Y así como en la precuela hay un homenaje a Amor Eclipsado, esta vez hice una pequeña mención de mi otro fic "Pony Art Online" pensé que si había incluido a Pina la pareja de Spike, otros personajes que hicieran un cameo no estaría mal.

La segunda vida de Eclipse y Aurora:

Los niños estaban jugando juntos de forma muy tierna, Aurora hacía levitar grandes cojines con su gran habilidad mágica mientras Eclipse los atrapaba en el aire demostrando gran agilidad y rapidez para luego arrojarlos contra Aurora, que reía alegremente y trataba de esquivarlos mientras lanzaba más. Reían felices como los niños pequeños que eran; y mientras sus hijas los observaban con un gran pesar en sus corazones.

—Parece mentira que jamás podremos llamarlos de nuevo mamá y papá — dijo Luna sin muchos ánimos. — Justo cuando nos estábamos llevando mejor, Pip me dijo la otra noche que se alegraba de haber hablado con papá, logró sincerarse y dice que le dio muchos consejos. Demonios, ¿por qué las cosas deben ser de esta manera? — Dijo ella golpeando con furia una de las paredes.

Celestia suspiró. Sus padres eran seres realmente temibles y sabía perfectamente que el castigo de ser atrapados en cuerpos infantiles y regresar sus mentes a cero no era nada comparado con todo lo que hicieron, pero de todos modos dolía bastante. Más parecía que el castigo fuera pensado para ellas en lugar de sus padres.

—En fin, teniendo en cuenta las habilidades de ambos... creo que es factible que sigan en la escuela como hasta ahora — dijo Celestia tratando de pensar en algo más. — Todo lo que necesitamos es una semana, una semana para construir un falso pasado para que puedan adaptarse a su nueva vida...

Luna soltó una pequeña lágrima.

—Tenemos cierta ventaja en ese sentido. El director de la Academia de Unicornios súper dotados nunca te hace preguntas; para él todo es "como digan majestades" "haré todo lo que pueda hacer majestades", en cuanto a la directora de la Academia de Prodigios Pegaso, bueno... Rainbow Dash está enterada de la situación.

—Sí, así es más fácil, podremos...

No pudo más, salió corriendo mientras Luna la observaba con tristeza. Dio un enorme suspiro e interrumpió el juego de los pequeñines.

—Muy bien, fue suficiente por hoy — dijo Luna atrapando a ambos con su magia y montándolos sobre su lomo. — Es hora de su siesta niños, los potros sanos deben dormir mucho si desean convertirse en ponis grandes y fuertes...

Y mejor dejó de hablar para no reaccionar igual que su hermana.

—¡Pero no estamos cansados! — Se quejó Aurora al tiempo que daba un gran bostezo.

Luna no pudo reprimir una pequeña sonrisa.

—Eso no lo crees ni tú, Aurora. Vamos, hazme caso, ¿sí? Cuando despiertes tu ración de leche con chocolate y galletas te estará esperando.

Aurora iba a seguir discutiendo pero la deliciosa merienda interrumpió sus pensamientos y rápidamente bajó la cabeza derrotada. Por lo menos el insaciable gusto por las golosinas seguía en la familia, a pesar que empezaran de cero. Eclipse por otro lado soltó un pequeño suspiró de resignación.

—Para ti son galletas con queso y leche pura — lo animó Luna. Igual que ella que no entendía el gusto de su hermana por los dulces, él era igual con su mujer y ese rasgo no se había perdido tampoco. Un consuelo pero muy pequeño.

El pegaso se encogió de hombros y se recostó en la espalda de su "mami" tranquilamente mientras Aurora se acurrucaba con él.

Finalmente Luna los acostó y fue a buscar a su hermana, que estaba mirando al vacío en uno de tantos balcones.

—Hermana, sé que estás muy dolida pero recuerda que tenemos otra cosa importante que hacer todavía — dijo Luna. Celestia sólo asintió.

