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Capítulo X: Falso Amor
El falso amor puede ser como un dibujo en la arena, se lo lleva el mar como si no hubiera estado ahí, pero se queda sellado en las olas y a diferencia del amor verdadero no se queda en la realidad, si no en los recuerdos.
-Ese tipo de amor…no lo necesito-
Fuera del gran estadio, se encontraba el ruidoso de la Secundaria Raimon y algunos de Gassan Kunimitsu.
Después de que Goenji les había dicho esa gran noticia, Haruna y Endou habían decidido avisarles en la práctica de mañana. No pudo felicitar a Tenma y a los demás, porque primero tenía que resolver otros asuntos como enviarle una corona de flores a su fiel seguidor, Toramaru, y tal vez un buen balonazo.
Sin embargo, tanto como Haruna y Endou, no podían dejar de pensar cuales eran aquellos dos nuevos jugadores que iban a venir a Raimon en unos días ¿Qué se traerá, Goenji entre manos esta vez?
Por otro lado, Minori, era sacudida de un lado a otro por su auto proclamada amiga, Aoi. Exigiéndole que le diga de una vez por todas quien era el chico que estaba interesada.
-¡Minori-chaaan, dime!- se quejo Aoi, haciendo pucheros.
-No- respondió de inmediato.
-¡Vamooos!- volvió a chillar su amiga.
No debería haber hecho esa infantil apuesta. Minori, no pudo evitar arrepentirse.
Mientras tanto, Ibuki, les contaba a Tenma, Shinsuke, Shindou y Tsurugi sobre el paradero del resto de los ex jugadores de Earth Eleven.
-Unos días después de que volviéramos a la tierra. Decidí dejar el basquet y entrar al club de fútbol de Gassan Kunimitsu, ahí fue donde me encontré con Mizukawa- señalo con la cabeza hacia su dirección- Por lo que se, Minaho y Manabe entraron al club de futbol de Teikoku-
Los tres chicos no pudieron disimular su sorpresa al escuchar esto último. Después de todo, Raimon tenía una estrecha rivalidad con aquella secundaria
Tanto el fútbol como su enseñanza eran bastante rigurosas, el entrenamiento era pesado tal y como se los había demostrado Kidou en sus tiempos de Coach.
-Conociendo a Manabe, no creo que tenga problemas con eso y Minaho estará emocionado por examinar ese tipos de enseñanzas- reflexiono Shindou.
A todos les salió una gota de sudor al pensar en eso.
-Ichikawa retomo su carrera de actor pero de vez en cuando juega fútbol. Varias veces le he pedido que me ayude para entrenar- recordando las múltiples prácticas que había tenido- Nozaki, Tetsukado, Kusaka y Morimura están en la Secundaria Oumihara-
-¿El instituto que está cerca del mar?- pregunto Shinsuke, inclinando la cabeza en confusión.
Ibuki asintió- Ese mismo-
-Ya veo, he escuchado que se han vuelto fuertes y participaran en las Holy Road de este año- señalo Shindou.
-¡Hai! El entrenador es uno de los jugadores de Inazuma Leyenda, Josuke Tsunami- agrego con entusiasmo, Tenma.
-¿Y Matatagi?- pregunto esta vez Tsurugi con su típica indiferencia.
La mirada de Ibuki se ensombreció- No lo sé- soltó un suspiro, revolviendo su cabello con exasperacion- No volví a verlo. Nozaki me dijo que al parecer está en el club de fútbol de Kaiou-
-Kaiou ¿Eh? Nos enfrentamos con una vez con ellos en las Holy Road del año pasado. Son fuertes- comento Shindou muy serio.
-Más ahora que Matatagi está con ellos- añadió Tsurugi, cruzándose de brazos.
-Nee, Kaiou es aquella escuela donde el capitán y sus jugadores parecían piratas- estallo Tenma con estrellitas en los ojos. Shinsuke, asintió de la misma manera.
Tsurugi hizo una pequeña mueca, parecida a una sonrisa, mientras que Shindou, sonrió divertido. Parece que tendremos un gran torneo entre manos.
