amiga buscaba las palabras exactas para poder explicárselos, y no se equivocaba...
- Escuchen – dijo por fin con aire resignado – Es demasiado difícil explicar lo que realmente hace el Espejo de la Nada, aun que también es llamado: El Espejo de las Almas, ya que se dice que si te paras a determinada distancia, puedes ver tu propia alma e incluso platicar con ella, de igual manera se dice que si dices en voz alta el nombre de alguien que ya a muerto, su alma aparece en el espejo y pueden hablar... – se detuvo para ver la reacción que esta información causaba en los dos chicos que tenía delante: Harry parecía pasmado, y Ron... Bueno, estaba confuso como siempre.
- Pero entonces no seria: El Espejo de la Nada, simplemente: El Espejo de las Almas – inquirió Ron.
- No Ron, por que el espejo tiene otra función, quizás la mas peligrosa y la razón por la que se le nombra: El Espejo de la Nada –
- ¿Cuáles son esas 'Otras funciones'? – inquirió de inmediato Harry.
- No lo se muy bien, tengo entendido que si El Espejo Oesed, y El Espejo de la Nada, se reflejan, tiene un efecto muy curioso... –
- Pero Hermione, El Espejo de la Nada¡¡No refleja nada! – Hermione le lanzo una mirada fulminante al chico pelirrojo que de inmediato pareció comprender que otra vez estaba guiándose por lo que las cosas aparentaban, y que había algo mas oculto.
- ¿Qué efecto produce? – pregunto Harry evitando que una nueva pelea diera inicio entre sus amigos.
- Antes que nada debes de ponerte de modo que ambos espejos capten tu esencia... No se exactamente lo que eso significa pero me imagino que se refiere a que debes de quedar viendo hacia ambos espejos; Se dice que mientras El Oesed muestra lo que mas deseas, el Espejo de la Nada lo vuelve realidad... – se detuvo nuevamente para ver las expresiones confusas de los chicos – Yo tampoco se exactamente lo que significa, el libro en el que lo leí no lo explicaba mas detalladamente, solo decía que el mismo efecto tiene si se hace con el Espejo de los Muertos: Vuelve tus peores temores una realidad – Harry miro a Hermione instintivamente, casi como si quisiera descubrir algo que su amiga estuviera tratando de ocultarle, mas como siempre, Hermione supo sostenerle aquella mirada.
End Flash Back
Hasta ahora había mantenido su promesa de no acercarse al sexto piso, pero mas que nada por que Hermione había vuelto a escoltarlo con recelo... Quizás lo dejo ir solo a ese lugar por que sabia que tenía mas ganas de ver a Draco que de escabullirse a la estancia donde se ocultaban aquellos espejos.
La verdad era que desde que habían salido de aquel lugar, una pregunta rondaba su mente¿Qué demonios hacían esos espejos ahí? Sabia que dos de ellos no eran nada peligrosos, pero¿Y el tercero, el Espejo de la Muerte si que lo era.
Una suave brisa soplo en aquel momento agitando su alborotado cabello. Suspiro y cerro los ojos una vez mas: Recordó que durante su sueño escucho las voces de su padre, de su padrino y de Lupin, pero estaba seguro de que aquello no había sido un sueño, además, Ron y Hermione también escucharon claramente sus voces cuando lo siguieron en busca de aquélla misteriosa puerta... Quizás solo estaba desilusionado, la verdad era que se había hecho muchas ilusiones de poder ver a su padre y sus amigos una vez mas como lo hizo en el pensadero de Snape, que no reparo en lo peligroso que significaba llevar hasta ahí a sus amigos...
Otro suspiro escapo de sus labios, pero esta vez fue un suspiro impregnado de tristeza y dolor. Ahora tenía otra duda que alargaba mas su ya larga lista de inquietudes¿Por qué salieron de esa habitación las voces de su padre, su padrino y Lupin cuando eran jóvenes?
Otro suspiro, pero esta vez fue acompañado de una risita irónica¿Quién diría que El Gran Harry Potter se pasaba sus días en Hogwarts suspirando melancólico? Lo único cierto era que eso se había vuelto una acción inconsciente, sabia que lo hacia muy a menudo, y de hecho Hermione ya se lo había hecho ver, mas no podía evitarlo, de verdad no podía, sentía que al suspirar descargaba en algo aquellas ganas incontenibles de llorar, de golpear a alguien, de echar todo a la basura y salir corriendo... Volvió a sonreír irónico, pero sabia que era la verdad, aun no estaba preparado, pero no era que no estuviera preparado para pelear, le daba lo mismo tener que pelear contra Voldemort, y mas de una vez deseo que en su siguiente encuentro lo matara y lo librara de todo aquel dolor, no, sin duda alguna no temía a la muerte, si no a la vida... Para lo que no estaba preparado era para ver morir a mas gente, no lo soportaba, y no lo soportaría...
