Fairy Tail ni High School DxD son de mi propiedad, pertenecen a sus respectivos autores.

treeofsakuras: tampoco es pa tanto, en la obra Vali le arranca las alas y lo deja inconsciente sin ningún problema. En cuanto a Akeno, la única parte con ella era cuando le "extraían" poder de su brazo… creo.

Qwaiser—Izanagi: lo de Akeno tranquilo que viene ahora, o en el próximo. Lo de Serafall mmm a ver que consigo. Y lo sé, la batalla ha estado muy floja.

Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, lemon mas o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.

Yo hago esto por simple diversión, sin ánimo de lucro.

—comentarios normales

—"pensamientos"

—*comunicación por holograma, comunicador, etc.*

— [Ddraig, Albion, etc]


Os invito a leer mis demás historias, buscadlas en mi perfil


Capítulo 10:

COMPAÑEROS, VISITA Y PISCINA


Los días pasaron luego del enfrentamiento contra el Cadre Kokabiel y sus secuaces. La llegada del Dragón Blanco puso en tensión a los demonios presentes, pues tanto Rias Gremory como Sona Sitri sabían ahora que un peligroso y poderoso enemigo podía aparecer en cualquier momento en su territorio, y era tan fuerte como para derrotar a ambos sequitos. Natsu era el único que parecía emocionado por enfrentarse a un rival tan poderoso, aunque lo único que le molestaba es que existiera la posibilidad de que se enfrentaran para que uno matara al otro, no para simplemente comprobar su fuerza.

Irina y Xenovia volvieron al Vaticano con los fragmentos de Excalibur. Xenovia, quien era la única de las dos que conocía la nefasta noticia de la muerte del Dios que adoraba, tenía un semblante totalmente abatido, cosa que causó la curiosidad de su compañera, pero esta no logró sonsacarle nada. La inglesa se despidió de forma educada de los demonios, agradecida por haberla curado y cuidado durante el enfrentamiento, lamentándose por no haber estado presente en la batalla.

Luego de todo aquello, las cosas siguieron su rumbo de siempre, pero Natsu ahora estaba satisfecho. Se había enfrentado a un rival superior a él, pero había sido una gran experiencia y ahora sabía que los seres de aquel mundo eran muy poderosos. Si no hubiera sido por su Sacred Gear no hubiera podido enfrentarle ni derrotarle. Debía aumentar su propio poder y no depender tanto del de Ddraig, aunque al Dragon Gales no parecía molestarle aquello, sino que le entusiasmaba esa idea, pues si aumentaba su propio poder, el poder de este aumentado con la Boosted Gear sería bestial.

Una tarde del mes de junio los tres miembros del gremio Fairy Tail estaban en camino a la sala del club para las típicas reuniones. Debían seguir con sus tareas después de todo. Cuando estaban entrando por la puerta del viejo edificio, un olor conocido llegó a las fosas nasales del caza dragones.

— ¿Está aquí? —Se preguntó cruzándose de brazos mientras avanzaba.

— ¿Aquí? ¿Quién? —Curioseó Lucy.

—La exorcista. La tipa esa…, la bruta.

— ¿Xenovia? ¿Qué hará aquí otra vez?

—Quizás haya otro tipo fuerte que les haya dado problemas y haya venido hasta aquí —comentó Happy.

Aquello pareció emocionar al pelirrosa, pues salió corriendo ante la pasividad de la Heartfilia y el Exceed.

—No debiste haber dicho eso Happy.

—Aye.

Como era costumbre en é, solo que esta vez un poco más emocionado, Natsu se adentró en la sala de una patada.

— ¡¿Dónde hay un enemigo fuerte?! —Exclamó Natsu mientras apuntaba con su dedo a Xenovia.

—Hola Sekiryuutei. ¿Hay un enemigo poderoso?

Natsu estaba por exigirle el nombre del tipo o lugar donde estuviera, pero entonces cayó en cuenta de algo importante…, Xenovia estaba ahí usando el uniforme femenino de la academia.

—No hay… ¿ningún enemigo? —Murmuró abatido mientras Lucy y Happy aparecían a su espalda.

— ¿Qué haces tú aquí? —Curioseó Lucy—. ¿Acaso ahora vas a asistir a nuestra escuela?

—Así es —Afirmó la peli azul.

— ¿Por qué motivo? Digo, ¿no eras acaso una exorcista del Vaticano? ¿Por qué venir a este lugar, a esta academia?

—Al saber que Dios estaba muerto decidí convertirme en demonio, recibí una pieza de Caballo de Rias Gremory —De su espalda surgieron dos alas de demonio, sorprendiendo a los magos—. Parece que no soy tan buena, mientras que Durandal si lo es, así que fui capaz de convertirme en un demonio con tan solo una pieza y fui colocada en la escuela. Desde ahora, soy una estudiante de segundo año y miembro del club. Llevémonos bien, Natsu, Lucy y Happy —Finalizó con una reverencia.

Rias, quien estaba en su sitio de costumbre, se cruzó de brazos mientras sonreía con orgullo.

—Tener a la poseedora de Durandal es un alivio. Junto con Yuuto ya tengo a mis dos espadachines.

—Ahora soy un demonio y no hay vuelta atrás —Dijo Xenovia—. Ahora que sé que Dios no existe serviré a Rias Gremory. Irina regreso a los cuarteles generales con el cuerpo de Valper y las Excalibur, incluyendo la mía. Los "fragmentos" que actuaban como núcleos fueron recuperados en ese estado, así que la misión de recuperarlos fue todo un éxito. Si tienen los núcleos, ellos pueden usar alquimia para hacer la espada santa de nuevo.

— ¿Pero está bien que hayas traicionado tus creencias? —pregunto desconcertada Lucy.

—Tenía que darles la Excalibur de nuevo, solo por si acaso. A diferencia de Durandal, hay otros miembros que pueden usarla. Tener a Durandal es suficiente para mí. Cuando les mencione la muerte de Dios, ellos se quedaron callados. Así que por saber de la muerte de Dios me convertí en una forastera. La iglesia odia mucho a los forasteros y la herejía, incluso si esa persona es la portadora de Durandal. Irina tuvo suerte. Incluso si no estuvo en la pelea debido a sus heridas, termino no conociendo la verdad. Tiene una creencia más fuerte que la mía. Si se enterara acerca de lo de Dios, no sé qué podría pasarle. Aunque estaba muy decepcionada de que me convirtiera en un demonio. Me entristece no poder decirle que fue porque sabía de la ausencia de Dios. Fue una despedida extraña la que tuvimos. Tal vez seamos enemigas la próxima vez que nos veamos.

Rias se levantó de su asiento, caminando hasta Xenovia, colocando una mano en su hombro. La peli azul parecía un tanto abatida, pues se llevaba bien con Irina, eran amigas aunque se pelearan o discreparan en muchas cosas.

—La iglesia hizo contacto con nosotros, los demonios —Continuó la Gremory—. Más precisamente el Maou hablo de ese incidente. Dijeron "Nos gustaría tener contacto contigo a causa de las acciones no claras y deshonestas de los ángeles caídos a pesar de que nos sentimos insatisfechos acerca de esto". También se disculparon por lo de Valper ya que tuvieron el error de dejarlo escapar en el pasado. La verdad acerca del incidente les fue enviado a la Facción de los que estaban del lado de Dios y a los demonios por el líder de los ángeles caídos, Azazel. El robo de las Excalibur fue una acción tomada únicamente por Kokabiel, los otros líderes no tenían conocimiento de eso. El planeo romper la tensión entre las tres Facciones ya que intento comenzar otra guerra, por lo que fue puesto en el Cocito por toda la eternidad en un estado de congelamiento. También habrá una reunión entre los representativos de los ángeles, demonios y Azazel. Aparentemente hay algo de los que Azazel quiere hablar. Escuché que tal vez se disculpe por lo de Kokabiel, a pesar de que es sospechoso que se disculpe. También estamos invitados a la reunión. Tenemos que reportar sobre lo ocurrido en la reunión ya que nos vimos involucrados en ese incidente.

La mención de otro líder de los caídos pareció emocionar al caza dragones.

— ¿Qué tan fuerte es Azazel?

—Es mucho más fuerte que Kokabiel, pero me temo que no podrás enfrentarte a él —Sonrió Rias—. Pudiste pelear contra Kokabiel por la situación en la que nos vimos envueltos y las circunstancias, pero ahora no será lo mismo.

