Una vez en la vida

Cap. 10: Generosidad, forma y tiempo

Estoy muy contento de poder decir esto: BUENAS, AQUÍ LES TRAIGO OTRO CAPÍTULO.

No soy bueno con las cosas de Rarity, así que traté de hacer lo mejor que pude a su forma de ser, con un poquito de madurez agregada, pero júzgalo tu.

Sin más qué decir:

My Little Pony no es de mi propiedad, no hago este fanfic con ánimos de lucro.


Desierto, a menos de un tercio del camino a Canterlot desde BlueGem city…

Los arneses estaban ya gastados por la fricción extra que era consecuencia de un constante movimiento, no se detuvieron hasta llegar a su objetivo. Los empleados que jalaban la carreta pusieron de lo mejor que tenían hasta cierto punto para encontrarse con sus relevos. La princesa no pensaba perder más tiempo.

– Twilight – se quejaba el dragón por el continuo movimiento de la carreta – ¿no podríamos mejor ir en el tren o volando? Los tres tenemos alas.

– Eso quería hacer en un principio, pero Flash confirmó lo peor.

– ¿Y qué podría ser peor que un sarpullido en la base de la cola?

– Ser descubiertos por grifos espías – respondió Flash con seriedad –, los Garret tienen buenas relaciones con los mercenarios grifos y pueden aprovechar cada uno de sus contactos desconocidos para informar de nuestros movimientos.

– ¿Y no podrían ver de esto que estamos haciendo ahora?

– Supongo que si, pero reducimos los riesgos al tomar una ruta inesperada en un momento inesperado.

– Y yo que creía que los pegasos no usan bien su cabeza – reconoce el dragón su equivocación al basar su concepto de los pegasos en lo que había aprendido de Rainbow Dash y Fluttershy –.

– Uno de mis contactos me informó a tiempo acerca de la presencia de una de las familias más peligrosas en este conflicto que se avecina, por eso no podemos correr demasiados riesgos y debemos informar a la Princesa Celestia de ello.

– Aunque una carta habría sido suficiente.

– ¡AAAAAALLLTOOOOOO! – gritó Twilight y los tres bajaron al mismo tiempo del carruaje con Twilight ya escribiendo en un pergamino –. En toda mi vida nunca se me había ecapado algo tan cotidiano como escribirle a mi mentora por un medio tan efectivo ¡qué vergüenza, estoy perdiendo mi toque! – se lamentó por no haber pensado en dicha solución hace buen rato –.

Terminó de escribir el mensaje y se lo dio a su asistente para que lo enviara, claro que antes le dio un buen golpe en la cabeza cuando este intentó ver el contenido.

– Spike, la correspondencia ajena no se toca.

– Lo siento, creo que me acostumbré a que leyeran las cartas de todos en público.

– ¿Qué? – no entendía la alicornio –.

– Es que en la academia nos hacían formar al grupo entero, abrían las cartas de cada uno y un entrenador las leía en voz alta.

– ¿Y eso no los desanimaba?

– Bueno, recuerdo que dos renunciaron porque así se enteraron de que iban a ser padres. Luego uno se salió por la vergüenza que le daba escuchar los cariños de su mamá. La mayoría lo disfrutaba, en especial los que no sabían leer.

– Un momento – tomó Flash la palabra – ¿quieres decir que también habían otros entrenando para ser berserkers?

– No, todos, excepto yo, estaban aprendiendo a ser paladines, una especie de guardianes, yo era el único que iba a convertirse en berserker.

– Como si eso no fuera suficiente, pronto habrán muchos jóvenes entrenados específicamente para enfrentarte. Sigue mi consejo, evita ejercer mucho tiempo tu disciplina, puede que un día te topes con quien menos deseas.

– Ojalá acabemos con esto antes de que eso suceda, hice muchos amigos en ese lugar.

– Hermandad de armas, amigo, hermandad de armas – dijo el pegaso en su pose y voz más guay tocándole el hombro –.

– ¡Ya déjense de esas cosas de machos! – dijo indignada la princesa – ya debería haber llegado...

