Serena y Darién a la gamberrie

Nota aclaratoria: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen son de Naoko Takeuchi

El compromiso de Serena (Autores: Neo Reina Serenity y Cherrie SA)

Serena llegaba a su casa después de una velada tan agradable con su adorado Darién, sus ojos irradiaban una gran felicidad, en eso una voz la interrumpe de sus pensamientos

- Serena, hermana ¿cómo te fue? - preguntó Sammy haciendo que la rubia pegara un pequeño saltito de susto

- Sammy, ¿Por qué me tendiste esa trampa? – dijo fingiendo enfado

- Porque era la única manera de que aceptaras hablar con él y por tu cara supongo que te fue muy bien – dijo el chico con una sonrisa

- tienes razón hermano, dar – pero Sammy no la dejo terminar

- ¿Qué pasa con él?, pues cómo te dije eres muy obvia hermana – dijo Sammy reprendiéndola con una sonrisa

- Lo siento Sammy – dijo sonrojada – es que Endimión y yo ya somos novios – mientras le guiñaba el ojo, Sammy la abraza y le dice – Me alegro y te felicito – en ese momento llega Luna y les advierte que su padre anda cerca, así que se dirigen a la habitación de Serena para seguir hablando de lo que sucedió en la velada, a la chica se le iluminaba el rostro cada vez que mencionaba a Darién y lo que había sucedido ese noche.

Al otro día Serena se levanta muy feliz, sin embargo esa felicidad iba a durar muy poco

- buenos días familia – dice la chica mientras entra al comedor donde se encuentran desayunando todos

- Serena, hija, ¡qué bueno que llegas! – Dice Kenji – tengo una noticia magnífica

- ¿Cuál papá? – pregunta la chica extrañada

- Esta noche vienen los Malí, Alan quiere pedir tu mano en matrimonio

-Pero papá, yo no quiero casarme con Alan – expresa la chica furiosa

- Serena sólo falta dos semanas para el plazo que te di y no veo que tengas un prospecto de novio –

- aún así, no voy a casarme con Alan – expone la chica firmemente mientras se va del comedor

- Kenji, creo que Serena tiene razón, no debes obligarla a casar con quien no quiere

- Por favor Ikuko, yo sé lo que le conviene a mi hija, además tengo miedo de que ese tal Darién Chiba la encuentre y le haga daño – grita furioso el señor Tsukino, haciendo que Sammy se pusiera muy tenso, pero afortunadamente supo disimularlo muy pronto

- por favor Kenji, no seas paranoico – dice Ikuko – los Chiba están lejos de aquí

- Me informaron algunos de mis contactos que su hijo no se encuentra en Londres, parece que está en París – dice muy serio

- Pero eso no quiere decir que haya venido a buscar a Serena, además tienes tan vigilada a tu hija que si él la hubiese buscado nos habríamos dado cuenta – le responde Ikuko

- Tienes razón, pero aún así, está noche vendrán los Malí –

- Kenji, creo que cometes un error, pero allá tú – ella se levanta y sólo se quedan Sammy y Kenji

- Papá, no te preocupes, yo te ayudaré a vigilar a Serena – le dice el chico mientras pensaba "sobre todo para que Alan, jamás se case con mi hermana"

- Gracias hijo, sabía que podía contar contigo

Serena se encontraba en su habitación con llorando, cuando escuchan que tocan a su puerta

- Serena, hija ¿puedo pasar? – pregunta Ikuko asomándose por la puerta

- Por supuesto – responde la rubia limpiándose con sus manos las lágrimas que salían por sus ojos

- Serena, no llores

- Es que papá me quiere casar son Alan, no quiero casarme con él, no lo amo –

- Eso lo sé, pero tú padre sólo quiere tu seguridad, además quiere casarse contigo porque piensas que estás en peligro

- ¿en peligro? – cuestiona la rubia

- Así es, se ha informado que Darién Chiba está en París –

- Pero mamá Darién jamás me haría daño – rebatió la rubia

- Eso no lo sabemos hija, pero ¿Por qué dices que no te haría daño? ¿Acaso lo has visto? – su madre la mira y la rubia rehúye su mirada, pues tiene miedo que su madre descubra la verdad

- mamá, cómo crees, además ha pasado tanto tiempo, sólo sé que mi amigo de la infancia nunca me haría daño, recuerda que lo conocí muy bien

