"Hello Everyone" Bueno bueno actualizando domingo por la noche, ojalá les guste el capítulo
La noche aun cubría la selva Amazónica, entre los árboles y las plantas solo los animales nocturnos seguían despiertos. Era una noche tranquila, demasiado considerando los antecedentes de ese lugar hace 3 años, en cierta manera era extraño ver la selva tan apacible.
Las dos familias aun dormían, ambas en el antiguo hogar de Matt, aquél viejo árbol en medio de la selva.
El ala de Ahri recientemente comenzó a sanar por lo que aun le causaba algunas molestias, sin darse cuenta, comenzó a moverse mientras dormía, quejándose levemente por el dolor, cosa que logró despertar a Matt, quien la estaba abrazando con sus alas.
-¿Ahri? ¿Estás bien?- Preguntó con la voz adormilada.
-¿Eh?- Respondió Ahri comenzando a despertar –Sí, solo un pequeño dolor en mi ala, nada grave-
-¿Estás segura?- Volvió a preguntar mientras revisaba las plantas que envolvían el ala de Ahri.
-Sí, tranquilo estoy bien…- Dijo con una sonrisa –Hehe… ¿Sabes? Es curioso, recuerdo bien que hace 3 años estuvimos en una situación parecida-
-Sí, lo recuerdo bien, solo que yo era quien estaba herido- Dijo Matt cubriendo a Ahri con sus alas nuevamente.
-En esa ocasión en particular pasó algo ¿Recuerdas?-
-¿Cómo olvidarlo? Fue cuando tú y yo comenzamos a estar juntos-
-Sí, y también fue la primera vez que tú y yo lo hicimos- Dijo Ahri con una sonrisa un tanto coqueta.
-Hehe… Sí también recuerdo eso, fue un poco extraño en esa ocasión- Respondió Matt desviando la mirada por la pena.
-Sí que lo fue- Dijo Ahri viéndolo a los ojos –Eras muy tímido en ese entonces-
-Ti… ¿Tímido? No sé a qué te refieres- Dijo sin verla a los ojos.
-Admítelo Matt, eras muy tímido al principio, pero después de tener a los niños bueno… Te volviste más agresivo- Dijo Ahri con una mirada seductora -¿Te parece si nos divertimos un poco?- Agregó mientras escalaba el pecho de Matt con dos plumas de su ala.
-En verdad me gustaría pero, también te volviste más ruidosa ¿Recuerdas?- Respondió con una mirada similar a la de Ahri –Y honestamente preferiría no tener que explicarle a los niños de donde vienen los huevos de esa manera-
-Hehe, bien, tienes razón en eso, lo dejaremos para después… Pero ¿Puedo preguntarte algo?-
-Lo que sea-
-Bueno, lo hicimos aquí por primera vez en esta selva, pero luego no volvimos a divertirnos por todo un año- Explicaba Ahri -¿Cómo fue que lograste resistirte tanto tiempo? Si mal no estoy, traté de seducirte en más de una ocasión-
-Bueno… Es una historia curiosa- Respondió Matt aparentemente nervioso, y un poco ruborizado –Siendo sincero, temía convertirme en padre demasiado pronto, por eso me abstuve de hacerlo todo un año, y no lo voy a negar, no fue nada fácil, mis hormonas no querían dejarme en paz- Explicó con una pequeña sonrisa, aunque también con cierta pena.
-¿Entonces te estás desquitando?- Preguntó Ahri entre risas.
-¿A qué te refieres?-
-Bueno, a que ahora tú y yo tenemos una vida sexualmente activa… Por lo menos 4 veces a la semana Hehe- Respondió besándolo levemente.
-Muy activa…- Matt estaba a punto de sucumbir a sus deseos, por toda la conversación y la manera en la que Ahri se estaba comportando, comenzaba a dejarse llevar, hasta que una vez más, recordó que no solo estaba con sus hijos, sino también con Blu, Perla y el resto de la familia azul, sería un tanto embarazoso hacerlo en ese momento. Una vez más, la gran voluntad de Matt logró ponerse por encima de todo.
-Espera… Buen intento, pero tengo una reputación qué mantener- Dijo apartándose levemente de Ahri.
