No sabía que mierda pasaba.
Más bien: no sabía que mierda le pasaba a Kakashi.
Llevaba castigando a Sakura toda la semana y por preguntas tan estúpidas, Sakura ¿Qué desayune ayer?, Sakura ¿Cuál es mi canción favorita?, Sakura ¿Cuál es el porcentaje de mujeres que toman cerveza en Alemania?, Sakura ¿Por qué mi cabello no crece?
Que mierda.
-Lamento la tardanza- me dijo con una sonrisa y yo suspire empezando a caminar a mi choche- ¿Estas bien?
-Sí, solo que no entiendo por qué el imbécil de Kakashi te castiga por preguntas tan idiotas.
-¿Cómo lo sabes? ¿Estás en esa clase conmigo?- me pare en seco y la mire con una cara de "estas de broma ¿verdad?" y después se le escapo una risa- es broma, claro que lo sé. Aunque debo admitir que antes solo sabía que estabas conmigo en cálculo.
-Olvídalo.
Seguí caminando y después sentí el brazo de Saku aferrarse al mío y sonreí de medio lado. Tenía pensado llevarla al cine y después secuestrarla para tener sexo el fin de semana pero aun no estoy muy seguro.
-Se lo que estás pensando- se acercó a mi oído u me susurro- tienes un sonrojo en la cara, pervertido.
-Quería llevarte al cine antes de pervertirte pero cambie de idea- la atraje para besarla y ella se paró de puntitas.
-avoir des relations sexuelles- susurro contra mis labios.
-Veo que tus clases están sirviendo para algo- sonrei de lado y ella rio.- vamos entonces.
Ella se apresuró a llegar a mi coche y arrancamos directamente a mi casa, realmente no me importaba llevar chicas a mi casa por la razón de que mis padres y ahora mi hermano no están, aunque por la cantidad de chicas que mi hermano llevo a la casa ya deben de estar acostumbrados.
Llegamos a mi casa y Sakura se fijó rápidamente en la suya antes de correr a la mía, subimos a mi cuarto y llegando no desperdicie más tiempo, la comencé a besar mientras me quito mi playera y la de ella.
Tenerla en ropa interior hace que me sonroje porque es realmente hermosa, y es mía ahora, mi Sakura, mi ¿novia? Aun no lo sé, y tal vez no lo sepa nunca, no soy la clase de chico que le gusta preguntar eso.
-Oh Dios- gimió cuando se derramo en mi boca- por favor, nunca… jamás… dejes de hacerme sexo oral.- reí un poco y después la penetre, de un solo golpe y ella hecho la cabeza para atrás, y empecé a moverme.
Alguna vez mi hermano me dijo que el secreto estaba en las caderas, y realmente tenía razón, el movimiento de caderas como una ola les encanta a las mujeres, el estilo mariposa realmente funciona para ser bueno en la cama, en el sillón, en la pared, en donde sea realmente.
-Eres… realmente bueno- dijo Sakura cuando acabamos se acomodó en mi pecho con los brazos cruzados para recargar su cabeza ahí y mirarme a la cara- ¿Cuándo perdiste tu virginidad eras asi de bueno?- sonreí ante la pregunta de Sakura.
-No, en realidad, mi primera vez la mujer con la que tuve relaciones, tomo la iniciativa. Me enseño.
-¿te enseño?
-Sí, la segunda vez que tuve sexo con ella, me dejo tomar la iniciativa, era frustrante.-ella me miro con duda y a mí me dolió admitirlo pero no siempre fui bueno- cuando estaba sobre ella, tenía la costumbre de dejar caer mi peso en ella y moverme todo, y no las caderas- ella asintió- Y ella, solo se quedaba ahí con cara de póker.
Sakura se rio.
-¿Golpe para tu orgullo?
-Si- suspire- sin embargo, yo hacía expresiones, como cuando un gato gruñe y no lo notaba, y ella se reía de mí.- Sakura también se estaba riendo.
-Ahora te muerdes los labios- me hizo la demostración- y es realmente sexy.
-lo sé- dije lo más arrogante que pude.- destilo sensualidad.- Sakura se rio y después paro brutalmente.
-Espera… ¿mujer? Ósea que… ¿era mayor que tú?- Asentí y ella abrió su boca ligeramente- ¿Cómo cuantos años tenía?
-Era una clienta de mi madre, no lo sé, mmm…30, su esposo la engañaba, embarazo a otra mujer y ella se sentía frustrada, asi que la mejor solución fue ligar al hijo de su abogada, tal vez hijos… ahora que lo pienso.
-¿Itachi también?- asentí.
-He notado que sabes más cosas de mí, que yo de ti- dije restándole importancia aunque por dentro tenía esa ansiedad. Todo lo que sabía de Sakura era por observación, y de algunas cosas que ella me había dicho.
