Capitulo 11: Choque De Titanes (Parte I)
Ciudad Mitakihara – Japón *
Hace 5 años…
Siempre las melodías melancólicas han llegado a mi corazón con mucha más intensidad que cualquier otra tonada alegre… esa música que describe la tristeza y el vacio de un alma atormentada, herida en lo más profundo de su ser... solo ahí es donde encuentro la paz, solo al escuchar una composición de ese tipo, perdiéndome entre sus sonidos y dejándome llevar por la melancolía que me recuerda que dentro de lo más profundo de mi ser y a pesar de toda la energía con la que muchos me describen… en realidad me siento sola…
Creo que por eso me gustaba Kamijou Kyosuke…
La forma en que su violín se expresaba por su atormentada alma, siempre en busca de una perfección que era imposible de alcanzar, siempre en busca de ser mejor a los demás a pesar de sus propias limitaciones, esa música que creaba y que describía a la perfección toda la melancolía y frustración que sentía… me sentí identificada con él desde el primer momento en que lo escuche tocar el violín, sin embargo su pasión nunca estuvo destinada a ser para mí.
Todos los días después de salir de la escuela caminaba a su lado por algunas calles hasta que se despedía de mi y se dirigía rápidamente a su hogar… alguna vez intente acompañarlo con el pretexto de que tenía algo que hacer cerca de su hogar. Mentiría de manera obvia si dijera que no tenia esperanza de que me invitara a pasar… eso nunca ocurrió, ni siquiera por que teníamos bastante tiempo siendo amigos y a la larga me conforme con escuchar a la distancia detrás de su puerta principal los sonidos de su prodigioso violín…
Esos días estaban llenos de alegría pero también de una indescriptible melancolía que me arrancaba la respiración y la cordura en esa rutina cotidiana en la que cada día que transcurría era igual al anterior. La tienda de música del centro comercial era un lugar tan habitual como la escuela o mi propio hogar... en aquel entonces intentaba llevar la música conmigo a todos lados y estar tan cerca de Kyosuke como me fuera posible.
Sin darme cuenta vivía atada, aferrándome a un amor que jamás se realizaría…
Toda la rutina a la que estaba acostumbrada se rompió súbitamente cuando una tarde mientras caminaba por la calle completamente sola y en dirección al centro comercial, tarareando en mi mente una canción escuche mi nombre de una voz que jamás había escuchado antes.
-Sayaka Miki-
De inmediato busque a la propietaria de la voz quien resulto ser una chica de atuendos oscuros y cabellos igual de negros. Sus ojos aunque estaban detrás de un par de anteojos, en ellos podía ver claramente esa mirada de alguien que ha perdido toda esperanza en la vida… por qué negarlo, eran ojos como los míos que vivían aferrándose a una esperanza que se veía tan oscura como sus propios atuendos… sin embargo sus cabellos estaban sujetos por un llamativo listón rojo que contrastaba terriblemente con todo lo demás…
-No recuerdo haber tratado con alguien con tan poco sentido de la moda…- esa fue mi primera respuesta… y fue bastante estúpida la verdad…
-Es porque no me conoces, no aun Sayaka Miki- respondió esa chica de cabellos oscuros aun sin darme ningún tipo de información.
-¿Cómo es que sabes mi nombre?- pregunte al fin, algo mucho más coherente y lógico que mis primeras palabras…
-Supongo que no hay una forma sencilla de explicar esto, te sonara extraño pero debes creerme… Yo vengo del futuro- menciono con uno tono bastante serio, sin embargo algo melancólico también, como si hubiese experimentado un dolor inimaginable solo por haber recordado su origen, como si toda su vida se hubiera resumido en esa sola frase carente de verdad o sentido… sin embargo antes de que pudiera protestar de cualquier manera, la chica que estaba frente a mis ojos desapareció… -Se que no me creerás hasta que demuestre que lo que digo es verdad- añadió esa chica… sin embargo ahora estaba detrás de mí.
-¿Cómo hiciste eso?- pregunte mas asustada que intrigada por conocer la respuesta.
-Eso no importa, lo importante es que en unos instantes justo en la intersección de la calle habrá un choque de dos automóviles- dijo esa chica mientras señalaba con su dedo el lugar donde ocurriría.
Me quede en silencio un instante, sin saber que pensar ante lo que ella estaba afirmando con tanta seriedad… sin embargo mis dudas se transformaron en pánico cuando mis ojos observaron como lentamente lo que me había dicho se estaba volviendo realidad. Tal como predijo unos instantes después el sonido de los neumáticos saliéndose de control y dos vehículos se estrellaron en la intersección… de inmediato muchas personas corrieron a intentar auxiliar a las víctimas, sin embargo los vehículos parecían estar vacios.
-Ellos están allá- dijo la chica mientras sujetaba mi hombro para llamar mi atención y señalo debajo del puente donde nos encontrábamos. Seis personas inconscientes estaban ahí, despertando lentamente preguntándose qué es lo que había pasado… al igual que yo.
