Entre espías y sospechas

Dos personas iban caminando juntos por las calles de Magnolia. Uno de ellos era un chico de cabellos rosados mientras que su acompañante era una hermosa rubia. Ambos estaban charlando muy felizmente, sin contar los acontecimientos ocurridos hace unos minutos, en donde se podían ver a ambos peleando, eso o básicamente la de cabellos dorados golpeando al pelirosa y regalándolo mientras le gritaba unos mil y un refranes.

—¿Sabes Luce?—preguntó un pelirosa.

—¿Si Natsu?—respondió la rubia.

—Aveces... Quisiera que el gremio supiera—expresó Natsu con extraña seriedad y un suspiro.

—Si, lo sé, pero es que—de pronto Natsu le puso una mano sobre su boca para que no pudiera hablar.

—Shhh... Nos están espiando—sussurró en su oído mientras que con sus ojos señalaba a un arbusto algo lejos de ellos que se comenzaba a revolver.

—Hey... Natsu—murmuró Lucy mientras Natsu le quitaba la mano de la boca.

—¿Si?

—Tengo un plan ¿Quieres oírlo?—Dijo sonriendo con malicia.

—Por supuesto—respondió el pelirosa, a lo que la rubia comenzó a susurrarle cosas al oído que ensanchaban su sonrisa de manera maléfica.


•~•En el arbusto•~•

—G-G-Gray-san, tu ropa.—murmuró una chica peliazul.

—¡¿Pero cuándo diablos -?!

—¡Gray, eso no es de hombres!—mencionó Elfman.

—Cállate masa de músculos.

—¡Llamar a alguien así no es de hombres!

—... Hombres—suspiró una de las chicas también con el pelo azul mejor conocida como Levy.

—¡¿PODRÍAN CALLARSE DE UNA BUENA VEZ?!—exclamaron dos voces femeninas asustando a los presentes.

Verán, después del pequeño acto que Natsu y Lucy montaron en el gremio, Mirajane prácticamente secuestró a Wendy, Levy y Gray. Erza no tuvo problemas en venir y aún todos se preguntan como Elfman llegó hasta allí. El punto es que ahora estaban persiguiendo al par, el cual había estado hablando de manera muy tranquila.

—¿Qué no entienden que nos van a descubrir si se siguen peleando?—reclamó Mirajane algo enojada.

—¡Y Gray! ¡Hazle un favor a todos y ponte la maldita ropa de una vez! ¡Es más, yo misma te la pondré!—Y antes de que Gray pudiera protestar, Erza cambió su ropa con un chasquido de sus dedos, y con un brillo lo vistió.

Ahora Gray tenía puesto un vestido de gala parecido al que Erza siempre tenía sólo que de color azul oscuro, también unas botas de igual color y unos guantes azul rey, de los cuales al final del vestido, las botas y los guantes, habían plumas azul claro. Y eso no era todo, también tenía una larga peluca negra y lisa, junto con un sombrero enorme azul oscuro con un listón y una pluma azul claro. Y por supuesto un buen maquillaje y un bolso para completar el look.

—¡Erza! ¡¿Qué mierdas es esto?!—Exclamó el peliazul mientras se veía a sí mismo.

—Si seguías perdiendo tu maldita ropa de esa manera nos descubrirían en un dos por tres—comentó Erza.

—Además, no eres el único en esa clase de situaciones—remarcó Levy.

Y aquello era verdad. Para evitar que los reconocieran, todos se disfrazaron para evitar los detalles.

Como ya vimos, Gray andaba como una señora de clase alta; Wendy vestía de colegiala con una minifalda gris ajustada a su cintura y una camisa manga corta de botones, sin mencionar las largas medias negras que le llegaban hasta los muslos junto con una larga coleta con dos mechones sueltos; Levy tenía el cabello peinado hacia atrás con gel, mucho gel, también tenia puesto un Polo-Shirt color verde oscuro con un dibujo de ciudades negras y unos jeans que le quedaban anchos, además de unos tenis negros, varios brazaletes, una gorra hacia atrás y unos lentes de sol.

