2.2. El llamado


Daniel se despertó durante la madrugada. Se sentía extraño y ciertamente en su corazón sentía que algo había ocurrido pero no sabía qué.

Caminó por los corredores y observó la luna en menguante a través de un balcón. El jardín estaba sordo, y nada parecía tener movimiento. Se sentó en una silla que solía usar a veces con Logan para tomarse una única copa de Borbón.

Cerró los ojos y recordó sus clases, y como era feliz enseñando, pudo escuchar las melodías que había tocado, una a una, pues su cerebro almacenaba gran información, recordó los momentos felices, los pocos cumpleaños que simbólicamente le celebraron en la mansión, su hogar, su único hogar, recordó la hermosa voz de su alumna, aquella que tenía la voz más hermosa de la escuela. Oh era maravilloso, había sentido real aprecio y cariño por parte de ellos, y ahora sentía que todo era parte del pasado. Estaba lleno de temor, sentía que había sido castigado por sus poderes, por ese dispositivo demoniaco que tenía en la mitad de su cerebro, esclavizado por esos constantes ataques de epilepsia tan destructivos que él mismo odiaba.

Quería hacer tantas cosas. Despedirse de sus alumnos, besar a Laurie, abrazar a cada uno de sus amigos, hacer cosas que lo llenaban de emoción. Pero no podía hacerlo. Algo se había roto.

Se levantó y respiró despacio. Como cuando uno quiere guardar algo además del aire en su interior.

Fue a su habitación se vistió y se peinó. Todo en silencio, y todo con una actitud controlada. Su rostro por un instante se puso rígido. Sentía que había perdido la capacidad de sonreír.

Sin siquiera moverse la computadora se prendió y el techado comenzó a pulsarse solo.

Ahora las cosas parecían más claras. Daniel de repente se agarró la cabeza desesperado, como sí en su interior existiera una guerra interna.

"Liberarme"..

Esa fue la última palabra que escribió utilizando ese poder que en ese momento controlaba.

Cuando se levantó y se miró al espejo el rostro le había cambiado. Eran los mismos rasgos pero no la misma expresión.

De manera algo desproporcionada una mano se aprieta, como si parte de él aún se resistiera, pero de la tensión cesó en la mano. Una expresión de satisfacción fría y sorda le inundó. Salió entonces caminando de la casa y se acercó a los acantilados. Un impulso primario (que trató de frenar) lo obligó a mirar atrás, pero pronto volvió a mirar el océano, dio un paso hacia adelante, hacia el vacio, pero no calló.

Nadie vio lo que ocurrió después, pero a simple vista desapareció.


Una mañana normal en la escuela de jóvenes mutantes. Desayunaban listos para comenzar un nuevo día. En la mesa de profesores algunos alumnos estaban reunidos comiendo panqueas.

- ¿Daniel tenía un recital temprano?, ¿alguien sabe?, me asomé a su cuarto y no estaba- dice Tormenta.

- No creo- dice Cíclope- vi su auto estacionado, no ha salido al parecer.

Sin embargo la conversación pareció ser un poco banal porque cambiaron de tema rápidamente. La cosa se puso rara cuando Daniel no se presentó a la clase que tenía a las diez de la mañana. En ese momento se generó confusión, pues ciertamente él no hacía eso. Casi inmediatamente comenzaron a buscarle. No había nada. Logan siguió el olor que desapareció en el mar y regresó a la mansión confundido.

En medio de ese revuelo el profesor X había regresado de su viaje. Cuando no sintió a Daniel se preocupo y más cuando se le puso al día de los últimos acontecimientos. Daniel había desaparecido.

Tras un par de horas de zozobra, el profesor X reúne a los X-men. Su rostro parecía preocupado.

-Hank acaba de encontrar una nota que Daniel dejó en su computadora.

Las letras aparecen en la pantalla y el líder del grupo comienza a leer.

La música tiene baladas tristes y felices. En mi corazón siempre recordare el sonido feliz que inundó mi corazón al conocerlos. No sé porque escribo esto, siento que debo dar gracias, siento miedo de ...

(pero la frase no se termina solo comienza otro párrafo, este con un tono distinto como si lo escribiera otra persona)

1345 días, siete horas, veinte y dos minutos, seis segundos de espera para liberarme"

Todos se miran con gravedad. Logan aprieta el puño preocupado. Algo pasó. Lo sabían. Daniel se estaba despidiendo, pero el final de la nota era algo distinto, era como si no fuera él.

-Debemos buscarlo... está en peligro.

Fue lo que dijo el profesor Xavier antes de que todos comenzaran hacer conecciones de lo que pasó antes del cambio de Daniel. Se dieron cuenta que ayer el habia estado muy mal por la crisis que le había dado al ver el noticiero, y como luego se sentía indispuesto, a tal nivel que Logan se había molestado con él por cosas sin sentido que había dicho.

Bestía comenzó analizar el video del noticiero, lo veía una y otra vez. Mientras Cíclope y Jane comenzaron a investigar sobre el sujeto que Daniel había reconocido.

- Bingo- dice Hank (Bestia)

- ¿qué encontraste?- Dice alguno

- Los síntomas de Daniel se desarrollaron luego de ver el noticiero. Tras analizarlo una y otra vez me di cuenta que no parece tener nada extraordinario, hasta que comencé analizar el video por capas interconectadas de imagen, y encontré esto.

Bestia realiza una operación. La imagen del video se descompone en la pantalla en varios pedazos, y mostrando lo que de manera oculta mostraba. Era un símbolo extraño, algo que ninguno había visto, no parecía un idioma conocido.

-¿qué demonios es eso? – dice Logan con preocupación

-No lo sé, pero sea lo que sea es un mensaje en el subconsciente del que la ve, una especie de llave que abrió algo que se escondía en la mente de Daniel.

La voz del profesor X es escuchada mentalmente por todos.

" Atención, he localizado al sujeto que aparece en el noticiero, esta en una especie de base no registrada en el desierto de Nevada"

- Que esperamos- dice Logan- debemos ir hacia allá.

Todos corren hacia el ave negra. Daniel era muy poderoso, y si alguien se aprovechaba de su poder todos estarían en peligro.


Nota de la autora: Gracias a todos los que siguen la lectura.