-Si en verdad vienes del futuro… ¿Por qué hablas conmigo? ¿Acaso voy a hacer algo terrible y vienes a matarme?- le mencione, sin embargo su respuesta no fue ni remotamente cercana a lo que esperaba…
-No vine a matarte, vine a salvarte-
Se presento a sí misma como Akemi Homura, ella sería una estudiante de intercambio y mi futura compañera de salón en dos semanas… Una chica mágica que me dijo que en tres días ocurriría un accidente con Kyosuke, un evento que a pesar de lo mucho que intento evitarlo no pudo conseguirlo, ese accidente ocurriría de un modo u otro, pero lo importante era que después de eso él perdería su habilidad para tocar el violín… lo cual haría que una criatura mágica se acercara a mi… después de mucho sufrimiento a su lado yo pediría un deseo: Que Kyosuke pudiera volver a tocar, una recuperación milagrosa… pero ese deseo me ataría a un destino que sin importar lo que sucediera lo llevaría a él a convertirse en un demonio y a mí me llevaría a mi muerte…
Todo sucedió tal como Homura me lo dijo… los días que pase en el hospital velando por la salud de Kyosuke, sus berrinches llenos de soberbia y desprecio hacia todo… incluso el que la misma Homura llegara como estudiante transferida de Tokio a mi salón el día exacto… todo coincidió a la perfección, era demasiado perfecto para ser planeado, incluso la criatura mágica ahora estaba teniendo contacto conmigo… sin embargo aun quedaba un detalle que no me quedaba del todo claro…
-¿Por qué Homura? Aun no me queda claro cómo es que yo voy a morir…-
-Es por… Tú mejor amiga, Hitomi, a ella también le gusta Kyosuke… cuando tu pides tu deseo él se recupera y a pesar de tus sentimientos él la preferirá a ella. Una noche, completamente cegado por su soberbia Kyosuke comienza a generar tantos sentimientos negativos que los demonios se concentran en el… Hitomi lo acompaña y tu estas cerca del lugar, sin embargo completamente presa de los celos y el enojo por la traición de ambos dejas que los demonios los maten… tu corazón no es así por completo, los remordimientos oscurecieron tu gema del alma y le das cacería a los demonios que asesinaron a tus amigos… al final tu usaste el canto del cisne, destruyendo al último de los demonios y terminando con tu vida, todo por no aceptar el cambio en tu vida y en la de tus amigos…-
Eso me respondió Homura… y odio admitir que esa suena como yo, en este punto ya no había motivo para no creerle pues ya había pedido el deseo y Kyosuke estaba recuperado. En unos días Hitomi me lo diría todo y el final de mi vida comenzaría…
-Ya has pedido el deseo y los eventos que intentaba evitar están nuevamente en movimiento… Sayaka, debo preguntarte a ti ya que hasta ahora tu eres la única que ha creído en mis palabras: Si de nuevo todo falla… ¿Deseas ser salvada? ¿Debo regresar el tiempo una vez más?-
Mi respuesta fue simple:
-No… no deseo ser salvada Homura, muchas gracias por tu interés… llevo poco de conocerte pero en verdad tu me estas demostrando que eres mucho mejor amiga que cualquier otra que pudiera tener…-
Mi destino parecía sellado, sin embargo me di cuenta que Homura no podía hacerlo todo sola, pues era mi destino el que debía ser cambiado…
Le confesé a Kyosuke mis sentimientos solo para asegurarme de lo que ya sabía… cuando Hitomi me dijo lo que sentía por el yo me levante de mi asiento, la abrace y le di ánimos de seguir adelante pues yo ya había sido rechazada… ese fue el abrazo mas frio que jamás haya sentido, Hitomi era mi amiga pero no sentía calidez alguna de ella.
Cuando el día llego y la elección que tanto me había estado atormentando estuvo en mis manos, hice lo que creí correcto…
Me mostré frente a Kyosuke y Hitomi, los salve de los demonios, me di la vuelta y sonreí a ambos como toda heroína que se respete debía hacerlo… después desaparecí del lugar… la cima del edificio más alto de la ciudad fue mi refugio. Había engañado a la muerte, sin embargo no podía engañarme a mí misma. Envidiaba a Hitomi, la deseaba muerta, deseaba tomar su lugar, deseaba no haber pedido ese deseo, deseaba estar muerta…
Homura con su larga cabellera negra alborotada por los fuertes vientos apareció en el lugar, transformada igual que yo. En su rostro se reflejaba claramente que no podía creer lo que había pasado, el futuro, mi futuro había cambiado… sin embargo estaba inconsolable.
Homura se acerco lentamente a mí y me abrazo tiernamente como nunca nadie me había abrazado antes. Su olor era dulce, su piel delicada y su abrazo era el más cálido que me hubieran dado en mi vida. Aun recuerdo su calidez a pesar de mis lagrimas yo me sentía segura estando en sus brazos… ella era mi verdadera amiga… ya no estaba sola…
Templo a las afueras de Ciudad Mitakihara –Japón *
En la actualidad…
El templo que fue el hogar de Yui hace solo algunas semanas está completamente en ruinas, una vista parcial de toda la ciudad es conseguida desde aquí, este lugar que fue abandonado y todos aquellos quienes le daban vida ya no están… ahora es el refugio de cientos de teletransportadoras, el número más elevado de este mismo tipo de Mahou Shojos que han sido convocadas a este lugar con la batalla que tienen enfrente en mente.
-Repasamos el plan, las africanas que conocen la región serán las que guiaran el éxodo de la ciudad, mientras que las demás las apoyaran. Una vez dentro de la ciudad su prioridad es evacuar tantas personas como sea posible. La operación comenzara dentro de 3 horas y una vez en el lugar tendremos entr horas antes de que el fuego comience a correr por todo el país- mencionaba esa chica de cabellos azules y semblante delicado, Sayaka Miki ahora actuaba como una líder responsable inspirando el valor en las chicas más jóvenes pues un gran número de ellas estaban reunidas y la mayoría ni siquiera tenían más de 14 años.