- Hija, han pasado muchos años, él pudo cambiar – Serena quería decirle a su madre que Darién seguía siendo el mismo, pero eso podría poner en peligro su noviazgo

- De todas maneras, no es motivo por el que me quieran casar con Alan – argumentó la rubia enojada

- lo sé hija mía –dijo Ikuko queriendo que la chica se calmara un poco –pero debes ser buena hija y hacer lo que tu padre decide, recuerda es lo mejor para ti – dijo a la vez que caminaba en dirección a la puerta

En tanto, en la plata baja de la casa Kenji daba órdenes para que la cena de la noche fuera perfecta

Habían pasado varias horas desde que Serena se había encerrado en su habitación cuando Sammy entró sin previo aviso

-hermanita –la llamó, la rubia estaba dormida pero claramente se notaba que había estado llorando -Sere –volvió a llamar despertando a su hermana

-ummm-dijo ella aun con los ojos cerrados

-Serena son casi las 6:00 p.m. debes cambiarte de ropa, en una Hora llegaran los Malí, papá me envió a avisarte

-No era un sueño Sam, no lo era –dijo ella asustada aferrándose fuertemente a él

-No Serena, no lo es, Alan vendrá a pedir tu mano en matrimonio – le dijo el muy quedito

-pero, yo no quiero casarme no con él –le dijo al rubia desesperada –tengo que llamar a Darién, él tiene que saberlo

-¡No! - gritó su hermano –conoces a Darién, es capaz de venirte a buscar acá y papá lo matará de seguro, por favor hermana, confía en mí, deja esto en mis manos, Serena – le pidió mirándola a los ojos

-Pero Sammy-le dijo ella un poco más calmada

-¿Confías en mí? - preguntó él, la rubia asintió sabia que podía confiar en su hermano

-Esto es lo que haremos –le dijo él –esta noche recibirás a Alan formalmente y aceptarás ser su esposa – al escucharlo la rubia abrió los ojos como platos

-pero eso es lo que no quiero Sammy, ¡no quiero casarme con Alan! ¡No lo amo! –le dijo ella

-Serena, escúchame por favor -la reprendió –Aceptarás ser su esposa para complacer a papá pero te juro por lo más sagrado, que esa boda no se realizará

-Estas seguro-le dijo ella indecisa el asintió

-Ahora arréglate y ponte mucho más linda, hoy debes ser una gran actriz Serena, ¡la mejor! Y no te preocupes por él, le comenté de mis planes y a pesar de todo aceptó –

Sammy se retiró de la habitación dejando a la rubia pensativa minutos, después ella entró a su baño, llenó la tina de agua tibia y colocó esencias para relajarse lo necesitaba

Sumergió su cuerpo hasta sentir que el agua relajaba cada uno de sus músculos, dejó descansar su cabeza en el borde de la bañera recordando los momentos que había vivido con Darién, sus besos, sus caricias. Hoy debía brillar, para que así su padre no sospechara nada además confiaba en Sammy y si él decía que no habría boda, era porque no la habría. Salió del baño envuelta en una toalla color rosa, llegó hasta su cama y empezó a untarse crema en todo su cuerpo tratando así de relajarse aun más.

Se colocó sus prendas interiores y abrió su closet para buscar un elegante vestido, suspiró fuertemente al escoger un vestido negro de noche que se pegaba a su cuerpo resaltando así sus atributos, soltó su cabello y lo agarró con dos pequeñas pinzas, su maquillaje era suave

Escuchaba desde su habitación los gritos que su padre de daba a sus empleados, la cena debía ser perfecta, el compromiso tenía que ser pactado

En el living de la mansión Tsukino, Kenji e Ikuko estaban elegantemente vestidos, como buenos anfitriones esperaban en el sofá la llegada de los Malí; Sammy iba bajando las escaleras cuando escuchó el timbre sonar

Serena desde su habitación sabía que eran ellos, trataba de no llorar, debía confiar en Sammy

Luna abrió la puerta dando paso a Alan y sus padres Steve y Melissa. El Señor Malí se estrechó en un abrazo fraternal con Kenji mientras le entregaba una botella de champagne de la Casa Chales Laffite, sabían que tenían que celebrar el compromiso. Al igual que Melisa Malí saludaba familiarmente a Ikuko

-Sammy - saludó a los muchachos. Por su parte Ann se veía feliz, con Serena casada con su hermano, por fin Darién sería sólo para ella, pero lo que más quería era poderle decirle a Darién que su hermano estaba comprometido con Serena Tsukino.

