Disclaimer: Ni los personajes ni la historia es mía, esta es una adaptación y los personajes son de Meyer.
Capítulo 11.
A Edward no parece preocuparle perder las clases cuando se supone que en dirección serán condescendientes contigo, era extraño. Yo falté en cuatro ocasiones y tuve al orientador, respirando bajo mi nuca.
El Sr. Gerry y yo hemos sido amigos desde mi primer día en la secundaria, Reneé y Charlie pensaron que con mi ataque de pánico por la muerte de Alice y mi miserable rendimiento escolar después de eso, ellos deberían darle al orientador una oportunidad. Así que mientras los demás estaban acoplándose en la primera clase, yo tenía que sentarme en un sofá caído a escuchar a este estúpido hombrecito, diciéndome como iba a ser mi vida. Tenía un rostro en forma de manzana, grandes mejillas y un nudo en la barbilla, con un desorden de rizos revueltos en la cabeza.
Él me aseguró que si trabajamos juntos, mi tiempo en la secundaria sería más agradable y productivo, una sonrisa cruzaba por su cara en forma de manzana, como tratando de parecer el hombre más confiable en el universo.
– No temas en pedir mi ayuda– dijo, entrelazando sus dos grandes manos sobre sus rodillas–. Para eso estoy aquí.
Seguro que él ha "estado aquí" por bastante tiempo, me había estado vigilando a lo largo de mi primer año, espiando a escondidas en mis clases y mirándome de reojo a la hora del almuerzo, preocupándose porque yo no estuviera haciendo amigos que él pudiera ver, y en cambio, mi lista de enemigos iba en aumento. Me metí en un problema porque desairé a alguien, y él me llamó a su oficina.
– ¿Por qué te empeñas tanto en alejar a tus compañeros? –se quejó, prácticamente retorciendo sus enormes manos. No lo sé, yo tenía ganas de preguntarle ¿Por qué ellos se empeñan tanto en alejarme a mí? Al menos yo solo lo hacía con aquellos que se lo merecían. Pero no encajaba con la versión del universo del Sr. Gerry, donde todo el mundo estaba bien y todo el mundo era feliz.
Después de un tiempo, por supuesto, mis compañeros se dieron cuenta que era más seguro dejarme en paz que cruzarse en mi camino. Y Jacob descubrió que el Sr. Gerry estaba quebrantando una política de la escuela y una ley o dos del aparcamiento subterráneo de maestros. Así que llegamos a una clase de acuerdo. Él seguía preocupado por mi falta de amigos, pero yo no me metería en más problemas, y pienso que él se dio cuenta que eso era lo más lejos que iba a llegar conmigo.
Ese viernes, el día después de la charla con la mamá de Edward, se debió haber sentido especialmente dócil. Me quedé dormida y tuve que hacer malabares para llegar a tiempo a clase. Faltaban 5 minutos para que sonara la campana de salida y los pasillos estaban atestados. Mientras la presión de los cuerpos me arrastraba más allá de la oficina de orientación, el Sr. Gerry fue detrás de mí. Con un par de chicos gritando sobre sus clasificaciones de basquetbol a mi derecha y un montón de chicas hablando efusivamente sobre alguna nueva comedia romántica a mi izquierda, no lo escuché llamándome hasta que me agarró el hombro.
–Srita. Swan –dijo–. ¿Unas palabras?
– ¿Qué? – casi me aplastó contra su cara cuando me giré. Estábamos justo en el centro del pasillo, interrumpiendo el tráfico. El Sr. Gerry hizo una expresión de dolor.
– ¿En mi oficina?
–La clase está por comenzar.
Él resopló, haciendo sus mejillas aún más redondas. –Recibirá un justificante por llegar tarde. Y si se niega a hablar conmigo, me veré obligado a llamar a sus padres y hablar con ellos.
–Yo nunca dije que no iba a ir–le dije. Caray, uno pensaría que el hombre aprecia mi esfuerzo para llegar temprano a tiempo.
El Sr. Gerry desapareció entre la multitud, y seguí su camino. La secretaria de orientación asintió con la cabeza hacia él cuando salimos del pasillo y entramos en la habitación. El Sr. Gerry abrió la puerta de su oficina y me invitó a pasar.
Había una silla situada enfrente de su escritorio, la misma en la que me siento desde hace casi tres años atrás. En vez de sentarme allí me apoyé en el archivador. El Sr Gerry echó un ojo a su cómodo sillón. Si se sienta, puede hacer sus posiciones favoritas: inclinando hacia delante con la barbilla entre sus manos o echándose hacia atrás con los brazos abiertos. Si se sentaba, creo que termina con lo que sería la mitad de mi altura. Optó por mi mismo apoyo torpe, pero contra el escritorio de papeles esparcidos.