Ibuki sonrió de forma burlesca - Nosotros también estaremos ahí, así que deberían preocuparse primero de Gassan Kunimitsu. Hoy pudo ser un empate pero la próxima Tendremos la victoria-declaró confiado.
Un brillo de determinación se formó en los Orbes de los chicos.
-¡Raimon tampoco perderá!- replico Tenma.
El rechinar de la puerta de madera fue el único sonido que resonó en aquel baño. De ahí salió, Midori, recién cambiada y acomodándose su moño verde.
Se detuvo frente al espejo, dándose una rápida ojeada para verificar que todo estuviera en orden. No pudo evitar sonrojarse de vergüenza al recordar lo que había provocado que su camisa escolar se manchara de la sustancia pegajosa de aquel refresco de mango.
Para colmo, cuando iba a tomar represarías, el muy imbécil se desmayaba con una pequeña hemorragia nasal.
-Ese pervertido-gruño, apretando los puños.
Mascullo otra maldición más y se dirigió hacia la salida, esperando encontrarse con su amiga, ojeando las millones de imágenes que tenia de su enamorado.
Sin embargo para su gran sorpresa, no era así.
Akane estaba estática con la mirada pérdida hacia la frente, metida en sus pensamientos que ni siquiera la había notado.
Midori frunció el seño, colocándole una mano en el hombro para atraer su atención. Akane, se sobresalto.
-M-Midori-chan- balbuceo Akane.
-Ya termine de cambiarme- anuncio Midori, notando la palidez de su amiga- ¿Estás bien, Akane? Te ves pálida-
-Si estoy bien, solo tengo un poco de sueño- respondió, apartando la mirada con timidez.
Midori entrecerró los ojos, sabía que estaba ocultando algo, después de todo, Akane era pésima mintiendo ¿Qué estará escondiendo?
-Si tú lo dices. Vamos, los demás nos están esperando- recordó Midori .Había decidido dejar ese tema de lado, por ahora. Ya que se les hacia tarde para llegar a la caravana que los llevaría de nuevo a la Secundaria Raimon.
Akane asintió y ambas se dirigieron hacia la salida del estadio. No quedaba casi nadie, así que se volvía más fácil caminar por los pasillos.
Kurama fulmino con sus penetrantes ojos oscuros a Minamisawa. Hace unos minutos había llegado. Como había dicho antes de irse, tenía que arreglar algunos "asuntos". Pero el al conocerlo hace mucho tiempo, sabía a qué se refería con eso.
-¿Podrías dejarme de mirar así, Kurama-kun? Tómame una foto si quieres, te va durar más- le guiño un ojo divertido.
La ira del joven aumento cada vez más, casi se le podía ver el humo saliendo de sus orejas. -*¡Urusai, imbécil!- gruño.
-Otra vez con ese mal humor. Así jamás conseguirás novia- se burlo, Minamisawa.
Kurama en respuesta sólo gruño con más fuerza.
-No seas así, es sólo un humilde consejo de parte de tu mejor amigo- volvió a decir Minamisawa, mientras se aparta su largo mechón de sus ojos. Aquel gesto típico, que hacía cada vez que se burlaba de alguien. Dándole un aspecto arrogante y narcisista.
-No recuerdo cuando te hiciste "mi mejor amigo"- replicó Kurama.
Minamisawa se llevó una mano al corazón de forma dramática como si estuviera herido por ese rechazo. -Me hieres, Nori-chan-
-Como si me importara ¡No me llames, Nori-chan!- chillo indignado.
El soltó una pequeña risita, divertido. Se quedaron en silencio un momento, hasta que Kurama volvió a hablar.
-Minamisawa se lo que estás haciendo y sabes que no estoy para nada de acuerdo con eso- lo miró, el joven se mantuvo callado - Se que tienes tus razones...Pero de esa forma sólo te estás lastimando-
-Lo sé- fue lo único que respondió.
Kurama apartó la mirada, irritado -Imbécil-
-¡Akane-san, Midori-san!- chillo Aoi al verlas.
-Justo a tiempo, la caravana ya va salir- anunció Haruna.
-Menos mal- suspiro Midori. Agotaba por todo lo que había sucedido hoy. Extraño mi esponjosa cama de pandas. Se dirigió hacia la caravana junto con Aoi y Haruna.
