La autora tiembla detrás de su escudo azulado mientras ve como varios rayos, de muchos colores, chocan contra él, producto de un montón de lectores posiblemente enfadados por su tardanza, la mayoría son rojos, por lo que no se si decir si son cruciatas o desmaius…
En fin, ella se para ante el micrófono y ve a todo su público, que la apunta con miles de cosas… Paraguas, bastones, labiales extra largos, hojas enrolladas, lápices, lapiceros, son pocos los que poseen varitas…
-. Yo… Este… Lo siento!, de verdad!
-. Por qué la tardanza? –Pregunta uno-
-. Se me agotó la creatividad… Con tantas tareas, tantas presiones, fue tanto que el psicólogo y hasta mi mamá me prohibieron usar la computadora, a menos que fuese para hacer un trabajo… Pero ahora que la calma después de la tormenta está llegando, me han permitido volver a conectarme… De verdad, lo lamento, pero además, ni podía escribir… Con tantas cosas en mente, con tantas salidas, tareas, premios, vaivén, malos profesores… Eso me cortó la creatividad, y apenas y podía pensar en los nombres, apuntarme unos hechizos, unas frases, pero nunca un ambiente que fuera acorde a como acabe el capítulo anterior… Entonces… Se imaginan lo que es estar así… Pero al menos ya estoy volviendo!
-. Hubieras mandado una nota de autor!
-. Las considero indecorosas… Prefiero más cumplir mi palabra… Además, recuerden: Mejor tarde que nunca
-. Si…
-. Pero no has debido dejarnos así!
-. No soy adivina!, puede que supiera que me iban a dar el Excelsior o una torta divina de chocolate o que me iban a mandar una tonelada de información para matemáticas, pero no había forma de que supiera que todo eso me cortaría la creatividad… Soy humana, no vidente!
-. Yai!
-. Sin embargo…
-. Ajá!
-. Prometo que el capítulo que viene estará bastante jugoso
-. Eso a que se debe?
-. Anticipaciones e inferencias… Recuerdan?
-. Pero dijiste que no eras adivi…
-. Hasta la vista!. Disfruten el cap!
Buenas... Personalmente, tengo mucha verguenza de mi misma (Pero más verguenza deberían tener los profes ¬¬) porqué dejé esta historia a medio contar, pero es que me quedé corta de creatividad por tantas cosas que tenía en mi mente, y ahora que al fin estoy libre, no podré escribir, al menos no hasta dentro de quince días, iré a Margarita (Allá me inspiraré, que rico será... Ains...) y luego soltaré todo lo que se me ha ocurrido hasta el momento...
Realmente, no puedo esperar que me perdonen del todo, pero si espero que el capi (Que me salió cursi hasta el máximo O.o, pero me encanta, se ve tan realista xD, sentimental, así que advierto tener pañuelos deshechables y algo muy amargo, quizá un café 8-)) les guste y que sepan comprender... Ahora, me voy a los reviews, y de nuevo, disculpas por todo lo que pasó (Creo que los profesores se deben estar riendo, más no pidiéndolas ¬¬, les mandaré un maleficio imperdonable ). Saludos y besos ;)
Tati Jane Potter: Si tu hiciste el review extenso, yo hice la espera inolvidable xD... Mira que el lector no sepa el nombre, pero la autora es peor xD, tiene que consultar una lista para recordar quién es la histérica, la rara, la pelirroja xD, estás mejor que yo, y si, era Marli... Querías más participación de Lily, no¿?, tendrás que esperar hasta el capítulo que viene xD, es que mi favorita en este cap como que fue Marli (Nada raro, si consideras las diferencias U)... Sirius sigue inconsciente, no sanará pronto (Que mala soy Oo, y para colmo esperarán por mis vacaciones u.u)... En cuanto a lo de la actualización... Parecé que me equivoqué... Pero resulta que siempre me equivoco con el tiempo... Creo que me van a necesitar en el canal del clima xD... Nos vemos, besos!!! (Sorry x la tardanza sniff :)
Judith Malfoy: Me alegra que te guste la historia ... Me da que eres nueva, y si es así, bienvenida!! (Ultimamente tengo mala memoria xD), en fin, pronto no actualicé, pero actualicé , así que espero que el capitulo compense la espera, y lo siento xD, por la tardanza... Besos y bienvenida !
