Hola pues con nuevo cap, tengo que aclarar que yo no se nada de juicios o cosas penales, yo solo soy una enfermera XD asi que si alguien sabe sobre estos casos, el como se manejan me seria de mucha ayuda su guia para poder hacer mas real este caso, sin mas a leer.
...
Al siguiente día le hicieron las pruebas a mi pequeño, la siguiente audiencia seria dentro de dos semanas y por ese tiempo teníamos que preparar todo lo necesario para ganar el juicio.
Llegando a casa deje a Hiroshi en su corralito mientras yo me desplomaba en la enorme cama, Sasuke-sensei apenas llegamos se encerró en su despacho, no le quería interrumpir así que no le moleste en toda la tarde.
…
Los días pasaban y yo me sentía cada vez más nervioso, los únicos momentos en los que me lograba relajar un poco era cuando jugaba con mi hijo o cuando se formaba una conversación agradable entre el sensei, Itachi-san y yo, así que ya me había acostumbrado a este constante dolor de cabeza causado por el estrés de la situación.
-Naruto, tienes que estar un poco más relajado, no sirve de nada que te estreses, a demás me tienes a mí como tu abogado, nunca eh perdido un caso y no me daré el lujo de que este sea el primero- me sorprendió su seguridad y me hizo feliz el saber que se preocupa por mí. Estábamos en la estancia ya que Hiroshi se encontraba tomando una pequeña siesta, yo no respondí a nada de lo que me había dicho, ya que sus fuertes brazos me tenían rodeado, logrando que la seguridad que él sentía se me contagiara un poco, me separe un poco de él y alzando mi vista solo un poco ya que él era más alto que yo por unos centímetros, me quede mirando sus penetrantes ojos negros, no sé en qué momento nos fuimos acercando pero cuando me di cuenta estábamos a punto de rosar nuestros labios, podía sentir la respiración de Sasuke-sensei chocar en mi rostro, una enorme ansiedad se apodero de mi, quería que ese toque llegara, así que comencé a cerrar mis ojos y cuando estábamos a punto de unir nuestros labios en un beso, algo sucedió.
-¿Dónde está Hiro-chan?, quiero jugar con él-al oí la voz de Itachi-san, por instinto me separe del sensei y mi cara comenzó a sonrojarse.
-Parece que interrumpí algo- ya no sabía en donde meter la cara de la pena, sensei solo se separo mas de mi y chasqueo la lengua y dedico a su hermano una de esas miradas que si fueran dagas ya estaría 3 metros bajo tierra, este sin importarle solo se reía, ese hecho confirmaba la inusual satisfacción que sentía al hacer enojar a su hermano menor.
En ese momento Hiroshi se despertaba y sin esperar a que si adormecimiento pasara, Itachi-san lo cargo y salió de la habitación dejándonos completamente solos.
De nuevo Sasuke-sensei, se acerco a mí, sin decir nada, solo mirándome a los ojos fijamente, yo no me negué a ese roce que intentábamos y esperábamos desde hace mucho tiempo, estaba cada vez nuestro rostro más juntos, la piel de nuestro labios ya se rosaban entre si y entonces…
-Sasuke-sama, la comida ya esta lista-una de las empleadas nos interrumpió, al parecer no se había dado cuenta de la situación, yo me aleje hacia el otro lado de la habitación y el sensei solo índico que ya sirvieran la comida, sin más la empleada se retiro.
Ya estando solos no pude contener la risa, el porqué de ella, es simple, me causaba gracia que el universo confabulara en nuestra contra, no sé si por el hecho de ser maestro-alumno, por ser menor que él, por ser hombre o por las tres justas que indicaba que no era el momento.
Sensei solo rio, creo que comprendió mi risa y me extendió su mano yo la acepte gustoso y asi nos dirigimos al comedor en donde ya nos esperaban Itachi-san y mi pequeño Hiroshi.
…
Era el día, hoy daban los resultados de la prueba de paternidad, esta sudando como nunca y abrazaba a mi pequeño de tal forma que pareciera que no me lo quitarían de los brazos. Sasuke-sensei tomo mi mano intentando tranquilizarme, y lo logro un poco, al entrar ya se encontraban todos a excepción del juez Sarutobi, no tardo mucho en que entrara y si se dio comienzo con la sesión.
Uno de los laboratoristas se acerco al juez para entregarle el sobre en donde contenía los resultados de la prueba, mi corazón comenzó a latir tan fuerte que por un momento pensé que se saldría de mi pecho. El juez comenzó a abrir el sobre que para mí era una eternidad en la que efectuaba sus movimientos para sacar el ansiado papel, lo leyó y miro de nuevo a la audiencia.
-Las toma de muestra de sangre, tomada por el personal de esta institución ha hecho las respectivas pruebas para determinar si el señor Zetsu Otori y el menor Hiroshi Uzimaki, son padre eh hijo han arrojado el siguiente resultado- haciendo una pausa más que eterna y mirando detenidamente a todo el público, dio el resultado.