Spike eructa y deja salir un frasco pequeño con un contenido de color amarillento.

– ¡Eureka! – exclama con alegría Twilight – Ahora podemos irnos, Flash, págales a los señores, nos han sido de ayuda a lo largo de este viaje.

Unos minutos después de despachar a los empleados, Twilight bebió el contenido del frasco, hizo un gesto de desagrado y sacudió la cabeza.

– ¿Estás bien? – preguntó Spike –.

– Si … Ugh, el sabor de este tónico vitamínico no ha cambiado para nada, revisaré la fórmula para ver si lo mejoro un poco.

– ¿Puedo probar un poco? – solicitó el pegaso –.

– Pe-pero, no puedes – respondió tajante la alicornio toda nerviosa –, ya me lo bebí y … ¡No dejaré que lo hagas !

– No sé en qué estarás pensando, pero yo solo quiero probar un poco del frasco – dijo esto tomando el frasco y frotando una de sus plumas dentro del mismo, llevándose luego la pluma a la boca –. Es muy dulce, no creo que algo tan concentrado pueda beberse de golpe.

– Bueno, Twilight siempre gasta mucha azúcar estudiando, por eso le es un poco más sencillo que a los demás beber algo tan dulce – comenta Spike – .

– Eso también explicaría un poco de su carácter.

– ¿Que es dulce?

– Yo me refería a lo decaída que luce antes de su taza de café en las mañanas, debe ser porque necesita mucha energía.

– Sí, no aguanta mucho la pobre.

– ¡Ya dejen de hablar de mi y quédense quietos! Esto va a doler mucho.

La alicornio aprovechó el lapso de confusión en sus acompañantes para concentrar todo el poder de su cuerno y cubrir a todos con una burbuja que desapareció y reapareció en un salón muy espacioso en un palacio que Spike tuvo la oportunidad de conocer hace algunos años.

– Twi – preguntaba sosteniendo su cabeza por el mareo – ¿A dónde rayos nos trajiste esta vez?

– Es… Estamos en Canterlot – respondió con una voz apagada –.

Tomaron un poco de tiempo para recuperar la consciencia y ponerse de pie, en eso se apareció un unicornio con una melena azul y un monóculo, llevaba un traje bastante elegante y estaba acompañado de dos guardias pegaso.

– ¿Fancy Pants? – dijo incrédula la princesa de la amistad – No esperaba que estuvieras aquí.

– Las cosas son diferentes cuando necesitas a tus servidores cerca, princesa Twilight, pero eso no es prioridad. Por el resplandor me di cuenta de su presencia, la señorita Rarity estará muy complacida de ver a su amiga otra después de tanto tiempo, acompáñenme.

Los tres siguieron al unicornio hasta una puerta de magníficos ornamentos, cuya selección para uso sería de esperar cuando se trata de cierta unicornio.

– Antes de entrar – les advertía Fancy Pants –, debo informarles que Rarity ha sufrido un abrupto cambio en su apariencia, esto seguramente les puede impactar, así que traten de disimular lo mejor que puedan para no hacerla sentir mal… Bueno, ahora está más sensible que de costumbre.

– ¿Más sensible que de costumbre? – preguntaron Twilight y Spike al unísono –.

– Y sus reacciones mucho más dramáticas de lo que alguna vez vi en mi vida, y eso que por mucho tiempo conocí a todo tipo de divas… Entren bajo su propio riesgo.

Se abrió la puerta y vieron a la pony en cuestión de espaldas, sentada en una silla junto a la mesa en la que reposó una taza de porcelana fina, la cual sorbía de vez en cuando y volvía a llenar con una tetera que tenía a su alcance.

Cloudsdale, posada Herradura y Alas...

La pegaso de melena multicolor contemplaba asombrada la silueta del pegaso que se había quitado la capucha. No alcanzaba a ver su rostro, no estaba de frente, pero ella apostaría hasta su último bit a que lo reconocería hasta con un casco atado a la espalda aunque eso carezca de sentido excepto para alguien como Pinkie Pie, pero eso no es lo importante ahora, lo importante en el momento fue el impacto que recibió al identificar al pony en frente.

