Los personajes de Sailor Moon le pertenecen a Naoko T yo solo me divierto con ellos….
Nota de autor: se que se mueren por leer chicas pero en fin ese cap es todo un pov de Darién ya que los siguientes tres o cuatro caps son Sere pov Besos sin más los dejo con
Cruda Realidad….. Parte II
Al entrar a la casa todas las miradas se enfocaron en nosotros, mi esposa se veía realmente hermosa y a pesar de casi tener un año de casados ella no había cambiado mucho, Lita y Rey se habían encargado de que ella y Mina supieran algo de protocolo y que hacer en reuniones como estas y mi bella esposa era como una esponjita absorbiendo toda la información que le daban.
No podía perder a la hermosa mujer que al igual que hace un año atrás me tenía fuertemente sujeto del brazo.
-Tranquila– le susurré -no me separare de ti- dije sabiendo que eso era lo que ella temía y yo también para ser sinceros, busque con la mirada a mis padres y empecé a ver que importantes personajes nos acompañarían hoy.
Estaban los Furuhata, los Kumada, mi padrino, mis amigos, unos socios del bufete, varios amigos de mi padre, mis hermanos obviamente y para terminar los Black y los Moon, busque a Esmeralda con la mirada pero no la encontré, al que si vi fue a Diamante que levanto su copa mientras miraba descaradamente a la mujer que llevaba del brazo
Apreté los puños de impotencia él tenia gran parte de que yo me sintiera como una escoria, aunque el único culpable de que estuviese así era yo, enfoque a mis padres y camine junto con Serena a donde estaban ellos.
-Madre- dije dándole un beso mientras Sere abrazaba a mi papá.
-Hija estás muy hermosa– dijo mi madre cuando ella se acerco a saludarla.
-Veo que esta vez la reunión es un poco mas intima- dije observando que habían pocos invitados.
-Tu madre quería algo más en familia y ¿Quién soy yo para contradecirla?-dijo mi padre abrazando a mi madre por la cintura, en el fondo de mi corazón desee poder llegar a los 22 años de casado con Serena, apreté a mi esposa a mi cuerpo sonriendo como lo hacía mi padre.
-Me encanta esa canción– dijo mamá -me llevas a bailar cariño- mi padre asintió de inmediato
-Nos vemos chicos- dijo mi padre mientas caminaba hasta la pista
Invite a mi esposa a bailar conmigo, ella se pego a mi pecho mientras yo la hacia mecerse al compas de la música.
Bailamos un par de piezas hasta que mi padrino se acerco a nosotros susurrándome que quería bailar con mi esposa, la solté delicadamente y camine fuera de la pista sin despegar los ojos de ella, tenía miedo, mucho miedo, llegue hasta la mesa de bebidas y pedí un whiskey doble con hielo Andrew estaba en la barra, me dio una palmada en el hombro de apoyo mientras yo observaba como mi princesa dejaba reposar su rostro en el pecho de mi padrino y el viejo besaba su coronilla.
En el poco tiempo que Sere y mi padrino se conocían se habían hecho buenos amigos, para él había sido como si Serenity volviera de la muerte, quizás porque su hija y mi esposa eran del mismo año y para estas alturas debería tener la misma edad, suspire no podía hacerle daño al ángel que había alegrado mis días.
-Darién- me llamaron y me gire para encontrar a la causante de todos mis miedos.
-Por favor ya todo está dicho– le susurre mientras caminaba buscando a Rey, la tome de la mano sin importar que estaba con Nicolás y la lleve a la pista, dos canciones más tarde tenia a mi princesa nuevamente segura entre mis brazos mientras ella hablaba animadamente con Michiru y Lita.
-Darién, Serena no se va a desaparecer si la dejas sola un ratito-Dijo Lita con tono burlón al ver que si Sere se movía yo inmediatamente ocupaba mi lugar a su lado.
-Puedes ir con tus amigos amor– dijo mi esposa dándome un casto beso -Yo estaré con las chicas.-
-Te prometí no dejarte sola– dije en su oído.
-Estaré bien, ve y diviértete– volvió a darme otro beso y me dio un ligero empujón para que me fuese de allí, barrí con mi mirada el lugar buscando nuevamente a la mostra duendecillo que tengo por hermana
-Rey– la llame justo antes de llegar a la barra donde estaban mis hermanos y mis mejores amigos
-Dar- me dijo con enfado -¿Qué no ves que estoy ocupada?- su mirada hacia el mayor de los Kumada era tierna y de verdad parecía que estaba siendo bastante importuno.
-Por favor- hice un pequeño puchero muy parecido al de ella, la vi soltar la mano de Nicolás y caminar con desgano hacia mí.
-Dime qué quieres antes que me arrepienta- bufo.
-Eres la mejor hermana del mundo- bese sus cabellos, que como siempre estaban sueltos –Necesito que te quedes al pendiente de Serena.-
-Dar, esta con las chicas- apunto hacia ella.
-Lo sé, no ha estado sintiéndose bien últimamente– Mentí - y tengo que hablar algo importante con mi padrino, sólo no te alejes de ella no dejes que vaya sola a ningún lugar– Rey me miraba inexpresiva -Por favor.-
-Está bien, no sabia que eras tan sobre protector- bufo y empezó a caminar, iba a ir donde el viejo pero Rey me tomo por el brazo- espero que mi regalo valga la pena- volví a besar su cabellera negra y me dispuse a buscar a mi padrino.
