Capítulo X: secuestro
Sus ojos se abren de pronto, parecía que tenía un mal sueño porque su respiración era entrecortada y sudaba frío, toma un poco de aire y mira a su alrededor; diversos objetos antiguos lo rodean y al mismo tiempo, la luz que indicaba que había amanecido y se trataba de un nuevo día.
La mirada se posa en la puerta, notaba que estaba abierta y eso lo inquieta un poco, por lo que se levanta aunque, cual va siendo su sorpresa que encuentra una caja vacía en el pasillo que daba con su habitación se muestra lleno de sorpresa por lo que trata de buscar a los causantes de su reacción.
-Dónde estarán?... no, espero que no hayan cometido una tontería!!!!- se decía así mismo y busca por todos lados de su hogar, en las otras habitaciones, en los distintos jardines del templo, en todos los lugares posibles pero, no da con ninguno de los seres que busca.
Sale de su templo y se maldice así mismo, puesto que no podía pensar en donde podrían encontrarse esos seres que lo dejaron solo y sobretodo, sin darle alguna buena explicación, Miroku se sentía con ganas de buscarlos y darle su merecido.
-Maldita sea!!!! Como que se fueron!!!! Causarán un desastre si la gente los ve por ahí, aunque no puedan ser vistos por cualquiera… kami-sama! Tendré que buscarlos a como de lugar!!!
De esa forma, Miroku regresa a su hogar y trata de arreglarse un poco, puesto que no dejaría que dos seres no humanos, anduvieran por las calles de la cuidad como si nada; era lo único que le faltaba que se fueran y sin saber la razón… dos demonios como Myouga y Jaken era muy peligrosos para la cuidad.
Mientras eso ocurría, del hospital salía Inuyasha con mejor cara, aún se encuentra un poco preocupado por lo ocurrido con anterioridad pero trata de no dejarse llevar por esa clase de sentimientos; recuerda en ese momento que debe encontrarse en la estación de policía porque era día de trabajo y más porque tenía que dar el reporte de la muerte ocurrida en la noche anterior, eso le daba una buena oportunidad para llevar a cabo su investigación en ese extraño caso en el que se encuentra…
Durante su camino, recuerda lo que ocurrió, su visita a Kagome y el extraño encuentro que tuvo con Miroku para que después se topara con Sesshoumaru y se diera cuenta que él era el causante de las muertes por las cuales fue solicitado para encontrar una solución. Realmente en su interior sentía una gran necesidad de conocer esa razón, él tenía claro que todo se hacía por algo, una causa, una razón…algo, un factor que determinara la actitud de que realizaba actos en contra de la ley, nunca había delito que no tuviera una razón que lo justificara.
Al momento que llega al lugar, al primero con quien se topa no es más que su compañero Kuuga; éste lo saluda pero Inuyasha no hace caso, de tal forma que entra al lugar para llegar a su oficina y encerrarse.
-Hey Inuyasha! Mínimo se saluda!- grita Kouga mientras golpea la puerta, el joven con tal de no escucharlo le abre la puerta y lo mira de una forma muy seria.
-Qué quieres? Buenos días, contento?
-Qué genio, así nunca tendrás una esposa… seguro que nadie soporta ese mal carácter que tienes!
Inuyasha sonríe un poco ante esas palabras, por un lado tenía toda la razón, no había persona alguna que lo soportara… era la pareja de la actriz Kikyo pero, su relación era muy inestable puesto que ambos estaban juntos por intereses más que por un sentimiento especial entre ellos; en ese momento, eso no importaba porque primero era su trabajo después las relaciones íntimas y todo lo relacionado a eso.
-Cómo sea, me da igual lo que me digas, ya que te encuentras aquí, puedes hacerme un gran favor?- pregunta Inuyasha un poco molesto.
-… pues ya que, que es lo que deseas?
-Donde queda alguna biblioteca cercana de aquí?
Cuando hace esa pregunta, Kouga no se aguanta en soltar una carcajada, olvidaba por momentos que su compañero tenía mucho tiempo que se encontraba en la cuidad y, por lo tanto era un completo desconocido de los alrededores.
-No es necesaria la risa.