—Por cierto Natsu —Xenovia tomó la palabra, clavando una seria mirada en el pelirrosa—, el Dragón Blanco pertenece a la Facción de los Ángeles Caídos. Azazel está reuniendo a poseedores de Sacred Gears, entre ellos alguno con una Longinus. No puedo saber en qué está pensando, pero definitivamente no es algo bueno. El Dragón Blanco es de los más fuertes entre ellos. Escuche que era el cuarto o el quinto más fuerte de entre todos los de ahí, incluyendo a los Cadre. Pero después de ver tu lucha contra Kokabiel estoy segura de que estáis en igualdad de fuerzas —dicho esto se dispuso a salir de la sala no sin antes mirar a Kiba—. Por cierto, me gustaría tener una batalla con el usuario de la espada sagrada-demoniaca.

Yuuto, quien parecía haber superado su ansiedad por la venganza, sonrió de forma amistosa, aunque se notaba un deje de revancha por su humillante derrota días atrás.

—Muy bien. No perderé la próxima vez.

Luego de que Xenovia se marchara de la sala Rias dio una palmada. Se notaba su gran ánimo luego de haber logrado una pieza tan poderosa. Xenovia era alguien con potencial, pero era la espada Durandal lo que más le interesaba, como era de esperarse.

—Bueno. Ya que todos han vuelto de nuevo, ¡comencemos de nuevo con las actividades del club!


Días después

Pasaron dos días desde que Xenovia se unió al grupo Gremory, por lo que a Rias Gremory solo le faltaba la pieza de Torre para completarlas todas. En el baño principal femenino, el cual poseía también aguas termales no naturales para disfrute de los que habitaban aquella estructura, se encontraban las dos únicas féminas que habitaban aquella mansión por el momento.

—Vaya Lucy, tienes muy buen cutis.

—Por supuesto que sí. Hay que tratarse la belleza. Tú también tienes buena piel.

Los baños eran muy grandes, así que no había problema alguno de espacio. Lucy observó de reojo a la Gremory, que disfrutaba del agua caliente con el cuerpo relajado y sus ojos cerrados. Quería, no, deseaba preguntarle algo, algo que le había estado rondando la mente desde hacía ya tiempo pero había preferido dejarlo pasar, pero últimamente había visto algo que había llegado a provocar vuelcos en su corazón.

—Oye Rias, ¿puedo preguntarte algo?

—Por supuesto —Respondió la mencionada sin abrir los ojos.

— ¿Tú que piensas de Natsu?

La pregunta tuvo un tono casual, tanto que Rias no se dio cuenta de la intención oculta. Esta abrió los ojos, incorporándose para ver directamente a la maga estelar.

—Hum, pues es atractivo, tiene unos hermosos ojos y su tonalidad de cabello me recuerda al algodón de azúcar. Adoro pasar mis dedos por su cabellera —Dijo con una sonrisa divertida—. Es valiente y fuerte, dispuesto a ayudar a sus amigos en cualquier circunstancia… ¡aun teniendo que enfrentar a un Cadre! También es divertido y para qué negarlo, tiene una buena herramienta.

El tono sugerente que usó para la última descripción provocó un gran sonrojo en la Heartfilia.

—Y-ya veo.

— ¿Y tú que piensas de él, Lucy? Lo conoces desde hace más tiempo que yo.

—Bueno, la verdad es que no me alejo demasiado de tu descripción, aunque añadiría también infantil…, y a veces un idiota sin remedio —Al ver la sonrisa lasciva de la Gremory, su rostro volvió a ponerse rojo—. ¡No me refiero a eso!

—Lo sé, lo sé, pero es divertido ver tu reacción —Se rio divertida, poniendo después un tono curioso—. ¿Tú no has intentando nada con él?

—Bueno, la verdad es que me cuesta imaginar a Natsu de una forma romántica —Respondió con una gota de sudor recordando varios momentos vividos con él—. En verdad que es difícil…

— ¿Y es asexual? He intentado varias cosas que haría que cualquier hombre o bien se lanzara encima de mí, se avergonzara tanto que saldría huyendo o moriría por desangrado, pero él no reacciona al ver una mujer desnuda, ni siquiera conmigo. Admito que mi orgullo como mujer está muy dañado por él. Incluso no reaccionó como esperaba a mi beso… En serio que estoy molesta.

Lucy devolvió la sonrisa de la pelirroja.

—Yo también pienso que es asexual. Pero bueno, él ha vivido muchos años rodeado de mujeres, y con Erza…

Tuvo un leve escalofrió cuando la pelirroja le contó la primera vez lo que hizo con Gray y Natsu cuando eran más jóvenes, o poco antes de que ella se uniera. Muchos hombres pensarían que era un paraíso bañarse desnudos con aquella mujer…, pero era justo lo contrario… ¡un infierno!

—Entonces la belleza del cuerpo femenino no parece llamarle la atención…, y parece que tampoco reacciona a las insinuaciones… Hum… ¿Qué hacer…?

Ahí estaba otra vez la sensación de opresión en el pecho de la maga.

—Oye Rias… ¿qué tipo de interés tienes en Natsu?

— ¿Tipo de interés?

—Si. Me refiero, ¿te interesa de forma romántica, para una relación?

La Gremory se cruzó de brazos, cerrando los ojos pensativa.

—Me atrae Natsu, de eso no tengo duda. Tengo deseo sexual por él, no voy a negarlo —Lucy se froto las manos de forma nerviosa sin siquiera darse cuenta—. En cuanto a un tipo de relación romántica… Admito que también me cuesta verle de esa manera, en una relación seria. ¡Pero sería divertido intentarlo!

— ¿Por Yuuto no tienes ese tipo de atracción? Digo, es bastante atractivo también, y más maduro que Natsu. El parece perfecto para una relación.

—Eso es cierto, pero conozco a Yuuto desde hace bastantes años y nuestra relación llegó a tornarse a algo parecido a una hermandad, como si Yuuto fuera mi hermano pequeño, al igual que considero a Koneko como mi hermana pequeña. Admito el atractivo de Yuuto así como su carácter más maduro, pero no es del tipo que a mí me atraen.

— ¿Te atraen los idiotas impulsivos maníacos de las peleas con serios problemas destructivos?

—Si lo pones así… Pero como he dicho, mi atracción por Natsu es sexual. Me gustaría atarle en la cama y hacer con él de todo menos vudú, pero eso sería ya como un último recurso.

— ¿Lo violarías? —Exclamó Lucy con total sorpresa.

—Violarlo es una palabra muy fuerte. Llamémoslo mejor sexo por sorpresa jajaja —Se carcajeó divertida por la reacción de la maga—. Olvídalo, era una broma. No llegaría a tal extremo. Ante todo respeto los deseos de mis lindos sirvientes. Son como mi familia, y nunca haría daño a mi familia.

Dicho esto Rias salió del baño, envolviendo su cuerpo en una toalla para finalizar con dicha tarea mientras Lucy hacía lo mismo, aunque está un poco más aliviada luego de la charla con Rias

XXXXX

A la mañana siguiente, en el aula de la cual formaban parte Natsu y Lucy, todos estaban desperdigados por el lugar. Dado que no había en aquel momento clase porque su profesor aún no llegaba, el alumnado aprovechaba el momento para charlar con sus amigos o hacer otras cosas. Pasados varios minutos apareció el tutor de aquella clase.

—Escuchadme alumnos —Exigió a los mencionados, quienes se sentaron en sus respectivos asientos—. Hoy tendremos un nuevo integrante, por lo que espero que os comportéis —La mención de un nuevo alumno, luego de la incorporación de Lucy hacía poco más de un mes, llamó la atención de todos, aunque también explicaba el motivo de que hubiera un nuevo pupitre vacío—. Adelante.

Los dos magos abrieron enormemente los ojos al ver quien apareció por la puerta mientras las chicas se ponían locas por ver al que sería otro futuro ídolo masculino y los varones se quejaban de su mala suerte.

—Hola mi nombre es Gray Fullbuster.

El mago de hielo más famoso del gremio Fairy Tail hizo acto de aparición. Tenía una muy leve sonrisa y para sorpresa de Natsu y Lucy, Gray estaba totalmente vestido…, aún…

— ¡Stripper / Gray!