-¿Alguna pregunta?- menciono la japonesa dirigiéndose a la multitud de chicas que la escuchaban.
-¿Y si las personas no quieren venir con nosotros?- pregunto una chica pequeña de cabellos rubios.
-No tenemos mucho tiempo para perderlo, así que están autorizadas a hacer lo que crean conveniente… yo en lo personal no abandonaría a nadie, haría que me acompañaran incluso usando la fuerza- respondió Miki demostrando lo fuerte de su convicción por salvar tantas vidas como le fuera posible.
-¿Cómo es que saben que contamos co horas? ¿Cómo es que saben eso?- pregunto una chica mágica mucho mayor que la anterior.
-En realidad es un estimado. De acuerdo a las condiciones de clima y la velocidad de la flota norteamericana estimamos que tenemos alrededor de 2 horas antes de que se coloquen en una posición donde sus misiles estén al alcance de el país africano, sin embargo puede que no inicien su ataque de inmediato… esperamos lo peor en cualquier caso. Iniciaremos la evacuación justo antes de que comience el ataque norteamericano por una razón: En caso de que fallemos Zafia y aquellas que la siguen deben estar dentro de la ciudad… de esa forma las bombas norteamericanas golpearan sus blancos- respondió de nueva cuenta la peli azul dejando bastante claro que era una misión suicida, al menos para aquellas elegidas para pelear dentro de la ciudad que a diferencia del gran numero de chicas designadas a la evacuación, solo eran 5 las que atacarían con todo su poder al ejercito de la líder africana…
-Yo tengo una pregunta mucho más importante, ¿En dónde está Homura?- Pregunto la Rubia norteamericana Lindsay Halland sobresaliendo de entre todo el grupo. Hace solo unas horas estaba por completo desequilibrada, perdida en su mente y con un enorme pecado a cuestas, ahora parecía tener la fuerza suficiente como para llevar su pecado a cuestas junto con toda su región.
La pregunta hizo que las chicas reunidas en el patio del templo esa madrugada comenzaran a mirar en todas direcciones en busca de la líder de la región asiática y la líder extraoficial en ese momento… sin embargo Homura no estaba en ningún lugar.
-Ya sé donde esta…- menciono Sayaka con el ceño fruncido en señal de molestia, de inmediato comenzó a caminar hacia la multitud de teletransportadoras pues ahora necesitaba una, sin embargo no de una ordinaria, necesitaba una que conociera la ciudad. A pesar de esa condición ninguna de las chicas presentes era siquiera japonesa así que necesitaba una alternativa.
Sayaka se acerco a una joven chica de anteojos a la cual observo fijamente. La chica de cabellos azulados y con un pequeño lugar debajo del ojo izquierdo observo a la chica mágica japonesa que estaba frente a ella, ocultando la escaza luz de la luna que la bañaba en ese instante.
-Dame las coordenadas a las que deseas ir- respondió la chica mientras abría una computadora y en esta un mapa de la ciudad que tenían a sus espaldas, fuertemente custodiada por militares japoneses.
-Aquí es- menciono Sayaka señalando una intersección del centro de la ciudad, una de las zonas más custodiadas de la ciudad.
La chica peli azul sujeto a la japonesa que le estaba pidiendo el favor y a diferencia de las demás teletransportadoras de las que se tenía registro, esta chica hizo que cada partícula del cuerpo se separara y en un instante ambas estaban desintegrándose para armarse nuevamente en las coordenadas exactas que Sayaka había ordenado.
En la ciudad solo se podían escuchar los sonidos de los helicópteros que la sobrevolaban y de los camiones de bomberos que a pesar de tener más de 24 horas luchando contra algunos incendios, la mayoría no habían sido contenidos aun.
Sayaka se tambaleo y su cuerpo sintió algo que hacia bastantes años no había sentido: Nauseas.
La chica peli azul de anteojos se acomodo los lentes de forma adecuada protestando la forma en que siempre aparecían ligeramente torcidos hacia la derecha… esto mientras que la otra peli azul estaba a punto de vomitar cerca de una de las esquinas oscuras del lugar.
-Es normal la primera vez, te acostumbraras- menciono la chica de anteojos mientras que Sayaka terminaba de deshacerse de su malestar.
Una vez recuperada la peli azul se dirigió hacia la entrada de un edificio departamental. El sitio estaba bastante oscuro pues era madrugada y nadie recibiría visitas a semejantes horas, mucho menos tendría alguien motivos para estar en las calles a esas horas de la noche con la situación que la ciudad y el mundo entero vivían.
Sayaka se acerco al departamento 3 del cuarto piso y toco en repetidas ocasiones la puerta de manera que no molestara a los vecinos ni tampoco llamara demasiado la atención, sin embargo después de varios intentos infructuosos la chica mágica comenzó a intentar comunicarse telepáticamente con Homura, sin embargo la líder de la región asiática parecía no estar en el lugar… o no deseaba responder.
La peli azul al fin victima de la desesperación intento abrir la puerta y su sorpresa fue grande al ver que estaba abierta. Hizo una seña discreta a su acompañante para que se quedara afuera custodiando el pasillo mientras que ella entraba lenta y sigilosamente en la vivienda. La habitación parecía algo sencilla pero espaciosa, había cosas en el suelo, posiblemente ropa ya que accidentalmente Miki piso algunas de ellas y pudo distinguir fácilmente la textura de la tela en sus pies.
