Capitulo 11
"Finalmente"
-Verde -respondió mientras acomodaba su vestido al sentarse. Había escogido un simple vestido en color pastel ceñido a la cintura pero con falda amplia, su maquillaje habia sido simple y los accesorios a juego. Tomó el tenedor para llevar a su boca un poco de comida.
-¿En serio? -se sorprendió dandole un sorbo a su vino-. Es extraño encontrar a una mujer cuyo color favorito sea verde.
-Por si no te has dado cuenta a estas alturas, Potter, no soy como las otras.
El sonrió, en eso tenía razón y no sabia cuando. A pesar de nunca querer hablar de relaciones con alguien más que no fuera Ron, esta vez habia sido fácil hablar de Hermione como su cita. Jessica habia sonado encantada en el telefono cuando se lo comentó a Sirius quién tenía que telefono en el alta voz. Aún así, más soprendente era que hablara de su vida con ella, no era de muchas palabras y las veces anteriores solo se dedicaba a escuchar, admitía que la mayoría de las conversaciones las había olvidado ya que todo terminaba en una noche. Sin embargo, no creía que olvidara ninguna de las palabras de Hermione dicha en esa cena.
-Y por la variedad de tus trajes y camisas, podría decir que tus colores son los neutros.
-¿En serio? ¿tan predecible soy? -preguntó mirandose el traje negro que llevaba con la camisa azul oscuro. A pesar de no tener ningún arreglo parecía ser hecho a medida.
-Tranquilo, siempre he tenido ojo para eso -se encogió de hombros en forma despreocupada-. Mi madre era diseñadora de modas.
-Seguro que de ella no solo sacaste su don para la ropa sino su belleza también -curvo sus labios en una sonrisa torcida-. Me gustaría conocerla.
-Le abría encantado. Murio hace diez años -suspiró bajando la mirada. La sonrisa desapareció del rostro de Harry mientras colocaba su mano sobre la de ella.
-Lo siento mucho -su pulgar se deslizó por el dorso de la mano de ella-. Estoy seguro de que estaría muy orgullosa de ti ahora.
-Si, también lo creo -sus labios se curvaron en una sonrisa pero no del todo. Su mirada se encontró con la de él-. Siempre me gustaba escuchar la forma en como ella y papá se conocieron. Era la primera vez uno de sus diseños aparecería en la pasarela y él estaba acompañando su padre debido a que era uno de los que invertían allí -el recuerdo de ella sentada sobre las piernas de su madre mientras le contaba aquella historia vino a su mente como si recreara el pasado-. En ese entonces mi padre tenía novia pero no la quería. El abuelo era de esos que les gustaba buscarle parejas a todos y... -de pronto el recuerdo se desvanecio y ella volvió a la realidad. Sentada frente a uno de los hombres que describían como el más frío y desinteresado en uno de los mejores restaurantes-. Lo lamento. Te debo estar aburriendo con esto.
-No. De hecho nunca habia estado tan interesado en escuchar alguien como en este momento -su mirada era fija, a penas parpadeaba. Hermione se dió cuenta que hablaba en serio y eso le gustaba-. Y quisiera escuchar el resto de la historia.
Esta vez la sonrisa de Hermione fue amplia. Si bien Harry era una persona de pocas palabras, Hermione simplemente se dedicaba a mirar y escuchar. No hablar. Nunca nadie le había inspirado la suficiente confianza para contar cosas de su vida. A penas Ginny y Ron sabían aquello y había tardado cinco años. Harry pudo hacerlo en menos de cinco semanas.
Contarle la mayor parte de su vida no había sido difícil. Aún cuando estuvieron fuera del restaurante Harry ya sabia lo que habia sido su infancia y hasta él se había animado de hablar de la suya. Tenía que admitir que esa noche habia tenido sus dudas, desde que llegaron de la playa se había encerrado en su habitación buscando que ponerse, luedo la duda de si debería ir o cancelarlo a último minuto también acudió a su cabeza. Ser la sarcastica y arrogante con Harry era mucho más fácil con Harry que abrirse a él pero finalmente se dio cuenta que no era tan malo como imaginó.
-Bueno, finalmente el abuelo decidió hacer que la compañía se expandiera y que cada una de las familias se encargara de una sede -sus hombros se encogieron con ambas manos en los bolsillos mientras se dirigían al auto. Se detuvieron justo a un lado de este.
-Vaya que tu familia es grande. Entonces me imagino que habrán empresas en casi todo el continente.
-De hecho, creo que también pronto habrán en otros planetas -su voz sonaba seria-. En tanto encontremos vida primero -el rió al sentir un leve golpe en su hombro-. Oh vamos, la tierra no puede ser tan egoista.
-Mejor regresemos ya mister payaso.
Ambos rieron pero antes de que Hermione subiera al auto, él atrapó su codo entre sus manos. Ella no intentó moverse pero sabia que de haberlo hecho sería inútil, el moreno no estaba aplicando fuerza pero su agarre era firme.
-¿Que sucede? -preguntó cuando sus miradas no fueron suficiente.
-Creo que esta es la parte de la cita donde te beso -susurró el lo suficientemente audible para que ella escuchara. Se acerco a ella hasta que sus narizes rozaban.
-¿Entonces...? -alzó una ceja sin dejar de pasear su mirada desde sus ojos esmeraldas que, desde aquella oscuridad parecían un color aceituna, hasta bajar a sus labios.
-Estoy esperando tu permiso.