- 'Entonces permíteme ayudarte, deja de pelear solo y permíteme estar a tu lado...' – Harry había levantado la mirada al escuchar aquello, y se había topado con un par de hermosos ojos grises que lo miraban con tristeza y preocupación – 'Ya no llores, ya no hay razón para que cargues con eso tu solo, permíteme ayudarte y estar a tu lado; Quizás no pueda hacer mucho, por que eres tu quien debe lidiar con ello, pero por lo menos déjame estar a tu lado, y si te caes y sientes que no puedes volver a levantarte, entonces permíteme ser yo quién te ayude a levantarte, permíteme prestarte mi hombro para que llores si es lo que deseas, o incluso si ya no puedes, déjame ser yo quien te cargue mientras recuperas fuerzas para continuar, simplemente permíteme estar ahí para ti' –
Aquello lo había asustado mucho¿Y si Voldemort lo lastimaba a él también? No lo soportaría, simplemente no lo soportaría, mas en sus palabras encontró el consuelo que tanta falta le hacia...
Volvió a sonreír al recordar que le había costado un poco de trabajo convencer a Hermione para que lo dejara ir solo al campo de Quidditch aquélla tarde, y aun que al principio la chica se veía renuente a ayudarlo, como siempre termino accediendo. Puso como pretexto que Ron aun no se había puesto al corriente con sus deberes, y sin darle tiempo para defenderse, se lo llevo arrastrando hasta la biblioteca (Literalmente), lugar donde según ella, el pelirrojo podría concentrarse para terminar; Ron protesto y dijo que Harry tampoco había terminado sus deberes y que bien podría acompañarlos, pero la chica lo ignoro y lo siguió jalando hacia la biblioteca mientras este pedía con desesperación que alguien lo ayudara.
Amplio mas su sonrisa, pues en ese mismo momento recordó cuando al dirigirse solo hacia la torre de Gryffindor, recibió la respuesta de Draco...
Flash Back
- ¡Es verdad, Hermione! – se quejo Ron mientras contemplaba a la chica sentada delante de él en la mesa del Gran Comedor a la hora de la cena.
- ¡Eres un idiota, Ronald Weasley! – le espeto la chica, y tras tirarle encima el jugo de calabaza, salio como un bólido del Gran Comedor mientras todos en la mesa de Gryffindor permanecían callados ante aquélla particular escena: Sabían que Ron y Hermione discutían constantemente, pero aquélla noche ambos parecían seriamente molestos.
- ¡Mujeres! – soltó Ron maldiciendo por lo bajo.
- Tu tuviste la culpa, Ron – le dijo Harry con tono tranquilizador, pero eso no evito que su pelirrojo amigo se sintiera agredido.
- ¡Ahora estas de su lado! – salto molesto, pero con el mismo tono bajo que él y Hermione habían empleado mientras discutían para que el resto de las Casas no se dieran cuenta - ¡Me empapo de jugo de calabaza! –
- ¡La llamaste: 'Ratón de biblioteca' y 'Pesada'¡¿Qué esperabas! – repuso Harry mientras tomaba sus cosas con gesto cansado.
- ¿A dónde vas? – le pregunto Ron confuso.
- Necesito terminar mi tarea de Herbología, Transformaciones y Pociones para mañana; Te veo en la sala común – y sin darle tiempo a su amigo de levantarse para alcanzarlo, abandono el Gran Comedor.
La verdad era que desde que habían vuelto del sexto piso, Harry se había sentido extrañamente vació, extrañamente melancólico y no estaba de buen humor como para escuchar a Ron quejarse de algo que él mismo había ocasionado por su falta de prejuicio, además, ver a sus dos mejores amigos peleándose no ayudaba mucho a mejorar su humor...
- ¿Harry Potter? – Harry se detuvo al escuchar su nombre, y al volverse contemplo a un tembloroso chico de Slytherin que sin duda alguna era de primer curso, y que algo pálido, lo contemplaba con recelo.
- ¿Si? –
- Me pidieron que entregara esto a Harry Potter... – murmuro tendiéndole una carta, la cual Harry tomo de inmediato creyendo saber quien la había escrito, mas antes de poder preguntárselo, el chico hecho a correr hasta perderse en un oscuro pasillo.
- ¿Qué rayos le pasa? – murmuro al verlo alejarse a toda prisa y con paso nervios, mas decidió no prestarle atención por ahora y concentrarse en la carta que ahora tenía.
Reconocía la fina y elegante letra de Draco, pero aquella carta era mucho mas corta que las demás:
Harry:
Me parece buena idea el lugar que has elegido; No puedo esperar para verte...
Cuídate.
