Capítulo X : Interrogatorios
Se lo había dicho. Le dije a Edward que no era humana, y le dije que sabia que el tampoco lo era. ¿Qué haría ahora? El dijo que mañana me le tocaba a él hacer las preguntas, ¿y si me preguntaba qué era yo? No se lo podía decir, honestamente, no queria morir., no solo porque amaba vivir, sino que luego quedaría desprotegido, y esa idea me aterraba. Él debía de adivinarlo. Y si más tardaba, que pena, pero yo no se lo diría, aunque podría darle pistas, pero lo sacaría rápido. Si le dijera "tiene que ver con el agua" seguro ya lo sacaría, a menos que me confundiera con una nereida, eso si que me enfurecería demasiado. Lo último que quisieramos las sirenas sería que nos confundieran con ellas. Eran todo lo contrario de nosotras, bueno, eran hermosas y una voz tambien muy linda, pero ellas no cantaban. Se limitaban a salir para ver a los hombres humanos, y si alguno, o alguna, las veia simplemente lo mataban. Asi de simple. Pero eran más odiosas cuando nos los robaban. En la antigüedad, cuando yo y mis hermanas vivíamos en el mar, cantábamos para atraer a los marineros y asi poder alimentarnos de ellos. Pero, siempre habia algo o alguien que lo arruinaba. Las nereidas. Ellas venian si llegaban a tiempo, y los salvaban, antes de que ellos llegaran hacia nosotras, los tomaban y los llevaban hasta su barco otra vez, o a la superficie. Y si tenían oportunidad nos enfrentaban. Ellas eran nuestras enemigas. Incluso, ellas también podían volverse humanas, asi, hay veces en que nos siguen para ver que es lo que tramamos,y asi poder salvar a la víctima, si es que la habia. Otras veces, o más bien, una vez, según una historia que me han contado, una de ellas salió a lasuperficie y nadó hacia el barco de unos marines, dónde les dio algo para sus oidos y que no nos escucharan cantar, asi no morirían. Pero, para su desgracia, la mataron. Le creyeron, si, pero pensaron que era una criatura malvada, un demonio. No estoy diciendo que no lo sea, para nosotras si, pero para ellos eran su salvación. De todas formas, le creyeron, y luego de matarla se pusieron la cera en sus oidos, si, era cera. Una cera que no se consigue en todos lados, si los humanos la tenían, sería lo más raro. Bueno, al final, muchas de nosotras murieron, ya que ellos no podian oirlas, y cuando ignoras el canto de una sirena, ella muere. Literalmente no podemos vivir con el rechazo. Digamos, que no nos oigan, eso es algo para nosotras insoportables, pero algunas podemos llegar a sobrevivir, no tengo idea de como, pero si. Aunque, volviendo al tema de nuestra comida, no siempre los comiamos, no no no. Si el hombre nos agradaba, digamos... nos divertíamos con el, no de esa forma, pero algo parecido, nosotras las sirenas tenemos cola, asi que no podemos... tener relaciones con los humanos, claro que, mientras estemos en nuestra forma natural. Bueno, eso no es para hablar ahora... al final, si no nos agrada tal hombre, lo comemos...si tenemos hambre. O sino, lo matamos, y listo. De esa forma, muchas veces nos divertíamos, torturándolos, si, eramos, o más bien, somos, muy crueles.
Y pensar que tendría que ocntarle a Edward sobre todo esto cuando se entere, claro que, si queria y si hacia preguntar, no le obligaría a escucharme, para nada. Pero, mientras más sepa sobre nosotras, mejor, no hay ninguna ley que me prohiba contarle "leyendas".
El sonido de la puerta me sacó de mis pensamientos, Charlie ya habia llegado. La cena estaba lista, habia hecho el pescado que habia traido Charlie cuando fue a pescar. Adoraba el pescado, era mi comida favorita, bueno, la de todas nosotras, era común, vivimos comiendo pescado, de todos...
- ¿Cómo te fue en el instituto Bella? -.
- ¡Genial! - dije animada.
- Ya veo, te veo muy entusiasmada, ¿será por la salida a La Push de este sabado? - había olvidado completamente esa salida, pero me alegraba la idea, Además, volvería a ver a Jacob, y de verdad me caía bien ese chico.
