- He oído los reclamos de más de seis profesores, usted no ha asistido al colegio desde el día miércoles por la mañana, la bibliotecaria dice que pasó más de tres horas leyendo. Aplaudo su entusiasmo. Pero no justifica su falta a clases ni la completa ausencia de ayer, joven Discord, esta actitud no refleja en nada el compromiso de asistir a clases.

Esta tipa está hablando por más de cinco minutos; un discursito de responsabilidad no sirve de nada… solo son palabras bonitas y ya. Aunque ayer fue un día lleno de trabajo, se supone que enviarían una nota médica que me ahorraría esta pérdida de tiempo.

Al demonio, Sombra me debe muchas cosas por esto. No tolero que gente tan presuntuosa me hable así… pero no me queda de otra, debo aguantar la rabia y pretender que escucho.

- […] quizás usted desea volver a su reformatorio. – Le perdí el hilo de la conversación ¿Cómo llegamos a esto?

- No, ayer tuve una complicación médica.

- ¿Dónde está su comprobante?

- No la traigo conmigo.

- Entonces no me queda otra más que suspenderlo en vista de su actitud de poco interés.

Mierda, esta enserio se enoja demasiado pronto, y dicen que las mujeres son más tolerantes. Mis polainas, levanto la manga de mi chompa ploma y muestro una herida, afortunadamente me la hice ayer, Sombra me tuvo practicando defensa personal y algo que él llama escape de alto riesgo, significa que por una mala maniobra me ha rajado el brazo izquierdo con un cuchillo.

Maldición, debo crear una historia, haber, no tiene que ser contradictoria, tiene que cubrir un mínimo de detalles… y no debo estar nervioso. Pero lo estoy, la directora esta no tiene un pelo de tonta y será mejor inventar algo rápido. Muestro mi brazo, ella reacciona de inmediato. Bien, aquí voy.

- Ayer hubo una camorra en mi reformatorio… yo no la inicie, pero estaba en medio de todo cuando empezó, nos detuvieron y tuvimos que quedarnos en un arresto general… no es algo que sea fácil de contar a personas como usted.

- ¿Personas como yo?

- Sí, desde que llegué usted me vio como una lacra, vine aquí para dejar de serlo; pero me sigue mirando como tal, si le muestro esto va a pensar que estuvo en lo correcto todo el tiempo.

La mujer se calla, me he dejado llevar. Pero creo que ha mordido el anzuelo, me vuelve a observar.

- Nunca fue mi intención sugerir ningún prejuicio contra usted, mis percepciones no tienen por qué interferir en la educación de la cual usted quiere beneficiarse; sin embargo, estoy segura de que no se ofenderá con que le realice una examen preliminar en las distintas materias, tenemos su petición, la recomendación. Pero ningún historial serio de sus aptitudes.

Todo acaba de irse a la… no tengo ni la más mínima idea de nada, que no sean matemáticas, ni química, ni física… tal vez biología. Pero por favor, no puras.

- Yo… ehh, sí, no veo por qué no. – ¡Diablos! La maldita está buscando la forma de sacarme, si no apruebo el examen de seguro que tendrá la prueba que desea. Tampoco me puedo oponer.

Me pasa unas hojas.

Trigonometría, geometría, álgebra… problemas de física, determinar distancia (D) del objeto (A) en una empinada (b) con una inclinación de 45° que salió con una velocidad de 45km por hora y con un índice de rozamiento de…

Haber las siguientes, estoy seguro de que puedo tener aunque sea la mitad, reconozco letras y números al lado de ellas, creo que esto es química y no sé nada, absolutamente nada.

Las siguientes páginas son algo más sencillas, creo yo.

Qué establece la teoría conciencia inconsciente de Freud.

En qué fecha se descubrió Equestria del Sur.

Nombre al menos tres ciudades de Equestria del sur.

Nombre cuatro ciudades de Equestria y sus principales productos de exportación.

Nombre las tres industrias que sustentaron las guerras entre la Equestria confederada y la Union Equestriana

¿Cuál es el nombre de la batalla clave por la independencia de Equestria y bajo la dirección de qué general?

Cite al menos dos Reservas forestales de Equestria.

Reconozca el nombre de estos monumentos del mundo y el lugar donde se sitúan.

La novela de Star Swirl puede tratar de: a) la época de los primeros levantamientos de Equestria contra la corona de Badlands. b) una intriga romántica c) una reflexión en torno al carácter de los conservadores y los reformistas d) todas las anteriores.

Describa las características de la música pop, jazz y folk.

En un párrafo, demuestre la tesis según la cual: la verdad es comprobable solo a partir de los hechos.

