Muy buenas a todos amigos y amigas, aquí yo luego de un largo tiempo, antes que nada.

No, todavía no tengo una computadora, la razón por la cual logro publicar este capitulo, es porque lo termine haciendo en mi telefono, y todavía es algo molesto hacerlo en mi celular, y bueno, por si estan pendientes de mis otras historias, les pido paciencia, también estoy trabajando en ellos, pero si antes me era dificil escribir varios capitulos en mi computadora, ahora es más dificil en mi telefono, y bueno, paciencia por favor.

Y no tengo mucho que decir, solo que espero que disfruten del cap, y como siempre, gracias por su apoyo, nos vemos la proxima vez.


Capítulo 10.

Hoy era miércoles, era la mitad de la semana, y los chicos de la casa Loud se encontraban descansando, y eso era porque hoy había reunión de padres y maestros en ambas escuelas. Mientras su padre iba a la primaria para saber cómo iban los menores, su madre iba a su escuela para saber que sucedía con ellos.

Claro que eso no era lo único que estaban haciendo hoy, y es que hoy era una típica venta de Garage que hacían cada cierto tiempo, y hoy era ese momento, todo hijo de la casa Loud se encontraba eligiendo las cosas que ya no necesitaba, cosas que no eran útiles para ellos, o simplemente las cosas que ya no querían. Y todo sería normal, de no ser porque en la casa Loud, todos eran competitivos, a excepción de Naruto y Lily.

Y ahora, todos los Loud se encontraba preparando sus puestos de venta, arreglando sus lugares para poder atraer clientes, algo que tal vez no sería difícil, ya que en un pueblo como Royal Woods, las ventas de Garage no eran muy comunes, y muchas personas compraban lo que consideraban lindo.

—Y listo, oficialmente la venta de Garage ya empezó, recuerden, quien tenga más dinero al final del día, seré el rey de las ventas de Garage— dijo Lincoln con una sonrisa de victoria, después de todo, sabía que el iba a ganar. —Por cierto, les deseo suerte, ya que yo ganare— declaró el peliblanco.

—Ja, en tus sueños, es obvio que yo ganare— declaró Lori con una sonrisa.

—En sus sueños perdedores, yo ganare está vez— dijo Lynn con seguridad en sus palabras.

—No lo creo, yo ganare y seré la reina de las ventas— dijo Lola con una sonrisa.

—Es claro que están equivocadas hermanas, yo seré la ganadora— hablo Luna que se señalaba así misma, mientras sonreía.

—Si siguen hablando no ganarán nada al final— declaró Naruto al ver a sus hermanas discutir. —Miren, ya tenemos clientes— señaló el oji-azul a las personas que venían a comprar. Las chicas se vieron entre si, para ir rápido a sus puestos, y comenzar a vender sus cosas, tenían hasta las 5 para terminar su competencia, así que debían ser rápidos y vender las cosas a un buen precio.


—4950, 4970, 4985, y 5000— terminó de contar el rubio lo recaudado de hoy, este día vendió muchas de las cosas que ya no necesitaba, y a un buen precio, no es que hubiera ganado 5000 dólares, lo que pasa es que desde hace un tiempo había estado guardando algo de dinero, y hoy por fin había logrado la meta que tenía.

Sólo sonrió mientras guardaba todo su dinero, en una caja de madera la cual ocultó en una de las vigas de madera, la cual tenía un hueco para que pasará desapercibido. Sólo suspiro mientras seguía sonriendo, le tomó 3 años conseguir ese dinero, tuvo que trabajar duro, pero al fin logró tenerlo todo. Sólo saco su teléfono, para llamar a uno de sus tantos contactos.


—Dinos hijo, ¿Cómo te fue en la cena con los padres de Sashi? — pregunto Rita a su hijo, ya habían pasado unos días desde que su hijo fue a conocer a los padres de su novia.

—Sí, como te fue, no nos has dicho que pasó— apoyo Lynn padre a su hijo, quien miro a sus padres.

—Bueno, no pasó nada, fue una cena tranquila— respondió el rubio con calma, mientras sus padres lo miraban fijamente, era claro que algo paso, y querían saberlo, y no eran los únicos, las chicas también querían saber que pasó.

—Naruto— llamó la rubia mayor a su hijo, quien sólo miro la expresión en el rostro de su madre, ella tenía una de esas típicas miradas de seriedad, una de esas miradas que le daban miedo, trago en seco para suspirar.

—Bien— dijo con derrota el oji-azul, para mirar a sus padres. —La cena fue realmente incómoda al principio, estaba muy nervioso ya que los padres de Sashi son personas serias, parece ser que ambos vienen de familias refinadas. Y se sintió incómodo al principio, pero ya para el final, bueno, ese nerviosismo que tenía se fue, son unas buenas personas, y parece que al final les agrade— respondió el blondo como si nada.

— ¿Sólo eso? Danos más detalles hijo— ordenó Rita con curiosidad, quería saber más sobre la cena de su hijo.

—Bueno, en medio de la cena ellos comenzaron a hacerme preguntas, y me preguntaron sobre mis padres— esto hizo que todos se sorprendieran, y se pusieron tensos, incluso para ellos era difícil hablar sobre los padres de Naruto.

—A-A-Así, ¿Qué les dijiste?— pregunto la madre de la casa Loud con un pequeño nudo en la garganta.

—Sólo les dije la verdad— respondió el blondo mirando a su madre. —No tiene sentido mentir y menos ocultarlo, mis padre murieron y eso no se puede negar, es algo que ya acepté hace mucho tiempo, son cosas que suceden en la vida— dijo con monotonía el chico, mirando a sus padres. —Yo no tenía nada que ocultar, les dije que ellos murieron y ya, pero también les dije que a pesar de eso, yo era feliz porque tenía una gran familia, una familia a la cual yo amaba mucho, y a la cual le debía mucho, en especial a unas chicas especiales— el rubio estaba en medio de su madre y Luan, tomó las manos de cada una, mientras les sonreía a todas, el corazón de Rita sólo estaba feliz al ver que sus esfuerzos rendían frutos, ella nunca podría reemplazar a Kushina, pero al menos quería aliviar el dolor del chico, y Luan, su corazón estaba latiendo con fuerza al sentir la mano del chico que amaba, su rostro se puso algo rojo, era la primera vez desde hace tiempo que tomaba la mano de su hermano, y le gustaba sentir su piel, pero esto causaba los celos en las demás chicas, quienes también deseaban tomar la mano de Naruto, pero esos celos desaparecían al ver la radiante sonrisa en su rostro. —Mamá y Papá siempre vivirán en mi corazón, siempre los amaré y extrañaré. Pero también los tengo a ustedes, sin su ayuda y apoyo nunca hubiera vuelto a ser el mismo, por eso estoy sumamente agradecido, ustedes son las personas más importantes en mi vida. Por ustedes pelearía contra todo el mundo si con eso me aseguro de que ustedes estén bien, los amo a todos— los padre de la casa sólo se miraron entre si mientras sonreían, ambos se habían esforzado mucho en el pasado para sacar adelante a Naruto, después de todo, él era un caso especial, sufrió mucho de pequeño, y eso lo cambio, ellos tuvieron que batallar para hacer que volviera a sonreír, y aunque costó, lo lograron al final, y aquí tenían el resultado.

Amaban a todos sus hijos, ellos los amaban por igual, aunque a veces tenían que prestarle más atención a uno que a otros, pero eso no quería decir que tenían un favorito. Todos los niños Loud eran su vida, y se alegraba de ver que entre ellos se cuidaban. Por su parte, las chicas sólo maldecían lo tierno que era Naruto, cada día parecía que lo amaban más y más, y con eso que acababa de decir, su amor sólo incremento.