-Lo siento mucho, es que… bueno, hay una que se encuentra a dos cuadras delante de aquí, pero para que quieres ir ahí?- pregunta algo curioso.
-Tengo la sospecha que esto se trate de alguna organización o algo parecido, un conocido me ha dicho que las marcas de un tatuaje que poseen las víctimas, pueden decirnos algo.
-Ya veo,… bueno, debo decirte que luego las muertes son por sectas y cosas así, esas organizaciones hacen cada locura que bueno, no es de esperarse… pero, si fuera así- piensa un poco y luego mira al chico- no era tan necesario llamarte.
Para Inuyasha era una excelente deducción y al mismo tiempo era un poco errada porque el causante de las muertes era por una persona, aunque la idea de ser sectas o algo por el estilo, ya rondaba por su mente tras escuchar la opinión de Miroku.
-Por algo me habrán llamado, supongo que la razón se debe a que nadie ha podido resolver algo sobre eso, créeme, hasta yo tengo problemas, es bastante complicado- responde el detective para tomar una de las fotos en donde se observa el extraño tatuaje para tener una referencia a lo que hará en la biblioteca.
Al mismo tiempo, Sesshoumaru se encontraba en su oficina, minutos atrás tuvo una reunión con algunas personas de empresas distinguidas para llevar a cabo un proyecto en donde su empresa podría verse beneficiada con algunas inversiones y otros movimientos. Sus ojos dorados observan la ventana que daba con la cuidad, así como sus pensamientos tenían que ver con el extraño encuentro que tuvo con Inuyasha, así como el extraño comportamiento que llegó a tener.
-Tal parece que las cosas se complicarán un poco ahora- se dice para si mismo- aunque cual va siendo su sorpresa, que desde esa altura, llega a ver dos seres que caminan por la ciudad, nota que no eran seres comunes y la sonrisa de ese hombre se hace presente- qué interesante, no imaginé ver a esos dos aquí.
Escucha que la puerta se abre si se trata de una mujer que tenía en sus manos, un teléfono con el que le dice que tenía una llamada de parte de su esposa; sin dudarlo un poco, toma el aparato para saludarla.
-Sesshoumaru, quería preguntar si regresarás temprano a casa, Rin-chan acaba de hablar diciendo que tardará un poco en estar aquí, además… quiero decirte algo, ten cuidado… no cometas actos de los que después te puedes arrepentir.
-No entiendo lo que dices demo, lo tendré en cuenta y, creo que regresaré algo tarde, tengo algo que hacer y es importante… discúlpame mi Kagome.
La chica no le dice nada y termina con la llamada, sus ojos chocolate se muestran preocupados porque presentía que su esposo estaba por realizar algo extraño; se lamentaba que no pudiera hacer algo en su estado pero junta sus manos como si trata de orar por el bienestar de su esposo, deseaba que sus plegarias fuesen escuchadas y se cumplieran.
-Es capaz de hacerlo, tomar a esos dos seres… a esos dos… youkai, detesto tener estas predicciones y no puedo darlas a saber de forma directa- se decía preocupada mientras saca un directorio en donde comienza a revisar varios números, al instante lo cierra porque al llamar, nadie la escucharía, al menos que fuese alguien que tuviera alguna habilidad especial.
Entre las calles de la cuidad, Jaken y Myouga caminaban con algo de prisa, en las manos del sapo verde llevaba un extraño objeto que parecía ser una especie de collar, mientras que la pulga daba largos pasos para tratar de alcanzar a su amigo.
-Cuando Miroku se entere, nos irá mal… no debimos salir- dice la pulga pero el sapo no le hace caso.
-Keh, debemos de encontrarlo, démonos prisa.
Lo más extraño de todo eso, era que nadie notaba su presencia, era como si ellos fuesen fantasmas que estuvieran caminando por el mundo de los vivos sin ser vistos aunque, en ese momento dan la vuelta en una calle que estaba algo vacía y se detienen al ver una silueta.
-Jaken, esto no está bien…
-Claro que no está bien- se escucha la voz proveniente de esa silueta que camina lentamente hacia ellos, era Sesshoumaru con su apariencia youkai.
-Nani??!!! Es… es, es… USTED!!!!!- grita Jaken tratando de alejarse pero el ser lo toma y lo mira fijamente.
