Disclaimer: Digimon no me pertenece, sólo los nuevos personajes y nuevos digimons que han sido inventados por mí, este fic es con el fin de entretener a los lectores, que lo disfruten n_n


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Los Falsos Amigos

Parte 01

Chris estaba muy molesto de que por culpa de Mimi su primer día en la escuela de Whitewoods (el nombre de la escuela de Mimi), hubiera sido tan malo, pues Mimi le decía cara de simio, no supo cómo, pero Sandy la chica que se había ofrecido a llevarlo a recorrer la escuela, terminó en la enfermería y en su lugar, Mimi se encargó de llevarlo y lo encerró en el cuarto de escobas por una hora.

—Maldita bruja loca —murmuraba Chris una vez que salieron de la escuela, Jesse y Kate iban con él.

—Me gusta mucho más la clase de biología que aquí dan que en el otro colegio —comentó Jesse.

Eidan entró a su habitación algo desganado, lo primero que hizo fue arrojar la mochila y luego echarse en la cama, sin premeditación se quedó dormido. En su sueño se veía a él y a Mimi a punto de darse un beso.

—¡Hermano! —exclamó la voz de una jovencita que se lanzó hacia él, despertándolo por completo—. Nos fue muy bien… Ah que cansada estoy, dice mamá que te ha ido muy bien en la escuela, ¿a que no me esperabas verdad? ¡Te he dado una gran sorpresa! —la chica lo abrazó con fuerza casi lo estaba asfixiando.

Eidan quería volver a dormir y regresar a ese hermoso sueño pero no pudo, porque su mamá entró para pedirle ayuda para subir las maletas al cuarto de su hermana.

—Al rato tengo que ir a casa de Mimi —dijo Eidan mientras hacia un esfuerzo por subir una gran maleta por las escaleras.

—Pero no te tardes mucho, últimamente han pasado cosas feas en la ciudad.

—Le diré a papá a que me vaya a recoger, mamá, no te preocupes —confirmó el chico.

—La niña bonita que es muy rara, como me cae bien —comentó su hermana que se recargó en la maleta a la vez que hizo más difícil subirla, haciendo que Eidan terminara rodando por las escaleras con todo y la maleta.

—D-dolor —dijo entre dientes Eidan.

Mimi estaba en el parque observando a unos jóvenes patinando en patineta que lo hacían muy bien, de repente, uno de ellos dejó de hacer lo que estaba haciendo y fue hacia ella.

—No es la primera vez que te veo por aquí —dijo el chico, un rubio de apariencia rebelde.

—Quiero patinar como ustedes —respondió Mimi.

El chico miró minuciosamente a Mimi con sus patines rosas y lo primero que hizo fue reírse aunque no logró hacer enfadar a la castaña.

—Te vas a lastimar —se mofó el chico.

—Eso no lo dudo, pero quiero patinar en patineta —insistió la castaña.

—Apuesto a que no puedes hacerlo —retó el joven.

—¿Apuestas? —Mimi esbozó una sonrisita satisfactoria.

—Claro, cincuenta dólares a que no puedes aprender en una semana —afirmó el chico.

—Doscientos dólares, si pierdes me das el dinero y tu patineta, si ganas, te doy el dinero y mis patines.

—Jajaja, no inventes, tus patines no me quedan…

—No es mi problema. Necesito el dinero —contestó Mimi.

El chico se dio cuenta que Mimi iba a un colegio de paga por el uniforme que usaba.

—Doscientos dólares, pero ya no será una semana, sino para el jueves en la tarde —aceptó el chico.

—Aquí, mañana a las tres en punto de la tarde —señaló Mimi retadora.

El joven volvió a reírse.

—Préstame tú patineta para practicar —Mimi le quitó la patineta al chico y le entregó sus patines—. Regresaré por ellos.