-Oh vamos, ya casi caías- Replicó Ahri, con una sonrisa –Podemos hacerlo tranquilo ¿Qué dices?-
-Que tú y yo no podemos hacerlo "Tranquilo" Y vaya que lo hemos intentado- Respondió Matt con una sonrisa.
-Está bien señor ave casta, lo dejaremos para después- Dijo Ahri, recargándose en el pecho de Matt una vez más –Seguro que no quieres…-
-Esta vez no Ahri- Interrumpió Matt, al mismo tiempo que se acomodaba para dormir.
La noche siguió su curso, después de que Matt y Ahri tuvieron esa singular conversación, nuevamente se dispusieron a dormir, a la espera del día siguiente.
Las horas pasaron y el amanecer estaba a tan solo algunos minutos, ya se podía ver el sol elevándose desde el horizonte, reemplazando el color oscuro de la noche, por un azul celeste.
Una vez más, Matt comenzó a despertar, aunque en esta ocasión, no fue Ahri quien lo ocasionó, era algo así como su reloj natural, el cual lo obligó a despertar muy temprano en esta ocasión, aunque extrañamente, no fue el único. Tan solo una "Habitación" abajo dentro del nido, Blu también había despertado temprano ese día, aunque con toda la intención de dormir un poco más, aunque pudo ver a Matt bajar hacia la salida del árbol, sin algo mejor qué hacer decidió seguirlo, fuera del nido y hacia arriba del mismo, justo hasta la copa del árbol, la cual se elevaba sobre todos los demás, permitiendo ver el amanecer desde el lejano horizonte.
-¿Qué haces aquí?- Preguntó Blu, aterrizando a lado de Matt, ambos se encontraban sobre una rama.
-Pues, disfrutando el paisaje… Te dije que este árbol tiene aun unos cuantos secretos- Respondió con una sonrisa, sin apartar su vista del amanecer frente a ellos.
-Admito que es una muy buena vista… Tuviste suerte en encontrar este árbol- Dijo Blu con la mirada perdida en el cielo.
-Sí así es…-
-¿Cuánto tiempo viviste aquí? Tú sabes, antes de conocerme-
-Pues, después de haber regresado a esta selva, solo llevaba 3 meses viviendo aquí, antes de que te estrellaras contra mi árbol- Respondió con una sonrisa.
-¿Y cómo llegaste aquí?- Preguntó Blu curioso.
-Bueno, es una historia un poco curiosa-
-¡Manaos! Hace mucho tiempo que no veía esta ciudad- Decía Matt con una gran sonrisa, viendo la ciudad entera desde el techo de un edificio –Hace 2 largos años que no estoy aquí… Me pregunto cómo irán las cosas allá- Dijo mirando la selva a lo lejos.
Matt comenzó a divagar en sus pensamientos, recordando todo lo que lo había obligado a abandonar la selva hace 2 años, no eran recuerdos particularmente buenos, a decir verdad, solo había una cosa que lo motivaba a regresar al Amazonas.
-¿Aun estará ahí?- Se preguntaba al mismo tiempo que se desanimaba –Ni siquiera me despedí de ella… No pude hacerlo, solo espero que si la vuelvo a ver… Logre entenderlo- Aun después de eso, Matt no estaba completamente seguro de regresar a la selva, esperó todo un día en la ciudad, pensando en sí debería o no arriesgarse a entrar ahí, había muy pocas razones para hacerlo, a sí mismo había varias para ni siquiera haber regresado a la ciudad.
A la mañana siguiente, una vez más Matt observaba la selva desde lejos, en ese momento, tenía dos opciones, una era irse nuevamente y tal vez nunca regresar, la otra arriesgar su vida una vez más por algo poco menos que una esperanza, a decir verdad, era casi obvio qué opción debía tomar pero…
-Bueno, lo más lógico sería largarme de aquí… Pero ya que mi terquedad supera mi sentido común aquí estoy…- Irónicamente Matt ya se encontraba en la selva, volando entre las ramas de los árboles, aunque aparentando estar despreocupado, no paraba de vigilar su entorno. Había sido un vuelo tranquilo, lo único que estaba haciendo era pasearse por la selva, aunque tenía el más meticuloso cuidado en no acercarse a ninguna de las tribus predominantes de la zona. Los spix azules y los escarlata, así los conocía Matt.