Hoy era jueves, sólo faltaba un día para que iniciará el fin de semana, y como era costumbre, Naruto se encontraba junto a Danny, ambos pasando el tiempo como amigos en un café, hablando con libertad sin que ninguna de las chicas estuviera cerca.

— ¿Entonces le agradaste a sus padres? — pregunto el pelinegro con calma, mientras miraba a su amigo.

—Pues parece que si, ya que me invitaron para ir a un día de campo familiar el domingo, parece que la empresa en donde él trabaja hace esas cosas para fomentar la unión y confianza entre compañero— respondió con tranquilidad el Loud, mientras miraba su café.

—Si recuerdas que la carrera de Lynn es el domingo, ¿Cómo le harás? — interrogó Danny al rubio, sólo noto la expresión de su amigo.

Naruto sólo gruño ante eso, el padre de su novia lo metió en un aprieto, el que lo invitará a esa fiesta el domingo fue malo, ya que el domingo su hermanita Lynn tenía una carrera, ella había estado practicando mucho tiempo para ser la número uno, y no era sólo ella, ya que Leika también iba a participar, y bueno, no podía perderse la carrera de su hermana. Pero el padre de Sashi lo llamo personalmente, para invitarlo a esa fiesta el domingo, sin mencionar que debe ser algo importante si el mismo hombre lo llamo, y le hablo con total confianza. Así que ahora estaba teniendo un debate.

—No lo sé, esa fiesta parecer ser muy importante para Hiroto-san, si no voy creo que daré un gran paso hacia atrás— comentó con seriedad. —Pero si no voy a la competencia de Lynn, ella se pondrá triste y se enojara, y tal vez me deje de hablar por un tiempo, está carrera es importante para ella, ha estado practicando mucho, como siempre lo hace, pero está poniendo más empeño en esto— confesó recostándose en la silla, todo mientras el pelinegro miraba a su amigo tener un debate.

—Estas entre la espada y pared— cito el pelinegro el típico dicho cuando alguien tiene dos problemas, y no hay escape.

—Más bien espada y espada— corrigió el Loud a su amigo, quien sólo le dio la razón, eso sonaba mejor para su situación.

— ¿Entonces que vas a hacer? — volvió a preguntar el pelinegro.

—No lo sé, supongo que tratare de pedirle ayuda a mis padres— respondió con resignación el blondo, para mirar la hora en su teléfono. —Es hora de irnos, la película empezará dentro de poco— declaró levantándose de su asiente, y dejando dinero en la mesa, siendo imitado por el pelinegro, para luego irse del lugar.


—Mamá, papá. Podemos hablar— los padres de la casa Loud sólo miraron a su hijo, ambos estaban descansando en el sofá de la sala, y ahora su hijo mayor llegaba con una mirada y voz sería, así que esto no debía ser bueno.

—Por supuesto hijo, ¿Qué sucede? — pregunto Lynn padre, al momento que el oji-azul tomaba asiento en el sillón.

— ¿Qué sucede Naruto? Sabes que nos puedes decir lo que sea— dijo Rita que se sentía un poco nerviosa, era raro que su hijo les dijera que tenían que hablar, no sabia de que cosas deseaba hablar su retoño, así que no podía evitar sentirse nerviosa, sólo observo como su niño suspiraba.

—Bueno, verán, estoy en un pequeño problema— dijo Naruto a sus padres, quienes sólo se quedaron callados, debían escuchar más para saber que hacer. —Verán, el padre de Sashi me llamo está semana, parece ser que la empresa en la cual trabaja tiene un día de campo para sus trabajadores, ellos pueden llevar a sus familias para disfrutar, y él me llamo para invitarme a esa reunión— los padres Loud sólo se miraron entre si, eso no era lo que esperaban.

—Oh, ya veo, bueno. Y ¿qué pasa con eso? Es decir, si te invito deberías ir— dijo el pelicastaño a su hijo.

—Sí, si lo que querías era pedirnos permiso, claro que lo tienes tesoro— apoyo Rita a su esposo.

—Sí, ya se que ustedes me darían permiso. Pero el problema es que esa fiesta es el domingo, este domingo— aclaró el blondo a sus padres.

—Oh, ya veo— musito la rubia mayor al entender lo que su hijo quería decir.

—Sí, y como ven, estoy en un pequeño problema. Este domingo también es la competencia de Lynn, y ahora no sé que hacer. Cuando el señor Hiroto me llamo, sino serio y parece que está cosa es importante para él, así que me dijo que me esperaba. Y bueno, la competencia de Lynn, ella ha estado trabajando muy duro para eso, es importante para ella, y bueno, temo que si no voy, ella actúe igual que Lola cuando Lincoln no pudo ir a su desfile, y el pobre tuvo que dormir una semana con los ojos abiertos— recordó el rubio a sus padres, quienes tuvieron un pequeño escalofrío por eso, Lola era tierna casi todo el tiempo, pero cuando se enojaba, bueno, era mejor hacerle caso. —Quiero ir a la competencia de Lynn, realmente quiero ir, pero si no voy a esa fiesta el domingo, quizás este perdiendo a Sashi— terminó de hablar el rubio, mientras sus padres se miraron entre si.

—Bueno, para ser sinceros hijos, este problema es algo que sólo tu puedes resolver— dijo Rita a su hijo. —Sabes que nosotros estamos aquí para ayudarte, siempre estaremos para brindarte ayuda y apoyo, pero habrá algunas veces que sólo tu tendrás que saber que hacer, y este es uno de ellos. Nosotros no podemos decirte que vayas a la competencia de Lynn si deseas ir con Sashi, así como tampoco podemos decirte que vayas a la fiesta si quieres ir a la competencia de Lynn. Sé que esto no te ayuda en nada, que lo que querías tu era una solución, pero esto es algo que sólo tu podrás decidir, recuerda que nadie tiene control sobre tu vida. Sólo tu decides que harás en la vida, tu ya eres un adulto y sabes las consecuencias de tus actos, así que que sólo tú puedes decidir que hacer hijo, y sea cual sea la decisión que tomes, nosotros siempre te apoyaremos— terminó de decir con una voz cálida y reconfortante, y una sonrisa la rubia a su hijo.

El oji-azul sólo miro a su madre, sin duda alguna esas palabras eran sabias, palabras que sólo una madre podría decir. Pero aún no sabia que hacer, lo que quería era una respuesta, pero no la obtuvo, aunque esas palabras de su madre lo ayudarían.

—Ve a la fiesta— dijo una cuarta voz, haciendo que todos se giren para mirar a Lynn en la entrada de la casa.

—Lynn… ¿Cuánto tiempo llevas aquí? — pregunto Naruto con nerviosismo a su hermanita.

—Desde el principio, estaba saliendo de la cocina cuando escuché que querías hablar con mamá y papá— respondió la pelicastaña que camino hasta su hermano.

—Escucha Lynn, yo sé que la competencia es muy importante para ti. Si me dices que no vaya a la fiesta, yo no voy…— el blondo no pudo terminar de hablar, ya que fue callado por su hermanita, quien puso su dedo en los labios del chico.

Naruto se sorprendió mucho por eso, y por alguna razón su corazón comenzó a latir con fuerza, trago en seco para mirar hacia sus padres, quienes desaparecieron de un momento a otro, así que ambos estaban solos ahora. Sólo volvió a mirar a su hermana, y a tragar en seco de nuevo.

