Capitulo 11

Al avanzar y llegar hasta la cueva vieron a una multitud de zombis saliendo de la cueva con los brazos llenos de joyas, oro, dinero y toda clase de tesoros que colocaban en el suelo.

Si siguen así muy pronto te dejaran en la ruina Len Tao, dijo Yho con su inocente sonrisita.

-Cállate.

Len Tao no se quedo observando por más tiempo:

-¡Ataque de la cuchilla dorada! –Los zombis salieron volando junto con unas cuantas joyas.

-No podremos jugar con todos son demasiados, démonos prisa y entremos de una vez, dijo el chino.

Uno de tras del otro, corriendo muy deprisa con sus posesiones en guardia, entraron en el interior de la cueva.

Oye Len Tao, aun no nos dices que es lo esta planeando aquel sujeto.

Len no respondió inmediatamente pero finalmente dijo:

-Hace mucho tiempo algunos miembros de mi familia libraron una gran batalla con un guerrero sumamente poderoso, tras largas horas por fin encontraron el método de detenerlo, ese método consistía en convertirlo por completo en una estatua de piedra, y a su vez impidiendo que pueda volver a moverse.

-Siendo así no entiendo porque debemos preocuparnos por eso.

-Yo diría que sí, Rika, porque la única forma de que vuelva a la vida es depositando una buena cantidad de almas en el diamante negro de su pecho. Y esto es justamente lo que quiere.

-Pero que mal prácticamente le hiciste todo el trabajo a ese tipo.

-Horo horo, eres un idiota, dijo Rika mientras le daba un golpe en la cara.

-¡ahhhh!

Todos seguían avanzando, todos menos Ryu quien por ir viendo la divertida escena, iba cayendo por el barranco.

¡AAHHHHAHH! –Gritaba –Sin embargo no le paso nada logro amortiguar su caída con su posesión de objetos.

-Y tu quien diablos eres, dijo una voz que provenía del interior de la gran bóveda.

-Quien, quien dijo eso.

-Mi nombre es Drew, no es necesario que lo recuerdes, morirás muy pronto ya que imagino que debes ser uno de los tontos amiguitos de mi hermana.

Ryu se puso de pie, estaba listo para cualquier ataque.

-Supongo que tú debes ser el hermano mayor de la linda Rika. Ella y yo apenas nos conocimos pero es amiga de don Yho y cualquier amigo suyo es amigo mío también.

-A que tierno, ¡toma esto!

Drew utilizo la espada del hielo, sorprendentemente al primer intento logro congelar los pies de Ryu al suelo.

-Que pasa, oye déjame ir, malvado….

-Lo siento pero no necesito que un tonto como tu venga a quitarme el tiempo, me ocupare de ti mas tarde. Debo darme prisa antes de que lleguen aquí abajo. –Drew entro nuevamente a la bóveda, en el fondo de esta, se encontraba una estatua como de unos 2 metros y medio, alrededor de su cintura había una larga y gruesa cadena, y en su pecho tenia incrustado un redondo y gran diamante de color negro.

Drew se acerco, se detuvo un metro delante de la estatua, trato de concentrarse. Coloco la punta superior del báculo en el diamante.

Estaba transfiriendo las almas encerradas en el báculo a la estatua.

Finalmente termino, pero aun no pasaba nada.

-Que extraño, porque….. …….!aahhh! grito Drew a causa del ataque de Horo horo.

-Toma eso, es lo que te pasa por meterte conmigo, dijo Ryu.

-Pero si el que lo ataco fui yo.

-Eso no importa.

- Creo que llegamos a tiempo dijo, Yho.

-Yo creo que no, dijo Rika quien veía el momento exacto en que el guerrero comenzaba a moverse.

Drew comenzó a reír malvadamente.

Están acabados, les enseñare a no meterse conmigo.

Drew aun tenia el báculo en las manos, lo utilizo para levantar enormes rocas y lanzarlas en contra de Yho y los demás. Ágilmente lograron esquivarlas todas.

-Rika será mejor que vallas a un lugar seguro, solo serás un estorbo para nosotros.

-Esta bien Len Tao como tu digas, bajo la cabeza y trato de mantenerse lo mas lejos posible.

-Tal vez lograron esquivar eso pero no a el, Gran Guerrero ve y hazlos pedazos, toma esto.

Drew le entrego sus espadas al guerrero. Este al tomarlas ataco con ambas al mismo tiempo.

Los shamanes esquivaron y rápidamente contraatacaron.

¡Cuchilla de Buda!

El ataque dio justo en el blanco, pero no surtió ni el más mínimo daño.

¡Danza China! –Len Tao comenzó a atacar a Drew, este llamo a un mini ejército de zombis que de alguna forma lo ayudaron a escapar.