-Bien, todo parece normal… La última vez que estuve aquí era un caso total… Y todo solo por mí… (Suspiro) ¿Qué rayos estoy haciendo?- Se preguntaba mientras seguía volando, aunque ya no estaba prestando atención hacia donde se dirigía, hasta que algo logró sacarlo de sus pensamientos.
-¡Oye tú!- Dijo una voz acercándose a él.
-¿Yo?- Respondió Matt al mismo tiempo que se detenía sobre una rama.
-¿Qué estás haciendo fuera de la tribu?- Preguntó un guacamayo azul, aterrizando frente a Matt.
-Am yo… Estaba…- Los nervios recorrían a Matt de pies a cabeza, ver a otro de su especia era algo particularmente malo para él.
-¿O a caso eres recolector?- Preguntó el guacamayo.
-Sí, sí soy recolector, solo estaba buscando comida para la tribu-
-Oh ya veo, bueno entonces date prisa, recuerda que Eduardo fijo una reunión para toda la tribu hoy-
-Claro, no tardaré-
Afortunadamente Matt logró zafarse de eso sin el mayor problema, aunque ahora tenía más cosas en las cuales pensar.
-Eduardo… Entonces sigue aquí… Asumo que Roberto también… Ya enserio ¿Qué rayos estoy haciendo aquí? (Suspiro) Tengo que dejar de hablar solo… Será mejor irme ya…- Pero una vez más, algo le impido hacer lo correcto, ya fuera curiosidad o simple falta de sentido común, Matt no se fue en ese día, por el contrario, una vez más voló sin rumbo fijo por la selva, las horas seguían pasando y el atardecer comenzó a cernirse sobre la selva.
-Necesito encontrar un lugar para pasar la noche, pero mañana mismo voy a irme de aquí-
Después de haber volado por varios minutos sin haber encontrado algo bueno, Matt comenzaba a darse por vencido, resignado a pasar la noche sobre una rama, soportando el viento y cualquier complicación que se pudiese presentar.
-Listo estoy acabado, podría regresar a la ciudad y pasar la noche ahí… A menos que… Esto me parece conocido- Dijo mirando a su alrededor –Si mal no recuerdo… Debe estar por allá- Llevado meramente por recuerdos e instintos Matt voló rápidamente hasta llegar a un viejo pero muy gran árbol –Sigues aquí… Vaya… Aun te recuerdo… Como tan solo ayer mis padres arreglaron este lugar… Mi viejo hogar- Se trataba no solo de un árbol, era el árbol en el que Matt había pasado su infancia, abandonado por mucho tiempo, pero ahora, Matt había regresado a su hogar.
-¡Espera! Este árbol es…- Decía Blu sorprendido.
-Este árbol nunca fue desconocido para mí Blu, jamás llegué aquí por suerte… Yo viví aquí, mucho antes de haberlos conocido-
-Por eso conoces todos los secretos de este lugar-
-Así es, la verdad… Éste lugar significa mucho para mí- Dijo Matt con una mirada nostálgica.
-Entonces, la habitación a la que no querías que entrara…-
-Era de mis padres, el pequeño nido en el que duermen Yaqui y Leo era mío, ha pasado mucho tiempo, pero todo sigue igual-
-Vaya… 3 años siendo amigos y comienzo a sentir que no te conozco- Dijo Blu.
-Descuida, me conoces lo suficiente- Dijo Matt con una sonrisa.
-Y dime, Qué pasó después de que encontraste… Bueno después de que regresaste a este lugar-
-Pues, siempre tuve la intención de irme, pero aplacé mucho, mucho tiempo, al final, no sé porque pero decidí quedarme, jamás me acerqué a ninguna de las tribus en todo ese tiempo, hasta que un día las tribus llegaron a mí, empezando por ti, y bueno, ambos sabemos qué pasó después de eso- Respondió con una sonrisa.
-Vaya que sí, mira, ya amaneció por completo- Dijo Blu mirando el cielo.
-Así parece, será mejor que me de prisa-
-¿A dónde vas?- Preguntó Blu curioso.
-Roberto quería hablar conmigo-
-No me digas que enserio vas a ir- Dijo Blu sorprendido.