La Princesa del Sol era bastante fuerte en todos los sentidos, pero cuando llegaba a su punto de quiebre, Luna tomaba el control demostrando que era mucho más calmada que su hermana mayor.

Caminaron hacia el salón de reuniones en donde ya estaban siendo esperadas por los capitanes de la guardia. Shining Armor era el capitán de la Guardia del Sol pero tras casarse con Candace, él se convirtió en Capitán de la Armada de Cristal mientras que su antiguo puesto lo ocupaba su antiguo segundo al mando, Master Sword. Master Sword era un poni musculoso de color gris platinado con crin púrpura, pero gracias al hechizo de todas las armaduras de los guardias de Celestia, su pelaje se tornaba blanco al contacto con ésta.

Ambos capitanes fueron elegidos gracias a sus muchos años de servicio (por lo menos diez) a la Corona y eran respetados por todos los ponis. Pero harina de otro costal eran los capitanes de la guardia lunar.

Ellos eran un matrimonio joven: un joven pegaso azul marino con melena negra y ojos grises llamadoBlack Swordsman, él se caracterizaba por vestir un largo abrigo negro y dos enormes espadas en su espalda (Elucidator y Dark Repulser); y una unicornio blanca de crin marrón y ojos color cobre llamada Lighting Flash, ella era muy bella y se caracterizaba por su gran velocidad con su espada, llamada Lambent Light. Eran los capitanes más jóvenes en toda la historia de Equestria, no teniendo más de dieciocho años (Black) y diecinueve años (Lighting). Antes de pertenecer a la guardia eran conocidos mercenarios que poco a poco fueron ganando notoriedad derrotando a las bestias más salvajes de toda Equestria, pero lo que hizo que ganaran la fama fue derrotar a una Osa Mayor ellos solos. Y a diferencia del cuento de Trixie, ellos tenían cientos de testigos.

—Bien, se preguntarán la razón por la que los reunimos aquí — dijo Luna entrando. — Es un asunto bastante duro para nosotras, compréndalo, así que les pedimos especialmente su cooperación.

Los guardias asintieron en silencio.

—Como habrán notado, luego que regresáramos de nuestro viaje a Los Pegasos nuestros padres... ellos han estado actuando de forma un poco diferente de lo normal — siguió Luna.

Celestia no dijo nada, por su parte los guardias intercambiaron una rápida mirada de entendimiento. De hecho claro que lo habían notado y el extraño comportamiento de los dos normalmente aterradores ex generales se mostraba de pronto infantil. Antes eran niños actuando como adultos, lo que les recordaba a todos que en el fondo todavía existían esos dos temibles seres que acabaron con un Windigo sin mucha dificultad y según decían las historias, en los Antiguos Días fueron reconocidos por su enorme crueldad.

Pero una vez que regresaron parecían ser simples niños asustados de lo que ocurría a su alrededor. Incluso la atmósfera pesada que se sentía a donde ellos fueran dejó de pronto de sentirse, ahora todos se sentían repentinamente enternecidos con la presencia de ambos.

—Como penitencia final por sus crímenes del pasado, nuestros padres han perdido todas sus memorias — dijo Celestia por fin mientras suspiraba de pesar. — No recuerdan nada, ni los Antiguos Días, ni a nuestro abuelo Death Ride ni mucho menos quiénes fueron. Ahora ellos son pequeños ponis, nada más.

—Ni siquiera saben que tuvieron hijas — añadió Luna mirando hacia el suelo. — Para ellos, ahora somos sus "mamis". Es doloroso en verdad, convertirnos en madres de quienes fueron nuestros padres pero...

—Es literalmente una segunda vida para Eclipse y Aurora — se aventuró a decir Black Swordsman.

—Pero, ¿es en serio? — Preguntó el sorprendido Shinig Armor. — ¿En que ellos perderían todos sus recuerdos? ¿Y por qué no lo dijeron antes?

—Era su deseo aprovechar el tiempo que tenían antes de dar ese paso — dijo Celestia. — O bien, no querrían que nos pusiéramos tristes antes de tiempo; yo ¡yo no lo sé no podremos averiguarlo ahora!

