Este capítulo está dedicado a mi amiga Akane192530. Espero te guste.

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Capítulo 11

El día de besar a Lucy

Todos en el gremio habían quedado boquiabiertos y Natsu estaba ardiendo en llamas, literalmente, pero antes de que el pudiera hacer algo un fuerte sonido resonó por toda la habitación.

Un golpe. Una bofetada.

Había sido Lucy, en cuanto reparó lo que su amigo estaba haciendo, lo golpeó, ¿Por qué le había echo eso? Él sabía que era su primer beso, en los ojos de Lucy comenzaban a parecer lágrimas, no quería que su primer beso fuera así, o por lo menos no quería que Ukyo fuera el primero en besarla, no es el chico no fuera guapo, porque sí que lo era, y muy guapo, pero ella quería que su primer beso fuera con otra persona.

-¿Por qué lo hiciste? – gritó enfadada la chica. – Tú lo sabias, sabias que era mi primer beso.

Se hiso un silencio en todos quienes estaban presentes.

-Lucy ese era…- Natsu no sabía cómo preguntarlo, él también estaba sorprendido. Aunque Lucy era bastante inocente en cuanto a temas amorosos.

-Si – susurró ella más bajito – era mi primer beso.

Natsu se había calmado al ver a su compañera abofeteando a aquel desconocido, pero al enterarse de que aquel hombre había profanado los vírgenes labios de la rubia, comenzó a ponerse mas furioso que antes, él quería ser el primero en besarla, solo él, nadie más, pero ese tipo había tenido que interponerse en sus planes. ¿Cuántas veces había tenido que contenerse para no besarla? Ya no podía ni recordarlo, cada noche cuando se metía en su habitación, tenía que luchar contra aquel deseo que se apoderaba de él, y aquella vez en la cueva, cunando las luces iban pasando, estaban tan cerca que él podía sentir el sabor de sus labios, pero no se atrevió a besarlo, puesto que la situación no era la mejor ni la más romántica. Aprovechaba las situaciones en la que Happy no estaba durante las noches y recorría los labios de la chica con un dedo, se acercaba a ello para olfatearlos, pero nunca se había atrevido siquiera a besarlos, aunque fuera un tenue rose. Nunca. Ahora aquella palabra le carcomía por dentro y el arrepentimiento comenzaba a hacerse presente, si él lo hubiera hecho antes, tal vez todo sería diferente. Pero ahora ella ya había sido besada y por un tipo que ni siquiera era su Novio, solo era un aparecido y él solo podía mirar a la chica que estaba tan roja como un tomate y desear que aquel color carmín que cubría su rostro hubiera sido por él.

-QUE ALGUIEN APAGUE A NATSU – inmediatamente Gray lo cubrió con una gruesa capa de hielo. Erza había gritado al darse cuenta de la situación.

-¿Qué te pasa flamita? Contrólate estúpido – le regañó el mago de hielo.

-Lo siento solo estaba pensando.

En ese momento los miembros del gremio pensaron "Nota Mental: Natsu se incendia cuando piensa."

Natsu se acercó a Lucy, secó la lagrima en la mejilla de la maga y fulminó a Ukyo con la mirada. Se sentó en la cama al lado de su compañera.

-¿Estas bien? – preguntó. Ella asintió con la cabeza.

-Lucy ¿Quién es este chico? – preguntó el Maestro.

-Soy Ukyo, un placer, soy amigo de Lucy, nos conocemos desde hace mucho tiempo – el chico sonreía inocentemente. Todo el gremio le saludó.

-Si eres su amigo ¿Por qué nunca me habló de ti? – Natsu estaba completamente irritado.

-¿Y tú quién eres? ¿su novio acaso? – preguntó Ukyo desafiante. Todos se quedaron en silencio. Gajeel intentaba contener la risa, el momento le parecía bastante gracioso, la coneja había sido besada por alguien más y Salamander ardía por los celos. Levy le dio un pisotón.

-Soy Natsu Dragneel…su compañero- Ukyo sonrió y Gajeel soltó una carcajada, que provocó que Erza lo mandara volando por la ventana.

-Bien Natsu, si no eres su novio no tengo por qué darte explicaciones.

-pero yo si las quiero – dijo Makarov – soy el maestro del gremio y me importa lo que le suceda a mi familia.

