¡Feliz día de los muertos a todos!
Espero lograran visitar a sus familias y/o amigos. Yo fui un día antes a visitar a un familiar
porque estas fechas siempre es un caos y a una amiga lamentablemente no pude hacerlo.
¡Bien! aquí les dejo la actualización, espero lo disfruten.
.
.
.
.
.
La puerta del dormitorio se abrió de golpe. Sasuke reaccionó más rápido que Sakura. Rodó su cuerpo, retirándose del suyo mientras el edredón fue arrojado sobre ella.
La habitación estaba inundada por la luz del sol de la mañana. Confundida y todavía luchando contra el sueño profundo, Sakura miró fijamente al hombre enmarcado en la puerta del dormitorio. Entonces su mirada se sacudió hacia un Sasuke desnudo que estaba de pie junto a la cama, poniéndose entre ella y el atacante.
-¡Fuera! — gruñó Sasuke.
Este hombre era alguien al que Sakura nunca había visto antes. No era uno de los hombres de la noche anterior. Tenía unos treinta años, con cabello blanco. Como entró en la habitación, gruño hacia Sasuke, haciendo obvio que definitivamente era uno de ellos. Sakura agarró el edredón y lo tiro de él hasta su barbilla cuando le vio mirándola. Ese hombre-lobo parecía furioso, y por eso era aterrador.
-He dicho que fuera— gruñó Sasuke.
El hombre olisqueó la habitación. Gruño de nuevo hacia Sasuke.
-¿Dónde está ella?
El bajo retumbar de furia que provenía del centro del pecho de Sasuke era completamente inhumano.
-Aquí no, Suigetsu. Sal de mi habitación, o mejor aún, ¡Sal de mi casa! No te invité a venir aquí.
-¿Dónde diablos esta mi compañera?
Sasuke se agachó y agarró sus vaqueros del suelo. Gruño maldiciones mientras los sacudía.
-¿Por qué diablos crees que tu compañera estaría aquí? No la tocaría, aunque me pagaras, y tienes un puto montón de coraje irrumpiendo en la puerta de mi dormitorio buscándola.
Sakura oyó golpes, y luego cuatro hombres estaban en el dormitorio. Naruto y tres de los hombres de la noche anterior se presentaron allí. Naruto sólo llevaba pantalones de chándal. Su amplio y musculoso pecho estaba desnudo. Su pelo rubio estaba alborotado en ángulos extraños, pero su actitud tranquila desapareció mientras gruñía:
-¿Qué demonios está pasando?
-Suigetsu pensó que podría romper mi puerta buscando a su compañera. Ella no está aquí. Nunca ha estado aquí. Ya sabes que yo nunca la tocaría.
Sasuke sonaba violento cuando se volvió de nuevo hacia el intruso.
-¿Cuál es tu problema? ¿Tienes deseos de morir? ¡Quieres desafiarme? Entraste a mi casa y rompiste la puerta de mi habitación.
-He olido a mujeres y sexo. Karin es buena en enmascarar su olor, así que consigue oler diferente, incluso para mí. Ella lo ha convertido en un pasatiempo suyo, y sé muy bien que está detrás de ti—acusó Suigetsu a Sasuke con un gruñido –Ella siempre me habla de ti y me dice lo mucho que te desea.
Naruto maldijo entre dientes.
-Tu compañera no está bien, Suigetsu. Te hemos dicho que la tengas bajo control o necesitaras encontrar un nuevo lugar. Este es el tipo de mierda de la que estuvimos hablando. Hemos tenido que refugiarnos aquí la noche pasada debido a la tormenta y, personalmente, te garantizo que tu compañera no ha estado aquí.
Suigetsu respiró hondo.
-No puedo encontrarla, Naruto.
Naruto gimió, algo de la tensión dejo sus amplios hombros.
-Podemos enviar a algunas personas a la última ubicación en la que estaba para ver si pueden rastrearla, pero necesitas controlarla. No puedes ir por ahí haciendo acusaciones salvajes y rompiendo puertas de lobos a las siete de la mañana.
-No es culpa mía. Ella no ha estado bien desde su accidente.
-¡Ese no es nuestro problema! Tenemos nuestros propios problemas.
Sasuke se volvió y miro a Sakura. Gruño mientras se volvió de nuevo a Naruto.
-¿Y dónde diablos estabais vosotros cuatro cuando Suigetsu estaba irrumpiendo en mi puerta? ¿Tengo tres Ejecutores y un Alfa en mi casa y nadie lo escucho?
-Estábamos durmiendo. Como tú.
Naruto apuntó hacia el pasillo sin remordimientos, recordándoles el dormitorio de invitados en el que se había alojado.