Draco Malfoy
Bien, la carta era corta, mas su contenido no lo decepcionaba...
End Flash Back
Bien, esa era la historia de su vida las ultimas 24 horas¿Acaso podía sentirse aun mas confuso? Una vez mas suspiro, pero el suspiro no alcanzo a salir por completo de su boca, pues desde atrás, unos fuertes brazos se habían cerrado a su alrededor con desesperada ternura mientras unos suaves labios depositaban tiernos besos en su cuello ocasionando que descargas eléctricas recorrieran todo su cuerpo... Quizás lo mas digno hubiera sido levantarse y alejarse de aquella persona que osaba invadir su espacio personal de aquélla manera, para encararla después varita en mano, y estaba apunto de hacerlo cuando percibió aquel particular olor a menta que solo podía pertenecer a cierto rubio de Slytherin...
- ¿Cuántas veces has suspirado? – le susurro Draco con delicadeza mientras depositaba otro suave beso en el lóbulo derecho del Gryffindor, lo que ocasiono que se estremeciera de placer – Yo he contado mas de 5 en el rato que llevo aquí... –
- Draco... – Harry tuvo que morderse el labio inferior para evitar soltar un gemido ante el placer que los besos de el rubio le ocasionaban.
- ¿Sabias que no es normal que una persona suspire tanto? – inquirió dejando de besarlo mientras sin romper el abrazo, recargaba su cara en el oscuro y revuelto cabello del Gryffindor para poder aspiraba aquel olor a hierva buena que tanto le gustaba.
- Se vuelve una costumbre con el tiempo – respondió Harry sonriendo y cerrando los ojos al sentir la suave respiración del rubio contra su nuca.
- No es normal – comento sin darle gran importancia a sus palabras, pero sintiendo el efecto que estas habían tenido en el chico bajo sus brazos, que de inmediato se había tensado.
- Mi vida no es normal... – murmuro con voz apagada mientras sus verdes ojos brillaban al contemplar el estadio de Quidditch.
- Ni tu vida ni la de nadie Harry – le dijo intentando animarlo mientras recargaba su barbilla sobre el hombro del Gryffindor y lo abrazaba un poco mas fuerte intentando profundizar el abrazo.
- ¿Qué le hiciste a ese alumno de primero, se veía muy asustado cuando me entrego la carta – inquirió Harry mirándolo de reojo con el entrecejo fruncido mientras le sonreía lo mas despreocupadamente que le fue posible. Era lógico que quería cambiar el tema, y Draco no se lo quiso impedir.
- Digamos que puse en practica mis dotes de buen Slytherin... – respondió sonriendo con malicia.
- Eso significa que lo amenazaste¿Verdad? – concluyo sonriendo divertido, pues conocía las mañas de los Slytherin y mas a su favor las de Draco.
- Exacto – afirmo el Slytherin sin una pizca de vergüenza, mas bien con un tono divertido.
Apenas se abrió el retrato de la Dama Gorda y un puño fue lo que recibió al buen Harry Potter, el cual cayó de espaldas contra el frió suelo soltando su Saeta de Fuego que rodó escaleras abajo.
- ¡Ron! – le llamo Hermione molesta mientras se apresuraba a levantar a Harry que parecía confuso ante la "Cálida" recibida de su amigo.
- ¿Por qué demonios me golpeaste? – le espeto molesto mientras se sobaba la adolorida mejilla.
- ¡Eres un excelente amigo¡Gracias por ayudarme cuando esta loca me llevo a la biblioteca...! – esta vez fue a Ron a quien un puño fuertemente cerrado se le estrello en la cara haciéndolo caer de espaldas al suelo.
- ¡Hermione! – dijo Harry viendo a su amiga escandalizado.
- ¿Por qué me golpeaste! – se quejo Ron levantándose con la mirada fija en la chica que delante de él y que le miraba furiosa.
- ¡No vuelvas a llamarme loca! – le espeto fulminándolo con la mirada.
- ¡Bien, creo que es momento de calmarnos! – intervino Harry poniéndose entre ambos.
- ¡No te atrevas a defenderlo, Harry! – le soltó la chica mirándolo indignada.
- ¡No lo defiendo, Hermione! – se apresuro a decir Harry.
- ¡No le grites a Harry! – salto Ron haciendo a Harry hacia un lado para poder encarar a Hermione.
- ¡Quieren dejar de pelear los 3! – Harry, Ron y Hermione se volvieron hacia Ginny que los contemplaba molesta mientras el resto de los alumnos de Gryffindor los observaban, algunos con curiosidad y otros con miedo.
Hermione y Ron agacharon la cabeza avergonzados, mas Harry le sonrió a Ginny agradecido ante la intervención oportuna que detuvo la pelea de sus dos amigos.
Capitulo Editado! Gracias por leer n.n