Una vez que Mimi se alejó, el muchacho mandó a llamar a sus amigos skatos y les ordenó que la siguieran ya que la castaña empezó de una buena vez con la práctica, subió al monopatín y perdía en equilibrio en un segundo.

Eidan llegó al departamento de Mimi, llevaba una caja de chocolates, enseguida la mamá de la castaña lo dejó entrar, el papá se encontraba reposando sobre la sala, viendo una película.

—Es que vengo por lo del trabajo de la escuela —inquirió Eidan cuando el papá de la castaña le ofreció sentarse.

—Ah, sí, me dijo que iba a estar en la azotea del edificio porque ahí le inspira para escribir la historia que les dejó el profesor de literatura —recordó la señora Tachikawa.

A Eidan se le dibujo una gota de sudor en su nuca, se rascó la cabeza y dijo que iría hacia donde estaba Mimi, la señora Tachikawa le sonrió amablemente.

«Pero si yo no tengo ésa clase con ella» pensó el chico, sin embargo no echó de cabeza a Mimi.

—Por favor, llévale éste suéter, empieza hacer un poco de frío —le encargó la mamá de la castaña al chico.

—Será una historia romántica… y si lo es, ella será la protagonista y yo… ¡ah! —Eidan se dejó llevar por su imaginación, se había sonrojado al pensar que estaba junto a Mimi.

El chico abrió la puerta de la azotea y encontró a Mimi practicando sobre una patineta, la chica ya tenía algunos rozones, se le notaban, un botiquín de primeros auxilios también le estaba haciendo compañía.

—¿Qué haces? —preguntó atónito Eidan.

—No hagas que te responda con sarcasmo —respondió Mimi que se detuvo pero estuvo a punto de caerse—. Todavía me falta dominar unos movimientos, pero para mañana estaré lista —dijo la chica muy contenta.

—Pero estás toda lastimada —observó el chico que trató de tomarle la mano, su brazo tenía varias banditas curativas.

—Lo sé, nadie ha dicho que patinar en un monopatín sea fácil, por eso hay que usar protección pero como no me alcanzó para comprar todo eso, pues así está bien, ¿y tú qué haces aquí? —preguntó Mimi una vez que reaccionó de la presencia de su amigo.

—He venido para la tarea en pareja de Historia —respondió el chico.

—Ah, pues has venido en un mal momento, estoy demasiada ocupada como para ponerme hacer una tarea —respondió Mimi que subió a la patineta.

—Te vas a lastimar, ¿por qué el interés de patinar en una tabla?

—Me desconcentras, mejor vete, anda, que necesito estar sola —Mimi le señaló la puerta groseramente.

Mimi llegó a la escuela con unas banditas curativas en su rostro, dándole un aspecto de chica traviesa, se sentó descuidada, llevaba una maleta y Ashley le dio curiosidad a punto de peguntarle a su amiga que traía ahí, entró el profesor. Eidan entregó la tarea argumentando que también Mimi había participado aunque el chico le había confesado a Ashley la verdad.

—¿No te sientes mal? —preguntó Ashley cuando tuvo oportunidad de hablar con Mimi en el receso.

—Para serte sincera estoy un poco adolorida, me caí muchas veces de la patineta, pero no me siento tan mal —contestó Mimi que comía tranquila su lunch.

Kate, Chris, Jesse los observaban desde otra mesa, pues Chris no dejaba a que Kate se acercara mucho a Mimi ni Jesse, él trataba de tener poco contacto con la castaña.

—Yo me refiero a que hiciste a Eidan trabajar solo en la tarea que el profesor de historia pidió y el puso tu nombre a pesar de que no hiciste nada —Ashley se notaba enojada e indignada.

—No le dije que pusiera mi nombre en el trabajo, y no, no me siento mal —contestó Mimi que tomó su jugo.

—¿Qué no tienes valores? Deberías de ir a buscar al profesor y confesarle que no participaste en el trabajo, ¿y así te dices ser amiga de Eidan? —reclamó Chris, que se dirigió hacia a la mesa de Mimi, estaba molesto por la actitud de la castaña.