Akane iba seguirlas pero una voz familiar la detuvo.
-¡Sensei!- la llamo Ibuki con una pequeña sonrisa.
La joven sonrió amablemente- Ibuki-kun-
-Sensei, la próxima vez que nos veamos será en las Holy Road. No pienso empatar esta vez- declaro confiado.
Akane asintió, sonriente. Las mejillas de Ibuki enrojecieron, desvió la mirada, apenado.
-T-También te diré…- balbuceo.
-¿Heh?- inclino la cabeza confusa. No logro comprender lo último que el chico le había dicho.
-N-Nada- tartamudeo. Maldición no puedo con la presión.
Antes de que la joven preguntara por esa extraña reacción de su parte. Alguien la tomo de la muñeca, apartándola de Ibuki.
-Vamos Akane. Los demás nos están esperando- la suave voz de Shindou hablo a su lado
–S-Shindou-san- chillo avergonzada, sus mejillas ardían.
-Nos vemos en las Holy Road, Ibuki- se despidió dulcemente del chico aturdido. Mientras llevaba a Akane hacia el autobus.
-A-Adiós, Ibuki-kun- tartamudeo un pequeño saludo, Akane.
Ibuki apretó los puños, irritado.
-*¡Dammit!-
-¡Deja de quejarte como un niño llorón y vamos!- ordeno Minori, tironeándolo de la oreja.
-D-Duele, D-Duele ¡Oye Mizukawa!- chillo Ibuki.
Se cayó de inmediato al ver la mirada fulminante y el aura oscura que la rodeaba
-Me voy a encargar de darte el merecido castigo que te mereces por no haber detenido esos goles- amenazó Minori, sonriendo maliciosamente.
Ibuki le rogó a todos los dioses que su bello rostro no quedara afectado.
-Capitán ¿No deberíamos detenerlos?- preguntó uno de los jugadores de Gassan.
Tsukasa se escogió de hombros -No, estarán bien-
Abrazos, el peluche preferido de nuestra protagonista, estaba sentado cómodamente en la cama. Akane se recostó en ella, poco después. Sus rizos caían como cascada por debajo de sus hombros. Aoi le había dicho que se lo dejara suelto de vez en cuando, pero siempre se olvidaba de hacerlo. Tal vez mañana, lo hare.
Fue en estos momentos de completo silencio en donde recordó aquella conversación que la había perturbado el resto del día.
Akane había permanecido estática, jamás en su vida había visto un beso que no fuera en sus novelas o mangas románticas. Un beso real.
Sin embargo, no fue como se lo había imaginado, aquel beso, le faltaba algo muy importante. Amor.
Minamisawa en pleno acto, abrió uno de sus ojos y se dio cuenta de la presencia de Akane. De inmediato se aparto de aquella joven de cabello dorados para mirarla con una pequeña sonrisa, divertida.
-Parece que es tarde, Saya-chan, alguien ya nos vio-
Enseguida, la chica soltó un chillido, alarmada al ver a Akane. Tomo su bolso y se retiro del lugar, ante la mirada morada y lila de ambos.
-Que fría, ni siquiera se despidió de mi- se burlo Minamisawa.
Akane se removió incomoda. Se sintió muy culpable por haberse metido en el medio. Maldijo internamente su lado curioso.
-G-Gomenasai, n-no quise interrumpirlos- tartamudeo.
Minamisawa se escogió de hombros con indiferencia- Eso no importa, al contrario me fuiste de gran ayuda, Yamana-chan- le guiño el ojo.
Los orbes de la joven se ampliaron.
-¿E-Ella no era tu novia?- pregunto tímidamente.
El joven soltó una leve carcajada- No es mi novia, no es nada para mí. Solo una pequeño juguete- respondió de forma cruel.
-P-Pero se besaron- murmuro, Akane, confundida.
En todas sus mangas, las parejas enamoradas, unían sus labios en un apasionado beso para demostrar sus más verdaderos sentimientos.
-¿Y eso qué? Saya-chan hace lo mismo con su novio- declaro fríamente.
La joven se mantuvo en silencio sin saber que decir. Minamisawa volvió a hablar.
