.

Sé Que Estás Ahí

Capítulo X: La Captura

.

No te acerques mucho

Estás oscuro ahí adentro

Es donde mis demonios se esconden

.

— ¿Yo- qué? ¿Itachi estás hablando en serio?

Sasuke ahora estaba completamente despierto por el golpe que le había dado Ino. Su mejilla izquierda estaba roja, pero eso no le importaba en aquel momento.

— Muy en serio — respondió Itachi seriamente. Sasuke simplemente no podía creerlo.

— ¿Por cuánto tiempo yo-? —sus palabras no fluían correctamente. Estaba cansado, su mejilla le dolía –no sabía que Ino era tan fuerte- y las palabras que su hermano acababa de decir simplemente no tenían sentido.

— Desde que tenías diez años. Al principio pensamos de que solo era estrés por lo de nuestros padres… Pero conforme fue pasando el tiempo, las cosas fueron de mal en peor. Te vi matando gente Sasuke. ¿Sabes cuán devastador es ver a tu hermano menor –la única familia que te queda- matando a alguien?

Sasuke se mantuvo en silencio. Deseó haber sido un niño normal con una vida normal. 'Transtorno de personalidad múltiple' reverberó en su mente una y otra vez. ¿Por esa razón había tenido que tomar siempre tantas pastillas? Sasuke sacudió su cabeza para eliminar todos pensamientos de su mente. Necesitaba mantenerse concentrado. Tomó una respiración profunda y dejó que su cuerpo se echara en la cama de nuevo. Por alguna extraña razón, una cierta chica con cabello rosa no podía ser dejada de lado. Sonrió internamente. Definitivamente esa chica lo estaba volviendo loco (en el buen sentido).

— ¿Alguna otra cosa acerca de esto que debería saber? — Sasuke logró preguntar. Ino pestañó un par de veces procesando la pregunta, y finalmente volteó hacia Itachi.

— El doctor también dijo que alucinabas acerca de personas que ya habían muerto. Pero yo creo que el doctor estaba mal. Es decir, ¿y qué si es un don, Sasuke? Tal vez, te dieron una segunda oportunidad —dijo su hermano, sonriendo ligeramente.

Sasuke le devolvió el gesto y asintió. Así que Itachi sabía lo de Sakura…

— Bueno, señoritas… Sasuke y yo tenemos que irnos. Aún necesitamos un tiempo de hermanos para poder hablar acerca de otras cosas importantes—. Itachi le sonrió a las dos chicas, poniéndose de pie.

— ¿Ya no vendrás a clases? — preguntó Hinata, ligeramente preocupada.

— No lo creo. Ya no quiero lastimar a más personas—. Sasuke respondió saltando de la cama y siguiendo a su hermano.

Ino miró mal a Hinata pero ella simplemente se encogió de hombros inocentemente. La rubia volteó los ojos y abrazó a su mejor amiga. Eso tomó por sorpresa a Hinata, pero la abrazó de vuelta. Era bueno saber que, tal vez, las cosas finalmente se pondrían mejor.

Después de asegurarse de que los Uchiha ya se habían ido, llamaron a Tenten. Tenían que ponerla al día.

.

— ¡No puedo creer que estaremos de vacaciones por tanto tiempo, tío Madara! — Obito exclamó con una sonrisa tonta en sus labios. Madara rodó los ojos y se acomodó los lentes de sol.

Lo único que deseaba el Uchiha en ese momento era llegar al aeropuerto. El tráfico a esa hora se suponía que estaría más fluído pero no lo estaba. Habían muchos carros delante de ellos y a penas se movían unos metros por cada minuto que pasaba. Estaban en medio de la carretera, esperando a que alguien avanzara. Era muy frustrante. Todo lo que quería era estar ya en el avión, tomando una bebida fría. Estaba empezando a pensar de que tal vez era una conspiración contra él, pero después se dijo a sí mismo que solo era su mente jugando con él.

— Ese Itachi… — Madara murmuró.

— ¿Qué pasa con mi tonto primo? — Su sobrino soltó una carcajada.

— Creo que le dijo a la policía acerca de nuestro plan —. El hombre respondió pensativo.

— ¡E-Eso no es posible! ¡Le amenazamos muchas veces que si lo hacía, estaría en problemas! — Obito simplemente no lo entendía. ¿Por qué Itachi estaba dispuesto a sacrificarlo todo solo por su estúpido hermano menor? ¿Acaso tanto lo quería? Simplemente no comprendía porqué lo arriesgaría todo solo por ese estúpido Sasuke.