-Se comprueba que el menor Hiroshi Uzumaki es hijo biológico del señor Zetsu Otori, por lo cual se le hace la siguiente pregunta al señor Naruto Uzumaki, ¿desea entregar la guarda y custodia del menor Hiroshi Uzumaki a su padre biológico el señor Zetsu Otori?- solo escuchaba la máquina de escribir que era utilizada por el secretario, cada teclazo era como un taladro en mi cabeza, sentía que faltaba mi respiración, quería responder pero la voz no abandonaba mi garganta y la opresión en mi pecho no ayudaba mucho. Sentí el toque de mi pequeño en mi cara intentando llamar mi a tención, le mire y él me miro y me regalo una de sus hermosas sonrisas y ahí fue que recobre las fuerzas para pelear por él, porque era MI hijo, ya que un padre no solo es el que engendra si no el que cuida y educa.
-No señor juez, quiero seguir teniendo a MI hijo, así que no renuncio a su guarda y custodia- todos se me quedaron viendo incluso el sensei, nadie se espero que dijera eso a pesar de mi corta edad, la decisión y seguridad que transmitió mi voz hasta mi me sorprendió que saliera tan natural y tan madura, mire a mi pequeño de nuevo y comprobé que él era mi fuerte de fuerza.
-Siendo así, dentro de una semana se inicia el juicio de manera formal para otorgar la guarda y custodia del menor Hiroshi Uzumaki, por el momento el menor en cuestión, seguirá permaneciendo con el señor Uzumaki, ya que una separación sin motivo justificable, sería perjudicial para la salud mental y emocional del menor, sin más que decir doy por cerrada la sesión de hoy- sin más el juez se retiro así como la audiencia, me levante para caminar junto son el sensei a la salida pero la voz del tal Zetsu interrumpió mi camino.
-Disfruta del poco tiempo que te queda con mi hijo, porque yo soy su padre y es lo más lógico que me lo den a mí, disfrútalo muestras puedas- sin decir más se marcho quedándonos solo el sensei mi pequeño y yo.
-No te preocupes, que nosotros ganaremos – mire a Sasuke-sensei, y sonreí, no tenia por que ponerme pesimista, tenía que estar con los ánimos lo más elevados posibles para poder pelear como se merece por mi hijo y por el recuerdo de Ino.
Subimos al auto, y comenzamos nuestro andar, yo miraba por el espejo a mi pequeño que jugaba con un pequeño zorrito de peluche que había sido regalado por Sasuke-sensei unos días después de nuestra mudanza a su casa, mire de nuevo el camino y ninguna calle se me hacia conocida, mire extrañado a Sasuke-sensei y este al parecer sintió mi mirada y mi desconcierto en ella, me miro y sonrió de medio lado.
-Vamos a distraernos un rato, tu solo no reniegues de nada- no dije mas y después de un rato vi como nos estacionábamos en la entrada de la feria, era la primera vez que iba a una así que me emociones y Salí de inmediato del auto y cargué a mi pequeño, para así seguidos del sensei comenzar a caminar a la entrada.
Al entrar muchos gritos así como gente y sobre todo adolescentes que lo más seguro habían salido de sus escuelas se encontraban en los juegos, todo ese alboroto llamo la atención de mi pequeño, el cual comenzó a aplaudir en un signo de que le gustaba el lugar.
La mano del sensei tomo la mía y comenzamos a dirigirnos al área para pequeños, a cada juego que subíamos lo hacíamos los tres, tanto Hiroshi como yo nos divertíamos, mi niño lo demostraba con sus carcajadas tan tiernas e infantiles y yo riendo de alegría, por un momento olvide todo aquel problema legal.
Así paso la tarde entre juego y juego hasta que llego la hora de comer, nos acercamos a una cafetería del lugar y mientras nos traían nuestro pedido, me dirigí al baño a cambiar el pañal que ya daba indicios de ser una potente arma mortal para el sentido olfativo.
Me recargue en una pequeña mesa que se encontraba en los baños, y comencé a sacar lo necesario para el cambio, ya teniendo todo preparado comencé a quitar el pañal de mi pequeño.
-Oh dios Hiroshi, les diré a las chicas que ya le pongan tanto condimento a tus comidas, mira nada mas la bomba nuclear que acabas de hacer- mi pequeño solo rio ante mi mueca por el olor, así que me apure a cambiarlo.
Al regresar a la mesa, ya nuestro pedido estaba servido, comencé dándole de comer a Hiroshi para que al terminar comenzara a comer yo, en ese tiempo platique de cosas sin sentido con el sensei.
-Parece que se canso de tanto reír- mire a mi pequeño que se había quedado profundamente dormido, acaricie su redonda cara y por ultimo bese su cabeza.
-No voy a permitir que me quiten al más grande tesoro que tengo- no levante la mirada de mi pequeño, tenía ganas de admirar su inocencia hasta que me saciara de ella.
-Y ya te dije que yo haré hasta lo imposible porque eso no pase- levante mi rostro y sonreí sabia que el seria el héroe de esta historia o eso quería creer.
-Sasuke-sensei graci…- no pude terminar ya que los labios del sensei habían impedido cualquier intento de hablar, me sorprendí pero de inmediato correspondí ese beso con la misma fuerza e intensidad con la que me lo entregaban, sus labios eran cálidos, suaves y tibios, unos labios perfectos ya que con ese beso mi corazón se desbordo por completo y fue en ese momento que comprendí que estaba estúpidamente enamorado de él.