Shinig retrocedió al notar en qué estado estaba la Princesa. Por su parte Master Sword se cuadró ante las Princesas.

—De todos modos comprendemos la situación. Informaré a la guardia de lo que ocurre y se tomarán medidas. No se preocupen Majestades, me aseguraré que nadie haga nada que pueda preocupar a sus padres, o hijos en este caso. Y también espero que nadie abra la boca.

Ambas Princesas levantaron la cabeza sorprendidas. No era este el resultado que esperaban de esta reunión pero...

—Tal vez no vuelvan a ser sus padres, pero lo menos que podemos hacer todos por ellos es asegurarnos que la segunda vida de Eclipse y Aurora sea feliz — dijo Lighting Flash con una cálida sonrisa. — Y no se preocupe, todos nos aseguraremos de ello.

—Porque somos sus fieles guardias — dijo Shining Armor. — Y, bueno, le contaré a Candace. Si hay algo que podamos hacer por favor no duden en decirnos, estamos para servirles.

Las Princesas sonrieron ligeramente, claro, esa era la obvia solución; pero la situación de sus corazones había hecho que fuera necesario que les dijeran aquello. Tras despedirse de sus guardias, las Princesas volvieron a sus respectivas alas del Palacio.

Celestia caminaba distraídamente hacia su trono, junto al de Twilight, cuando notó que su novia estaba sonriendo.

—Twilight, ¿pasó algo?

La aludida miró a su mentora con los ojos llenos de lágrimas, pero no lágrimas de tristeza; sino la más pura de las alegrías.

—Celestia... acaba de llegar esto — dijo alargándole el pergamino. — Spike, ¡finalmente tengo noticas de Spike! ¡Está muy bien y quiere volver a mantener el contacto! ¿No es increíble.

Celestia era más bien calmada y aunque mostraba sus emociones más que Luna, no era muy dada a emocionarse tanto; pero esta vez prácticamente le arrebató la carta a Twilight y la leyó con una sonrisa. Spike, aunque su principal preocupación eran sus padres sí que se preocupaba por el pequeño dragón desde el momento en que se separó del lado de todas y el tener noticias suyas era un acontecimiento realmente grande.

—Es como un rayo de sol en medio de la peor de las tormentas, ¿no te parece Twilight? — Dijo Celestia.

Twilight asintió contenta.

—Celestia, Eso suena muy hermoso, ¿puedo ponerlo en la respuesta?

La alicornio blanca asintió. Aunque en ocasiones fuera un poco difícil ver el lado bueno de la vida en medio de acontecimientos tristes, las pequeñas alegrías como ésta eran las que hacía que valiera la pena seguir adelante sin importar qué, lo que devolvía las fuerzas.

Más emocionada que nunca, Twilight se puso a escribir una respuesta; pero estaba tan contenta que casi ni podía seguir el ritmo de sus propios pensamientos, algo raro en ella pero estaba bien. Saber de su hijo adoptivo era el mejor de los regalos para ella.

—Ah Spike, ojalá te hubiera entendido un poco mejor, así no te hubieras ido de nuestro lado — dijo tristemente. — Pero tengo fe en que volverás, si no para siempre por lo menos a visitar a tu familia.

...

—Se ha hecho — dijo Discord apareciendo ante Lumbre.

El Rey Dragón separó su nariz del libro que leía y levantó una ceja.

—¿Entonces?

—Todo rastro de los monstruos ha sido borrado para siempre de sus memorias — dijo Discord. — Su corazón es limpio y puro de nuevo. Esperemos que Celestia y Luna puedan corregir el mal que Death Ride soltó en el mundo.

Lumbre soltó una pequeña nube de humo para demostrar que estaba de acuerdo.

—¿Cuándo?

—Dos noches atrás Lauren aseguró que estaban listos, pero necesitaban de un día más para despedirse de su nueva familia — dijo Discord. — Y desde esta mañana no son más que pequeños con un gran potencial, pero nada más.