Aquello fue suficiente para que esta vez fuera Hermione la que se alzara lo suficiente para rodear su cuello con sus brazos, acercarlo a ella hasta atrapar sus labios. Era la primera vez que ella tomaba la iniciatiba con un hombre, ni siquiera podía explicar de donde salía aquella parte de ella pero no le importaba controlarla. Las manos de Harry se deslizaron desde su cara hasta su cintura. Habia besado a Hermione con anterioridad pero esta vez se sentía diferente, la intensidad aumentaba mientras sus bocas se reconocían. Sin embargo, no buscaban nada más, parecían conocerse con aquel gesto. Cuando el beso terminó, ambos aún seguían con respiración agitada y con los ojos cerrados.
-¿Se considera un buen fin al cita? -preguntó ella cuando el aire volvió a sus pulmones.
-Espero que todas acaben así entonces.
Harry se separó lo suficiente para poder abrir la puerta y dejar que subiera al auto. Ninguna cita terminaba así para él, todo terminaba en un cuarto de hotel, ninguna de las mujeres anteriores habian sido lo suficientemente importantes como para llevarlas a su casa. Y aún cuando en primer término pensó en Hermione como un reto para su cama. No esperaba nada más cuando llegaran a casa.
-Detalles, quiero detalles Hermione.
Ginny estaba sentada en su cama mirandola caminar de un lado a otro. Desde que se despidió de Harry en las escaleras se sentía en las nubes, al entrar en su habitación no esperaba encontrase a una peliroja acostada en su cama como si fuera un padre esperando a su hijo en altas horas de la madrugada. Se acercó a la peinadora para dejar los pendientes sobre esta y se giró para mirar a su curiosa amiga.
-Pues fuimos a cenar -dijo finalmente sabiendo que aquello no describía en lo absoluto lo que habia sido.
-Oh, claro. Ahora dime algo que no sepa sta. Obvia -el sarcasmo en su voz era notorio-. Sabes que no me voy a quedar con esa. Quiero saber todo desde el momento que salieron de la hacienda.
-Bien, ya -suspiró. Se acercó hasta la cama y se dejó caer a un lado de la peliroja, con Ginny era imposible guardarse nada, era de las que presionaban hasta el final. Tal vez de no haber elegido el arte hubiera sido buena policia-. Salimos de aquí y me llevo a un restaurante llamado "Mercy's".
-¿En serio?. Vaya que Harry sabe escoger buenos lugares -notó la mirada de la castaña al hacer su interrupción-. Lo siento, continua.
-Bueno, cuando llegamos fuimos a la mesa que tenía reservada y pedimos de comer -la miro-. No, no pienso decirte hasta qué comimos -Ginny soltó una leve carcajada y, a pesar de sonreír, simplemente continuó-. Estuvimos hablando casi toda la cena. Le conte cosas que solo tu y Ron saben.
-¿Hermione Granger contando su vida? Esto debería salir en las noticias mañana -se burló, ambas rieron pero Hermione sacudió la cabeza.
-Hablo en serio. Nunca lo hubiera hecho con una persona que acabo de conocer.
-Entonces es porque Harry no es "cualquiera".
-Eso creo y cuando nos besamos...
-¿Se besaron? -la voz de Ginny resonó en toda la habitación. Hermione la miro sorprendida mientras la peliroja se llevaba las manos a la boca. Se mantuvieron unos segundos esperando escuchar algún ruido. Nada-
-No sé por qué simplemente no se me ocurrió traer un megafono -esta vez era Hermione la que utilizaba el sarcasmo.
-Lo siento -su tono bajo a ser un susurro-. Simplemente no puedo creerlo. Los dos son las personas más extrañas en este mundo en cuanto a relaciones se refiere y no lo digo en modo de ofensa -aclaró mirandola-. Pero estoy feliz de que finalmente lo intenten.
La conversación se alargó un poco más después de que Hermione fuera a cambiarse. Parecían volver a los tiempos de adolescencia donde no podían esperar a contarle a su amiga sobre el chico que les gustaba. Las horas pasaron sin darse cuenta, Ginny cayó dormirda alrededor de las tres de la mañana. A Hermione le costó más, simplemente no podía sacarse de la cabeza al peliazabache que se encontraba durmiendo a pocas habitaciones de la suya.
El sonido insistente del telefono la despertó. Al mirar el reloj sobre la pequeña mesa a un lado de su cama observó que eran las nueve de la mañana. Se había quedado dormida al pasar la noche hablando con Ginny la cual se despertó por el mismo sonido.
-¿Diga? -la voz de Hermione denotaba que a penas acaba de levantarse.
-¿Aun estás durmiendo? -preguntó la voz al otro lado de la línea. Hermione la reconoció como la de Draco.
-Draco, lo siento -la castaña no pasó de ser percibido el gesto de la peliroja al levantarse intentando escuchar la conversación-. Me entretuve, te prometo que en una hora estoy allá.
-Bien, te espero.
Dejó el celular a un lado de la alarma y se levantó de la cama. Ginny la imitó.
-¿Que quería? -parecía aparentar no tener interés pero Hermione la conocia lo suficiente como para saber que no era así.
-Se supone que me reuniría con él para discutir algunos asuntos de los análisis y ya voy bastante tarde.
-Bien, te dejaré para que te arregles. Nos vemos más tarde.
Hermione se despidió desde el baño pues ya tenía el cepillo de dientes en su mano. Definitivamente ella no era así con respecto a la responsabilidad, era organizada y mucho más ahora que trabajaba. Se que tendría que hacer un esfuerzo mayor si quería que aquello con Harry funcionara.
