Capítulo 11 –La universidad
Si bien el paso era más lento, al tener a tres personas más, sin un medio de transporte, habían llegado finalmente a Boulder; John se había turnado con Mary y su familia para ocupar el caballo, por su lado Ethan un par de ocasiones había hecho lo mismo; la comida escaseaba y tenían menos energías que de costumbre.
Llegaron durante una mañana en la cual la falta de vientos gélidos demostraba que se estaba acabando invierno, pese a que el paisaje seguía siendo blanco hacia donde se viese, pero por fin habían llegado. Jack ya se había mejorado de su pierna, y Matt se llevaba extremadamente bien con Liz, a tal punto que le recordó a Ethan ese amor juvenil que una vez había podido experimentar, o mejor dicho había alcanzado a experimentar; se impresionó de cómo Liz podía prácticamente tener una experiencia similar en un mundo así, pues para él ese cambio había acabado con todo; no había nada oficial entre los dos claramente, pero él podía olerlo.
Recordó cuando le había dicho a su madre que tenía su primera novia después de haberse confesado, tras llegar de la escuela.
Miró de nuevo a Liz.
Casi ni hablaban.
Y verla con Matt así, verla sonreír. Pudo haber sentido envidia, pero la verdad su culpa no se lo permitía; en vez de eso se alegraba de poder verla feliz, al menos como él la recordaba. Su relación con Liz de confianza se había acabado.
Pero no se podía engañar; igual sentía pena por aquello.
Pero la misión llegaba a su fin: eso lo alegraba y asustaba a la vez; sólo había que buscar a Joel y Ellie, esperando que estuvieran en los alrededores, probablemente perdidos. Se habían retrasado, pero no podían ser muchos días de diferencia.
Lo primero que notó fue lo desierto que estaba; miró a John y pudo ver melancolía en sus ojos, por lo que dedujo que él había estado ahí, al menos antes de que tuvieran que irse a Salt Lake City. Para donde mirase, no veía nada vivo, sólo cómo los edificios lentamente eran tragados por la naturaleza, a la vez que estaban teñidos de blanco por la nieve.
Pasaron por la entrada, para llegar a la plaza central; no se veía ningún alma en todo lo que abarcaba la vista.
-Este lugar parece un pueblo fantasma –comentó, viendo los edificios avejentados y consumidos por el tiempo
-Nunca nos preocupamos mucho por esta parte –respondió John –más que nada acá a veces nos enfrentábamos a grupos que querían entrar… vengan, sigamos
No pasó mucho antes de que viera dos logos de las Luciérnagas en las paredes. A medida que los veía sonreía para sí mismo, dándose cuenta que de verdad habían llegado. SI todo salía bien, conocería a Joel, y a la niña que acabaría con todo eso.
No obstante al llegar al edificio que John indicaba, uno rodeado de grandes ventanas, que le daban aspecto de un espejo gigante, notaron que algo andaba mal; en la entrada principal podían ver un cuerpo, de una persona, en el suelo; llevaba ahí al menos una semana y media, a juzgar por el estado desagradable del cadáver; entre la descomposición y las aparentes heridas eran difíciles de reconocer.
Ethan vio a Matt y sus padres; vio a John de vuelta, y éste entendió el mensaje. Les pidieron que se escondieran donde pudieran, mientras los cinco iban a entrar; algo había pasado ahí, y era probable que siguieran en el lugar.
Jack quiso oponerse, pero entendiendo lo que Ethan sentía no pudo sino acatar, quedándose cuidando a su familia en caso de que algo sucediese afuera; se escondieron en una tienda que hallaron en las cercanías, mientras el grupo entraba al edificio.
Lo que hubiera pasado allí había sido grande, pues encontraron cadáveres a cada paso que daban, algunos muertos por heridas de balas, otros quemados hasta la desfiguración total: había sido obra de otras personas.