–Ha tenido varias ausencias esta semana, Srta. Swan –dijo–. No vino a las clases de la tarde del miércoles y tampoco a las de la mañana de ayer. La oficina no ha recibido una llamada telefónica de tus padres y no se ha presentado una nota.
Después de haber expuesto los hechos, se detuvo para tomar un respiro.
– ¿Podría decirme lo que está pasando? ¿Te has metido en algún problema? Tal vez haya algo en lo que yo pueda ayudar.
Me pregunté si la oficina ya había llamado a Charlie. Si él hubiese estado absorbido por el trabajo, como usualmente lo estaba, podría haber inventado una excusa sin escuchar siquiera. O tal vez el Sr. Gerry no llamó a mis padres, para poder tener la oportunidad de hablar conmigo primero.
Obviamente, preocupado por su propio trabajo.
Yo solo lo miré. Él sabía que me metía en toda clase de problemas. Yo solo usualmente podía estudiar en medio de ellos. ¿Qué esperaba él que dijera?
–Isabella–comenzó.
–Bella–le dije.
–Bella– se frotó la nariz y se rascó la parte de atrás de la cabeza. Sus rizos se removieron–. Tus calificaciones son… pasables. Si continuas faltando a clases, puedes correr el riesgo de reprobar. Eres una chica inteligente. Estoy seguro de que puedes ver que esto es una situación difícil.
–Muy bien –dije –. Prometo no faltar más a clases. ¿Ya me puedo ir?
Se detuvo con la mano en el cuello. –Me alegro de oír eso –dijo–. Si estás experimentando cualquier… dificultad de la cual te gustaría hablar, como tu consejero, por supuesto, yo siempre estaré aquí si me necesitas.
Como si realmente quisiera escuchar algo de lo que tenía que decir. Sí, él estaba haciendo su trabajo. Pero yo sabía que mis notas y yo no habíamos estado cerca de reprobar desde ese incómodo período en noveno grado antes de que todo se arruinara.
–Sr. Gerry –dije. Creo que puedo manejar esto, siempre lo he hecho antes, ¿Está bien? No entiendo que fue eso que me soltó a la hora del almuerzo, así que ¿Por qué no me deja manejar esto por mi cuenta? – Nos miramos durante unos 10 segundos. Después el Sr. Gerry se desplomó sobre su escritorio, con su mirada deslizándose lejos.
–El año escolar está a punto de terminar –dijo–. Por favor, trata de mantener tus ausencias al mínimo.
–No hay ningún problema, señor.
La campana sonó cuando entré al pasillo, pero mi clase del primer período estaba escaleras arriba. Dudé por un segundo. Jacob había estado en el estacionamiento de Emmett toda la tarde ayer y esta mañana. Me moría de ganas de saber si había visto algo, pero ahora no parecía el mejor momento para tentar a la suerte y la paciencia del Sr. Gerry.
Me dejé caer en mi escritorio, mientras la profesora tomaba asistencia. Sus ojos parpadearon hacia mí, pero no dijo nada. En el espacio de diez minutos entre clase y clase, me lancé a la vuelta de mi casillero. Jacob estaba distraído, flotando por el techo, paseando en un lento círculo. Con su mentón metido y el cuello de la chaqueta puesto hacia arriba, parecía un buitre maduro. Un par de chicos estaban alrededor de sus casilleros, en mitad del camino por el pasillo. Unos cuantos más estaban saliendo del aula más cercana. Me deslicé entre ellos y abrí mi casillero.
–Hola, Jacob.
Se dejó caer a mi nivel, alejando el cuello de su chaqueta de su cara. Una sonrisa en su boca se extendía de un extremo de su mandíbula al otro.
–No vas a creer esto, –dijo, con los ojos brillantes.
– ¿Qué? ¿Qué pasó?
–Está bien, está bien –Tosió en su mano y se aclaró la garganta, como su estuviera preparándose para un discurso presidencial–. Encontré bastante rápido el auto de Emmett ayer. Él lo estacionó a un lado del instituto. Por cierto, tiene un lindo juego de ruedas. Emmett fue con su novia después de la escuela, mucho amor empalagoso, después se marcharon. No estaba pasando mucho. Pero esta mañana –frotó sus manos–. Yo estaba pasando cerca del campo, porque tú mencionaste lo de la práctica de la pista, por supuesto el equipo estaba allí y corría alrededor, Emmett estaba ahí, corriendo por el campo para calentar y esta chica se paseaba una y otra vez y se apoyaba en la cerca.