-Supongo que los chicos de abajo estaban todavía demasiado borrachos y cansados de luchas contra la inundación.
-Sólo sal de aquí. ¡Quiero que todos salgáis de aquí! ¡Tantos hombres mirándola me está volviendo irracional! Estoy a punto de matar a alguien sólo porque me siento así… ¡y estás en la parte superior de la lista, Suigetsu!
Suigetsu obviamente no era demasiado brillante. No solo no parecía querer irse, si no que miró alrededor de Sasuke, como si esperara que Sakura se pudiera transformar en su compañera.
-Fuera.
Naruto empujó a Suigetsu no muy gentilmente.
-Como puedes ver, la hembra que hay en la cama de Sasuke no es tu compañera. Es la compañera de Sasuke. Se supone que es su luna de miel, así que a menos que tengas ganas de morir, lárgate.
-¿Qué? –jadeó Sakura.
Sasuke gruño y salto tan rápido que todos los hombres retrocedieron. Excepto Naruto, que se mantuvo firme sin miedo, pero se estremeció.
-Se me escapó. Aún no he tomado café.
-Ya no está lloviendo. Quiero que todos salgáis de mi cabaña.
Sasuke señalo la puerta,
-¡Ahora!
Todos los hombres desaparecieron rápidamente, y Naruto dijo:
-De todas formas, lo estabas posponiendo demasiado tiempo.
Mientras hablaba comenzó a cerrar la puerta detrás de él.
-¿De qué está hablando? — pregunto Sakura, sabiendo que los hombres que salían al pasillo probablemente podrían oírla -¿Por qué dice que estamos de luna de miel? ¿Es una especie de broma de Hombres-lobo para el sexo de una sola noche?
Los oscuros ojos de Sasuke la miraron con una emoción que no podía medir. Respiró profundamente.
-Hice algo sin preguntar primero y no debería haberlo hecho, pero el impulso fue inesperado y abrumador.
Sakura se quedó boquiabierta, sin gustarle el sonido de esas palabras.
-¿Qué hiciste?
Sasuke cruzó los brazos sobre su amplio pecho.
-¿Quieres primero las buenas noticias o las malas?
-Las buenas noticias—comenzó ella vacilante –Creo.
-La primera vez nos unimos, te mordí bastante fuerte.
Sasuke habló lentamente, como si estuviera escogiendo cuidadosamente sus palabras.
-Y cambié parcialmente cuando lo hice. Esa es… una combinación única. En mi mundo, cambiar y morder al mismo tiempo durante el sexo, es algo realmente ilegal hacerlo con un humano sin advertirle de las consecuencias, por eso Nagato y Naruto estaban tan enfadados conmigo. Pudieron oler lo que hice en cuanto llegaron cerca de nosotros.
Sakura dejó que sus palabras se hundieran en su mente y sintió que la sangre salía de su rostro.
-Ahora voy a convertirme en un lobo. ¿no?
Sasuke sacudió la cabeza.
-No he terminado. Desde este momento, eres inmune a las enfermedades. Tu proceso de envejecimiento se ha ralentizado y sanarás mucho más rápido, pero sigues siendo humana. Podría convertirte del todo, si quisieras que lo hiciera.
-No—dijo instantáneamente y aparto la vista –No, gracias.
Sasuke frunció el ceño.
-¿Es tan malo ser como yo? Cariño, no conoces la libertad de cambiar y correr en el bosque. Tu visión es mejor, también tu sentido del olfato. Diablos, es como si todo un mundo nuevo se abriera a tu alrededor.
Sakura se volvió hacia él una vez más.
-Las pulgas, las garrapatas, brotar una cola sin previo aviso, el hecho de que tienes un deseo incontrolable de buscar una pelota.
Los ojos de Sasuke se abrieron antes de que se echara a reír.
-No tengo un impulso incontrolable de buscar la pelota y las pulgas no les gusta nuestra sangre. A las garrapatas tampoco. Incluso si así fuera, cuando cambiásemos de nuevo nuestra piel no tendrían pelaje para poder esconderse.
-Soy lo que soy, Sasuke. Yo no te pediría que cambiaras. No me lo pidas tú a mí.
La miro durante un largo minuto y luego asintió.
-Acepto eso. Va a hacer nuestra vida un poco más complicada, pero estaremos bien.
-¿Cómo que eso va a complicar nuestras vidas?
La sonrisa de Sasuke se desvaneció.
-Mi mundo es diferente del tuyo.
-No jodas. ¿De verdad?
Sasuke se rio de nuevo.
-Me encanta tu boca y las cosas que dices. Me haces reír todo el tiempo.
-Gracias. Ahora vamos con las malas noticias. Tú y tus amigos habéis estado actuando de modo extraño desde ayer. Extraño para ser hombres lobo, quiero decir, y vosotros ya sois extraños por defecto.