Nellita: Parece que el capitulo si dejó impacto O.o, en fin, aqui está la respuesta de Marli... En fin, me destake lo más que pude y este es el resultado (Me encantó, personalmente, pero creo que me salió muy cursi :S). Me alegra que te guste lo que escribo, y de verdad que lamento haberte hecho esperar sniff... Un besote y saludos!!
Yedra Phoenix: Lo sé, soy mala xD, pero es que eso le da mi toque realista al fic U, sin embargo, la respuesta crucial de Sirius... Esperará... Otra vez... Y otra vez... Y otra vez... Has aguantado muy bien, Yedra!!!, felicidades xD, pero tendrás que aguantar, lo bueno es que esta vez, apenas regrese de Margarita, me zambulliré a escribir (Eso si es que mi mamá no me ordena esperar hasta el día siguiente... Pero, por fortuna -Y psss, eso es un secreto... Careto mirando a los lados- tengo una en mi cuarto que me permitirá pasar la historia, o al menos, el principio -. Besos, y de nuevo, lamento la espera... Si que mi capi tuvo impacto O.o!!!
A todos, besos, y de verdad, lamento la tardanza... Ahora les dejo con el capi
11
Desbordamientos emocionales
Marleniss Carter le miró a los ojos y soltó un hondo suspiro, para luego mirar al suelo mientras meneaba suavemente la cabeza y respondía de forma triste
-. No lo sé…
James Potter la miró con los ojos abiertos de par en par, sin saber que decir… Empezó a abrir y cerrar la boca, intentando decir algo, pero luego soltó un hondo suspiro, el cual denotaba frustración, para luego asentir, decidido, y limitarse a decirle todo lo que podía decirle en ese instante
-. Quién lo hubiera dicho?, Marleniss Carter está confundida sobre lo que siente por Sirius Black…
Marli soltó una risita amarga mientras James sonreía abiertamente… Sin duda alguna, eso le gustaría mucho a su hermano
-. Qué sientes por él? –Preguntó-
-. Es un idiota –Ella afirmó con dureza- pero… Tiene su encanto –Una sonrisa se perfiló en sus labios-… Es buena persona, es simpático, arrogante… -James abrió la boca, indignado, a punto de protestar, pero ella siguió hablando- dulce, llamativo… Nunca se está quieto… -Ella frunció el ceño- por Merlín… Nunca se está quieto, pero eso es bueno –Ella meneó la cabeza con una sonrisa- ay… -Ella se agarró los pelos y soltó un hondo suspiro- no lo sé, James… No lo sé… A veces es muy simpático, pero otras es… Simplemente no puedo soportarlo, pero lo hago por el bien de todos…
-. Lo amas –James asintió con una sonrisa-
-. No lo amo –Ella negó, obstinada-
-. Bien, no lo amas –James siguió sonriendo, pero dijo con seriedad-
-. Eso no es cierto! –Marli le miró mal cuando el empezó a reír por lo bajo-… James Harold Potter!, no te burles de mi!
-. Lo siento!, lo siento… -El suspiró-, qué piensas hacer?
-. Pues primero lo voy a matar… El muy idiota!, nadie le dijo que…
-. Solo su corazón, Marleniss –James la cortó y Marli de pronto sonrió ampliamente, con los ojos muy abiertos: Parecía una loca-
-. Oh, James! –Susurró ella- el… Yo…
-. Le gustas, Marli… Solo que él no termina de comprenderlo… Pero tiene a su ayudanta especial…
-. Sabía que Anny estaba rara!
Marleniss Carter se paró de golpe y salió hecha un vendaval, en búsqueda de su hermana menor. El joven Potter, sin embargo, echó a reír suavemente, pero luego soltó un suspiro al ver la ventana…
-. Oh, Lily… Si tan solo estuvieras aquí…
Remus Lupin leía tranquilamente su libro en la biblioteca, mientras oía a su novia parlotear alegremente sobre una poción que era sumamente fácil de hacer para el grado de estudio, con una suave sonrisa en los labios al intuir los movimientos tan característicos de su novia mientras hablaba… Sonreía, agitaba las manos sin parar, contaba con sus dedos y hacía señas… Tan poco tiempo estudiando juntos, y el la conocía a la perfección, y eso era algo que el adoraba, porque lo cierto era que su novia, Melinda Warrick, era fácil de querer y muy rutinaria
-. Y listo!