La peli azul continúo en busca de su compañera, sin embargo lo que observaron sus ojos la dejo por completo perpleja:
Homura se estaba levantando lentamente, parecía somnolienta, su gema del alma brillaba en una repisa y delataba que su blanca piel estaba completamente desnuda en la cama junto a su pareja Tatsumi. Ambos observaron a la peli azul que irrumpió en la casa, ante lo cual la pareja reacciono de la misma manera metiéndose debajo de las sabanas para cubrir sus cuerpos, incluso Homura parecía apenada.
Sayaka salió inmediatamente de la vivienda completamente sonrojada por lo que había visto, cerró la puerta con rapidez y se coloco detrás de ella con un movimiento sutil y ágil.
-¿Estaba ahí?- pregunto la transportadora en tono de burla a la chica mágica que había salido del lugar quien simplemente la observo con una gesto en el rostro bastante expresivo de su molestia.
-¿Ya es la hora de que te vayas?- Pregunto Tatsumi mientras recorría con su mano la blanca y desnuda espalda de Homura.
-Me temo que llego el momento… Adiós Tatsumi- respondió la chica mágica de cabellos oscuros mientras se ponía su ropa nuevamente y besaba al chico que se quedaba en cama.
Homura se levanto y ato ese listón rojo de nuevo a su cabeza. Al tenerlo de vuelta en la cabeza parecía como si toda esa energía que desbordaba su gema del alma restaurada hubiera regresado a ella junto con el deber y la responsabilidad de proteger al mundo que estaba sumido en una crisis como nunca antes.
-Homura- Interrumpió Tatsumi a la chica quien caminaba decidida hacia afuera –Prométeme que regresaras- añadió.
-Homura sonrió mientras se ponía sus anteojos y sin decir una palabra salió de la casa de Tatsumi… A pesar de su optimismo, sabía que esa era una promesa que no podía hacer pues incluso el plan incluía la opción de solo funcionar como distracción mientras los hombres se encargaban de destruir todo y a todos quienes se encontraran ahí.
Homura cerró la puerta del departamento de Tatsumi y tan pronto lo hizo un fuerte golpe impacto su rostro. Miki quien esperaba afuera le dio una bofetada que provoco que sus anteojos cayeran al suelo al igual que la chica de cabellos oscuros.
-Nosotras estamos a la mitad de una crisis y tú… Tú estabas… No sé ni por qué hiciste eso si sabes que nuestros cuerpos ya no sirven para nada- Menciono molesta Sayaka.
-Tal vez tu ya no sientas nada, pero yo si siento y sé lo que sentí allá adentro- respondió Homura mientras nuevamente se colocaba sus anteojos y se levantaba de forma desafiante, confrontando a la que hasta ese momento había sido su mejor amiga. –Yo te salve en aquella ocasión, no te prohibí que te enamoraras de nueva cuenta, si no lo volviste a hacer fue porque así lo quisiste- añadió.
-Si me disculpan… sigamos esto en otro lugar, lejos del ejército, no en un edificio de departamentos a la mitad de la ciudad custodiada- menciono la teletransportadora mientras sujetaba a ambas chicas de un hombro a cada una, separándolas y al mismo tiempo sacándolas del lugar que en ese instante se quedo en penumbras.
Marraquech – Marruecos *
Luces que apuntaban hacia el cielo habían sido apostadas a lo largo de toda la capital imperial, advirtiendo que la muerte vendría desde ese lugar. Cientos de chicas mágicas se movían en todas direcciones mientras que los civiles eran todos conducidos hacia el palacio imperial. La ciudad estaba tomando medidas contra un ataque sin precedentes, todo el poderío militar de la superpotencia más devastadora en el mundo seria lanzado contra un solo punto y ese era el lugar que estas chicas, de no más de 18 años la mayor, intentarían defender con sus vidas.
Zafia se notaba bastante preocupada moviéndose de un lado al otro sin cesar, observando los preparativos de su línea defensiva. La chica africana estaba convocando todo lo que tenia y enfrentar una batalla que muchos pensarían que estaba perdida desde el inicio. La muerte llegaría desde el cielo y la africana lo sabía muy bien.
Sus andanzas fueron súbitamente interrumpidas por un golpe súbito de una chica que la sujeto del cuello y la lanzo contra una pared donde la sujeto de nueva cuenta. Esos ojos azules que reconocía con facilidad, en especial teniéndolos tan cerca, en esa ocasión estaban molestos como nunca antes los había visto.
-¿Dónde está Mami?- Replico furiosa Yui mientras mantenía sujeto el cuello de la africana de cabellos oscuros y coleta.
-Yui… No tengo idea de que pretendas pero…- respondió la chica africana antes de ser interrumpida nuevamente por un fuerte tirón en su cuello. La japonesa tenía por completo dominada a una de las cinco líderes mundiales y lo hacía parecer sencillo.
-¡No estoy jugando y lo sabes Zafia, dime donde esta Tomoe Mami!- grito de nueva cuenta la chica mágica japonesa al rostro de aquella a quien sujetaba.
-Estaba al frente de la campaña norte… ya sabes que el frente colapso así que no se si este muerta o capturada- respondió Zafia al no tener muchas opciones. Era poderosa, sin embargo había sido completamente tomada por sorpresa, sin mencionar que en ese instante no tenia magia para gastar en una riña interna. Al obtener la respuesta que quería escuchar Yui soltó a la líder africana quien colapso sobre si misma intentando recuperar el aire que le había sido arrebatado por la fuerza de la japonesa.