- Si, me pone alegre pensar en que volveré a ver a Jacob, él es un chico muy bueno, y guapo... Me agrada - papá sonrió, al parecer le agradaba pensar que tal vez Jacob me llamaba la atención. Pero el único que lo hacia era Edward.
- Pues que bien Bella, Jacob es un buen chico -.
- Ya lo creo -sonreí.
Seguimos comiendo tranquilos hasta que acabamos, nadie más habló. Ya no hablaba mucho con Charlie, pero es que ultimamente tenía muchas preguntas que hacer, se las haria luego. Ahora solo quería descansar, pero estaba tan ansiosa a que llegara mañana que no podía dormirme, resultaba tan emocionante esto, Edward era algo y yo tambien. Pero sobre todo, estaba ansiosa, porque tal vez nuestra relación se podría profundizar, y, puesto que tenemos el don de ver lo que pasará, yo sabía que estaríamos juntos. No lo sabia con seriedad, siendo humana, solo tenia "presentimientos", como cualquier persona, aunque no sabia si fuese a pasar o no. Si estuviese transformada, lo sabria. Pero no haria trampa, yo quería que el destino me tomara por sorpresa.
Asi estuve, hasta que por fín me dormi. Y una hermosa canción sonó en mi cabeza, era una nana. Y era hermosa.
Desperté, por fin, ¡nunca estuve más feliz por despertar! Estaba más ansiosa que nunca, fui a darme una rápida ducha, pero estaba tan ansiosa que no me di cuenta, y caí para ser recibida con el frio golpe del borde de la bañera en mi frente. Gemí. Sabía que esto pasaría, no me estaba conecntrando y terminé transformá quedé alli por unos minutos, cuando escuche el ruido de un auto. Me levanté rapidamente como pude, claro que secándome para poder recuperar mis queridas piernas, y cuando lo hice, no se por qué pero las abrazé, ¿será que ya me estaba acostumbrando bastante a esto? En fin, me cambié lo más rápido que pude. Tome mis zapatillas, unos jeans azules, una camisa blanca, y un sweater color caqui. Después de arreglarme, fui hacia la ventana. Allí, apoyado contra su Volvo, y con todo su bellísimo esplendor, se hallaba Edward. No tenía idea de que hoy vendría a por mi, pero me dio igual. No desayuné, me daba igual también. Simplemente salí a su encuentro. Estaba guapísimo, llevaba unos jeans que le quedaban realmente hermosos, y una camisa blanca también, y su cazadora. Deslumbrante, fue lo único que pensé.
- Buenos días - dijo feliz.
- Buenos días, ¿has dormido bien? -.
- Digamos que si, aunque me carcomia la curiosidad, ¿y tu? -.
- Pues se podria decir que estuve igual que tu - el rió levemente.
- ¿Vamos? Tengo muchas preguntas que hacerte - dijo él.
- Si - asentí.
Me abrió la puerta del copiloto y me ayudó a entrar. Que caballeroso, pensé. Dio la vuelta a su carro para entrar en el asiento del conductor y luego arrancar. En cuentos salimos de la cuadra de mi casa comenzó a hablar.
- Y bien, si se puede saber... ¿qué eres? - vaya, que directo. Pero mantuve un tono tranquilo.
- No puedo decírtelo -.
- ¿Por qué no? - dijo confuso.
- No te voy a mentir.. Si te lo digo, moriría instantáneamente. Pero, si quieres eso, te lo digo, aunque, luego tu correrias peligro de muerte - se quedo boquiabierto.
- He... Dejalo asi, esta bien. No quiero que tu ni yo muramos, no hoy. - no entendí eso, ¿qué habra querido decir? - Bien... dejemos esto para otra ocación, comenzemos con las preguntas - dijo ansioso.
Todo el camino fue asi, me preguntaba cosas como ¿ Color favorito? ; ¿Piedra favorita? ; esas cosas... No entiendo por qué queria saber todo eso antes de saber lo que soy. Tal vez quería conocerme más... genial, yo también queria conocerle a él, pero hoy era su dia, y no podría hacer ninguna pregunta. Llegamos al instituto y nos despedimos. Luego, las clases fueron normales, Jess me comentó que Mike le habia invitado al baile y se puso a salter de felicidad, y yo, la acompañé. Luego fuimos a almorzar, yo solo tome una manzana y una limonada, no tenía mucho apetito...
- Hoy no almorzaras con nosotros - preguntó Jess, aunque más que una pregunta parecía un hecho.
- Hee... no, lo siento Jess -.