Elfman y Mirajane eran un caso... Especial. Elfman estaba gris. Literal. Parecía una estatua caminante. Mientras que Mirajane tenía un atuendo de vieja, en otras palabras, tenía muchas mantas/pañuelos/abrigos encima junto con muchos brazaletes grandes y extraños al igual que muchos collares de igual estilo y su cabello recogido en un moño mal hecho, y con su mágico pudo cambiar algunas facciones de su cara, como la nariz más ancha y algunas arrugas y berrugas.

Erza no parecía tener ningún con su disfraz. Ella estaba simplemente vestida -si a eso se le podía llamar vestir- de un basurero (o zafacon, o como ustedes le llamen). Así es, era un simple cesto de basura enorme color verde que llegaba hasta sus rodillas. Tenía dos agujeros para los pies y dos para las manos, sin mencionar el sombrero que tenía puesto, aunque en realidad era la tapa.

—¿Alguien me recuerda por qué estamos vestidos así?—preguntó Gray mientras trataba de aflojar el vestido.

—¿N-No me escuchaste?—preguntó Mavis, la cual estaba justo detrás de él apunto de llorar.

—¡P-primera! ¡No es lo que crees!— comenzó el peliazul mientras evitaba que Mavis llorara y las femeninas del grupo lo miraran con odio—¡S-sólo olvide m-mi lugar! ¡S-si! ¡Eso e-es!

—Oh—dijo la maestra sonriendo como si nada hubiera pasado— Pues no tengo problemas en explicarlo otra vez—a todos los presente se les bajó una gota tras la nuca al ver esto.

—Bueno, la cosa así de que Levy, al estar vestido como un chico de calle, seguirá a la pareja disimuladamente. Pero eso si, lo primero es investigar que están haciendo. Ahí es donde sale Wendy, que va a estar saliendo de la librería, donde seguramente Lucy querrá ir o pasará por el frente ya que hay libros nuevos; hay dos opciones: pueden estar buscando algo/alguien o simplemente están paseando, el punto es que después de que tengamos este objetivo, entras tú Gray, como representante de la revista de Hechicero Semanal y le harás varias preguntas, si es posible en una de las cafeterías al aire libre cerca de la fuente. Ahí es donde entran Elfman y Erza, los cuales están vestidos para ver y escuchar cada cosa y palabras que hacen, además de que anotarás sus respuestas. Luego te iras y agradecerás por su tiempo, a lo que entra Mirajane con un carrito de bebidas y hace todo lo posible para que le compren aunque sea una de las bebidas, las cuales van a tener una poción que diga y actúe la verdad por unas... No se... 15 o 20 minutos, aprovecharemos y veremos lo que dicen y/o hacen.—Terminó su larga explicación la única rubia del grupo.

—¡¿Y QUÉ RAYOS LES VOY A DECIR?!—preguntó Gray exaltado al no saber que exactamente dirá, eso y que el vestido estaba hecho de una tela muy resistente que no podía quitárselo ni romperlo.

—Toma—dijo Mavis mientras le entregaba una tableta con varias notas y un lapicero al lado— Aquí están todas las preguntas y todo lo que debes de decir además de que tienes que anotar cualquier acción, memorizare las líneas simples. Ahora—y con una mirada asesina por parte de la rubia, Gray se puso a trabajar.

—Bueno, pues yo iré a mi puesto—dijo Wendy mientras corría.

—Nosotros igual—dijeron Mirajane, Levy, Elfman y Erza mientras se alejaban.

—Oye, Maestra—dijo Gray llamando su atención.—¿Cómo nos comunicaremos?

—Con estos—dijo mostrándole una pequeña esfera—es una lacrima de comunicación portátil.

—¿Y funcionara?—preguntó mientras se ponía la lacrima.

La primera sólo pudo sonreír.

—Segura—


Hola a todos! Aquí Luciel-san de vuelta en el negocio! Lamento sinceramente la tardanza. Estaba en exámenes y ahora tengo que estudiar para las pruebas nacionales, y sinceramente me tiene estrenada. Pero aunque no haya terminado, ya regrese! Y no se librarán tan fácilmente de mi!

Happy: ¡Aye!

Entonces, como regalito, les dejo un adelanto del próximo capítulo y otros.

—La verdad es que me gustas... Mucho

—¡ALEJATE DE ROMEO HIJA DE ****!

—¡JELLAL TE VOY A MATAR!

—Hola, Morajane...

hasta la próxima!