"From The Very First Day" FAN-FIC
Hora de Aventura y sus personajes no me pertenecen.
•CAPÍTULO 11•
-¿Mu,mu,muerta?¿Fi, Fi, Fiona? -Marceline no podía hablar de lo impactada que estaba. -Yo, yo no puedo hacer eso.
Samanta miro a Marcy con ternura. -Marcy... ¿Qué prefieres: Salvar a una niñita mugrosa o iniciar otra guerra, peor que la guerra de los champiñones? -Marceline la miro pensativa y la bruja sonrió maliciosamente.
-Pero la especie de Fionna está en peligro de extinción. -Intentaba hacer cambiar de opinión a su prima, mas todo era en vano.
-Marceline Abadeer, ¿La matas tu o la mato yo? -Dijo amenazadoramente.
-Mátala tú, no tengo por qué participar en eso. -La vampiresa dio media vuelta y se dispuso a salir de allí.
-¡MARCELINE! ¡Eres mi prima! ¡Tienes que evitar la guerra! -Pero Marcy ya no estaba allí, había desaparecido.
-Hora-De-Aventura-
-¡Está despertando!
-¿Crees que este bien?
-Yo creo que sí, él es muy fuerte.
Marshall abrió sus ojos y observo que a su alrededor se encontraba Fionna, Cake y Gumball.
-Ouch, ¿Qué me paso?- dijo mientras llevaba una de sus manos a la cabeza que se encontraba vendada.
-Pues te expusiste al sol muy riesgosa mente- explico Gumball- tuviste una contusión y para arreglarla tuvimos que cortar todo tu cabello.
-¿¡QUÉ!?- Marshall retiró rápidamente las vendas de su cabeza para encontrar que aún tenía cabello, pero sus amigos estaban riendo desenfrenadamente -. No veo la gracia.- Fulminó a sus amigos con la mirada, más ellos habían dejado de reír e intercambiaban miradas.
Poco después, Cake y Gumball salieron para dejar a Marshall y a Fionna solos.
-Marshy…- Ella tomó las manos de su amigo y las acercó hacia sí. - ¿Puedes recordar algo de lo que dijiste antes de desmayarte?
Los ojos de Marshall se abrieron por completo, - No puedo creer que en verdad lo haya dicho- pensó.
-Si.- la habitación se llenó de un incómodo silencio para ambos, pero de pronto, Marshall sintió como sus labios se llenaban por la sensación de otros y hacían presión, Fionna lo estaba besando. Las manos de la humana tocaban y proporcionaban delicadas caricias a las mejillas de Marshall y los labios de ambos se movían lentamente haciendo que cada uno se llenara de placer.
Las manos de Marshall pasaron la caerá de Fionna y, a pesar de la duración del beso, parecía que ninguno tenía la necesidad de respirar.
-¡Mira! ¡Pero qué bonita escena!
CAN CAN CAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN
Si, les doy permiso de golpearme por mi tardanza.
Voy a intentar subir uno por semana, no prometo nada.
Los amo.