-¿Dónde está Serena? - preguntó Alan con lascivo interés al no verla en el living

-Esta arreglándose para ti - dijo Ikuko sonriente, al escucharlo Alan no pudo más que poner una sonrisa de triunfo, cosa que no le gustó a Sammy

-iré a buscarla –dijo Sammy que rápidamente se perdió por las escaleras

El rubio camino hasta llegar a la habitación de su hermana que miraba fijamente hacía la nada

-Serena –la llamo –es hora hermanita recuerda que hoy sea tu mejor actuación –estaban a punto de bajar cuando el teléfono de Sammy repiqueteó – Bueno - contestó el rubio – ¡ah! hola Endimión – dijo el chico, si ella está aquí enseguida te la paso –por supuesto al escuchar ese nombre la rubia le había hecho señas a su hermano, no quería hablar con él, no en ese momento, sabía que debía actuar, pero por que se sentía tan … traidora, sin hacerle caso el rubio le paso el teléfono móvil

Serena respiro varias veces antes de contestar –Amor - arrastró cada letra muerta del nervio ¿por qué tenía que llamarla ahora?

-Hola princesa ¿Cómo estas?-le dijo él - moría de ganas por escucharte

-Yo también –le dijo mas tranquila, en voz baja Sammy le recordaba que debía actuar

- Serena, Sammy me explicó, es… necesario para engañar a tus padres, es cruel, pero ello jamás aceptaran nuestro noviazgo, te veo mañana y me platicas como te fue y… por favor no dejes que te bese, tus labios sólo son míos

- Darién – dijo la rubia con la voz a punto de quebrarse

- se valiente princesa, hazlo por nosotros

La voz de Luna se escuchó, los chicos habían demorado mucho en bajar y Kenji los había mandado a buscar

-Serena, Samuel, su padre los llama -dijo la empleada, Serena corto la llamada no sin antes decirle a su amado que lo amaba y que haría lo necesario para permanecer junto a él,

- lo sé princesa, te amo y recuerda que pronto estaremos juntos, y por favor mi amor, haz todo por evitar el beso, es lo único que te pido – decía el pelinegro

Ambos bajaron al comedor donde ya estaban todos reunidos, al ver a Serena, Alan se levantó de la mesa para llegar junto a ella en un par de zancadas tratando de ser caballeroso pero lo único que pareció era una fiera al acecho de su presa

-¡Estas muy hermosa esta noche Serena! No puedo creer que pronto estaremos unidos hasta que la muerte nos separe - le dijo cerca al oído imitando un beso en la mejilla, eso provocó que un escalofrío recorriera a la rubia por el miedo, pero Alan pensó que era por otra cosa

Serena sólo asintió recordando que debía actuar, Alan la acompañó a la mesa y separó su silla ayudándola a sentarse, pero al hacerlo le dio una caricia poco caballerosa, la rubia tuvo que hacer uso de todo su autocontrol para no darle un par de bofetadas, estando todos reunidos en el comedor Kenji ordenó sirviera la cena

La velada fue perfecta, la comida eran: Calamares rellenos con arroz blanco y una ensalada cocida con vino blanco, Moet et Chandon cosecha del 79, algo en lo que Kenji se daba el gusto de vanagloriar, durante la cena Kenji y Steve hablaron de negocios mientras las mujeres hablaban de banquetes, tarjetas, vestidos y cosas referentes a la boda, Sammy solo miraba a su hermana que parecía un zombi, sólo reía fingidamente aprobando lo que las mujeres decían

La hora del postre había llegado, un suculento pie de manzana y cerezas adornaba el centro de la mesa y con ella, el momento de la pedida de mano. Sammy intentó distraer el tema al hablar sobre el crecimiento de la economía en Francia y los índices financieros para exportar logrando así desviar el tema a los tres hombres, alargando según la rubia el momento de la agonía

Acabado el postre las familias se dirigieron a una pequeña sala que había en al mansión, la hora había llegado, no había marcha atrás, Kenji ordenó a Luna servir la champaña que Steve había llevado y rápidamente la empleada fue, momentos después traía una bandeja con las copas servidas

Serena creyó morir en esos momentos, su alma abandonó su cuerpo, dejó de respirar cuando Alan se agachó y sacó de su bolsillo una cajita negra, al abrirla un perfecto anillo bañado en plata con un rubí en forma de luna apareció, los ojos de la rubia se cristalizaron al sentirse impotente, si tan sólo en que estuviese arrodillado a su pies pidiéndole que uniera sus vidas junto a ella fuese Darién, todo fuera diferente.