– Lamento que sea en estas circunstancias – voltea el pegaso mostrando su rostro a la ya impresionada Rainbow, quien se desplomó y se golpeó en el suelo al confirmar al 100% uno de sus mayores temores – ¿Rainbow?

– Yo... yo... Jeje... Debes estar bromeando – dijo entrecortado y con las pupilas reducidas a pequeños puntos, y una risa psicótica –.

– ¿Estás bien? – preguntó el pegaso acercándose a la pony recostada en el suelo en posición fetal –.

– ¡COMO ES POSIBLE QUE HICIERAS ALGO TAN ESTÚPIDO COMO TRAICIONAR A LOS TUYOS, SOARIN PEDAZO DE WONDERBOLT MEDIOCRE! – le gritó Rainbow a quien alguna vez admiró incorporándose rápido y dándole golpes en el pecho mientras soltaba lágrimas –. Yo... Yo nunca esperaría algo tan bajo de alguien como tu, yo te admiraba. Spitfire, Fleetfoot y tu eran lo que quería llegar a ser – declaró y rompió en llanto –.

– Pero, Rainbow...

– ¡Todo este tiempo he vivido engañada y he admirado a un traidor, un sucio y despreciable traidor – Soarin sentía cada insulto como un ladrillo de 10 kilos encima –, un rufián ingrato – 20 kilos –, egoísta sucio – 30 kilos –, con más mañas que verdades – 40 kilos –, inútil, ruin, pervertido, cobarde y con mal gusto para vestir y sin sentido de la lealtad – 257,98 kilos – ! ¡Y lo peor es que pudimos haber sido … AGH!

– ¿Haber sido qué?

– ¡Pues los mejores voladores de toda Equestria!

– Supongo que eso habría sido bueno, pero todavía podemos ser eso.

– ¡Y todavía tienes el atrevimiento de dirigirme la palabra! – dijo volteando indignada como lo haría Rarity –.

– No sé qué es lo que sucede, pero si quieres puedo esperar un poco para que te calmes.

– ¡No necesito calmarme, estoy perfectamente estando enojada contigo por ser un traidor de tercera! – 287,60 kilos –.

– Espera, no eres quién para reprocharme.

– ¡Tu tampoco!

– Un momento – pidió haciendo una pausa para pensar –. Creo que estamos en una situación similar – observó el wonderbolt –.

– ¿A qué te refieres con "similar"?

– A que estamos de agentes dobles.

– ¿Osea que no eres un traidor?

– Solo en cierta forma. Mira, se muy bien cómo son las portadoras de los elementos de la armonía. No te aceptaban en los Wonderbolt porque sabían que eras más necesaria en el equipo de la princesa Sparkle, así que no podíamos tenerte entre nosotros. Se bien que no serías capaz de cometer un acto de traición descarada, sino que serías una agente doble.

– ¿Y cómo supiste eso?

– Porque Spitfire me pidió personalmente que haga lo mismo.

– ¿No es una prueba de los Garret para ver si de veras cumpliré con mi parte del trato? – inquirió con la máxima cautela –.

– No – respondió Soarin extrayendo una medalla que solamente Spitfire usaba – . De seguro conoces el verdadero significado de esto.

– Es, es la medalla favorita de spitfire, ella no se lo ha dicho a nadie.

– Hasta el fatídico día en que fue emboscada. Gracias a la información de nuestros contactos supimos de tu interacción con los Garret, por eso Spitfire me asignó esta misión. Ella... Nosotros confiamos mucho en ti y por eso me dio esta medalla para que sepas que cuentas con un amigo en esto.

– ¿No tengo que hacerlo sola? – dijo presionando la medalla contra su pecho y con una ligera esperanza en la mirada –.

Templo de Cristal Waters, varios meses atrás...

Un unicornio de crin gris y pelaje blanco, ya entrado en edad, estaba atento a la estabilidad en una piedra circular que Rarity estaba equilibrando sobre una columna delgada.