—Te dije que fueras a la fiesta— volvió a repetir la pelicastaña para quitar su dedo de la boca de su hermano. —Escucha, yo sé que Sashi es importante para ti, después de todo, es la primera chica con la cual decides salir, y no quisiera que por mi culpa puedas perderla. Por una vez en la vida no pienses en otros, ve a esa fiesta, está bien que no vayas a mi competencia— ordenó con una pequeña sonrisa la deportista, que sólo le sonrió a su amor. —Ve a esa fiesta, estaré bien, no me enoja para nada— aclaró Lynn con una sonrisa falsa, una parte de ella quería decirle que no fuera a esa fiesta, que se quedara con ella, pero no podía pedírselo, eso sería cruel de su parte, seria arruinar la felicidad de su hermano. Por su parte el blondo sólo miro a los ojos a Lynn, sólo suspiro para cerrar los ojos, ya tenía su respuesta a su problema.


El fin de semana estaba llegando a su fin, hoy era domingo, y Naruto se encontraba llegando a la casa de su novia, la fiesta empezaba a la 1 de la tarde, al igual que la competencia de Lynn, ahora era medio día, debía estar a tiempo, pudo ver que toda la familia Kobayashi estaba empacando todo en la camioneta de la familia, y no tardó en ser visto por la familia.

—Oh, Hola Naruto, llegas justo a tiempo, estamos por irnos ya— saludo el hombre de la casa al rubio.

—Hola Hiroto-san, es un gusto volver a verlo— saludo el oji-azul. —Hola Hana-san— dijo el chico mirando a la madre de su novia.

—Jeje, no seas tan formal querido, recuerda que estas en familia con nosotros— dijo la pelinegra mayor con una sonrisa.

—Lo siento mucho, es sólo la costumbre— respondió El Loud mirando a todos lados. — ¿Dónde está Sashi? — pregunto a los adultos.

—Fue a comprar unas bolsas de hielo, volver a pronto— respondió Hiroto a la pregunta del rubio, quien asintió para toser. —Mientras regresa, puedes esperar, pronto nos iremos— declaró el Kobayashi sin notar la mirada del muchacho.

—Ejem, sí, sobre eso— hablo Naruto llamando la atención del pelinegro, quien dejó lo que estaba haciendo, para mirar al novio de su hija. —En realidad, no voy a ir poder con usted a esa fiesta— declaró con firmeza y sin titubear el oji-azul, extrañando a los presentes.

— ¿Cómo que no puedes acompañarnos? — pregunto intrigado el padre de la casa.

—Hoy hay una competencia de bicicleta extrema, y mi hermana Lynn ha estado practicando mucho desde que se enteró de la carrera. Ella ha entrenado día y noche por mucho tiempo para este día, y ahora mismo toda mi familia se está preparando también para ir a verla. Sé que suena estúpido, faltar a una gran fiesta por una carrera, pero esa carrera es importante para Lynn, yo lo sé porque cada competencia que yo tenia de pequeño era todo para mí. Nunca he faltado a ningún evento de mis hermanas, ni tampoco de mi hermanito, y está no será la primera vez— confesó el rubio que sacaba su casco de su espalda, así como su patineta. —Entiendo si usted se enoja, y lo siento mucho realmente, lamentó decepcionarlo y fallarle. Pero no puedo dejar a mi familia por un lado, yo realmente quiero poder tener una relación con su familia, yo quiero a Sashi bastante, y créame cuando le dijo que yo haría lo que fuera por ella, que daría mi vida para salvarla, pero también haría lo mismo por mi familia. Sé que suena estúpido, que son palabras sin sentido, pero no es así. Mi familia siempre será primero, usted como padre y hombre de familia debe entenderlo, la familia siempre debe ser antes, y eso para mi— el blondo tiro su patineta, para subirse a ella, y mirar al pelinegro. — Lo siento, pero mi familia me necesita, mi hermana me necesita, y no pienso dejarla sola, ellas son todo para mí— se despidió el Loud para irse del lugar en su patineta, se fue rápido sin esperar respuesta alguna, y al hacerlo, no se dio cuenta que escondida detrás de un arbusto se encontraba su novia, la cual apretaba con fuerza la bolsa en donde traía unos cuantos aperitivos para el pequeño viaje, pero ahora ya no servirían.


Naruto sólo suspiro mientras miraba el techo de su cuarto, no pudo evitar ver su teléfono de nuevo, y sólo suspiro de nuevo al ver que no recibía respuesta alguna de Sashi. Al final mejor fue a la competencia de Lynn, no podía dejar sola a su hermana, esa competencia era mucho para ella, y si era importante para ella también lo era para él.

Y bueno, ya que no fue a la fiesta del señor Kobayashi, quien sorprendentemente lo llamo para decirle que entendía sus motivos, y que si le hubiera dicho en un principio que ya estaba ocupado el domingo, lo hubiera comprendido, y claro, le dijo que admiraba esa faceta suya, y que siguiera así, y que la próxima vez le preguntaría antes si estaba libre, y no lo invitaría de golpe y casi a la fuerza.

Aunque todo estaba bien con el Sr. Kobayashi, con su novia no era el caso, ya llevaba un largo tiempo sin hablar con ella, cuando la miraba en la escuela la chica lo ignoraba, y mucho menos respondía sus mensajes, así que suponía que esto era su castigo, dejó su teléfono a un lado para levantarse de su cama, necesitaba enfocarse ahora, tenía que estar sereno ahora, y eso se debía a que era el protagonista de la obra que su escuela presentaría.

Cada cierto tiempo a mediados de Mayo se presentaba una obra protagonizada por varios alumnos, todos los años siempre se libraba de esas cosas, pero este año no pudo hacerlo, está vez tuvo que aceptar tener el papel de protagonista, no queria, pero bueno, este era su último año en la preparatoria. Y además de eso, también debía estar listo para el día de las bromas, día en el cual Luan le gastaba una broma a toda la familia, y bueno, ya todos estaban preparándose para mañana. Sólo camino hasta las escaleras para bajar al segundo piso, y al hacerlo vio a todas sus hermanas, Lucy estaba usando un traje de lobo para protegerse, Lisa estaba preparándose para ir y descansar a su búnker, Lori y Leni usaban almohadas como protección, Luna un traje contra perros, y Lola y Lana usaban plástico burbuja en todo el cuerpo, y Lily por alguna razón usaba un trozo de sandía como casco y pañal. Y Lincoln, por su parte su hermanito se encontraba encerrado en su cuarto.

—Levanta los brazos para que te ponga plástico hermano mayor— dijo Lola al ver a su hermano mayor desprotegido.

—No será necesario hermanita— rechazó el rubio asombrado a sus hermanas.

— ¿Qué dijiste? Si sabes que mañana es el bromagedon— dijo Lori con preocupación.

—Lo sé, pero tengo un plan para este año— confesó el oji-azul a sus hermanas.

— ¿Alguien dijo plan? — pregunto Lincoln que sabía salido a una gran velocidad de su cuarto.

—Sí, tengo un plan para que Luan no los torture con sus bromas— respondió con una sonrisa el mayor de los hijos, haciendo que un brillo de esperanza apareciera en los ojos de todos. Las chicas iban a preguntarle que iba a hacer, pero entonces escucharon el sonido de algo golpeando las escaleras, seguido de ver la sombra de la chica de sus pesadillas, y no tardó en aparecer con una gran sonrisa, mientras sostenía un trozo de salami como si fuera una macana, todos los chicos a excepción del rubio se juntaron por el miedo que sentían al ver a la reina de las bromas.

— ¿Ya saben que día es mañana cierto? Mañana es el día de las bromas— declaró con una sonrisa, para acercarse a Lola, y agarrar una de las burbujas. —Y mi cerebro está burbujeando de ideas— aclaró explotando la burbuja de la cabeza de la princesa, al momento que la bromista se iba a su cuarto mientras reía.