-Serena - la llamó su padre –Responde hija

La rubia salió de su cavilación –perdón –dijo ella, Sammy la miró tratando de trasmitirle energía ánimos y recordándole diciéndole sin que nadie lo escuchará: solo actúa

-Hija, Alan te ha pedido matrimonio ¿qué le contestas? -dijo Ikuko levemente emocionada no todos los días le piden matrimonio a una bella jovencita, o mejor dicho no todos los días le pedirían matrimonio a su única hija

- ¿Que dices Serena? Aceptas casarte conmigo y ser mi mujer hasta que la muerte nos separe –dijo Alan mirándola fijamente

La rubia no sabía qué hacer, su corazón y mente gritaban no, pero ella debía hacer lo mejor para ella y para Darién, en este momento lo mejor era que Kenji no sospechara nada –si-dijo en un susurro mientras cruzaba sus dedos por la espalda, con esto sabía que todo lo que dijera era falso, no le gustaba mentir, pero si tenía que hacerlo para que pudiera ser feliz con su amado Darién: lo haría

- ¿Cómo? –Dijo Ann –no te escuchamos querida –ella era la más interesada que esta boda se concretara pues sólo de esa manera podría tener la oportunidad de acercarse a Darién, sabía por rumores que el pelinegro había terminado con Saori, pues habían visto a la castaña con otro muchacho muy acaramelada

- ¡que si acepto! Me casaré con Alan – dijo la rubia evitando llorar aunque fue imposible una lagrima esquiva rodó por su mejilla mientras pensaba "cuando los hipopótamos vuelen"

El ver que su hija tenía una lágrima en los ojos, lágrima que fue atribuida como una lágrima de felicidad o al menos así la llamo Kenji

Alan colocó el anillo en el dedo de la rubia y la abrazó fuertemente luego se acercó para darle un beso, la rubia lo esquivó por lo que los labios de Alan apenas lograron tocar la comisura de los de ella, no fue un beso, Serena estaba tan aturdida, pero tenía que cumplir con lo que le había pedido Darién, que él no la besará - Lo siento Alan, pero tienes que darme tiempo, te aceptó porque mi padre me lo ha pedido, pero aún no te amo, quiero ser sincera contigo – le dijo la rubia en un susurro

– Lo sé – dijo Alan – te tendré paciencia Serena – "la verdad princesita estúpida, soportaré todos tus caprichitos mientras nos casamos, pero una vez el padre nos declare marido y mujer te haré pagar cada uno de los desplantes que me has hecho"

El resto de la noche los Malí y los Tsukino se dedicaron a planear la boda que había sido pactada para dentro de un mes

Terminada la velada los Malí se despidieron por supuesto Alan sólo le dio un beso en la mejilla a Serena, tenía que fingir que aceptaba lo que ella le pedía, al menos hasta el día de la boda.

Serena subió a su habitación, se tiró a su cama y se puso a llorar, en eso sonó su celular, lo tomó y se dio cuenta de que era Endymión - Darién – dijo ella al contestar

- Serena, amor ¿Qué te pasa? – se escuchó decirle al otro lado de la línea

- No sé si podré seguir con esta farsa, Darién, te amo, te necesito –

- No llores princesa, si por mí fuera, te iría a ver ahorita mismo, pero no puedo, sabemos muy bien porqué –

- Lo sé, pero te necesito, quiero verte Darién –

- Si quieres mañana te invito a desayunar –

- Si Darién, pero…

-No te preocupes, le hablaré a Sammy, estoy seguro que él nos ayudará

- de acuerdo Darién, hasta mañana

- hasta mañana mi amor – después de esa llamada la rubia se tranquilizó y por fin pudo descansar, ese día había realmente agotador

Al otro día la rubia se levantó demasiado temprano, se arregló, justo estaba terminando de hacerlo cuando Sammy entró a su habitación

- Serena, estás lista, tu adorado príncipe espera –

- Si Sammy, ya estoy lista

Los dos chicos salieron con el pretexto de ver algunas cosas referentes a la boda, Kenji estaba tan emocionado que no dudó en darles permiso