– No olvides que todo objeto, sin importar la calidad del material o el talento del artesano, siempre tendrá protuberancias, irregularidades y otros desequilibrios en la distribución del peso. No tomar en cuenta estos factores te puede costar una jaqueca.

– Eso, eso intento – respondió Rarity con voz forzosa, pues la piedra era pesada, su concentración había sido mantenida por más de dos horas, un verdadero record para una unicornio que solo se limitaba a usar su cuerno para tareas delicadas como la costura –.

– SHHH, se hace tarde, suelta la roca.

– Pero eso dañaría el mármol del salón.

– No te preocupes, eso también es parte de tu formación.

– Esta bien – soltó la roca que, con el impacto, hizo una agujero en el piso –.

– Rarity, siéntate junto a la mesa, una de las novicias de servirá algo de té.

– Gracias, tomaré asiento enseguida.

Una vez sentados a la mesa, Rarity todavía se sentía incómoda por el ambiente tan contradictorio. Una sala de entrenamiento donde los unicornios transpiraban y llevaban sus capacidades al límite hecho de los materiales más delicados, eso era una receta que garantizaba unas facturas de reparaciones enormes, en especial por los objetos pesados que seguido dejaban caer en el suelo. Lo que más impactaba era que todo se encontraba como nuevo al día siguiente, ese detalle no se le escapó.

– Disculpe, señor...

– Puedes llamarme Iggy, Yggdrasil es muy complicado de pronunciar para los ponies de la actualidad – interrumpió el unicornio que llevaba al dichoso árbol como cutie mark –.

– Bueno, Iggy, estaba admirando la belleza en el diseño elegante de su templo y me preocupaba mucho ver que los equipos con los que entrenan son muy destructivos, entonces me preguntaba si emplean algún tipo de restaurador o algo similar para reparar las cosas cada vez que se dañan.

– Si te refieres a las cosas mágicas que usan las princesas en Equestria, te equivocas, aquí no usamos magia, está prohibido.

– ¿Y cómo arreglan todo?

– Como te habrán contado, los Pureza no contaminamos nuestros cuernos con insulsos intentos de canalización incorrecta de nuestra energía, empleamos la disciplina por excelencia en el unicornio, la telequinesis.

– Eso ya lo escuché, pero sigo sin entender cómo los diferencian, ambos se parecen mucho.

– Es de notar con experiencia. La telequinesis se basa en establecer un enlace con el objeto en cuestión por medio del aire o lo que sea que entre en contacto, entonces un unicornio puede usar su cuerno para entrar en sincronía con el objeto alejado, así podrá hacer lo que quiera con el manejo de la forma. En esencia, debes concentrarte en la forma, no en la esencia del objeto.

– Debo admitir, distinguido señor, que esto difiere mucho de lo que me enseñaron en la escuela de unicornios.

– Eso es de esperarse por el ámbito al que está orientado. Nosotros siempre estamos abiertos a recibir a nuevos integrantes dispuestos a aprender la verdadera base del poder de los unicornios. Una de las cosas más difíciles que se pueden hacer es la manipulación de la materia en su orden previo.

– Suena como una de los temas de fiesta de una de mis amigas de Ponyville – ríe Rarity con tono amable –.

– Es un poco largo el título de la lección, pero es una de las más importantes, podremos continuar con nuestra conversación cuando terminemos.

– ¿Vamos a continuar?

– Sí – se pone de pie –, estas cosas no se aprenden rápido y lo que menos tenemos es tiempo para que esté lista para su examen final.

– Entiendo – respondió con cara triste al ver que dejaba la taza a la mitad, cosa que nunca hacía con el té, modales que la distinguían desde pequeña –.

– Mira, – le señaló el sitio dañado por el impacto de la piedra circular que Rarity había dejado caer – esto parece un desastre, pero tiene arreglo, so conoces la estructura de lo que se pone en frente podrás restaurarlo a su forma anterior, solo si lo vez como lo que es, una estructura desordenada.

Entonces el unicornio concentró la energía de su cuerno y el brillo gris del mismo se extendió hasta cubrir la zona del impacto, haciendo que el piso de mármol quedara como nuevo.

– ¿Podrás hacerlo para mañana?