-Irónico ¿No? Dice amar tanto a su querido novio. Pero cuando se aburre de él, viene a buscarme. Las mujeres pueden ser crueles e hipócritas ¿Sabes?- se escogió de hombros -Aunque ese no es mi problema-
-¿N-No te duele?- cuestionó Akane, mirándolo por primera vez a los ojos.
El joven desvió la mirada hacia la pared mas cercana- Para nada, toda mi vida he lidiado con esa clase de personas. Superficiales, sólo les interesa la apariencia- una pisca de tristeza apareció en sus orbes morados como si estuviera recordando un momento doloroso- Bueno, al fin de cuentas, los chicos también hacemos lo mismo- se escogió de hombros, restándole importancia al asunto.
Akane apretó su cámara Rosada.
-Y-Yo no creo en eso, Minamisawa-san. Puede ser que lo primero que veamos es la apariencia. Sin embargo, cuando estas enamorada de alguien…quieres conocerlo más, lo que le gusta y lo que no le gusta- sus orbes lilas se iluminados al pensar en Shin-sama- Tratas de acercarme más a él, incluso si no nota lo que sientes…con solo verlo…eres feliz y todo a tu alrededor se vuelve mas hermoso. Ese es el tipo de amor que creo- declaro con determinación.
Ambos se miraron fijamente sin decir ni una palabra. Hasta que Minamisawa se rió.
-Eres demasiado divertida, Yamana-chan. Hoy en día no se ven chicas tan inocentes- se acercó hacia ella- Pero no todos piensan de esa manera ¿Sabes? Algún día podrías salir lastimada- señalo con expresión sería.
La joven aparto la mirada. Minamisawa aparto la mirada hacia su móvil, revisando la hora. 18:30.
-Bueno, suficiente de charla. Los demás deben estar esperándome. No quisiera enfrentarme a una furiosa Minori-chan- camino hacia la salida-Adiós, Yamana-chan-
Akane bajo la mirada hacia el suelo como si fuera la cosa más interesante el mundo. Sentía una gran opresión en el pecho, todos sus ánimos habían desaparecido ¿Estaba molesta? No ¿Triste? No, no era eso ¿Decepcionada? Tal vez.
La joven suspiro con pesadez, abrazando más a su peluche.
Por lo menos los chicos dieron un gran partido. Aunque empatamos. Ibuki-kun parecía muy feliz con su equipo. Conocí a Minori-chan, aunque tenga una personalidad difícil .Shin-sama me dedico su gol y tomo mi mano. A pesar de todo fue un buen día.
Sonrió felizmente. Si, había sido un gran día.
Como todas las mañanas. Kirino termino de amarrar su cabello en sus típicas coletas para empezar la práctica matutina del club. Era una verdadera molestia tener el pelo tan largo, a veces se preguntaba "¿Por qué no me lo corto y problema resuelto?" Así no lo confundirían como una chica y Kariya dejaría de molestarlo llamándolo "Sempai afeminado".
Sin embargo, no era tan malo tener el cabello así. Después de tantos años, ya se había acostumbrado. Además era parte de su personalidad, si alguien lo viera sin ellos, seguro que no lo reconocería.
Abrió su casillero con el número 3 tallado en el, igual que el dorsal de su remera.
El joven esperaba ver una de las típicas bromas pesadas de su adorable Kohai. Pero en su lugar se encontró una pequeña carta celeste.
La tomo entre sus manos y la observo con más detenimiento.
-¿Una carta de amor?- susurro.
Omake- ¡El colorido Reino de Inazuma Eleven Go!
La preocupación de la princesa Aoi se volvía cada vez más y más grande. Un nudo se le formo en la garganta.
-Aoi ¿Qué pasa?- cuestiono Tenma.
A petición de su amiga de la infancia, estuvieron bailando un rato. Lo que debía ser una escena adorablemente romántica, término siendo un sufrimiento para Aoi. Tenma no sabía bailar y le piso los pies un montón de veces. Después se cansaron, quedándose en la mesa de los aperitivos. El cual el chico, devoro contento. Sin embargo Aoi, se dio cuenta que sus hermanos no estaban y su amiga tampoco.