-Debo decir que, nunca imaginé toparme con seres como ustedes y…- pero se queda extrañado al ver el objeto que tenía el sapo en sus manos el cual se lo arrebata- y para quien se supone que pertenece esto?- pero lo deja caer y siente como si hubiera sufrido alguna quemadura, Myouga lo toma con sus manitas y mira serio al youkai.
-El verdadero dueño puede poseerlo, para esto, uestes es el intruso.
Esas palabras molestan por completo a Sesshoumaru, quien en un inicio se sorprende al ver ese extraño collar, el cual mostraba una extraña figura que, por un breve momento, le hace recordar un momento muy oscuro para él.
-Es raro que esos seres posean esto…esa figura,…- piensa el youkai para luego mira de forma amenazante a los dos seres- será mejor que ustedes vayan conmigo, no permitiré que seres como ustedes anden por aquí… y más, con esto que tienen en sus manos.
Tras decir esas palabras, ambos seres tratan de escapar pero es imposible porque el youkai crea una barrera que evita que salgan de ahí; no pasó mucho que los tres desaparecen del lugar… cerca de ahí, Miroku camina tratando de encontrarlos; se mostraba completamente preocupado de tal forma que decide entrar a una cafetería a beber algo para calmarle ese nerviosismo.
-Maldita sea, esos dos… como se atrevieron a irse con eso- se dice para si mismo y golpea sus manos con la mesa- ese amuleto, yo mismo iba a encontrarle su dueño pero esos cabezotas… ARGGGG!!!!!!!!!!
Y golpea con más fuerza la mesa de tal forma que, otras personas que se encuentran dentro del establecimiento lo miran con extrañeza y discretamente dejan el lugar pensando que se tratara de algún psicópata o maniaco. Miroku se siente un poco apenado ante eso pero, había algo que lo hacía temblar:
-Y lo peor de todo es que… si por casualidad Inuyasha se entera, podría pensar que soy cómplice de lo ocurrido, ese amuleto con esa imagen…dónde rayos podrían estar esos…
Se queda pensando un para después salir corriendo sin siquiera tocar el café que le habían servido; su preocupación aumenta al llegar a esa conclusión y llega a las oficinas de la policía en donde trabaja Inuyasha, mira la puerta con un poco de temor y entra para buscar a esa persona, aunque se topa con Kouga.
-Ah, usted es el amigo de Inuyasha, verdad?- pregunta el joven de tal forma que Miroku asiente- temo decirle que salió, tiene exactamente diez minutos que se retiró.
-…ya veo, y no sabe a dónde fue?- pregunta con la esperanza que el joven le dijera alguna dirección.
-Fue a la biblioteca que queda a unas pocas cuadras de aquí, cuando regrese, ese baka me golpeará por decir en donde se encuentra.
-No importa, me ha salvado la vida!!!!- y se dirige a la salida para encaminarse a la biblioteca, realmente le extrañaba eso pero, le importaba más evitar que esos seres llegaran a él.
Mientras tanto, en lo que era la biblioteca, Inuyasha observaba los libreros de una sección especial para tratar de obtener alguna información, sobre ese extraño tatuaje que todas las víctimas poseen.
-Veamos, que podemos encontrar de aquí…- y toma un libro para hojearlo y observa una ilustración parecida a la fotografía que llevaba en sus manos, se queda un poco extrañado ante eso pero, en el momento que estaba por leer, siente como si alguien lo llamara, llega a escuchar una voz.
-Inuyasha…te reto a encontrarme…
Esas palabras alteran por completo al chico, se queda paralizado porque era una voz que escucha desde su interior, una que reconocía por completo.
-Sesshoumaru!- se dice para si mismo y camina hacia la salida dejando el libro en la mesa sin darse cuenta que otra de las imágenes mostraba un extraño collar; muy parecido al que los dos demonios perdieron de sus manos porque en ese momento se encontraban encerrados en lo alto de un edificio y Sesshoumaru miraba el paisaje esperando a esa persona.
Inuyasha sale de la biblioteca y llega a percibir la presencia de ese ser por los alrededores, eso lo deja mas que extrañado porque nunca se había sentido así, tanto era así que no se da cuenta que choca contra alguien.