- Princesa – dijo Darién al verla entrar en el pequeño establecimiento, Serena corrió hacia él, el cual le extendió los brazos en los que ella se refugió – Darién – dijo mientras empezaba a llorar

- No llores princesa, no permitiré que te cases con Alan, primero te robo – dijo el y serena no pudo evitar sonreír – nos vemos Serena, te veo en dos horas en este mismo lugar, no te preocupes, Hotaru me ayudará para que papá se crea nuestra mentira

Después de desayunar ambos salieron a pasear por los campos Elíseos, Serena ya se encontraba más tranquila, ambos caminaban en silencio, realmente no sabían que decir, el pelinegro empieza a recordar los sucesos del día anterior

Flash Back

Darién se encontraba leyendo en el sofá en el departamento de Andrew, en eso oye que llaman a la puerta, por lo que va a abrir, al hacerlo se encuentra con Sammy,

- Sammy, ¿Qué haces aquí? ¿Qué le pasó a Serena? – preguntó angustiado, debido a que su cuñando no se arriesgaría tanto para ir a verlo

- No le pasó nada, pero antes de que te diga quisiera preguntarte ¿Qué tanto amas a mi hermana? – cuestionó Sammy

- Sammy, mi amor por ella es más grande que el universo – le respondió el pelinegro

- ¿Serías capaz de hacer cualquier cosa por ella? – volvió a interrogar

- Por ella sería capaz de dar mi vida entera si es necesario – confesó mirando extrañamente a Sammy

- Entonces quiero que me ayudes en el plan que tengo, no digas nada, no hasta que termine de contarte, ¿lo prometes? –

- Lo prometo, Sammy –

- Hoy mi padre comprometerá a Serena en matrimonio – al escuchar lo que decía Sammy la cara de Darién se desencajó, sin embargo fiel a su promesa dejo que su cuñado continuara – al igual que a ti, no me gusta Alan para mi hermana, lo considero una persona falsa y demasiado interesada por los millones de la cuenta que tenemos en el banco, pero mi padre no descansará hasta que logré su propósito y mientras más se niegue mi hermana más la vigilará y lo más importante no la dejará salir, ni siquiera conmigo, por esa razón he ideado un plan, le haremos creer que ella acepta casarse con Alan y mientras mi madre y la madre de Alan preparan la boda, tú y ella planearan cómo empezar su vida juntos – en todo este tiempo la cara de Darién había pasado de la confusión al enojo, a la tristeza, al asombro y por último a la alegría

- Me estás diciendo que me robe a tu hermana – cuestionó Darién

- La verdad, no me gustaría que ella saliera de mi casa de esa manera, se merece casarse de blanco, tener una boda cómo la que siempre ha soñado, pero conociendo a mi padre, esos sueños sólo lo debe hacer con Alan, y de que sirve si ese mequetrefe no es el amor de su vida – explicó el jovencito – por lo que prefiero verla huyendo contigo como un par de fugitivos, pero felices

- Sammy, mi mayor sueño ha sido casarme con Serena, pero deseaba hacer las cosas bien, ahora veo que no tengo más opción que aceptar que mi amada se comprometa con ese imbécil mientras planeamos nuestra vida juntos, pero ¿cómo nos escaparemos?

- No te preocupes, unos días antes de la boda, iremos a un hotel Spa, tú nos esperarás ahí, pero mi hermana en lugar de hospedarse se irá contigo, sin embargo debes ver la manera de que le pierdan la pista, no pueden encontrarlos o mi padre te matará y no sé que le hará a mi hermana

- De acuerdo Sammy, aceptó el trato, pero por favor una vez que mi Serena se comprometa no quiero que la dejes sola con él – dijo celoso

- Vaya que resultaste celoso – dice Sammy sonriendo

- Con lo que respecta a tu hermana, sí, no voy a negarlo, en especial si se trata de Alan, siempre me ha dado la impresión de que ve a Serena como un trozo de carne

- Igual me da esa impresión, pero no te preocupes, Sammy Operación Rescate, nunca dejará sola a mi hermana –

Fin del Flash Back

Una dulce voz lo sacó de sus pensamientos

- Darién, ¿en qué piensas amor?