-Ustedes son solo cuatro, en cambio nosotros somos muchos.

-Tenemos dos opciones, dijo Len Tao, una es destruir el diamante que se encuentra en el pecho del guerrero y la otra destruir el báculo que lo controla a el y a los zombis.

-Voto por la segunda opción, ese tipo es extremadamente resistente, dijo Yho.

-Tras el, dijo Ryu, quien fue el primero en lanzarse sobre Drew.

Ryu fue interceptado por un monumental golpe en el estomago por el guerrero.

¡Ryu! Gritaron sus amigos.

Yho, Horo Horo e Yho atacaron al mismo tiempo, cada quien con sus respectivos ataques y con una sorprendente fuerza.

Drew junto con el guerrero atacaron al mismo tiempo también.

Hielo contra hielo, el poder de una sorprendente cuchilla contra miles de estacas de piedra muy afiladas, y la legendaria cuchilla de buda contra electrizantes relámpagos. Y el pobre Ryu desmallado en el suelo.

Todo estaba cubierto de polvo y no se veía nada, varios golpes lograron escucharse.

Los zombis de la dinastía Tao se enfrentaban a golpes y patadas contra Len y los demás, estos últimos fueron demasiada cosa para unos patéticos zombis, en cuestión de segundos se habían deshecho de varios.

El guerrero tomo la cadena de su cintura, era una gruesa y larga cadena, comenzó a girarla por todas partes, lanzo ferozmente una de las puntas y por poco golpea a Yho.

Ya veras dijo, muy torpemente dejo que atrapara la espada con la cadena. Yho intentaba liberarla pero no lo logro, el guerrero se estaba acercando para dar un ataque directo con las afiladas espadas, pero antes de tocar a Yho, Horo Horo se interpuso protegiéndose del ataque con su tabla de snow, congeló la cadena y también logro hacer lo mismo con el brazo de su oponente.

-Te tengo, dijo Len Tao. ¡Cuchilla dorada!

Esta vez el ataque sirvió de algo, no causo demasiado daño al guerrero pero logro quitarle la espada, la cual se rompió en varios pedazos por el ataque de Len.

El guerrero lanzo un puñetazo que fue recibido por Len Tao, el chico callo al suelo, pero se levanto.

Maldición exclamo Drew.

Drew intento cambiar de posición pero no contaba con la posesión de objetos de Ryu, quien lo atrapo de las piernas y lo levanto de cabezo por el aire.

-No iras a ninguna parte, dijo nuestro oportuno amigo.

-Eso lo veremos, Drew utilizo el poder del báculo, la pared detrás de Ryu lo golpeo fuertemente en la espalda, haciéndolo perder el control de su posesión.

El tipo se sentía orgulloso de su maniobra, pero Yho se sentiría mejor por la suya.

El chico ataco con su súper técnica, esta vez dio justo en el blanco, Drew salió volando por encima del suelo.

El momento perfecto, Drew dejo caer el báculo.

Horo horo actuó rápido y capturo a Drew en un tempano de hielo.

El báculo estaba en el suelo, el guerrero a punto de recogerlo, pero Len, pudo impedirlo justo a tiempo con su ataque. Una inesperada flecha dorada con un extraño resplandor dio justo en el centro del diamante negro.

El diamante comenzó a resquebrajarse, miles de almas salían de el y regresaban al báculo, los pedazos de la joya comenzaron a caer al suelo, estaba completamente inmóvil, y el guerrero, ya no era uno, ya no era estatua, ya no era nada.

Ahora si parece que esto se acabo, dijo Rika, quien se acercaba a los de demás con un arco en las manos.

-Como es posible que hallas echo eso con una simple flecha, ese sujeto era súper duro, dijo Yho.

-Acaso intentaron atacarlo directamente en el diamante.

Todos:……….

-Además no es una simple flecha, era una posesión de objetos, cierto Gea?

-Correcto Rika.

-Con que era eso, dijo Len Tao.

-Bien pues parece que ya todo acabo, solo falta decidir que haremos con este sujeto, decía Horo Horo mientras le daba unas palmadas al tempano donde estaba Drew.

Todos veían a Rika preguntándose que diría.

-Eso, no importa mas, Len si quieres puedes ponerlo en un congelador gigante, o lo que sea.

-Como quieras, respondió.

-Deberíamos irnos de aquí de una vez, dijo Ryu.

-Cierto, vámonos!, dijo Rika mientras daba un par de pasos, Len Tao la detuvo.

-Un momento tú no. Esto es tuyo, dijo entregándole el báculo a su dueña. Te prestaré a los zombis para que traigas adentro todo el tesoro otra vez y luego deberás regresar cuanto antes y devolver las almas a sus respectivos dueños.

-¡Que! Yo sola?

-Sí.

-Noooo.

Hasta Aquí.