Afortunadamente en esos momentos el llegaba a la mesa de bebidas así que no demore mucho para encontrarlo, quería que se acabara esta fiesta cuanto antes, quería entregar los regalos y llevarme mi esposa a casa sana salva e inocente aún.
-Viejo- toque la espalda de mi padrino haciéndolo que se girara a verme –Es necesario que hable contigo necesito- peine mis cabellos con mis dedos -necesito un favor personal.-
-Vamos al Jardín hijo– dijo mi padrino –hay menos personas y menos música así que podremos hablar tranquilos.-
-Pero…- me gire para ver a mi esposa hablar con Mina y Lita, estaba riendo y se veía tan feliz, era nuestra segunda navidad juntos y por nada del mundo deseaba que la pasara mal hoy –quedan pocas personas padrino, los socios del bufete ya se están yendo y solo quedara la familia para la cena y bueno algunos invitados podemos hablar cuando la cena haya acabado.-
-Hijo no puedo quedarme hasta la cena le prometí a…–
-Por favor- interrumpí tratando de hacerlo recapacitar.
-Está bien hijo sólo me quedare hasta después de la cena, debajo del árbol están los obsequios que he traído para ustedes haz el honor de entregarlos por mí– asentí, sabía que mi padrino no la estaba pasando muy bien el día de hoy, la fecha no era su favorita desde la muerte de su esposa e hija,
Decidí hacerle caso a la mujer de uno de mis mejores amigos e irme a tomar una copa con ellos sin despegar la vista de mi esposa.
-Hola- dije cuando llegue frente a ellos.
-Hola Dar- Saludo zafiro con entusiasmo, Andrew sonrió y Haruka me miro directamente a los ojos -Chicos me gustaría hablar con Haru a solas– dije y ellos asintieron retirándose de la barra.
-Odio cuando me miras así- le dije
-Odio cuando los hombres se vuelven estúpidos- dijo mi amigo atacando
-Yo me odio lo suficiente por los dos- metí las manos a los bolsillos de mi pantalón
-Eso es bueno- sonrió, y yo también lo hice -eres un jodido cabron ¿lo sabías?- asentí -en qué carajos estabas pensando cuando te acostaste con esta mujer– su postura era relajada y al parecer ya no tenía ganas de matarme.
-No estaba pensando- respondí y era cierto.
-Seguro- susurro -qué vas a hacer- Miro en dirección a nuestras esposas.
-No lo sé, he pensado irme lejos pero aun debo proponérselo a ella.-
-Deberías contarle la verdad- negué con la cabeza-te evitarías un dolor de cabeza si se entera por algún tercero.-
-Si fuera tu caso le contarías a Michiru que te dejaste llevar dos veces por la tentación de la carne– contraataque
-No estamos hablando de mi yo amo verdaderamente a mi mujer, lo último que quiero es dañarla.-
-Yo tampoco quiero dañar a Serena.-
-Y no pensaste en eso cuando tu– movió la mano terminando de señalar a mi miembro- pensó por ti.-
-Haruka– suspire -Deseo dejar todo esto atrás, soy feliz con Sere y no sé qué diablos me paso con Esmeralda, esas noches cuando quería pensar ya era demasiado tarde, pero no lo volveré a hacer me estoy enamorando de Serena, puedo sentirlo quizás aun no la ame como ella me ama a mi pero sé que podre olvidar esto y ser feliz junto a ella.-
-¿Y si alguien le cuenta?- Pregunto
-Solo lo saben tú y Andrew-respondí
-El sol no se tapa con un dedo Darién -dijo mi amigo llevándose su copa a la boca –Voy con mi mujer, tu debes ir con la tuya. Uno nunca sabe a qué atenerse con Esmeralda y eso lo sé desde hace 4 años cuando después de perjurar que amaba completamente al estúpido de mi mejor amigo, lo dejo viendo un palmo de narices el día de su boda.-
Fue un golpe bajo, Haruka sabia cuanto me dolía que me recordaran ese día, tome un margarita para mi esposa y camine detrás de mi mejor amigo.
Luego de pasar un rato con las mujeres nos llamaron porque servirían la cena a pesar de que mucha gente ya se había ido y que eran pasadas las 11 de la noche aun había una gran cantidad de invitados, Sere se disculpo porque tenía que ir al tocador vi en Esmeralda la intención de levantarse y me tense, gracias a Dios Mina la acompaño ese estúpido dicho que las mujeres nunca saben ir sola al baño me devolvió el alma al cuerpo.
Sabía que Esmeralda no era tonta estaba esperando el momento oportuno para decir todo, sólo que yo no le daría ese momento.
-Ey Chiba- me gire a ver quien estaba llamándome aunque su tono de voz ya me decía quien era -Veo que has pulido a la muñequita- dijo llevándose una copa a su asquerosa boca.
-Solo quiere provocarte- susurro Yaten a mi lado.
-Esta como quiere la condenada, que cuerpo, que trasero- tense mis manos era de mi esposa de la que estaba hablando -y esos pechos si que hay cómo divertirse con esa mujer- susurro en voz baja sólo diciéndomelo a mi ya que sus padres y los míos estaban bastante retirados de nuestros asientos.