– ¿Esta chica? –interrumpí–. ¿Era Victoria? ¿Cómo delgada y alta, con mechones en el pelo?
–Sí, era ella, Emmett la vio y se sonrojó, parecía como si tuviera miedo de que alguien se diera cuenta. Él la ignoró y ella se fue, yo creía que eso había sido todo. Pero entonces, un par de minutos después él le dijo al entrenador que se le había olvidado un libro en su auto. Así que se fue y ¿adivina qué? La chica estaba esperándolo cuando llegó allí.
–Wow, –murmuré. Le había tomado, como, cuatro días continuar donde se había quedado. Quien sabe cuánto habían estado jugando antes de esto. Y Rosalie no había tenido ni idea. ¿Cómo podía no haberlo visto? Ella realmente confiaba en él pensé, apretando mi garganta. Realmente piensa que está loco por ella. Al igual que yo realmente pensaba que éramos amigas. Apreté la mandíbula, y sacudí lejos cualquier tipo de compasión que había sentido hacia ella. Las cosas que había hecho, ahora esas cosas volvían para acecharla. Solo como era justo que lo hicieran.
– ¿Y después? –Le pregunté, instando a Jacob.
–De acuerdo –dijo–. Entonces, ellos se reunieron en el auto, y Emmett le dijo que no podía quedarse demasiado tiempo, porque no quería verse sospechoso, y su novia lo iba a notar, y Victoria le dijo que ella podía hacer algo rápido si prometía verla el fin de semana. Y, hombre, que fue rápido. Apenas parpadeé y la chica se fue hacia abajo. –Jacob enrojeció–. Tengo que decir, que si hay alguna cosa que hubiera deseado no haberme perdido, son las cosas que esas chicas que pueden hacer.
–Dios, –dije–. ¡Qué idiota! Cuando acabe de atraparlos… Dios –Tal vez descubrió que estaba muerto de todos modos, por lo que igual decidió hacer que valiese la pena.
–Eso todavía no es la mejor parte, –dijo Jacob–. Checa esto. Mientras estaban en ello, el bolso se le cayó al suelo del auto, y un labial se salió, cayó justo debajo del asiento de pasajeros. Ninguno de ellos estaba prestando atención, por supuesto. Entonces, ella agarró sus cosas y se fue a quien sabe dónde, y él se apresuró a volver a la pista de práctica, y ninguno de ellos lo notó. Así que el labial todavía debe estar allí.
Mi boca se abrió, pero estaba tan llena de temor que me llevó un par de segundo para pronunciar las palabras. –Él se ha saboteado a sí mismo. Totalmente.
–Oh, sí…
–Eso es… Gracias, Jacob. Eres el mejor. Me gustaría poder quedarme a charlar, pero tengo que correr a clase. Nos veremos en el almuerzo. ¿De acuerdo?
–Excelente –dije mientras agarraba la capeta de historia del casillero.
– Oye, ¿sabes?, la fiesta a la que dijiste que irías esta noche ¿Quién dijiste que la estaba haciendo?
–Demetri Vulturi. Tú lo conoces.
–Sí. –Jacob frunció el ceño –. Pensé que te gustaría saber que estaba peleando con su novia por algo con ese chico Edward. Sonaba muy enojado. Yo solo entendí un poco de eso, pero creo que oí tu nombre, también.
–Bueno, mantén un ojo en eso, supongo. –Mi cabeza burbujeaba con una lata de soda a la que han agitado. Por supuesto. La fiesta. Podría toparme con Rosalie y Emmett como un par de fichas de dominó, y todos sus amigos estarían ahí para presenciarlo. Y pensar que casi rechacé la invitación a la fiesta. Iba a ser una bomba de fiesta. Dejemos a Demetri decir todo lo que quiera. Nada menos que el Apocalipsis puede detenerme ahora.
Que les pareció? Jaja Bella esta decidida con su venganza no? Ya el próximo cap es la fiesta.. espero que les haya gustado!
Melanie Stryder: Ya estoy bien, gracias por preocuparte (: jajaja.. ya la fiesta es el próximo capi, espero que te gustee! Un besitoo dany-cullen-patt: hola! Espero actualizar la próxima semana, intento actualizar una vez o mas a la semana jajaja.. un besote y gracias! AnaisDifi: es bros-.-, jajaja.. si bueno me tarde full es actualizar pero no pasara mas (: jajaj.. un beso amiga cullenliver: hola! La historia original tiene 19 capitulos, pero hubo dos que corte y serán en total aquí 21, espero que te guste, un besote.