El resto de alumnos dieron un brinco por el grito de alegría de Lucy y el de queja de Natsu.

—Llamita, Lucy.

— ¿Se conocen? —pregunto el profesor curioso por la reacción de las tres últimas incorporaciones a su clase.

—Así es —Afirmó Gray.

—Bien. Entonces siéntate a la derecha de Dragneel.

Gray avanzó hasta el escritorio que estaba al lado del de Natsu. Tosió para llamar la atención de sus estudiantes, pues a pesar de la emoción de un nuevo compañero, debían seguir con la lección dejada el día anterior.

—Muy bien. Abran el libro de matemáticas por la pagina cuarenta.

La clase continuó con normalidad, a pesar de algunas miradas y murmullos entre Natsu y Gray que les valió un par de advertencias del profesor. Para cuando este hubo terminado no hubo tiempo ni siquiera de abrir la boca, pues la profesora de la siguiente materia entró al aula con mal humor. Las clases continuaron hasta el descanso principal, momento que Natsu y Lucy aprovecharon para hablar con su amigo, rival y compañero de equipo.

—Cuanto me alegro de volver a verte Gray.

—Igualmente Lucy.

—Al menos estas bien princesa de hielo.

La Heartfilia suspiró, pues a la mínima que había tenido, Natsu había comenzado con un insulto. Era de esperarse, pero deseaba que la paz hubiera durado un poco más.

— ¡¿Quieres pelea sesos de lava?!

— ¡Cuando quieras stripper!

Estaban por comenzar una pelea en medio del aula, cosa que asustó al resto, por lo que la rubia tuvo que intervenid.

—Parad los dos, no estamos en el gremio —El recordarles el lugar donde estaban, ambos gruñeron por la molestia de aquella situación—. Y dime Gray, ¿ha venido alguien más?

—Erza y el abuelo.

— ¡¿Erza está aquí?! ¡¿Y con el viejo?! —Chilló Natsu emocionado.

— ¿Estas sordo flamitas? Eso es lo que he dicho

— ¿Y dónde está Erza? —preguntó la rubia.

—Es un año mayor que nosotros, por lo que debe estar en tercero.

—Pues vamos a buscarla.

Y sin más la rubia cogió a ambos y salieron corriendo de la clase, pues estaba emocionada por volver a ver a la maga de re equitación. Caminaron por los pasillos siguiendo la guía de Gray y algunos alumnos que había por los pasillos. Gray sabía cuál era el número del aula de Erza, pues estaba con ella cuando los asignaron, pero no sabía dónde estaba. Al fin, luego de unos pocos minutos, llegaron hasta el aula donde estaba la maga de Clase S, quien estaba rodeada por sus compañeros de aula.

— ¡Erza! —Chillaron Natsu y Lucy con alegría.

Al escuchar aquellas voces la pelirroja se levantó de su asiento, caminando hacia ellos, abrazándolos con gran fuerza.

—Natsu, Lucy… Cuanto me alegro de volver a veros.

—Oye Erza, o aflojas un poco o vas a asfixiarlos —Sugirió Gray al ver como los rostros de sus compañeros de gremio se volvían azules.

Con una disculpa la pelirroja los soltó

—Nosotros también nos alegramos de verte —Sonrió Lucy.

Erza le devolvió la sonrisa, pero entonces caminó afuera del aula, siendo seguida por los otros tres, hasta estar apartado del resto de estudiantes.

—Por cierto… ¿es cierto lo que nos ha contado la maestra Mavis? Lo de que sois demonios y demás.

Gray, quien en algún momento se había quitado el calzado y la camisa, se cruzó de brazos, esperando la respuesta. El tema de los demonios era muy espinoso para él por lo ocurrido con su maestra Ur, pero Mavis ya le había dejado en claro que no eran el mismo tipo de demonios. Había demonios malvados en aquel mundo, por supuesto, pero no eran los mismos que en Earthland.

—Así que os lo ha contado ¿eh? Eso nos evita una larga charla —Respondió Lucy—. Pero si, todo es cierto.

— ¡Jajajaja! ¡Cabeza carbón fue derrotado por una debilucha! ¡Jajajaja!

— ¡Tú también hubieras muerto hielito!

Ante el tono retador ambos chocaron sus frentes.

— ¡¿Quieres pelea?!

— ¡Cuando quieras!

Lucy estaba por detener a ambos, pero pareció olvidar quién más estaba presente.

— ¿Os estáis peleando?

La voz ultratumba de Erza fue suficiente para que ambos se detuvieran y abrazaran

— ¡No! ¡Somos los mejores amigos!

—Eso está mejor. Y Gray, tu ropa.

— ¡¿Cuándo demonios…?!

—Sera mejor que después de clase vayamos con Rias y le expliquemos —Comentó la maga estelar—. ¿Y dónde está el Maestro?

—Está con Mavis. Ya que es el actual Maestro tiene unos asuntos que atender con los conocedores de nuestra situación. Pero olvidémonos de eso por el momento. Contadme vosotros mismos todo lo que ha pasado. La Primera ya nos lo ha contado, como bien sabéis, pero deseo escuchar vuestras versiones.

XXXXX

Lo que restó de descanso fue aprovechado por los magos para ponerse al día. Para extrañeza de los dos Gremory, ni vieron a ninguno de sus compañeros de sequito, pero no le tomaron importancia. Cuando llegó el atardecer fueron hasta la sala del club junto a Erza y Gray para hacer las presentaciones…, luego de que Natsu y Gray liberaran energía con un enfrentamiento amistoso al que luego se unió Erza. Fue sorpresivo cuando el caza dragones hizo uso de su Sacred Gear solo para comprobar hasta qué nivel podía llegar. Fue muy sorprendente comprobar que podía sobrepasar a sus dos compañeros con ese artefacto, aunque Gray lo consideraba trampa dado que él no tenía uno, pero las burlas de Natsu solo aumentaron con aquella escusa.

En fin, luego de llegar a la sala, tanto Natsu como Happy y Lucy pudieron comprobar que el resto de los demonios estaban presentes así como los miembros del Consejo Estudiantil, a la espera de aquella reunión.

—Me alegra veros chicos. Tenía entendido de que tendríais una reunión con conocidos vuestros, así que decidimos no molestaros durante la jornada escolar. Habéis venido a presentarles, ¿no es así? —Interrogó Rias.

—Así es —Asintió Lucy—. Os presento a dos de nuestros compañeros de gremio.

La pelirroja fue la primera en presentarse.

—Un gusto, mi nombre es Erza Scarlet.

Gray, quien estaba sin camisa, frunció el ceño y se presentó con un tono bastante frio pues no terminaba de encontrarse cómodo entre demonios.

—Yo soy Gray Fullbuster.

—Encantada. ¿Por qué no tienes camisa?

— ¡¿Desde cuándo…?! —Exclamó mientras se ponía a buscar la camisa.

—Lamento eso. Tiene esa costumbre desde hace años —Se disculpó Erza.

—Pues espero que la arregle o podría causarle problemas en la escuela —Advirtió Sona en su papel de Presidenta.

—Ya, buena suerte —Bromeó divertido Natsu mientras veía a Gray buscar su camisa afuera de la sala—. ¡Vamos hielito!

— ¡Que te den estufa!

— ¿Vosotros también sois magos? —preguntó Rias ignorando la advertencia de Sona.

—Así es —Afirmó Erza.

— ¿Podríais decirnos cual es vuestra magia? —pregunto esta vez Sona.

—Mi magia es re equitación. Soy capaz de invocar diferentes armaduras y espadas.

—Su Magia es parecida a la Sacred Gear de Yuuto, solo que en vez de crear espadas de todo tipo ella es capaz de invocar diversas armas y armaduras —Explicó Lucy con un buen ejemplo.

—Yo uso Magia de hielo —Explicó Gray ya con su camisa puesta.

— ¿Sois igual de fuertes que Natsu? —Curioseó Akeno por conocer que tan poderosos eran.

La Reina Gremory había realizado la pregunta que rondaba por todos los demonios de ambos sequitos. Conocían el poder de Natsu sin uso de su Sacred Gear y la versatilidad de la Magia de Lucy, por lo que conocer el nivel de los demás magos era algo interesante para todos.

—Yo soy más fuerte que flamitas —Sonrió orgulloso Gray.