-. Parece fácil de hacer… -Remus sonrió-
-. Si! –Ella exclamó con una amplia sonrisa- espero que la morsa pelona nos la ponga en los EXTASIS…
-. Lo dudo, Mel…
-. Por qué?!
-. Es demasiado fácil, Mel… Pero quién sabe?, quizá tengamos suerte…
-. Lo dudo!, solo Lily tendría tanta suerte… -De pronto, a Mel se le borró la sonrisa- solo Lily…
-. Ni siquiera los afortunados son tan afortunados…
-. Si… Recuérdame regañarla severamente cuando salga de la enfermería!
-. Solo si tu me recuerdas regañar a Sirius –Remus dijo con una sonrisa triste-
-. Por qué?! –Ella le miró, escandalizada-
-. Porque nadie le dijo que salvase a esa bruja –Remus soltó un silbido inocente, con lo que se ganó un golpe en el brazo, cortesía de su novia-
-. Remus! –Ella puso sus brazos en jarra y Remus puso cara de ángel-
-. Lo siento, Mel –El seguía sonriendo divertido pero con cara inocente-, no fue mi intención molestarte…
-. Si, claro… Y tu no eres un hombre lobo –Ella susurró a su oído-
Remus Lupin ni siquiera se inmutó por el comentario, solamente soltó una amplia risa, viendo como ella le seguía mirando, arrodillada en el suelo, con cierta maldad a sus ojos, evidentemente, como sopesando si esa era una buena venganza…
Melinda Warrick se olvidó de cualquier otro plan de venganza hacia su novio cuando este la tomó de su barbilla y, con delicadeza, la besó suavemente, pues solo un pensamiento cruzó su mente.
Ella utilizó los hombros de Remus para levantarse, y dejó de besarle suavemente para sentarse en su regazo y sonreír juguetona, para luego besarle de forma más pasional, a lo que el joven Lupin la sostuvo por la espalda, de forma que podían "jugar" más cómodamente, sin que la misma se cayese –No necesitaban más personas en la enfermería, seguro a Poppy le habría dado un síncope-
Entre beso y beso, no se dieron cuenta de que la Señora Pince, o como todos les decían en aquel entonces, "El Buitre Acechador", había dejado su puesto para hacer su ronda habitual en la biblioteca, por lo que no tardó en pillarles, dándoles el primer mayor infarto que hubieran recibido en toda su vida, sobresaltándoles como nunca lo habían hecho antes ni lo harían en un futuro
-. SEÑOR LUPIN!, SEÑORITA WARRICK!
-. Ah! –Gritó Mel-
-. Yo… Yo… Verá, señora Pince… –Remus se había vuelto muy rojo y se rascaba la cabeza, a la par en que sonreía nervioso mientras su novia recogía aprisa sus cosas-
-. NI SEÑORA PINCE NI NADA! –Rugió la bibliotecaria- ESTO ES UNA BIBLIOTECA, NO UN HOTEL!, MÁRCHENSE, AHORAAAA!
Tanto Remus como Melinda salieron corriendo como el viento, sin pensar en nada más que alejarse de la fiera y de sus gritos mortales, y no pararon hasta que llegaron ante el retrato de la guardiana de la Casa Gryffindor, la Señora Gorda, quién les miró escandalizada
Cuando la miraron a los ojos, se miraron el uno al otro, y al ver sus propios rostros, llenos de miedo, totalmente rojos, se sonrieron y echaron a reír abiertamente, ante la perpleja mirada de la Señora Gorda, que solo fruncía el ceño, bastante desconcertada con los dos adolescentes
-. Van a pasar o puedo ver a Violeta? –Preguntó al final-
Los chicos no pudieron decir nada, pues la risa floja les ganaba y, a su vez, les impedía decir la contraseña, por lo que la señora hizo un gesto altanero con su cabeza, para luego marcharse, dejándoles ante el retrato vacío.