-Y es mía– Dije fuerte y claro, quise decirle más pero Sere llego a mi lado dándome un pequeño beso.
La cena fue aparentemente tranquila aunque podíamos sentir la tensión gracias a Esmeralda y Diamante, ellos estaban en pleno trámites de divorcio ya que después de que Esmeralda perdiera a su bebe, Diamante Exigió estar libre nuevamente.
No pude evitar recordar que hace un año atrás yo estaba presenciando el comienzo lo que se veía sería un matrimonio estable y ahora un año después ese matrimonio era un fracaso, no puede evitar preguntarme si esmeralda y yo hubiésemos durado un poco más.
-Amor- susurro Serena mirándome fijamente –¿Te sucede algo?- Pregunto, negué rápidamente con la cabeza -Haz dejado de comer pensé que…-
-Estoy bien, ya te dije lo hermosa que luces esta noche ?-
-Tú también… estás muy apuesto- se sonrojo -has estado muy pensativo desde que llegamos y no quisiste contarme por qué razón llegaste tan mal a casa.-
-Es una bobería del hospital– mire hacia enfrente encontrándome con Haruka y su mirada reprobatoria -Es navidad, y si he estado pensativo es porque recordaba que hace un año tome la mejor decisión de mi vida, la de pedirte que fueras mi esposa– tome su mano y deposite un pequeño beso.
-Te amo- dijo ella suavemente.
-Y yo a ti-le dije tocando su nariz con mi dedo.
-Disculpen– la voz de Esmeralda nos hizo girar a todos a su dirección -tengo algo que decir- dijo y yo empecé a ver todo confuso una parte de mi decía que tomara a Serena y huyera del lugar pero mi cuerpo parecía pegado a la silla, ya que por más que mi mente gritara que hiciera algo no podía ni moverme.
-como si alguien quisiera escucharla– susurro Mina, Rey asintió.
-Es para mí un Honor– Esmeralda se aclaro la garganta –Estar con ustedes esta noche, así que quiero hacer un brindis por el matrimonio entre Setsuna y Thomas Chiba, no siempre puede verse a una pareja así de feliz y entregada que se aman tanto como ustedes.-
-Gracias querida- dijo mi madre con lagrimas en los ojos.
-Lastima que sus hijos sigan el ejemplo- bufo Diamante.
Esmeralda se sentó y nuevamente como si nada hubiese pasado siguió comiendo, me tarde unos segundos en reaccionar pero cuando lo hice agarre fuertemente la mano de mi esposa y trate de comer aunque mi estomago estuviese completamente cerrado.
Varios de los invitados se marcharon después de la cena quedando los más allegados a la familia y por supuesto mis amigos.
Lita, Zaf y Esmeralda estaban aun con sus padres, al igual que Andrew que acompañaba a su novia, Haruka y Mina eran como dos hijos más para mis padres así que ellos también se encontraban en la mansión.
Las Chicas se habían esfumado y solo habíamos quedado los hombres departiendo en la sala junto con Esmeralda, su madre y la mía.
-Hijo ya debo irme- dijo mi padrino con voz cansina
-Vamos al jardín– le dije y juntos caminamos hasta llegar al lugar en donde meses atrás se había efectuado mi boda.
-Tú dirás hijo- hablo mi padrino cuando estuvimos los dos solos, peine mis cabellos con mis manos y hable.
-Veras viejo, he cometido un error, uno bien grande, así que he decidido irme con Sere a Francia durante un tiempo– por los ojos de mi padrino pude ver una gran alegría, como si le alegrase el hecho de que nos fuésemos a vivir a su país natal -sé que con lo de la muerte de Kakyuu, Seiya ha de estar muy deprimido y no ha de querer ver a nadie en su casa, pero necesito que nos permitas alojarnos en tu casa al menos unas semanas mientras consigo una pasantía temporal y la universidad para que Sere termine sus estudios.
-¿Quieres hablarme de tu error?- Negué -¿Serena ya lo sabe?
-Es por eso que quiero irme- dije mientras me sentaba en una de las bancas -amo a Serena, a mi manera pero la amo padrino y deseo ser feliz con ella yo…Yo simplemente me equivoque pero…-no pude seguir hablando me había desmoronado y ahora lloraba como hace mucho no lo hacia-Quiero ser feliz padrino, quiero amar a mi esposa como ella se lo merece, cuando estuvimos en Aruba fuimos felices y quiero encontrar otra vez esa felicidad
-Te entiendo hijo- mi padrino se sentó a mi lado colocando su mano en mi hombro en señal de apoyo -Me iré a Francia en dos meses, arregla todo y tú y tu esposa pueden irse conmigo si así lo desean.-
-Gracias, pero me gustaría que fuese después de las fiestas.-
-Tan malo fue Darién– mi padrino frunció el ceño y me miro preocupado.
-Es lo mejor padrino, solo me falta renunciar al hospital y solicitar el traslado de las universidades tanto de Serena como la mía y contarle todo a ella.