—Necesito más burbujas— musito la pequeña rubia con terror. —Y otros calzoncillos— dijo en señal de derrota, haciendo que sus hermanos den unos pasos atrás, la princesa sólo saltó para tomar del cuello a su hermano. —Sea lo que sea que tengas en mente, sólo hazlo antes de que me de un infarto— ordenó Lola al oji-azul, quien tenía una gota de sudor por la actitud de su hermana.

—D-D-De acuerdo— respondió Naruto para bajar a su hermanita al suelo, y componerse la camisa. —Bien, deseenme suerte— le dijo a sus hermanas, quienes sólo hicieron un saludo militar, siempre recordarían a su hermano.

El oji-azul llegó al cuarto de Luan, se recostó en el marco de la puerta, y al hacerlo, noto que la silla de payaso de Luan se giro, mostrándola con una sonrisa mientras acariciaba a Kurama.

—Bienvenido hermano, ¿Acaso has venido a pedirme que no haga bromas mañana? — pregunto la bromista a su hermano, quien sonrió para caminar y sentarse en su cama.

—No, no importa lo que diga, sé que de igual forma harás tus bromas mañana, así que no planeó prohibirse algo que amas— confesó el rubio a su hermanita, quien se sorprendió por eso, ella esperaba que su hermano le dijera que se detuviera.

—Oh, vaya, gracias por entenderlo hermano— comentó Luan con una pequeña sonrisa. —Pero, si no has venido para pedirme que no haga bromas, ¿A qué viniste?— interrogó interesada la pelicastaña, sólo para mirar a su hermano sacar dos boletos.

—Bueno, vine aquí para invitarte a salir— confesó el oji-azul a su hermana, la pobre de Luan se quedó petrificada por eso, mientras un pequeño sonrojo aparecía en su rostro.

— ¿U-U-U-U-Una c-c-c-cita? — pregunto con tartamudo la pelicastaña, mientras su rostro se volvía más rojo al decir eso, el sólo imaginarse saliendo con su hermano, bueno, no podía evitar pensar que algo podía suceder.

—Sí— respondió el rubio a su hermanita, y enseñarle los boletos. — ¿Sabes que son estos? Estos son boletos para ir a la conferencia de Adamio Sande, el mejor comediante del momento— reveló el chico con una sonrisa, haciendo que los ojos de Luan casi se salgan.

— ¡Estas bromeando! ¿Cómo es que tienes dos entradas para irlo a ver? — pregunto Luan que tomaba los boletos, y darse cuenta que no eran de los simples, eran boletos con acceso VIP detrás de camerinos para poder hablar con el mejor comediante que alguna vez haya visto, por no mencionar que era su ídolo en el mundo de la comedia. — ¿Cómo es posible que tengas estos boletos? Se supone que se agotaron, y más estos con acceso a camerinos— volvió a preguntar Luan a su hermano, quien sólo sonrió ante eso.

—Bueno, para ser sinceros, conseguí esos boletos para ir con Sashi, a ella también le gusta ese comediante, y planeaba llevarla a verlo como un regalo por llevar ya un largo tiempo con ella— comentó el oji-azul a su hermanita, quien se puso algo tensa por eso. —Pero cuando regrese a casa luego de comprarlos, te escuche pidiéndole a mamá dinero para comprar una entrada, y escuche su discurso de familia grande, presupuesto pequeño. Y vi lo decepcionada que estabas por eso— la pelicastaña sólo miro a su hermano, para luego ver las entradas, de nuevo estaba arruinando la vida de su hermano.

—Creo que mejor deberías llevarla a ella, no quiero que por mi culpa puedas perderla— confesó Luan que miraba el suelo, quería ir a ver a su artista favorito, y más si era ir con el chico que le gustaba, pero no arruinaría la felicidad de otro por la de ella.

—No— declaró con firmeza el rubio, para cerrar la mano de su hermana en donde estaban las entradas, y sonreírle con amor, el corazón de la bromista comenzó a latir con rapidez al estar tan cerca del amor de su vida. —Luan, tú eres mi vida, tú y las demás son el motivo por el cual siempre sonrió. Y no es sólo palabrería o algo que diga porque si, literalmente tu y las otras son la razón por la cual yo hoy puedo sonreír— Naruto tomó las manos de su hermana, quien sentía que su hermano iba a decirle algo importante. —Cuando mis padres murieron, me sentí vacío, yo no quería vivir sin ellos. Es cierto que con ayuda de Mamá y papá pude volver a ser el mismo, pero fue difícil, fue un reto para ellos, y aún lo sigue siendo. Cuando entre a la adolescencia, comencé a recordar a mis padres, más de lo que debía, entre en una etapa de depresión, había días en los que no deseaba hacer nada, que quería morir, esperaba que algo me pasará para ir con mis padres, e incluso una vez casi me atreví a ponerme en el camino de un autobús— confesó el oji-azul, dejando en shock a la pelicastaña, eso la sorprendió mucho, nunca había esperado que su hermano pensará en esa forma. —Sentí esos deseos, nunca he sido perfecto, muchos creen que lo soy, pero incluso alguien como yo puede caer, caí muy bajo que tenía pensamiento suicidas, y como dije, hubo muchos días en los que me levantaba con un gran dolor, no deseaba vivir, quería morirme… Pero entonces, cada vez que pensaba en eso, siempre venían a mi mente ustedes, tú, Lori, Leni, Luna, Lynn, Lucy, Lola, Lana, Lisa, Lily y Lincoln, cuando los miraba a ustedes, cada vez que pensaba en morir los miraba, y no podía evitar recordar los bellos momentos que hemos pasado— Luan miro el rostro de su hermano, faltaba poco para que llorar, ya que podía escuchar que so voz se quebraba poco a poco. —Cuando yo dijo que gracias a ustedes yo estoy vivo hoy, es porque ustedes evitaron que yo cometiera algo estúpido, Luan tu eres mi ángel guardián, todas ustedes son mis ángeles guardianes, de no ser por ti y las demás, yo no estaría vivo hoy, por eso siempre las pongo a ustedes de primero en vida, si algo te llegará a pasar a ti o alguna de las otras, yo nunca me lo perdonaría, por eso a veces soy muy sobreprotector con ustedes, porque no quiero que nada malo les pase— musito el rubio para sonreírle a su hermana, quien sólo abrazo al amor de su vida, sólo pudo abrazarlo, nunca había pensado que Naruto tuviera sus propios problemas, de haber sabido, lo hubiera ayudado más. —Nunca pienses que tú puedes arruinar mi vida, porque tu y las otras son las que corrigen mi vida, son mi motivo de vivir, ustedes son más importantes para mí que cualquier otra persona, porque yo las amo con todo mi corazón, yo te amo— Naruto sólo abrazo a Luan, quien estaba feliz de escuchar esas palabras, estaba muy feliz, pero no era la única, las demás chicas Loud habían decidido ir a ver que plan tenía su hermano, y gracias a eso escucharon todo, ellas también se sorprendieron de saber que su hermano, el que siempre consideraron el hombre perfecto, tuvo sus caídas pero logró salir de esos agujeros, y fue por ellas, estaban felices de saber que no intervenían en su vida como pensaban, pero eso no evitaba que se sintieran un poco mal por Sashi, un poco, ya que saber que su amor las quería con toda su vida, era algo que las volvía muy feliz, y eso sólo hacia que lo amaran más.


— ¡No importa lo que hagan! ¡Nunca podrán hacer que deje de amar a Kaguya! — grito a todo pulmón Naruto, quien usaba un traje de Príncipe japonés del periodo edo, pero además de eso, el rubio tenía dos orejas de zorro saliendo de su cabeza, y 9 colas rojas, sus ojos eran rojos, y también estaba arrodillado mientras dos guerreros con trajes de samurai tenían sus espadas en su cuello. Mientras miraba a otro grupo de 6 guerreros rodeaba a una mujer de cabellera blanca, ojos prelados y quien tenía dos cuernos similares a orejas de conejo sobre su cabeza, quien también estaba usando un traje del periodo edo, sólo que el de ella era de una princesa.