Cuando se calmaron y vieron la situación en que estaban, se miraron a los ojos y suspiraron, para luego sonreírse, la chica con picardía, el chico con intenciones para nada inocentes, por lo que se acercaron y se sonrieron de forma aún más amplia, pero antes de que nada hubiera sucedido, la puerta se abrió de golpe y pasó, veloz como un rayo, la figura de Marleniss Carter…
Remus atinó a sostener la puerta, y luego miró a su novia… Ambos tenían la misma mirada de extrañeza, y silenciosamente, se despidieron, para luego seguir sus caminos
-. Marli!, Marli! –La llamó Mel, persiguiéndola-
-. Qué?, viste a Anny?!!! –Ella se volvió con una mirada de maníaca, y luego la tomó por las solapas de su túnica y empezó a sacudirla- dónde?!, dónde?!!!
-. Marli!, pareces una maniática!
-. Qué?, no es Anny?!, oh, no!, es Sirius!!!
-. Marleniss Carter! –Gritó Mel, muy sacada de sí-
-. Lo siento… -Ella tomó aliento y suspiró- qué pasa?
-. Esa es la Marli que todos queremos!, la Marli sensata… -Mel rodó los ojos tras su ironía y preguntó- qué pasa?
-. Anny –Ella susurró- estoy buscando a la bruja de mi hermanita…
-. Por qué? –Mel frunció el ceño, desconcertada-
-. Porque la muy bruja me engañó!, se acordará de Marleniss Carter para toda su vida!!!
-. Tranquilízate, Marli… Pareces una de las malas de las películas… -Mel sonrió con diversión ante su comparación, pero Marli solo puso expresión de desconcierto ante lo que ella dijo, por lo que ella rodó los ojos- ya sabes, los vídeos muggles… Olvídalo, Marli… Te ayudo a buscarla?
-. No, gracias, Mel… Eso es entre ella y yo –Dijo solemne la joven Carter-, ahora, si me permites, Mel…
Y sin más, su mejor amiga le dio un suave empujón y se perdió por uno de los pasillos, dejando sola a una indignada Melinda Warrick, que no cabia en sí de la impresión por la que había pasado…
La chica tardó segundos en recobrarse, pero luego miró la esquina por la cual había desaparecido, meneó suavemente la cabeza, en señal de decepción, y tras suspirar fastidiada, no tardó en volver sobre sus pasos, tarareando una canción mientras pensaba en que harían ella y Remus dentro de la Casa de los Gritos… Una sonrisa maléfica surgió en su rostro y la señora Gorda, que había vuelto tras arrastrarse a Violeta y un barril de alcohol, le miró con cierto miedo, mientras que su amiga hipaba, lo cual era una clara señal de que estaba borracha…
-. Qué rápido se emborracha su amiga –Mel dijo con simpleza, aunque todavía con esa siniestra sonrisa en su rostro, para luego decir-: Potter es nuestro rey
-. Pasa, amor… -Ella sonrió, algo asustada, y cuando volvió a cerrarse, miró a Violeta, que bebía tranquilamente un buen vaso de vodka- créeme, querida, que cada día, las mentes jóvenes se pervierten aún más… Y de que modo, Violeta!
-. Salud!
La señora Gorda la miró, con los ojos abiertos como platos, mientras su amiga reía como una loca, para luego tomarse de golpe el contenido de su vaso
-. De verdad… De dónde sacan los condenados monjes esos este vodka…?
James y Remus estaban evidentemente emocionados ante la idea de que Marli y Sirius terminasen siendo novios, pues ambos hacían la pareja perfecta, y se estaban intercambiando los chismes de último minuto, cuando fueron sorprendidos por una Mel bastante decepcionada
-. Qué pasa, Mel?
-. Odio a Marlenis Carter!!!
James y Remus se miraron inexpresivos, aunque conteniendo una amplia sonrisa divertida, para luego el joven Potter asentir y levantarse, aunque no sin cierta pesadez, mientras decía con tono aburrido
-. Voy a dormir… Así soñaré con Lily… La muy antojada… -James suspiró, perdido-
-. Suerte entonces, James… Y no seas imprudente, Potter –Dijo en tono de amenaza Mel, que últimamente pensaba en cosas para nada inocentes-
-. Mira quién habla –James sonrió ampliamente, y Melinda Warrick se sonrojó violentamente-
-. Márchate, James!, chu chu!!!