-Es que aun no lo sabe- dijo mi padrino asombrado
-Eso lo decidí esta tarde padrino fue algo repentino y no he tenido tiempo de hablar con ella.-
-Hijo, yo dure seis años casado con tu madrina antes de que la muerte me la arrebatara, quizás no tengo mucha experiencia, pero cuando se está casado hay decisiones, como las que acabas de tomar, se toman entre dos
-Lo sé- comente
-Yo debo irme, recuerda que debes entregar mis regalos.-
-Lo hare
-Vienes conmigo.-
-No me quedare un rato mas, mientras Rey decide que es hora de repartir los obsequios –mi padrino asintió -Si vez a Sere puedes decirle que estoy acá
-Si hijo, Feliz Navidad.-
-Feliz navidad padrino, me levante abrazando fuertemente al viejo, cuando ya se había ido seque mis lagrimas y me senté nuevamente en la banca cerrando los ojos mientras recordaba cuando mi vida se había vuelto un desastre.
Flash Back-
Había terminado el turno temprano, quería pasar por Sere a la universidad y luego comer fuera teníamos dos meses de haber regresado de Aruba y a pesar que habíamos tenido poco tiempo para nosotros por sus estudios, los míos y el trabajo n el hospital los fines de semana nos dedicábamos a consentirnos un poco, amaba hacerle el amor a mi mujer, Serena se entregaba de una manera total y parecía que lo único que recordaba era mi nombre cuando lo decía entre jadeos y gemidos, y no era la única, cuando me adentraba en su cuerpo parecía que todo lo que nos rodeaba desparecía y sólo estábamos ella y yo, ella buscando mi placer y yo buscando el suyo, no siempre hacíamos el amor a veces solo hablábamos mientras estábamos abrazados en la cama o nos dábamos pequeños besos y eso al final siempre terminaban con ella y yo desnudos.
-Doctor Chiba- me llamo celeste con urgencia.
-tenemos una paciente en urgencia tiene 32 semanas de embarazo y está sangrando mucho.-
-llévame con ella- dije rápidamente mientras salía detrás de una de las mejores enfermeras del hospital.
Cuando llegamos a urgencias me dirigí inmediatamente a la camilla de la mujer cuan grande fue mi sorpresa al reconocer a la chica… era Esmeralda
-Esme- la llame como cuando éramos novios -¿Qué ha pasado? ¿puedes escucharme?
-Darién- susurro gimoteando -el maldito me empujo- lloro –salva a mi bebe Darién por favor no quiero que le pase nada– dijo perdiendo el conocimiento
-Qué le han suministrado– pregunte rápidamente al chico que se encontraba con ella -Celeste ubica a la Doctora Michiru de Tenoh hay que llevarla a sala de partos, el pulso del bebe esta descendiendo rápidamente
Rápidamente llevamos la camilla al quirófano y minutos después Michiru estaba preparada para practicar una cesárea, pero tardamos demasiado el bebe de Esmeralda no nació vivo.
Lo reanime, hice hasta lo imposible porque reviviera pero fue imposible.
Mi día se había vuelto una mierda en menos de diez segundos.
Llegue a casa hecho un desastre, afortunadamente Serena no había llegado aún, me fui a la habitación de invitados y llore, a veces pensaba que no era buen médico ya que no soportaba cuando un paciente moría en mis manos y yo no podía hacer nada.
Me levante con parsimonia y me metí en la ducha tratando de calmarme Sere se afectaba mucho cuando me veía así y no quería asustarla no podía negar que la muerte de este bebe me la tomaba mucho más personal cuando me entere de su existencia rogué a todos lo dioses para que él no naciera.
Pero luego cuando regresamos de nuestro viaje Lita contaba tantas cosas de su hermana y sobrino se apreciaba por sus palabras que su hermana era feliz así que en cierto punto yo también lo era.
Fin Flash Back….
Sentí un taconeo a mi espalda e imagine que Serena había salido tal como se lo había pedido a mi padrino, pero fue cuando se sentó a mi lado que me di cuenta que no era mi esposa…No era su olor, no era su aura
-¿Qué haces aquí?- pregunte mordaz
-Tú y yo tenemos que hablar- dijo ella con voz suave
-No, tú y yo ya hablamos suficiente, te quiero lejos de mí, lejos de mi esposa, lejos de mi familia.-
-¿Me amas?-dijo
-No- respondí serio aun sin abrir los ojos.
-Mientes-
Reí irónico –No, amo a mi esposa.-
-Entonces porque demonios te acostaste conmigo- grito
-No tengo una explicación para eso.-
-tú me demostraste que me amabas, con tus besos con tus caricias- se arrodillo frente a mi y coloco sus manos en mis mejillas
-No- dije quitando sus manos, agarrándolas fuertemente –lo nuestro, lo nuestro fue deseo, fue pasión, fue todo menos amor. Mi amor le pertenece a mi esposa.-
-Noo- grito-yo no podre vivir sin tus besos, sin tus caricias Darién, no puedes hacernos esto, tú no la amas a ella.-
-ya no quiero verte más entiéndelo Esmeralda- dije levantándome de la banca, pero no preví el beso que ella me dio.
Por un instante solo por un momento le respondí y fue allí cuando escuche los aplausos
-Muy conmovedor hermano- me separe inmediatamente de ella al escuchar la voz de Taiki.
-No es lo que parece- dije rápidamente
-No-dijo Irónico-pero he tenido tiempo suficiente para ver lo que en verdad es– respondió él.