-¿Hikari estuvo aquí también, no es verdad?- pregunto nuevamente Yui mientras ella junto con su amiga Mayu observaban fijamente a la maltrecha Zafia, al igual que muchas de las chicas mágicas que estaban armando la defensa de la ciudad.
-Hikari esta demente… sin importar lo que hagas… no podrás salvarla… te matara antes de escuchar tus palabras- menciono con dificultad Zafia.
-Mayu y yo nos vamos. Te lo advertí el día en que me uní a ti, yo no creo en tu causa, ni siquiera me interesa, lo único que quiero es a Hikari y si estuvo aquí ya nos lleva mucha ventaja…- respondió Yui dándose la vuelta al igual que su amiga de cabellos negros ante las miradas de muchas que simplemente se quitaban del paso de ambas chicas.
-Déjenlas irse…- menciono Zafia al ver que algunas chicas estaban pensando atacarlas por la espalda. La africana estaba más que consiente de que no había forma de igualar el poder de ataque que ambas poseían, cualquier ataque contra ese par solo terminaría costándole la vida a cientos de sus súbditas, seguidoras que en este momento necesitaba más que nunca…
Choque de titanes I
Marraquech- Marruecos *
Zona Norte De La Ciudad.
Tiempo Antes Del Ataque Norteamericano 00:57:24 (Hr/Min/Seg)…
Tal como se esperaba de las zonas más alejadas del palacio real, estaban completamente desiertas. Las teletransportadoras que dirigían el éxodo corrían de casa en casa, sin embargo nadie se encontraba aun en el lugar. Un par de chicas mágicas de atuendos contrarios corrían por las desoladas calles de la ciudad mientras que la oscuridad de la noche era rota por los grandes reflectores apostados en sitios estratégicos cercanos al palacio, el cielo estaba custodiado, un claro indicativo de que la muerte descendería desde ese lugar.
-¿Y si no encontramos a nadie Estela?-
-Según la inteligencia la chica que mantiene el escudo está custodiada cerca del mercado local, al menos ellas deben estar en sus posiciones. No es lindo, pero debemos matarla para que la misión sea exitosa, incluso aunque las demás fallen… todo depende de nosotras Lucia- respondió la chica de atuendos negros con adornos blancos. Las dos gemelas españolas habían sido llamadas para esta misión, nunca se separaban y en conjunto eran sumamente poderosas así que Homura no dudo en mandarlas al frente de batalla ni un instante.
Las dos chicas, una con el poder de la luz y la otra con el poder de la oscuridad, ambas inseparables y muy similares, decididas a ayudar a la causa del bien, corrían en dirección al mercado local, ambas preocupadas pues en verdad no deseaban matar a nadie, sin embargo su misión las obligaba a hacerlo.
Las dos castañas al fin llegaron al lugar, sin embargo algo extraño ocurría pues no había nadie en las cercanías. Lucia observo su entorno y detecto algunas señales que le hicieron pensar que una batalla se había llevado a cabo en el lugar, en ese instante su hermana Estela llamo su atención.
Lucia corrió a la dirección en que se encontraba su hermana perpleja ante lo que estaba observando, un instante después la castaña de atuendos blancos con adornos negros compartió el sentimiento con su gemela. Sus ojos observaron como despiadadamente Mayu, la chica mágica japonesa estaba ejecutando despiadadamente con sus dos enormes cañones a toda la escolta de la joven africana que mantenía el escudo, mientras que su compañera Yui estaba destruyendo la gema del alma de la misma chica que se suponía que debían ejecutar.
La sangrienta escena que las gemelas españolas observaban era algo que muy pocos podrían tolerar pues las japonesas frente a ellas inspiraban miedo con sus movimientos sin piedad que gozaban de una letalidad envidiable por el mejor de los asesinos… solo una cosa pudo mencionar Lucia a su petrificada hermana cuando las dos japonesas terminaron su carnicería y ahora cubiertas de sangre volteaban a ver a las gemelas.
-Misión cumplida Estela…¿Y ahora qué hacemos?-
-Mayu- menciono la japonesa de atuendos samurái rojos, al instante los cañones que abarcaban los brazos de su compañera se levantaron en dirección a las españolas y una ráfaga de disparos las dividió. Estela reacciono rápidamente y esquivo el ataque de la japonesa, sin embargo Lucia era otra historia, de su mano izquierda emergió la oscuridad, una oscuridad tan negra como una noche en la que los astros hayan muerto y el firmamento haya perdido la vida y la razón de existir, esa oscuridad que se tragaba todo, incluso las balas de la japonesa de atuendos azules que continuaba disparando sus ráfagas al agujero negro de la española.
Estela de inmediato al ver que su hermana se estaba ocupando de la chica de atuendos azules decidió encargarse de la castaña de la espada. Estela levanto su mano derecha y de ella emergió un poderoso y blanco rayo de luz, devastador como ninguna otra fuerza en el mundo, incluso el mismo impacto hacia que la española sintiera el retroceso en su brazo como si de una poderosa arma se tratase, sin embargo el rayo de luz fue cortado con facilidad por la poderosa espada de Yui, la masamune que poseía era el arma mágica mas poderosa registrada y ninguna de las gemelas tenían planeado enfrentarse a algo como eso.