- Esta todo bien, Bella, no te preocupes - le sonreí y ella hizo lo mismo.
Dirigí mi mirada, no hacia la mesa de los Cullen, sino que a la mesa de Edward, la mesa de él y mia. Estaba esperándome alli con una sonrisa en su rostro. Me despedí de Jess y el resto con un Nos vemos y me dirigí hacia Edward, quien ahora me miraba fijamente, pero sin decir palabra. Me senté.
- ¿Seguirás haciéndome preguntas? - pregunté.
- Claro que si, tengo bastantes todavia. Aunque quisiera cambiar de tema...ahora quisiera saber sobre... eso -.
- Claro, "eso" - dije, con enfasis en la última palabra, y con un movimiento de manos dibuje las comillas. El rio suavecito.
- Bien, comenzemos -.
- Si, comenzemos - dije imitando su tono de voz, como haciendole burla, el alzó la ceja. - Lo siento - dije avergonzada.
- Esta bien, dime Bella ¿puedes darme alguna pista para asi averiguar lo que eres? -.
- No -.
- ¿Por qué? - el alzó los ojos sorprendido.
- Si te diera una pista, por más simple que fuese, ya lo asivinarias, y quiero divertirme un poco con esto. Además, tu no me has dado ninguna pista, solo que eres el chico malo, y eso no me dice nada, solo que eres peligroso, y la mayoría de los seres son peligrosos - dije cortante.
- Bien, entonces, debo suponer que tu también eres peligrosa, ¿no? -.
- Pues supones bien, aunque no soy peligrosa para todos -.
- ¿Qué quieres decir? -.
- Lo que oiste, no soy peligrosa para todos, por ejemplo, para ti si lo soy, para Mike tambien, pero para Jessica y Angela, no - él me miraba confundido.
- Ah... debo averiguar bien entonces - dijo pensativo.
- Si, pero cuando te enteres, veras que era muy fácil - dije burlona.
- No me subestimes - dijo el, serio.
- No te subestimo, solo te digo la verdad, si te diera una mísera pista, ya lo habrias descubierto. Incluso el ser más bobo del mundo -.
- ¿Me estás comparando con un idiota? -.
- Claro que no te estoy comparando con Mike - dije rápido, y vaya lo que dije. Él comenzó a reirse, y pude oí que sus hermanos también, no todos. Di la vuelta para encontrarme con, según sabia, Emmet y Alice Cullen riendo, como si hubiesen escuchado. Esto debo de recordarlo, al parecer, tienen un muy buen oido.
- Golpe bajo para Newton - dijo Edward, haciendo como si secara lágrimas falsas.
- No era mi intención - aclaré, avergonzada.
- Oh no, claro que no - dijo sarcástico.
- ¿Podemos seguir? - el paró.
- Esta bien. A propósito... Newton habló de una salida a la playa, ¿a cuál? - preguntó curioso.
- A La Push, ¿quieres venir? -.
- No creo que me hayan invitado - dijo.
- Pues te acabo de invitar - le informé.
- Mmm.. de todas formas, saldré a acampar con mis hermanos el fin de semana -.
- Oh.. ¿y cuándo vuelves? - me dolía saber que no lo vería.
- El miércoles, nos vamos hoy -.
- ¿Vendras a clases? -.
- No lo creo, nos iremos luego del almuerzo -.
- Entonces es ahora -.
- Digamos que si -.
- Entonces, que te diviertas -.
- Igual tu -.
- Adios - e hize seña con la mano.
- Nos vemos - dijo él, y se levantó, para asi irse. Pero le paré.
- ¿Edward? - él se dió vuelta.
- ¿Si, Bella? -.
- ¿La próxima me tocará a mi? -.
- Mmm... no lo sé, ya veremos - sonrio de costado, ¡que sonrisa! Era irresistible. En eso, se retiró.
----------------
Hola! Como andan? Espero que muy bien :D Yo feliz, por haber subido el siguiente capi, la verdad me está emocionando escribir esta historia, quiero acabarla lo más
pronto posible!! Ah, y muchas gracias por los reviews. A propósito, Little Freckles me ha comentado que le gustaría que halla epov desde, supuestamente, ahora, estoy considerando la idea, y creo que al terminar la historia, que espero que no falte mucho, la volveré a escribir en epov, aunque tal vez no aguante y lo haga y ya xDD
saludoss!!