La… esto es imposible, respondo como puedo, estas preguntas son una tortura, leí algo de la obra de Star Swirl, pero como la adaptaron al cine para derretirme los ojos con las atrocidades de actores y de libreto… diablos, la guerra por la independencia y la civil… no las conozco bien, pero creo saber que la comandante Hurricane algo tuvo que ver en ambas. Música, hace tiempo que solo escucho las basuras que los demás ponen y algo de Rap… del Rap bueno.

Esa wea de la verdad, creo que es filosofía… sí, a lo mejor me está pidiendo un ejemplo de la ciencia o no.

Termino en media hora, me he saltado los ejercicios matemáticos, traté de hacer el de física, pero no recordé las fórmulas. Tampoco sé cómo diablos se formula una sal, solo recuerdo los malditos óxidos.

La directora Celestia levanta las hojas, las revisa con una guía base... cruzo los dedos.

- Tienes 36 sobre 100, Discord, estás en un serio problema, esto significa un retraso inmenso en tus estudios, puede que seas bueno para las áreas sociales y artísticas, pero en ciencias puras y exactas eres… pésimo, probablemente la formación en un reformatorio difiere de la ofrecida en este colegio.

- Entonces, ¿Me expulsará?

- Aunque piense que es lo mejor, no puedo dejar que algo subjetivo interfiera con la educación que has solicitado. Bien, si quieres estudiar aquí, debes nivelarte, así que tendrás un mes para lograrlo y te proporcionaremos unas tutorías con los mejores estudiantes de cada materia.

- Pero se supone que puedo elegir lo que deseo aprender.

- No funciona así, tienes un área general en la que te puedes especializar, pero también tienes materias obligatorias, ciencias y sociales básicas son obligatorias.

- Bien. Gracias por darme la oportunidad.

- De nada, y ten en cuenta que será la última.

Celestia me despide, de hecho me cierra con la puerta y ahí se acaba todo, lo admito, es mejor persona que muchas de las directoras que conocí en mis anteriores colegios. Bueno, si me quiero quedar supongo que debo hacer lo que menos me gusta, estudiar por obligación.

De momento iré a pasar matemáticas, sigo a la izquierda, doblo por la derecha, sigo hasta el fondo, allí está, abro la puerta y todos me miran, incluida la profesora que estaba escribiendo algo en la piara.

Entro para sentarme en el pupitre donde estuve antes de que Celestia me llamara por el parlante, cierto, también tengo que hacer que estos tipos olviden lo que hice, no me arrepiento, pero vaya que ha sido comenzar con un paso equivocado. Obvio que era el niño popular del lugar y ese otro roba cunas también era un favorito. Natural en las chicas, fijarse en los bonitos o los que son una pérdida de tiempo… a veces me pregunto qué me ha visto Sonata.

No te duermas, con un demonio, no te duermas… Mi cabeza se ladea, me siento pesado… bostezo, no, este asunto es muy aburrido, la profe todavía peor y estos… son todos unos niñitos muy majos. Una tiene una boina o como le llamen, otro tiene el pelo bajándole por toda la cara, la que está frente a mi tiene un cabello crespo, su color rosa refleja una luz molesta. Es la misma que me molestó cuando llegué; ag, lo último que necesitaba. A mi lado está una muchacha con unas calzas negras rasgadas, trato de ver hasta dónde llegan… medio muslo, es algo atractiva, pero cuando me ve, debo mirar hacia otro lado. Estoy tan cansado que me estoy distrayendo con estas chicas malcriadas.

No… no puede ser, quiero que esta clase de mierda se acabe.

Mejor me distraigo con algo que no sean esos números que no entiendo. Haber… Sombra me dijo que estaba retrasado, tengo que poner las cámaras y también otras dos cajas de sensores. ¿Qué dijo Rash? Ah sí, puedo utilizar un botón que está en mi zapato para dar señales de sí o no… también tengo un botón de pánico en mi bolsillo derecho. Eso no es todo… ya sé, tengo que tomar muestras de todo tipo, piedras, césped, insectos, animales, tierra, también cabellos… entre otras cosas que es mejor no recordar.

Me preocupa lo que Sombra me dijo mientras cenábamos: "ahora hay más de cinco divisiones del departamento cero y también se están llevando tres campos de operaciones distintos que se están llevando simultáneamente… el primero es el mío, el segundo está al mando de Shining Armor y la tipa esa que nos ayudó a salir de Tulivia; no puedo creer que aceptaran regresar a ese país endemoniado, yo ni loco volvería ahí. El tercero es de rastreo."

Sí, después de que la transmisión de nuestra operación de rescate fue vista por el departamento de defensa y el presidente, los recursos nos llovieron, me incrementaron la paga y hay mucho más equipo que antes. Sombra está contento porque sigue siendo el director del departamento y también porque ahora tiene tres misiones que se llevan a cabo todo el tiempo.