-Está bien señor…

-Makarov.

-Bien Maestro Makarov, Lucy no podía hablarles de mi porque ella no me recordaba, nuestra relación fue desde antes de que ella entrara a Fairy Tail y ella olvidó todo.

-Pero Lucy nunca mencionó haber perdido la memoria o haber tenido un accidente – afirmó Erza.

-Es por que nada de eso pasó. Sus recuerdos fueron encerrados y ocultados, hasta que ella estuviera lista para recordarme, la verdad es que nos conocimos antes de tiempo por eso me vi obligado a hacer eso.

-¿Tu lo hiciste? – preguntó la rubia - ¿por qué?

-Lo siento Lucy, pero aun no estabas lista y no quiero saber en que habrían terminado las cosas si no me hubieras olvidado.

-Quiero que me expliques todo – dijo el maestro.

Ukyo asintió y se dispuso a contar la historia, de como él y Lucy se habían conocido.

-¿Entonces eres solo su amigo? – el chico asintió- No eres su novio ni nada parecido – Ukyo siguió asintiendo – aun así no entiendo ¿Por qué la besaste? – Gray parecía un poco confundido.

-Es un contrato – dijo él como si nada.

-¿Contrato? – preguntó Natsu.

-Tú…no eres humano – dijo Lucy.

-Sobre eso, me gustaría hablar contigo en privado – dijo él.

-Yo me quedo – dijo Natsu.

-Creo que ese chico que no es tu novio, no entiende lo que significa privado – dijo Ukyo burlón. EL pobre Natsu cavilaba entre quemarlo vivo o golpearlo hasta dejarlo moribundo y cuando el tipo rogara por morir, quemarlo.

-Yo también me quedo , es algo que incumbe a una de mis hijas – dijo Makarov.

-nosotros también, somos un equipo – Erza, Gray y Wendy se quedaron, mientras los demás salían de la habitación y volvían al gremio.

-Está bien – Ukyo miró a Lucy – creo que esto será un poco difícil de explicar pero, supongo que tú y tu amiga ya han averiguado bastante. Ya no necesitan ese libro extraño, yo sé todo lo que sale ahí.

-Quiero que me expliques lo del contrato - dijo la rubia.

-Bueno, es simple, soy un espíritu estelar y tú tienes mi llave.

-¿Tu llave?

-Aquella llave que estaba en la cueva, es mi llave.

-Eso quiere decir que ahora soy tu propietaria – Ukyo asintió – y lo del beso ¿realmente era necesario?

-Claro, teníamos que firmar un contrato y esa es mi manera de hacerlo, ahora eres mi propietaria, pero no te preocupes, la verdad, son solo formalidades, pero no necesitas la llave para invocarme y puedo aparecer cuando yo quiera, pero debes tenerla contigo o no podré acudir cuando me necesites – en ese momento Ukyo se acercó a la mesita de noche donde la chica tenía guardada la llave que le habían dado, no sabía de qué era y la verdad no se le habría ocurrido que se trataba de un espíritu, además de que no había tenido tiempo siquiera de verla o tratar de investigar sobre ella. EL chico tomó la llave y se la entregó a la maga, en cuanto la chica la tomó una luz comenzó a brillar en sus labios y cuando desapareció una pequeña marca dorada con forma de estrella había aparecido en el lado derecho del labio inferior de la rubia. – esa es mi marca – explicó el espíritu, mientras le acercaba un espejo. La chica la admiró por un segundo. – espero que no te traiga problemas.

Natsu bufó, ¿Qué más le quedaba? Primero la besaba y ahora le dejaba su marca, estaba celoso, muy celoso.

-Lucy no aparecí ante ti por nada, la verdad es que necesito tu ayuda y al de tus compañeros, si es que lo desean – "al fin nos toma en cuenta" pensó Natsu.

-Siento que nos ocultas algo – dijo Erza.

-Les contaré ahora mismo – el chico comenzó a relatar - ¿Recuerdan la historia del libro? – todos asintieron – Bien, necesito que me ayuden a buscar esa cura, llevo mucho tiempo y no he encontrado nada, cuando conocí a Lucy supe que ella podría ayudarme, pero aún era muy joven, necesitaba hacerse más fuerte y aprender otras cosas, además de que estaba sola, hice que ella me olvidara para que pudiera buscar su propio camino, y encontrara la llave sin saber nada, siempre la he estado vigilando, incluso cuando se congelaron en la isla yo me congelé con ella, por lo cual también he perdido siete años en mi búsqueda. Él día en que la chica llegó al gremio con ese libro, Lucy comenzó a ser capaz de escucharme y los desmayos producidos son porque se estaba esforzando mucho en recordarme inconscientemente.

