Capitulo 11 Conversaciones de sexos opuestos

-¡BULMA, 18!- Les llamaba el universitario desde la sala

-Diga- Salía la peli celeste desde la cocina con un vaso húmedo y un pequeño paño con el que se encargaba de secarlo, y su amiga al lado.

-Les presento a su nueva compañera de trabajo- Señaló a una joven muchacha de cabello negro y ojos celestes.

-Hola – Sonrió esta.

-Ho-Hola – Habló la rubia.

-Hola es un placer – Saludó Bulma extendiéndole la mano y la chica correspondió.

-El placer es mio – Sonrió de lado

-Bien bien – Habló ya ostinado el azabache y se dirigió al perchero para tomar su abrigo –Saldré con mis amigos. Ya que tienen una nueva amiguita para jugar a la casita, pueden comenzar a divertirse. – Luego se acercó a Videl y la escaneó de arriba abajo, viéndola como si fuese una porquería – Tú te encargarás de la comida. Ya que la que hace Bulma es una bazofia – Miró a la aludida. Se despidió con un deje de pereza y salió de aquel lugar.

Alrededor de las tres chicas que se encontraban en aquella espaciosa sala, se formó un aura negra.

-¿Siempre es así? – Preguntó Videl cruzándose de brazos sin despegarle la vista aun a la puerta y con el ceño fruncido.

-Normalmente – Suspiró 18

-Bueno Videl, Bienvenida – Sonrió Bulma

-Je Gracias. Espero que nos la llevemos bien – Sonrió esta vez mirando muy confiablemente a sus dos nuevas amigas

-Eso es seguro – Contestó la novia de Krilin.

Ya el sol se había ido al otro lado del mundo mientras en las calles caía la oscuridad de la noche, y dentro de la mansión de Vegueta, el propietario no se encontraba, y las sirvientas charlaban muy tranquilas en la cocina.

-¿Eres buena cocinando no? – Preguntaba Bulma a la nueva, mientras lavaba la lechuga

-Es mi especialidad y realmente me gusta mucho – informó sin despegarle los ojos a los tomates, que los picaba como una profesional.

-Cocinar es divertido – Añadió 18

-Lo sé. Mi mamá decía que es como si fuésemos brujas combinando distintas sustancias y todo. Jajaja, mi madre era realmente infantil - Sonrió

¿Era? se dijo Bulma y le dirigió la mirada

Videl, como si supiese la duda que se creaba en la cabeza de las otras dos, continuó hablando.

-Mi madre murió cuando yo tenía 7 años. Un tumor en el cerebro. – Agregó los tomates en un embase transparente, bajo la mirada de las otras sirvientas – Por lo tanto fui criada por mi padre, por lo tanto no soy muy femenina, pero le doy gracias porque hizo y aun hace todo lo posible para mantenernos. Pero me cansé de verle agotado todos los días, además de que no le pagan mucho, decidí venir aquí que se que es un buen trabajo, y que me servirá para ayudar a mi pequeña familia. –

18 y la peli azul se miraron.

-Ya verán que vamos a salir adelante – Le sonrió la rubia a la recién llegada

-Si – Tomó aliento

-Pero para eso hay que tenerle mucha paciencia a Vegueta – Suspiró Bulma

-Ya lo creo –

-Bueno, hay que esforzarnos al máximo – Concluyó Videl

Pasado unos 30 minutos la cena estaba lista pronto gracias a la colaboración que se brindaron y Vegueta en seguida llegó.

-Bienvenido – Reverenciaron las damas

-Hola – dijo con indiferencia mientras les miraba con superioridad

-¡Hola! ¡Buenas noches! – Decía un efusivo chico de cabellos alborotados que entraba después de Vegueta.

-E-Etto… ¿Vienen todos a cenar aquí? – Preguntó 18 un poco preocupada porque no había suficiente comida para TODOS. Notó que estaban sus amigos con él, incluyendo a Krilin, Goku, Gohan y Milk.

-No, ya comimos – Informó muy serio mientras terminaba de entrar

A las tres chicas les resaltó una vena en la cabeza, tanto esfuerzo para que él no coma.

-¡Hola Bulma! – Saludó Milk Abrasando a su mejor amiga

-Ho-Hola… ¿Saliste con ellos? – Preguntó un poco extrañada

-Sí, no ves a creerme pero… - Se acercó a la chica para susurrarle – Me los encontré y bueno… Gokú me invitó a comer con ellos –

-¿Eh? – Se asombró – Espero que no hayas tenido que pagar tú. Goku come mucho –

-No, no te preocupes. Jeje – Le dio dos palmadas en el hombro.

Las chicas se decidieron a cenar en la cocina con la compañía de Milk, mientras los otros se disponían a jugar videojuegos en la sala. Ya que solo habían dos comandos, Vegueta y Gokú jugaban mientras los espectadores eran los otros dos, a espera de su turno.