Dijo que no solo era la preocupación por esta Sunset Shimmer lo que hizo que aceleraran las cosas, en realidad es la competencia con el Saak y otros países, ellos también saben de lo que pasó e Tulivia, de seguro están haciendo sus propias investigaciones.

- Joven, la clase ha terminado. – Es la profesora, no puede ser, me he quedado con cara de idiota toda la clase… me levanto lo más rápido que puedo y me dirijo a la siguiente clase, educación física. Puedo tomarme quince minutos para llegar.

Selecciono las cámaras, comienzo por poner tres por pasillo de forma que permitan ver a todos al nivel del estómago, tampoco puedo hacer más, si empiezo a ponerlas en posiciones altas todos me extrañarán. Quince minutos y el ala derecha de la planta baja está vigilado.

Voy a mi casillero en busca de la ropa para la materia, hallo una nota en la puerta.

"Delincuente." "Los abusivos no son bienvenidos aquí."

Lo que me faltaba, estos también son unos moralistas, me da igual, de seguro solo necesitaré unos meses, poner los aparatos que me piden, tomar las muestras que Rash desea tanto. Hablando de eso, ya que estaré en el patio mejor preparo un cebo para insectos y capturo alguno para los estudios de Rash. En el camino encuentro un letrero que me llama la atención.

"Club botánico" De seguro todas esas plantas están criadas aquí, definitivamente debo tomar algunas de allí.

Por fin llego al gimnasio, hay una gran cantidad de muchachos que me miran, rayos, odio que me miren y estos lo hacen como si fuera lo único interesante que ha sucedido aquí. Wow, hay algo que no he pensado en todo este tiempo. La misma chica del video parece ser esta Sunset Shimmer, ni Rash ni Sombra saben qué es lo que está pasando exactamente, tampoco yo; pero creo que es una gran ventaja que ella quiera demostrarme ser mi amiga, esa chica es más fuerte que yo, apostaría que incluso más fuerte que Sombra o ese que nos dio una paliza a mí y a Shining Armor.

- Buenos días estudiantes, estoy seguro que muchos de ustedes fueron al campamento Everfree, por lo cual asumiré que una gran cantidad se ha mantenido en forma. Pero otra parte se la ha pasado todo el verano rascándose la barriga en su casa mientras jugaba con la consola. Así que sorpresa, tendremos un examen físico.

Todos a mi alrededor se quejan en silencio. Eso me recuerda, la central está grabando todo lo que las cámaras en mi ropa captan y tengo algo así como tres micrófonos conmigo. Esta ropa es especial por eso, Rash le dijo electro hilado o algo así. En mi deportivo también tengo una cámara y un micrófono incorporados, son un poco más pesadas pero eso es todo. Así que no tengo que estar preocupándome por tomar nota de las cosas que se podrían considerar relevantes.

- Bien holgazanes, saldremos afuera a correr un poco como calentamiento y después vendrán aquí por su masacre. Por cierto, estarán corriendo frente a las señoritas de allá afuera, así que no se atrevan a perder el paso. – Este entrenador no se compara en nada a Sombra… con él es algo así como. Escapa porque si te alcanzo te juro que te romperé algún hueso o sube toda la pared o te dispararé… claro que estaba usando un chaleco antibalas, me costó lograrlo por el maldito peso…

Bueno, no es tiempo de llorar – esa frase también me la enseñó Sombra – en qué pensaba… cierto, esa Sunset no confía en mí, pero estoy seguro de que puedo acercarme más que si solo fuera el nuevo al que nadie quiere conocer. Tengo ventaja.

Suena el silbato del entrenador, comienzo a correr. En momentos como estos agradezco el entrenamiento brutal de Sombra, casi siempre me dejaba con dolores por todo el cuerpo y un cansancio que me llevaba a dormir sobre lo primero que encontrara. Es raro, pero después de todo, me está yendo mejor que si me hubiera quedado con Tirek. Volteo a ver a las chicas y ahí está…

Esa chica con una mariposa en el cabello, momento, es un pasador – creo que se llama así – su piel amarilla, sus ojos tímidos. Algo tiene que no está bien… es muy rara, bastante. De pronto sus ojos me miran y no me doy cuenta de que hay algo en el piso. Veo su expresión de dolor al ver que me caigo. El tiempo parece acelerar de pronto y ahora puedo escuchar las risas tanto de chicas como de los chicos de mi clase.

Me he caído y ni me ha dolido, eso con lo que he tropezado es un bote de basura, ¿He corrido tan lejos? ¿Por qué me apendejé tanto?