-No lo hago por él, también quiero saber qué está pasando aquí… Después del incidente de Ahri, no quiero pasar nada por alto, así que a cambio de acceder a hablar con él, también voy a exigir algunas respuestas- Explicó bastante confiado.
-Bien, si ese es el caso, entonces voy contigo-
-No, yo voy solo-
-Ni creas que vas a convencerme de lo contrario-
-Bien, entonces será mejor decirles a Ahri y a Perla, así evitaremos malentendidos-
-¡¿Que van a hacer qué?!- Replicaron las dos hembras al unísono.
-Te dije que no lo tomarían bien- Dijo Blu nervioso.
-Tenía una pequeña esperanza- Admitió Matt, igual de asustado que Blu.
-De ninguna manera esperen que los dejemos ir con él- Dijo Perla bastante molesta.
-Matt, no me importa si quieres respuestas, no voy a dejar que te arriesgues así- Dijo Ahri en tono firme.
-Oigan, oigan, no nos pasará nada, además yo siempre tengo un plan, estaremos bien- Dijo Matt en un intento de convencerlas.
-¿Tú qué dices Perla?-
-Bueno… Todo parecía ir bien en la tribu… Además creo que sí necesitamos saber qué está pasando aquí con el asunto de los rojos y todo… (Suspiro) Blu… Solo ten cuidado ¿Sí?-
-Claro que lo tendré Perla, tranquila-
-Descuiden, volveremos pronto-
Así, Matt y Blu fueron a encontrarse con Roberto, dejando a Perla y Ahri en aquél árbol. Para ellas el día fue un tanto tranquilo, Bia, Tiago y Carla decidieron salir a buscar comida, llevándose a Yaqui y Leo con ellos, Ahri creía que sería bueno que se familiarizaran un poco más con la selva, además de que así Perla y Ahri pudieron descansar un poco de sus familias, aunque fuera un poco cruel decirlo, en verdad lo necesitaban.
-Y dime, ¿Cómo está tu ala?- Preguntó Perla.
-Pues, ya no duele tanto como ayer, aunque la herida fue muy profunda, no sanará hasta dentro de una semana.
-Descuida, pasará rápido, y debo decir que tú tuviste suerte, cuando yo me rompí el ala, tuve que pasar un mes entero sin poder volar-
-Bueno supongo que tienes razón-
-Y dime, ¿Tuvieron algo de diversión anoche?- Preguntó Perla con una mirada incriminatoria.
-¿Qué? Claro que no-
-¿Segura? Porque escuche ruidos raros proviniendo de su habitación-
-Buen intento Perla, pero te equivocaste- Respondió Ahri.
-¿Enserio? Vaya, lo siento, realmente creí que ustedes tendrían una noche así- Explicó apenada.
-Sí, supongo que no hemos sido muy discretos con eso ¿Cierto?-
-Algo así, nos piden que cuidemos a Yaqui y a Leo muy seguido, no es algo normal- Dijo Perla entre risas –Pero descuiden, Blu y yo también éramos así… Además, es lindo compartir ese vínculo con el ave que amas, sobre todo tu primera vez-
-Eso supongo… Ojalá mi primera vez hubiese sido con Matt…- Dijo Ahri bajando la mirada.
-Tranquila, es normal que tuvieras otras parejas antes de él-
-No me refiero a eso Perla… Me hubiera gustado haberlo hecho por amor-
-Oh… Bueno, todos hicimos locuras alguna vez- Respondió Perla un poco confundida.
-Perla no me estás entendiendo… Seré sincera contigo… Me hubiera gustado haberlo hecho por voluntad propia…- Dijo Ahri con una mirada muy seria, pero a la vez triste.
-No me digas que te…-
-Sí así es… Matt fue la primera y la única ave con quien lo he hecho por amor… Pero él no fue el primero…-
-¿Y Matt lo sabe?- Preguntó Perla sorprendida.
-Sí… De hecho, el estuvo ahí…-
-¿Qué fue lo que pasó? No debes decirme si no quieres pero…-
-Descuida, creo que ya es hora de hablarlo con alguien más que con Matt-
-56, 57, 58, 59, ¡60!- Contaba Ahri, mirando un estanque frente a ella.