-Taiki,- dije e iba a decir algo pero me interrumpió.
-Es bueno que vayas a dejar a Serena– dijo quedando frente a mí -te juro que yo si la hare feliz hermano
-No digas estupideces
-Aquí el único estúpido eres tu
-Aléjate de mi esposa taiki
-Tu esposa- rio - se te llena la boca al decirlo, la consideras tanto tu esposa que estas aquí besuqueándote con tu amante
-No te permito que…-
-Qué Darién…. qué ofenda a tu amante.-
-No, no te permito que hables de lo que no sabes, lo nuestro se acabo- me gire mirando a la mujer de cabellos verdes que una vez ame.
-¿Lo nuestro? que conmovedor Darién, aléjate de Serena o te juro por todo lo sagrado que yo mismo te desenmascarare.-
-Mira imbécil– dije sacando mi frustración -entiéndeme esto porque sólo lo diré una vez más- tome fuertemente a mi hermano de la solapa de su traje -Serena es mi Mujer, es mi Esposa y te alejaras completamente de ella– lo solté haciéndolo trastabillar girándome para volver a la sala e irme con mi esposa
-Y si no quiero qué Darién, y si quiero conquistarla– sin duda alguna mi hermano había tomado de mas esta noche –y si quiero que sea mi Mujer-continuo-¿Crees que ella te perdonara lo que le haz hecho Darién?
-Nunca- dije, él rió
-vamos a ver– dijo encaminándose hasta la sala, lo tome y en ese momento no pensé solo actué y los días de frustración salieron cuando impacte, mi puño en el rostro de mi hermano– respiraba forzosamente y el grito de terror de Esmeralda me trajo a la realidad, corrí directo donde mi hermano para ayudarlo a levantar y me tomo por sorpresa que el me recibiera con otro golpe.
Taiki se tiro sobre mi dándome golpe tras golpe mientas yo trataba de esquivarlos y defenderme.
-eres un maldito bastardo, por qué engañarla, ella no se lo merece, tu eres, eres-dijo mi hermano dándome otro puño ahora en mi ceja -yo la amo, maldita sea la amo y te la cedí, porque te ama.-
-es bueno que lo reconozcas me ama a mi- grite –dándole un golpe, no supe en que momento Andrew, Haruka, Yaten y Nicolás nos separaron.
-¿Qué diablos les está pasando?- grito mi amigo rubio
-Deja que lo mate Yaten- dijo Taiki que se removía inquieto entre las manos de mi hermano y uno de sus mejores amigos.
-Debería darte otro golpe en la boca para que dejes de decir idiotadas -dije escupiendo un poco de sangre
-Te matare lo juro -dijo Taiki
-YA BASTA!-grito mi padre metiéndose entre los dos, mi padre respiraba rápidamente y en sus ojos pude ver la decepción y la tristeza de ver a sus dos hijos en esas circunstancias -Setsuna- llamo a mi madre haciendo una pausa- llévate a Taiki y cura sus heridas, Rey
-Yo lo Hare señor- la voz de Serena sonaba distante, dolida y sorprendida.
-Suéltenme Chicos –me gire dándole la cara a mis amigos
-No iras a matar a Taiki -dijo Andrew preocupado mientas soltaba mi brazo
-No- respondí soltándome del agarre de Haruka -Vamos a casa Serena- dije
-No irán a ningún lugar- dijo mi padre fuertemente -Los quiero a los dos en mi despacho cuando sus heridas estén curadas- dijo mientras caminaba dándonos la espalada todos
Serena tomo mi mano y me deje arrastrar por ella al interior de la casa, cuando llegamos a mi antigua habitación ella hablo.
-No puedes seguir ocultándome lo que sucede entre Taiki y tu, se que tiene que ver conmigo.-
-Sere.-
-No quiero saberlo ahora- suspiro -pero tendrás que contarme, voy a la cocina por una posta congelada, gasas y algo de Alcohol para desinfectarte-sin mas salió de la habitación
Me quede pensando un momento mientras mi mirada vagaba por la habitación que habite hasta el día de mi graduación como Medico Interno, hasta fijarme en la fotografía que estaba en la mesa de noche
Éramos Taiki y Yo el tendría cuatro años y yo seis, peine mis cabellos con mis manos, Taiki y yo nunca habíamos peleado ni de pequeños por juguetes, ni de adolecentes por autos, me deje caer en la cama y cerré lo ojos quería llorar, gritar sacar todo esto que llevaba por dentro lo que me consumía desde esa jodida noche en que se me ocurrió dejar todo atrás y ser un amigo para ella
Flash Back …..