Me levanto y observo a todos, ¡Se están burlando! Esta me la voy a cobrar, observo el rostro de todos y todas; bien, me dirijo al gimnasio y me quito una cáscara de plátano que estaba en mi hombro, una mirada es suficiente para callarlos, pero no yo no olvido.

-Bien, subir por la cuerda es un clásico; tanto como salto de altura y una carrera de velocidad, esto es lo que van a hacer, primero subirán por la cuerda lo más alto que puedan, después se levantarán y tomarán impulso para saltar sobre la barda que está puesta en un metro veinte, hasta el más enclenque podría hacerlo, por último, caminarán hacia su izquierda y esperarán hasta que les diga para correr lo más rápido que puedan en dirección a la línea blanca; no es nada del otro mundo. ¿Preguntas?

Está claro como el agua, hacemos una fila que sale del gimnasio, me toca último por mi retraso. Maldito bote, si fuera primero tendría más de una hora para poner todas las cámaras que me quedan, cubriría el segundo piso e iría a la biblioteca para ir por un libro, la directora me dijo que el profesor de literatura desea que leamos una obra clásica. Al menos es sensato en eso, cuando leí las de los Juegos del… ni siquiera recuerdo el título… no dudé en tirar esas basuras a su lugar. Ni qué decir de los otros libros populares, son… muy simples.

La fila avanza lentamente y ya sé que las chicas se están burlando a mis espaldas, he escuchado mi nombre dos veces, seguido de risas, no hay que ser un genio para saber lo que dijeron después.

Las mujeres pueden llegar a ser muy crueles, todos piensan que son un tesoro, una flor que hay que cuidar y valorar, pero cuando no eres uno de los chicos guapos de las telenovelas ni sabes hablar como ellas esperan pues simplemente te mandan al demonio, bah, incluso hablan mal y lo peor de todo es que quieres que te hablen… es lo peor, que al final te importa lo que piensen de ti. No me voy a engañar, Sunset Shimmer y la chica amarilla de seguro me tienen pena; no necesito su pena, lo que necesito es descubrir a esa Sunset para salir de aquí lo más antes posible.

- Discord Graphite, es su turno. – Dice el entrenador.

Bien, no me hago problema, algunos se han quedado a ver; suena el silbato, camino hacia la cuerda subiendo al colchón, de seguro es para que nadie se lastime si cae de pronto. Uno, dos, uno, dos. Izquierda con izquierda, derecha e izquierda. Ahora esto es fácil, Sombra ponía un terrible perro debajo que no dejaba de ladrar como endemoniado. Ese tipo es un verdadero demente, pero tanta estupidez traumatizante ha servido de algo, llego hasta una línea roja a pocos centímetros del techo y me desciendo hasta que creo que la caída no me puede lastimar, me suelto. Aterrizo en el colchón, bajo, comienzo a correr en dirección a la valla, por supuesto que salto y afortunadamente no siento que la haya hecho caer. Oigo el pitido de nuevo y es señal de que debo correr, corro como corrí en Tulivia y logro pasar, veo que el entrenador asiente con una expresión de conformidad o quizás de un no lo has hecho mal. Ya saben, elevando los labios de abajo y asintiendo…

- A las duchas.

No conocí mejores palabras en mi vida. Luego de esto, tengo que ir a la oficina de Luna y pasar con el loquero que tiene mi mismo nombre.

Estas duchas son realmente limpias, todo está como en las películas y no el basurero de mis anteriores colegios.

Actúo de forma normal, me quito la polera, el corto, voy a la regadera con una toalla y jabón. Me siento incómodo, en la agencia era una cosa, aquí es otra, aquí hay muchachos de mi edad que me están siguiendo con la mirada. No sé cómo no me di cuenta antes. Mi herida en el brazo y las cicatrices de las cirugías que no han sanado del todo están al descubierto, estos me están mirando.

- Qué miran. – Digo para apartarlos, lo que funciona, todos, absolutamente todos miran para otro lado. Esto me huele terriblemente mal.

El día no había terminado todavía y Sunset Shimmer se sentía algo cansada, la cantidad de trabajos iniciales no eran la razón, era el estudio que quería empezar con Twilight y sus amigas, plantearlo fue lo más fácil del mundo, lo difícil era que siguieran un método científico; con todo lo que implicaba. La cosa era que sabía muy bien que no bastaba con el método científico humano, tenía que exponerle el método científico poni en cuanto magia a Twilight y pese a su disposición a aprehender, la cosa sería un poco más difícil.

También tenía que crear un laboratorio apropiado en el viejo cuarto de calderas, era una cosa de cinco metros por cuatro, la maquinaria estaba oxidada e inútil desde quién sabe cuánto atrás; debían sacarla, debían hacer muchas cosas. Lo que requería dinero, también requería de paciencia y… requería de magia.