– pppppPara mañana? – dijo con dificultad –.

– Sí, espero grandes cosas de una portadora que además es una unicornio de padres del mismo tipo.

– Bueno, supongo.

– Nos veremos mañana en la tarde.

El maestro se retiró y dejó a Rarity con la boca abierta tras enterarse de lo que implicaban las palabras del unicornio mayor. Esta sería, según ella, su primer examen. Dos días y ya estaba en apuros por mostrar progreso.

– Bueno, Rarity querida – se hablaba a sí misma para animarse –, solo tienes que provocar un daño en el piso y luego repararlo... Espero que tengan seguro.

Se quedó toda la noche intentando acomodar las piezas del mármol, una por una, pero esto tardaba demasiado, luego optó por tomarlo de una sola vez y comprimirlo hasta lograr la misma consistencia que tenía, otro fracaso. Nuevas ideas le venían a su mente de diseñadora, pues los diseñadores deben tener la mente abierta para encontrar el diseño que se acomode a las posibilidades y características de sus clientes, un reto era entender la forma, otro muy diferente era hacer que ésta surgiera a partir de nada.

– ¡Esto es imposible! – maldijo pisando con sus cascos delanteros los minúsculos fragmentos que trataba de acomodar – Un descanso es lo único que quiero ahora, pero no podré hacerlo. Mis amigas cuentan conmigo y no puedo defraudarlas. Rarity intentó una vez más acomodar las piezas aprendiéndose de memoria el diseño de las demás piezas de mármol que componían el piso.

Se acercaba la hora de la salida del sol y Rarity seguía uniendo los pedazos lo mejor que podía, pero estos se quedaban en piezas individuales y no pasaban a ser más que una estructura quebradiza. La frustración de la unicornio llegó a su límite y se dejó caer en el suelo con la cara justo frente al agujero que trataba de reparar.

– Esto es casi polvo, no hay forma de repararlo – se lamentó –.

Pasó gran parte de la mañana tendida en el suelo viendo el trozo de mármol pulverizado y sin dar importancia a los demás unicornios que caminaban por allí, de hecho, nadie se le acercaba lo suficiente como para hablar o distraerla, sabían que estaba ante una prueba, una que muchos habían pasado, pero ella no sentía que ese sería su caso.

Tal era la frustración, y el hambre, que estaba masticando un trozo de mármol, como si de un caramelo se tratara – No entiendo cómo hace Spike para comerse los diamantes que le regalo – se dijo a modo de distracción. Por un momento llegó a un punto en el que cualquier idea sería bienvenida, no importaba si tuviese la misma lógica que las de Pinkie o Discord, solamente necesitaba ser una idea.

Veía los diseños en el piso a su alrededor y contaba los segundos que pasaban para que la luz solar cubriera algún trazo que seleccionaba con la vista. Perder el tiempo nunca le fue tan relajante...

– Son tres segundos menos que en el anterior, ahora su color se hace opaco... Opaco, opaco, antes... Tiempo, intérvalos... ¡Una idea! – se dijo emocionada y recobrando ánimos –. Una pizca de materia no ocupa el mismo lugar en el mismo tiempo dos veces, eso lo hace único. Solo necesito encontrar la forma de averiguar cuál era esa posición...

Tomó un poco más de treinta minutos con la vista fija en el mármol triturado, pero acabó recordando algo que el maestro le dijo "establecer un enlace con el objeto". Se concentró en lo que la rodeaba, cerró los ojos, porque éstos la distraían. Logró percibir el peso del aire, de las cosas que contenía, el lugar nunca estaba vacío, siempre había algo, el aire era ese algo en ese momento y lo aprovechó.

– Ahora entiendo, todo está conectado, nada está aislado y por eso podemos establecer un enlace. – su cuerno empezó a brillar y a extender su brillo tembloroso hasta el lugar lleno de trozos de la baldosa del piso que había roto – Puedo sentirlo, puedo sentir el tiempo que hubo en este objeto, su procedencia, su color anterior al teñido de los diseños, su forma, su elegante y hermosa forma.