-. Cuídate, Remus… Te quiero vivo –James le guiñó un ojo antes de desaparecer-
-. Lo que sea… -Remus rodó los ojos, sonriendo vivamente, para luego enseriarse al ver los ojos de su novia, que brillaban mucho- qué pasa, Mel?
-. Me echó… Marleniss Carter me echó y negó mi ayuda…
-. Eso hizo? –Remus preguntó, con evidente sorpresa. Mel asintió con una triste mueca en su rostro, que la hacía parecer un cachorrito abandonado. Se compadeció y la abrazó- oh, Mel… Lo siento… Cómo te puedo consolar?
Melinda Warrick, refugiada en sus brazos, sonrió interiormente… La primera fase de su plan estaba empezando. Respondió con voz triste
-. Llevándome a la Casa de los Gritos a una cena romántica, quizá…
Remus echó una alegre carcajada… Mel era muy obvia, y ya se acababa de desvelar su plan. Soltó un hondo suspiro cuando se calmó y la miró con una supuesta cara de molesta seriedad
-. Sirius y Lily están acá, enfermos –Dijo con dureza- y tu queriendo abandonarlos!
-. Yo… Lo siento… No pensé que eso te…
El lobito la acalló con un apasionado beso que la tomó por sorpresa, pero que ella, veloz como el viento, respondió, mientras enredaba sus manos en su cabello cenizo, sonriéndose interiormente, porque aunque el plan no iba como ella quería, hasta el momento, estaba bien… Y sabía que él la llevaría adonde quería… Nunca cejen, nunca se rindan, era un buen lema que ella consideraba adoptar
-. No has pensado en ser actor, Moony? –Sus ojos brillaron mientras sonreía con su característica diversión-
-. La verdad, no… Prefiero ser auror –El sonrió y trató de atrapar sus labios en un beso aún más pasional, el cual ella esquivó-
-. Quiero ir a la Casa de los Gritos –Ella hizo un puchero adorable. Remus sonrió-
-. De acuerdo… Vamos
Mel soltó un grito de alegría, antes de tomar su mano y levantarse de su butaca, para luego correr al piso superior, en búsqueda de su abrigo y su billetera, para luego bajar, vestida de forma sencilla pero siempre sexy
Remus no la vio abalanzarse contra él en un abrazo, por lo que ambos cayeron en un sofá cómodo y mullido, para luego mirarse a los ojos. Brillaban de emoción, de alegría, de diversión… Se dieron un beso rápidito, para luego salir de la Sala Común y ser detenidos por una voz
-. A dónde… Hips… Creen que… Hips… Van? –Preguntó Violeta. La señora Gorda se había desmayado de tanto alcohol-
-. Obliviate! –Lanzó Remus-
-. Felices pascuas! Salud! –Ella hizo una inclinación y ambos rieron- diviértanse!
Marli Carter no paraba de retorcerse, inquieta, en su cama, siempre mirando el reloj… Hasta que una campanada la hizo soltar un hondo suspiro, el cual, al parecer, era aliviado
Eran las doce de la noche, sin embargo, ella se levantó y consideró prudente el comenzar al vestirse, pues sabía que no estaría quieta hasta que le viese por última vez… Hasta que le dieras las buenas noches a él, a Sirius Black… Mientras, se las arreglaría para vestirse cómodamente sin molestar a Alice, después de todo, tenía tiempo de sobra
Se arregló lentamente, muy sumida en sus pensamientos… En qué haría con respecto a Sirius, en dónde podría encontrar a su hermana menor al día siguiente, si al joven Black le mandarían a San Mungo… Su corazón se volvió en un puño con ese pensamiento, y se dejó caer al suelo, apoyada en la pared de su armario, mientras sentía como gotas cálidas emanaban de sus ojos
Soltó un suspiro y maldijo mil veces el día en que Sirius Black empezó a gustarle, maldijo que la hubiera ayudado a aprobar historia de la magia, maldijo que ahora estaba sufriendo así por él…
Miró el reloj, y todavía melancólica, se secó los ojos y agarró su varita, que yacía a su lado, para luego murmurar dos conjuros, de forma que su rostro se iluminó de forma leve y pudo ver su reflejo delante suyo… No se sobresaltó, como lo hubiera hecho generalmente, al verse… Sus ojos estaban enrojecidos, sus mejillas rojas, sus párpados hinchados y sus pestañas muy negras.