Lucia con su control de la oscuridad se lanzo sobre Mayu con la intención de no quedarse de nueva cuenta a la sombra de su hermana, usando su hacha de batalla en la mano derecha la española intento acercarse lo más posible a su enemiga quien se veía mucho mas ágil de lo que los rumores decían que era. Un ataque con su ligera hacha se estrello en los cañones de la japonesa que uso sus armas como escudo y se alejo de inmediato para seguir disparando. Lucia de inmediato uso su oscuridad nuevamente para defenderse de las poderosas embestidas de la japonesa de atuendos azules, la batalla estaba dividida entre una chica que solo podía atacar desde lejos y una que era mucho más efectiva desde cerca, así que el movimiento del campo de batalla era algo natural.
La portadora de la oscuridad estaba haciendo un buen papel frente a su oponente, sin embargo la portadora de la luz no tenía la misma suerte que su hermana gemela… Yui era fuerte y ágil, los ataques a distancia parecían inútiles pues su espada cortaba todo, incluso la luz misma, mientras que esa misma espada era capaz de cortar a distancias enormes… toda la distancia que Estela pudiera conseguir parecía inútil en contra de un oponente así. Pelear de cerca tampoco parecía una opción pues su cuchillo estaba siendo quebrado por el poderoso filo de la espada de Yui… la espada era el problema y debía intentar quitársela de alguna manera, de lo contrario era una pelea perdida desde el inicio.
Estela usando el entorno comenzó a destruir algunas partes del mercado, necesitaba escombros entre ella y su oponente, lo suficiente como para distraerla. Yui era bastante ágil y el plan de la española parecía no estar funcionando de ninguna manera, algo drástico era necesario.
El don de las gemelas se hizo presente en ese momento, sin que la portadora de la luz dijera nada la oscuridad las abrazo fríamente a ambas, Lucia noto que su hermana no estaba teniendo suerte con su estrategia y le facilito una ventana, una oportunidad. La portadora de la oscuridad inundo con su elemento el campo de batalla, lo negro del panorama no era problema para ella, pues podía moverse con facilidad incluso en la oscuridad más negra, mientras que las otras tres chicas tenían problemas para seguir con el combate en esas circunstancias.
Un grito de dolor se escucho rompiendo el vacio de la oscuridad con el sonido desgarrador, era la seria Mayu, en cuya espalda había sido clavada el hacha de batalla de Lucia, ahora solo restaba Yui y Estela lo sabía. Tal vez la española de cabellos castaños a diferencia de su hermana gemela no podía ver nada en la oscuridad, pero confiaba ciegamente en su hermana, sabía que de alguna manera ella podría llegar a su blanco debido a que estaba en el elemento de su hermana… no puede existir luz sin oscuridad, y así fue como con pasos lentos y sigilosos Estela se acerco a donde ella sentía se encontraba su oponente. Su cuchillo lleno de grietas provocadas por la batalla temblaba en su mano izquierda… a pesar de ser siempre la mas social y sin duda la que guiaba los pasos de las gemelas, en esta ocasión estela no estaba resaltando en lo mas mínimo… sus poderosas habilidades no eran nada comparadas con el filo del arma de Yui quien hasta ese momento solo había sobrellevado la batalla, no estaba peleando en serio y a pesar de eso ya le había causado demasiados problemas a su adversaria que victima de la desesperación intentaba este ataque furtivo final.
El cuchillo de Estela se clavo con fuerza y un sonido metálico rompió el silencio… sonido metálico que alarmo a todas. Lucia de inmediato retiro la cortina de oscuridad del campo de batalla solo para delatar lo que muchas esperaban. Estela había atravesado a un demonio metálico, los mismos que Hikari estaba usando a recientes fechas. Mayu con el hacha de la española en su espalda observaba desde el suelo perpleja al igual que Yui quien se encontraba mucho más alejada de ese lugar donde Estela se encontraba.
Repentinamente las rivalidades se olvidaron cuando una horda de demonios apareció en el campo de batalla y las chicas mágicas que combatían ferozmente hasta ese instante enfocaron sus esfuerzos en los nuevos oponentes. Lucia recupero su hacha y se olvido por completo de Mayu, está a su vez a pesar de la prominente herida en su espalda continuaba peleando desde el suelo, usando sus dos poderosos cañones de forma eficaz. Yui por su parte intentaba abrirse camino hacia la perpleja Estela quien no sabía qué hacer, la española estaba confundida, los demonios la pasaban de largo y la batalla se desarrollaba a su alrededor sin que ella participara de alguna manera… a pesar de toda su seguridad ella nunca estuvo en una pelea tan grande hasta ahora, todo había sido sencillo solo enfrentando demonios y nunca a otras chicas mágicas que pudieran igualar o superar sus habilidades… ahora todo era distinto.
-Reacciona estúpida- grito Yui intentando hacer entrar en razón a la española con quien combatía hasta ese instante, ya que los demonios le cerraban el camino y ni siquiera con toda su fuerza y poder podía romper esa barrera tan poderosa que estaba en su camino.
Esa figura que caminaba alrededor de Estela era inconfundible, esos ojos azules que derrochaban desprecio, esos cabellos negros con listones rojos a los lados enmarcaban inocencia pero sus manos cubiertas de metal y sangre delataban sus motivos reales. La banshee, Hikari apareció con esa mascara metálica que cubría su boca y ese abrigo que cubría su delicada piel blanca. Observaba fijamente a la española quien aun continuaba completamente perdida en el miedo.
