Mi Melodía

Los Personajes de Naruto no me pertenecen

Por Pryre-chan

Capítulo 11

-o-

Se encontraba en un prado lleno de luz, que iluminaba las flores de colores que se encontraba a su alrededor llenándolo de vida.

Había estado jugando y corriendo mucho, estaba muy cansado, se había echado en la hierba para descansar mientras respiraba agitadamente.

-Sasuke…hijo ¿Dónde estás?-le llamaba la dulce voz de su madre.

Se levantó a sobresaltos al escuchar esa voz y busco con la mirada por todo el lugar.

-Mama, ¿Donde estas?-decía mientras la buscaba y empezó a correr hasta que tropezó con una estructura suave y cálida.

-Auch…-dijo mientras se sobaba la frente.

-Sasuke hijo es hora de volver –le dijo su madre con esa hermosa sonrisa que le transmitía felicidad y tranquilidad.

Se empezó a alejar de el niño, hasta terminar en el lado más oscuro de aquel lugar, Sasuke la intento seguirla pero no se movía, ni un centímetro, su cuerpo no le respondía, solo la veía alejarse, le grito y le suplico que no se fuera sin él pero ella nunca le hiso caso, más de pronto se vio envuelto dentro de una espesa oscuridad rodeado de un aire frio que lo helaba hasta los huesos de su pequeño cuerpo.

-Madre espera…¡Por favor!-le gritaba mientras sollozaba y se ponía de rodillas –¡Madre!.

De pronto en ese inmenso frio que lo consumía sintió una fuente de calor, una muy pequeña que subía por su brazo, consolándolo, entre sus ojos nublados de lágrimas no pudo ver bien a aquella persona.

-Sasuke…-oyó una voz, al reconocerla seco sus lágrimas y vio una mano en su hombro.

-Eres…-no pudo terminar de decir la frase ya que un viento helado que soplaba fuertemente lo impidió.

-o-

Se despertó abruptamente al sentir el frio de la noche, se tallo los ojos para aclarar su vista y trato de levantarse, pero se dio cuenta que un peso en su hombro lo inmovilizaba.

-Hinata-susurro mientras le veía dormir con tal tranquilidad, quiso acompañarla en su sueño, pero estaba empezando a refrescar, signo de la pronta venida del nuevo día y si no entraban se enfermarían.

Trato de moverla para que despertarla pero en cuanto cambio de posición la cabeza de la joven recorrió hasta el pecho del pelinegro elevando un pequeño suspiro en el proceso, el pelinegro solo se limitó a mirarla con cierta expectación, quito un mechón de cabello que le impedía ver su rostro por completo.

-Uhmn…-decía la ojiblanca moviendo la cabeza un signo de que estaba a punto de despertar .

-Eh…Hyuga despierta-llamaba el pelinegro mientras la movía lentamente para llamar su atención.

-Uhmn.. U-Uchiha-san que…-se detuvo porque de pronto una luz cegadora se poso en sus ojos y la cegó, ella en un acto reflejo se cubrió los ojos hasta que estos se acostumbrasen a los recientes rayos del sol.

Se quedaron un momento en silencio apreciando ese bello espectáculo natural, hasta que la ojiblanca levanto la vista hasta chocarla con el pelinegro.

-Es… hermoso-le dijo en voz suave que parecía que se mezclara con el viento que los rodeaba.

El joven solo logro abrir los ojos ante las palabras dichas por la joven.

-Que…-trataba de articular el pelinegro con un leve sonrojo en sus pálidas mejillas que pasaban inadvertidas por los rayos naranjas del sol que ahora los cubrían.

-El amanecer es hermoso ¿Verdad?-aclaro la joven al ver la confusión en su acompañante.

-¿Ehm?...si -le contesto desviando la mirada al horizonte que ahora se mostraba majestuoso ante sus ojos.

-Uchiha-san…esto…me suelta-le dijo la joven después de un rato de silencio, el pelinegro solo se vio en la obligación de seguir con la vista el camino que recorrían sus brazos en ese momento ubicándolos a los lados de la estrecha cintura de la joven.

-Entremos-le hablo en tono de orden el pelinegro y se levantó ayudando con un impulso a la joven aprovechando que sus brazos estaban en su cintura.

-o-

Ya en la sala adjunta la joven de ojos perlados cayo en cuenta de un hecho.

-Uchiha-san ¿Que hora es?-le decía mientras se tallaba suavemente los ojos limpiando unas cuantas lagrimas mañaneras de las mismas.

-Son las seis y media-le dijo quedamente sin la necesidad de ver un reloj el Uchiha.

