Mediodía del 1ro de Octubre, 2018

Mediodía del 1ro de Octubre, 2018

La oficina de Paige en la escuela de magia era la más grande de todas para un profesor, aunque seguía siendo mucho más pequeña que la del director. Las paredes estaban llenas de libreros cargadas con libros antiguos de magia olvidada. El escritorio estaba lleno de exámenes que tenía aún que calificar, pero ella estaba más ocupada preparando una clase sobre Viajes en el Tiempo.

Tan concentrada estaba en su trabajo que no se percató que en los asientos que tenía frente a ella habían orbitado sus dos sobrinos. Ellos esperaron que su tía los saludara, sin embargo la lectura la estaba absorbiendo.

"Tía Paige", dijo Wyatt al fin.

La bruja levantó la mirada y, con una sonrisa en los labios, saludó a Wyatt y a Chris.

"Chicos ¿Qué hacen ustedes aquí?"

"Tú nos pediste que viniéramos para hablar", respondió Chris.

Paige, asintió, colocó un lápiz entre las hojas y cerró el libro para ponerlo a un lado.

"Cierto, cierto. Ya se me había olvidado. Lo que pasa es que siento que no hemos tenido tiempo de hablar desde que.. bueno… Phoebe murió. Veo que Chris está lidiando muy bien con su dolor, hasta cierto punto; pero lo de Wyatt es otra historia"

"De verdad no creo que sea el momento", susurró Wyatt sin darse cuenta que Paige no lo había oído.

"Si hay algo que he aprendido es que en esta familia no lidiar con las emociones puede ser algo muy peligroso. No puedes seguirte aislando así, y mucho menos pensar que tú eres culpable de su muerte. ¿Tú apretaste el gatillo?"

Avergonzado, Wyatt lo negó con la cabeza.

"Entonces tú no tienes la culpa de nada."

Chris se sintió fuera de lugar en esa conversación, pero se quedó en el lugar para apoyar a su hermano.

Wyatt aprovechó el silencio para contestarle a su tía.

"La verdad es que eso no es cierto. Chris ha sido un gran apoyo para mí todo este tiempo. Ceo que hablar con él todos los días es la única cosa que me ha mantenido cuerdo y le doy gracias a Dios por que sin él cometería una estupidez tras otra. Si me he vuelto más huraño y solitario pues creo que por eso no me puede culpar. No es fácil para cualquier ser humano perder una madre, una hermana y dos tíos en tan poco tiempo. Como que sientes que la vida se te pone en perspectiva y te das cuentas de tu propia fragilidad."

"Lo que quiere decir es que la muerte lo ha cambiado. Yo lo he visto cambiar y siento que todo es por qué está madurando."

"De todas maneras", continuó Paige ignorando el comentario de Chris, "parece que estás ocultando lo que realmente siente y eso no es sano. Nada más ve lo que le pasó a Leo cuando…"

Paige calló de repente.

"Está bien, puedes decirlo, ya sé por qué papá está así", le aclaró Chris.

Wyatt movió la cabeza.

"De hecho no conoce bien todas las circunstancias y la persona que está detrás de todo esto. Yo le expliqué más o menos como había sucedido todo así que no hables de más, por la promesa que le hicimos a mamá."

Chris hizo un puchero, sabiendo que ese día no conocería la verdad. Paige continuó con lo que estaba diciendo.

"… lo que pasó con Leo cuando lo de Wyatt y se volvió loco. Incluso rechazó a su propio hijo y ya sabemos que mucho caso no le hacía tampoco a Melinda."

Chris se aclaró la garganta.

"Pero al menos no la odiaba como a mí. Me culpa por algo que no hice, y por algo que ni siquiera sé. De acuerdo a lo que me ha dicho Wy, yo ni siquiera había nacido."

"Bueno, Leo resultó ser mucho más vengativo de lo que cualquiera de nosotros hubiera pensado. Siempre pareció ser centrado y maduro, pero cuando llegó la tragedia con uno de sus hijos, se volvió en contra del otro. Espero que eso no te haga sentir mal, Chris."

Wyatt sabía muy bien cuanto odiaba Leo a su propio hijo menor, lo había oído decírselo más de una vez. Ahora se compadecía de su hermano y comprendería cualquier insulto que saliera de su boca.

"Está bien", dijo Chris calmadamente, "durante a los años aprendí a crecer como si no tuviera un padre. A veces tenía la esperanza de que las cosas fueran a cambiar, pero una vez que Wy me contó la verdad, o al menos parte de la verdad, supe que tenía que dar por perdida esa figura paterna para siempre. No vale la pena llorar por algo que nunca tuve."

"En cierta forma sí lo tuviste", sonrió Paige, "tu hermano mayor te ha cuidado todos estos años, y me parece un gesto muy bonito que ahora seas tú el que lo ayude."

Los dos hermanos bajaron la cabeza avergonzados de aquellas palabras tan cursis, pero tenían que admitir que su tía tenía razón. Como buenos hermanos se ayudaban uno al otro cuando el problema se presentaba.

"Estaba preocupado por ustedes, pero veo que me equivocaba. Mientras se tengan el uno al otro estarán bien", concluyó Paige orgullosa.