En lugar de reírse de su broma, Sasuke estuvo callado durante mucho tiempo y luego finalmente admitió:
-Te empareje conmigo esa primera noche, Sakura. Por eso es ilegal hacerlo sin explicarlo primero. Nos uní, pero fue un instinto, casi como respirar, y no me arrepiento. No puedo. Desde el momento en que te encontré corriendo por tu vida en el bosque y vi cómo seguías luchando hasta el final, supe que era la mujer para mí.
Sakura se sorprendió.
-¿Qué significa exactamente 'emparejado'?
-Significa que estamos…
Sasuke apartó la mirada por un segundo, luego la miró de nuevo y fijó su mirada en la suya.
-Es como el matrimonio en mi mundo. Me casé contigo. Eso te hace mía y también me hace tuyo. Somos el uno para el otro. Para siempre.
Sakura se quedó sin habla. Sasuke se removió dónde estaba, parecía estar ansioso.
-Háblame. Dime algo.
Sakura se limitó a mirarle.
-Sé que debería habértelo preguntado, pero ¡maldita sea!, estabas en celo y yo tampoco estaba pensando claramente.
Sasuke suspiró.
-Te prometo una vida genial. Siempre te protegeré y tu felicidad siempre vendrá antes que la mía. Tenemos un hogar agradable. Tenemos espacio para los niños. Sé que esto te parecerá un poco remoto ahora, pero en realidad no lo es tanto. Hay un montón de casas en el bosque de otras parejas emparejadas y sus familias. La mayoría de los machos sin pareja viven en la casa de la manada en la ciudad. Vas a hacer muchos amigos, y si quieres trabajar, no intentare detenerte. Preferiría que te quedaras en casa, especialmente si aceptas tener hijos conmigo, pero de cualquier manera te apoyare. Nuestra manada es amiga de los humanos, ahora que Nagato y Naruto se hicieron cargo. Nuestros niños estarán protegidos incluso si no pueden cambiar. Yo sólo quiero que seas feliz. Eso es todo lo que importa. Incluso me…
Sasuke tragó saliva, como si estuviera tratando de decir algo especialmente difícil.
-Me mudaría a tu mundo si no te gusta vivir aquí. Lo haría por ti. Dejaría mi manada por ti, ya sé que no entiendes lo difícil que es eso para un lobo, pero es enorme.
La mente de Sakura estaba girando. Se había casado y ni siquiera lo sabía. Se limitó a mirar a Sasuke. Había dejado de hablar y la miraba con sus hermosos ojos. Parecía muy preocupado.
-"Debería estarlo".
-Háblame. Grítame. Sólo dime algo.
-Algo—se ahogó ella.
Sasuke se rio.
-Tú siempre me haces reír. Dime algo acerca de lo que estás pensando o sintiendo.
-Estoy conmocionada. Profundamente conmocionada.
-Lo sé. Sucedió rápido.
-¿Rápido?
Sakura sacudió la cabeza.
-Nos conocimos hace tres días, tuvimos sexo varias veces, estuvimos casi muertos unas cuantas veces más que eso, y… ¿ahora me estás diciendo que estamos casados?
-El sexo es jodidamente fantástico—le recordó Sasuke mientras gateaba sobre la cama
Se metió bajo las sabanas y tiro de Sakura hacia él.
-Y me encanta dormir contigo entre mis brazos.
Apretó un beso contra la curva de su cuello.
-Me estoy enamorando de ti. Fuerte.
-Supongo que eso es bueno ya que estamos casados.
Sasuke sonrió.
-Estas tomándote esto muy bien. Naruto y Nagato pensaron que te habrías deshecho. Naruto incluso me dijo que escondiera los cuchillos, cuando finalmente te lo dijera.
-Sasuke, ni siquiera sé qué decir.
-Entonces no digas nada. Bésame.
Sasuke la movió en sus brazos, porque era tan increíblemente fuerte. La levantó como si no pasara nada, y luego giró a Sakura para que estuviera a horcadas sobre su regazo. Quitó unos mechones de cabello salvaje y rizado de su frente y tomó su rostro entre sus grandes manos.
-Eres todo lo que quiero, Sakura. No seré como tu ex marido. Los compañeros son para toda la vida. Nunca engañan. Eres la única mujer a la que voy a tocar y mataré a cualquier hombre que te toque. Cualquier otro lobo que conozcas lo sabrá, porque tu olor está atado al mío. Estás a salvo conmigo—le prometió –Tu felicidad viene antes que la mía. Tú eres mi mundo, y mi lealtad es la tuya antes que cualquier otra cosa, incluida mi manada. No estaba mintiendo cuando te dije que me mudaría al mundo humano contigo si eso es lo que necesitas para ser feliz.
