Hace siete meses que estaba ahí metido. Siete meses perdido en aquel lugar tan lejano a su ciudad natal, el quilombo de Nueva York que lo esperaba con ansias porque esta sería su última semana en Holanda.
La había sufrido como ninguno pero no sólo el tiempo que había estado porque pareció más de lo que en realidad fue, sino aquella última semana en la que le dijeron que posiblemente el hijo de Jason y Piper podría nacer en las próximas semanas y los dos papás contentos lo llamaron para hacerle saber las novedades más recientes de su ahijado sino también porque volvería a ver a Annabeth en cualquier situación, aunque ella tuviese algún compromiso sentimental con alguien más no lo sorprendería ya que iba sabiendo que podría encontrarse con cualquier cosa pero estaba listo. Porque volver a verla era más importante. Podría pasar el tiempo pero nunca iba a olvidarse todo lo que vivieron en apenas poco más de un mes desde que se dio cuenta que se había enamorado de ella hasta que tuvo que marcharse a Europa, cada momento en el parque o Montauk, aquella noche que tuvieron para ellos dos donde un desgarro pasional los había usurpado por completo dejando para el otro día las memorias ardientes de dos personas que lograron reconocerse de otra manera diferente a como los libros lo planteaban.
La extrañaba y eso no podría negarlo nunca, pero tampoco podría decir que estando allí no aprendió cosas que se había perdido por tanto tiempo; dejar de ser tan dependiente de su mamá y buscar todo por sí mismo, la vida solitaria había favorecido un poco bastante a todo lo que le pasaría de allí en adelante porque logró encontrar la madurez necesaria como para dejarse de joder un rato y ponerse serio para hacer lo que tenía que hacer. Dejar las pelotudeces y todo en lo que vivía metido antes de llegar, toda la mierda que lo rodeaba de mujeres, alcohol y fiesta y ahora estaba centrado en el objetivo de seguir creciendo para llegar a ser alguien importante o por lo menos ser una persona que sabe lo que quiere o está medianamente seguro de sus próximos pasos de independencia lejos de sus padres, esperando a un ahijado con el que estaba más emocionado e lo que en algún momento se imaginó... Aquel pequeño iba a traerle muchos momentos felices.
Más de lo que tal vez podría llegar a imaginar.
Estando en la planta conoció muchas personas luego de un tiempo en el que estuvo encerrado en el trabajo y en no conocer a nadie, no fue sano haberse convencido de que así no tendría que preocuparse por muchas cosas porque luego de un tiempo necesitaba a alguien con quién hablar o ir comentando las cosas que surgían, liberar un poco las tensiones no podía ser tan malo y tampoco podía ahogarse en las noches de viento, mar y cigarrillos que encontraba estando afuera hasta altas horas de la noche fumando no más de dos cigarrillos y a veces con un libro acompañándolo cuando no aparecía Reyna para sacarle algún tema de conversación que podía llegar a interesarlo muy de vez en cuando o, si no era eso, la dejaba hablando sola asintiendo y reflexionando en sus temas personales. Habían logrado soportarse con el correr del tiempo y en más de una ocasión le había contado acerca del bebé de Piper y Jason, muy pocas cosas sobre Annabeth porque no tenía mucho para hablar con ella de ese tema, además de que todo lo relacionado con Annie se lo guardaba más para sí mismo porque ni siquiera en vídeo llamadas con sus amigos quería acotar algo sobre el tema y mucho menos cuando le comentaban - por equivocación - que esa noche había salido con un compañero de la universidad, algún que otro que se le acercaba en los museos de arquitectura que le encantaba visitar o cosas así. También se enteró, por error de su mamá que se lo contó sin saber todo lo que aún seguía sintiendo, que se había ido por unos meses a Australia para construir un edificio y que el mes pasado - si no se equivocaba - había vuelto a Nueva York para otra propuesta de remodelación de un edificio antiguo que querían convertir en un museo o teatro, algo así. Quizás fuese un centro cultural pero no estaba muy seguro de recordar aquellos datos y aunque no tenía mucha importancia, porque lo que en realidad interesaba era que iba a estar allí para cuando volviera, era que ella había logrado triunfar como tantas veces había soñado por más de que delirara con no lograrlo.
En la madrugada del lunes - dentro de cuatro horas - tenía que abordar al avión en Ámsterdam que haría vuelo directo hasta la ciudad de Nueva York en donde quién sabe quiénes lo estarían esperando y con qué caras al verlo con tantos cambios físicos de los que pocos de ellos se podrían haber imaginado; en principio se había dejado la barba, cosa que siempre odió, y el pelo lo llevaba rapado y corto. La piel quemada por el frío y, también por el calor. Algunas arrugas que no tendría por qué tener si seguía con su estilo de vida relajado de fiestas y noches eternas que con sólo venírsele a la mente le sacaban una sonrisa tapada por una barba demasiado larga que según le dijo Reyna, tan mal no le quedaba; pero en fin, todas aquellas locuras que se recreaban con una canción de lo más alegre porque había vivido tiempos únicos de los que no podía arrepentirse, porque si lo hacía era un estúpido. Vivió lo que tenía que vivir, haciendo lo que tenía que hacer y dando a entender a sí mismo que no hacía más que disfrutar aunque sea de una forma algo exagerada ¿y qué? ¡Fue la mejor época de su vida carajo! No se arrepentía. De absolutamente nada.