Magia era algo de lo cual no quería saber nada; mientras más lo pensaba, más segura estaba de que todo lo que había hecho era una mala jugada, sus amigas no sospechaban ni siquiera un poco, ni siquiera Twilight sospechaba tan siquiera un poco. Las gemas, los poderes, la magia. Todo era un revoltijo del cual ella era la principal autora, nunca pensó en cómo terminarían las cosas, no tivo en cuenta ningún imprevisto y gracias a ello las cosas se complicaron muchísimo más de lo que deberían ser.

Se cubrió la cabeza con las manos mientras la apoyaba en la banca; se supone que todo debió ser rebelado en el campamento Everfree; sin embargo, las cosas cambiaron de tintes y todo se descontroló de tal forma que el momento simplemente no se presentó.

Pero seamos sinceros, ¿Cómo decirle a alguien que confía en ti que le mentiste por un tiempo? Mucho más allá de ese límite ¿Cómo decirle a tus mejores amigas que en realidad eres algo que culturalmente es despreciable y a lo que le temen? ¿Cómo reaccionarían? ¿Seguirían siendo sus amigas después de decirles? ¿Y si la abandonaban? Su cabeza ultimadamente solo pensaba en ello, el día anterior se quedó con Ocllo pensando en una forma para revelarlo.

Al principio pensó que sería bueno mostrarse como lo que era, alas, ojos, todo el conjunto; enseñarles ese aspecto y pasar al que llamaban Daydream. Pero no causaría la impresión que deseaba, conociendo a Fluttershy se asustaría antes de que pudiera pasar al aspecto mejor trabajado que tenía.

¿Y si contaba la historia en su totalidad sin tapujos? Claro ¿Y que ellas descubrieran la terrible persona poni o lo como se le pueda llamar? Entonces la dejarían a un lado, se marcharían. Poniéndose en su lugar, les daba toda la razón si lo hacían.

A fin de cuentas, terminaba mal. No podía evitarlo, ellas reaccionarían mal porque casualmente, la cultura del mundo humano, al menos en la que estaba junto con ellas, era bastante similar a la de Equestria, en ambas el temor a la obscuridad era evidente y con una similitud extraordinaria, ambas usaban la obscuridad como referente directo a la maldad, al dolor y al sufrimiento… por otra parte decir la verdad era rebelar el acto de traición de confianza que llevó a cabo durante todo el tiempo transcurrido desde el año pasado, cuando pasaron los eventos que transformaron su vida por completo.

En el fondo sabía que no podía mentirles, la presión la consumía por dentro y tarde o temprano saldría de la forma menos esperada. Así que era mejor hacerlo de forma controlada, hasta donde se pudiera, reunirlas a todas y ver la manera de decirles que era una persona complete diferente de lo que se imaginaban, una cosa que ellas no dudarían en llamar monstruo… solo el mencionar la palabra demonio las espantaría.

- Sabes que tú quieres. – Dijo de pronto Pinkie Pie de forma pintoresca y vivaz poco antes de tomar las manos de Sunset Shimmer.

Si algo había que Pinkie Disfrutaba de sobremanera con Sunset Shimmer, era ese momento que se daba de vez en cuando en el que ambas podían recorrer su mundo imaginativo, ver esas rosas, ese sol, el unicornio… todo, toda aquella cantidad enorme de creatividad e hiperactividad desbordada en imágenes mentales que ambas compartían en unos momentos que podían ser catalogados como insólitos.

Era extraño y a la vez fabuloso, porque no solamente podía verlo ella, al compartirlo con una de sus mejores amigas, aquel mundo parecía hacerse más activo, todavía más feliz; por ello, ni la una ni la otra parecían poder decir que no a una experiencia tan… estimulante.

Sunset quitó todo pensamiento para tener la mente en blanco.

- ¿Lista? – Cuestionó a su amiga de pelo rosado.

- Yo nací lista. – Afirmó esta mientras comía una barra de energía. Como si de un entrenamiento físico se tratase.

Entonces, con cierto nerviosismo, la adolescente de piel ámbar tomó las manos de Pinkie Pie para ingresar a ese alocado mundo. Los ojos de ella se cubrieron de una luz blanca. En un instante ambas se veían a sí mismas dentro de la creación de la adolescente rosa. Unos bollos con ojos dilatados y sus iris tan grandes como los de un cachorrito volaban en el aire sosteniéndose de unos globos multicolores, de formas diversas una tenía forma de pez, otro de ballena, otro de tortuga… momento, la ballena era real, se movía en el aire con la misma gracia que si estuviera nadando, era de un color rosa, parecía goma de mascar. Todas las flores en el piso tenían rostro, bailaban sonrientes al compás de una música proveniente de una radio que una estrella de cinco puntas gigantesca cargaba en sus hombros mientras daba pasos lentos y recorría un camino de caramelos con una soltura increíble. El sol, quien llevaba puestos unos anteojos de sol, se movía a una velocidad lentísima, pero vaya que tenía personalidad.