Una vena remolcada surgió en la frente del pelirrosa, quien miró asesinamente al desnudista.

— ¡¿Qué dices stripper?! ¡No has sido capaz de vencerme!

— ¡¿Por qué usaste tu cosa esa?!

— ¡Vete con esas escusas a otro!

Ambos pegaron sus frentes para pelear hasta que un golpe de Erza los dejo inconscientes en el suelo ante las miradas perplejas de los demonios. Lucy volvió a tomar la palabra mientras observaba aquella escena tan normal para ella como si no fuera extraño

—Erza es una de las mujeres más fuertes de nuestro gremio. Es una maga de Clase S.

— ¿Tan fuerte eres? —Interrogó Kiba a Erza.

—Bueno, depende de quién sea mi oponente.

—Natsu no ha podido derrotarla nunca —Dijo Lucy sorprendiendo a los demonios, pues estos sabían que Natsu los superaba en términos de poder aun sin su Sacred Gear, así que ver a alguien a quien el caza dragones no pudiera vencer era algo increíble—. Y Gray está al nivel de Natsu, sin la Sacred Gear claro.

Xenovia, Yuuto y Tomoe Meguri se acercaron hasta Erza con miradas retadoras

—Con su permiso, Erza, nos gustaría poder enfrentarla en combate —Dijo Yuuto hablando por los tres.

La maga espadachín sonrió ladinamente, cruzándose de brazos, aceptando el reto propuesto por los tres demonios espadachines.

—Me parece bien. Natsu, Happy y Lucy me han dicho que sois buenos espadachines. Sera interesante comprobar vuestras habilidades.

Natsu, Lucy y Happy parecían muy contentos del buen recibimiento de los demonios a sus dos compañeros magos. Erza parecía que se iba a llevar bien con ellos, sobre todo con los espadachines Gremory y Sitri…, pero Gray parecía aun un tanto reacio a acercase a ellos.

—Fullbuster, ¿puedo preguntar el motivo de tu reacción a nosotros? —Preguntó Sona al notar el carácter de Gray hacia ellos.

El buen ambiente desapareció y todos clavaron sus miradas en el mago de hielo, el cual ya no tenía ni la camisa ni el calzado.

—Gray…

Ante el tono amenazante de la maga de Clase S, el susodicho volvió a colocarse su ropa, respondiendo de paso a la pregunta de la Sitri.

—No es que tenga un problema con vosotros sino que… —La nostalgia invadió sus ojos y quedó callado varios segundos—. Mi maestra murió por culpa de un demonio.

Aquello sorprendió a los demonios, aunque cada uno reaccionó de una manera. Sona ajustó sus gafas mientras miraba a Gray con gran seriedad.

—Ahora entiendo. Pero debes saber que nosotros no somos como ese demonio.

—Lo sé pero…

—Tranquilo. Es normal que seas reacio, pero espero que con el tiempo te adaptes a nuestras presencias.

—Sí, no habrá problema con ello.

La charla continuó levemente pues los magos ardían en deseos de ver al Maestro de gremio, por lo que en la sala solo quedaron las dos herederas. Rias estaba cruzada de brazos en su asiento y Sona con los ojos cerrados pensativa.

-¿Qué opinas Rias? Sobre esos magos.

-Opino que si son tan fuertes como Natsu, podrían llegar a ser poderosos siervos.

-Estás pensando en reclutar a más.

-Así es, pero me gustaría verlos a todos antes. Aún me queda mi pieza de Torre, pues las demás están ocupadas. Gray lo veo más como pieza Alfil y Erza como Caballo. Sona, ¿acaso a ti no te falta dicha pieza?

-Así es, pero no estoy segura. Mi hermana me ha contado sobre su situación, solo a mí. Nadie de mi séquito lo sabe, fue una orden de la Maou. Es por esa misma que no estoy segura. ¿Reencarnar a uno de ellos para cuanto: unos pocos meses o años? No. Si lo hago será con alguien que vaya a estar en mi séquito toda la vida. Natsu y Lucy se marcharán un día, ¿y aun así piensas en más posibles miembros de ese gremio?

-Bueno, es verdad que estarán un tiempo, pero les he cogido cariño a los dos y creo que será provechoso el tiempo que estén.

-Bueno, en eso no puedo discrepar luego de ver el asunto con Raiser.

Tras terminar las clases los cuatro magos, Happy y Rias se marcharon hasta la mansión Fairy Tail, nombre que le había dado la mansión como un sustituto del gremio.

—Entonces Rias tú te estas quedando aquí —hablo Erza a lo que la otra pelirroja asintió.

—Así es. Es bueno fortalecer los lazos entre compañeros de equipo.

La espadachín se cruzó de brazos asintiendo satisfecha.

—Te entiendo. Yo también hice lo mismo —Rias se percató de la reacción del caza dragones, cuyo rostro se había vuelto azul al tiempo que un escalofrío le recorría el cuerpo, lo que le provocó una leve Rias—. Natsu, entonces tienes tu Sacred Gear tiene el alma de un poderoso dragón que te presta su poder —el mago asintió.

—Al menos así tendrás una oportunidad contra Laxus —dijo con burla Gray.

— ¡Cállate!

Después de la ducha y la cena cada uno se fue a su habitación, con Natsu, Lucy y Happy desanimados por no haber podido ver a Makarov. Al parecer los asuntos que le tenían ocupado se habían alargado más de lo esperado.

XXXXX

La situación había vuelto a revolucionarse en la escuela como pasó con la llegada de Natsu y Lucy, solo que esta vez a un nivel levemente mayor por ser dos al mismo tiempo. Erza se había ganado gran fama al entrar en el Club de Kendo, convirtiéndose en la capitana en apenas unos minutos. Su talento y destreza con la espada se había ganado el respeto y admiración de todos los miembros del club. Además, con ella tenían la esperanza de ganar el campeonato nacional entre escuelas. Por su parte Gray había ganado tal fama entre el público femenino por su manía de desnudista. Ya de por sí se había ganado el título de "Príncipes de la Academia" junto a Yuuto, pero esa manía de ir desnudo había sido un plus, aunque también le causaba grandes problemas con el profesorado y el Consejo Estudiantil.

Una tarde como cualquier otra Natsu había ido a una casa bastante lujosa de la ciudad debido a un contratista que le había estado invocando desde dos días luego de la lucha contra el Cadre Kokabiel. El pelirrosa ya había notado que aquel tipo no era humano, sino un ángel caído, pero prefería no decir nada porque tampoco le había intentado hacer algo. ¡Incluso le parecía bastante majo!

—Hola demonio. Perdón que sea también hoy.

El cliente era un hombre de pelo negro con flequillo dorado y perilla que rondaba los treinta años. El sólo usaba yukata, pero la atmosfera de su cuerpo se sentía diferente a la de Kiba, era como decirlo…, como el de un "chico malo".

—Demonio, ¿jugarías un juego conmigo? Compré un juego de carreras en la tarde y como estoy solo, no tengo a ningún oponente.

El ángel caído le enseñó el juego, a lo que Natsu asintió bastante entusiasmado. Le había cogido mucho gusto a los videojuegos, sobre todo los de deportes, luchas y disparos.

— ¡Yosh! ¡No pienso perder!

—Me alegro. Es bueno que hayan muchas cosas en que gastar el tiempo en Japón. No es un mal lugar. Ten, toma este control.

El tiempo pasó rápido para ambos, sobre todo para Natsu, el cual no dejaba de perder una y otra vez. Puede que se entusiasmara con los videojuegos…, pero eso no quería decir que fuera bueno.

—Otra vez he ganado, aunque esta vez has estado bastante cerca. ¿Quieres que paremos?

— ¡Todavía no! —Chilló el caza dragones con espíritu de lucha.

— ¡Oh! Tu espíritu luchador parece estar creciendo. Pues hagamos otra carrera Sekiryuutei.

— ¡Por supuesto!

El ángel caído asintió y dispuso otra carrera. Conforme esta avanzaba una leve sonrisa surgía en su rostro. Normalmente uno estaría un tanto sorprendido por haberlo llamado de esa manera, pero el que estuviera tan tranquilo quería decir que ya sabía quién era, o por lo menos qué.

—No pareces muy sorprendido. ¿Ya sabes quién soy?

—Sé que eres un ángel caído, pero como no has intentado nada contra mí he decidido dejarlo todo tranquilo.