—La amenaza se ha acabado por fin, después de tanto tiempo puedo descansar tranquilo — dijo Lumbre con una sonrisa de satisfacción, pero rápidamente cambió su expresión por una más bien grave, — ¿Y qué hay de Luna y Celestia? Supongo que la noticia las dejó devastadas.

—Claro que así es — dijo Discord. — Pero no pueden hacer nada y en serio sigo pensando que el Juez del Tartarus fue muy blando al dejarlos vivir otra vez, aunque Death Ride aceptó toda la responsabilidad y el castigo de ambos, sigo siendo partidario de que sus almas se pudran en el tormento eterno.

—Sigues pensando en ello — dijo Death Ride.

Discord asintió, esa experiencia lo cambiaría para siempre; por primera vez se enfrentó a alguien que no pensaba neutralizarlo para que la Armonía Retornara, sino asesinarlo por diversión, sólo por diversión. Atrapado e inmovilizado en un campo mágico mucho más poderoso de lo que había sentido jamás, ella saltó sobre él y con su lanza atravesó su cola, luego su vientre y finalmente sus dos brazos. Estaba demasiado dolorido para concentrarse y luchar, por lo que luego ella no tuvo problema en atarlo a una camilla de hierro y por los siguientes tres días pasó atravesando su cuerpo con largas barras de acero que poco a poco penetraban su cuerpo haciéndolo a él, el temible Discord gritar de piedad, haciéndola reír a carcajadas a ella y a su demente padre.

—Pude huir sólo porque se me ocurrió hacerme el muerto, pero jamás la perdonaré por lo que me hizo — dijo Discord con odio y miedo en su voz. — No me interesa que sólo sea una mocosa y que no volverá al ejército del demonio, no pienso perdonarla a ella por todo; ni mucho menos al maldito de Tir por haberla dejado ir a ella y a Dark Moon.

Lumbre suspiró.

—Es por eso mismo que no le he dicho a Chrysalis y a Zikmu lo que realmente ocurrió con ellos. Si supieran la decisión del Magnánimo Tir, mucho me temo que una de ellas hará una estupidez. Sobre todo Zikmu.

Discord bufó.

—Teniendo en cuenta que el Ejército Poni no es ni la sombra de lo que fue y que Luna y Celestia no saben luchar...

—... y que ahora no queda nadie que les enseñe cómo...

—Sí, el resultado será algo que todos lamentaremos a la larga — dijo Discord. — Toda futura alianza y el regreso de la Armonía Absoluta no será más que otro imposible, un sueño que no pasará de ahí.

Lumbre asintió.

—Y por cierto, ¿cómo va el joven Spike?

—Se adapta. El otro día me dijo que quería sentir lo que era ser un verdadero dragón y que quería entrar al servicio militar como todos los que recién cumplen la mayoría de edad — dijo Lumbre. — En serio, a veces mi hijo no puede cerrar la boca.

—Le caerá bien, si él está aquí es porque desea saber qué es vivir entre los suyos — dijo Discord, que aunque no decía nada, siempre sintió simpatía por el pequeño dragón, otra víctima del pasado como él y un gran y fiel compañero.

—Sí, tienes razón — suspiró Lumbre.

Tras otro silencio, Discord volvió a preguntar:

—¿Y piensas decirle lo de Eclipse y Aurora?

—Creerá que lo hago por presionarlo a que vuelva, yo soy de los que prefiere que las cosas sigan su curso.

Discord asintió, Lumbre no se comparaba en lo más mínimo con el que había sido al principio de su Reinado, pero era lógico. Se había hecho mucho más sabio con la edad, y en la actualidad era él y Llamarada eran los últimos mortales que eran tan viejos como Discord; entiéndase que vieron el mundo nacer.


Bueno, esto ocurrió con los Generales al menos al principio. Y para que quede claro, este es un universo alterno a Pony Art Online, sólo es un pequeño cameo como dije antes. Bueno, espero que les haya gustado y:

Chao; nos leemos!