En ese mundo, Sunset siempre sentía un cosquilleo en el estómago, seguido de una risa incontenible, así como un júbilo inexplicable, el cielo que pasaba del celesta a un rosa y las montañas que tenían tanta cubierta de pastel como chocolate derretido se alzaban curiosamente al cielo y también poseían un movimiento mucho, mucho más lento. Incluso el césped bailaba al son de la música y no del caprichoso viento.

Ambas se desviaron para contemplar una manta dispuesta sobre una parte de la hierba, donde yacía un pastel y unas tazas con chocolate, no dudaron ni por un solo instante en ingresar y sentase allí.

Viendo aquellas carismáticas, tiernas y exuberantes criaturas atravesar los cielos a la velocidad que sus globos se lo permitían, Sunset observó el rostro de Pinkie Pie, ella lucía tan feliz… ese mundo realmente estaba en el interior de ella, ¿acaso sería la razón por la cual podía poner siempre alguna idea descabellada para las fiestas? Sin importar la respuesta, estar allí era algo que, pese a no desear todo el tiempo, siempre lograba quitarle cualquier preocupación, era algo así como un calmante y un energizante combinados.

La cosa era que por alguna razón, era difícil hablar, a veces las palabras simplemente no salían.

- Pinkie. – Dijo de pronto en ese estado de completa calma y despreocupación; sintiendo una especie de eco de su voz.

- ¿Sí? – Respondió con gozo su amiga mientras comía una rebanada del pastel.

- Si tuvieses un secreto tan grande que nunca podrías contar a nadie porque es muy, pero muy… duro de captar… lo contarías.

- Sí, a mis amigas claro… - Afirmó la muchacha de mirada afable.

- Pero si fuera algo que podría lastimarlas, ofenderlas y… no sé, cuestionarse de quién eres en realidad.

- Vaya… no lo sé Sunset, creo que me volvería loca tratando al decidirme. – entonces, la voz de Pinkie pasó a una más excéntrica, una que utilizaba cuando comenzaba a especular en las consecuencias menos deseables en una suerte de trance adivinatorio. – Entonces la pregunta me consumiría día y noche, tendría pesadillas de solo recordar el recuerdo y no podría ni entablar una conversación con mis amigas sabiendo que les he hecho algo que no saben y entonces…

Las palabras, con aquella voz, el eco, todo en un armonía perfecta para darle a Sunset Shimmer un golpe de realidad, de pronto el cosquilleo de su estómago paró, el regocijo de aquel mundo ya no suponía ningún calmante. Fue entonces que pasó algo que jamás podría prever, recordó todo, absolutamente todo lo que pasó, incluso las memorias que selló por un tiempo… allí estaba.

Sus ojos se pintaron de un color obscuro, una bruma salía por ellos

- ¿Sunset? – Preguntaba Pinkie.

No, cómo podía vivir tranquila sabiendo lo que sabía… sus amigas, ellas estaban bajo una vinculación mágica con ella, las había transformado, mutado para que pudieran tener magia… pero eso no era algo malo, al menos no en comparación a lo que pasó antes del campamento Everfree.

Sus memorias podían ver con toda claridad a Wane, su hermano… la observaba con una expresión seca que nada podía decirle mientras se quemaba a causa de su hechizo final, así, convertido lentamente en pequeños brillos era tragado por una vorágine en el cielo. Recordaba todo el daño que ambos se habían hecho, recordaba el odio que le tuvo, el deseo final por eliminarlo aunque le costara su propia vida. Recordaba a su padre… sus revelaciones tan fantásticas que nunca podría cumplirlas. Su terror profundo y obscuro al verse a sí misma entrando por la habitación. Presa de ese miedo, de ese remordimiento por haber sido la causa de la muerte de su propio hermano; eliminó todo recuerdo de su existencia en ese mundo, en especial estaba dispuesta a quitarle todo recuerdo a Sunset Shimmer, a la Sunset Shimmer oriunda de ese mundo, la misma de la cual su hermano se había enamorado; tan aberrante relación, tan aterradores recuerdos pronto infundieron un colapso en la alegría momentánea de Sunset Shimmer.

- ¡Sunset! – Oyó, era la voz de Pinkie Pie gritando.