— ¡Ya basta, déjenlo en paz! ¡Se los ordenó! — grito la peliblanca a los samuráis.

—Lo sentimos Kaguya-sama, pero su padre nos ordenó que la lleváramos al castillo de inmediato— dijo uno de los guerreros, quien usaba una armadura de color rojo, mientras los otros usaban armaduras negras, dando a indicar que el era el líder.

— ¡Y yo les dijo que lo dejen ahora! — exclamó con enojo lanzando un golpe al aire, mandando a volar a los guardias, el rubio gruño para librarse del agarre de sus captores, tomó los brazos de ambos y los lanzó lejos, miro a la peliblanca para correr hacia ella y abrazarla.

—Tenemos que irnos de aquí, no podemos seguir en este lugar— le dijo a la ojiperla quien asintió.

—Si, vámonos de aquí— apoyo la mujer, para correr y perderse entre unos árboles… de cartón.

— ¡Corte! — fue el grito que hizo eco por todo el lugar, al momento los samuráis se levantaban del suelo, y el rubio y la peliblanca salía de los árboles.

— ¿Y ahora qué? — gruño el rubio mirando al director de la obra, quien no era más que su maestra de teatro, la Sra. Rosswell quien estaba sobre una silla de director de cine, al momento que varios técnicos y demás chicos aparecían para arreglar a los guerreros y el escenario.

— ¿Preguntas y ahora qué?, el "Qué" es que no se siente esa emoción de batalla cuando ambos huyen, tú— señaló a la peliblanca. —Sólo mueves la mano por moverla, no parece que de verdad quieras atacar— aclaró para luego mirar al rubio. —Y tú, por dios, eres el príncipe Zorro, eres un guerrero de sangre pura, cuando los agarras de los brazos debes tirarlos y golpear el suelo con ellos, que se escuche el sonido de sus cuerpo chocar contra la madera— regaño a los actores, quienes no podían creer eso.

— ¿De verdad quiere que los golpee? — pregunto atónito el rubio, mientras los chicos sólo negaban por eso.

—Sí, eres un dios de la guerra que pelea para proteger a su amada, por eso debes luchar de verdad— respondió la mujer a todo pulmón, para luego suspirar. —Saben, tomemos un descanso de 10 minutos, no deben fallar, esta debe ser la mejor obra de todas— dijo a todos los presentes, quienes se comenzaron a dispersar, el rubio negó para mirar a la peliblanca.

— ¿Puedes creerlo? — pregunto el Loud, al momento que la peliblanca se quitaba su pelo, revelando su melena pelirroja, así como sus ojos verdes, la tal Kaguya no era más que Wendy.

—Ni me lo digas, está es la décima vez que repetimos la escena, y ya me estoy cansando— declaró la Corduroy, quien miro como su amigo se quitaba las orejas.

—De seguir así, pasaremos todos los días aquí— comentó una tercera voz, la cual pertenecía a Leika quien usaba una vestimenta de sacerdotisa.

—Sí, y usar esta ropa no me causa más que calor, y me estoy empezando a enojar— confesó la pelirroja que odiaba usar esta ropa, y más tener que usar la maldita peluca y lentes de contacto.

— ¿Y me lo dices a mí? Al menos tu no tienes que tener 9 malditas colas pegadas al trasero— exclamó enojado el rubio, tampoco le gustaba usar esa ropa, y con el calor que estaba haciendo hoy, bueno, no podía evitar enojarse.

—Ja, traten de usar este estúpido vestido por mucho tiempo, y más tener que actuar como una estúpida princesa— comentó Leika a sus amigos, ella también empezaba a desesperarse por pasar mucho tiempo en el teatro de la escuela. Las clases habían terminado hace 6 horas, iban a ser las 7 de la noche y todavía seguían tratando de perfeccionar una escena de huida, y siempre la maestra tenía algo por lo cual quejarse, y para rematar, estaban usando los calefactores mientras todos usaban esas ropas gruesas.

—Vaya, ustedes realmente parecen estar a punto de perder el control— comentó una cuarta voz, los chicos sólo miraron al lugar de donde provino, para ver a su amigo Danny, quien también usaba esas ropas, sólo que él tenía una peluca grande negra, y su ropa era un poco más grande, y eso era porque su amigo era el padre de la princesa Kaguya.

— ¿Acaso tu no estás cansado de estar aquí por 6 horas, usando estas ropas? — pregunto Wendy a su amigo.

—No, estoy acostumbrado a usar trajes más calurosos y pesados, esto no es nada a lo que hacemos a veces cuando nos vamos de viaje— confesó el pelinegro con calma a sus amigos.

—Te odiamos— dijeron todos los chicos con cansancio, al momento que la directora y maestra de la obra los llamaba a todos.

— ¡Muy bien, ya hemos terminado por ahora! ¡Mañana estarán todo el día practicando sus líneas! Pueden irse— dijo la maestra a todos los chicos, quienes suspiraron aliviados por eso, y algunos pocos gritaron de felicidad por irse ya.

—Por fin, libertad— dijo Wendy levantando las manos con dramatismo.

—Perfecto, una hora más con esta ropa y muchos hubieran salido heridos— comentó Leika a todos.

— ¿Alguien me ayuda a quitarme estas estúpidas colas?— pregunto Naruto que daba vueltas como si fuera un perro persiguiendo su cola, lo cual causo la risa de algunos, pero no tardó en recibir respuesta a su pregunta, ya que muchas de las chicas que estaban levantaron la mano y corrieron hacia el Loud para ayudarlo.


—Ah, no hay nada mejor que comer una hamburguesa con queso luego de un día de trabajo— comentó la Corduroy que se recostaba en su asiento.

—Te apoyamos— dijeron al mismo tiempo Naruto y Leika que también se ponían cómodos en los asientos.

Los tres habían decidido ir a cenar a Erupto Hamburguesas a cenar, ya era algo tarde y tenían hambre, así que los tres votaron para ir a comer juntos, aunque el plan incluía a Danny, pero su amigo tenía una cita con su novia Sam, y por eso los tres de encontraban solos, el rubio se encontraba en un asiento y al frente se encontraban sus amigas.

— ¿Ya se arreglaron tu y Sashi?— soltó la pregunto Wendy a su amigo, quien suspiro para mirar el techo.

—Sí, podría decirse que ya todo está bien— respondió el Loud a su amiga.

— ¿Pero?— dijo la pelinegra al escuchar el tono de voz del blondo.

—Pero siento que las cosas están algo tensas entre los dos— confesó a sus amigas, quienes se miraron entre si.

—Oye, sabes algo, nunca quise decirlo pero, ¿no crees que fue algo rápido que ustedes dos salieran? — pregunto la pelirroja al oji-azul, quien sólo suspiro.

—Sí, es decir, al menos tuvieron que tomarse más tiempo para conocerse mejor— apoyo la pelinegra a su amiga, ella sabía que esa relación no podía durar mucho, hace unos meses la chica se mudó aquí, y bueno, ese tipo de relaciones nunca duraban mucho.

—Dinos, ¿Por qué te enamoraste de ella? — interrogó la oji-verde al Loud.

—No lo sé— respondió el blondo a las preguntas de sus amigas. —No sé cómo sucedió, es sólo que ella me pareció única, y aún lo sigue siendo, pero bueno, ahora que estuvimos separados ya no sé que pensar— confesó a las dos chicas, quienes se miraron entre si, ellas ya sabían porque el rubio se fijo el Sashi.