No abrió los ojos hasta sentir que la idea que se había formado en su cabeza se sintió plasmada en la baldosa que luego depositó en su lugar con delicadeza.

– Eres una obra de arte poco comprendida, no te sientas mal, los que viven aquí cuidarán de ti muy bien.

CLOP, CLOP, CLOP . Escuchó el equivalente a un aplauso con cascos de parte de uno, luego de dos, después tres y el número se extendió hasta todos los que podían entrar en el amplio salón de entrenamiento. Rarity terminó de abrir los ojos y vio a la multitud de unicornios que la veían y aclamaban con decoro. Nunca se había sentido así de apreciada.

El maestro Yggdrasil fue el que pidió a los demás volver a sus asuntos para hacerle una señal a Rarity y que ésta le siguiera hasta una sala más reducida. Se sentó en el suelo por una momento y examinó con la vista a la nerviosa unicornio.

– ¿Entiendes lo que acabas de hacer?

– Bueno, supongo que reparé la baldosa del piso que rompí (Squee).

– Eso se puede notar por lo que se ve, pero lo que más me sorprende es el tiempo que te tomó. Estuviste concentrando energía en tu cuerno por más de cuatro horas, eso no es normal.

– ¿Es algo malo?

– No, de hecho es muy bueno... Sabes – suspira un poco –, esa prueba fue diseñada para los principiantes que creen que llegarán muy lejos pero no están dispuestos a sacrificarse para lograrlo, nadie lo ha logrado antes y solo los que siguen intentando se quedan para terminar su formación. Pero tu has demostrado algo único, no solo puedes tocar la forma, la aprecias y hasta la haces parte de tu ser, puedes sentir lo que los objetos quieren decirte... Sinceramente, eso es más de lo que esperaría de una portadora.

– ¿Pasé?

– Y con una carita feliz – dijo estampándole una calcomanía de carita feliz en la frente –, mañana podremos continuar en la noche, cuando la luna esté en lo alto, ahora puedes ir a dormir.

– Gracias, una siesta de belleza suena espléndido.

Los progresos de Rarity eran sorprendentes para más de uno, todos la admiraban por la facilidad que tenía para entender los objetos. Aprendió a manipular las formas, texturas, la densidad molecular de las cosas, el orden en que se disponían, llegaba a entender todo cuanto la rodeaba y se hacía más hábil que muchos de los que la rodeaban, a pesar de que tenían más experiencia que ella.

Pasaron lo meses, ya fueron siete desde que había empezado. Ya había aprendido mucho sobre la forma del universo, la materia como algo simple era a sus ojos. Pero lo que más disfrutaba era ver la belleza en la estructura de todo y sentía que era su deber mantener lo mejor posible la belleza de dicho diseño, tan absorta estaba en esto que se pasaba varias horas al día dando mantenimiento a todo lo que se encontraba a su paso, decorándolo, arreglándolo a un nivel imperceptible y hasta mejorando lo que encontraba.

La conducta que manifestaba le resultaba bastante familiar a su maestro, quien la miró con ojos compasivos porque en cierta forma le recordaba a una pony que era una prodigio en las disciplinas de las unicornios.

Se animó y la buscó en uno de los pasillos del templo, donde ella se encontraba dando unos retoques a un florero junto a una ventana.

– Son hermosas ¿verdad?

– Ahora son más que hermosas – agregó ella –, son perfectas, incluso su marchitar será maravilloso... Es una lástima que algunas cosas no duren para siempre.

– Es natural en los objetos, pero justamente quería hablarte de algo relacionado.

– ¿Es una nueva lección? Sería maravilloso aprender algo nuevo sobre la belleza del mundo.

– Puede ser algo que te guste o no, decide por ti misma. Pero prefiero contártelo en privado.

Los dos tomaban el té en una terraza que se encontraba en el lugar más alto del templo, curioso diseño, pero eso es decisión de los unicornios.

– Rarity ¿Alguna vez te preguntaste por qué solo hay unicornios en Cristal Waters?

– Al principio pensé que era por su belleza, pero ahora estoy segura de que esa es la razón.

