Disclaimer: Bakugan New Vestroia no me pertenece
Keith se encontraba sentado en un sillón, la televisión encendida solo mostraba las noticias más recientes, mas sin embargo no se podía escuchar nada del aparato ya que este se encontraba mudo. En la misma habitación donde se encontraba el rubio, no tardo mucho en que su hermana entrara, para ver lo que su hermano hacia, posteriormente, posiciono una de sus manos en el hombro de él y le sonrió levemente, con la intención de darle ánimos, claro que no obtuvo ningún resultado más que un suspiro de su hermano, quien en ese momento volvió a agachar la cabeza metiendo el rostro entre sus manos en señal de tristeza y querer desahogarse llorando, cosa que obviamente no haría.
Ese día quedaría grabado por siempre dentro de ellos, como si fuese fuego que les quemara de alguna manera.
-Ya debemos de irnos, Keith- agachando su cabeza con extrema delicadeza, Mira posiciono su boca cerca de la oreja de su hermano para hablarle lo más despacio y amable posible.
-Sí, lo sé…- dicho esto, el rubio apago él televisor y se levanto, tomando su saco negro, a la par que su hermana terminaba de vestirse del mismo color, y tomaba un bolso del mismo color de las ropas de ambos para no desentonar en ningún momento.
La poca multitud se quedo muda al ver la persona que descendía de los rieles, con la intención de golpearse con una de las carpas y tirarlas abajo y finalmente quedar en el suelo. Una de las personas, al ver la horrorosa escena no tuvo otra opción más que salir de la multitud, desesperado y gritando el nombre de la persona… Si… En todo el lugar solo resonaba el eco de su voz, el eco de ese nombre…
Alice
Cayendo en picada, se encontraba la peli naranja, todos se sorprendieron aun mas, cuando vieron caer a la joven y como el ángel negro, a pesar de ver esto trato de tomar una de sus manos en último momento, pero pareciera que no lo logro, no la alcanzo, y ella cayó hasta que finalmente su cuerpo colapsara con las ramas de algunos árboles que intentaron en vano amortiguar la caída, y su espalda se golpeara en seco contra el suelo de concreto, ante la mirada de todos los espectadores… Al final se quedo en brazos de su amado, una vez hubiese ya caído e incluso estuviese aun mas lastimada de lo que ya estaba, por el balazo recién recibido en el estomago de donde brotaba la sangre sin detenerse por un instante.
A causa de la bala perdida.
La gente se encontraba rodeando la tumba, mientras no muy a lo lejos, venían los jóvenes de la funeraria trayendo consigo el ataúd donde dentro, se encontraba la bella peli naranja, vestida en un hermoso vestido blanco y siendo rodeada por Lirios del mismo color, representando su eterna inocencia, pureza y alegría, que incluso en su propio ataúd, era capaz de mostrar dicha tranquilidad de siempre.
En un principio, antes de trasladarse al cementerio, la mayoría había asistido al velorio a la vez que pasaban a darle el pésame al único familiar de Alice, que gracias a Marucho había podido llegar rápidamente a Japón, y por supuesto, a Shun, quien como prometido de Alice, antes de que a ella le hubiese ocurrido algo, había sido nombrado probable sucesor del Dr. Michael, y ahora que Alice ya no estaba, lo más seguro es que lo fuera.
-No se le ah separado- Pensó Keith, mirando atentamente a Dan, Shun y Runo, los tres se encontraban juntos, pero como buen observador podía ver las verdaderas intenciones de su acercamiento, era obvio, demasiado obvio a sus ojos, aunque esperaba y rogaba que nadie más hubiese notado aquella obviedad sin olvidarse de pedirle a los dioses que hicieran que la persona extra no se diera cuenta del engaño.
Al final, ocurrió lo que todos esperaban y a su vez, todos los que alguna vez habían visto reír a la chica que ahora se encontraba en el ataúd, comenzaron a llorar, a la vez que pasaban a dejarle una última flor en su ataúd, despidiéndose para siempre de ella. Nadie miraba con verdadero interés a las demás personas, nadie prestaba atención más que asi mismos, debido a la tristeza de perder a tan bella y amable persona, pensando y creyendo que aquella no era más que la peor injusticia del mundo.
Justo cuando fue su momento de pasar al ataúd, logro notar como otra persona pasó a su lado y le susurro específicamente algo que a su parecer era extraño.
Dicha persona, se encontraba con un hermoso vestido negro, unos guantes y finalmente un sombrero con velo negro, su color de cabello no se notaba y aun cuando en un principio pensó en seguirle, no lo logro debido a que su hermana le distrajo no menos que un momento, perdiéndolo totalmente de vista.
-¿Ocurre algo hermano?- pregunto Mira secando sus lagrimas, una vez logro articular palabra alguna, era lógico que al igual que Runo iban a ser de las primeras en caer en un mar de lagrimas y tristeza.
-No, no es nada…- fue la respuesta del rubio, que continuaba buscando con la mirada a la persona que le había dirigido la palabra cuando se separo del ataúd
-Esto es malo… ¿Por qué ahora?...- exclamo Dan en un susurro teniendo respeto por el tipo de situación, temblando, finalmente todos los amigos se habían juntado, ¿Solo para que ocurriera algo asi?