Sashi era igual de fuerte que Lynn, tenía un buen gusto por la moda igual que Leni, era de carácter fuerte como Lori, buen gusto por la música como Luna, podía hacer buenas bromas o chistes como los de Luan, tiene un lado algo terrorífico igual que Lucy, no le molesta ensuciarse igual que Lana, y a veces era un poco refinada como Lola, y era inteligente, no tanto como Lisa, pero si podía defenderse como ella. En pocas palabras, Sashi tenía algunas de las características de más hermanas Loud, las cuales Naruto amaba con todo su corazón, pero no era amor de hermanos, era amor verdadero, el amor que uno siente por la persona que deseas que pase la vida contigo, y eso era lo que su amigo sentía por sus hermanas, sólo que él no lo sabía todavía.

— ¿Y que piensas hacer? — pregunto la pelirroja a su ex.

—Por ahora nada, no puedo simplemente romper o decirle que nos demos un tiempo, no sería justo para ella— respondió el blondo a sus amigas, al momento que el las miraba, no era justo que la lastimara, y tampoco fue justo lo que hizo con sus amigas. —Lo siento tanto— se disculpó el oji-azul, llamando la atención de ambas chicas, quienes sintieron para cada una tomar una mano del rubio.

—No te disculpes, lo que pasó entre nosotros quedó en pasado, ahora sólo queremos tu felicidad, lo pasado en el pasado— dijo la pelinegra con una sonrisa.

—Es cierto, ya no te atormentes por el pasado, debes dejarlo ir como lo hicimos nosotras, debes seguir adelante, así que no te pongas así, todo está bien— ánimo la pelirroja al blondo, el Loud sólo las miro, apretó sus manos y les sonrió.

—Gracias, no se que sería de mi sin ustedes dos— murmuró el oji-azul.

—Serias un completo inutil— aclaró Wendy con una sonrisa.

—Y posiblemente morirías en menos de una semana— siguió la pelinegra con una sonrisa, haciendo que el Loud las mire con cara de seriedad.

—Jaja, muy graciosas— dijo Naruto, haciendo que ambas chicas rían por eso, como decían, era muy divertido molestar a su amigo.


Otro sábado llegaba a su fin en la casa Loud, o casi a su fin, apenas eran las 8 de la noche, y parte de los hijos de la casa Loud se encontraba en sus cuartos, ya que Lori, Lynn y Lola estaban en la sala viendo televisión, y eso era porque estaban esperando que su hermano mayor llegará de su trabajo, al parecer hoy uno de los compañeros de trabajo de Naruto no llegó, y tuvo que suplirlo, así que hoy trabajo doble turno, y no pudo llegar a cenar, claro que eso no le gustó a nadie, ya que siempre veían a su hermano trabajar duro, y bueno, ellas tres estaban esperando que llegará para poder mimarlo un poco, darle de comer o un masaje, y ellas no eran las únicas, ya que las demás también estaban preparando sus cosas para cuando él llegará. Algo que no tardó, ya que las chicas escucharon y vieron la puerta de su casa abrirse.

—Hola a todas— saludo el rubio con una pequeña sonrisa a sus hermanas, quienes también le sonrieron.

—Hola hermano, ¿cómo estuvo tu día? — pregunto Lori que miro a su hermano colgar su casco y mochila, así como su chaqueta.

—Cansado— respondió el blondo que camino hasta el sofá, para dejarse caer en medio de Lori y Lynn, quienes sólo celebraron internamente el poder estar cerca de su amor secreto.

— ¿Quieres comer Algo? Papá preparo hoy lasaña— dijo la princesa Loud a su hermano mayor.

—No gracias, pero te agradecería si me traes un vaso de agua, y las pastillas para dolor de cabeza de mamá— pidió el oji-azul a su hermana, quien fue a traer las cosas que le pidieron.

— ¿Estás bien? — pregunto Lynn con preocupación.

—No, me duele la cabeza, hoy tuvimos que dar 5 fiestas de cumpleaños, y cuidar de tantos niños te causa dolor— respondió el rubio a la pregunta de su hermana.

—Bien, entonces lo que necesitas es un buen masaje— declaró la rubia que se levantó del sillón, para comenzar a masajearlo los hombros del chico, el rubio suspiro al sentir las suaves manos de su hermana.

— ¡Al fin llegaste! — exclamó alguien con felicidad, al momento que las chicas miraban a su hermano menor bajar las escaleras con una sonrisa. —Perfecto, ahora vamos a jugar, acabo de comprar un nuevo juego hoy— dijo Lincoln llegando con su hermano, y mostrarle un nuevo juego.

—Hoy no Lincoln, estoy muy cansado, quizás mañana— dijo Naruto al peliblanco.

—Oh, vamos, me prometiste que jugaría conmigo hoy— gruño el onceavo hijo con algo de enojo.

—Lo sé, pero hoy tuvimos que dar 5 fiestas de cumpleaños, y estoy literalmente muerto, mañana prometo jugar contigo hermanito— trato de calmar el oji-azul a su hermano.

—Siempre es lo mismo, ya casi no tienes tiempo para jugar conmigo, sólo tienes tiempo para nuestras hermanas— comentó el pequeño oji-negro.

—Lincoln, deja en paz a Naruto, está cansado, mañana jugará contigo— comentó Lynn metiéndose en la conversación.

—Sí Lincoln, déjalo descansar por hoy, mañana jugará contigo— apoyo Lola entrando a la sala con las cosas que su hermano le pidió, el rubio agarró las pastillas y se las tomó con el vaso de agua.

—Gracias Lola— agradeció el blondo para mirar a su hermano. —Sólo déjame descansar hoy Lincoln, te prometo que mañana jugaremos todo el día videojuegos, y sabes que yo siempre cumplo mis promesas— dijo Naruto al peliblanco, quien suspiro para olvidar su enojo.

—Bien, pero recuerda que es una promesa, descansa— de despido Lincoln al ver que su hermano si estaba muerto, era mi escaso el tiempo que ambos tenían, y no lo podía culpar, ya que ambos siempre tenían que ir a eventos de sus hermanas, o ayudarlas en sus cosas.

—Que bueno que entró en razón— musito Lori que seguía dándole su masaje a Naruto.

—Si, ¿ya te sientes mejor? — pregunto La deportista a su hermano, sólo para ver que Naruto se quedó dormido.

—Realmente esta cansado para dormirse en el el sofá— murmuró la pequeña rubia al ver a su hermano dormir como un gato.

— ¿En qué momento llegó su hermano? — pregunto la madre de la casa Loud a sus hijas.

—Hace poco— respondió Lori a su madre, quien sólo miro a su hijo dormir en el sofá, sería malo para su espalda llevarlo, para que quede claro, era su espalda la que podría sufrir, su hijo ya no era un bebé y ya no pesaba como una pluma, ahora si se atrevía a llevarlo cargado, posiblemente terminaría con dolor de espalda, y tampoco sus hijas podrían hacerlo, sería malo para ellas, y menos el despertarlo, sabía que su hijo tuvo un día difícil hoy, debía dejarlo descansar, sólo sonrió para ir a su cuarto, como una manta y salió para tapar a su hijo.

—Bien, creo que deberá dormirse aquí al final, no vayan a hacer ruido— ordenó Rita a sus descendientes, quienes le dieron la razón.

—Oh, se quedó dormido— maldijo Luna al escuchar lo que dijo su madre, ella había esperado a su hermano para que la ayudará con una canción, y bueno, de no ser porque vio a su hermanito decaído porque no podía jugar videojuegos hoy, bajo para poder hablar con el rubio, pero eso no sería posible.

—Sí, tuvo un día difícil en el trabajo hoy— comunicó Lynn a su hermana mayor.