-¡N-No veo a Aoki, Aoto ni Akane-san por ningún lado! Tal vez algo les haya pasado- dijo Aoi, entrando en pánico.
Tenma le puso una mano en el hombro para calmarla.
-Tranquilízate, Aoi. Vamos a encontrar a Shinsuke y Midori-san y luego vamos a buscarlos ¿Si?- propuso amablemente para tranquilizarla.
-Está bien- dijo un poco más calmada.
Tenma la tomo de la mano. Dirigiéndose hacia donde estaban sus amigos.
-No te preocupes, Aoi. Todo saldrá bien de alguna manera- añadió sonriente, mientras apretaba suavemente su mano.
La joven asintió, dándole una leve sonrisa.
Sin embargo un fuerte estallido resonó por toda la sala. Una gran explosión proveniente afuera. Los gritos y exclamaciones no se hicieron esperan. Pero una de ellas fue la que mas alarmo a ambos jóvenes.
-¡Son piratas! ¡Una nave pirata está afuera!-
Toda la sala entro en pánico.
Akane estaba en un gran aprieto. No tenia donde correr ni donde esconderse. Pero lo primero que pensó fue en la seguridad de Aoto y Aoki. Así que los coloco detrás de suyo.
-Capitán ¿Qué haremos con ellos?- pregunto Kariya, Akane se tenso –Nos vieron, podrían avisarle a los demás, si los dejamos escapar-
-P-Pero es una chica con dos niños son inofensivos, Kariya-kun- añadió Hikaru de forma más comprensiva.
Kariya se burlo –Eres demasiado blando, Hikaru. Somos piratas, lo que queremos lo robamos, no tenemos piedad hacia los demás y no nos importa lo que pueda pasar con ellos- exclamo fríamente, mirando hacia Akane y los demás de forma amenazante.
La joven tembló un poco pero se mantuvo firme. No quería asustar a los niños.
-Así que dices, niña ¿Qué tal si te muestro mi colección de dagas?- dijo Kariya con una sonrisa sádica, sacando de su bolsillo dicha arma.
Aoki y Aoto soltaron un gemido de temor, aferrándose más a la mayor. Mientras Akane se ponía pálida, sin ser capaz de decir nada.
-¡Kariya!- reprocho Hikaru a su amigo.
-No seas niño llorón, Hikaru. Solo era una broma- se excuso, guardando de nuevo el arma.
-¡Que no me digas niño!- chillo.
El capitán Tsurugi, no había dicho ni una palabra y solo los observaba.
Akane apretó los puños.
-¿Q-Que haré? No hay lugar para escapar- pensó.
No podía salir por la puerta principal, porque aquel chico alto de ojos ámbar estaba ahí. Las ventanas no eran una opción, ya que Hikaru y Kariya estaban cerca de ellas. Si fuera Midori-chan a estas alturas, abría impartido varios golpes a cada uno de esos piratas. Pero no tenía la fuerza suficiente para hacerlo. En su lugar Aoi-chan se preocuparía principalmente por mantener a salvo a Aoki y Aoto.
-Entonces tendré que ser como Midori-chan y Aoi-chan a la vez- pensó
-*K-Kaizoku-san- tartamudeo, llamando la atención de los tres chicos – N-No sé que están planeando hacer. P-Pero les pido que dejen ir a estos niños, e-ellos no tienen nada que ver con esto- pidió con ligera firmeza en sus palabras. Aunque le temblaban las piernas.
Esto última declaración, tomo por sorpresa a los piratas. Sobre todo a Tsurugi que no esperaba ver aquella mirada firme con determinación de Akane. Cualquier chica en su lugar se largaría a llorar, rogándoles que no le hagan daño.
-Lo lamento pero no podemos dejarles ir- dijo por primera vez Tsurugi mirándola fríamente.
El corazón de Akane dio un vuelco.
-Bueno nuestro capitán ya decidió. Parece que no tienen escapatoria ¿Ne?- se burlo Kariya. Mientras que Hikaru los miro apenado.
Apretó con suavidad las manos de los niños. No…aun me falta una carta más para poner en juego.
-Todo estará bien, Aoki-kun, Aoto-kun. Confíen en mi ¿Si?-les susurro Akane.