-Esa habilidad tuya me sería muy útil… déjame terminar con todo el dolor, todo el sufrimiento de una vez por todas- menciono Hikari mientras atravesaba la gema del alma de la española para absorberla. A pesar del impacto Estela seguía perdida, abrazando a la muerte sin siquiera notarlo. Lucia observo desde la distancia como lentamente su hermana caía al suelo perdiendo el brillo de sus ojos y el atuendo mágico que la caracterizaba, la luz se extinguía mientras que Hikari se hacía mucho más fuerte.
… Mi deseo fue concedido…
Barcelona- España *
5 años antes…
Cualquiera diría que un par de gemelas se convertirían en Mahou Shoujos al mismo tiempo… sin embargo esto no fue así. Mi hermana Estela a mis espaldas pidió un deseo el cual aun no me ha revelado…
De las dos Estela es la que brilla más, Estela es la que sin duda alguna sobresale y lograra algo en el futuro. Siempre esta alegre y trata a todos con una sonrisa, en el orfanato donde vivimos todos siempre la buscan y si alguien alguna vez se acerca a mi es solo para preguntarme algo acerca de mi hermana gemela. Siempre es ella… siempre…
Sospecho que su deseo fue ayudar al orfanato pues estaba a punto de ser cerrado, sin embargo después de que ella se convirtiera en Mahou Shoujo mágicamente el dinero no volvió a ser problema en el lugar.
Una noche el incubador se acerco a mi… no pude contenerme, pedí un deseo egoísta, un deseo que me hizo ver mi verdadera naturaleza como persona… soy una persona terrible púes mi deseo fue simple pero era lo que más quería en ese momento, lo que aun sigo queriendo incluso en este momento…
-Deseo brillar mucho más que mi hermana-
… mi gema del alma se formo y a pesar de todo parecía no haber ninguna diferencia, los días pasaron y de nuevo me entreviste con el incubador con el que hice el contrato. A pesar de mi insistencia y de lo molesta que estaba por el hecho de que parecía haber sido engañada la respuesta del incubador siempre ha estado en mi mente.
-Tú eres una sombra de tu hermana, eso serás hasta un día en el que la oscuridad brillara más que la luz en este mundo, entonces tu deseo será concedido. Ten siempre en mente que si nunca hubieras pedido este deseo tú y tu hermana jamás habrían tenido el destino que ahora tienen-
Esa fue su respuesta… lo que mis ojos observan en este momento es lo que yo desee… Estela está muerta por que yo brille mucho mas que ella en el campo de batalla… ese fue mi deseo…
Marraquech- Marruecos *
Tiempo Antes Del Ataque Norteamericano 00:01:30 (Hr/Min/Seg)…
-¡Hikari!- grito Yui mientras saltaba con el filo de su espada apuntando a la que alguna vez fue su mejor amiga, sin embargo el golpe esperado nunca llego pues la chica mágica demente uso una de sus habilidades hurtadas para desaparecer al instante. Yui siguió de frente y su espada se clavo en el suelo sin impactar a su blanco.
-Ya llegara el momento para que tu y yo juguemos de nuevo Yui, pero me temo que este no es el lugar- respondió Hikari en tono burlón señalando al cielo y desapareciendo al instante. El bombardeo a la ciudad había comenzado, miles de aviones militares y misiles surcaban los cielos y el fuego se propagaba rápidamente por las calles de la ciudad que estaña siendo reducida a cenizas.
Lucia llego hasta el cuerpo de su hermana y una teletransportadora llego al instante sin que lo esperara para sacarla del lugar junto con el cuerpo de su hermana que estaba sin vida. Yui rápidamente se acerco a Mayu y la levanto, ambas comenzaron a correr mientras que el fuego se acercaba peligrosamente detrás de ellas. Las explosiones devoraban todo a su paso mientras que solo el sonido de la muerte quedaba esa noche en lo que fue la capital del imperio de Zafia…
Choque de titanes II
Marraquech- Marruecos *
Zona Sur Este De La Ciudad.
Tiempo Antes Del Ataque Norteamericano 01:05:00 (Hr/Min/Seg)…
El panorama en la zona sur de la ciudad parece devastado, arena cubre casas completas, impidiendo el paso de vehículos pesados y tropas por igual. En esta zona, un barrio pobre enterrado por el desierto se encuentra Melisa Sepanok, la líder de la región de Oceanía quien avanza lentamente entre las arenas del lugar, recordando su razón, su propósito de estar en ese lugar olvidado de todos, pues esta era la batalla que llevaba meses anhelando.
Su melena castaña estaba llenándose se arena, esa era su mayor preocupación, pues el oponente que tenía enfrente no duraría mucho según sus palabras. Casas completas estaban enterradas bajo la arena, sin embargo el enemigo al que se enfrentaría no sacaría de ninguna ventaja de un terreno así… era sospechoso, aunque nada que preocuparse para la descuidada neozelandesa.
Su traje mágico que más bien parecía una armadura aun tenía heridas de viejas batallas mientras que su gema del alma brillaba con una intensidad naranja. Su entorno era el más hostil y en poco tiempo descubrió el plan de su oponente que comenzó con la emboscada que tenía preparada en el lugar.
El sonido de un motor activándose era inconfundible, las hélices de un viejo motor comenzaron a moverse en dirección hacia la neozelandesa, un motor que con su fuerza de arrastre estaba saliendo de entre la arena. El impacto parecía inminente, sin embargo entre más cerca la turbina se encontraba de la chica mágica, sin ninguna razón este perdió toda la energía que poseía, la velocidad disminuyo y Melisa simplemente se aparto de la trayectoria de ese montón de fierros viejos que se estrello de nuevo contra la arena, completamente inutilizado.
