Capítulo 11

Rick abrió los ojos a la mañana siguiente y sintió que su corazón se inundaba de ternura. Jeremy y Kate dormían, ajenos a su observación, ella con la cara hacia él, una mano protectora sobre su costado y él con su manita sobre la cara de ella, seguramente se había dormido mirándola, acariciándola…

Se sintió feliz de no estar celoso. Podría estarlo, tranquilamente al ver la conexión que se había formado entre su hijo y Kate, pero ¿qué podía ser mejor que eso? Con todo lo que Kate estaba dejando de lado por un hijo que no era de ella…

Un dolor profundo lo invadió, no era sólo Kate la que dejaba de lado todo por su hijo… él también se había ilusionado con un hijo de ambos y ahora ella había tomado la decisión de esperar por Jeremy… y él no estaba tan seguro de que esa fuera una buena forma de pensar…

Eso terminaría afectando la pareja de ambos… no podía ser bueno… tendría que volver a hablar con ella…

Jeremy se movió en sueños y Kate, aún dormida, palmeó su costado, tratando de que no se despertara…

Era increíble verla en acción con el niño, a pesar de haberle dicho innumerables veces que los niños no le gustaban tanto, salvo los propios, y que tenía un poco de temor de no saber cómo actuar en determinadas ocasiones, su propio instinto estaba funcionando perfectamente… hasta dormida trataba de calmar al niño que solo se había movido…

Como si advirtiera su observación, Kate abrió los ojos despacio y lo miró desde allí, sin moverse para no quitar la manita de Jeremy, que le incomodaba un poco…

Rick se movió para ayudarla un poco y el niño se quejó, y abrió los ojos…

-Hey… precioso…- le dijo Kate mirándolo de cerca.

El niño sonrió, adormilado y acarició su cara con torpeza. Kate sonrió y besó su frente. Rick se unió a ellos y el niño sonrió cuando entró en su campo visual…

Se quedaron un rato entre besos y sonrisas, hablando en voz baja y Rick le guiñó el ojo a Kate…

-Mami… ¿tú sabes si hay algún niño que quiera tomar la leche?

Jeremy, que miraba a Kate pero lo escuchaba atentamente a él, giró la cabeza y alzó una ceja muy al estilo Castle…

-Pues… no lo sé… ¿tú sabes, pequeño?- intervino Kate.

-Jerry…- dijo el niño y Rick sonrió, mientras Kate abría la boca con incredulidad.

-¿Lo has visto? Le gusta que lo llamen Jerry…- sonrió Rick triunfante.

-Pero…- dijo con gesto de desagrado.

-Leche…- dijo el niño y ambos sonrieron.

Rick se levantó rápidamente, había comenzado a disfrutar el hecho de preparar el desayuno para sus dos amores…


Cuando volvió, con la bandeja en la mano, Kate se había quedado medio dormida y Jeremy la miraba atentamente…

-Hey, amigo… - le dijo y el niño lo miró- yo la vi primero…

Jeremy lo miró sin comprender y Rick sonrió. De cierta forma podía entenderlo. Recordó sus primeros momentos en su relación con Kate, incluso durante la primera noche, con esa gran tormenta afuera… y él mirándola dormir como un tonto, sin poder creer que las cosas finalmente se habían concretado… enamorado hasta la médula…

-Leche para uno…- dijo y le extendió la mamadera, que Jeremy tomó con sus dos manos y se acomodó en la almohada de Kate para tomar.

Rick se inclinó y lo observó. Durante un momento, la conexión entre ambos fue increíble, sus miradas se encontraron y Rick sintió como si el niño le hablara. Como si le dijera que todo estaba bien, que lo estaba haciendo bien…

-Hey, mami…- dijo y el niño siguió con la mirada la mano de Rick, acariciando la cara de Kate, que abrió los ojos y sonrió.

-Me dormí, lo siento…

-Mucha actividad nocturna, Capitana…- le dijo Rick y alzó las cejas.

-¿Cómo dices eso? Delante del niño…

-¿Tú crees que entiende el sentido?

-No me gusta…

-Tampoco te gustaba que él viniera a dormir con nosotros y mira que lo has disfrutado…

-Si lo criaremos tratando de disfrutar siempre, será un malcriado…

-No, no es así…

-Entonces seré siempre la mala de la película…- se fastidió Kate- lo hiciste con ese pobre perro, Royal… y ahora con el niño… tú serás el buen tipo y yo la mala…

-¿Por qué me sacas el tema del perro ahora? Yo no soy el bueno, solo intento poner límites en forma más suave…

-Criar un hijo es una responsabilidad grande y si lo vamos a hacer…

-Juntos…- dijo él y ella se detuvo, en realidad, el niño era su hijo… no de ella.

-Tienes razón… tú eres su padre…tienes todo el derecho de decidir cómo criarlo…

-Ese fue un golpe bajo, Kate…- dijo con rabia él.

-Es la verdad…- dijo ella intentando sonar fría.

-Tú sabes que no es así…

-Lamentablemente sí… y ya saldrá en alguna discusión como ahora… por eso quiero asegurarme de evitarlo… las decisiones serán tuyas…

-¿Por qué siento que avanzamos tres pasos y retrocedimos veinte?

Kate suspiró y miró al niño que seguía el intercambio atentamente, su semblante era bastante preocupado y Kate se mordió el labio, con culpa…

-Escucha… lo siento… supongo que a pesar del amor que hay entre nosotros, aún me siento algo rara con la situación… y si tú y yo tenemos diferencias con respecto a la crianza, entonces me siento afuera… como si no tuviese chance de colaborar con esto…

-Pero no es así… lo sabes…- dijo él.

-Esto es mucho más difícil de lo que pensé…- dijo y sintió lágrimas en los ojos.

-Sé que es difícil, pero creí que ya habíamos superado esta parte… aunque no esté de acuerdo en que tengamos que esperar para tener nuestro hijo…

-No quiero hablar de eso…- dijo Kate y tragó el molesto nudo que se le había formado en la garganta.

-Bien… seguiremos sin hablar, creí que ya estábamos bien… pero veo que no…

Kate inspiró hondo, tratando de no pensar en contestarle. No quería seguir discutiendo delante del Jeremy, eso no era bueno para él…

Se levantó y los dejó a ambos en la cama. Jeremy la siguió con su mirada y se quitó la mamadera de la boca…

-¿Mami?- dijo y miró a Rick.

-Mujeres… ya las irás conociendo… tan hermosas que enamoran… pero tan tercas y complicadas que a veces quieres salir corriendo…

El niño se quedó mirándolo como si hubiera entendido solo vagamente lo que Rick le había dicho…

-¿Vamos a quitarnos ese pañal húmedo?- le preguntó y el niño sonrió.

Rick besó su mejilla con cariño y cuando llegó a su cuello y depositó un beso sonoro allí, el niño lanzó una carcajada divertida…

-Cosquillas…- dijo y el niño siguió riéndose.

Kate escuchó las risas desde el baño y no pudo evitar sonreír, a pesar de la bronca, era bueno que Rick se conectara más con su hijo…


Bueno, parece que problemas siempre hay y que hay heridas que son difíciles de sanar. Veremos como sigue desarrollándose la historia. Muchas gracias por leer y comentar!