-Haha, un minuto entero- Dijo Matt saliendo del agua –Te dije que podía hacerlo-
-Muy bien señor anfibio, ya lo probaste ¿Ahora qué quieres hacer?-
-Pues no lo sé, tengo el resto de la tarde libre- Respondió Matt mientras salía del agua.
-Sí, igual yo, mi padre cree que salí de la tribu para reunirme con un amigo-
-¡Oye! Yo soy tu amigo-
-Me refiero a alguien de mi especie- Aclaró Ahri entre risas –Recuerda que mi familia no sabe que vengo a verte a ti-
-Sí, tampoco Eduardo o Roberto saben nada, dudo mucho que lo tomen bien-
-Sí (Suspiro) Me gustaría que fuera diferente- Dijo Ahri con la mirada baja.
-A mi igual, no tendríamos que vernos a escondidas-
-Lo sé… No entiendo porque debe existir esta estúpida rivalidad, si las dos tribus pudieran llevarse bien ni siquiera habría crisis de comida- Dijo Ahri en cierta manera molesta.
-Ahri, no hay nada que se pueda hacer con eso, así son las cosas, agradece que solo son tribus rivales y no enemigas-
-Sí, supongo que en eso tienes razón… ¿Una carrera para regresar a la cascada?-
-Ya me adelanté- Respondió Matt comenzando a volar a toda velocidad.
-¡Eso es trampa!- Decía Ahri mientras comenzaba a emparejarse con Matt.
La tarde de los dos amigos era igual a todas las demás, se habían encontrado en la cascada y de ahí se iban a partes de la selva alejadas de las tribus para evitar levantar cualquier tipo de sospecha, durante dos años, nunca nadie se había percatado de ello, al menos hasta ese día.
-Bien, ya es muy tarde- Decía Matt mirando el anaranjado cielo sobre los árboles.
-Sí, será mejor regresar, ¿Mañana a la misma hora?-
-Por supuesto, si no llego temprano es porque Eduardo me puso más trabajo del habitual-
-Descuida, te estaré esperando- Dijo Ahri para luego comenzar a volar de regreso a su tribu, todo parecía ir bien al igual que en días anteriores.
-Hola Ahri- Dijo un guacamayo rojo al mismo tiempo que salía de entre los árboles.
-¿Qué quieres Chris?- Respondió Ahri, aparentemente fastidiada.
-Solo quería saber a dónde habías ido, desapareciste todo el día-
-No tengo motivo alguno para responderte, no eres mi padre ni mi hermano- Replicó Ahri volando un poco más rápido con la intención de dejarlo atrás.
-Vamos Ahri, admítelo, quieres volver a estar conmigo-
-¡¿Qué!?- Replicó Ahri furiosa –Para empezar tú y yo nunca hemos estado juntos, y jamás lo estaremos, ahora deja de molestarme o la vas a pagar caro- Finalmente Chris dejó de seguir a Ahri quien no se detuvo hasta haber llegado a su tribu.
-Muy bien Ahri… Tú te lo buscaste-
-No puedo creer el cretino que es…-
-¿Quién es un cretino?- Preguntó otra ave roja al mismo tiempo que se acercaba a Ahri.
-Hola Felipe- Respondió con una sonrisa.
-Y bien ¿Quién es el cretino? No soy yo ¿O sí?- Preguntó con una sonrisa.
-Claro que no, es solo un chico de aquí, nada serio- Explicó mientras aterrizaba sobre una rama.
-Ya veo, ¿No necesitas que intervenga?-
-Descuida, estoy bien, gracias por preocuparte-
-Oye, eres mi hermanita, por cierto papá quiere hablar contigo, te espera en el nido- Dijo Felipe preparándose para volar.
-Gracias, supongo que tú estarás buscando comida otra vez-
-Exactamente, nos vemos más tarde-
Después de esa pequeña conversación con su hermano, Ahri voló hacia su nido, en donde encontró a un guacamayo adulto esperando por ella.
-Hola papá-
-Que tal Ahri- Respondió al mismo tiempo que abrazaba a su hija.
-¿Querías verme?-
-Sí, así es, ¿Dónde estuviste toda la tarde?- Preguntó curioso, aunque con un semblante serio.
-Pues por ahí-
-Ahri…-
-Está bien, fui a ver a un amigo, te juro que no es nada malo- Respondió un poco nerviosa.