—Bien, todas a sus cuartos, dejen a su hermano dormir, no hagan mucho ruido— ordenó la rubia mayor a todas las chicas, quienes asistieron ante eso, la madre Loud se fue a su cuarto a descansar también, las chicas sólo se fueron a sus habitantes y dar el aviso a las demás.

Así que con eso dicho, acomodaron a su hermano en el sofá, para que no se lastimara. Dejando sólo al hijo mayor dormir pacíficamente, algo que no duro mucho, ya que a los pocos minutos bajo Lola en silencio, se encaminó al lugar de reposo del oji-azul, tratando de no hacer ruido y despertarlo. Y cuando estuvo en frente de el, se acercó para darle un beso en la frente.

—Descansa hermano mayor— susurro la rubiecita con una pequeña sonrisa, para irse rápido del lugar.

No paso mucho tiempo para que alguien más bajará para ver al rubio. Y esta vez la que bajo fue Lana que tenía en sus manos a su lagartija Izzy, la gemela ruda también se acercó a su hermano, y le dio un beso en la frente.

—Buenas noches hermano mayor, aquí te dejo a Izzy para que te haga compañía— dejó al reptil sobre el estómago de su hermano, y se fue rápido a su cuarto, algo que aprovechó el animal para irse y dar una vuelta por la cada.

De nuevo alguien más bajo para ver a Naruto, y está vez fue Lucy que gracias a su habilidad para aparecer de repente, no hizo ruido alguno al bajar hasta el sillón y ver a su hermano, acercó su mano derecha para ponerla en su frente.

—Oh espíritus de la noche, les pido que protejan a mi hermano del mal, y que lo curen de su dolor— recitó la pelinegra, quien apartó su mano para darle un beso en la frente al blondo. —Descansa hermano mayor, la tatara abuela Harriet y mis amigos te cuidaran— musito la gótica para irse en silencio.

Lynn asomo su cabeza para ver si había alguien más en la sala, al notar que no había muros en la costa, bajo en silencio como un ninja, y no era mentir, ya que la pelicastaña usaba un traje negro por completo, así como una máscara para ocultar su rostro y gracias a eso, nadie podía verla en la oscuridad, el practicar deportes todos los días la mantenía en una buena forma, y se atrevía a decir que ella era la que mejor salud y condición física podría tener de toda su familia, aparte de su hermano mayor. De cualquier modo, la deportista llegó a su objetivo, se quedó quieta unos minutos, ver a su hermano con la guardia baja era poco común, y bueno, ahora que lo miraba así, recordó las palabras del rubio de nunca rendirse, de pelear por las cosas que amaban, y bueno, ella lo amaba a el con todo su corazón.

Miro para todos los lados, no quería que nadie viera lo que iba a hacer ahora, una vez comprobado que no había nadie más por la zona, levantó su máscara, y acaricio el rostro de su amado, trago en seco y sin titubear le dio un pequeño y fugaz beso al blondo, al momento de separarse se puso roja como un tomate, ese era su primer beso, y se sentía muy avergonzada, pero ese sentimiento desapareció cuando miro a su hermano moverse en el sillón, así que con sus movimientos de ninja desapareció del lugar.

Luan fue la siguiente en bajar, la bromista se enteró por parte de Lynn que su hermano mayor estaba durmiendo en el sofá, así que decidió ir a verlo, hoy no pudo verlo en todo el día, y al menos quería irse a dormir sabiendo que su hermano está bien. Al llegar a su destino sólo miro con ternura al rubio, ya antes lo había visto dormir, incluso durmió con el muchas veces, Naruto siempre había estado con ella toda su vida, desde que tiene memoria, siempre vio a Naruto con ella, siempre la cuido, protegió y ayudó, y todavía lo seguía haciendo. Miro los labios de su hermano, sólo cuando Naruto dormía estaba indefenso, realmente indefenso, trago en seco por lo que tenía planeado hacer, el miedo poco a poco fue tomándola, pero negó ante eso, hizo desaparecer toda duda y miedo, su hermano le dijo que luchará por lo que ella amaba, y eso haría. Se acercó a su hermano lentamente, y cuando estuvo a escasos centímetros de sus labios, le dio un beso, un beso lento el cual para sorpresa de ella, parece haber sido correspondió, se apartó rápido con miedo, esperaba que su hermano no se hubiera despertado, y para su buena suerte así fue, al ver que todo terminó bien, se fue a su cuarto como si nada hubiera pasado, claro que no pudo evitar sonreír mientras se tocaba los labios, podía sentir aún el calor de los labios de su hermano.

Luna sólo miro a su hermana entrar con una sonrisa en su rostro, lo paso por alto, a veces era mejor no saber las cosas que una de sus hermanas hacia, no desde que descubrió a Lori "complaciendose" en la lavandería mientras olía la ropa interior de Naruto. Eso fue algo que nunca quiso ver o saber, de cualquier forma, le mintió a Luna diciéndole que iba al baño, cuando su objetivo era su hermano mayor, así que con eso dicho, bajo a la sala y fue al sillón, para ver a su amor durmiendo plácidamente, se acercó a él para acariciar su rostro, novio algunos mechones de su cabellera dorada que cubrían su rostro, paso sus dedos con delicadeza en su rostro, y no pudo evitar sonreír con amor al ver que le gustaba ser mimado, levantó la vista para ver a todos lados, y al notar que no había nadie, tomó con delicadeza el rostro del oji-azul y le dio un beso lleno de amor, la rockera lo beso por 10 segundos, 10 segundos que para ella fueron escasos, y hubiera seguido besando a su hermano por más tiempo, de no ser porque casi lo despierta, espero a que se volviera a quedar profundamente dormido, y le dio otro beso, sólo que ese era en la frente, y luego se fue a su cuarto, nadie sabría lo que hizo.

Leni y Lori eran las segundas hermanas mayores de la casa, cuando Naruto no estaba presente, Lori tomaba el control de la casa Loud, aunque eso muchas veces significaba ser demasiado estricta con sus hermanos, pero eso era porque ella los quería, y si les pasaba algo mientras estaban a su cuidado, nunca se lo perdonaría. Leni por su parte era un ángel de Dios, literalmente, ya que la chica era pura, habías muchas cosas que ella desconocía, pero luego supo mucho por Naruto y Lori, quienes tuvieron que protegerla más cuando era niña, ya que una vez la pequeña estaba siendo tentada por un hombre en el parque, el cual le estaba ofreciendo dulces, eso fue cuando ella tenía 8 años, y bueno, Leni fue la más agraciada de las hijas Loud, ya que su belleza era natural, es cierto que a veces usaba maquillaje, pero aunque no lo usará, ella igual seguía siendo demasiado bella, y eso es algo que llama la atención de personas perversas, así que para evitar que algo le pasará, sus hermanos mayores le enseñaron todo lo debía saber del mundo.

Y bueno, regresando a la historia. En pocas palabras, Lori siempre era la hermana mayor malvada, y Leni era la hermana buena. Pero a pesar de que a veces eran muy diferentes como las gemelas, eran muy buenas amigas y confidentes, al igual que como eran todos los miembros de la casa Loud, si alguien molestaba a alguno de ellos, esa pobre alma se enfrentaría a la ira de 10 hermanos. Peto bueno, ambas chicas ya estaban en la adolescencia, ya eran lo suficientemente grandes como para saber todo, y por decir todo, es realmente todo lo que pasa en el mundo, y las cosas que ellas podrían hacer alguna vez en su adolescencia , entre esas cosas estaba tener su primera relación, y lo que podrían hacer, es decir, sobre el sexo y demás cosas. No eran tontas en esos temas de adultos, y bueno, algo que sin duda alguna afrontaban las dos ahora, era el amor que sentían por su hermano mayor, bueno, no era su hermano verdadero, pero para él su relación así era, ambas sabían desde pequeñas que Naruto no era su hermano de sangre, pero lo vieron así por el bien de los demás, pero esa relación desapareció cuando ambas crecieron, y se dieron cuenta que lo amaban, lo amaban con todo su corazón que darían incluso su vida por él, y querían pasar su vida junto a él hasta el fin de los tiempos.