— Lo sé. Yo tampoco lo entiendo — respondió Madara.

Después de unos minutos de silencio, la limosina empezó a avanzar de nuevo. Madara suspiró profundamente.

.

— ¿A dónde vamos? Tenía una cita anoche y necesito llamarla — se quejó Sasuke.

Itachi se había detenido frente a un lujoso restaurante. Sasuke odiaba ese tipo de restaurantes. Le recordaba a sus padres y el tipo de vida que solía tener. Pero no entraron a ese restaurante. Al otro lado de la calle había una pizzería. Se veía bien. Las personas que estaban comiendo se veían felices. La mayoría de ellas eran familias. Algo dentro de Sasuke lo golpeó. Estaba celoso porque todos esos niños estaban pasando un rato agradable con sus padres –algo que él nunca pudo experimentar con tanta facilidad-. Sus padres casi siempre estuvieron viajando. Se tuvo que conformar con aburridas niñeras y, a veces, con su hermano.

— Era Sakura, ¿cierto? — Sasuke trató de explicarse pero Itachi asintió ligeramente. — Lo sé. Tiene una misión, no lo olvides.

— ¿Cómo sabes eso? — no pudo evitar hacer esa pregunta. Se sentó en la silla azul contra la ventana y trató de enfocar su atención en el menú del restaurante.

— Hablamos hace unos días. El día de la fiesta de verano. Ella obviamente no me recordaba. Supongo que después de la muerte aún hay algunas cosas que no puedes recordar… Discutimos un poco, acerca de su nueva naturaleza y acerca de tí. No creas que te hicimos a un lado, hermanito — dijo, despeinando el cabello de su hermano juguetonamente.

— ¿Ella te contó todo? — Sasuke le preguntó sorprendido.

— Bueno, no todo. Ella no quizo decirme cuál era su misión—. Sasuke sonrió internamente, pues él sí lo sabía. — Pero creo que tú si lo sabes, ¿eh?

— Sí lo sé. Prometí no contárselo a nadie… Tú la reconociste, ¿verdad?

— Al principio no lo hice. Solo sentía que la había conocido antes. Hasta que supe su nombre. Fue ahí en donde me di cuenta que era ella.

Ordenaron una pizza y bebidas. La mesera le sonrió a ambos. Era bastante joven, y para la sorpresa de Sasuke, no intentó coquetear con ninguno de ellos. Al principio, se sintió un poco rechazado porque estaba acostumbrado a que las chicas coqueteasen con él. Pero le sonrió a la chica. Cuando desvió a su mirada hacia su hermano, Itachi estaba sonriéndole a la mesera como un tonto enamorado.

— Gracias Mika — dijo su hermano mayor. ¿En qué momento le preguntó su nombre? —. Tengo noticias acerca del Hospital Psiquiátrico de Konoha.

— No sé si eso puede ser considerado una buena o mala noticia — murmuró Sasuke.

— Es por tu bien, créeme. Sé que ya no quieres herir a más gente.

— ¿Cuáles son las noticias? Fui aceptado, ¿verdad? — Sasuke respondió, dándole un sorbo a su gaseosa.

— Te irás en una semana. En cinco días, para ser más exactos.

.

— Madara Uchiha. Obito Uchiha. Están bajo arresto por los homicidios de Mikoto y Fugaku Uchiha.

Habían llegado al aeropuerto y, por alguna extraña razón, había un montón de policías y carros con sirenas por todo el perímetro. Al principio, Madara había tratado de mantener la calma pero cuando un policía detuvo la limosina, supo que ya no tenían salida. No les tomó mucho tiempo llevarlos a la estación. Habían revisado todas sus maleta y Madara sabía perfectamente que estaban en problemas. En una de esas maletas estaban los papeles que él pretendía quemar al llegar a la isla.

— Maldito seas, Itachi Uchiha.

.

.

14 de enero del 2015

Ya falta poquito para el final ;) Espero que este cap les haya gustado.

Gracias a Neferet por darle una chequeadita. A veces por traducir tan rapido, se me pasan algunas cosas D:

.

Hatsumi está a favor de la Campaña "Con voz y voto", porque agregar a favoritos y no dejar un comentario, es como manosearle la teta y salir corriendo