Se apresuró en arreglarse, después de todo, no quería que James la viera así… Ni James ni nadie más… Agradeció que Mel hubiera ido con Remus a la Casa de los Gritos y de que Alice tuviese un sueño tan profundo que la hacía parecer muerta, y hasta agradeció el hecho de que Lily fuese tan Gryffindor como para absorber todo el líquido dañino que Mel había creado, porque en ese instante no quería ser vista por nadie… Ni siquiera por si misma
En un arrebato incomprensible hasta para sí misma, deshizo el espejo, para luego aplicarse un hechizo en su rostro, que la hacía verse en su aspecto natural, para luego pensar en algo muy feliz, y sonriendo de forma amplia (NA: A saber cual fue su pensamiento ), bajar al piso inferior, donde, pese a que no era la hora, se encontró con James, que le sonrió
-. No podía aguantar… Estás bien?
-. Si –Respondió con voz alegre. James lo atribuyó a la emoción de tener a Sirius todo disponible… Un escalofrío le recorrió el cuerpo al imaginarse que quizá ella lo que quería matarle-
-. Pues vamos… Esto es una…
-. Una capa invisible!!! –Exclamó anonada Marli-
-. Si… Sabes como usarlas?
-. Bromeas, James?!!!, siempre he querido usar una!, vamos!!!
James la invitó a acercarse, y una vez que estuvieron bien acomodados bajo la capa de invisibilidad, salieron por el retrato
-. Me gusta esta casa… Es tan cómoda –Mel sonrió-
-. Verdad que si?
Remus estaba tendido en un sofá que había invocado, comiendo una enorme barra de chocolate que habían comprado por el camino, mientras charlaba alegremente con su novia, que estaba cómodamente reclinada en él, y, de cuando en cuando, le robaba un mordisco de su chocolatón
-. Es como estar en mi hogar –Mel sonrió-, eh!, se me ha ocurrido una brillante idea!!!
-. Cuál? –Remus sonrió, ansioso de oír otra de las ridículas pero divertidas ideas de su novia-
-. Cuando salgamos… Mudémonos aquí!!!
-. Eso es una locura, Mel –El echó a reír-
-. Lo sé… Pero es una maravillosa locura!!!
-. Eres única, Mel…
-. Lo sé… Entonces?, qué dices?
-. No creo, Mel… Y si viene otro como yo?, otro que ha sido…
-. Entiendo… Tienes razón… Pero esta decoración será el feng shui de nuestra casa!!!
-. Bien –Remus echó a reír-
-. Qué crees que esten haciendo James y Marli?
-. James debe estar planeando la bienvenida de Lily… Ya sabes, el quiere todo a lo grande… -Mel rió suavemente- y Marli… Pues debe estar retorciéndose en su cama, pensando en dónde debe estar su hermanita…
-. Tienes razón! –Mel echó a reír-
-. Es que soy adivino…
-. Sigo pensando que deberías ser actor
-. Se me da mejor la cacería de magos tenebrosos…
-. Si?, pero es peligroso… Te ganarás enemigos…
-. Me haría feliz luchar contra Voldemort y Greyback…
-. Entonces te apoyo… Pero recuerda visitarme en San Mungo
-. Pero si tu no irás allá por ser aurora!!!, no con tanta frecuencia!!!