-¡Que!...esto. Iré a cambiarme Uchiha-san, permiso-se retiró la joven con paso apresurado casi corriendo y saliendo a velocidad considerable de la sala dirigiéndose seguramente a la habitación donde se había cambiado la anterior noche, la siguió con paso calmado a través de los corredores.

Se le había hecho tarde, había pasado toda la noche en una casa ajena seguramente su primo Neji la mataría, recordó la actitud de este en la fiesta de compromiso y le temblaron las piernas, estaba perdida.

La puerta principal de aquella mansión se alzó ante los constantes golpes que se realizaban en ella, tales eran que en cualquier momento se vendrían abajo,

El último Uchiha se dirigió a ella después de escuchar tan persistente golpeteo, que le empezaba a doler la cabeza.

-¡Ya voy!- rugió con la esperanza de que el golpeteo cesara pero fue su sorpresa que aumento aún más.

-¿Quien puede venir a esta hora? y golpeando de esa forma la puerta de !mi casa!- pronto sus preguntas fueron respondidas al abrir de un golpe seca la puerta de su residencia, encontrando del otro lado a un castaño con rostro enojado, ojeras visibles como sus ojos rojos y algo desarreglado.

-¿Qué quieres Hyuga?-pregunto algo molesto, sí que era temprano y había dormido en una posición incómoda y no estaba de buen humor.

-Donde esta Hinata-sama ¡Maldito!-le grito con todo el aire de sus pulmones.

-Ella..

-Si le Hiciste algo morirás Uchiha ¡Te lo advierto!

-Esta…-

-¡Dilo de un vez!-rugió muy molesto

-Cálmate Neji lo interrumpes cada vez que trata de decirte-le llamo una chica de chonguitos que recién notaba que estaba al lado del Hyuga sosteniéndolo del brazo, dando razón a que ellos estaban muy acaramelados o ella lo sostenía para que se le lanzara encima en cuanto abrió la puerta.

-Habla Sasuke-kun-le dijo la castaña viéndolo fijamente y sonrojándose un poco.

-Ella se está cambiando en este momento, no creo que tarde mucho-hablo tranquilamente el pelinegro mientras extendía la más fría de sus miradas.

-Esto Sasuke-kun creo que también deberías cambiarte- le dijo la castaña acercándose a distancia que le permitía hablarle en susurros.

La mirada de los dos jóvenes viajaron por el cuerpo del pelinegro viendo que su camisa se encontraba desabotonada en su totalidad dejando ver su tórax.

-Ella vendrá dentro de poco, esperen aquí- mando el Uchiha cerrando la puerta en la narices de ambos castaños, dirigiéndose haciendo caso omiso a su apariencia a la habitación donde se encontraba Hinata.

Golpeo un par de veces la puerta de aquella habitación solo escuchando un "enseguida voy" en cada vez .

-Hinata tu demente primo está aquí y quiere verte-le llamo con fuerza en la voz con la esperanza de que esta atravesara la puerta.

-Que ¡Neji-nisan!-escucho gritar al otro lado con unos cuando golpes más, pasos rápidos y uno que otro palabra indescifrable.

Salió como un rayo de la habitación con su habitual ropa y respirando con algo de dificultad.

-Uchiha-san gracias por todo, ahora debo irme a casa- le dijo en un rápido movimiento de labios y agachando levemente la cabeza sin calcular que esta iba a parar en el pecho del chico.

-Eh…Lo siento debo irme- se giro para encaminarse a la salida pero tomo conciencia de la pequeña caja aterciopelada en sus manos.

-Uchiha-san esto quería devolverle esto personalmente-le dijo levantando su mano con aquella caja-Sé que valiosa, pero quiero que sepa que la cuide bien, aquí tiene.

El pelinegro lo recibió pero antes de que la ojiperla partiera de nuevo la retuvo tomándola del brazo.

-¿Qué pasa? Uchiha-san

-Tómalo –le ordeno extendiendo la pequeña caja con rostro indescifrable.

-¿A qué se refiere?-le miro interrogante mientras se ponía a la par de este.

-Te lo doy y no aceptare un no como por respuesta- le dijo el pelinegro mientras sostenía la mano de la Hyuga y ponía en ella aquella pequeña caja.

-Esto..-dudo la joven tratando de hacerse a la idea de aquel peculiar regalo.

-¿Lo aceptas?-le pregunto de manera neutra mientas que encerraba con sus manos la pequeña de la ojipela que tenia la caja aterciopelada.

-Si, está bien, lo acepto Uchiha-san…gracias- se sonrojo un poco, tomo la cajita y la elevo a la altura de su corazón junto con su mano.

-Tu primo te está esperando-le recordó viéndola fijamente

-Eh…si- finalizo antes de ponerse en marcha.

-o-

Gracias:

Layill

Dark-kannaI

Emeraude serenity

Rika de hiwatari

Pryre-chan