Disclaimer: Soul Eater no me pertenece, es de Atsushi Okubo.


Todos quieren la flor rosa

Pareja: Maka y Chrona.

Como en los libros.

Miró primero a la izquierda y luego a la derecha, estaba asustada y nerviosa.

Maka sólo se limitó a suspirar de nuevo, llevaban mucho tiempo sentadas y sus piernas comenzaban a entumirse.

— ¡Vamos Chrona! No tengas miedo, será muy pequeño y nadie se dará cuenta.

Chrona miró a la puerta, mientras miles de dudas atravesaban su mente ¿Estaban haciendo lo correcto? ¿Sería verdad que nadie se daría cuenta?

—Bi-bien —dijo la peli rosa—. Pero prométeme que nadie lo sabrá.

—Te lo prometo —sonrió y entrelazó su meñique con el de su amiga.

Maka sujetó el rostro de Chrona entre sus delgadas manos y empezó a acercarlo al suyo, lentamente mientras comenzaba a cerrar sus ojos. Por otro lado la hija de Medusa estaba roja como un tomate y sus ojos estaban abiertos como platos.

Sus bocas se unieron en un beso, un beso que la rubia empezó a intensificar en el momento en que abrió un poco su boca y empujó su lengua dentro de la boca de Chrona.

El sonrojo se hizo presente en las dos muchachas y poco a poco comenzaron a deshacer el beso.

— ¿Qué opinas? —preguntó Maka.

—Me hizo sentir un extraño revoloteo en el estomago.

Maka sonrió, era justo como lo había leído en los libros «Las dos personas participes en el beso sienten un extraño sentimiento en el estomago, semejante al revoloteo de mariposas», pero ella quería experimentarlo para justificar las palabras del libro.

—Justo como en los libros —dijo la rubia y volvió a sonreír.

Leer es bueno, pero también es bueno llenarse de experiencias.


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