-Amm… no hay mucho que contar sobre mí- susurro mientras se alejaba de mí, así que yo me acomode para estar más cerca ella- tengo 17 años, mi padre me golpea, mi mama murió y busco desesperadamente irme de su lado.
-Te lo dije, podemos ir a denunciarlo, podría ser tu testigo- me seguía pareciendo una estupidez que todavía no lo haga.
-¿Y luego que, Sasuke?- me miro con los ojos acuosos- tú solo piensas en lo que está pasando en el momento, tienes que ver el panorama completo- sus palabas me resonaban en la cabeza, y empecé a sentirme enojado, sentía como si estuviera tratándome como idiota.
-…- no podía decir nada.
-Tengo 17 años.
-Eso lo sé, no soy estúpido- lo dije enojado y ella suspiro mientras se sentaba enfrente de mí.
-Yo sé que no eres estúpido, pero sigues sin ver el panorama completo.- fruncí el ceño, sus estúpidas frases me empezaban a enojar- soy menor de edad, lo denuncio y me llevaran a una casa hogar, eso sí tengo suerte. Mi padre es un hombre poderoso, inclusive la que acabe encerrada podría ser yo.
-…
-No tengo a nadie que me cuide, y la casa hogar solo interrumpiría mis planes de graduarme y conseguir alguna beca completa en alguna universidad lejos. Lo podría denunciar después de graduarme.
-Entiendo, tu panorama es tu futuro- ella asintió y me tire a la cama.
Paso un rato en mi casa cuando se quiso ir, la vi desde la ventana. Sakura tenía razón sobre esa parte de mí, actuaba y sentía lo que tenía que sentir en el momento, nunca se me ocurrió que pasaría cuando lo denunciara, en su futuro.
Me sentí inútil por no poder hacer algo por ella, sin embargo estar con ella puede ser algo que si pueda hacer.
-¡Itachi!-le grite cuando llego y se asomó en mi cuarto- me pasas el número del hotel en Girdwood, donde fuiste en vacaciones con tus amigos.
-¿Vas a ir a esquiar?- asentí.- te lo paso por mensaje.
En un par de semanas salíamos de vacaciones y decidí que llevaría a Sakura a esquiar, la podría llevar a la playa pero que caso tenía si no podía usar bikini. Reserve el hotel para quedarnos cinco días, los primeros días de Diciembre. Ahora solo tendría que decirle a Jaime y a Erik que pilotearan el Jet en esos días.
Mi familia es muy rica, tenemos aviones y jets para llegar a los lugares más rápido, sobre todo porque las personas ricas son las que mayormente se meten en problemas y que mejor que los mejores abogados del país vallan a salvarles el pellejo.
El sábado me oculte en la habitación de Sakura todo el día, su padre no había salido y por ende ella tampoco. Me era muy difícil comprender el trastornó de su padre, ya que no quiere que su hija estudie, se quede en casa y aparte la maltrata, es como un caso de esposa maltratada solo que en este caso era Sakura.
-Ah… Saku… muévete más rápido- ella me beso y aumento un poco el ritmo, ahora ella estaba arriba pero eso no me convencía lo suficiente así que me senté para ayudarla un poco.
-Oh dios, ya casi… ahh- curvo su espalda cuando llego y unos minutos después yo también llegue, bese su cuello.- Gemir en susurros es lo nuestro.- sonreí para después besarla.
-Eres buena en eso, nena.
-¿Nena?- ella rio- eso suena un poco ridículo.
-¿Bebe?
-No, Sasuke, por dios, eso es muy típico de conquista de una noche. Y yo creo que lo usan por que no se acuerdan de los nombres de sus amantes.- rei un poco y acomode a Sakura debajo de mí.
-No necesariamente, también lo utilizan los novios.
-Si pero nosotros no somos… espera… ¿me estas pidiendo que sea tu novia?- no supe que decir en ese momento y ella sonrió- tranquilo, yo sé que no eres ese tipo de chico, el que tiene "novias". Aparte no es que no estés viendo a alguien más aparte de mí.
-¿Tú estás viendo alguien más?- exigí saber, los celos se estaban apoderando de mi- Escúchame bien Sakura, el único motivo por el que no te he pedido que seas mi novia es porque lo veo innecesario, deberías saberlo. Tu eres mi chica, mi mujer, mi novia, no importa cómo le digas tu eres mía.
-¿Soy tuya?- asentí- y tú… ¿eres mío?
-Siempre mía, siempre tuyo- ella sonrió y la bese.- realmente no importan los títulos, solo sé que me gustas y yo te gusto- ella rio y asintió- y nos gusta estar juntos, así que mientras nos guste estar juntos, es suficiente.
-Es más que suficiente.