- En ti, en lo que platique con Sammy, sabes Serena, quiero pedirte algo, pero antes tengo que buscar el lugar más apropiado para decírtelo – encontró un pequeño jardín con una fuente, llevó a la rubia ahí, se hincó ante la sorpresa de la rubia, sacando algo de su bolsillo – Serena, desde que te conozco te he amado, cuando te vi vestida de princesa me enamoré perdidamente de ti, cuando te perdí sufrí demasiado a pesar de mi corta edad, sé que tú me amas tanto como yo a ti, pero debo hacerte la pregunta oficial, ¿deseas vivir conmigo por el resto de tu vida? ¿Deseas ser mi esposa? – mientras le pone un sencillo anillo

La rubia empezó a llorar, pero esta vez eran lágrimas de felicidad, su amado le había pedido que unieran sus vidas para siempre – Darién –sólo alcanzó a decir su nombre pues se lanzó a su cuello para besarlo – supongo que esto es un sí – dijo el pelinegro y la rubia asintió, después miró su anillo, no era muy ostentoso, pero era hermoso, el solitario semejaba un corazón con una pequeña incrustación que parecía una rosa – sé que es sencillo, pero era de mi abuela, me lo dio para que se lo entregara a la mujer de mi vida

- Darién es hermoso, me gusta – volvió a besarlo

Los días pasaron y tal como dijo Sammy las madres de ambos empezaron a preparar la boda, la rubia con cualquier excusa de ver cosas que sólo la novia podía ver salía acompañada de Luna o Sammy, para encontrarse con su amado, Darién le había dicho lo que pretendía hacer, en primer lugar debían comprar boletos para varios puntos, en algunas ocasiones iban a transbordar, en otras alquilar un vehículo, claro también se pudo a pensar que hacer con el equipaje, de tal manera que este podría ir solo, para después pasarlo a recoger, lo importante era no dejar huella, para que no pudieran encontrarlo, pero también preparó una pequeña boda, claro sin decirle a Serena, esa sería una sorpresa, amaba a la rubia y no iba a vivir con ella si antes no se habían casado.

Se acercaba la fecha de la boda y Serena se empezó a poner histérica por los nervios

- Padre, si me permites seria bueno llevar Serena a un hotel Spa para que se relaje, últimamente esta demasiado nerviosa aunque no es para menso no todos los días te casas – expuso Sammy

- Tienes razón Sammy, Serena ha estado demasiado nerviosa desde el día del compromiso, creo que se ha ganado un buen masaje relajante – "pero sobre todo lejos de ese chiba"

Flash Back

- Kenji, creo que tengo que decirte algo – dijo Steve apenas dos días antes

- Me alarmas amigo, ¿Qué sucede?

- Alan vio a Darién, parece que está acaba de llegar – dijo el castaño debido a que su hijo lo vio entrar con una pequeña maleta al edificio donde vivía con su amigo

- No puedo permitir que vea a Serena –

- deberías mandarla lejos, al menos por unos días

Fin del Flash Back

Esta es la oportunidad perfecta con Serena lejos de París, pues Sammy le había sugerido un hotel que estaba en las afueras

- Gracias Papá –dijo Sammy al escuchar que Kenji aceptaba –Entonces si te parece bien saldremos mañana para estar aquí en tres días

-Me parece bien hijo

El chico se retiró del estudio y subió rápidamente las escaleras para contarle a su hermana

- Serena, prepárate, mañana nos vamos al Spa que te prometí

- ¿Qué dices Sammy? –

- Que mañana tus sueños se harán realidad – la rubia lo abraza y se dirige al teléfono

- No Serena, la detiene Sammy, yo me encargo de avisarle, papá está paranoico e intervino los teléfonos, el tuyo apenas lo hizo ayer

- ¡No puede ser! ¿Por qué lo hizo?

- Se enteró que Darién está aquí, parece que Ann lo vio, afortunadamente Darién estaba solo, por eso este día no salgas, compórtate un tanto histérica para que papá no sospeche, pero sobre todo finge que te interesas por la boda

- Así lo haré, gracias hermano

- Ambos hermanos se abrazaron, mañana cambiaría radicalmente el destino de ellos

continuara


Amigas, gracias por su espera y vaya que fue mucha, tres meses, pido mil, pero mil disculpas, pero hubieron situaciones no previstas, le traigo un capitulo este lo escribí con una estupenda chica Neo Reina Serenity, que tambien aportó bastante para el siguiente capítulo, espero que disfruten este y espero no atrasarme con el siguiente, trataré de que sea en menos de un mes, las quiero

Cherrie SA

20 de febrero de 2010