-. Seré medimaga, corazón…
-. Es verdad… Pero eso sí… No trabajes haciendo pociones…
-. Solo tú y yo y… Toda la promoción estudiantil, saben que no nací para eso…
-. Hasta el profesorado lo sabe
Mel solo pudo soltar una alegre carcajada, para luego girarse, cuidadosamente, desde luego, hasta que quedó cara a cara con su novio, para luego arrancar un trozo de chocolate y sonreír
-. Estás en todo lo cierto, Remus –Ella sonrió- y la verdad… No me importa… Utilizaré mi varita! –Ella exclamó con una vivaz sonrisa, para luego masticar el chocolate y besarle-
-. Mmmm!, beso chocolatoso! –Remus la volvió a besar-
Por todo el desierto pasillo del cuarto piso, si se prestaba mucha atención, se podían escuchar unas silenciosas pisadas, las cuales se detuvieron al llegar ante la puerta de la enfermería
-. Y ahora qué? –Murmuró Marli, pues James no lograba abrirla-
-. Tirémosla!
-. Déjame intentar algo primero… -Ella puntó con su varita a la puerta- portale abrariae
La puerta se iluminó brevemente, e hizo un sonoro clinck, que despertó a más de un cuadro, que, al estar muy adormilados, volvieron a dormirse. Una vez pasado el peligro, James abrió la puerta y los dos muchachos se colaron en el interior de la enfermería, donde salieron corriendo (James invisible) hacia las camillas en las cuales habían visto a Lily y a Sirius
James tuvo que recorrer la enfermería, ya que Lily no se hallaba en su puesto. Sin embargo, estaba confiado, pues algo le decía que ella estaba sana y salva. Así fue como Marli se quedó sola, arrodillada ante un inconsciente Sirius, al cual le acariciaba el cabello
-. Qué puedo decir? –Marli suspiró-… Algo que no sepas… Ya… -Ella miró sus párpados, totalmente pesados, y dejó que una lágrima se cayese- eres un idiota en toda regla, Sirius Orión Black!!!, no debiste hacer eso… Mírate… -Ahora un montón de lágrimas estaban comenzando a caer, y ellas se las secaba con brusquedad con su mano libre, mientras seguía acariciando a Sirius-, maldita sea, Sirius!, quisiera que no fueras como eres… Quisiera que no tuvieras esos delirios de grandeza que te hicieron salvarme, quisiera que no fueras un mujeriego, quisiera que no me sacases del quicio cada vez que puedes… Quisiera que… Quisiera no sentir lo que siento por ti, Sirius… -Confesó en un susurro, desistiendo de secarse sus lágrimas- Pero no puedo evitarlo… Y para colmo, estoy llorando… No me gusta llorar –Ella gruñó, secándose nuevamente sus lágrimas-, maldición, Sirius… Vuelves a hacer eso y te juro que te… Que te… Pues que haré te arrepientas!
Marli lo contempló… Su rostro se veía más inocente que estando despierto y haciendo esas muecas para engañar a los profesores. Una sonrisa se escapó de sus labios, a la par en que se concentraba más en seguir acariciando su cabello y sentirlo… Estaba muy suave, tendría que ingeniárselas para que le dijera el acondicionado que utilizaba para el cabello…
De pronto, Sirius gruñó levemente y se movió pesadamente, sobresaltando a Marli, que se cayó sentada, apoyada por sus manos, mirándole… Le pareció oír algo de parte de él, pero no lo comprendió, solo pudo reparar en un detalle
-. Hablas dormido? –Ella sonreía divertida, ya casi no se notaba que había llorado-, si, supongo…
-. M…
-. Qué? –Ella sonreía, con su rostro en una mueca de desconcierto-
-. Man… Mantecado…
Marleniss Carter simplemente sonrió dulcemente, e inevitablemente, permitió que su mano dejase de acariciar el cabello de Sirius y, casi instintivamente, recorriese su rostro con las temblorosas yemas de sus dedos, sobre todo en sus labios, que estaban ligeramente resecos. Suspiró y, armándose con toda la fuerza de voluntad que tenía, apartó su mano y se levantó, para luego echar un último vistazo al rostro de Sirius…
James, por su parte, estaba sentado en una cómoda butaca, acariciando la mano de Lily, que tenía retenida en sus manos, mientras sonreía al verla, aunque se sentía algo triste de no oír a su pelirroja favorita, pero igualmente la prefería así, sin gritarle a todo volumen por algún "delito estudiantil" suyo
De pronto, Lily abrió los ojos, aunque no sin cierta pesadez, a lo que James sonrió ampliamente: Adoraba verla así, dormida de forma tan inocente, pero ya estaba empezando a extrañarla despierta
-. Lily! –Susurró aliviado-
-. James? –Ella balbuceó con dificultad, pero sonrió débilmente- James… -Susurró con una sonrisa, pero entonces abrió los ojos de par en par- qué… haces… aquí?