-…ah Kami, debo encontrarlos...ah??- Miroku nota que Inuyasha estaba frente suyo- Inuyasha!! Qué bueno que te veo!!!
-Estúpido Miroku, fíjate en donde caminas, además que haces aquí?- pregunta algo molesto.
-Pues…- y se queda sin palabras, puesto que con esa actitud, demostraba que los demonios no estaban con él, lo que quería decir que iba a ser mucho más difícil- yo…
No termina de hablar porque Inuyasha ya se había ido, eso lo deja sorprendido porque parecía que estaba desesperado por encontrar algo o alguien; el sacerdote cierra un poco sus ojos y siente un terrible escalofrío que recorre su espalda.
-Kami.sama! esa presencia… es muy fuerte…Inuyasha, espera!!!! ESPERA!!!- grita para tratar de alcanzarlo, algo que le es imposible, de tal forma que decide buscar la fuente de esa presencia por su cuenta.
El detective llega hasta un alto edificio y mira hacia el cielo, nota que de ese lugar provenía esa presencia y al mismo tiempo, la voz que en su interior escuchaba; mira a su alrededor y observa que no había persona alguna, como si todos se alejaran del peligro; sus ojos muestran un extraño brillo que llega a confundirse con el dorado, estaba cambiando un poco su aspecto… aprieta sus puños y entra al lugar para darse cuenta que también no había persona alguna y toma el ascensor para llegar hasta el último piso. Sesshoumaru parecía paciente ante la espera de esa persona pero, cual va siendo su sorpresa que observa a Miroku que estaba corriendo hasta ese mismo lugar.
-Ese intruso de nuevo… qué pensará hacer?- piensa el youkai y observa en el suelo a los dos demonios que yacían sin conocimiento y cerca de ellos, el extraño amuleto que no podía tocar con sus manos.
Miroku llega al mismo lugar y no duda en entrar allí, mira de forma cautelosa todo el sitio pensando que la situación era parecida a la vez anterior, es decir, esa noche extraña también desapareció toda la gente que estaba por los alrededores; toma las escaleras porque nota que el ascensor no funcionaba o bien, Sesshoumaru no iba a permitir algún intruso.
Inuyasha llega hasta el último piso y nota que debía seguir por las escaleras, su respiración era entrecortada y sudaba frío porque sentía unas ansias en su interior por conocer de quien se trataba la presencia que lo estaba perturbando de ese modo; tira la puerta con una patada y sus ojos se abren llenos de sorpresa.
-Bienvenido seas… Inuyasha- dice Sesshoumaru con una pequeña sonrisa en sus labios.
-Tú?! Tú eras quien me estaba llamando???- pregunta muy molesto.
-Oh claro, algo malo con eso?...
En ese momento, Sesshoumaru salta hasta llegar al chico y con su cola lo atrapa y acaricia su rostro.
-…por un instante sentí que no eras tú, si que eres una persona rara- comenta el demonio mientras Inuyasha trata de escapar pero, le era imposible; siente su rostro muy cerca del suyo pero, una extraña ira nace de su interior que logra herir el rostro de Sesshoumaru rasguñándolo, de tal forma que escapa de su cola y lo mira de forma desafiante.
-No me… toques…- busca su pistola y recuerda que la había dejado en la oficina y se maldice por su distracción.
-Dime algo Inuyasha, ves lo que está allá?- pregunta el youkai señalando una esquina.
-… na…ni?- por lógica, esa pregunta dejó extrañado al chico y mira hacia ese punto.
Dos seres yacían sin conocimiento en esa esquina, eran Jaken y Myouga, y muy cerca de ellos ese extraño amuleto; Inuyasha se queda sin palabras al darse cuenta que esos seres no eran humanos.
-Y esos…
-Youkai?- interviene Sesshoumaru- me sorprende que puedas verlo, bueno una vez más me sorprendo de tu rareza… puedes sentir mi presencia en este estado y puedes ver a esos seres, creo que con eso mis expectativas hacia ti crecen cada día más.
-…no entiendo- dice Inuyasha tocándose su cabeza- … cuál fue la razón para que me llamaste, no creo que quieras que te arreste por los asesinatos, verdad?
