Viejos amigos, nuevos aliados
Al fin termino de rodar pendiente abajo.
- Maldicion - Se quejo mientras se levantaba - Pense que llegaria a terreno firme.
- Atento, puede que aun haya peligros cerca, recuerda lo que dijo el demonio.
- Si, pero pense que serian criaturas, monstruos, no se, cualquier cosa menos una PENDIENTE JUSTO DONDE SALIMOS ! ! ! - Grito el humano claramente alterado.
- Deja de lloriquear - Le reprendio muerte - hay que seguir avanzando, el lugar que buscamos esta mas adelante.
El humano siguio las indicaciones de su sombrio acompañante
- Que es este lugar?
- El velo, una tierra que se creo para servir como nexo entre los reinos, una . . . especie de frontera.
-Ya habias esto aqui? - Pregunto Finn
- Si . . . hace mucho tiempo
El humano ya no quiso preguntar mas, el trayecto no fue muy largo, luego de caminar no mas de una hora llegaron a una torre de hielo solido. Muerte le indico a Finn la ruta mas proxima hacia la sima de la construccion, luego de sortear algunos esqueletos y parvadas de cuervos, llegaron. El humano avanzo con cautela, hay se podia ver un trono, por ende, alguien debia usarlo, y al no saber si es agresivo o no, tomo precauciones.
- Cuanto tiempo sin verte, muerte - Se escucho decir a su espalda - Vienes a terminar lo que empezaste hace ya mucho tiempo?
Finn se volvio para encontrarse con un anciano que lo miraba fijamente, pero este era semi transparente, por tanto no estaba vivo.
- Hola padre cuervo, como te ha ido? - Dijo muerte tomando el control de Finn de nuevo, pero ahora el humano aun movia su cuerpo.
- Un fantasma? - Exclamo el humano - Vinimos hasta aqui por un fantasma?
- Que tienes en contra de ellos? - Pregunto el anciano
- Nada, de hecho tengo un par de amigos fantasmas por hay, pero yo esperaba un portal que me llevara a . . .
- El cielo - Acompleto el benerable
El humano guardo silencio, asombrado por lo que habia oido.
- Puede leer la mente? o es adivino?
- No - Le respondio muerte - Padre cuervo es el guardian de los secretos, no hay nada de lo que el no se entere, sus cuervos ven y oyen todo.
- Como los de la torre?
- Los que mataron, si, esos exactamente.
- Me disculpo por eso, no sabia que eran sus mascotas, pero regresando a lo que me trajo hasta aqui, sabe usted como llegar al cielo?
- Jejeje, esa Nephilim debe ser muy importante para ti, verdad?
- No le diga asi, su nombre es Marceline Abadeer, futura gobernante de la Nocheosfera.
- Hija de Hudson Abadeer y Alexandra Sorel, abandonada en la tierra a la edad de 6 años, adoptada, cuidada y criada por Simon Petrikov hasta los 12. Se quien es, y se que por ella, la guerra final se vovera a desatar.
- De que esta hablando padre cuervo? - Pregunto muerte claramente impresionada - La guerra termino hace mucho, con la casi aniquilacion de la humanidad, la destruccion de principe de las tinieblas y la desaparicion del Creador.
- Si, hace mas de 1000 años de eso, pero los infiernos estan conspirando de nuevo, y ella, esa . . . Marceline, sera quien lo provoque.
- Ahora lo entiendo, por eso Ulthane tiene tanto interes en que vayamos a la ciudad blanca, para poder atacarla de nuevo.
- De que estan hablando? Que guerra? Que tiene ella que ver en todo eso?
- Directamente nada - Respondio el sabio anciano - Pero un enemigo, oculto aun en las sombras, pretende tomar ventaja de la situacion, y retomar ese viejo conflicto.
- Quien es padre cuervo? - Pregunto muerte - Es Ulthane?
- No, las intenciones de Ulthane son nobles, este enemigo es alguien peor, en el pululan las semillas de la maldad, sus conocimientos del mundo, el cielo y el infierno son tales, que ya supone una amenaza.
- Quien es? - Pregunto de nuevo el humano
- No lo se, como dije, sus conocimientos son abundantes, y se a cubierto con un manto que lo hace invisible a mis cuervos, pero aun puedo sentirlo. No se quien es, pero si se que finge servir a la luz, cuando en realidad sus intenciones son otras. Es todo lo que se.
- Eso no sirve de mucho - Dijo muerte claramente molesta
- No . . . pero almenos nos mantendran alerta. Sea quien sea, no podemos bajar la guardia. Y regresando a lo que me . . .- Ejem - perdon . . . "nos" trajo aqui.
- Como llegar al cielo . . . Es bastante facil, hay un portal que conecta directamente a la ciudad blanca, justo donde los arcangeles se reunen para debatir sus conflictos, como lo estan haciendo ahora, y curiosamente, hablan de ti.
- Eso ya lo se - En serio? - bueno, lo sospechaba, Ulthane nos lo dijo - Eso es verdad - Porfavor padre cuervo, digame ya donde esta ese portal.
- Jejejeje, esta en un lugar que tu conoces muy bien, de hecho, ya has estado hay antes, cuando viste liberase a tu mas grande enemigo
- El dulce reino - Exclamo Finn
- Correcto, pero mas precisamente, en el arbol de la vida.
- Imposible - Interrumpio muerte - el arbol de la tierra se perdio durante la guerra.
- Y es por eso que la tierra es un paramo muerto y desolado como el velo? Es por eso que no hay ningun tipo de vida en ella? El arbol no puede ser destruido, y aunque lo fuera, este voveria a nacer, mas fuerte y grande que el anterior.