Estaban cayendo en una inmensa obscuridad, en el cielo existía una grita de luz, de seguro se había abierto una grieta en aquel mundo maravilloso; pero dónde estaban ahora. No tardó en recordarlo, era exactamente lo que había pasado durante el tiempo que se descubrió a sí misma, al menos la parte más difícil de creer de ella misma.

- Pinkie ¿Dónde estás? – La obscuridad era tan vivida, tan real, tan potente que hasta parecía una niebla que ofuscaba la visión a pocos metros, la caída continuaba.

- No lo sé Sunset. – Expresó su amiga.

De felicidad a terror, Pinkie Pie no entendía cómo algo así podría estar pasando, nunca había imaginado algo como aquello. Se sentía solitaria, afligida, un dolor en su pecho comenzaba a hacerse presente. Era una amargura que no podía ser contenida; era como si en su interior, una parte estuviera destrozada. No podía entenderlo, como tampoco podía dejar de sentirlo. No había razón o causa para ello, solo lo sentía.

Entonces su cuerpo finalmente hizo contacto con algo, fue como entrar a una piscina de agua fría. No era agua, era algo más pesado, más espeso, apenas pudo sacar la cabeza del agua y fue entonces que se percató de que aquella agua o lo que fuera era algo pegajosa, dificultaba el movimiento, debía hacer fuerza para mantenerse a flote, porque al mismo tiempo sentía como si la estuviera jalando desde la punta de los pies hasta su cuello; aterrada quiso gritar el nombre de su amiga, pero el agua finalmente la venció.

En un arranque de adrenalina, la adolescente sacó su cabeza y movió desesperada sus manos, al sentir el contacto de una de ellas con una superficie plana puso toda su fuerza para impulsarse y sacar su cabeza, recuperando el aire, no dudó ni un instante en colocar una de sus rodillas para impulsar su cuerpo a salir de aquella agua aterradora.

En completa obscuridad, ni bien su cuerpo salió del lugar, escuchó una cosa metálica impactando otra, a juzgar por el sonido, eran bastante colosales y la violencia con la cual impactaban era atroz y continua.

No tardó en presentarse una especie de quejido hueco, retumbaba por todo el lugar pese a no ser agudo. El agua ahora estaba al nivel de sus pies y a diferencia del momento pasado, ahora era normal, el miedo la acechaba y ese sentimiento de soledad volvía a consumirla, ahora también se sumaba una culpabilidad. Los sonidos horribles continuaban.

Comenzó a caminar de forma lenta viendo que sus pasos no ingresaran de nuevo a un lugar que aparentemente no tenía fondo, mas inició entonces una sensación difícil de explicar, prácticamente sentía como si el lugar estuviera encogiéndose, pero no tenía forma de saberlo porque no veía ni escuchaba nada, aparte de aquellos sonidos, al mismo tiempo, esa sensación se replicaba en su pecho, sentía una compresión directamente en el mismo.

La desesperación comenzó a apoderarse de la fiestera, comenzó a caminar más rápido, hasta que al final corrió, el lugar no tenía paredes, ni techo… pero sentía que se estaba encogiendo. Después de hacerlo por lo que presintió era una eternidad, escuchó un palpitar, bum bum… bum bum, siguió caminando y caminando, bum bum, bum bum.

Conforme corregía su dirección, el sonido se hacía más fuerte y el resto más débil, bum bum, bum bum. Hasta que al final pudo ver una luz saliendo de un agujero cuadrado. Al acercarse, pudo apreciar una serie de escaleras, cubiertas por una luz carmesí, el agua no pasaba dentro, pese a que debería hacerlo. En vista de lo aterrador de afuera, prefirió proseguir e ingresar dentro, se erigía un camino en una suerte de vacío obscuro que no era iluminado por aquella luz carmesí.

Bum bum, bum bum. Pinkie sintió esfumarse el miedo, pero la culpabilidad continuaba. La luz provenía de una figura irreconocible.

Bum bum, bum bum. Pinkie llegó hasta un orificio de su tamaño, sin saber qué hacer, ingresó dentro y a los pocos segundos, comenzó a caer nuevamente.

Sin gritos, sin nada en absoluto, ahora un vacío la invadía. No pánico, no desesperación, no miedo… nada. Sus ojos se cerraron. Cuando los abrió, pudo ver un hermoso jardín compuesto por flores coloridas y un pasto que parecía terciopelo. La luz llegaba desde el cielo. Una figura se mecía frente a un estanque. Su cabello, su ropa, esa era Sunset Shimmer.

- Sunset. – Se apresuró a decir la muchacha sintiendo su corazón latir nuevamente al ver una figura conocida y querida.