Instantes después un avión completo comenzó a salir de entre la arena por increíble que pareciera, esta vez Melisa parecía haber notado algo y el resultado no fue por completo distinto. Una vez más al estar cerca de la chica mágica las turbinas se desactivaron súbitamente, pero en esta ocasión la chica mágica neozelandesa sujeto la trompa del avión y con un golpe fulminante lo lanzo en contra de una edificación lejana.
El impacto hizo que la casa quedara hecha pedazos mientras que con dificultad una chica de atuendos azules se levantaba del suelo.
-Con que tú eres la Railgun Croata, Sanya- menciono Melisa mientras se acercaba lentamente a la maltrecha chica mágica.
Esta sin responder con un simple movimiento de sus manos hizo que un par de camiones posicionados estratégicamente se estrellaran contra Melisa, quien simplemente rechazo el impacto de ambos con sus puños, no sin que ambos de nuevo perdieran el poder de sus motores cerca de la chica mágica neozelandesa.
-Parece que no aprendes, tendré que romper todos tus juguetes- menciono Melisa y en un instante con toda su súper fuerza golpeo el suelo. La arena que había estado cubriendo el lugar salió despedida en todas direcciones, las casas quedaron reducidas a escombros por la onda de choque del impacto y cientos de maquinas que estaban enterradas en el suelo quedaron expuestas y reducidas a chatarra.
Sanya observaba como todo el campo de batalla que había preparado con tanta dedicación estaba destruido por un solo golpe de una chica mágica cuyo poder en verdad era terrible como las leyendas describían.
-Entonces te mostrare mi verdadero poder- menciono la croata mientras que una enorme cantidad de energía eléctrica se hacía presente a su alrededor, el poder que emanaba de ella era demasiado y ese poderoso relámpago estaba siendo apuntado hacia la líder neozelandesa. –A ver cómo te escapas de esto- menciono Sanya antes de lanzar ese poderoso relámpago en contra de su oponente. El rayo azul parecía devastar todo lo que se encontrara en su camino y el impacto estaba por llegar a su destino, esa chica que parecía despreocupada y que debía tener motivos para estarlo… así fue.
Al igual que todos los ataques de Sanya hasta ese momento el poderoso y letal rayo desapareció en la nada instantes antes de golpear a Melisa, todo el poder y la devastación se habían esfumado en el aire sin ningún motivo aparente y la neozelandesa no había movido un solo dedo.
-¿Pero qué demonios…?- se pregunto perpleja la croata al ver como su mejor ataque había resultado completamente inútil.
-Aun no lo entiendes, pobre, supongo que debo explicártelo. La mejor manera de explicarlo es como un don, nuestra habilidad natural. Tu eres demasiado buena con los aparatos eléctricos, todo lo que usa electricidad esta a tu servicio… sin embargo yo, aunque no es mi habilidad principal… supongo que es mala suerte, siempre he sido un imán de aparatos defectuosos, es algo innato en mi… y cuando me vuelvo Mahou Shoujo, la electricidad a mi alrededor desaparece. Poseo un impulso electro magnético innato que desactiva todos los aparatos a mi alrededor e incluso hace que la electricidad desaparezca…- explico la líder de la región de Oceanía mientras que Sanya comenzaba a verse temerosa y desesperada.
-¿Lo entiendes verdad?, ninguno de tus ataques sirve en contra mía y ahora es mi turno de atacarte a ti- menciono la chica mágica cuya mirada había cambiado, ahora se veía furiosa y fuera de control mientras se lanzaba en contra de la croata.
Sanya comenzó a correr, presa del pánico al ver a semejante demonio correr detrás de ella. La croata era mucho más ágil, sin embargo la embestida de la líder de nueva Zelanda no podía ser detenida, ni casas, ni edificios, ni autos, cualquier obstáculo que se cruzara en su camino era automáticamente destruido por el devastador poder de ataque que Melisa poseía. Sanya atacaba sin cesar mientras corría, sin embargo sus ataques seguían siendo igual de inefectivos que al inicio, súbitamente un fuerte tirón en una de sus piernas detuvo su carrera. Melisa en ese momento tenía el rostro completamente perdido en demencia y furia mientras que Sanya tenía el rostro lleno de lágrimas y terror… Melisa estrello a la croata contra el piso y comenzó a propinarle una serie de devastadores golpes que incluso hicieron que los edificios cercanos se colapsaran. La gema del alma de la croata fue destruida sin embargo la neozelandesa continuaba con su ataque, estaba completamente fuera de control.
Cuando recupero la cordura al frente solo tenía lo que parecían ser los restos de un cuerpo humano, deshecho por completo por la fuerza de sus golpes. Sus manos estaban completamente llenas de sangre al igual que su rostro y su armadura y el remordimiento que siempre tenía después de usar sus poderes a ese nivel estaba presente de nueva cuenta.
Explosiones se escuchaban a la distancia y al oeste se podía apreciar una barrera oscura, innegablemente todas las demás batallas estaban desarrollándose en ese momento.
-Sera mejor que vaya ayudar a Homura o a las demás…- menciono Melisa limpiando un poco de la sangre de su rostro y poniéndose en marcha hacia otra zona de la ciudad…