Porque ahora estaba allí, metido en un barco que lo transportaba a Ámsterdam con los pasajes en un bolsillo, el documento y el pasaporte en el otro y la sonrisa pegoteada en el rostro con un café que se metía entre sus encías y decoloraba los dientes blancos que siempre tuvo, un café amargo e hirviendo que quemaba tan dolorosamente sus cuerdas vocales mientras intentaba calentar el resto de la garganta mientras observaba con algo más que felicidad el panorama que se representaba rápidamente frente a sus ojos, la añoranza de saber que habían pasado tantas cosas desde que se marchó y un trago de whisky a la medianoche que no logró disfrutar como debería por la desesperación de tener que volver o de no poder irse más rápido. Era todo tan confuso respecto a regresar y marcharse al mismo tiempo. Claro que dejó de importarle cuando se metió en el avión y se durmió listo para despertarse horas después esperando con impaciencia a que la mujer lo dejara bajar a retirar su valija y reencontrarse con todos.
Con una Piper al borde de las lágrimas con un vientre abultado y listo para volver a la normalidad apenas el niño saliera de allí - porque iba a ser un hermoso nene - Jason conmocionado, también e incluso hasta Nico lo estaba. Y de su mamá ni hablar porque apenas lo vio con aquella campera y la capucha tapándole el rostro no lo había reconocido pero ya tenía lágrimas. Se detuvo unos metros antes con la vista de todos en él y se dejó la cabeza libre de la tela que lo mantenía prisionero en la indigencia. Y ahí fue cuando vino corriendo hacia él su mamá a los gritos y con Poseidón detrás, emocionado por verlo tan serio y diferente aunque con una sonrisa en el rostro que no podría sacarse en años ¿y Thalia? También, tan fría y sin emociones estaba llorando como si quisiera llenar todos los mares... Leo... Bien él todavía estaba durmiendo pero no lo despertaron para hacerlo sentir mal y de paso jugarle una broma y que se sintiera culpable... Vengarse no era malo después de todo.
Luego ella.
Ella tan llorona y con la sonrisa húmeda por las lágrimas que iban llenándola poco a poco y que tampoco se podía limpiar porque no le daba el tiempo, lloraba más rápido de lo que sus manos se movían pero sabía, porque a sus ojos los conocía bien, que no iba a perdonarle tan fácilmente que por su capricho de apagar el teléfono decidieran que la relación no iba para más y la cortaran. Culpa suya y completamente suya. Lo aceptaba ¿cómo no hacerlo? Pero estaba listo para volver a luchar con quién fuera y sacar de competencia a todos los hombres de Nueva York si era necesario porque el amor que sentía por Annabeth seguía ahí tan intacto como nunca y todo lo que habían vivido no se quedó en ningún otro lugar más que en un alma emocionada y melancólica por volver a verlo. Con el cabello más largo y algo cansada, pero hermosa, siempre había sido perfecta y tan hermosa. Y él tan desarreglado pero bien, porque Piper le había dicho que aquel cambio lo hacía incluso más lindo de lo que alguna vez se imaginó y soltándose de ese abrazo se quedó completamente libre para moverse poco a poco y abrazarla a ella. Llenarla de besos ya que luego habría tiempo para recriminarse todo lo demás y acordarse que no eran nada como para andar besándose tan públicamente cuando sí eran todo pero volver a lo que fueron costaría más que darle dinero al mundo entero ya que el orgullo de Annabeth no se curaba así como así y menos si era culpa de él por el que había sido dañado.
Nada fácil ¿eh?
- Te extrañé y antes de que empieces a golpearme por todo y sé que fue culpa mía y bla bla bla. - comenzó él anticipado - Quiero decirte que te amo más que nunca y lejos de haber olvidado cualquier sentimiento, se hicieron más fuertes, chica lista.
- Te amo, Percy.
La abrazó aún más fuerte mientras la alzaba y daba vueltas como un estúpido ¿por qué no? Las cartas que usaría para jugar las dejó tiradas mientras fue corriendo a abrazarla y no tenía ningún plan más que expresarle todo lo que sentía para que lo perdonara.
La amaba, carajo, la amaba.
Decidí volver (?)
Hola gente ¿qué tal? Bueno, desaparecí por un tiempo porque mi inspiración estaba medio pobre y nada, pero nada de nada, me inspiraba como para escribir algo medianamente decente. Hoy sí, hoy volvió toda mi inspiración y mis ganas de escribir así que... Qué sé yo. Esta noche es hermosa.
Tengo un sólo comentario, de todas formas, para alguien anónimo que me dejó un review dándome mi primera crítica como para tomar en cuenta.
PA: primero quiero decirte que gracias por tu review ya que siempre los tomo en cuenta a todos pero el tuyo en general me llamó mucho la atención (no sé si vas a leer esto, pero de todas formas es la única manera que tengo para responderte). Gracias por comentar constructivamente esto y te juro que intenté corregir eso de alargar los momentos pero te juro que no puedo, porque en mi inspiración no veo qué es lo que alargo y qué no y escribo lo que se me viene a la mente detallando más las cosas a las que en ese momento le doy importancia, tal vez si hay veces que describo mucho escenarios a los que pocas personas le prestan atención. Pero según mi criterio, son cosas que a mí sí me parecen esenciales porque es mi forma de expresar cosas que posiblemente sólo yo entienda. Aunque haya veces que detalle estupideces, te juro que son porque para mí significan algo; igual no especificaste bien qué es lo que alargo (porque es importante para mí saberlo) así que, me encantaría que en otro review me lo digas así lo tomo más en cuenta. Gracias.
Y gracias por todos los reviews que dejan porque son todo lo que está bien en el mundo. Los leo y me encantan.