-¿Y quién es ese amigo?-
-Se… Se llama Matt-
-¿Matt? No conozco a nadie con ese nombre en la tribu-
-Sí, lo que pasa es que él no es de la tribu… Es… Es nuevo en la selva- Dijo Ahri tratando de no sonar muy obvia.
-(Suspiro) Ahri… No quieras tomarme las plumas… Desde hace 2 años te desapareces en las tardes ¿Creíste que no lo notaría?-
-Bien tú ganas… Pero sí es un amigo y su nombre sí es Matt-
-Bien, te lo pondré de esta manera, porque no traes a Matt aquí, y me dejas conocerlo-
-Si con eso evito meterme en problemas, entonces acepto, mañana mismo lo traeré aquí-
Según parecía el problema que Ahri esperaba tener resultó ser más simple de resolver de lo que ella creía, su padre era de mente abierta, Ahri estaba segura de que no le molestaría que su amigo fuera un spix azul, o al menos eso era lo que ella esperaba.
Al día siguiente y después de haber pasado la mañana, Ahri estaba lista para ir por Matt.
-Bien ya me voy papá, volveré pronto y traeré a Matt conmigo-
-Muy bien Ahri, te estaré esperando-
Después de unos breves minutos de viaje, Ahri finalmente llegó a la cascada en la que acostumbraba reunirse con Matt, esperó por un rato, pero aun no había señales de él, entonces recordó lo que había dicho ayer "Si no llego pronto Eduardo me puso más trabajo del habitual" Ese tipo de cosas ya había pasado antes, por lo que no era algo nuevo para Ahri, solo sería cuestión de esperar.
-Al fin llegas- Dijo Ahri al escuchar aleteos detrás de ella, para su sorpresa, al darse la vuelta, no fue Matt quien había llegado -¿Chris?-
-Que tal Ahri, ¿Qué haces aquí tu sola?-
-Eso no es de tu importancia, lárgate de aquí…-
-¿O qué?- Cuestionó altaneramente –Tu amiguito azul va a lastimarme-
-Cómo… ¿Cómo lo sabes?-
-Me enteré hace un par de días, cuando decidí seguirte hasta aquí, debo decir que estoy sorprendido, ¿Cuánto tiempo más se lo ibas a ocultar a tu padre eh? Pero descuida, no se lo diré, siempre y cuando hagas lo que yo te ordene-
-Haha lamento desilusionarte, pero iba a decírselo a mi padre hoy, si quieres ve a avisarle, me ahorrarás la molestia de tener que ir a buscarlo- Eso último realmente molestó a Chris, puesto que arruinaba por completo su plan, en vista de ello, sabía que debía recurrir a otros métodos.
-Muy bien Ahri, no quería llegar a esto, esperaba que lo hicieras por las buenas pero veo que tendré qué darte un ala- Dijo una sonrisa maliciosa, Ahri comenzaba a ponerse nerviosa, más aun al ver cómo Chris se acercaba a ella.
-¿Qué vas a hacer? No olvides que soy la hija del líder de la tribu- Dijo Ahri en defensa propia.
-O claro que no lo olvido, por suerte tenía la intención de abandonar la tribu hoy mismo, así que creo que debo dejarte un recuerdo para que te acuerdes de mi- Ahri no iba a dejarse intimidar de esa manera, de un momento a otro y sin titubear rasguño fuertemente el rostro del guacamayo frente a ella para luego salir volando del lugar.
-Hija de… ¡Me las vas a pagar!- Gritó furioso, al mismo tiempo que salía disparado detrás de Ahri.
-Maldición, maldición, maldición- Decía Ahri una y otra vez sin parar de volar, aunque su velocidad era significativamente inferior a la de Chris quien poco a poco comenzó a alcanzarla, hasta que finalmente terminó golpeándola fuertemente en la espalda, haciéndola aterrizar.
-Au…- Se quejó Ahri mientras trataba de levantarse.
-Ahora sí… Vas a pagar…- Decía Chris jadeando y tratando de recobrar el aliento.
-¡Apártate de mí!- Exclamó Ahri poniéndose en pie finalmente, solo para recibir un fuerte golpe en la mejilla.