- Que es el arbol de la vida? - Pregunto Finn
- El arbol como tal, es la conexion entre los reinos y los diversos mundos, los dota de vida, les protege, Fue uno de los mas grandes regalos del Creador. - Contesto el padre cuervo - Dicho arbol dio lugar a las hermosas ciudades del cielo, los paramos sofocantes del infierno y los diversos ambientes de tu mundo.
- Y como saben que el arbol del dulce reino es del que tanto hablan?
- Como crees que pudo contener todo el odio del Lich? - Pregunto el anciano
- Pero escapo . . .
- Porque una mente debil le ayudo, de no haber sido asi, seguiria encerrado.
- Ok, ya creo entender la mayor parte de lo que me dicen, ahora la pregunta es, Como volvemos?
El anciano sonrio por lo bajo y creo un portal al extender su brazo
- Aqui esta tu respuesta
Finn no respondio, camino hacia el portal para cruzarlo, pero se detuvo.
- No aparecere en un precipisio o alguna pendiente, verdad?
- Despreocupate. - Finn, aliviado por lo que le dijo quiso cruzar, pero este le detuvo - una cosa mas, yo te recomendaria que, cuando llegues, vayas rapidamente a la frontera del reino de fuego, ahi encontraras a un . . . posible aliado, ayudale y te devolvera el favor.
- Quien es?
En ese momento el anciano desaparecio, dejando al humano con la duda. Sin mas cruzo el portal, al salir del otro lado, vio que no estaba muy lejos de donde el Fantasma del anciano le indico que buscara. Comenzo a correr, pero no tardo mucho en encontrarze una escena extraña. Frente ha el estaban dos grupos de angeles, uno conformado por 10 de los mas grandes, como el que enfrento en el castillo de Ulthane, quienes rodeaban al otro, apenas formado por unos 5 de los de su tamaño, y junto a estos estaba otro angel, adornado con una armadura similar a la de los mas grandes, quien parecia guiarlos. Penso en matarlos, creyendo que venian por Marceline, pero lo que escucho le quito esa idea.
- Ya no tienes donde huir traidor, es hora de que pagues por tus crimenes.
- Crimen? - Respondio el angel acusado - Llamas crimen el cumplir con nuestra mision?
- Tu mision era matar a esa basura Nephilim, no ayudarla.
- El conoce a Marceline - Dijo Finn a muerte
- Seguramente el es de quien hablaba el padre cuervo.
Guardaron silencio para seguir escuchando.
- Te equivocas - Grito - La mision de los cielos es velar, cuidar y proteger la inocensia de la tierra, y esa niña era exactamente eso, UNA INOCENTE.
- Basta de prolongar esto, guardia blanca, MATENLOS
- Guardia infernal - Hablo el inculpado - Luchen por lo que creemos, luchen por sus vidas.
Ambos bandos comenzaron a guerrear, al ver esto el humano se levanto de donde estaba oculto.
- Tenemos que ayudarlos - Dijo mientras corria a la lucha
El humano alcanzo a detener la hoja de uno de los angeles agresores, y con un rapido movimiento, le derribo. El resto, al verlo se petrificaron de miedo.
- El Segador - Dijo uno de ellos - Huyamos
Todos, incluido el que les guiaba, se retirraron en el acto, desapareciendo bajo un haz de luz.
- Vaya, son unos cobardes - Dijo Finn
- No es eso, en la tierra son mas vulnerables, seguro lo notaste, Verdad? Quiero decir, mataste a este mas facil que al anterior.
- Es verdad
- Y recuerdas al angel de la gruta?
- Ni la menciones . . .
En ese momento sintio un disparo en la espalda que le llevo al suelo, al volverse vio que el pequeño grupo le miraba aterrados, pero no hacian nada.
- Asi agradesen a quien nos salvo? - Oyeron decir tras de los angeles, estos se apartaron y dejaron pasar al lider - Muchas gracias por salvarnos Segador, me llamo Raphael Von Krone, Lider de la guardia infernal, aunque ese titulo tenga mucho menor peso que antaño.
- Guardia infernar?
- No me sorprende que no nos conoscas, tu raza esta casi extinta, sin ofender. Somos los angeles enviados a la tierra para acabar con los demonios que merodeaban por aqui. Tambien nos llamaban angeles guardianes, pero eso era en el pasado.
- Conoses a Marceline - Dijo el heroe sin rodeos - Es por eso que les atacaron sus compañeros?
- Yo ya nos llamaria compañeros, para los cielos somos unos traidores, y merecemos ser aniquilados, igual que los Nephilims.
- Por que la ayudaste?
- Era solo una niña, aun cuando fuera mitad demonio, habia inocencia en ella, era Buena, noble. la mision de los angeles era cuidar y proteger eso, la inocencia, y yo me reuse a completar dicha encomienda, al igual que mis compañeros y fingimos su muerte. Vele por ella, la cuide cuanto mas pude, pero nuestra mision habia "acabado", por ende, ya no habia razon para quedarnos, asi que antes de partir, borre todo recuerdo mio de su memoria y la encomende a alguien que sabia que cuidaria bien de ella.
- Simon Petrikov
- Exacto, sabia que el era bueno y que la cuidaria como una hija, pero no sabia lo de su corona, hasta que fue muy tarde, desde entonces la e estado observando, viendo que aun cuando la vida la trato mal, ella, en el interior, seguia siendo aquella niña que salve. Debo agradecerte por todo lo que has hecho por ella, Finn el humano.
- No tienes nada que agradecer, es lo menos que podia hacer por ella, pero cambiando de tema, seguro sabes que la buscan, verdad?
- Si, por eso huimos a la tierra, para cumplir nuestro trabajo.
- Entonces debo decirte que necesito tu ayuda para llegar a la ciudad blanca . . .
CONTINUARA . . .