-Oh Shun- llamo ahora Julie, que se abrazaba a su novio, Billy- Realmente lamentamos mucho la perdida de Alice, pensábamos que después de lo que ocurrió con Kuroi Tenshi una vez el no los iba a volver a molestar
-Kuroi… Tenshi…- Susurro con enfado Shun, mirando como finalmente le estaban echando tierra a la fosa y trataba de contener las lagrimas que deseaban caer con libertad por su rostro, aquel nombre ahora era veneno para sus oídos y pensamientos.
-No te preocupes Shun, ahora hay otra razón más por la cual lo debemos de descubrir- comento Marucho, una vez hubiesen terminado con la tumba, la gente dejase los arreglos y se comenzara a ir- Te ayudaremos… No estás solo en esto, nos tienes a todos nosotros… Jamás lo olvides.
Ante las últimas palabras Shun sonrió y asintió con la cabeza, era bueno saber, que a la muerte de la persona que habías amado todos tus amigos se encontrarían a tu lado, aquello era realmente confortable y dulce. Sin embargo, era obvio que todos comenzaron a irse, oh bueno, casi todos.
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A lo lejos, Keith detuvo su caminar antes de dar la vuelta para dirigirse al auto, notando como Runo se iba sola, ella conocía muy bien la gran amistad que tenían Dan y Shun desde niños, asi que era más que obvio que todos deseaban dejarlos juntos, para que Dan le diera apoyo al moreno, a fin de cuentas se conocían desde infantes, muy pequeños… Tanto, que era más que lógico suponer que el moreno desearía llorar solo a Dan o desahogarse, que hacerlo con alguien más.
-Y vaya que apoyo…-Pensó al ver a Shun besando a Dan como si su vida pendiera de esto, era obvio que estaba dolido, pero más obvio y sorprendente, era el hecho de ver que aunque ambos habían tenido novias/prometidas y habían estado separados por mucho tiempo, se seguían amando-Les deseo suerte… Mucha suerte…
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-No tenias porque haber venido- comento un rubio que jugaba con su cabello, esta persona se encontraba dirigiéndose a la persona que había asistido al funeral, y con la cual Keith se topo solo una vez y después ya no pudo volver a encontrar
-A diferencia de los asesinos a diestra y siniestra…-Guardo silencio por un momento ante lo que estaba diciendo, y después continuo-… Ella no debía de ser la que muriera- comento, a la par que se levantaba y se quitaba el velo por completo, dejando ver su cabello rosa, sus ojos azules que a pesar de todo eran incapaces de demostrar tristeza alguna, lo miraban todo como si realmente no tuvieran importancia.
-No creo que esto lo tomen como una amenaza, lo más probable, es que lo tomen como una razón más para desenmascararte o ir en tu contra… Eh incluso podría llegar a convertirse en un inicio de venganza- continuo diciendo el de cabellera dorada mirando con algo de fastidio al menor, era menor, pero su mente era en ciertas cosas incluso superior a la de él.
-Bueno, pues si lo quieren hacer, los estaré esperando… Hydron- fue lo último que dijo Lync, para pasar caminando al lado del rubio, quien poco después le siguió una vez hubiese visto las flores, un hermoso ramo de rosas negras
-De todas formas, tu maestro dice que está orgulloso de ti, matando a alguien por accidente- comento Hydron, en vista de que no había nadie más que ellos y los muertos, en aquel cementerio, pero no era como si los muertos fuesen a escuchar y levantarse de sus tumbas para ir con las autoridades y desenmascararlo.
-Ya te eh dicho que yo no la mate- repitió por quien sabe cuánta vez el pobre, quien parecía fastidiado ante esa idea que era cierta pero que nadie creía en ello-Ella… Ella fue la que disparo
-Aja…-dijo sin interés alguno su acompañante.
-¡Es enserio Hydron! Si la hubiese matado yo, seguiría las enseñanzas de My Master y le hubiese dado un balazo en el corazón o la yugular- se defendió el peli rosa, una vez el auto negro se hubiese detenido frente a ellos y pocos minutos después, bajara el chofer para abrirles la puerta.
-En eso tienes razón… Vamos, te llevo- finalizo la conversación Hydron, notando como Lync probablemente no hubiese podido dormir por lo que había hecho, que a pesar de saber que era necesario o una orden, era de las pocas cosas que le proporcionaban falta de sueño
Aunque probablemente lo que acomplejaba al menor, era ni más ni menos había fallado la misión en todo el sentido de la palabra, porque Alice no debía de morir, no, ella no había sido destinada a la muerte, o no había sido sentenciada por su maestro o Zenoheld para morir, aquella madrugada, que su maestro le había llamado y le había dicho cual sería su trabajo, no menciono el nombre de Alice de forma que ella debiera morir, en ningún momento mas bien la orden fue directa y cortante para que no hubiese errores…
-He oído que Shun y su novia están de visita… Tu deber es desacerté de la persona más peligrosa para nosotros y que llegaría a ser una molestia si continua con vida… Tu misión es matar a Kazami Shun por orden de Zenoheld- fue la orden que le habían dado por teléfono- ¿Entendiste?
-Yes, Master-
Abrió el celular por undécima vez, checo su bandeja de entrada, uno de los mensajes ya leídos fue lo que abrió, ahí, escrito en su propio celular se encontraba la frase que le habían dicho por teléfono, pero más resumida y debajo, lo que menos quería saber.
Misión: Matar a Shun Kazami
Estado: Incompleta
Resultado: Muerte de Alice Gehabich
Estado: Aceptable
Misión: Completa
No le importaba que fuera lo que decía, una cosa estaba clara…
Su misión había fallado, era un error que no volvería a cometer… Oh eso esperaba.