El corazón casi le dio un vuelco. Sasuke le decía que le pertenecía a ella, que nunca la engañaría y que permanecería fiel para siempre. Luego frunció el ceño, más que un poco escéptica, porque la vida le había enseñado que, si algo parecía demasiado bueno para ser verdad, probablemente lo era.
-Si eso es verdad, ¿Qué paso con tu amigo Suigetsu y su compañera?
Sasuke suspiro.
-Eso es algo que puede pasar con mi gente. Para empezar, ellos no tuvieron un emparejamiento por amor, y luego su compañera tuvo un accidente. Su mente ya no está bien. Está un poco loca.
-Así que, si no te enamoras de mí, ¿Puedes engañarme?
Sasuke meneó la cabeza.
-Su emparejamiento fue arreglado por sus familias y ambos estuvieron de acuerdo. Demonios, creo ni siquiera que se gustaban el uno al otro. Nosotros tenemos un vínculo. No me digas que no sientes nada por mí.
Casi pareció asustado por una fracción de segundo, antes de que su mirada se hiciera más dura, como si estuviera escondiéndose por instinto.
-Sasuke.
Sakura se agacho y tomó su cara como él le había hecho antes a ella.
-Me asusta por lo mucho que siento por ti. Esto está sucediendo demasiado rápido.
-No hay tal cosa.
Sasuke sonrió, la tensión se deslizo fuera de él tan fácilmente como había aparecido.
-Seguimos nuestros instintos animales y normalmente tienen razón. Los míos me gritaban que te reclamara, porque en mi corazón sé que eres mi compañera. Mi animal lo sabe, y yo también.
-Yo no tengo un animal escondido debajo de mi piel. Simplemente soy humana y estoy asustada.
Sasuke se echó a reír.
-Los humanos también son animales. Simplemente no les crece pelaje y… ¿Cómo lo llamaste?, ¿les brota una cola? Y no siguen sus instintos como hacemos nosotros. Nosotros somos libres con nuestras dos mitades. Podrías llegar a ser como yo. Podría cambiarte.
-Todavía no estoy lista para eso.
Sasuke asintió con la cabeza.
-Tenemos tiempo.
Sakura le miró fijamente.
-¿Tenemos un límite de tiempo?
Él negó con la cabeza.
-Podría cambiarte ahora o dentro de cincuenta años. Si quieres quedarte cómo eres, estoy contento con eso siempre y cuando tú estés contenta con eso.
Sakura levantó la cabeza y rozó sus labios sobre los suyos. Ella le sonrió cuando él retrocedió.
-La próxima vez que cambies parcialmente dentro de mí, será mejor que me lo digas, porque si lo hubieras visto, me habría asustado.
Sasuke asintió con la cabeza.
-Lo siento. Cuando nos emparejamos, necesito hundir mis dientes en ti y necesito hacerlo estando en ambas formas. Tengo que mantener los dientes bloqueados. Es algo que hay en nuestra saliva. Ahora vas a oler como yo. Todos los de mi especie que tomen una bocanada de ti ya sabrán que eres mía y estamos emparejados.
-¿Vas a hacer eso de nuevo? ¿Lo de cambiar mientras tenemos sexo?— pregunto vacilante -¿Es algo de lo que debo estar pendiente?
-Fue una cosa de una sola vez. Nunca te haría eso a menos que decidieras cambiar y ambos estemos usando pelaje.
-Eso no es gracioso.
-Es un poco gracioso—dijo él con una carcajada.
Sakura estuvo callada por un tiempo, antes de susurras:
-Entonces… ¿Estamos casados?
-No legalmente como en tu mundo, pero en el mío, ¡infierno sí!
Sasuke le sonrió.
-¿Quieres una luna de miel, cariño? Sé que yo sí quiera una. Quiero pasar unos cuantos días en la cama contigo.
-No he accedido todavía, Sasuke.
Su sonrisa se desvaneció y le gruño ligeramente. Sus ojos se estrecharon.
-Tú eres mía. Yo soy tuyo. No te voy a dejar ir. No puedo. Me arrancaría el corazón del pecho. No me pidas que te deje marchar. Todo menos eso.
No veía rabia en su mirada. Vio dolor y miedo, y eso fue demasiado para ella. En su lugar, cerró los ojos y le besó.
Sasuke le dio la vuelta y movió sus caderas hasta que Sakura estuvo debajo de él de nuevo. Luego se agachó y tiró del botón de sus pantalones vaqueros.
-Creo que voy a tener que trabajar más duro para convencerte, si vas a ser obstinada respecto a esto.
Sakura sonrió.
-No voy a discutir con eso.