-Mis sueños – Ukyo asintió.

-Eran recuerdos, por eso estabas tan cansada, lo siento, pero necesito tu ayuda. No sé dónde se encuentra mi compañera, pero al fin he encontrado al mago que puede ayudarme. Lucy tu amas a los espíritus tanto como yo, por favor ayúdame.

-Te ayudaremos – dijo el Maestro – Al ser uno de los espíritus de Lucy, formas parte de nuestra familia ahora. Te ayudaremos en todo lo que podamos.

-Muchas gracias – dijo el chico - ¿Qué dices Lucy?

-Yo…te ayudaré. Aún hay cosas que no tengo muy claras, y no he recordado todo pero…

-No te preocupes, no intenciones de ocultar nada, puedes preguntar lo que quieras.

-¿Por qué no apareciste antes? – preguntó Gray.

-Eso fue porque mientras Lucy no encontrara la llave, no podría recordarme y cuando ella me recordara, yo podría aparecer.

-Cuenta con nosotros – dijo Erza – también te ayudaremos ¿verada chicos? – Gray y Natsu asintieron, aunque el segundo lo hiso con pocas ganas, si fuera por él, era mejor que ese chico se hubiera quedado bien encerrado en su llave. Con Loke y ese Toro ya era suficiente, pero claro ahora Lucy tenia a tres espíritus pervertidos en su repertorio y dos de ellos podían aparecer cuando se les diera la gana.

-Gracias chicos – dijo él y desapareció.

-Creo que ha vuelto al mundo espiritual – dijo Makarov.

-Lucy-san deber descansar un poco más – dijo Wendy – nos veremos mañana en el gremio.

Todos se fueron, menos Natsu, quien seguía enfadado.

-¿Natsu? ¿estás bien?

-Sí, es solo que estoy un poco molesto.

-¿Por qué? – preguntó ella mientras se apoyaba en el brazo del mago.

-Ese tipo… hay algo que no me gusta.

-Él no es malo.

-No es eso, es solo que no me gusta que te haya besado y que te dejara su marca – susurró él. Lucy se sonrojó – además de que era tu primer beso.

-Yo tampoco quería ser besada, pero no pude hacer nada, cuando reaccioné ya me había besado.

-Además – dijo él mirándola a los ojos – hay algo extraño en esa marca.

-Natsu estas muy cerca – dijo ella nerviosa al ver como el pelirrosa miraba sus labios.

-Lucy – Natsu estaba rojo – estoy celoso – confesó – no quiero que ese chico se acerque a ti, no quero que vuelva a besarte, no quiero que te alejes de mí. Yo quiero estar contigo.

-Natsu, jamás me alejaría de ti.

-Luce ¿Puedo besarte? – los ojos del chico eran completamente serios, no había ni una pisca de duda en ellos.

-Nat.. – Antes de ella pudiera contestar ya tenía los labios del chico sobre los de ella. Una cálida sensación invadió su interior, la sangre le subió al rostro y el corazón parecía salírsele del pecho. No dudó un segundo y correspondió al beso, después de todo, ella también lo quería.

En la puerta de la habitación Erza y Gray los observaban, querían hablar con los magos, pero se habían quedado a escuchar la conversación, cuando se dieron cuenta de la inesperada confesión del pelirrosa.

-¿Hoy es el día de besar a Lucy? – susurró Erza sonrojada.

-Eso parece – dijo Gray, mientras cerraba la puerta y salía de la casa de la rubia, arrastrando a una Erza inconsciente y rodeada de un aura rosa.

Continuará…

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Hola gente, aliens, zombies, vampiros, magos, piratas, nekos, espíritus estelares, dragones y unicornios de fanfiction. ¿Les gustó el capítulo? Espero sus opiniones. Gracias por leer y por el apoyo que me han dado hasta ahora.

Besos y abrazos para todos! Nos leemos en el próximo. Bye