Había decidido dejar todo atrás olvidarme del rencor, era feliz con Serena y estaba aburrido de guardar tanto rencor y odio hacia ella, además de que me sentía culpable por no haber hecho mucho para salvar la vida de su hijo, toque el timbre de su departamento debatiéndome si hacia o no lo correcto y cuando iba a irme ella me abrió
- Darién -chillo abrazándome y sollozándome fuertemente -Él me ha dejado, se ha ido- dijo llorando mas audiblemente -me ha dicho que ya no nos une nada y que quiere volver a su libertad me ha dejado- su llanto se intensifico mientras se agarraba fuertemente a la solapa de mi chamarra, la abrace fuertemente sabia que Diamante era un Maldito pero su hijo tenia menos de un mes de muerto
-Vamos dentro Esme- dije llevándola dentro de su apartamento, cuando estuvimos dentro la senté en el sofá y fui en busca de un te, luego de prepararlo me reuní con ella –bebe esto- exprese -debes tratar de calmarte Esmeralda esto te hace daño.-
-Ya nada puede hacerme daño Dar, dijo acercándose a mí, la abrace fuertemente -perdí a mi bebe, perdí a mi esposo, y perdí al único hombre que en verdad me amo- dijo mirándome con ese par de orbes verdes que me enloquecían, sus manos subieron a mis mejillas y mi mente me decía que debía huir pero en cambio me quede allí admirando la belleza de sus ojos como hacía mucho tiempo atrás- por qué fui tan estúpida, por qué no me case contigo- dijo y sus dulces labios se posaron sobre los míos, suaves y delicados, me deje llevar fui un imbécil un débil…..
Fin Flash Back…
- Darién-la voz de mi esposa me saco de mis dolorosos recuerdos-Estas llorando-dijo secando mis lágrimas -Amor estoy contigo siempre pase lo que pase estaré allí para ti –me abrace fuertemente a ella la necesitaba conmigo
-Eres un ángel amor, eres el ser mas maravilloso que he tenido en toda mi vida, te amo por sobre todas las cosas Serena, perdóname por no decírtelo tantas veces como tu quisieras escucharlo, pero te amo princesa eres mi mundo, eres mi todo- dije desde el corazón
-Y yo te amo a ti- dijo ella -ven déjame curarte- expreso mientras mojaba la gasa con alcohol y la pasaba delicadamente por mis cortes de la cara, a pesar del traje largo tenia varios rasguños en mis brazos y hombros, Sere me ayudo a quitarme la chaqueta y curo las heridas en mis brazos, luego me dio la posta para que la sujetara fuertemente en mi ojo que comenzaba a inflamarse
-Taiki está enamorado de ti- le solté de golpe –amaba a mi hermano pero lo quería lejos de mi esposa, ella dejo de limpiar la herida de mi frente
-Dar, yo..Yo –sus manos empezaron a temblar -yo no he…-
-Lo sé –acaricie su mejilla -Tu no has tenido nada que ver- mis dedos delinearon sus labios era ahora o nunca -Sere, quiero pedirte algo- ella me miro fijamente –Vámonos a Francia- solté de repente –allá puedes terminar la universidad, podemos empezar a trabajar y empezar nuestra vida, fuimos felices en Aruba, y se que allá seremos más felices solos tu yo-tome sus manos-Por favor vámonos –susurre, cuando sus manos abandonaron las mías me di cuenta que no sería tan fácil
-Dar-se levanto de la cama – y mis estudios?-pregunto mirándome fijamente
-Francia tiene buenas universidades, mucho mejores que en que estas podemos pedir un traslado o puedes presentarte en alguna y seguir estudiando
-Perdería mi beca- susurro
-tengo dinero suficiente para pagarte mil carreras si tu quieres
-No es lo mismo-refuto –esa beca es mi logro es mío Darién tú no puedes decidir que huyamos como si hubiésemos hecho algo mal
-Serena-trate de hablar pero me lo impidió
-Y nuestros amigos, nuestra casa, ¿tu trabajo? Dejarías el hospital.-
Me levante de la cama hasta llegar hasta donde ella estaba-solo quiero ser feliz Serena entiendes, fuimos felices mientras estábamos lejos
-Y es que acaso no somos felices ahora Darién?- me dijo enfadada
-No es eso princesa
-Solo quiero que seamos tu y yo- lleve mis manos hasta sus mejillas-solos tu y yo, yo puedo pagar tu universidad, tu tienes una cuenta a tu nombre, con tus calificaciones y las influencias de mi padrino podemos conseguirte una beca –acerque mis labios a los suyos-por favor amor vámonos-susurre antes de besarla lentamente ya que tenia el labio partido –solo dime que al menos lo pensaras-dije cuando abandone su boca-por favor
-Lo pensare-dijo ella-dándome un pequeño beso-¿Cuándo nos iríamos?-pregunto dándome a entender que era un hecho
-Luego de las fiestas amor
-Eso es en ocho días Darién
-Te amo-le dije
-Y yo pero es loco porque quieres huir Darién te conozco y hay algo que te pesa
-Ya te dije que Taiki- ella se tenso -sólo quiero vivir solo con mi esposa, en Francia hay buenas universidades donde podremos continuar con nuestros estudios, conseguiré una pasantía gracias a mis referencias –sus manos fueron a mi cuello, mientras las mías la tomaron de sus caderas gimiendo un poco cuando nuestros sexos se rozaron –Por favor Mon Amour-susurre quedito buscando sus labios
-Tu padre te espera en el despacho- dijo cuando mi beso paso de ser suave a salvaje.
-Quiero irme a casa y quitarte este vestido- dije acariciando su cintura circularmente.