-Vaya que eres torpe, esto es algo aparte… solo trato de demostrar algo que sospecho de ti.
Al decir esas palabras, Sesshoumaru camina hasta el amuleto y lo toma de la cadena para después acercarse a Inuyasha y se lo muestra; el detective se queda en silencio al ver que ese extraño collar tenía una imagen que con anterioridad había visto ya.
-…eso,... es igual… es igual a las fotos?!- piensa el chico mientras se siente como si entrara en trance y al mismo tiempo, en su mente observa unas imágenes que lo hacen sentir nervioso, temeroso y lleno de angustia…
En una casa algo grande, por los jardines corren algunos niños que parecían jugar, llevaban en sus manos una pelota con la que mostraban una sonrisa que daba a entender que degustaban del juego… uno de los niños se le escapa de sus manos y ésta llega aun rincón, un niño de cabello azabache peinado en una coleta baja y unos tristes ojos cafés observan el objeto y trata de tomarlo con sus manos…
-…toma- musita el pequeño pero, el otro niño se la arrebata mientras corre asustado con los otros; todos ellos lo miran como si se tratara de un fenómeno porque sus miradas se muestran temerosas y lentamente se alejan de él para dejarlo solo.
El niño baja la mirada triste y algo hace que observe hacia otro punto, dándose cuenta que cerca de él había una pequeña que le regala la más hermosa de las sonrisas de tal forma que alegra el alma del pequeño…
Otra imagen se le presenta en la que ese mismo pequeño mira por la ventana mientas un automóvil sale de esa casa y mira que la pequeña iba en él, su manita hacía la seña de que se estaba despidiendo de tal forma que, del pequeño rostro del niño, aparecen unas cristalinas lágrimas. Inuyasha comienza a temblar mientras se toca su cabeza, su respiración se hace entrecortada y parecía le faltaba respirar… Sesshoumaru observa todo con detenimiento y le lanza el collar con el que Inuyasha grita murmurando que su cabeza parecía explotar.
El sacerdote estaba cerca ya de ese lugar, se detiene al escuchar a su amigo y teme que esté pasando algo extraño por lo que corre con más prisa para llegar ahí; se queda paralizado al ver a Inuyasha que lentamente se transformaba…su cabello estaba cambiando de color, al igual que sus ojos.
-Inuyasha!!!... usted!!! Que está haciendo?!!- y observa el amuleto, el cual le genera un terrible escalofrío al darse cuenta que ese extraño ser lo tenía en su poder, busca a los dos demonios encontrándolos en una esquina.
-… así que esos seres están bajo tu cuidado… sacerdote?- dice Sesshoumaru fascinado con lo que estaba ocurriendo.
-Un día caerás, regresarás al propio infierno, demonio…- eran sus palabras llenas de ira- como osas en hacer esto!!!
-No me culpes- contesta con cierto aire tranquilo- tal parece que Inuyasha esconde algo, pero… como es que un humano tan patético como tu, puede tener en sus manos ese objeto?
Esa era una muy buena pregunta, la cual Miroku no contesta y deja a sus amigos cerca de la puerta para después tratar de calmar a Inuyasha que parecía que estaba perdiendo el juicio ante tantas imágenes que le pasaban por la cabeza…al mismo tiempo, Kagome grita con todas sus fuerzas.
-Qué es este escalofrío?... mi cuerpo está temblando,… será que… el poder de Inuyasha esté despertando? Sesshoumaru, que quieres hacer exactamente?
Mientras tanto, Inuyasha miraba de forma amenazante al youkai que sonreía satisfecho por lo que estaba ocurriendo pero, no se da cuenta que Miroku trata de atacarlo y solo recibe el golpe en su rostro, lo que lo hace enojar contraatacando al sacerdote de la misma forma; Inuyasha yacía en el suelo y perdido en sus pensamientos, estaba en completo trance y temblaba como si estuviera asustado, sin darse cuenta toca el amuleto y lentamente siente una extraña calidez que lo tranquiliza de tal forma que regresa a la normalidad…
Tanto Sesshoumaru como Miroku notan eso, y fijan sus miradas en una sola por un breve momento, el joven nota que ese objeto hacía sentir mejor a su amigo mientras que el demonio, entiende a la perfección que el dueño de ese amuleto no era más que Inuyasha… dando a entender que ese ser no era cualquier humano, era su propio reflejo, es decir, no era un humano normal sino que parecía tener algunos rasgos de una extraña clase de…
-Youkai,… increíble,…- musita Miroku mientras corre hacia él para saber si se encontraba bien- Sesshoumaru lentamente se aleja y mira al chico.