—Me caes bien muchacho. Estando tan tranquilo cuando tienes a un enemigo mortal a tu lado y como cliente.

—Eres un cliente y ya está. Soy un reencarnado, así que no tengo ese odio contra nadie solo por lo que hizo uno.

—Hablas de Raynare.

—Si.

—En ese caso permíteme que me presente. Yo soy Azazel, Gobernador General de los Ángeles Caídos y Asesor de Tecnología Especial. Encantado de conocerte, Sekiryuutei Natsu Dragneel.

Natsu quedó en babia unos segundos, hasta que reaccionó al fin al nombre y título de aquel ángel caído.

— ¡Eres uno de los jefazos! —Exclamó señalándole con el dedo.

—Así es. ¿Asustado?

— ¡No puedo estar perdiendo contra un jefazo! ¡Ahora verás!

Para sorpresa del ahora conocido como Azazel, el conocer quién era y su cargo parecía haber aumentado su espíritu guerrero…, para con aquel videojuego. El ángel caído sonrió satisfecho. Le gustaba aquel muchacho, aunque al principio hubiera pensado de otra manera.

XXXXX

Cuando Natsu volvió a la sala del club le contó a Rias quien era el que lo estaba invocando, pues la pelirroja tenía una extraña sospecha desde que lo invocó por primera vez. En ella se encontraba el grupo Gremory y el grupo Fairy Tail. Rias había permitido a los miembros del gremio poder estar en la sala cada vez que quisieran. No solo podía haber un posible nuevo miembro de su Clan demoníaco, sino que les quería de aliados, era lo mejor.

—Ciertamente, incluso sabiendo que la reunión de los demonios, ángeles y ángeles caídos será llevada a cabo en esta ciudad… ¡pensar Azazel venga a nuestro territorio e interfiera con nuestros asuntos! ¡Y para colmo intentar poner una mano en mi lindo Natsu! ¡El precio será la muerte! —Rias estaba en verdad furiosa, y no era para menos. Los ángeles caídos le habían dado muchas molestias en los últimos meses, por lo que aquella revelación no le había gustado nada, pero inspiró con fuerza y suspiró lentamente—. He escuchado que Azazel está extremadamente interesado en los Sacred Gears. Seguramente se puso en contacto con nosotros para estar cerca del Boosted Gear que Natsu posee. Vas a estar bien Natsu, yo definitivamente te protegeré.

— ¿Quién es Azazel? —preguntó Erza con duda.

Había estudiado un poco sobre aquel mundo, pero estaba un tanto ocupada en sus cosas, así que no sabía todo lo que debía saber, igual que Gray.

—Es el líder principal de los ángeles caídos —le respondió Kiba—. Los ángeles caídos son uno de los principales enemigos de nosotros, los demonios.

—Entiendo. Natsu, ¿sabías que era uno de esos enemigos?

—Así es, pero como no he notado intenciones hostiles contra mí, he decidido dejarlo pasar —Explicó el caza dragones cruzando los brazos tras su cuello.

—Escuché que Azazel tiene un vasto conocimiento en Sacred Gears, he escuchado que está reclutando a muchos poseedores que controlen bien sus Sacred Gears. Pero todo va a estar bien —Yuuto sonrió al pelirrosa mientras levantaba el puño—. Yo te protegeré. Tú me salvaste, tú eres mi preciado camarada, si no puedo salvar a un camarada de una crisis, entonces no me podría llamar a mí mismo un Caballo de la casa de los Gremory. Yo ya he obtenido mi Balance Breaker y tú el Boosted Gear. Si nos unimos sé que podemos superar cualquier crisis peligrosa. Fufú, yo no solía decir esas cosas antes, pero después de estar contigo, mi disposición con mis compañeros también cambio. No sé por qué no me disgusta que…, esté caliente esta parte de mi pecho.

El rubio se llevó la mano al pecho, haciendo sonreír a los magos, pues entendían aquel cálido sentimiento. Entonces alguien entró por la puerta de la sala del club junto a la conocida Grayfia.

—Hey hermanita —Saludó aquella persona—. Este cuarto parece la escena de crimen. Me pregunto cómo es posible que este lugar esté lleno de círculos mágicos, a pesar que las chicas se reúnen aquí.

—Hermano, ¿por qué estás aquí? —preguntó Rias un poco dudosa y sorprendida por la aparición de éste.

Se trataba de Sirzechs Gremory, más conocido como Sirzechs Lucifer, el Maou Lucifer. El parecido era bastante entre ambos hermanos. Por decirlo de cierta manera, Sirzechs era la versión adulta y masculina de Rias, con ojos y cabello exactamente iguales a los de la heredera.

— ¿Que estás diciendo? La visita escolar se acerca, ¿cierto? Estoy pensando en venir por cualquier medio, me gustaría ver de cerca a mi hermanita trabajar duro en sus estudios.

Aquello no pareció agradar mucho a la Gremory más joven, que observó a Grayfia un tanto aterrada.

—Grayfia, ¿tú fuiste quién le contó a mi hermano?

—Sí, todos los reportes de la escuela me llegan a mí, ya que me han sido confiados por la casa de los Gremory. Por supuesto, como soy la Reina del amo Sirzechs, yo le informo todo.

—Incluso si mis deberes como Maou son difíciles me tomaré un día libre ya que quisiera participar en la visita escolar de mi hermanita. No te preocupes, padre y madre vendrán igual.

— ¡No puede ser cierto! —Exclamó Rias bastante alterada. Conocía a su padre y a su hermano demasiado bien—. ¿Acaso no eres el Maou? ¡Dejar tu trabajo y venir aquí! ¡El Maou no puede tratar a un simple demonio de una manera especial!

A pesar de las protestas de Rias, Sirzechs negaba con la mano manteniendo su alegre sonrisa.

—No, no, esto es mi trabajo igual. Como sabes vamos a realizar la reunión de las tres Facciones en esta escuela, así que vine a inspeccionar el lugar —respondió con una sonría que parecía burlona para Rias.

—Aún sigo sin creer que vayáis a hacerlo…

—Ah, esta escuela parece tener el destino atado a ella. Mi hermanita, el legendario Sekiryuutei, el portador de la espada sacro-demoniaca, la portadora de la sagrada espada Durandal, la hermanita de Maou Serafall Leviathan están igual en este lugar, igualmente Kokabiel y Hakuryuukou atacaron este lugar. Además de contar con más magos del gremio de Mavis. Esto es un fenómeno que no puede considerarse como una coincidencia; fuerzas poderosas parecen estarse mezclando, es como el movimiento de las olas. Por cierto no me he presentado —la atención del Maou se clavó ahora en los dos magos más recientes en aquel mundo—. Soy Sirzechs, hermano mayor de Rias, y ella es mi esposa Grayfia.

Extendió su mano a modo de saludo. Erza fue la primera en estrecharla.

—Encantada. Yo soy Erza Scarlet.

Gray fue el siguiente en estrenarla.

—Yo soy Gray Fullbuster.

Con el saludo ya realizado a los dos magos, el demonio se centró ahora en la pieza más reciente de su hermana…, Xenovia. La peli azul tragó seco, pues hasta hace no mucho aquel era uno de sus mayores enemigos, pero ahora la situación era completamente distinta.

—Tú eres el Maou y hermano de Jefa, encantada de conocerte. Yo soy Xenovia.

—Buen día, Xenovia. Soy Sirzechs Lucifer, Rias ya me informó sobre ti, la portadora de la espada sagrada Durandal quien fue reencarnada como demonio, sin mencionar que te has vuelto parte de la familia de mi hermana. A decir verdad, estaba dudando de mis oídos la primera vez que lo escuche.

—Igual yo. Nunca me hubiera imaginado convertirme en un demonio. Ser reencarnada en el lado que yo quería destruir, incluso si lo digo yo, a veces me arrepiento, pero pienso que ha sido un movimiento muy intrépido. Sí, eso es ¿Por qué me habré convertido en un demonio? ¿Por desesperación? Sin embargo, ya en este punto, la verdad es que todo ha estado bien. Pero, ¿fue realmente bueno convertirme en un demonio?

—Jajaja, es genial que la familia de mi hermanita esté integrada por un montón de gente interesante, Xenovia, ya que recién has sido reencarnada puede que no entiendas tu camino ahora, pero me gustaría que apoyes a la casa de los Gremory ya que eres parte del equipo de Rias. Estaré contando contigo.