– Eso es porque los unicornios somos capaces de percibir la belleza en el mundo de una forma diferente a las demás razas, sin embargo, eso también nos lleva a una decisión difícil.

– ¿Y de qué se trata?

– Mira – dijo señalando una hacienda a lo lejos –. Este es mi lugar favorito porque solo desde este punto se puede ver la hacienda de la familia Fancy, acércate al telescopio que está por las barandas y dime qué ves.

– Veo a una unicornio regando unas macetas con flores, pero veo que está usando su boca para alzar la regadera.

– ¿Conoces a la unicornio en cuestión?

– Hace tiempo tuve la oportunidad de conocerla, trabaja para Fancy Suits, no recuerdo bien su nombre.

– A Sophie siempre la veo regar las plantas que su madre le regaló a esta misma hora todos los días.

– Ahora que lo menciona, creo que fue a esta misma hora cuando la conocí, lo recuerdo porque era hora del té.

– Siempre es puntual con esto... Sabes, ella es mi pequeña hija, es la mejor que hemos tenido en este templo, incluso mejor que tu.

– ¿En serio? Eso es sorprendente, a simple vista parece ser una unicornio muy humilde.

– Eso es porque ha tomado una decisión diferente a la que los demás han tomado.

– Si es tu hija y es la mejor, de seguro tuvo una buena razón para hacer algo tan drástico como para convertirse en una mucama – entonces recordó la conversación que tuvo con la joven yegua –. Creo que ya tengo una idea.

– Los sentimientos pueden ser mucho más fuertes de lo que te imaginas cuando vez una belleza que escapa a nuestras capacidades naturales de percepción, seguramente vio algo en él que nosotros no pudimos ver. Esa fue su decisión, la respetaré siempre por eso, pero no deja de dolerme cada vez que pienso que no la puedo abrazar otra vez.

– ¿Sucedió algo entre ustedes?

– Rarity. Eres el elemento de la Generosidad. Formaste un vínculo muy fuerte con los objetos de este templo al igual que muchos de los unicornios han hecho con Cristal Waters.

– ¿A dónde quiere llegar con eso?

– Los unicornios somos conocidos también por ser generosos. Compartimos el arte, la belleza, el conocimiento y todo lo que podemos por naturaleza, pero el problema está en lo que compartimos y con quién lo compartimos. Rarity ¿Qué y con quién lo vas a compartir? ¿Qué es lo más generoso que le puedes dar a otros?

Con eso, el maestro Yggdrasil se retiró y dejó a su pupila pensando mientras contemplaba la escena de la hacienda.

Dos mese más tarde, los principales maestros de Pureza se reunieron en una sala con varios tronos lujosamente decorados, Yggdrasil era uno de ellos, todos dispuestos a dictar sentencia sobre la decisión que iba a tomar Rarity.

– Honorables maestros de la Pureza de los unicornios – tomó la palabra el más viejo –, es hora de la prueba final. Ante nosotros está una brillante aprendiz que se ha ganado el mérito a esta ceremonia antes que otros por sus dignos logros, los cuales quedarán en registro si toma la decisión correcta a la forma de la que haría un verdadero unicornio puro. Rarity Belle, portadora del elemento de la generosidad ¿Deseas formar parte de la comunidad de la Pureza o deseas dejar para siempre el templo donde se te dieron a conocer los caminos de los verdaderos unicornios para negarte a recibir el máximo conocimiento de la forma final del ser mismo?

– Discúlpeme señor, pero no estoy enterada de la existencia de ese conocimiento al que se refiere.

– Es porque se trata de la mayor reliquia que poseen los unicornios que aprenden el camino verdadero de la Pureza, la forma final no abarca algo tan simple como la belleza, el orden y el propósito de los objetos. La forma final llega hasta los sentimientos, las emociones, lo que no puede ni siquiera alcanzar por medios físicos, pero los más sabios unicornios han llegado al punto en el que pueden traducir lo que no existe a algo que sí existe. Imagina poder tocar el amor, sentir la felicidad, formar el placer y contemplar la paz interior. Tu entendimiento de la Pureza del universo mismo te será revelado, pero se quedará contigo en este templo. Si eliges no tomar el camino de la Pureza, no volverás a pisar este templo nunca más.