Sin embargo no se encontraban a nadie, y no había ningún sonido en todo el edificio, era como si estuviera muerta la construcción en sí. Esto no hizo sino inquietarlos más, procediendo con mucho cuidado a cada esquina, mientras Dom se preocupaba de revisar las armas que encontraban cerca de los cuerpos; pese a que a aquellas personas no les habían servido de mucho, podían tener balas.
-¿Qué mierda pasó aquí? –se preguntó Ethan, cuando ya el número de cadáveres se volvió exagerado para un edificio interior
-Sólo te diré que no eran Luciérnagas –respondió John, viendo el aspecto de los cuerpos –y que no murieron en paz
Mas al llegar al tercer piso escucharon sonidos de cosas cayéndose; Ethan preparó su escopeta esperando lo peor, mientras que los demás también levantaron sus armas a medida que avanzaban. El ambiente era tenso, puesto que tras el sonido no hubo nada más, y no fue después de que avanzaran al cuarto piso que nuevamente escucharon algo.
Tubos de ensayo y diferentes documentos les hicieron saber que estaban en la zona en donde previamente debieron haber estado los encargados de investigar el virus; John lo confirmó.
Pero entonces fue que del techo cayó un mono, que primero los vio, y empezó a chillar contra el grupo.
-¡No! –gritó John, al momento que le disparó para dejarlo en el suelo retorciéndose, para luego dar otro tiro piadoso
-¿Qué fue eso? –preguntó Julie, quien se adelantó a Ethan
-Louis fue quien dio la idea… de experimentar con monos, para investigar el crecimiento del virus, inyectándoles el virus mismo… no dejen que esos monos los muerdan
La advertencia estaba dada para todos, pero tras ese no escucharon ningún otro sonido extraño; quizá ése era el último superviviente del experimento, pero ya se había ido.
No obstante, salvo cuerpos, no encontraban a nadie, ni una señal de Joel o Ellie; probablemente habían salido del edificio. Volver con Tommy no era viable, al tener que atravesar todo lo que los separaba nuevamente, por lo cual debían estar en las cercanías, probablemente perdidos o viendo qué hacer.
Pero nada era certero, no sabían nada y estaban en un lugar lleno de cadáveres. La incertidumbre los aquejaba fuertemente. No sabían qué concluir.
Pero entonces John notó algo en un cadáver sentado en una silla. Ethan se fijó en él, notando lo retrospectivo que se veía.
-¿Alguien que conoces? –le preguntó, finalmente
John hizo una pausa, para luego ver a Ethan.
-Louis… el de la idea de los monos, y un viejo amigo
Abrió un cajón que estaba en la mesa frente al cadáver, y tras revolver unos segundos su contenido, sacó su colgante, demostrando que era un Luciérnaga.
Ethan vio a John y notó que éste estaba realmente afectado: había perdido a un amigo, a uno de años, de mucho más tiempo que cualquier que estuviera ahí pudiera ser.
En un gesto de camaradería John tomó el colgante y se lo puso en el cuello, quedando éste junto al que tenía él.
-Te iba a volver a ver en Salt Lake City… –dijo, con los ojos cerrados, recordando años y años de amistad –tu trabajo no será en vano
Pero tras unos segundos Ethan notó una mirada extraña en su cara. John empezó a buscar en los cajones, buscando algo, sin encontrarlo, inquieto, o al menos confundido.
-¿Qué pasa? –preguntó Ethan finalmente, notando la preocupación
-Louis siempre dejaba audio diarios… pero aquí no hay ninguno
Pero aunque entre todos revisaran cada rincón de ese cuarto y del gigantesco cuarto anterior, no hallaron absolutamente ninguno.
Alguien los había tomado.
-Conociendo a Louis, debe haber mencionado en al menos uno que se irían a Salt Lake City
-¿Joel los tomó?
John lo vio indeciso; no estaban seguros de que fuera Joel quien los hubiera encontrado, pero a la vez eso no explicaba el mar de cadáveres que ahí encontraron.