—Si me lo pide uno de los Maou entonces lo haré ya que no tengo más opción que cumplir tu petición. No sé qué tanto sea capaz de hacer pero haré todo lo que esté a mi alcance.

Después de escuchar las palabras de Xenovia, Sirzechs sonrió, una sonrisa que todos los presentes compararon con la de Rias. Eran exactamente iguales, como casi todo.

—Gracias. Oye Rias, ¿te importa dejarme solo con Natsu?

La pelirroja parpadeó un par de veces por aquella extraña petición, pero asintió.

—No veo porque no.

—Gracias. ¿Vienes Natsu?

El mago se encogió de hombros y salió de la sala junto al Maou. Ambos salieron del viejo edificio y comenzaron a caminar por el campus.

—Escuche que conociste a Azazel —Natsu solo asintió—. No te hizo nada pero ¿Te dijo algo?

—Te veré la próxima vez, es lo que dijo.

—Ya veo. Azazel tiene un fuerte interés en los Sacred Gears. Tu Boosted Gear no es la excepción. Incluso una persona en posesión de un Longinus se le ha unido. Azazel es el líder de una organización con el poder de afectar el Cielo, el Inframundo y el mundo humano. Si llega a usar al Blanco expandiría un montón de digresión. Sin embargo, a él no le gusta la guerra como a Kokabiel. Es por eso que los ángeles caídos fueron los primeros en retirarse de la pasada gran guerra. No te preocupes, te garantizo tu seguridad. Finalmente el legendario dragón está del lado de los demonios, así que me asegurare de que te traten bien. Incluso mi hermanita te trata con mucho cariño. Nunca había visto que Rias se divirtiera tanto, incluso en el Inframundo. Estoy seguro de que se la pasa bien todo los días, y presiento que es gracias a ti.

—No es nada. Soy un mago de Fairy Tail después de todo.

—Natsu cuida a mi hermana de ahora en adelante.

— ¡Por supuesto! ¡Nosotros protegemos a nuestros amigos! —le dijo con su sonrisa.

—Me alegra escuchar eso. Un gran gremio el de Mavis, sin duda.

XXXXX

Pasaron varios días y Makarov no daba muestras de vida. Los magos se preocuparon al no saber dónde y qué estaba haciendo su Maestro, pero al recordar que era un Mago Santo y que estaba con Mavis la preocupación se fue disipando. Un día se encontraban los miembros del club limpiando la piscina. Erza y Gray habían ido a ver la ciudad para conocerla y también conocer mejor la tecnología de ese mundo junto a Happy, que ya la conocía casi como la palma de su pata.

—Por orden del Consejo Estudiantil nosotros limpiaremos la piscina y tendremos derecho a ser los primeros en usarla —hablo Rias.

Yuuto y Natsu fueron los encargados de limpiar el suelo de la piscina mientras las chicas se repartían el trabajo entre las paredes y sumideros. Después de terminar de limpiar la piscina Akeno uso su Magia para llenarla de agua pura y limpia. Natsu y Yuuto rápidamente se cambiaron y lanzaron al agua para disfrutar de aquel líquido tan refrescante.

— ¡Una carrera! —Retó Natsu a Yuuto todo emocionado.

—Me parece bien. ¡No pienso perder en esto!

La carrera era emocionante de ver para todos los presentes. Natsu y Yuuto competían con todo lo que tenían, no dejando que el otro tomara ventaja. Era una carrera más que igualada, claro que Yuuto no hacía uso del poder de su pieza, su velocidad.

— ¿Oye Natsu? —Rias se acercó al caza dragones cuando la carrera hubo finalizado, con Yuuto como ganador por muy poco.

—Dime.

— ¿Quieres ver mi traje de baño?

El mago simplemente alzó los hombros, desilusionando un poco a la heredera Gremory. ¿Cuántos chicos darían lo que fuera por que les hiciera esa misma pregunta? A saber. Pero Natsu…, la había visto desnuda y no había reaccionado. No era asexual, eso lo sabía, pero parecía que era imposible de alzar su libido, por las cosas que le habían contado. Se incorporó y fue a cambiarse junto a las demás chicas del grupo demoniaco. No mucho después salió ya con los trajes de baño.

— ¿Qué os parece?

Ambos varones dejaron la carrera para observar a sus compañeras. Rias llevaba puesto un pequeño bikini rojo, el cual dejaba ver la parte de debajo de sus pechos.

—Ara ara Jefa, en serio estás prendada. Ufufufú, en serio querías mostrárselo a Natsu. Por cierto ¿Qué te parece el mío?

Akeno llevaba un pequeño bikini como el de Rias pero el suyo era azul oscuro.

—Es una pérdida de tiempo que intentéis eso —Bromeó Lucy.

Llevaba un bikini blanco que cubría un poco más que el de las otras dos. A su lado estaba Koneko, la cual llevaba el traje de baño del instituto. Rias se acercó a Koneko y puso sus manos en los hombros de la peli platino.

—Esto Natsu… ¿podrías enseñar a Koneko a nadar?

—Por supuesto. Será divertido.

—Estoy a tu cuidado —Murmuró la pequeña Torre un tanto avergonzada.

Natsu, dentro de la piscina, y Koneko, afuera de la piscina, fueron hasta la parte menos profunda de la piscina, donde la peli plateada entró siendo sostenida por el caza dragones.

—Oye Rias, ¿cómo es que no le habéis enseñado antes? —Preguntó Lucy a la pelirroja disimuladamente.

—Hasta ahora nunca se ha metido en una piscina profunda como esta. Es su primera vez —Explicó mientras observaba al dúo.

Dentro de la piscina Natsu agarraba las manos de Koneko y ella usaba las piernas para nadar.

—Senpai, perdona por hacerte ayudarme.

—No digas eso Koneko. Es divertido ayudarte. Me recuerdas a Romeo.

—… eres inesperadamente gentil. Siempre eres muy animado y destructivo.

— ¿Gracias?

Después de las pequeñas clases a Koneko y de nadar un buen rato Natsu salió de la piscina. Koneko estaba durmiendo en una hamaca con una sombrilla que evitaba que le diera el sol. Lucy estaba a su lado leyendo un libro, por lo cual no le prestaría atención. De repente el familiar de Rias se acercó a Natsu con un tarro de crema. Miró a Rias, la cual le estaba haciendo señas para que se acercara. Cuando llegó la pelirroja señaló la crema que Natsu portaba en su mano.

—Los demonios no se queman por el sol, pero la luz solar sigue siendo un enemigo. Ese es un aceite especial para la belleza. ¿Me lo pondrías en mi espalda? —Natsu asintió—. Entonces, ¿Empezamos inmediatamente?

Rias no tardó en quitarse la parte de arriba de su bikini dejando sus pechos expuestos. Natsu pensó que quería que le pusiera crema en aquellos misiles, pero la pelirroja se dio la vuelta y movió su pelo dejando su espalda expuesta.

—Cuando quieras.

Natsu echo crema en su espalda y luego la fue extendiendo con sus manos. No era nada nuevo para el caza dragones realizar aquel acto. Para cuando terminó estuvo por levantarse y tomar un rato el sol, pero al notarlo Rias se incorporó, quedando sentada.

—Oye, Natsu —lo llamo haciendo que éste la mirara—. En mi cuerpo no hay lugar que no hayas tocado. Por alguna razón este cuerpo parece ser controlado por ti. ¿Quieres poner aceite en mis pechos? —pregunto con voz sensual.

—Natsu, ¿Me pondrías aceite a mí también?

Natsu sintió como algo grande, suave y elástico se pegaba a su espalda. Al mirar sobre su hombro vio que se trataba de Akeno, la cual no usaba la parte de arriba del bikini. Rias frunció el ceño, pues tenía la sensación de que su Reina y mejor amiga hacía eso solo para enfadarla.

—Ara ara, no es justo que sólo tú puedas, Jefa —Le dijo como si la criticara mientras apretaba más sus pechos contra Natsu.

—Oye, Akeno. ¿Sabes qué todavía no ha terminado de ponerme crema? También debes recordar lo que te he dicho: que no tientes a Natsu de esa manera, ¿Cierto?

Para Natsu parecía la misma discuta que tenía Rias con Lucy, solo que ahora era Akeno. Ésta puso su mejilla al lado de la de Natsu mientras la restregaba.