El más pequeño de estatura, pudo notar a Gohan un poco distraído. Chasqueó sus dedos delante de los ojos del aludido y este despertó de su trance.

-¿Q-Que pasa? – Miró a Krilin

-Mmm… - Se cercó como si sospechase algo – Estas ido. ¿Qué tanto piensas? –

-¿Eh? ¿Yo?... Na-Nada – Se ruborizó y le echó una fugaz mirada a la cocina

-¿Eh? – Le miró raro y decidió divisar la cocina también. – ¿Que tanto ves allá?

-¿¡Que no te das cuenta Krilin! – Refunfuñó el dueño de la casa con el seño fruncido, mientras apretaba todos los botones con desespero y ansia – Le gusta Videl – Dijo muy obvio

-¡¿Qué?... ¡No!... No, no, ¿Q-Que les hace pensar eso? – Se ponía nervioso

-Ahhh… - Comprendió el calvo – Jejeje, No es nada malo Gohan – Le dio dos empujoncitos con el codo

El azabache suspiró derrotado

-Ahora debes conquistarla – Habló Goku con una sonrisa en su rostro. Al parecer el juego estaba divertido – Pero se ve que es una chica difícil –

-¡Jajaja! Dificil para ustedes ineptos, que no tienen experiencia con las chicas – Agregó Vegueta nadando en su ego

-Hay que darle un empujón al chico – Se apiadó el de cabellos alborotados – Escucha Gohan: A la mayoría de las chicas les atrae alguien que no se vea muy… ¿cómo se diría?... –

-¿Desesperado? –

-Exacto –

-Intenta mostrarte como si no te interesara. Actúa con naturalidad – Agregó Vegueta

-Y se amable. Cuando vea lo cuidadoso que eres, caerá a tus pies, y entonces… es ahí cuando… ¡SIII!... JAJAJAJAJA ¡Te he ganado de nuevo Vegueta! - Saltaba de alegría

-¡Ah! Maldito Kakaroto. Quiero la revancha – Gruñía con humo emanando de su cabeza

A los otros dos compañeros les resbaló una gota de la cabeza.

-¿Entonces?... – esta vez fue Gohan quien incitaba a Gokú a que continuara

-¿Entonces qué? – Contestó ingenuo y aun con su sonrisa de victoria

El azabache suspiró

-Estabas diciéndole a Gohan lo que tenía que hacer, y no terminaste. – Explicó Krilin – Entonces… Termina… -

-¡Ah! – Recordó -… Lo olvidé… - Se apenó con una sonrisa nerviosa mientras se pasaba la mano por la nuca

-¡Ahg! –

-Bueno. Gracias – Sonrió Gohan

-Jejeje. No es nada – Rió Gokú

-Y lo vi comérselo todo. Se veía tan desesperado – Contaba Milk

-Lo sé – Suspiró Bulma – La primera vez que vino devoró la merienda que les preparé. Que apetito.-

-Aunque Vegueta no se queda atrás – Agregó la rubia

-Es cierto – Rió Brief

-Krilin come, siempre ha comido bastante, pero no supera el apetito del señorito Vegueta y el de Gokú – rió 18

Videl, quien escuchaba los relatos de sus amigas, quiso aclarar duda:

-¿Y el otro chico? –

-¿El otro chico? – le miró la peli celeste

Todas se inclinaron un poco para ver desde la puerta de la cocina a los jóvenes que se divertían en la sala.

-¿Te refieres a Gohan? - Dijo contenta Milk volviéndose hacia ella

-Oh, así se llama –

-Jeje, si, es mi primo –

-¿¡Te gusta Gohan! – Sonrió 18 de oreja a oreja

-No, claro que no – Frunció el ceño y se cruzó de brazos

-Ya veo – Rió pícara la otra azabache

-Es un nerd –

-Es cierto. Pero tienes que aceptar que es bastante guapo – la miró de reojo con cara divertida

-No le veo lo guapo. – Mordió su hamburguesa casera

-Jajaja. A mí me parece una persona muy linda y amable. – Agregó Bulma

-Es guapo. No lo niegues Videl – Rió la oji celeste

-Pero solo un poco – refunfuñó

-Jajaja. Lo que tu digas – Rió a continuación la hija de Bunny

Un mes había pasado con exactitud. Era de mañana y Vegueta se había despertado sumamente temprano. Bajaba las escaleras con dos grandes maletas mientras les gritaba a las otras chicas que se levantasen inmediatamente.

Las jóvenes, algo asustadas por saber que ocurría, bajaron rápidamente para toparse con el pelinegro parado en la puerta.

-¿Q-Que ocurre? – Se preocupó Bulma agitada al llegar.

-¿Algo malo ha pasado? – Llegó Videl con el seño fruncido y respiración agitada

-¿¡Se irá de viaje! – Dijo 18 emocionada al pensar en no tener que soportarlo por un largo tiempo.

-Corrección mis queridas damas – Frunció el ceño – "Nos" vamos de viaje – sonrió de medio lado.