Las últimas palabras del maestro la dejaron pensando. Había pasado tanto tiempo contemplando la belleza de los objetos que la rodeaban que no podía imaginarse un día sin sentirlos cerca, ya estaba conectada con el lugar y con los que lo habitaban, cortar dicho vínculo la dejaría destrozada.

– Yo... Yo soy una unicornio. Si la generosidad nos es natural, deberíamos estar compartiendo todas las maravillas que me mostraron en este lugar con todos ¡ No me importa si se trata de un pegaso que se tome las cosas a la ligera o si se trata de un terrestre que no entienda debido a su corto vocabulario, los unicornios no somos seres egoístas que se guardan secretos y se quedan en un sitio disfrutando solos!

– ¿Debemos tomar su respuesta como una renuncia?

– Sí, en ningún momento de mi vida se me pasó por la cabeza la idea de quedarme para siempre. Vine porque se supone que debo aprender lo que necesito para darle a mis amigas algo, eso será lo que haré para manifestar mi generosidad... Si algo hay algo más valioso que la forma pura del mundo que nos rodea eso es el tiempo para poder apreciarlo. Por eso dedicaré todo mi ser a que mis amigas y otros tengan más tiempo en la vida para apreciarla.

La respuesta de Rarity dejó a los ancianos discutiendo sobre cómo tomar el atrevimiento de la yegua. Finalmente llegaron a un veredicto.

– Con todo, hemos oído suficiente para saber que de ninguna forma podríamos hacerla cambiar de opinión y que el dedicarse a proteger a otros es un acto de gran generosidad digna de los más altos unicornios. Su registro se mantendrá, pero eso no significa que pueda volver... Puede retirarse.

Una puerta se abrió e Yggdrasil la acompañó hasta la salida, donde estaban los hermanos Fancy y Sophie.

– Lo siento – se disculpaba el maestro –, pero no puedo tener contacto con mi hija, tampoco podré verte más, mi alumna estrella.

– Agradezco mucho lo que me enseñaron, pero estoy más agradecida de que ahora tengo la oportunidad de hacer algo significativo por mis amigas.

– Eso es lo que un verdadero unicornio haría.

Rarity se retiró y saludó abrazando a los hermanos Fancy, a Sophie la puso a su lado y comenzó a contarle de lo que hacía con su padre, las cosas que le enseñó. Por alguna razón la veía como si fuese una hermana.

Mientras, a lo lejos las observaba Yggdrasil, quien era aconsejado por el maestro mayor sin despegar la mirada de la escena.

– Es curioso, siempre que entrenas a un unicornio acaba siendo uno de los mejores, pero también acaba dejando el templo.

– Eso no depende de mi, eso es lo que mis alumnos deciden, empiezo a creer que llegan a ver algo que nosotros no podemos ver en el mundo exterior.

– Es posible que haya otra manera de ver las cosas... Por cierto, como has sido un buen maestro, podríamos ser indulgentes y darte uno que otro día para salir y ver a tu nieto.

– ¿Nieto? – preguntó arqueando una ceja –.

– Todavía te queda algo por aprender, no olvides que más sabe Chrisalis por vieja que por Changeling.

– Es cierto maestro – dice con una sonrisa de orgullo y la mirada fija en Sophie –, todavía... ¡A ESE DESGRACIADO LO MATO SI NO CUMPLE CON MI HIJA!


¿Cómo estás estimado(a) lector(a)?

Lamento haber tardado tanto, pero las circunstancias no siempre son las mejores para escribir, tampoco cuando uno está falto de inspiración, pero a eso se le pone buena cara y luego puede salir con algo bueno.

No olvides que este fic terminará con la formación de Pinkie, la guerra que se aproxima irá en otro porque no quiero cargar demasiado en este, todavía estoy pensando en el título, pero ya se me ocurrirá algo, mientras estaré avanzando en los otros que estoy haciendo desde hace rato.

Bueno, sin más qué decir, se despide Old Grimie.