—Oye Natsu, la Jefa da miedo. Normalmente corro de ella hasta que me canso. Sólo quiero liberar lo que he construido con mi lindo Kouhai.

Y dicho esto le mordió sensualmente la oreja.

Aquello si sorprendió al pelirrosa, pues era la primera vez que una chica le hacía algo semejante. Se había hecho inmune al cuerpo desnudo de la mujer, o por lo menos eso aparentaba a la perfección, pero una acción como aquella le tomaba totalmente desprevenido.

—En serio, Natsu es lindo. ¿No me darías a Natsu a mí? En el futuro, cuando esté sola, separada por tus órdenes, quiero llevar a este chico conmigo después de todo.

Aquello enfureció mucho a la Gremory, pues se puso en pie de un salto.

— ¡No! ¡Ese chico me pertenece! ¡Definitivamente no te lo daré!

—No hay chico más maravilloso y tierno que él.

— ¡Yuuto!

El rubio, que aún se encontraba adentro de la piscina, decidió comenzar a bucear. Él prefería que no le metieran en asuntos como aquel.

—Ya sabes que para nosotras es como nuestro hermano, nuestro lindo hermano que debemos proteger de las arpías que solo le deseen por su gran atractivo. Entonces está bien para mí ser afectuosa con Natsu de maneras pervertidas, ¿Cierto?

— ¡Eso está prohibido! No quiero que Natsu esté con otra chica que no sea yo. Bueno, si se trata de Lucy no se puede evitar. Pero si tú eres su compañera, Natsu se convertiría en una bestia.

—Ara ara, esa es una manera extrema de decirlo. ¿No crees qué los chicos son mejores cuándo son unas bestias? La castidad de Natsu, voy a…

— ¡No te lo daré! ¡Y no estoy jugando!

—Por cierto Natsu —Akeno empezó a hablarle muy sensualmente en el oído, causando un escalofrió al mago—. ¿Has chupado los senos de la Jefa o Lucy?

—… ¿Chuparlos?

—Ara ara, pobre de ti. En serio Jefa, a pesar de que mimas a Natsu, aún no llegas hasta esos puntos, tu guardia es muy dura.

—Si ese es el caso, en remplazo puedes chupar los míos —dijo esta vez Rias con una sonrisa muy rara y voz sensual.

—Aquí Natsu no va a chupar ningún pecho.

Para sorpresa de ambas demonios, la Heartfilia hizo acto de presencia, agarrando al caza dragones por el brazo, separándola de ambas, poniendo sus brazos en las caderas.

—Ahora mismo, las cosas que se deslizaron en tu espalda Natsu, te permitiré tenerlas en tu boca. Es lo que dije, ¿cierto? ¿Ya lo entendiste? Mientras mueves tu lengua hasta el punto más alto, te puedes quedar como un niño, o chupar salvajemente con tus instintos de animal. Es la primera vez que un chico chupara mis senos, así que no puedo ni imaginarme que ocurrirá —Akeno se puso en pie, dejando expuestas a sus gemelas, por lo que Lucy le dio una patada al varón, tirándolo a la piscina.

—Akeno. ¿No te estás excediendo? ¿Acaso se te olvido qué eres mi sirviente?

—Te estás excediendo un poco Akeno.

—Ara ara, os volvéis así, entonces voy a estar en problemas.

La Reina Gremory cerró los ojos y cuando los abrió su cuerpo estaba rodeado de rayos.

—No te daré a Natsu, vulgar sacerdotisa del trueno —Rias imitó a la Himejima, pero en su caso era Poder de la Destrucción.

—No es bueno ser tan cariñosa, virgen princesa carmesí.

—Pero si tú también eres virgen —Murmuró Lucy un tanto sorprendida por aquel mote.

—Ara, ya que lo mencionas... Le diré a Natsu que tome mi virginidad justo ahora.

— ¡No! ¡Natsu tomara mi virginidad! —Exclamó Rias.

Lucy estaba un tanto impactada. Ciertamente había surgido en ella un deseo de protección de la castidad de su compañero de equipo, pero aquella disputa estaba tomando un rumbo… Inmediatamente seguido de eso sonidos de destrucción empezaron a sonar. Rias y Akeno habían comenzado un combate en las alturas para evitar destrozar la piscina, pues si eso sucedía iban a tener problemas. Lucy se quedó en el suelo, suspirando, yendo a sentarse nuevamente para continuar con su lectura.

—Akeno, en primer lugar, ¡tú odias a los hombres! ¿Por qué de entre todas las personas, sólo tomas interés en Natsu?

—Ya que lo mencionas, incluso tú, Rias, no tenías interés en los hombres. ¡Tú decías qué para ti todos eran iguales!

— ¡Natsu es especial! ¡Él es tierno, aun con sus manías de pirómano!

— ¡Incluso para mí Natsu es tierno! ¡Por fin conocí a un chico por el qué me siento así, entonces debería estar bien estar con Natsu un rato para dejarme entender a los hombres!

Natsu, que observaba todo desde la piscina, prefirió marcharse de allí disimuladamente. Le recordaba a las viejas peleas entre Mirajane y Erza…, y siempre era mejor no estar cerca. Por eso se fue alejando de ahí disimuladamente hasta los vestuarios, quedándose en el pasillo. Mientras suspiraba por haber evadido aquella disputa alguien habló.

—Pero si es Natsu Dragneel. ¿Qué ocurrió? ¿Por qué afuera parece estar muy ruidoso?

El mago clavó sus ojos en Xenovia, la cual se encontraba de brazos cruzados observando la puerta de entrada.

—Es mejor no ir afuera en este momento. ¿Y qué haces aquí? Hace rato que estamos ahí afuera.

—Bueno, es la primera vez que uso un traje de baño, así que me llevó tiempo ponérmelo. ¿Me queda bien?

Llevaba un bikini normal de color verde, y no era erótico como el de Rias o Akeno.

—Supongo que sí.

—Me alegra escucharlo. Por cierto, hay algo que quiero hablar contigo —Se acercó hasta quedar a menos de un metro de él. La mirada determinada de aquella chica hacía entender al caza dragones que fuera lo que fuera que le iba a decir, sin duda iba a ser muy importante—.Entonces, Natsu, lo diré una vez… ¿no te gustaría tener un hijo conmigo?

Silencio…

Eso era lo que reinaba en aquel lugar…

Natsu estaba con los ojos como platos mientras se repetía esa frase en su cabeza. Nuevamente una situación con el sexo opuesto que nunca jamás le había ocurrido. Además, ¿qué demonios le pasaba a esa chica? ¿Un hijo? ¿Ahora? ¿Tan jóvenes? ¡Estaba loca!

—Tengamos un hijo —repitió, pero al ver que no decía nada siguió hablando—. Cuando nací fui traída a los cuarteles generales de la iglesia, Roma, así el elemento para poder blandir las espadas santas nacería desde la infancia en el camino de Dios, en la religión. Me esforcé en mis entrenamientos y en mis estudios. Desde la infancia, mientras decía mis sueños y objetivos, todo se enlazaba con Dios y la fe. Por ejemplo, derrotar demonios por el bien del Señor, y quien proponía eso era el Vaticano; ya que creía en ellos, nunca dude de ellos. Es por eso que después de convertirme en un demonio, se podría decir que todos mis sueños y objetivos habían desaparecido. Cuando le servía a Dios, había desechado una parte de mí, la felicidad de una mujer. Mi cuerpo, mi corazón, sellé todo eso por el bien de la fe. Sin embargo, justo ahora, soy un demonio. ¿Qué debería hacer? Inicialmente no lo entendía, pero después de preguntarle a la Jefa me dijo que los demonios son seres que poseen avaricia, cumplir con la codicia, premiar a la codicia, y desear la codicia. Intenta vivir como tú desees. Eso fue lo que me dijo. Es por eso que sentí que me libere del sello que estaba dentro de mí, y me convertí en alguien muy hábil en eso. Entonces, mi nuevo objetivo, mi sueño, es tener hijos. Posees aura de dragón en tu cuerpo, probablemente porque llevas contigo al Sekiryuutei. Lo sentí desde la primera vez que nos encontramos, pero tu espíritu de dragón está incrementando. Más que tener hijos, quiero que se conviertan en hijos fuertes. Ya sea por un poder especial en los genes del papá, o de otra manera, pero quiero que sean más fuertes. Y es por eso que pienso que eres la mejor opción. El poder del legendario Sekiryuutei… Incluso si los niños no heredan el Sacred Gear tal vez hereden el aura. Está es una buena oportunidad. Definitivamente, este es el sendero del Señor… ¡Uh! Sin querer recé y me hice daño, pero así es. Y ya que no hay presencia de humanos aquí intentémoslo ahora mismo. Si hay algo que sé, es que mientras más rápido mejor —Empezó a desnudarse mientras seguía hablando—. Conozco la natalidad de los demonios también. Parece que es muy difícil tener hijos. Especialmente si ambos son de sangre pura, pero por suerte tú y yo somos demonios reencarnados. La base es humana. Espero que si lo hacemos diario, entonces en diez años yo debería ser capaz de concebir. Tampoco hay problema por parte de los niños, básicamente yo los criaría. Sin embargo, si los niños desean amor de su padre, entonces sólo en esas ocasiones tú tendrías que jugar con ellos. Después de todo, para los niños la madre y el padre son necesarios. Desafortunadamente no tengo ninguna experiencia con los hombres, así que tratare de memorizarlo de ahora en adelante, pero por ahora aprenderé de ti.