-. Vine a verte… -James confesó, Lily solo dejó brillar su sonrisa-
-. No… No debiste…
-. Lo sé… Pero qué puedo decir?, soy un Marauder, y me gustan los riesgos, pero más me gusta... -James callo su pensamiento y sonrió-
-. Más qué? –Ella susurró-
-. Nada… -James no sabía como reaccionaría-
-. Bueno… -Lily suspiró con tristeza, creía saber lo que él iba a decir- será mejor… Que te vayas… Necesito a…
-. Tranquila… -James sonrió-
-. Qué pasó? –Preguntó ella-
-. Me sorprende que no lo sepas… -James sonrió vivamente, Lily solo rodó los ojos-
-. James…
-. Poppy dijo algo de algodón en un pote de alcohol, precipitación y no sé que más… Pero mejorarás pronto…
-. Genial… Solo debemos… Escurrirme…
-. Que?!!! –James la miró alarmado-
-. Si… -Ella susurró débilmente- escurrirme…
-. Estás loca, Lily Evans?!!!
-. James… No es nada malo… Simplemente es sacarme toda la poción… Recuérdame… Matar a Mel…
-. Prometido –James sonrió-
-. Vete, James… Poppy debe venir…
-. De acuerdo…
James sonrió ampliamente, y la estancia, para Lily, pareció iluminarse de pronto, como si el sol hubiese surgido, para luego darle un beso en la mejilla y cubrirse con la capa invisible y marcharse, sin ver como la pelirroja se había sonrojado ligeramente
Al estar tan distraído en marcharse de pronto, chocó con Marli, que se alarmó y puso su varita en ristre mientras, con cierta desconfianza, preguntaba
-. James?
-. Marli… -La chica intuyó que sonreía, por como hablaba-, entra, entra!, debemos irnos…
Remus y Mel se pillaron un fuerte castigo de la Señora Gorda, que, al parecer, tenía resaca, mientras que su amiga, Violeta, dormía tranquilamente… No la culparon, pues ella, claramente, no estaba en su mejor fase, y cuando ella al fin les abrió paso, ellos entraron rápidamente, chocando de bruces contra algo invisible, y la rubia hubiera caido de no ser porque el castaño cenizo y una mano invisible (De Marli) la agarraron a tiempo
-. James!, cuantas veces tengo que decirte que si haces una de tus escapadas nocturnas tengas cuidado conmigo! –Protestó enfadado el lobito- si Lily se entera de que estabas haciendo eso…
-. No me matará… Lo comprobé hoy mismo… Lily acaba de despertar –James dijo, desvelándose a él mismo y a Marli, que sonreía feliz de la vida, al igual que el pelirrevuelto-
-. Si… -Marli sonrió-
-. Tengo sueño… -Mel sonreía, y Marli la miró con malos ojos-
Mel Warrick, pese a la escasa iluminación que había, se sonrojó violentamente al ver la siniestra mirada que su amiga le dirigía, pues se notaba que ella había pasado toda la noche con Remus, a causa de su pelo totalmente revuelto y lo que parecía ser chocolate reseco en su mejilla
-. No hicimos nada!!! –Juró Mel-
-. Seguro? –James sonrió divertido, mientras que Remus también empezó a tornarse rojo-
-. Basta!, como prefecto, impongo que volvamos a nuestros dormitorios y que no se hable más del tema
Marli soltó una risita suave de "ja, claro, Remus, no lo haremos…", y James simplemente se encogió de hombros mientras subía las escaleras, doblando su capa a la par en que tarareaba una canción. Mel tomó de la mano a su amiga y prácticamente se la llevó a rastras por las escaleras, dejando solo a su novio, que suspiró, evidentemente nervioso e incómodo de la idea de volver y hablar con James acerca de la noche que había tenido, para luego ir a su dormitorio...
To be continued