Salieron con más dudas que respuestas; dando por hecho que el edificio estaba completamente vacío el regreso había sido mucho más rápido.
Pero lo que encontraron al salir los inquietó aún más.
Vieron a Jack junto a su familia en la entrada, preocupados, o al menos asustados. Ethan se acercó a ellos sin saber qué esperar, a preguntarles qué había pasado mientras ellos habían estado ausentes.
-¿Hay más cadáveres adentro? –preguntó Jack; fue lo primero que dijo, incluso antes de responder
-Sí –respondió Ethan, sintiendo que esa era la respuesta que Jack esperaba
-Este tipo –dijo, refiriéndose al cadáver de la entrada –era un amigo, de mi grupo del que les hablamos… llévame adentro… quiero corroborar algo
John miró a Ethan extrañado, pero finalmente este último no pudo hacer sino guiarlo a los primeros cuerpos que habían encontrado en el interior.
Ahí vio la mirada de Jack, de cómo su garganta se movió, conteniendo algo. Definitivamente eran sus amigos.
Ya estaba atardeciendo para cuando todos estuvieron de pie en la entrada, intentando armar el rompecabezas con el cual se habían encontrado.
-Antes de que lo mataran, David nos dijo que en una expedición un… hijo de puta mató a muchos de nuestros amigos… y fue ese mismo tipo el que luego volvió para acabar con lo que quedaba de los hombres del grupo… acá fue donde ocurrió eso… era un tipo de unos cincuenta años, y según supe iba acompañado de una niña
Los cinco se observaron entre ellos de tal forma que era imposible que alguien no percibiera que algo los había afectado seriamente. Y la verdad es que así era.
Ethan intentó no pensar en ello, pero era inevitable concluir que Joel había matado a David y su grupo, dejando a Jack inconsciente y al resto de familias indefensas, para que luego otro grupo apareciera y los masacrara. Pero no tenía sentido; la única persona capaz de hacer algo así, algo tan atroz… era Francis. Joel no podía ser como él, no si Marlene le había encargado personalmente llevar a Ellie con ellos, no después de haber conocido a Tommy, quien jamás se llevaría bien con un hermano que fuera así.
Pero quizá así era; quizá por eso Marlene había confiado en que Joel la llevaría con los Luciérnagas. Un ser despiadado, capaz de hacer de todo para cumplir sus metas.
Quizá Joel era como Francis, y eso era lo que los Luciérnagas necesitaban para llevar a salvo a Ellie.
Pero igual eso no encajaba del todo. Miró a John, recordando cómo él los había utilizado inicialmente, pero recordó que desde un principio John no sabía, o no recordaba, el nombre ni de Joel ni Ellie, por lo cual tampoco eso podía ser otra trampa de él. No después de todos los meses en que cada uno se había jugado la cabeza por el otro.
No, no podía ser; no encajaba para nada en John confiar en alguien como Joel, no después de la vida que le había tocado vivir.
Entonces se dio cuenta de que el silencio se había extendido demasiado, y que la situación ya había pasado a ser inestable.
-¿Hace cuánto fue esto? –preguntó, en busca de alguna respuesta
-Fue una semana y media… más o menos, antes de que nos uniéramos a ustedes
Los cadáveres bien podían llevar dos semanas o más, por lo cual el tiempo encajaba perfectamente. Era seguro aseverar que Joel los había asesinado.
-¿Qué vinieron a hacer a este lugar? –preguntó, recordando las cintas de Louis
-Según sé, vinieron a buscar provisiones… estábamos bien cortos de alimentos
¿Una riña por provisiones? Eso no explicaba por qué Joel fue personalmente al hogar de David y los masacró después.
Pocas cosas tenían sentido, y la verdad las cosas inciertas, si bien eran menos, se habían vuelto más perturbadoras.
Lo único que sabían los cinco era que no dirían nada sobre Joel y Ellie frente a Jack y su familia.
Algo había pasado ahí, y quizá Joel no era como imaginaban.