-Debes bajar, prometo pensar sobre nuestro viaje y cuando regreses darte una respuesta.-
-No bajas conmigo- ella negó -¿Qué sucede?- susurre
-No creo ser capaz de poder mirar a los ojos a tu madre cuando por mi culpa sus hijos han…- la corte
-No es tu culpa, no has hecho nada, Taiki se enamoro solo y el debe entender que tu eres mi mujer, mi esposa y que te amo a mi manera pero lo hago- le dije besando su nariz –baja conmigo si –dije separándome de ella y extendiéndole mi mano, sisee de dolor cuando le dio un leve apretón
-Al parecer está descompuesta- dijo ella, muy seguramente mi muñeca se había abierto cuando golpee a taiki, busco entre las cosas que había traído una pequeña venda y envolvió mi mano con ella, la tome d e la otra mano y juntos bajamos a la sala, cuando llegamos allí Rey me abrazo
-Shuuuu, no llores pequeño mostro- dije abrazándola con mi mano descompuesta ya que con la otra tenia a Sere fijamente agarrada.
-Mi padre te espera Taiki ya está con él, te golpeo horrible- dijo repasando con sus finos dedos mi ceja y luego los bajo a mi pómulo izquierdo donde ya podía apreciarse una marca roja que para mañana seria verde o violeta
–Taiki no nos ha dicho porque se golpearon así- dijo Yaten-y supongo que tu tampoco nos dirás nada
Asentí-¿Dónde esta mamá?
-Con papá en el despacho curando las heridas de Tai-dijo mi mostra
-Rey quédate con Sere- solte la mano de mi esposa -Ya regreso amor- bese sus labios brevemente y me encamine al despacho, di dos toques y la voz de mi padre me aviso que podía seguir
-Padre- susurre al entrar Taiki estaba en una de las sillas frente al escritorio mientras mi madre limpiaba los restos de sangre de mi único golpe en su rostro
-Déjanos solos Setsuna-dijo mi Viejo
-Pero Thomas- rebatió ella
-Por favor mujer déjanos solos quizás en esta conversación se ventilen cosas de las cuales no quieras enterarte, es mejor así- mi madre asintió dándole un ligero beso a mi padre en su frente salió del lugar no sin antes darme un pequeño abrazo -siéntate Darién– dijo mi padre al sentir la puerta cerrarse.
-Sé muy bien por qué llegaron hasta el punto de comportarse como dos trogloditas -camino de un lado a otro -Nunca jamás pensé que mis ojos llegarían a ver algo como lo que presencie hoy– suspiro -estoy muy decepcionado chicos.-
-padre- dije –la verdad lo siento fui yo el que empezó todo esto y la verdad…-
-Al menos lo reconoces- gruño Taiki sin mirarme
-Si yo reconozco mis faltas.-
-así que reconoces tus faltas entonces imagino que ya le contaste la verdad a ella– grito mi hermano levantándose abruptamente de su silla.
-Aléjate de mi esposa- grite
-No, no pienso dejar que la sigas engañando, no permitiré que la utilices, no…-
-YA BASTA– grito mi padre
-Me iré con Serena- dije -nos iremos luego de las fiestas y seremos felices aunque tu y el mundo se ponga de cabezas- dije señalando a mi hermano
-Te odio -grito, sonreí irónico
-Perdóname padre -dije inclinando mi cabeza- no sé si estaré aquí para celebrar el año nuevo y tu-señale a mi hermano -mantente alejado de mi mujer o me olvidare que eres mi hermano y yo también te odiare, -sin más me fui hasta la puerta
Conduje a casa en silencio, no tenia ganas de hablar y al parecer Sere aun pensaba en nuestro viaje ya que se le veía cansada y pensativa, aparque el coche en el lugar de siempre y lo rodee para abrir la puerta de mi esposa
-Feliz Navidad amor -susurre ganándome una pequeña sonrisa de su parte-el regalo principal esta en casa con los regalos de todos, pero, tengo un segundo regalo para ti –tome su mano y empecé a caminar hacia el final del sótano -he ahí tu regalo preciosa -dije levantando el forro gris develando el audi tt rs coupe color azul , que había comprado para ella
-Dar, yo -trato de hablar pero a pesar de que articulo de su boca no salía ni un sonido -No puedo aceptarlo yo…-
-Ey- la llame, es un regalo, es navidad y soy tu esposo-le dije tomándola del rostro
-Dari yo… Para qué me compraste un coche no se conducir y nosotros nos vamos a ir de viaje en ocho días.-
-pues yo puedo enseñarte princesa y espera haz dicho que aceptas irte conmigo a Francia –pregunte dubitativo
Suspiro -Mi lugar como esposa es estar donde tu estés– sonrió y yo la abrace -Hare los exámenes concernientes para ganarme una nueva beca y seré tan buena estudiante como lo soy aquí.-
-Amor no es necesario ya te dije que yo puedo -sus manos se colocaron en mis labios
-No, no quiero Dar, quiero ganármela yo con mis propios métodos- dijo y yo me pregunte que pasaría si Serena se enteraba que yo pagaba su carrera –Dar- dijo sacándome de mis cavilaciones
-esta bien haremos todo como tu decidas princesa -dije dándole un beso en la nariz mientras pensaba en como haría para que mi princesa pudiese continuar sus estudios en Francia siendo yo su principal benefactor-Te gusto tu regalo-sus ojitos brillaron con emoción
-Si me ha gustado, ¿Cuándo me enseñaras a conducirlo?