-Como conseguiste un objeto como ese?- pregunta el youkai.
-Esos seres han buscado a su dueño para detenerte, parece que ese momento está llegando- responde desafiante Miroku- dime algo, que relación tienes tú con este símbolo?
Cuando dice esas palabras, Sesshoumaru se queda en completo silencio, les da la espalda y termina por desaparecer; Miroku entiende que era mucha su relación y más, porque de forma inconsciente, Sesshoumaru muestra una mirada de odio con el solo hecho de observar esa extraña imagen…
-...kami… que… ha… pasado?- musita lentamente Inuyasha, Miroku se sorprende y lo abraza.
-Qué bueno que estás bien!- dice Miroku.
En ese momento, Jaken y Myouga recuperan el conocimiento y se quedan sin palabra al ver a Miroku, quien estaba muy molesto por la huída de ambos, después observan a Inuyasha que no hacen más que acercarse a él y hacer una leve inclinación de respeto. El detective los mira de forma rara, con eso, su amigo aprovecha el momento de quitarle el amuleto pero éste lo nota y su tono de voz es muy frío.
-Qué rayos está pasando Miroku? Y estos seres que son?...- pregunta muy serio.
-…Inuyasha yo,…- no sabe que decirle.
-Inuyasha-san- dice Myouga- es un gusto tenerlo enfrente nuestro… yo soy Myouga y el Jaken.
-Un placer Inuyasha-san- responde Jaken- ya era momento de entregarle al verdadero dueño ese amuleto.
-Amuleto?- y mira a Miroku, mucho más serio.
Miroku baja la mirada, nota que era el momento de darle a conocer su verdadera identidad y, la razón por la que se unió a él para resolver el extraño caso que están llevando a cabo; Jaken y Myouga observaban a Inuyasha que estaba confundido… ya había perdido por completo el sentido de la realidad que siempre lo ha rodeado.
El joven detective, siente un vuelco en su corazón,… primero se da cuenta que la persona a quien busca, es un ser fuera de este mundo, recuerda cosas poco agradables y se topa con otros seres que lo miran como si se tratara de una figura importante y, sus ojos cafés se posan en Miroku que estaba más que decidido para hablarle con la verdad, algo que muy en el fondo de su corazón temía conocer.
Fin del capítulo X
Ah kami, tal parece que las cosas para Inuyasha se han complicado bastante,…el pobre ya ni sabe que está pasando pero¿Qué habrá sido lo que vio¿Cosas sobre su pasado? Miroku está decidido de revelarle algo que tiene presente que podría cambiar el pensamiento de Inuyasha y… esos seres, Jaken y Myouga que es lo que realmente buscan de él?... esto y más en el siguiente capítulo de este fic.
Y bueno, de nuevo les traigo aquí esta actualización y disculpen las molestias, mou… aviso que el 12 de febrero regreso a clases a la Universidad así que pueda que me tarde más en actualizar este fic T.T aunque haré todo lo posible para no atrasarme mucho.
Ahora así, a los reviews (ya extrañaba hacer esto XD):
DenisseKagome: jajajaja, mm pues violar a Inu, no creo que llegue a eso Sesshoumaru, en que en algún momento se besen de nuevo,… si XD, pero después diré la verdadera razón, aunque se llegue a decir que Sessh sea bisexual; mmm sobre la pareja, ya la estoy definiendo, ahora que Inuyasha está por saber algo muy importante, dará un giro a la historia en donde se irán entendiendo muchas cosas que se han planteado en los capítulos anteriores, y otras más se revelarán con el paso de los capítulos, muchas gracias por tu review!
Bueno, es momento de irme, nos veremos en la siguiente actualización!
Se despide con mucho cariño,
Bunny Saito n.n