Al poner una mano en su hombro, la figura paró de mecerse para voltear a verla. Su rostro, estaba cubierto por escamas, un tono rojizo se mostraba, sus ojos no eran en absoluto los mismos que tenía usualmente, eran una bruma obscura sobre los cuales se mostraban dos círculos de luz turquesa. De inmediato la figura se paró para abrazarla. Su corazón se detuvo, parpadeó y cuando despertó ya estaba en la realidad, no tardó en hacer fuerza para separarse de su amiga y caer al piso. Retrocediendo con cierto temor observó a su amiga, estaba tal cual la conocía, pero ahora había algo en ella, algo corrupto, algo podrido, algo que no encajaba y eso que no encajaba era lo terrible, pues era obscuridad.

- Pinkie, espera… - alcanzó a decir Sunset poco antes de que la pelirosa comenzara a correr en dirección a la salida del colegio.

Con una velocidad increíble, Pinkie pudo ver cómo Sunset no solo la alcanzaba, sino que la tomaba por el brazo para llevarla hacia ella. El miedo la invadía. ¿Quién era la chica frente a ella? Ella no era Sunset, no era la amiga a la que quería tanto. No, era algo diferente, algo viciado con un mal inexplicable.

- Pinkie, no tengas miedo… por favor, no tengas miedo. – De pronto aquel rostro mostró un sentimiento contradictorio contra cualquier especulación por parte de la fémina amante del caramelo, una lágrima que libremente bajó por su rostro hasta descender al césped, habían llegado hasta el jardín trasero y para su suerte, no había nadie allí.

Tardando varios segundos en reaccionar, Pinkie Pie finalmente se armó de valor.

- Quién eres tú.

- Soy tu amiga, Sunset Shimmer. – Afirmó aquel ser extraño, tenía el rostro de su amiga, su voz, incluso esa mirada característica de ella; pero no era ella.

- Mentira… tú no puedes ser mi amiga.

- Lo soy… soy la misma a la que le gusta estar contigo en ese mundo, la misma que te deja guardar goma de mascar en su casillero, la que te trae esos chocolates que tanto te gustan, la misma a la que enseñaste a hacer chistes y ser graciosa… Pinkie, soy yo. – Enunciaba con cierta desesperación la adolescente. – Soy tu Sunny.

- Mi Sunny Shiny no me haría ver todo eso. – Apeló la de cabello crespo.

- No fue mi intención, algo debió pasar mientras nuestras mentes se conectaron. – Interpeló la adolescente soltando finalmente a Pinkie Pie, quien se daba cuenta de que su "amiga" la había presionado con mucha fuerza.

- Pero lo hiciste… por qué lo hiciste. – Cuestionó de inmediato la adolescente mostrándose ahora menos temerosa.

- Estaba preocupada, tenía miedo y tú comenzaste a describir exactamente cómo me sentía… en algún momento pasamos de tu imaginación a un lugar de mi mente… - Entonces el silencio dominó a Sunset Shimmer.

- ¿Qué lugar sería tan aterrador? – Cuestionó de pronto la fiestera, tomando ahora la directiva de la conversación.

El silencio se mantuvo, los ojos de Sunset se volvieron a perder para ingresar en un estado de introspección total; deliberadamente, impulsada quizás por la intriga, quizás porque percibía el sufrimiento de su amiga, Pinkie Pie puso sus manos en los hombros de la que hace pocos segundos atrás había sido motivo de un terror profundo.

- Sunset Shimmer. – Cuando esta despertó, sus ojos se cruzaron. – ¿Qué te sucede?

Ese era el momento que Sunset Shimmer había esperado por un tiempo no tan corto pero lleno de desesperación por comunicar la verdad detrás de ella, de los cristales, de la magia… de todo. Era hora de la verdad.


Capítulo 10, eso quiere decir, se ha acabado el principio y parte del nudo, ahora vamos al nudo central de estas historias paralelas; espero que les esté gustando, estoy contentísimo de ver que algunos todavía leen este fic.

Bueno, explicando un poco mejor la última parte donde Sunset Shimmer tuvo esos recuerdos, me gustaría aclarar que son recuerdos de lo ocurrido en el fanfic El Legado y si no se lo han leído, calma, se dará un resumen completo dentro de dos o tres capítulos. De hecho, como dije antes, este fic es la secuela de El Legado y también está destinado a tener una secuela. Así es, ya sé cómo va a terminar todo.

Bueno, finalmente, me gustaría gradecer sus comentarios y en este punto en especial por una idea que tome de otro autor [El ingreso de Discord al colegio como estudiante y que pase tiempo con las Equestria Girls]: Conikiblasufan. Que es, hasta donde he alcanzado a ver dentro del fandom, uno de los partidarios del Fluttercord, más reconocidos. Bien, librada mi conciencia, nos leemos pronto.