Ambos niños la miraron dudosos pero asintieron.
-P-Parece que tendré que ser más clara, Kaizoku-san. Yo soy la Primera Princesa Imperial del Reino Rojo Carmesí, estos niños son los hijos de un sirviente del palacio. Si quieren escapar con su adorado botín sin que sean atrapados. Entonces sería la mejor opción como rehén- declaro tomando el papel duro de Midori junto al ingenio que poseía Aoi.
Hikaru la miro aturdido, Tsurugi entrecerró los ojos y Kariya soltó una fuerte carcajada.
-Prácticamente te has mandado a saltar hacia los cocodrilos tu solita, eres bastante interesante- carcajeo Kariya, tomándose el estomago. Hikaru le dio un golpe en la cabeza para hacerlo callar.
-Sin embargo hay algo que no cuadra aquí ¿Por qué razón una Princesa Real entregaría su libertad por un par de simples sirvientes?- cuestiono astutamente Tsurugi.
Akane chillo internamente ¿Cómo no se había dado cuenta de eso?
-Cálmate, Akane, piensa ¿Qué diría, Shin-sama?-pensó, tratando de buscar una solución.
-N-No hay razón especial del porque lo haría. P-Pero no me sentiría bien conmigo misma si algo le llegara a pasar a estos niños. Como Princesa Real pienso firmemente en proteger a aquellos que necesiten mi protección- respondió tratando de que sus piernas dejaran de temblar.
En ese momento, Tsurugi había tomado una decisión.
-Está bien, serás nuestro rehén, Princesa-
_Continuara_
N/A: ¡Espero que lo hayan disfrutado! Pido disculpas por haber actualizado tan tarde.
Espero que hayan entendido tanto el razonamiento de Akane como el de Minamisawa.
Nuestra tierna protagonista, jamás había tenido ningún tipo de relación amorosa. Nunca tuvo su primer beso ni un novio. Así que siempre fantaseaba con un amor parecido a sus novelas y mangas. Sin embargo al enamorarse por primera de vez de alguien, su perspectiva tomo un gran giro a la realidad. Dándose cuenta de que no todo es como pensaba. Sin embargo no es todo malo, porque esto le servirá para volverse más fuerte, tener más confianza en sí misma y en sus sentimientos hacia Shindou.
Minamisawa es todo lo contrario a Akane. Su apuesta apariencia siempre le ha traído problemas a la hora de elegir a la persona indicada. Al tener una terrible experiencia romántica en su pasado. Ha afectado su forma de ver el amor. Así que solo lo ve como un juego, sin tomarse nada enserio.
También aclaro, esto no significa que voy a relacionar a Akane con Minamisawa. Sería bastante extraño. Tal vez una futura amistad o un buen aliado para que la ayude a declarar sus sentimientos a Shin-sama.
Al igual que Kariya, Ibuki, Minori, las acciones de Minamisawa afectaran el transcurso de la historia. Haciéndola más divertida e interesante.
*Aclaracion
* Kaizoku: significa "Pirata" en japonés.
*Urusai: significa "Cállate" en japonés.
*Dammit: significa "Maldita sea" en alemán.
Curiosidades
#A pesar de que Shindou le dijo a Akane que lo llamara por su nombre de pila. Aun no se ha animado hacerlo. También se debe a que no le gustaría cambiar su "Shin-sama" por "Takuto-sama", ya que le trae viejos recuerdos que no desea recordar.
#En mi fic, Ibuki es mitad japonés y mitad alemán. Por eso, cuando está nervioso o presionado dice palabras en alemán que la mayoría de su equipo no logra entender. A veces suelta algunos insultos en Alemán cuando está enojado.
#En el primer día de Minori como Manager de Gassan Kunimitsu, se encargo de dejarle un ojo morado a Minamisawa por coquetear con ella y una patada en las partes nobles a Ibuki por haberle llamado por su antiguo apodo "Minotauro". Al final, Tsukasa, se encargo de llevar a ambos a la enfermería.
¡Muchas gracias por leer este humilde fic! ¡Saludos amados lectores! ¡Que tengan una hermosa semana!
Próximo capítulo: Una carta especial Actualización 14/2/16