—Ella me ayudó, no tienes por qué replicarle —defendió Eidan que llegó hacia ellos, Mimi observaba sin cuidado mientras que seguía tomando su jugo.

—Lo siento Eidan, pero no estoy de acuerdo con lo que Mimi ha hecho. Mimi, Chris tiene razón, debes de ir a buscar al profesor y decirle la verdad —determinó Ashley que se unió a Chris.

La castaña miró a sus amigos enojados y luego observó a Eidan, hasta que terminó su jugo, se levantó, lanzándoles una mirada curiosa a todos ellos y luego se marchó sin decir nada.

—Ya ven, la hicieron enojar… ah pero que fastidiosos son —exclamó Eidan que se fue tras de Mimi.

Mimi estaba sentada en la baranda, fijando sus castaños ojos en el cielo, el sol brillaba de una manera alegre que hacía que su cabello reluciera al tiempo que el aire lo movía con ternura.

Eidan la miraba desde la esquina, ocultado, se veía preciosa, como una diosa, con una sonrisa alegre plasmada en su rostro, los ojos de la chica brillaban dulcemente. Mimi se paró sobre la baranda de una forma peligrosa, estaban a tres pisos de altura y ella muy tranquila, haciendo que el viento también moviera su falda, Eidan se puso muy rojo pero a Mimi no le importaba que la vieran.

«La niña bonita que es muy rara» se le vinieron las palabras de su hermana a la mente, de verdad que Mimi tenía un comportamiento extraño. La chica se bajó de la baranda en un salto acertado y desapareció del lugar.

Mimi salió de los vestidores con otro atuendo, dejando a Eidan boquiabierto, de hecho dejó boquiabiertos a todos que la miraran. Lucía un atuendo skato, se había soltado el cabello y puesto una gorra verde de franjas naranjas, muñequeras, una playera verde algo holgada encima de una de color naranja pegada, unos pantalones semi-holgados, tenis con las agujetas flojas y en su brazo derecho llevaba una patineta.

—¿A dónde vas a ir? —preguntó Ashley.

—A patinar, luego nos vemos —respondió Mimi.

—Pero y las clases… —Mimi alborotó la mano como diciendo que le daban igual, puso la patineta en el suelo y se montó sobre ella.

—Pero si ayer y apenas podía mantenerse en equilibrio —observó Eidan más sorprendido que los demás.

La castaña patinaba muy bien.

—¡Eidan, ¿a dónde vas?! —El chico entró al salón por su mochila y se fue, Ashley se notaba algo nerviosa—. ¡Yo también iré!

Jesse ni siquiera dijo nada y también entró por su mochila, acompañando a Ashley, enseguida fue el turno de Kate quien tomó la decisión de ir con sus amigos, Chris muy a su pesar también los acompañó.

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¿Por qué siempre me voy a examenes de regularización? ¬¬ mejor no pregunto... ¡Los Odio! Si de por sí los examenes normales están pesados... Buahhhhh que mal plan... nimodo....

Eh bueno, pues sigo en examenes, parece que a los profesores les encanta hacerlos, se ve que lo disfrutan mucho... en fin, aquí les traigo la primera parte de éste capitulo que pues dentro de mi cabecita esta

muy largo, además, por el momento estoy a casi nada de terminar la segunda parte y pues a mi se me hizo algo interesante (que modesta, no?) y creo que la historia va para largo... uff

Muchas gracias por sus reviews, me alentan mucho, sobre algunas preguntas sobre la historia, poco a poco la trama irá siendo más clara (es que a veces soy muy incoherente y luego escribo lo que se me viene a la cabeza sin antes preguntarme cómo voy a explicar lo que expuse, por favor, pido un poco de paciencia .) ... gracias, un gran saludo y si se encuentran en una situación similar a la mía... examenes de regularización, pues les deseo muchisima suerte.