-¡Cierra la boca! Sabes… En un principio solo quería obligarte a salir conmigo, pero ahora, creo que se me ocurre algo más divertido…-
-A… ¿A qué te refieres?- Preguntó Ahri asustada de saber la respuesta, al ver la mirada de Chris, sabía de qué iba todo –Por favor no…-
-E… Entonces… De verdad te…- Perla estaba atónita, simplemente no podía, no quería creer eso.
-Sí… lo hizo… Y no tuvo piedad…- Respondió Ahri con la mirada baja.
-Pero ¿Qué pasó después?-
-Después… Jamás me sentí tan afortunada de haber conocido a Matt…-
-¡Apártate de ella!- Exclamó Matt furioso, al mismo tiempo que embestía fuertemente a Chris, retirándolo de encima de Ahri.
-¿Y tú quién rayos eres?- Replicó mientras se ponía en pie.
-Soy quien va a romperte el pico si no te largas de aquí ahora-
-¿Enserio esperas asustarme con eso?-
-No… Pero dime ¿Te asustará saber que el padre de Ahri viene conmigo?-
-E… Estás mintiendo…-
-¿Quieres arriesgarte? Solo es cuestión de tiempo para que llegue aquí-
-Esto no ha terminado- Finalmente Chris se fue del lugar.
-Seré sincero, no creí que eso funcionaría- Dijo Matt con una sonrisa, era claro que lo que había dicho era una mentira –Por dios Ahri- Sin perder un segundo más, Matt dirigió toda su atención hacia la asustada guacamaya roja quien no paraba de llorar y sollozar –Tranquila te quitaré esto- Dijo al mismo tiempo que liberaba sus alas, las cuales estaban atadas por un trozo de liana –Descuida Ahri, te llevaré a casa- Matt estaba listo para llevarse a Ahri, antes de ser atacado por otra ave.
-¡Apártate de mi hija!- Irónicamente, el padre de Ahri sí había llegado al lugar, por desgracia, creía que Matt era el culpable de todo –Como te atreves…-
-E… Espere señor… No es lo que usted cree- Dijo Matt tratando de defenderse, antes de de que el padre de Ahri volviera a golpearlo, dejándolo contra el suelo, comenzando a estrangularlo –Yo… Yo jamás… Lastimaría a su hija…- Matt apenas y podía hablar, poco a poco se iba quedando sin aire, hasta que…
-¡Papá!- Exclamó Ahri finalmente.
-¿Ahri?-
-El no me hizo nada…- Dijo con lágrimas en los ojos –Por favor no lo lastimes-
Finalmente el padre de Ahri liberó a Matt y centró toda su atención en su hija.
-¿Qué fue lo que te hicieron?- Preguntó al mismo tiempo que la abrazaba fuertemente, Ahri no podía encontrar consuelo, su llanto solo aumentaba cada vez más.
-(Tosiendo) Yo… Yo puedo decirle lo que pasó- Dijo Matt débilmente, mientras se acercaba a ellos.
-En verdad lamento que hayas tenido que pasar por eso Ahri- Dijo Perla al mismo tiempo que la abrazaba.
-Descuida, fue hace mucho tiempo… No negaré que fue y sigue siendo una experiencia horrible de recordar…- Dijo Ahri con la mirada baja.
-No tenías que contármelo si te sentías así- Dijo Perla separándose de Ahri.
-Descuida, eres mi mejor amiga, sé que puedo confiar en ti-
-Claro que puedes, bueno, cambiando de tema, Bia, Tiago y Carla no deben tardar con la comida-
-Eso espero, quiero ver cómo están Yaqui y Leo y…-
-¡Mamá, Ahri!- Exclamó Bia al llegar, acompañada por Tiago quien también se veía muy agitado.
-¿Qué pasa Bia?- Preguntó Perla confundida.
-No… Yo… Tienen que venir conmigo…-
-¿Por qué y dónde está Carla?-
-¿Y mis hijos?- Agregó Ahri.
-Ellos están bien, nos están esperando… Pero… Papá y Matt pueden estar en problemas…-
Y eso es todo por este capítulo o bueno casi todo, pequeño aviso, este capítulo contiene una escena eliminada que subiré hasta mañana en el transcurso de la tarde así que estén al pendiente de ello y bueno eso sería todo por este capítulo, ojalá les haya gustado y nos vemos en el siguiente
"See you next time"