Leni había esperado todo el día la llegada de su hermano, esperaba poder tener una noche de chicas con el, ya saben, ponerse una máscara de aguacate, hablar sobre los chismes que escucharon, y todas esas trivialidades que normalmente haría con sus amigas, pero Naruto era especial, desde que es pequeña siempre lo vio a su lado, cuidandola y protegiendola de todos, siempre había sido y será su caballero de brillante armadura. Y bueno, ella y el tenían a veces esas pequeñas reuniones, como había dicho hace tiempo, tener a Naruto para ti sola era muy raro, y era suerte si podías pasar un día entero junto a él. Y ella esperaba poder tenerlo para si sola está noche, pero eso no pudo ser posible, ya que su amor se había quedado dormido en la sala, hoy había tenido un día largo y pesado, era lógico que se durmiera luego de tener unos minutos de tranquilidad. Se arrodilló y acaricio el rostro de su amado, era muy bello, Naruto era el único chico que realmente le gustaba, cerró sus ojos al momento que le daba un pequeño beso, como si el fuera la bella durmiente y ella el príncipe, sabía que eso estaba mal, besarla sin su permiso, pero no pudo dejar esa oportunidad, luego de unos segundos se apartó, sonrió para irse a su cuarto llena de felicidad.

Lori venia bajando para ir a la cocina por un vaso de jugo, cuando a su lado paso su hermana Leni, quien se miraba feliz mientras iba a su cuarto, se extraño por eso, pero decidió dejarlo pasará por alto e ir a buscar su jugo, llegó a la sala e iba a tomar el camino hasta ma cocina, pero se quedó mirando el sofá donde su amor secreto dormía, trago en seco para ver si no había nadie atrás, al notar que no habia nadie, por ningún lado, camino hasta el sofá, dio otro vistazo rápido para ver que nadie estuviera por la zona, y al comprobar por segunda vez que estaba segura, se apoyo en el sofá y se acercó a su hermano para darle un beso, iba a alejarse luego de unos segundos, pero entonces fue tomada por el blondo, se asustó porque su hermano de seguro estaba despierto, pero eso no paso, ya que luego sólo sonrió como era abrazada.

—No te vayas— murmuró Naruto entre sueños, mientras abrazaba a la rubia.

Lori se quedó quieta, intentando encontrar una forma de liberarse del agarre de su hermano, pero no podía moverse bien, y no había abertura alguna, el agarre de su hermano era fuerte, no tanto para lastimarla, pero si para evitar que ella escapara, Lori intento por unos minutos liberarse de los brazos de su amado, pero al final se rindió al notar que nunca podría escapar, así que sólo se rindió, y se quedó acostada mientras escuchaba el latido del corazón del rubio. Y debía admitir que eran relajantes de cierto modo, una pequeña sonrisa apareció en su rostro, no podía negar que le gustaba estar así con Naruto, era lindo, le gustaba mucho. Poco a poco fue cerrando sus ojos, el sueño comenzaba a vencerla y lo último que logró ver, fue la silueta de la televisión, para ir al Reino de Morfeo.


Lori poco a poco fue abriendo sus ojos al sentir la luz del sol golpear sus ojos, lentamente fue abriendo sus bellos ojos negros, y al hacerlo se dio cuenta que estaba en el sillón, no tardó mucho en recordar porque estaba en ese lugar, y bajo la vista para ver a su hermano mayor durmiendo plácidamente, sólo sonrió para volver a acostarse, si Naruto seguía dormido es porque era temprano aún, y también ayudaba el hecho de no escuchar a sus hermanas por el lugar, estaría acostada con el blondo por unos minutos más.

— ¿Cómoda? — fue la pregunta que le hicieron a la rubia.

—Súper cómoda— respondió la mayor de las chicas Loud con una sonrisa, la cual desapareció luego de girar su cabeza a la izquierda, y mirar a todas sus hermanas, las cuales estaban demasiado serias, casi enojadas realmente ya que todas estaban cruzadas de brazos. —Buenos días— saludo Lori con una sonrisa nerviosa a sus hermanitas.

— ¿Por qué estas acostada con Naruto? — pregunto Luna con seriedad.

—Si, dinos que está pasando— ordenó Lynn que se tornaba los dedos, como si estuviera a punto de saltar sobre su hermana mayor.

—B-bueno, es algo difícil de explicar si todas me miran de esa forma— dijo la primogénita de los Loud.

—Nos dijiste que no molestáramos a nuestro hermanos, pero tu si puedes hacerlo— señaló Lola con enojo, ella también había tenido la idea de dormir al lado de su hermano, pero Lori les dijo a todas que no fueran a molestar a Naruto, que le dejarán descansar porque tuvo un día ajetreado.

—Si, como puedes decirle que no hacer, cuando tu lo estás haciendo— apoyo Luan con seriedad, mientras Lori se estaba poniendo algo nerviosa por eso, no podía decirles que se acercó a su hermano para darle un beso, y que luego él la agarró, y estaban tan nerviosa que no se le ocurría una buena explicación.

— ¿Lori? — todas las presentes se quedaron quietas al escuchar la voz de su hermano, todas las hijas Loud miraron al sillón para ver al oji-azul tallarse los ojos. — ¿Qué están haciendo todas aquí? ¿Y por qué no estoy en mi cuarto? — pregunto el chico a sus hermana.

— ¿Qué quieres decir con eso? ¿Acaso no recuerdas nada? — pregunto Lynn al blondo.

—No, sólo recuerdo que me senté en el sillon cuando regrese, y juraría que luego me fui a mi cuarto— respondió el oji-azul.

—En realidad te quedaste dormido en el sofá luego de venir, de seguro soñaste con que te fuiste a tu cuarto— comentó la rockera.

—Oh, de verdad venia muerto— declaró Naruto para ver la situación en la que estaba, sólo noto que su hermana estaba sentada sobre su regazo, y las demás estaban aún en pijama. — ¿Alguna me puede explicar que está pasando? — le pregunto el blondo a sus hermanas.

—Yo te lo diré— dijo Lori tomando la palabra, ya tenía una cuartada creíble. —Anoche baje para tomar un vaso de jugo, y cuando iba de regreso a mi cuarto vi que estabas a punto de caerte del sofá. Así que intente moverte para que no te golpearas, pero en eso me agarraste de sorpresa, pensé que estabas bromeando, pero luego me si cuenta que seguías dormido, intente liberarme sin despertarte, pero fue imposible, así que me rindo y sólo me dormí, por eso estamos así— explicó la rubia a todos los presentes, quienes sólo miraban a la susodicha, quien se moría de nervios.

—Si, a veces hago eso en las noches— dijo el blondo, al momento que todas sentían ante eso, lo que causó que Lori suspirara internamente al ver que todos creyeron su mentira. —Bien, si me lo permites Lori, iré a darme un baño, y luego preparo el desayuno— pidió el oji-azul a su hermana, la Loud mayor se levantó del regazo de su amor secreto, el cual se estiró para poder poner en marcha su cuerpo, y por alguna razón no puedo evitar llevar su dedos a sus labios. — ¿Por qué tengo labial en mi boca? — pregunto al aire, causando que casi todas sus hermanas, a excepción de Lola, Lana y Lisa, giraran la cabeza a otro lado, con un pequeño sonrojo mientras recordaban lo que hicieron anoche sin permiso de su hermano.


Espero que les haya gustado, y sin más que decir, nos vemos la proxima vez.