Termino de explicarse mientras intentaba quitarse la parte de abajo, pero Natsu retrocedió varios pasos y alzó la mano.

— ¡Quieta ahí! —Exclamó—. Lo siento, pero ahora mismo no deseo ser padre, ¡y aún menos ser solo un juguete sexual para alguien que sólo busca mis genes! Si quiere ser madre ahora búscate a otro.

—Pero…

La peli azul parecía un tanto sorprendida. Según le había explicado Rias, hacer cosas como esa, el sexo, era algo muy deseado entre los jóvenes, aunque los japoneses eran un tanto reprimidos a la hora de mostrarlo en público, pero Natsu no era japonés, así que en principio no debía haber habido ningún problema. Pero claro, ahora podía contemplar el pensar de la otra parte. No había pensado en ello.

— ¿Natsu? ¿Cuál es el significado de esto?

Apareciendo de pronto por la puerta Rias, Akeno y Lucy se internaron en el pasillo de los vestidores. El caza dragones tragó seco, pues el cuerpo de la pelirroja estaba rodeado por una fina capa de aura roja.

—Ara ara, eso es injusto, Xenovia. ¿Has planeado tomar la castidad de Natsu?

Akeno estaba sonriendo pero no era una divertida, sino una sonrisa que no presagiaba nada bueno.

—Me parece que voy a tener que hablar con Erza —Murmuró Lucy de brazos cruzados, asustando aún más al pelirrosa por aquella mención a la espadachín.

— ¿Entonces vamos a tener hijos? —Cuestionó Xenovia ajena a la situación.

El Dragneel observó incrédulo a la Caballo Gremory, sonriendo nervioso mientras ponía pies en polvorosa. Tenía claro que Xenovia no estaba nada bien de la cabeza..., y que sus compañeras tenían la manía de echarle a él la culpa por aquella situación. ¡Él no tenía culpa de nada, carajo!

XXXXX

Después de una durísima interrogación el grupo se marchó de la piscina entre risas. Rias, Akeno y Lucy hablaron con Xenovia durante largo rato, explicándole ciertas cuestiones. La pelirroja no esperaba que su nueva pieza fuera en búsqueda del mago para iniciar con la tarea de cumplir su nuevo sueño, un fallo por su parte. Atravesaron los terrenos escolares hasta salir por la puerta. Cuando estaban cruzando el puente un muchacho de cabellera plateada apareció frente a ellos.

—Esta parece ser una buena escuela. Nunca he ido a una antes. ¿Es divertida? —Preguntó el peli plateado.

—Sí, es divertida. ¿Qué es lo que quieres, Blanco? —Cuestionó Natsu cruzándose de brazos.

Había notado una poderosa presencia y cuando vio a aquel tipo una quemazón surgió en su brazo izquierdo. Según le había explicado Ddraig, aquella quemazón se haría presente cuando estuviera frente a su némesis junto a una gran sed de sangre. Ahora que lo tenía frente a sí, Natsu admitía que un poderoso y oscuro sentimiento surgía dentro de él, pero pudo mantenerlo a raya, pues le asustó ya que pocas veces había sentido algo semejante.

—Me alegra ver que eres más listo de lo que pareces, Rojo —El portador de Albion sonrió satisfecho mientras el resto del sequito Gremory se alertaba por aquella presencia—. Yo soy Vali, el Hakuryuukou. Es la segunda vez que nos encontramos aquí Dragón Galés, Sekiryuutei Natsu Dragneel, aunque la primera vez estabas inconsciente luego de tu enfrentamiento contra Kokabiel. ¿Sabes una cosa? Me pregunto qué pasaría si intentara hacerte algo mágico aquí.

En un rápido movimiento Vali puso la mano enfrente de la nariz de Natsu y este reaccionó prendiendo su puño y colocándolo en la misma posición que el ahora conocido como Vali. Lo siguiente que pasó fue que dos espadas se pusieron en el cuello de Vali. Kiba y Xenovia fueron quienes aparecieron en ese instante, empuñando la espada sacro-demoniaca y la santa espada Durandal en ambos costados del portador del Dragón Blanco.

— ¿No sé qué estás planeando, pero no crees qué tu broma ha ido muy lejos?

—No puedo dejar que comiences tu enfrentamiento con el Sekiryuutei aquí, Hakuryuukou.

Ambos hablaron con total seriedad, dispuestos a rajarle el cuello a aquel extraño sujeto que acababa de amenazar a su compañero. Pero, a pesar de tener aquellas espadas a apenas unos centímetros de su cuello, Vali sonrió con arrogancia.

—Es mejor que os detengáis. ¿Acaso no están temblando vuestras manos? —Ambos Gremory desviaron sus miradas a sus manos, las cuales temblaban con violencia—. Está bien presumir, pero solo cuando conoces la diferencia con tu oponente. No conocer la diferencia entre la fuerza de tu oponente es una gran evidencia. Entre vosotros y yo hay una decisiva diferencia de poder. No le pudisteis hacer nada a Kokabiel mucho menos me lo haréis a mí —la mirada de Vali barrió a ambos espadachines y luego volvió a clavarse en Natsu—. ¿En qué rango crees que esté tu fuerza en este mundo?

—Ni lo sé ni me interés saberlo —contestó tajante el mago.

—Jajaja. Hay mucha gente fuerte en este mundo. Incluso el Satán Carmesí Sirzechs Lucifer, no entraría en los diez primeros. Sin embargo, el primer lugar está decidido. Es una existencia fija.

—Hakuryuukou, ¿cuál es el significado de esto? —Rias intentó tomar el control de aquella situación—. Si tienes lazos con los ángeles caídos entonces ponerse en contacto más de lo requerido es…

—Los dos Dragones Celestiales —Las palabras de la Gremory fueron detenidas por la voz de Vali—. Los dragones llamados de esa manera, Dragón Galés y Dragón Ingles. En el pasado, aquellos que estaban relacionados con ellos no tuvieron una vida satisfactoria. ¿Cómo ira a terminar? Hoy no vine aquí a pelear. Solo quería ver la escuela que visité la última vez. Vine a Japón escoltando a Azazel, pero estaba aburrido —Explicó mientras retiraba lentamente el dedo de la nariz de Natsu, gesto que fue imitado por el mago—. No peleare contra el Dragón Galés aquí, sin mencionar que tengo mucho trabajo que hacer.

Dicho esto se dio la vuelta sin importarle las espadas, extendiendo las mismas alas que mostró en el incidente con el Cadre, desapareciendo en el cielo. Yuuto y Xenovia apretaron las mandíbulas, pues solo cuando su presencia desapareció sus manos dejaron de temblar. Aquel tipo…, era excesivamente peligroso…


Capitulo diez terminado. En el próximo será la visita a la escuela por parte de los adultos. Habrá una pequeña sorpresa y no creo que salga aun la pelea en la reunión. En todo caso solo la reunión, pero ya veré. Y a ver si consigo publicar el tercer capítulo de "Mago Angelical". Dios como me cuesta. Es muy fácil imaginarlo pero jodio escribirlo.

Re editado 01/04/19