-Mañana mismo si tu quieres– dije ganándome como recompensa un apasionado beso de mi esposa , gruñí sin poder evitarlo separando nuestros labios y tomándola e la mano caminando rápidamente, necesitaba llegar al departamento y en estos momentos odiaba que quedara hasta el último piso.
Cuando llegamos a nuestra habitación me encargue de besarla apasionadamente, hacía dos meses que no la tocaba, los dos malditos meses que estuve con ella, no quería manchar a mi princesa así que me había rellenado de turnos nocturnos y cuando no los tenia turnos de 12 horas así que llegaba muy cansado solo a dormir.
Busque el cierre de su vestido y empecé a bajarlo lentamente rosando con mis dedos su nívea piel.
Como la había extrañado….
Pero me sentía tan sucio, aleje ese pensamiento mientras sentía las manos de mi princesa, se encargaban de quitar mi chaqueta, y desbotonar mis botones, cuando su vestido estuvo en el suelo, la alce en brazos para depositarla en la cama.
-Dios como te amo- susurre mientras volvía a tomar sus labios en los míos, ya todo estaba hablado con Esmeralda esto solo quedaría atrás en ocho días estaría con mi princesa en Francia y seriamos felices en nuestra nueva vida, Dios sabia que eso era lo que yo deseaba.
Bese cada poro de su piel trasmitiéndole que jamás tocaría otro cuerpo que no fuese el suyo, la bese con amor y devoción porque aunque ni yo mismo me entendiera sabia que la amaba, me introduje suavemente en su cuerpo mientras mis labios y dientes atacaban sus pechos y me mecía de forma lenta y tortuosa para ambos
-Por favor…– susurro mi mujer –Darién. Por favor.-
-Dime qué quieres– susurre aun pegado a su pecho.
-Mas– gimió aferrando mi trasero con sus talones alzando sus caderas -por favor– volvió a gemir –mientras con sus manos tomaba mi cara y me unía a sus labios, mi autocontrol se escapo por la puerta o la ventana tal vez, mis envistes subieron de velocidad haciéndose muy rápidos mientras le susurraba promesas a mi esposa. Promesas que deseaba cumplir de una vez por todas.
A pesar de que deseaba irme no había sido tan fácil Lucas me pidió que no dejara el hospital por lo menos en un mes y me fue muy difícil no negarme, el había sido mi mentor, mi amigo y una gran ayuda en mi vida Sere y yo decidimos pasar el año nuevo solos en nuestro departamento y para mi había sido el cielo, comimos pizza con soda como cena y habíamos hecho el amor mientras sonaban las doce campanadas y los fuegos artificiales cubrían el cielo dándole diferentes matices a nuestra habitación y al cuerpo de mi esposa que se balanceaba sin control sobre el mío.
Serena había sido como arcilla moldeable a la hora de amar, sabia que puntos tocar y como moverse para hacerme llegar al cielo junto con ella y yo no podía sentirme mas orgulloso de haber sido el que le enseñase lo que sabia, las siguientes semanas fueron realmente tranquilas había enseñado a Serena a conducir a su nuevo bebe como ella lo llamaba y aunque se rehusaba a sacarlo del sótano mientras no estuviese con ella, había aprendido mucho sobre autos y giros, no había sabido de Esmeralda ni de Taiki y eso me tenia relativamente tranquilo, era mi último día en el hospital mañana a esta hora estaríamos en el aeropuerto dispuesto a buscar una nueva vida en Francia lejos de todo y de todos deseaba con todas las fuerzas de mi alma que Serena se encariñara tanto en la cuidad que sólo quisiera venir de vacaciones o por pocos días.
Estaba acomodando unas historias clínicas cuando sentí como golpeaban la puerta
-Pase- dije imaginando que era algún doctor o trabajador del hospital ya que a esta hora no tenía pacientes
-Así que es cierto- dijo y yo levante la cabeza como un resorte al escuchar su voz -te vas –afirmo
-Qué demonios haces aquí- le dije levantándome de mi asiento
-solo quería saber si era cierto
-Pues lo es ME VOY- le grite –déjame acaso no entiendes que no quiero verte nunca más.-
-Pensé que estabas confundido, que regresarías a mi, no que huirías como un maldito cobarde –grito ella
-Pues esto es lo que soy un maldito cobarde- dije sin gritar pues estábamos aun en el hospital l-un cobarde que no quiere saber nada de ti que está harto de ti.-
-Huyes porque me amas- negué -puedes negarlo pero sé que me amas
-Yo no te amo Esmeralda –dije sincero- la primera vez que estuvimos juntos fue porque deseaba saber que era estar contigo y la segunda –la mire fijamente a los ojos –la segunda fue porque me diste lastima, nunca te hice el amor, contigo sólo fue sexo, rudo salvaje y sin emociones, sólo sexo- dije amargamente hasta que un gemido ahogado me hizo girar para encontrarme con el rostro compungido y roto de….. mi esposa
-Serena…- dije suavemente antes de verla correr despavorida…
Aaaaaaaaaaaaaaaa no se vale matar a la autora jejejeje que creen que pase ahora este es el punto alto de la historia y de aquí entre amoeres se dividirá en dos espero que el cap haya sido de su agrado
Trabajo ya para el prox besos
Aryam
